﻿{"id":21131,"date":"2024-08-20T15:58:27","date_gmt":"2024-08-20T21:58:27","guid":{"rendered":"http:\/\/revistabicentenario.com.mx\/?p=21131"},"modified":"2024-09-29T23:57:10","modified_gmt":"2024-09-30T05:57:10","slug":"la-revolucion-de-emilio-el-indio-fernandez","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/archivos\/la-revolucion-de-emilio-el-indio-fernandez\/","title":{"rendered":"La revoluci\u00f3n de Emilio \u201cel Indio\u201d Fern\u00e1ndez"},"content":{"rendered":"<p>Rafael M\u00e9ndez Garc\u00eda<br \/>\nInstituto Mora<\/p>\n<h4><span style=\"color: #800000;\"><strong>En revista<em> BiCentenario. El ayer y hoy de M\u00e9xico<\/em>, n\u00fam. 65\u00a0<\/strong><\/span><\/h4>\n<h3 style=\"text-align: justify;\">Hay un mito construido alrededor de la figura del m\u00e1s conocido de los cineastas mexicanos, que \u00e9l mismo alent\u00f3. Pero su obra no fue s\u00f3lo diversi\u00f3n y gu\u00eda para educar, sino la de alguien comprometido con la sociedad y que explor\u00f3 los sacrificios de la poblaci\u00f3n para la construcci\u00f3n de una nueva naci\u00f3n, orgullosa de s\u00ed misma.<\/h3>\n<figure id=\"attachment_21664\" aria-describedby=\"caption-attachment-21664\" style=\"width: 800px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><img fetchpriority=\"high\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-21664\" src=\"http:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2024\/08\/BiC_65_105.jpg\" alt=\"\" width=\"800\" height=\"533\" srcset=\"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2024\/08\/BiC_65_105.jpg 800w, https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2024\/08\/BiC_65_105-300x200.jpg 300w, https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2024\/08\/BiC_65_105-768x512.jpg 768w\" sizes=\"(max-width: 800px) 100vw, 800px\" \/><figcaption id=\"caption-attachment-21664\" class=\"wp-caption-text\">Mar\u00eda F\u00e9lix y Emilio \u201cEl Indio\u201d Fern\u00e1ndez en Patzcuaro, Michoac\u00e1n durante la filmaci\u00f3n de la pel\u00edcula Maclovia, 19 de febrero de 1948. AGN, Hermanos Mayo.<\/figcaption><\/figure>\n<p style=\"text-align: justify;\">Nacido en Mineral del Hondo, Coahuila, Emilio \u201cel Indio\u201d Fern\u00e1ndez, hijo de un coronel (Emilio Fernandez Garza) y una mujer descendiente de los indios Kikap\u00fa, es famoso, entre otras cosas, por la manera ingeniosa y tal vez tramposa que hizo de su cine y su vida un mito. Las an\u00e9cdotas inveros\u00edmiles que dio por ciertas cuando contaba su biograf\u00eda daban la impresi\u00f3n de querer coordinar la historia personal con la obra: ambas excesivas, pero sobre todo muy mexicanas. Emilio Garc\u00eda Riera da cuenta de la biograf\u00eda con un \u201cSeg\u00fan el Indio\u201d, porque por simple constataci\u00f3n de fechas los hechos relatados no se sostienen, en tanto que Julia Tu\u00f1\u00f3n, en la advertencia de su extensa entrevista con \u00e9l, dice: \u201cConfieso que me cost\u00f3 aceptar que deb\u00eda reconocer como v\u00e1lidas las mentiras de Emilio Fern\u00e1ndez\u2026\u201d Y es que, si bien el escrutinio puede derribar a la monumental mentira, en el terreno de la memoria cada quien se cuenta como quiere, es el derecho a la memoria personal. Inventos dentro y fuera de la pantalla, en especial con el tema de la revoluci\u00f3n mexicana, en la cual tuvo una doble participaci\u00f3n: primero en filas y despu\u00e9s al frente de un equipo de muy capaces realizadores f\u00edlmicos que le dieron la seguridad de poner a la bola a cuadro bajo los c\u00f3digos del melodrama, educando sentimentalmente a los espectadores mexicanos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La revoluci\u00f3n a la que se uni\u00f3 de ni\u00f1o Emilio Fern\u00e1ndez lo hizo \u201cmacho\u201d, ah\u00ed aprendi\u00f3 a leer y conoci\u00f3 los burdeles, cuenta \u00e9l, le dio una raz\u00f3n de ser. A pesar de llevar a cabo una participaci\u00f3n destacada en el bando villista como joven soldado, no reparaba en las dimensiones de la contienda. Creci\u00f3 a gusto entre la polvareda de las batallas donde se muere f\u00e1cilmente y comenz\u00f3 una carrera militar que no despeg\u00f3 por su car\u00e1cter rebelde. Vio partir a su padre al levantamiento armado a los seis a\u00f1os en 1910 y \u00e9l mismo se hizo soldado en 1919, ingres\u00f3 al Colegio Militar (en la Escuela Militar de Aeron\u00e1utica) en 1920, de donde fue expulsado en 1923. Una serie de circunstancias confusas, al parecer su participaci\u00f3n en la insurrecci\u00f3n delahuertista que lo llev\u00f3 a prisi\u00f3n lo obligaron a huir al otro lado de la frontera. All\u00ed fueron sus pininos en la ya desarrollada industria hollywoodense, donde se acerc\u00f3 a Greta Garbo, Rodolfo Valentino, John Ford (de quien aprendi\u00f3 el oficio del cine) e inclusive a varios hampones estadunidenses de la talla de Al Capone, seg\u00fan \u00e9l. Si bien unos v\u00ednculos resultan dudosos, los que no, cimentaron una futura carrera en M\u00e9xico, principalmente con Dolores del Rio y Alex Phillips, estrella de cine y fot\u00f3grafo respectivamente, colaboradores y amigos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Fern\u00e1ndez contaba en entrevistas (a Margarita Orellana, Adela Fern\u00e1ndez, Jaime Vald\u00e9s, Jos\u00e9 Luis Gallegos y la citada Julia Tu\u00f1\u00f3n), que a principios de la d\u00e9cada de 1930 cuando viv\u00eda en Los \u00c1ngeles, trabaj\u00f3 en los m\u00e1s diversos oficios (de 1925 a 1934), incluyendo el tendido de v\u00edas de ferrocarril, en la pizca de algod\u00f3n, picando piedras, remachando edificios, bailar\u00edn y extra en Hollywood. Su encuentro all\u00ed con Adolfo de la Huerta es afortunado, pues lo desalienta de volver a levantarse en armas, le dice que la revoluci\u00f3n ha terminado y que el pa\u00eds necesita paz, dado que el levantamiento delahuertista ya hab\u00eda sido aniquilado en 1924: \u201cT\u00fa est\u00e1s aqu\u00ed ahora, en un lugar que es incre\u00edble, tan significativo para el mundo, el cine, la meca del cine. El cine es m\u00e1s fuerte que un m\u00e1user, m\u00e1s fuerte que un 30-30, que un ca\u00f1\u00f3n, que un avi\u00f3n, que una bomba. Aprende cine, ya que est\u00e1s aqu\u00ed y regresa a M\u00e9xico y ens\u00e9\u00f1ales\u201d. Las circunstancias de este como otros de sus encuentros siguen siendo motivo de duda, sumados a los que ya han sido del todo descartados, como su cruce con Federico Garc\u00eda Lorca en Nueva York o con el afamado actor y director Erich Von Stroheim. Se trata de una formaci\u00f3n de todo un origen mitol\u00f3gico y declaraci\u00f3n contundente de intenciones por parte de uno de los directores m\u00e1s influyentes en la historia del cine nacional.<\/p>\n<h3 style=\"text-align: center;\"><strong>Los inicios en el cine<\/strong><\/h3>\n<figure id=\"attachment_21666\" aria-describedby=\"caption-attachment-21666\" style=\"width: 800px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><img decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-21666\" src=\"http:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2024\/08\/BiC_65_107.jpg\" alt=\"\" width=\"800\" height=\"532\" srcset=\"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2024\/08\/BiC_65_107.jpg 800w, https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2024\/08\/BiC_65_107-300x200.jpg 300w, https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2024\/08\/BiC_65_107-768x511.jpg 768w\" sizes=\"(max-width: 800px) 100vw, 800px\" \/><figcaption id=\"caption-attachment-21666\" class=\"wp-caption-text\">Emilio \u201cEl Indio\u201d Fern\u00e1ndez en la filmaci\u00f3n de la pel\u00edcula Sal\u00f3n M\u00e9xico, 24 de septiembre de 1948. AGN, Hermanos Mayo.<\/figcaption><\/figure>\n<p style=\"text-align: justify;\">Fern\u00e1ndez se incorpor\u00f3 al cine mexicano como extra, bailar\u00edn y actor durante el sexenio de L\u00e1zaro C\u00e1rdenas y lo m\u00e1s sustancioso de su obra lo realiz\u00f3 en un periodo de ajustes pol\u00edticos y econ\u00f3micos que determinaron el paso del gobierno de los \u00faltimos militares de la revoluci\u00f3n con L\u00e1zaro C\u00e1rdenas y \u00c1vila Camacho al del llamado \u201ccivilismo\u201d de Miguel Alem\u00e1n. Para el director coahuilense, quien as\u00ed lo dijo a Julia Tu\u00f1\u00f3n, el gobierno de Alem\u00e1n era la prueba m\u00e1s clara del triunfo de la revoluci\u00f3n, aunque la corrupci\u00f3n posterior socavara muchos de sus m\u00e9ritos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Su colaboraci\u00f3n en proyectos tan importantes como <em>Cruz Diablo <\/em>(1934) y <em>All\u00e1 en el Rancho Grande <\/em>(1936), dirigidas por Fernando de Fuentes, como actor en la primera y asistente y bailar\u00edn en la segunda, as\u00ed como protagonizar la obra cumbre del cine indigenista de aquel entonces <em>Janitzio<\/em> (1934) le dieron la confianza para desarrollar sus propios proyectos. As\u00ed realiz\u00f3 su debut como director confirmando su cepa mexicana ante la otredad extranjera en <em>La isla de la pasi\u00f3n<\/em> (1942) y <em>Soy puro mexicano<\/em> (1942). Con el posicionamiento monol\u00edtico de un discurso nacionalista en plena segunda guerra mundial, ese primer cine busc\u00f3, como muchos otros cines, intelectuales y artistas de la \u00e9poca, darle sentido de originalidad a una naci\u00f3n redescubierta. Durante la d\u00e9cada de los 30 y los 40, la b\u00fasqueda de ese M\u00e9xico posrevolucionario origin\u00f3 debates historiogr\u00e1ficos y expresiones art\u00edsticas de gran impacto, siendo tal vez el muralismo su manifestaci\u00f3n m\u00e1s conocida.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Un buen inicio para su carrera como argumentista y director fue <em>La Isla de la Pasi\u00f3n<\/em> (1942), donde cuenta la historia de un grupo reducido de mexicanos que en 1908 defendieron la soberan\u00eda nacional sobre el territorio de la Isla de Clipperton ubicada entre las costas de Acapulco y de Playa Llorona de Michoac\u00e1n, la cual ha sido reclamada a trav\u00e9s del tiempo por franceses, estadunidenses y mexicanos. En <em>Soy Puro Mexicano<\/em> un charro enfrenta y vence a tres agentes del Eje durante la segunda guerra mundial al tiempo que enamora a una esp\u00eda estadunidense. Su compromiso para con la causa mexicana estaba bien claro, el cine no deb\u00eda ser s\u00f3lo diversi\u00f3n, ten\u00eda que guiar, elevar y educar a las personas y como cineasta se sent\u00eda comprometido con la sociedad, \u201cMi cine no soy yo, es M\u00e9xico, basta y sobra con tomar una c\u00e1mara y fotografiarlo. M\u00e9xico es tan bueno, noble y magn\u00edfico que lo que haga uno es bueno\u201d, dec\u00eda Fern\u00e1ndez.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Pero no fue sino hasta el descubrimiento de la fotogenia mexicana junto con Gabriel Figueroa que logra grabar en la retina del \u00e1guila real las im\u00e1genes que hab\u00edan de dar<span style=\"text-decoration: line-through;\">le<\/span> raz\u00f3n de ser a su vida y la de su pueblo: as\u00ed y por esto se hizo la revoluci\u00f3n. A pesar de todo, el salvoconducto de su obra gir\u00f3 alrededor de la idea de que esta hab\u00eda valido la pena, de modo que la educaci\u00f3n sentimental devino en orgullo nacional \u00bfQu\u00e9 m\u00e1s se le puede ofrecer al mexicano que el consuelo de que todo ha valido la pena, que ahora ser\u00e1 mejor? Despu\u00e9s de todo, fue durante el periodo armado que la poblaci\u00f3n atosigada por el movimiento hall\u00f3 consuelo en las salas de cine con la incipiente cinematograf\u00eda nacional que proyectaba muchas m\u00e1s pel\u00edculas extranjeras y no fue sino hasta el periodo de estabilidad pol\u00edtica que los mexicanos pudieron empezar a verse en las pantallas.<\/p>\n<h3 style=\"text-align: center;\"><strong>Una mirada diferente<\/strong><\/h3>\n<figure id=\"attachment_21665\" aria-describedby=\"caption-attachment-21665\" style=\"width: 529px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><img decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-21665\" src=\"http:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2024\/08\/BiC_65_106.jpg\" alt=\"\" width=\"529\" height=\"800\" srcset=\"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2024\/08\/BiC_65_106.jpg 529w, https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2024\/08\/BiC_65_106-198x300.jpg 198w\" sizes=\"(max-width: 529px) 100vw, 529px\" \/><figcaption id=\"caption-attachment-21665\" class=\"wp-caption-text\">Gabriel Figueroa en Patzcuaro, Michoac\u00e1n durante la filmaci\u00f3n de la pel\u00edcula Maclovia, 19 de febrero de 1948. AGN, Hermanos Mayo.<\/figcaption><\/figure>\n<p style=\"text-align: justify;\">Frente a un c\u00famulo de pel\u00edculas con tema revolucionario, las de Fern\u00e1ndez triunfaron porque supieron dar una explicaci\u00f3n comprensible y suficiente de lo que pas\u00f3 sin herir susceptibilidades nacionalistas, todo lo contrario. La fuerza est\u00e9tica de su cine y su car\u00e1cter humano lo pon\u00edan en ventaja frente a otros proyectos que de tan cr\u00edticos en su momento se percibieron casi c\u00ednicos y no fueron exitosos. Fue el caso de la trilog\u00eda de la revoluci\u00f3n de Fernando de Fuentes, hoy mejor valorada que las cintas de Fern\u00e1ndez, cuyos personajes, a pesar de encontrarse en el ojo de la revuelta, se sienten irremediablemente ajenos al conflicto: la pol\u00edtica est\u00e1 en segundo plano frente a los dramas personales, especialmente el de la relaci\u00f3n amorosa entre hombres y mujeres.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En el cine de la revoluci\u00f3n de Fern\u00e1ndez, uno de los temas recurrentes consiste en explorar los sacrificios de la poblaci\u00f3n para la construcci\u00f3n de una nueva naci\u00f3n: en <em>Flor silvestre<\/em> se ofrece a un marido y padre por el movimiento, en <em>Las abandonadas<\/em> una mujer sacrifica su propia maternidad para que el nuevo M\u00e9xico haga de su hijo un &#8220;gran hombre\u201d y, en <em>Enamorada,<\/em> una clase social completa pierde a una adepta despu\u00e9s de que Mar\u00eda F\u00e9lix se fuga para ser la soldadera de Pedro Armend\u00e1riz. Estas pel\u00edculas ense\u00f1an un deber ser, pero no a trav\u00e9s de la demagogia como muchos reprochan al cine del \u201cindio\u201d, pues este no pretend\u00eda m\u00e1s que explicar su pasado, tal vez contentarse con \u00e9l.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La revoluci\u00f3n como proceso pol\u00edtico y social se halla en segundo plano, porque a su director le interesan m\u00e1s los <em>close ups<\/em> a los ojos de Mar\u00eda F\u00e9lix, que los militares sean coquetos y caballerosos con las cabareteras y los hacendados m\u00e1s j\u00f3venes den por las buenas sus tierras dado que son conscientes de la labor de los peones y el ajusticiamiento que implica la distribuci\u00f3n de tierras. La actitud desenfadada de Fern\u00e1ndez en esas tres grandes pel\u00edculas mencionadas (despu\u00e9s hizo otras menos afortunadas) est\u00e1 mediada por una idea est\u00e9tica que hereda del cineasta sovi\u00e9tico Serguei Eisenstein quien visit\u00f3 M\u00e9xico en 1931 para filmar su ambiciosa <em>\u00a1Que Viva M\u00e9xico!<\/em>, filme que no llegar\u00eda a completar y del cual se edit\u00f3 un corto, <em>Tormenta sobre M\u00e9xico,<\/em> proyectado en algunas partes de M\u00e9xico y Estados Unidos. Fern\u00e1ndez contaba a Jos\u00e9 Luis Gallegos en entrevista para el peri\u00f3dico <em>Exc\u00e9lsio<\/em>r del 1 de septiembre de 1985 haber visto la cinta: \u201cYo no sab\u00eda que el cine pod\u00eda ser algo tan grandioso, tan bello, me dije entonces que yo ten\u00eda que hacer cine, un cine mexicano\u201d. El cine mexicano que se propuso ten\u00eda que representar un car\u00e1cter orgulloso explotando las capacidades fotog\u00e9nicas del pa\u00eds. Sus protagonistas deb\u00edan ser las estrellas m\u00e1s grandes a la manera hollywoodense y las historias ser expresamente sentimentales y populares, semejantes a la personalidad de su director.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La revoluci\u00f3n mexicana a\u00fan era un proyecto social, su car\u00e1cter hist\u00f3rico se empezar\u00eda a definir acad\u00e9micamente desde los a\u00f1os 50 y su final como etapa precisa del devenir hist\u00f3rico era inminente cuando Fern\u00e1ndez dirigi\u00f3 estas pel\u00edculas, en su momento m\u00e1s que cine de g\u00e9nero \u201chist\u00f3rico\u201d o pel\u00edculas de \u201c\u00e9poca\u201d se trata de relatos contempor\u00e1neos que acabaron de definir el car\u00e1cter popular del movimiento armado, dado que el cine es un arte de las masas. As\u00ed como el propio Fern\u00e1ndez particip\u00f3 activamente en el movimiento y su subsecuente narraci\u00f3n, tambi\u00e9n lo hizo por ejemplo Mariano Azuela, fundador del g\u00e9nero literario conocido como \u201cla novela de la revoluci\u00f3n\u201d mexicana, y lo que es m\u00e1s, su hijo Salvador Azuela fue el primer director del Instituto Nacional de Estudios Hist\u00f3ricos de la Revoluci\u00f3n Mexicana (INEHRM), exprofeso para lograr \u201cel mejor conocimiento\u201d de esa \u00e9poca, aunque se pensara no tanto como un espacio acad\u00e9mico, sino como \u201c\u00f3rgano de consulta gubernamental\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Emilio Fern\u00e1ndez estaba determinado a \u201chacer su parte\u201d en una labor, como se dijo, representativa de ese curioso esp\u00edritu mexicano, de la \u00e9poca de la d\u00e9cada de 1920 a la de 1940, que hizo saltar las estampas nacionalistas de Jes\u00fas Helguera (im\u00e1genes aleg\u00f3ricas de la patria, de chinas poblanas, de grandeza azteca y la famosa imagen de calendario del Popocat\u00e9petl e Iztacc\u00edhuatl) y Ernesto Icaza S\u00e1nchez (cuadros costumbristas de rancher\u00edas, jinetes y charros) a la pantalla grande, homologando y folclorizando una imagen de la naci\u00f3n en construcci\u00f3n. Pedro Armend\u00e1riz bien pod\u00eda ser charro, ind\u00edgena o guerrillero de ojos verdes y Dolores del Rio ind\u00edgena de Xochimilco o pueblerina blanca del Baj\u00edo. Esta creaci\u00f3n tanto local como extranjera hizo de Fern\u00e1ndez el primer fen\u00f3meno internacional real del cine mexicano. Ahora bien, su cine no era s\u00f3lo suyo, sino de todo un equipo (el escritor Mauricio Magdaleno, el fot\u00f3grafo Gabriel Figueroa y la editora Gloria Schoemann, adem\u00e1s de los actores), animados a levantar un M\u00e9xico nuevo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Como fen\u00f3menos colectivos, las revoluciones y el cine encomiaron a todos al trabajo duro. La transformaci\u00f3n requer\u00eda figuras heroicas y ese paso de la naci\u00f3n mexicana como lugar indefinido, rancho extenso e ilimitado, a un sitio donde la mejora de la propia vida pod\u00eda obtenerse por otra v\u00eda que no fueran los balazos, hizo que Fern\u00e1ndez pusiera toda su confianza en el movimiento. Para \u00e9l, su mejor resultado estaba en la figura del maestro, aquel que ense\u00f1a los buenos modos de la vida civil en el orden democr\u00e1tico (en <em>Las abandonadas<\/em> el personaje de Dolores del R\u00edo logra la redenci\u00f3n al ver convertido a su hijo en un abogado que lucha por los despose\u00eddos), al que ya no le hac\u00edan falta caudillos y que en la lucha contra la ignorancia acomet\u00edan empresas tan dif\u00edciles, si no es que m\u00e1s<span style=\"text-decoration: line-through;\">,<\/span> que las de aquellos guerrilleros con los que luch\u00f3 hombro con hombro.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La primera secuencia de <em>R\u00edo escondido<\/em> (1948) hace eco del primer encuentro en <em>Enamorada<\/em> del revolucionario Jos\u00e9 Juan Reyes (Pedro Armend\u00e1riz) con las autoridades del pueblo que pretende tomar y donde vive Beatriz Pe\u00f1afiel (Mar\u00eda F\u00e9lix). Ah\u00ed, Jos\u00e9 Juan hace expreso su rechazo por la figura del padre y la de la familia m\u00e1s rica del lugar, pero al maestro lo trata con respeto, le paga el dinero que se le debe, le sube el salario y le promete un mejor equipamiento para la escuela. Cuando a Rosaura Salazar (Mar\u00eda F\u00e9lix) en <em>R\u00edo Escondido<\/em> el presidente de la rep\u00fablica en persona le encomienda la tarea de ense\u00f1ar en una escuela rural de condiciones paup\u00e9rrimas de Coahuila, podemos constatar que la revoluci\u00f3n no pudo, no supo o no quiso concretar sus objetivos, que el cambio no fue del todo sustancial, si bien tampoco por completo regresivo. La revoluci\u00f3n mexicana en pantalla de Emilio \u201cEl Indio\u201d Fern\u00e1ndez tuvo como principio fundamental convencer a los espectadores de que todo hab\u00eda valido la pena, que las luchas emprendidas no estaban sujetas a una periodizaci\u00f3n estricta, muy por el contrario, que la revoluci\u00f3n continuaba y era perpetua, con el objetivo fundamental de la educaci\u00f3n que a \u00e9l le falt\u00f3. Hoy, la historia de la revoluci\u00f3n mexicana no se puede contar sin la de Emilio Fern\u00e1ndez. Tampoco la de \u00e9l.<\/p>\n<h3><strong>PARA SABER M\u00c1S:<\/strong><\/h3>\n<ul>\n<li>Fabio S\u00e1nchez, Fernando y Gerardo Garc\u00eda Mu\u00f1oz, <em>La luz y la guerra: el cine de la Revoluci\u00f3n Mexicana<\/em>, M\u00e9xico, Consejo Nacional para la Cultura y las Artes, 2010.<\/li>\n<li>Garc\u00eda Riera, Emilio, <em>Emilio Fern\u00e1ndez 1904-1986<\/em>, Guadalajara, Universidad de Guadalajara, Centro de Investigaciones y Ense\u00f1anza cinematogr\u00e1fica, 1987.<\/li>\n<li>Garciadiego, Javier, \u201cLa revoluci\u00f3n mexicana: el reto de la historia reciente\u201d, <em>Historia Mexicana<\/em>, 2021, en &lt;<a href=\"https:\/\/cutt.ly\/OesQx2f0\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\">https:\/\/cutt.ly\/OesQx2f0<\/a>&gt;<\/li>\n<li>Tu\u00f1\u00f3n, Julia, <em>En su propio espejo: Entrevista con Emilio \u201cel indio\u201d Fern\u00e1ndez<\/em>, M\u00e9xico, UAM, Unidad Iztapalapa, 1988.<\/li>\n<li>Ver las pel\u00edculas que se mencionan en el texto.<\/li>\n<\/ul>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Rafael M\u00e9ndez Garc\u00eda Instituto Mora En revista BiCentenario. El ayer y hoy de M\u00e9xico, n\u00fam. 65\u00a0 Hay un mito construido alrededor de la figura del m\u00e1s conocido de los cineastas mexicanos, que \u00e9l mismo alent\u00f3. Pero su obra no fue s\u00f3lo diversi\u00f3n y gu\u00eda para educar, sino la de alguien comprometido con la sociedad y que explor\u00f3 los sacrificios de la poblaci\u00f3n para la construcci\u00f3n de una nueva naci\u00f3n, orgullosa de s\u00ed misma. Nacido en Mineral del Hondo, Coahuila, Emilio \u201cel Indio\u201d Fern\u00e1ndez, hijo de un coronel (Emilio Fernandez Garza) y una mujer descendiente de los indios Kikap\u00fa, es famoso, entre otras cosas, por la manera ingeniosa y tal vez tramposa que hizo de su cine y su vida un mito. Las an\u00e9cdotas inveros\u00edmiles que dio por ciertas cuando contaba su biograf\u00eda daban la impresi\u00f3n de querer coordinar la historia personal con la obra: ambas excesivas, pero sobre todo muy<\/p>\n","protected":false},"author":16,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[53,2802],"tags":[339,2820,2304,2819,2821],"class_list":{"0":"post-21131","1":"post","2":"type-post","3":"status-publish","4":"format-standard","6":"category-arte","7":"category-bicentenario-65-revistanumero","8":"tag-cine","9":"tag-drama","10":"tag-educacion","11":"tag-emilio-fernandez","12":"tag-maria-felix"},"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/21131","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/16"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=21131"}],"version-history":[{"count":2,"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/21131\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":21681,"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/21131\/revisions\/21681"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=21131"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=21131"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=21131"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}