﻿{"id":2077,"date":"2013-05-06T19:32:18","date_gmt":"2013-05-07T00:32:18","guid":{"rendered":"http:\/\/revistabicentenario.com.mx\/?p=2077"},"modified":"2021-05-03T17:52:34","modified_gmt":"2021-05-03T22:52:34","slug":"huellas-de-mexico-en-estados-unidos","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/archivos\/huellas-de-mexico-en-estados-unidos\/","title":{"rendered":"Huellas de M&eacute;xico en Estados Unidos"},"content":{"rendered":"<p><strong>Ana Rosa Su\u00e1rez Arg\u00fcello \/ Instituto Mora<\/strong><\/p>\n<p>Revista BiCentenario # 19<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"http:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2013\/05\/zorro.png\"><img fetchpriority=\"high\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-2079 alignleft\" src=\"http:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2013\/05\/zorro.png\" alt=\"zorro\" width=\"279\" height=\"374\" \/><\/a>\u00bfTe has preguntado, lector, por qu\u00e9 en tantas pel\u00edculas producidas por Hollywood aparecen tantos elementos culturales de origen mexicano? Recuerda, por ejemplo, las decenas de producciones con el tema de <em>El Zorro<\/em> (desde la primera, en 1922) en que algunos personajes son hidalgos, o bien mineros que trabajan del lado sur de la frontera, o pastores que siguen a las marchas de ovejas, o vaqueros que participan en rodeos y practican todo tipo de suertes y todos ellos hablan espa\u00f1ol y son originarios o descendientes de personas nacidas en nuestro territorio.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00bfC\u00f3mo es que antes del inicio de la gran migraci\u00f3n de mexicanos a fines del siglo XIX hab\u00eda ya en Estados Unidos una presencia cultural mexicana? La raz\u00f3n es que esta presencia comenz\u00f3 en realidad en 1845, a\u00f1o en el que Texas se convirti\u00f3 en parte de la Uni\u00f3n. Se ampliar\u00eda entre 1848 y 1854, cuando M\u00e9xico perdiera mediante la guerra y la compra lo que hoy son los estados de California, Arizona y Nuevo M\u00e9xico, adem\u00e1s de parte de los actuales estados de Colorado, Nevada y Utah.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"http:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2013\/05\/mapa-california.png\"><img decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-2078 alignleft\" src=\"http:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2013\/05\/mapa-california.png\" alt=\"mapa california\" width=\"371\" height=\"410\" \/><\/a><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La poblaci\u00f3n que nuestro pa\u00eds vecino del norte adquiri\u00f3 por ocupaci\u00f3n o conquista pas\u00f3 a ser una minor\u00eda tan pronto los ciudadanos estadounidenses comenzaron a llegar en gran n\u00famero a los territorios as\u00ed adquiridos, en una minor\u00eda desplazada del mando pol\u00edtico, excluida de la direcci\u00f3n de las actividades econ\u00f3micas y adem\u00e1s obligada a trabajar en condiciones de inferioridad. Vistos como inferiores por sus rasgos raciales y culturales, los 75,000 mexicanos que all\u00e1 se encontraban en el momento de cambio de los linderos nacionales se transformaron en extranjeros en su propia tierra, ajenos al idioma, las leyes y el modo de vida que se les impuso.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">A ellos se sumar\u00edan los cientos de miles de inmigrantes procedentes del sur del r\u00edo Bravo que llegaron en los decenios posteriores, ya que los nuevos y porosos l\u00edmites entre ambos pa\u00edses no impidieron los cruces de la frontera. Por lo pronto, y fieles a viejas pr\u00e1cticas, los residentes de los estados mexicanos de Baja California, Sonora, Chihuahua, Coahuila, Nuevo Le\u00f3n o Tamaulipas no cesaron de viajar libremente a Estados Unidos para atender sus asuntos, comerciar o ganarse la vida. Desde entonces, el pa\u00eds vecino del norte les ofreci\u00f3 posibilidades de empleo como vaqueros, pastores, mil usos, criados, operarios, mineros, vendedores o en la prostituci\u00f3n. En s\u00f3lo dos a\u00f1os despu\u00e9s de la firma del tratado de paz, cuando la noticia del descubrimiento del oro en las cercan\u00edas de la ciudad de San Francisco, California, se hab\u00eda esparcido en Europa, Estados Unidos y el resto del continente americano, recibir\u00eda a cerca de 20,000 mexicanos. Muchos fueron enviados por due\u00f1os de tierras de los estados del nuevo norte de M\u00e9xico, donde hubo quienes se hicieron cargo de sus gastos de viaje y subsistencia, a cambio de la mitad del oro que descubriesen. Otros eran comerciantes, atra\u00eddos por la posibilidad de hacer negocios del otro lado, que cargaban sus mulas y part\u00edan hacia donde pensaban encontrar compradores para sus mercanc\u00edas; otros trabajaron para patrones estadounidenses en los r\u00edos aur\u00edferos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Es cierto que esta poblaci\u00f3n tuvo durante muchos a\u00f1os una existencia casi invisible, que sin embargo result\u00f3 fundamental en el desarrollo de lo que hab\u00eda pasado a convertirse en el suroeste de Estados Unidos, en tanto que no solo suministr\u00f3 la mano de obra indispensable para el desarrollo de la regi\u00f3n y del pa\u00eds, y porque a trav\u00e9s suyo los reci\u00e9n llegados conocer\u00edan los reglamentos, tecnolog\u00eda, herramientas y pr\u00e1cticas para ellos desconocidos, que utilizar\u00edan en la miner\u00eda, la cr\u00eda de ovejas y la ganader\u00eda.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los mexicanos, herederos de la gran tradici\u00f3n minera del pueblo espa\u00f1ol, se\u00f1alaron la ruta a los mineros estadounidenses, quienes carec\u00edan tanto de los precedentes legales como de la experiencia para explotar los yacimientos de oro, plata, cobre y mercurio que se encontraron en el suroeste durante los a\u00f1os siguientes. La minor\u00eda mexicana proporcion\u00f3 el trabajo, la tecnolog\u00eda, las palabras &#8220;bonanza o placer, por ejemplo&#8221; y un cuerpo completo de ordenanzas, aplicadas en la pen\u00ednsula ib\u00e9rica y en Am\u00e9rica Latina durante m\u00e1s de 350 a\u00f1os y que ser\u00edan base de la legislaci\u00f3n minera estadounidense. As\u00ed, las ordenanzas espa\u00f1olas asignaban la posesi\u00f3n de los minerales del subsuelo a la corona, pero permit\u00edan derechos privados sobre la superficie. Como se\u00f1al\u00f3 Dan De Quille (1829-1898), testigo de lo anterior, &#8220;el negocio de trabajar minas de plata entonces era nuevo para nuestro pueblo, y mucho depend\u00edan al principio de lo que les dec\u00edan los mineros de plata mexicanos que se congregaban en el pa\u00eds&#8221;.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En la industria ovina, las instituciones, pr\u00e1cticas, costumbres, organizaci\u00f3n y personal dedicado a ella derivaron su existencia en Estados Unidos de los conocimientos y la pericia de los patrones, pastores y trasquiladores mexicanos, alumnos a su vez de los patrones, pastores y trasquiladores espa\u00f1oles. El sistema de propiedades extensas, la pr\u00e1ctica de asignar derechos fijos de apacentamiento a los particulares, la divisi\u00f3n laboral &#8220;una pir\u00e1mide cuya base eran los pastores y la c\u00faspide los patrones&#8221;, prevalecen en las fincas ovejunas m\u00e1s grandes del suroeste. Asimismo, el sistema de trashumancia, que en Espa\u00f1a salvaguardaba la asamblea de la Mesta, facilit\u00f3 las marchas de ovejas en California, Arizona, Colorado, Nevada, Utah, Idaho, Wyoming y Montana. Equivale a las actuales asociaciones de rancheros de nuestros d\u00edas. Cuenta Sarah Bixby Smith, quien vivi\u00f3 en un rancho ovejero del sur de California en la d\u00e9cada de 1870:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em>Llegaban los trasquiladores, una banda alegre de mexicanos sobre caballos inquietos, con bridas maravillosas ribeteadas de plata, hechas de cuero crudo o pelo de cabello trenzado, y sillas de montar de cuernos altos, grandes estribos y amplio y bello cuero labrado. Los hombres iban vestidos con fino pa\u00f1o negro, camisas blancas fruncidas, botas de tac\u00f3n alto y altos y anchos sombreros ornados de plata galoneada, sostenidos con una cuerda bajo la nariz. Entraban 50 A? 60, amarraban los caballos, hac\u00edan a un lado sus galas y aparec\u00edan overoles caf\u00e9, con bandanas rojas en la cabeza, y viv\u00edan y trabajaban en el rancho durante m\u00e1s de un mes, tantas eran las ovejas que trasquilaban.<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La poblaci\u00f3n de origen mexicano tuvo adem\u00e1s un papel de trascendencia en el desarrollo ganadero del suroeste. El vaquero fue el antecedente del <em>cowboy<\/em>, que adopt\u00f3 sus utensilios y m\u00e9todos, fusion\u00f3 ambos idiomas, acu\u00f1\u00f3 expresiones tales como chaparral, <em>cavyard<\/em> (de caballada), <em>stampede<\/em> (de estampida) y facilit\u00f3 la incorporaci\u00f3n de palabras en espa\u00f1ol como chaparral, reata, burro, rebozo y tortilla. Y hoy, como entonces, utiliza una silla de montar diferente a la anglosajona, aplica el sistema hispanoamericano de marcas y registros y acude a los rodeos con una indumentaria surgida en la \u00e9poca colonial y que le transmitieron los vaqueros, aplica t\u00e9cnicas para lazar que le ense\u00f1aron los mexicanos y se somete a las decisiones de los jueces de ganado, descendientes directos de los jueces de campo que sol\u00edan arreglar disputas, primero en la pen\u00ednsula ib\u00e9ica, y luego a ambos lados del r\u00edo Bravo. La distribuci\u00f3n del trabajo en los ranchos ganaderos tuvo y tiene, como en los ovejeros, un car\u00e1cter semifeudal y sus propietarios siguen unidos en fuertes y bien organizadas asociaciones basadas en la instituci\u00f3n espa\u00f1ola de la Mesta y muy poderosas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El arte de la arrier\u00eda fue aprendido por los estadounidenses de los arrieros mexicanos, como es evidente en diversos t\u00e9rminos ling\u00fc\u00edsticos utilizados: alforja, aparejo, burro, corral, lazo, atajo,<br \/>\nmulada, etc\u00e9tera. Se reconoc\u00eda a los \u00faltimos como los expertos en el oficio; se recurrir\u00eda a ellos para el comercio que se desarroll\u00f3 en toda la regi\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La tradici\u00f3n hispanomexicana influy\u00f3 asimismo en la legislaci\u00f3n. Muchas instituciones heredadas de Espa\u00f1a, que M\u00e9xico conserv\u00f3 y af\u00edn entre 1821 y 1846, siguieron funcionando. En ese sentido, hubo tres aportaciones jur\u00eddicas a varios c\u00f3digos de los estados del suroeste de Estados Unidos:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">1) La disposici\u00f3n por medio de la cual se concede el derecho de usar las aguas corrientes para la irrigaci\u00f3n o la producci\u00f3n de fuerza motriz, sin necesidad de consultar a los due\u00f1os de las tierras por donde pasen las corrientes. Es el caso de los estatutos que a\u00fan garantizan el acceso al agua en esa extensa regi\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En efecto, a los angloamericanos les faltaba toda experiencia en cultivos de regad\u00edo cuando llegaron a ella. Sus leyes eran producto de culturas en las que el agua abundaba y proteg\u00edan los derechos ribere\u00f1os, a diferencia de las legislaciones espa\u00f1ola y mexicana, que enfrentaban el problema de la carencia de agua y la necesidad de irrigaci\u00f3n en la agricultura. La mayor\u00eda de los nuevos estados y territorios surgidos de la invasi\u00f3n de M\u00e9xico tuvo que desistir o modificar, despu\u00e9s de a\u00f1os de litigios y conflictos, la doctrina de origen anglosaj\u00f3n y adoptar la ley mexicana que confer\u00eda al estado la propiedad de las aguas y el derecho de permitir que las aprovechase cualquier particular, ribere\u00f1o o no; a la fecha, estos preceptos forman parte de su sistema legal.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Adem\u00e1s de adoptar estas leyes y estas pr\u00e1cticas, en Texas, Nuevo M\u00e9xico, Arizona, Colorado y California, donde la aridez constitu\u00eda una dura realidad, los reci\u00e9n venidos debieron recurrir a la experiencia de sus predecesores (mexicanos, espa\u00f1oles e indios pueblo) para dar prosperidad a sus ranchos y granjas. Se apartaron as\u00ed extensiones de tierra y destin\u00f3 el agua que corr\u00eda por ellas para beneficio de todos. Lo mismo se har\u00eda con la reserva de pastizales para todos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Fue tambi\u00e9n preciso construir y mantener canales, represas y pozos al modo mexicano, a los que se consider\u00f3 y trat\u00f3 como propiedad y responsabilidad colectivas. A fines del siglo XIX a\u00fan hab\u00eda poblaciones en Nuevo M\u00e9xico donde aquellos que no hubiera colaborado en estos trabajos y cumplido con la parte que les correspond\u00eda, perd\u00edan el derecho de disponer de las mercedes comunales.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Se construyeron de tal forma sistemas de acequias, que llevaban agua a las represas desde lugares lejanos &#8211;se atra\u00eda la de los r\u00edos y atrapaba la del deshielo&#8211;, se val\u00edan de tecnolog\u00edas avanzadas que facilitaban a los vecinos la obtenci\u00f3n de agua potable y les permit\u00edan el riego de los cultivos. Mencionemos dos ejemplos: la acequia y el acueducto de la espada, el primero un canal derivado desde el r\u00edo y el segundo un sistema de ca\u00f1er\u00edas hecho de mamposter\u00eda que llevaban agua a la misi\u00f3n de San Antonio, Texas, y el embalse de la antigua misi\u00f3n, en San Diego, California, una represa hecha de adoquines y cemento que cumpli\u00f3 un papel fundamental en el desarrollo de ese territorio.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">2) Se conserv\u00f3 la prohibici\u00f3n de vender tierras colectivas para su explotaci\u00f3n, en todo caso se permit\u00eda alquilarlas a plazos determinados.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">3) Continu\u00f3 el precedente de los intereses comunes en las propiedades matrimoniales. Una de las primeras distinciones que hubo en Estados Unidos entre las propiedades propias de la esposa y las propiedades comunes por matrimonio aparece en la primera Constituci\u00f3n del estado de California (1849) y dice: &#8220;Toda propiedad real y personal de la esposa, pose\u00edda y reclamada por ella antes del matrimonio, y las adquiridas despu\u00e9s por donaci\u00f3n, legado, o linaje, o ascendencia, ser\u00e1n de su sola propiedad, y se aprobar\u00e1n leyes que definan con m\u00e1s claridad los derechos de la mujer tanto respecto a la separaci\u00f3n de bienes como a las tenga en com\u00fan con su marido&#8221;. Se neg\u00f3 por lo mismo a los interesados la posibilidad de que cada uno dispusiera por su cuenta de los bienes comunes; para ello tendr\u00edan que recurrir a los tribunales.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Estas medidas eran muy justas para las mujeres y estaban influidas por las leyes de propiedad ejercidas en M\u00e9xico &#8211;a donde llegaron desde Espa\u00f1a&#8211;, y se contrapon\u00edan al derecho consuetudinario anglosaj\u00f3n, que otorgaba al marido un dominio ilimitado de los bienes e ingresos de la esposa, esto es, el derecho de hacer con ellos lo que quisiera. Quedaron as\u00ed garantizados los derechos de las mujeres, tanto por herencia como sobre los ingresos y bienes propios o reunidos durante el matrimonio. Es interesante que un par de sociedades acusadas con frecuencia de machismo como la espa\u00f1ola y la mexicana fueran justamente las que brindasen a Estados Unidos un precedente legal no establecido por su propia tradici\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Podemos concluir entonces que las primeras huellas de M\u00e9xico en Estados Unidos cuentan con varias centurias y que la presencia de nuestra naci\u00f3n en el vecino pa\u00eds del norte se siente todav\u00eda en numerosas costumbres y tradiciones a la fecha imperantes, en la pr\u00e1ctica de la miner\u00eda, la crianza de ovejas y la ganader\u00eda, en la distribuci\u00f3n del agua y en la vida jur\u00eddica y cotidiana de muchas de sus mujeres.<\/p>\n<p><strong>PARA SABER M\u00c1S:<\/strong><\/p>\n<ul>\n<li>Alfredo Jim\u00e9nez, <em>El Gran Norte de M\u00e9xico: una frontera<\/em> <em>imperial en la Nueva Espa\u00f1a (1540-1820)<\/em>, Madrid, T\u00edbar, 2006.<\/li>\n<li>Martha Ortega Soto, <em>Alta California: una frontera olvidada del noroeste de M\u00e9xico (1769-1846)<\/em>, M\u00e9xico, Universidad Aut\u00f3noma Metropolitana, 2001.<\/li>\n<li>\u00a0&#8220;La marca del zorro&#8221;, 1922, en http:\/\/www.youtube.com\/watch?v=eDAoExVYOpc.<\/li>\n<\/ul>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Ana Rosa Su\u00e1rez Arg\u00fcello \/ Instituto Mora Revista BiCentenario # 19 \u00bfTe has preguntado, lector, por qu\u00e9 en tantas pel\u00edculas producidas por Hollywood aparecen tantos elementos culturales de origen mexicano? Recuerda, por ejemplo, las decenas de producciones con el tema de El Zorro (desde la primera, en 1922) en que algunos personajes son hidalgos, o bien mineros que trabajan del lado sur de la frontera, o pastores que siguen a las marchas de ovejas, o vaqueros que participan en rodeos y practican todo tipo de suertes y todos ellos hablan espa\u00f1ol y son originarios o descendientes de personas nacidas en nuestro territorio. \u00bfC\u00f3mo es que antes del inicio de la gran migraci\u00f3n de mexicanos a fines del siglo XIX hab\u00eda ya en Estados Unidos una presencia cultural mexicana? 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