﻿{"id":2006,"date":"2013-03-15T01:01:28","date_gmt":"2013-03-15T07:01:28","guid":{"rendered":"http:\/\/revistabicentenario.com.mx\/?p=2006"},"modified":"2021-05-04T14:36:45","modified_gmt":"2021-05-04T19:36:45","slug":"pancho-villa-en-prision-1912-2","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/archivos\/pancho-villa-en-prision-1912-2\/","title":{"rendered":"Pancho Villa en prisi&oacute;n (1912)"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify;\">Revista BiCentenario # 18<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em>Guadalupe Villa G<\/em>. \/ Instituto Mora<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Apenas iniciado su gobierno, Francisco I. Madero tuvo que hacer frente a una oleada de rebeliones que buscaban su derrocamiento. El 16 de noviembre de 1911 el general Bernardo Reyes lo desconoci\u00f3 como presidente, sigui\u00e9ndole pocos d\u00edas despu\u00e9s Emiliano Zapata; cuatro meses m\u00e1s tarde Emilio V\u00e1zquez G\u00f3mez y Pascual Orozco y, en octubre de 1912, F\u00e9lix D\u00edaz. Madero, no obstante, subestim\u00f3 a sus enemigos al considerar que neutralizando a los dirigentes, el problema quedaba resuelto.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong><em>Bernardo Reyes<\/em><\/strong><br \/>\nEl general Reyes hab\u00eda gozado del apoyo y la confianza de Porfirio D\u00edaz por varias razones, entre ellas mantener el control pol\u00edtico y social en el estado de Nuevo Le\u00f3n durante sus diversas gestiones gubernamentales; tambi\u00e9n estuvo temporalmente al frente de la secretar\u00eda de Guerra y Marina y fue elegido por los opositores de D\u00edaz, para disputarle a \u00e9ste la primera magistratura a trav\u00e9s del Partido Democr\u00e1tico, aunque acab\u00f3 por no aceptar la postulaci\u00f3n. En cambio, cuando D\u00edaz hab\u00eda partido ya al destierro, contendi\u00f3 en las elecciones presidenciales contra Madero, logrando el apoyo de hacendados y empresarios en diversas zonas del pa\u00eds.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Efectuadas las elecciones, triunf\u00f3 la f\u00f3rmula Madero-Pino Su\u00e1rez, aunque a nivel nacional pronto circularon fuertes rumores de un nuevo movimiento armado iniciado por elementos reyistas, defraudados en sus esperanzas de elevar al poder al general.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En el estado de Morelos, Zapata y muchos otros que tambi\u00e9n hab\u00edan brindado su apoyo a la revoluci\u00f3n maderista se sintieron decepcionados por la pol\u00edtica agraria del presidente y en lo sucesivo se mantendr\u00edan en pie de lucha para lograr la devoluci\u00f3n de las tierras arrebatadas por la Ley de Terrenos Bald\u00edos invocada por el l\u00edder dem\u00f3crata.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong><em>Pascual Orozco<\/em><\/strong><br \/>\nEn Chihuahua Orozco, quien se adhiri\u00f3 a la lucha democr\u00e1tica encabezada por Madero, se sinti\u00f3 humillado cuando el l\u00edder orden\u00f3 el licenciamiento de las tropas revolucionarias y le neg\u00f3 la posibilidad de gobernar su estado natal, releg\u00e1ndolo al cargo de jefe de la Primera Zona Rural. Por otra parte, los proyectos de reforma agraria que el gobernador Abraham Gonz\u00e1lez pretend\u00eda implantar, con el respaldo del ejecutivo federal, alarmaron a la \u00e9lite local que, sintiendo amenazados sus intereses, coopt\u00f3 al antiguo arriero haci\u00e9ndolo el instrumento mediante<br \/>\nel cual derrocar\u00edan a Madero.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El gobierno intent\u00f3 suprimir la revuelta antes de que cobrara fuerza m\u00e1s all\u00e1 de sus fronteras. El general Jos\u00e9 Gonz\u00e1lez Salas fue el encargado de combatir a Orozco, pero fracas\u00f3 en su cometido. Fue entonces cuando Francisco Villa, a instancias de Madero, se uni\u00f3 a la Divisi\u00f3n del Norte Federal comandada por Victoriano Huerta. En sus memorias, aquel se\u00f1al\u00f3 que el presidente le hab\u00eda dado la orden para que se pusiera a las \u00f3rdenes del general Huerta. &#8220;No era ese mi programa&#8221; dice Villa, &#8220;pero ante todo estaba mi obediencia al se\u00f1or Madero.&#8221;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El resultado es conocido: acusado por Huerta de insubordinaci\u00f3n y robo, Villa fue puesto frente al pared\u00f3n, perdonado y enviado a la Penitenciar\u00eda de la ciudad de M\u00e9xico. El 5 de junio de 1912 Huerta telegrafi\u00f3 a Madero:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em> En este momento parte el tren que lleva con el car\u00e1cter de procesado, debidamente escoltado hasta esa capital, al general Villa. El motivo que he tenido para mandarlo con el car\u00e1cter de preso a disposici\u00f3n del ministerio de la Guerra, es el hecho de haber cometido faltas graves en la divisi\u00f3n de mi mando [&#8230;] A Villa le he perdonado la vida ya estando dentro del cuadro que deb\u00eda ejecutarlo, por raz\u00f3n de haberme suplicado lo oyera antes de ser pasado por las armas, de cuya entrevista result\u00f3 el que yo resolviera abrir una averiguaci\u00f3n previa y remitirlo con dicha averiguaci\u00f3n, poni\u00e9ndolo a la disposici\u00f3n de la secretar\u00eda de Guerra<\/em>.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"http:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2013\/03\/Lecumberri.bmp\"><img fetchpriority=\"high\" decoding=\"async\" class=\"size-medium wp-image-1861 alignright\" src=\"http:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2013\/03\/Lecumberri.bmp\" alt=\"Lecumberri\" width=\"383\" height=\"395\" \/><\/a><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong><em>F\u00e9lix D\u00edaz<\/em><\/strong><br \/>\nEl sobrino de don Porfirio declar\u00f3, a mediados de mayo de 1912, al peri\u00f3dico neoyorkino <em>The Sun<\/em> que la popularidad de Madero estaba perdida, acrecent\u00e1ndose d\u00eda con d\u00eda la opini\u00f3n p\u00fablica en su contra, debido a que muchos pensaban que una vez obtenido el triunfo, \u00e9ste s\u00f3lo hab\u00eda servido para el medro personal y ego\u00edsta de la familia Madero, dejando incumplidas las promesas hechas.<br \/>\nD\u00edaz conspiraba activamente a pesar de la nube de agentes que lo vigilaban de cerca en Veracruz. El 15 de octubre, el jefe supremo del movimiento militar efectu\u00f3 el pronunciamiento, cuyo prop\u00f3sito era &#8220;restablecer la paz por medio de la justicia.&#8221;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Contra todo vaticinio, el movimiento fue r\u00e1pidamente sofocado y su dirigente capturado, hecho que caus\u00f3 gran sorpresa en todo el pa\u00eds. Por instrucciones de Madero, se form\u00f3 un Consejo de Guerra Extraordinario que habr\u00eda de juzgar a los principales implicados en el movimiento. El tribunal sentenci\u00f3 a D\u00edaz a la pena m\u00e1xima, sin embargo se logr\u00f3 que la Suprema Corte de Justicia lo amparara puesto que ya no pertenec\u00eda al ej\u00e9rcito. Despu\u00e9s de haber pasado un tiempo en la prisi\u00f3n de San Juan de Ul\u00f3a, fue trasladado a la ciudad de M\u00e9xico e internado en la Penitenciar\u00eda el 24 de enero de 1913.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los grupos contrarios a Madero, se multiplicaron desde el interior del propio gobierno; miembros del ej\u00e9rcito federal bajo las \u00f3rdenes de Victoriano Huerta se sumaron a la rebeli\u00f3n; Alberto Garc\u00eda Granados, secretario de Gobernaci\u00f3n, aseguraba tener pruebas de que el gobernador de Coahuila, Venustiano Carranza, estaba preparado para iniciar la revuelta contra el mandatario y de que Miguel M. Acosta, secretario de Comunicaciones y Obras P\u00fablicas era el encargado de recaudar fondos para dicho movimiento. El descontento general pronto se extendi\u00f3 por todo el pa\u00eds.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong><em>La lealtad puesta a prueba<\/em><\/strong><br \/>\nLa estancia de Villa en la Penitenciar\u00eda fue prolongada y dif\u00edcil y a tres meses de su confinamiento a\u00fan no se le juzgaba. Estaba consciente de que su encarcelamiento era pol\u00edtico y que hab\u00eda gente trabajando para evitar su liberaci\u00f3n. En una carta enviada a Madero el 21 de septiembre, escribi\u00f3: &#8220;A muchos de sus enemigos les cae como anillo al dedo que yo est\u00e9 preso, pues he tenido ofrecimientos innumerables, pero si yo soy fiel, el tiempo se lo dir\u00eda&#8221;.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Es interesante subrayar que uno de los mitos relacionados con Villa es que no sab\u00eda leer ni escribir y que durante su estancia en prisi\u00f3n aprendi\u00f3 gracias a las ense\u00f1anzas del ide\u00f3logo zapatista, Gildardo Maga\u00f1a. Lo cierto es que s\u00ed sab\u00eda leer y escribir, las cartas escritas en prisi\u00f3n son muestra fehaciente de ello. Obviamente su redacci\u00f3n tanto como su ortograf\u00eda eran deficientes, pero es claro que hab\u00eda tenido una rudimentaria ense\u00f1anza escolar y en el caso de que hubiera conocido a Maga\u00f1a &#8211;hay discrepancias al respecto&#8211;, lo m\u00e1s que pudo hacer fue darle a conocer las razones de la lucha zapatista y tal vez ayudarle a mejorar su escritura y su lectura.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En la correspondencia enviada por Villa a Madero desde la penitenciar\u00eda, nunca obtuvo ninguna respuesta directa del presidente; \u00e9ste se dirigi\u00f3 en dos ocasiones al reo a trav\u00e9s de su secretario Juan S\u00e1nchez Azcona y no intervino para conseguir su excarcelaci\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El 7 de octubre Villa hab\u00eda suplicado al mandatario trasladarlo a &#8220;alg\u00edn cuartel de esta ciudad, toda vez que causas muy poderos\u00edsimas, que a su tiempo explicar, me obligan a solicitar esa gracia&#8221;. Es posible que otros reos pol\u00edticos estuvieran intentando atraerlo al movimiento que se estaba preparando para derrocar al gobierno constitucional. Los abogados Jos\u00e9 Bonales Sandoval y Antonio Castellanos, a quienes Villa comision\u00f3 para hablar con Madero, formaban respectivamente parte del proyecto de F\u00e9lix D\u00edaz y Bernardo Reyes sin que, hasta ese momento, \u00e9l lo supiera.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Un mes m\u00e1s tarde, S\u00e1nchez Azcona comunic\u00f3 al general Villa que &#8220;obsequiando los deseos expresados por su defensor el Sr. Bonales Sandoval [el se\u00f1or presidente ha dispuesto] que sea trasladado a la prisi\u00f3n militar de Santiago Tlatelolco&#8221;.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En su nueva prisi\u00f3n, Villa tuvo oportunidad de conocer al general Bernardo Reyes y quiz\u00e1 de enterarse de sus planes subversivos. Luz Corral escribi\u00f3 despu\u00e9s que ella acompa\u00f1aba a su esposo todo el d\u00eda y algunas veces, Reyes comi\u00f3 con ellos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En la prisi\u00f3n militar, Pancho Villa escribi\u00f3 detalladamente los servicios que prest\u00f3, a lo largo de la revoluci\u00f3n maderista, hasta la ca\u00edda de Ciudad Ju\u00e1rez en mayo de 1911. Seg\u00fan cuenta en las Memorias, el documento lo realiz\u00f3 como parte de un ejercicio mecanogr\u00e1fico, &#8220;sin otro maestro que su firme deseo de aprender&#8221;.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Ante los o\u00eddos sordos de Madero, a sus reiteradas s\u00faplicas de justicia y auxilio, Villa optar\u00eda por fugarse de Santiago Tlatelolco y trasponer la frontera mexicana. No obstante que el general protest\u00f3 lealtad al mandatario, permaneci\u00f3 fiel a su causa y siempre le mostr\u00f3 su admiraci\u00f3n y respeto, no encontr\u00f3 reciprocidad en Madero, fue, como bien se\u00f1ala el historiador Friedrich Katz, <em>un amor no correspondido<\/em>.<\/p>\n<figure id=\"attachment_1870\" aria-describedby=\"caption-attachment-1870\" style=\"width: 357px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><a href=\"http:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2013\/03\/Carta-Villa-Madero.bmp\"><img decoding=\"async\" class=\"size-medium wp-image-1870 \" src=\"http:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2013\/03\/Carta-Villa-Madero.bmp\" alt=\"Carta Villa-Madero\" width=\"357\" height=\"479\" \/><\/a><figcaption id=\"caption-attachment-1870\" class=\"wp-caption-text\">Carta de Villa a Madero (1912)<\/figcaption><\/figure>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong style=\"line-height: 1.714285714; font-size: 1rem;\"><em>Las hojas de servicio<\/em><\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Es necesario aclarar que una versi\u00f3n de lo contenido en los papeles escritos a m\u00e1quina fue recogida por Manuel Bauche Alcalde, quien se encargar\u00eda de escribir las memorias de Villa a principios de 1914. El manuscrito de Bauche tiene b\u00e1sicamente la misma informaci\u00f3n de las hojas de servicio, pero est\u00e1 m\u00e1s completo porque se subsana lo que al reo le fue dif\u00edcil recordar y que ya en calma, seguramente auxiliado por compa\u00f1eros y amigos, pudo corregir. Tambi\u00e9n est\u00e1 m\u00e1s pulido porque Bauche era un hombre culto, hab\u00eda ejercido el periodismo y hablaba varios idiomas. Las hojas de servicios son reveladoras de la personalidad de Villa, de sus sentimientos, manera de ser y expresarse.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Como Chihuahua fue el territorio en el que Villa oper\u00f3 durante la revoluci\u00f3n maderista, en su hoja de servicios se destaca su relaci\u00f3n con Abraham Gonz\u00e1lez, su encuentro con Francisco I. Madero, los hechos de armas en los que particip\u00f3 y todas las dificultades que tuvo que superar para hacerse respetar y ganar adeptos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El relato comienza pr\u00e1cticamente el 17 de noviembre de 1910, cuando Gonz\u00e1lez acudi\u00f3 a comer\u00eda casa de Villa para definir el plan que consisti\u00f3 en el reclutamiento de tropas: el primero en el norte del estado y el segundo en el sur.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Sin duda, la asombrosa facilidad con la que Villa reuni\u00f3 375 hombres en cinco d\u00edas admira a cualquiera. \u00bfQu\u00e9 impuls\u00f3 a estos hombres a dejar hogar y familia para embarcarse en una aventura incierta? Cada uno de ellos ten\u00eda una historia detr\u00e1s. A?Era gente conocida con anterioridad? \u00bfEstaban en deuda con \u00e9l? \u00bfDeseaban proteger sus tierras? \u00bfHacerse de ellas? \u00bfTen\u00edan esperanzas de acabar con la oligarqu\u00eda terrateniente y elegir libremente a las autoridades? A?Ganar acceso a puestos de elecci\u00f3n popular? \u00bfLes faltaba el trabajo? Es seguro que hubo una combinaci\u00f3n de todo esto.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En los primeros enfrentamientos, Villa recibi\u00f3 su primera herida como revolucionario y tuvo que enfrentarse a los problemas que le planteaba su nuevo estatus: garantizar la paga a sus hombres y el continuo suministro de armamento, vituallas y vestimenta, as\u00ed como la curaci\u00f3n de los heridos en combate.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El escrito nos hace imaginar las vicisitudes por las que pasaron los revolucionarios en estos incipientes meses de lucha en los que la organizaci\u00f3n fue primordial. Los hombres que formaban el contingente revolucionario de Chihuahua eran todos buenos jinetes, avezados en el manejo de armamento, pero sin experiencia en enfrentar a un ej\u00e9rcito de l\u00ednea.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La improvisaci\u00f3n de los primeros tiempos de lucha propin\u00f3 varios reveses a los revolucionarios pues en la Sierra Azul, donde ten\u00edan su refugio, pasaron no s\u00f3lo hambre, sino mucho fr\u00edo por falta de ropa adecuada y cobijas para soportar las intensas nevadas. Hab\u00eda que aprender a no dejarse sorprender por el enemigo y a no dejar armas ni municiones expuestas a p\u00e9rdida o abandono. La necesidad de contar con buena caballada pod\u00eda tambi\u00e9n hacer toda la diferencia entre la vida y la muerte.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En esta \u00e9poca descrita por Villa, uno de los problemas mayores fue tratar de unificar el armamento pues lo hab\u00eda de diferentes marcas y calibres, lo que complicaba el correcto abastecimiento de cartuchos y municiones. Las haciendas consideradas propiedad de los enemigos de la Revoluci\u00f3n, sirvieron tambi\u00e9n para abastecer a los revolucionarios. Tampoco faltaron administradores a favor de la causa que pusieron a su disposici\u00f3n trojes repletas de ma\u00edz para la caballada, ganado para alimentar a la tropa y tortillas hechas por mujeres en las casas de cuadrillas. Pero hubo ocasiones en que Villa tuvo necesidad de entrar subrepticiamente a Chihuahua, para proveerse de art\u00edculos de primera necesidad como az\u00facar y caf\u00e9 para sus hombres. Estar pendiente de las necesidades de su gente lo convirtieron en una figura paternal.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Uno de los episodios destacados por Villa en las hojas de servicio, fue su primer encuentro con Francisco I. Madero en la hacienda de Bustillos: &#8220;Nombre, Pancho Villa que muchacho eres, yo que te cre\u00eda tan viejo, pues quer\u00eda conocerte para darte un abrazo por lo mucho que se habla de ti y lo bien que te has portado, \u00bfqu\u00e9 tanta gente tienes?&#8221; Para entonces Villa hab\u00eda aumentado su contingente en 700 hombres, pero como \u00e9l mismo dijo estaban &#8220;mal armados&#8221;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En abril de 1911 durante la marcha hacia Ciudad Ju\u00e1rez, plaza fronteriza que los revolucionarios esperaban tomar y controlar, ocurri\u00f3 el primer connato de sublevaci\u00f3n de la gente de Pascual Orozco en contra del presidente provisional, cuando los jefes Jos\u00e9 In\u00e9s Salazar, Luis A. Garc\u00eda y L\u00e1zaro Alan\u00eds trataron de desconocer a Madero. Orozco hab\u00eda rehusado acatar las \u00f3rdenes dadas por el mandatario para que desarmara a sus hombres, argumentando que podr\u00eda haber un alto costo en vidas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Por \u00f3rdenes de Madero, Villa control\u00f3 la insubordinaci\u00f3n &#8220;sin que hubiera habido un solo muerto y s\u00ed uno que otro golpeado, de los que trataban de oponer resistencia&#8221;. Tambi\u00e9n de acuerdo con el mandatario, entreg\u00f3 el armamento y parque a Orozco. Estas fueron las inconsistencias del presidente provisional, conservar a su lado a hombres levantiscos, sin medir los riesgos futuros.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los revolucionarios llegaron al rancho de Flores, cerca de Ciudad Ju\u00e1rez, situado a orillas del R\u00edo Bravo, donde seg\u00fan el escrito fueron recibidos cari\u00f1osamente por las familias del lugar: Madero &#8220;caminaba a pie al igual de todas las fuerzas. Parte de estas hicieron jornadas m\u00e1s cortas para servirle de escolta y hacerle menos penosa la traves\u00eda. \u00c9l iba tapado con un sarape pinto que le hac\u00eda confundirse entre el grueso de la tropa, entre la cual se le pod\u00eda haber tomado por un simple soldado y no por el C. presidente de la Rep\u00fablica&#8221;.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La opini\u00f3n del general Benjam\u00edn J. Viljoen de que era imposible tomar Ciudad Ju\u00e1rez dada la fortificaci\u00f3n de la plaza decidi\u00f3 a Madero retirar las tropas hacia el sur para evitar complicaciones internacionales. Villa y Orozco insistieron en que, por dignidad, se deber\u00eda procurar el asalto &#8220;pues era vergonzoso retirarnos sin siquiera haber intentado dicho ataque&#8221;. El 8 de mayo ocurri\u00f3 una inesperada ofensiva a Ju\u00e1rez; Madero orden\u00f3 cesar el fuego pero su mandato no fue escuchado, dado que exist\u00eda el acuerdo entre Pascual Orozco y Francisco Villa para tomar la plaza. Al d\u00eda siguiente los revolucionarios empezaron a tomar posiciones para el asalto final. El 10 con los cuarteles federales rodeados, exhaustos por el cansancio, el hambre y la sed, los defensores se rindieron. Villa describe la magnitud de la sorpresa de Madero cuando se enter\u00f3 de que Ciudad Ju\u00e1rez hab\u00eda ca\u00eddo en manos de los revolucionarios.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Uno de los problemas que tuvo que resolver Villa, despu\u00e9s de recoger a sus muertos y darles sepultura, fue procurar alimento para los vencidos y para su propia gente: <em>Y aunque comprend\u00eda que mis fuerzas estaban en iguales condiciones de hambre que ellos, cre\u00ed de mi deber como vencedor, procurar primero a los vencidos, quienes al verme entrar con dicho comestible [costales\u00a0<\/em><em>de pan] me aclamaron llenos de gratitud. De ah\u00ed me fui a hacer igual operaci\u00f3n con mis soldados, m\u00e1s como no alcanzara el pan para todos, organic\u00e9 escoltas con sus respectivos oficiales y clases, con orden de salir a buscar alimentos<\/em>.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Lo m\u00e1s incre\u00edble de la narraci\u00f3n es que Villa se dirigi\u00f3 al cuartel general donde estaban prisioneros los oficiales y se llev\u00f3 a nueve de ellos a El Paso, Texas, &#8220;donde comimos con la mayor fraternidad&#8221;. Lo inconcebible no fue que los hubiera invitado a comer, sino que los oficiales vencidos en campa\u00f1a regresaran a territorio mexicano. Era una \u00e9poca en que la palabra de honor val\u00eda y se respetaba.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Villa cierra las hojas de servicio tocando dos aspectos m\u00e1s: el connato de sublevaci\u00f3n que intentaron \u00e9l y Orozco en contra de Madero, por haberse opuesto al fusilamiento del general Juan N. Navarro. Tarde descubri\u00f3 Villa el ardid de Orozco quien habi\u00e9ndole ordenado desarmar a la guardia de Madero, ignor\u00f3 el hecho en el momento mismo, haci\u00e9ndolo aparecer como el instigador de la insurrecci\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Por considerarse &#8220;hombre de sentimientos y verg\u00fcenza&#8221;, Villa puso punto final a su actuaci\u00f3n revolucionaria, en esa primera etapa, entregando a Ra\u00fal Madero el mando de sus tropas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong><em>El ep\u00edlogo<\/em><\/strong><br \/>\nDe la sencillez de Madero, de su car\u00e1cter bondadoso, de su desprendimiento, surgieron la admiraci\u00f3n, el respeto y la lealtad que Villa le profesar\u00eda hasta su muerte. El hecho de que Madero fuera rico terrateniente y empresario y arriesgara su comodidad y su fortuna en una empresa que se antojaba tit\u00e1nica le vali\u00f3 su incondicionalidad.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Abraham Gonz\u00e1lez jam\u00e1s dud\u00f3 de la lealtad de Pancho Villa y es posible que Madero tampoco dudara, sin embargo, cabe preguntarse \u00bfqu\u00e9 orill\u00f3 al mandatario a distanciarse de su antiguo aliado? \u00bfC\u00f3mo fue que Villa cay\u00f3 en desgracia? Aquella felicitaci\u00f3n que envi\u00f3 Madero luego de sus triunfos sobre Orozco, poco antes de que Huerta intentara fusilarlo en Jim\u00e9nez, Chihuahua, hab\u00eda perdido todo sentido: &#8220;Estoy verdaderamente satisfecho de tu conducta y te aseguro que adem\u00e1s de la leg\u00edtima satisfacci\u00f3n que has de sentir de servir una causa justa y de ser leal conmigo, har\u00e9 de modo de recompensar debidamente los servicios que has prestado a la Rep\u00fablica&#8221;.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Abraham Gonz\u00e1lez trat\u00f3 de hacer valer su influencia con Madero para ayudar a Villa y puso todo lo que estuvo de su parte para liberarlo. La actitud del presidente fue distinta, pues confi\u00f3 m\u00e1s en el ej\u00e9rcito federal que en aquellos que lo hab\u00edan llevado al poder.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Villa escap\u00f3 de la prisi\u00f3n militar de Santiago Tlatelolco y mantuvo con firmeza su lealtad al presidente y al gobernador de Chihuahua, quienes poco despu\u00e9s fueron traicionados por Victoriano Huerta y asesinados por \u00f3rdenes suyas. En adelante, Villa se empe\u00f1\u00f3 en una lucha, la constitucionalista, para vengar la muerte de aquellos benefactores y amigos suyos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>PARA SABER M\u00c1S:<\/strong><\/p>\n<ul>\n<li><span style=\"line-height: 1.714285714; font-size: 1rem;\">Francisco L. Urquizo, <\/span><em style=\"line-height: 1.714285714; font-size: 1rem;\">La ciudadela qued\u00f3 atr\u00e1s<\/em><span style=\"line-height: 1.714285714; font-size: 1rem;\">, M\u00e9xico,\u00a0<\/span><span style=\"line-height: 1.714285714; font-size: 1rem;\">Summa mexicana, 2009.<\/span><\/li>\n<li><span style=\"line-height: 1.714285714; font-size: 1rem;\">Guadalupe Villa y Rosa Helia Villa, <\/span><em style=\"line-height: 1.714285714; font-size: 1rem;\">Pancho Villa. Retrato\u00a0<\/em><em style=\"line-height: 1.714285714; font-size: 1rem;\">autobiogr\u00e1fico 1878-1914<\/em><span style=\"line-height: 1.714285714; font-size: 1rem;\">, M\u00e9xico, Taurus, 2005.<\/span><\/li>\n<li><span style=\"line-height: 1.714285714; font-size: 1rem;\">Cuartelazo, Alberto Isaac, dir. Imcine, dvd.<\/span><\/li>\n<\/ul>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Revista BiCentenario # 18 Guadalupe Villa G. \/ Instituto Mora Apenas iniciado su gobierno, Francisco I. Madero tuvo que hacer frente a una oleada de rebeliones que buscaban su derrocamiento. El 16 de noviembre de 1911 el general Bernardo Reyes lo desconoci\u00f3 como presidente, sigui\u00e9ndole pocos d\u00edas despu\u00e9s Emiliano Zapata; cuatro meses m\u00e1s tarde Emilio V\u00e1zquez G\u00f3mez y Pascual Orozco y, en octubre de 1912, F\u00e9lix D\u00edaz. Madero, no obstante, subestim\u00f3 a sus enemigos al considerar que neutralizando a los dirigentes, el problema quedaba resuelto. Bernardo Reyes El general Reyes hab\u00eda gozado del apoyo y la confianza de Porfirio D\u00edaz por varias razones, entre ellas mantener el control pol\u00edtico y social en el estado de Nuevo Le\u00f3n durante sus diversas gestiones gubernamentales; tambi\u00e9n estuvo temporalmente al frente de la secretar\u00eda de Guerra y Marina y fue elegido por los opositores de D\u00edaz, para disputarle a \u00e9ste la primera magistratura a<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[21,1148],"tags":[2347,1086,1087,2319,1088,359,1090,979,1085,78,1089,487],"class_list":{"0":"post-2006","1":"post","2":"type-post","3":"status-publish","4":"format-standard","6":"category-articulos","7":"category-bicentenario-18","8":"tag-abraham-gonzalez","9":"tag-bernardo-reyes","10":"tag-felix-diaz","11":"tag-francisco-villa","12":"tag-juan-sanchez-azcona","13":"tag-lecumberri","14":"tag-manuel-bauche-alcalde","15":"tag-pascual-orozco","16":"tag-prision","17":"tag-revolucion-mexicana","18":"tag-santiago-tlatelolco","19":"tag-victoriano-huerta"},"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2006","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=2006"}],"version-history":[{"count":17,"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2006\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":15988,"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2006\/revisions\/15988"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=2006"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=2006"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=2006"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}