﻿{"id":19917,"date":"2024-06-11T13:55:16","date_gmt":"2024-06-11T19:55:16","guid":{"rendered":"http:\/\/revistabicentenario.com.mx\/?p=19917"},"modified":"2024-08-13T22:08:12","modified_gmt":"2024-08-14T04:08:12","slug":"una-corrida-de-toros","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/archivos\/una-corrida-de-toros\/","title":{"rendered":"Una corrida de toros"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify;\">Ver\u00f3nica Z\u00e1rate Toscano<br \/>\nInstituto Mora<\/p>\n<h4 style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #800000;\">En revista\u00a0<em>BiCentenario. El ayer y hoy de M\u00e9xico<\/em>, n\u00fam. 64.<\/span><\/h4>\n<h3 style=\"text-align: justify;\">La mam\u00e1 avienta los quelites al cielo. Su hija insiste en convencerla para asistir al entretenimiento al que s\u00f3lo la clase alta tiene acceso. Un comensal con algo de influencias har\u00e1 que el sue\u00f1o de la muchacha no termine all\u00ed.<\/h3>\n<figure id=\"attachment_20920\" aria-describedby=\"caption-attachment-20920\" style=\"width: 1000px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><img fetchpriority=\"high\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-20920\" src=\"http:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2024\/08\/BIC_64_159.jpg\" alt=\"\" width=\"1000\" height=\"690\" srcset=\"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2024\/08\/BIC_64_159.jpg 1000w, https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2024\/08\/BIC_64_159-300x207.jpg 300w, https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2024\/08\/BIC_64_159-768x530.jpg 768w\" sizes=\"(max-width: 1000px) 100vw, 1000px\" \/><figcaption id=\"caption-attachment-20920\" class=\"wp-caption-text\">Johann Moritz Rugendas, Corrida de toros en la Plaza de San Pablo, \u00f3leo sobre tela, 1931, Museo Nacional de Historia.<\/figcaption><\/figure>\n<p style=\"text-align: justify;\">Mar\u00eda caminaba tranquila una ma\u00f1ana por los callejones del Pari\u00e1n cuando tropez\u00f3 con una bola de gente arremolinada frente a un pedazo de papel pegado en la pared. Se escabull\u00f3 como pudo para enterarse de lo que comentaban y, una vez informada, ech\u00f3 a correr.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">No lejos de ah\u00ed, el grabador franc\u00e9s Jean Louis Pr\u00e9lier (aunque en realidad su apellido era Dudoille pero hab\u00eda tomado el de su esposa que ten\u00eda m\u00e1s renombre), realizaba un experimento. Hab\u00eda tra\u00eddo con \u00e9l un voluminoso aparato que dio por llamarse \u201cc\u00e1mara de daguerrotipos\u201d. Fijada sobre un tripi\u00e9, la caja negra ten\u00eda en su interior diversas substancias y, a trav\u00e9s de una lente abierta durante cierto tiempo, pod\u00eda plasmar una imagen sobre una placa met\u00e1lica. Por desgracia, la imagen de Mar\u00eda no qued\u00f3 capturada en el daguerrotipo que ha llegado hasta nuestros d\u00edas como una de las primeras im\u00e1genes de la ciudad de M\u00e9xico en la cuarta d\u00e9cada del siglo XIX.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Ella era demasiado inquieta y pas\u00f3 corriendo cuando el franc\u00e9s se manten\u00eda inm\u00f3vil detr\u00e1s de ese extra\u00f1o aparato. Del movimiento de la muchacha no qued\u00f3 ni un rastro, pero s\u00ed quedaron fijos para la posteridad la Catedral Metropolitana, el mercado conocido como El Pari\u00e1n y algunas otras construcciones de la calle del Empedradillo cercanas al aparato. A lo lejos qued\u00f3 una mancha que podr\u00eda interpretarse como la Sierra del Tepeyac. Tampoco puede apreciarse el pedazo de papel que hab\u00eda llamado la atenci\u00f3n de Mar\u00eda pues estaba pegado en la pared junto a una de las puertas del mercado que ya no alcanz\u00f3 a caber en la imagen de Pr\u00e9lier. Ni tampoco se apreciaba el charco que hab\u00eda quedado de la lluvia de la noche anterior con el que Mar\u00eda inevitablemente chapote\u00f3, salpicando a los que estaban cerca.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u2013 \u00a1Mam\u00e1, mam\u00e1! \u2013gritaba Mar\u00eda, mientras entraba corriendo a la casa con sus faldas revoloteando, sus huaraches manchados de lodo y su canasta en la mano.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La madre, apoyada sobre la mesa de la cocina, avent\u00f3 al cielo los quelites que limpiaba por el susto que le provoc\u00f3 escuchar tales gritos. Era una mujer de pocos a\u00f1os, envejecida por la tristeza de convertirse en viuda de un militar que hab\u00eda perecido hac\u00eda ya varios meses. Sin contar con el apoyo que se esperaba que el gobierno diera a los familiares de los fallecidos defendiendo a la patria, deb\u00eda dedicar sus fuerzas a ganar el sustento para la familia. As\u00ed que se las ingeniaba para preparar comidas con ingredientes de bajo costo, los cuales convert\u00eda en platillos que, a cambio de unos reales, eran devorados por los comensales en el patio de la vecindad donde viv\u00eda.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u2013\u00bfPor qu\u00e9 tanta algarab\u00eda? \u2013 pregunt\u00f3.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u2013Porque he visto un cartel pegado en una pared. Ten\u00eda muchas letras que no pude leer, pero un caballero de sombrero alto y bast\u00f3n, al notar mi curiosidad y la de todos los mirones, nos lo ley\u00f3 en voz alta. Y conforme m\u00e1s le\u00eda, m\u00e1s se escandalizaba \u2013dijo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u2013\u00bfPues qu\u00e9 dec\u00eda el papel ese?<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u2013Anunciaba que el domingo habr\u00e1 una corrida de toros.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u2013\u00a1V\u00e1lgame Dios! \u00a1Bastantes angustias padezco yo a diario, como para ir a ver c\u00f3mo matan a un animal! \u00a1Nom\u00e1s me falta que quieras ir a ver c\u00f3mo se despluman los gallos en las peleas! \u00a1O c\u00f3mo los osos matan a los perros! \u00a1Que Dios nos agarre confesados! \u00a1Ya no sabe qu\u00e9 inventar la gente para el entretenimiento!<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u2013Pero mam\u00e1, es que, seg\u00fan nos ley\u00f3 el caballero, el torero, que creo recordar que se llama Bernardo Gavi\u00f1o, va a ejecutar una suerte inimaginable. Y, por cierto, creo que eso fue lo que m\u00e1s hizo enojar al se\u00f1or. Dec\u00eda que le presentar\u00eda al toro \u201cun reloj en lugar de muleta para darle muerte\u201d. Un vendedor que estaba presente le dijo: \u201cse\u00f1or Argos, \u00a1no se enoje!\u201d Y este le contest\u00f3 \u201cpresentarle al toro el reloj para que vea la hora en que va a morir s\u00ed debe causar un gusto universal\u201d y se alej\u00f3 refunfu\u00f1ando.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u2013Pues ese caballero tiene toda la raz\u00f3n, \u00a1es una paparuchada!<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u2013\u00a1Dicen que va a ser todo un espect\u00e1culo!<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u2013A ver si no resulta un chasco, como aquello de que un hombre iba a volar con la ayuda de un globo y cuando no funcion\u00f3 el aparato tuvo que salir corriendo, y no volando, para huir de la multitud que reclamaba.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u2013\u00a1Ay mam\u00e1!, \u00a1t\u00fa siempre exageras las cosas!<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u2013\u00a1Uno de estos d\u00edas van a inventar que es un espect\u00e1culo ver c\u00f3mo corren los hombres de un lado al otro pateando una pelota!<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u2013Pero mam\u00e1, con el dinero que he apartado para m\u00ed despu\u00e9s de que te doy casi todo lo ganado con la venta de las flores, podr\u00eda pagar nuestras entradas a la plaza de toros.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u2013\u00a1Esas cosas no son para nosotros!<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u2013Es que, mam\u00e1, de alguna manera tenemos que ver lo que hace el mundo, entretenernos, y no s\u00f3lo pasar el tiempo trabajando\u2026<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u2013Entretenida estoy ya todo el d\u00eda! Entre ir al mercado, traer el mandado y prepararlo, servir las comidas y limpiar la cocina, no me quedan fuerzas m\u00e1s que para dormir.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u2013\u00a1\u00c1ndale!, s\u00f3lo es una tarde y nos alcanza para ir a los tendidos de sol.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u2013\u00a1Tendida dejaste la ropa que te dije que recogieras! Y, adem\u00e1s, \u00bft\u00fa como sabes de eso?<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u2013Es que mi amigo Chuy me cont\u00f3 c\u00f3mo es la plaza de toros por dentro. \u00c9l a veces ayuda a los mozos de cuadrillas o hace limpieza por unos cuantos tlacos.<\/p>\n<figure id=\"attachment_20919\" aria-describedby=\"caption-attachment-20919\" style=\"width: 1000px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><img decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-20919\" src=\"http:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2024\/08\/BIC_64_142.jpg\" alt=\"\" width=\"1000\" height=\"751\" srcset=\"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2024\/08\/BIC_64_142.jpg 1000w, https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2024\/08\/BIC_64_142-300x225.jpg 300w, https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2024\/08\/BIC_64_142-768x577.jpg 768w\" sizes=\"(max-width: 1000px) 100vw, 1000px\" \/><figcaption id=\"caption-attachment-20919\" class=\"wp-caption-text\">Louis Pr\u00e9lier, Fachada de la Catedral Metropolitana y el Pari\u00e1n, Ciudad de M\u00e9xico, daguerrotipo, 1840. Donaci\u00f3n de Eastman Kodak Company, ex colecci\u00f3n Gabriel Cromer. Cortes\u00eda del Museo George Eastman.<\/figcaption><\/figure>\n<p style=\"text-align: justify;\">En esa discusi\u00f3n estaban cuando lleg\u00f3 Fidel, quien sol\u00eda ir a comer a casa de Do\u00f1a Chole. Siempre observaba todo y platicaba con los dem\u00e1s comensales. Dicen que de ah\u00ed sacaba algunas ideas que luego plasmaba en sus art\u00edculos para el peri\u00f3dico o que recoger\u00eda en las Memorias de sus tiempos. Ese d\u00eda ven\u00eda hablando de c\u00f3mo la gente se hab\u00eda amontonado afuera del teatro para ver entrar a los que asist\u00edan a la funci\u00f3n de la \u00f3pera \u201cLa Norma\u201d de Vincenzo Bellini, y sobre todo a ver si alcanzaban a distinguir a los int\u00e9rpretes como la Albini, la C\u00e9sari, la Castellan, la Ricci, la Branzanti o los se\u00f1ores Giampietro, Spontini y Zanini.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Mar\u00eda pens\u00f3 en voz alta: \u201cpara asistir a alguna funci\u00f3n ah\u00ed, tendr\u00eda que vender much\u00edsimas flores y ahorrar durante much\u00edsimo tiempo para poder pagar las entradas, porque es una diversi\u00f3n para ricos\u2026\u201d<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u2013Ricos me van a quedar los quelites si les sigo echando el coraje que me haces pegar con esas cosas que dices \u2013dijo la madre.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u2013Es que a veces me aburro y necesito algo para distraerme, para divertirme\u2026<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u2013Ya no eres una ni\u00f1a para andar corriendo y jugando todo el tiempo. Adem\u00e1s, no necesitas mucho dinero para \u201centretenerte\u201d. Ve a la calle de la Amargura a ver las maromas que hacen ah\u00ed, o a los t\u00edteres del callej\u00f3n del Vinagre, o simplemente ve a recorrer, si es que no te salpican los carruajes, los paseos por donde desfilan los se\u00f1oritos y las se\u00f1oritas. O si no, dile a tu amigo Chuy que te lleve en la canoa por el canal de la Viga donde transporta las hortalizas que su familia cultiva en Xochimilco y \u00e9l trae para vender.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Fidel, que escuchaba atento la discusi\u00f3n, no pudo evitar intervenir.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u2013Con todo respeto, do\u00f1a Chole, Mar\u00eda tiene raz\u00f3n. No todo es trabajo. Hay muchas opciones para divertirse y todo tipo de espect\u00e1culos. Y muchas maneras de echar a volar la imaginaci\u00f3n, de maravillarse, de aprender, de admirarse\u2026 Tenemos que romper con la monoton\u00eda de nuestra vida cotidiana y para eso los entretenimientos son necesarios. Y mire que, en esta ciudad de M\u00e9xico, a pesar de los disturbios que con frecuencia padecemos, hay muchas opciones para distraernos. Adem\u00e1s de las corridas de toros, hay teatro, acrobacias, coloquios, pasarelas, circo, juegos de \u00f3ptica, mascaradas, disfrutar de la m\u00fasica \u2013que es la alegr\u00eda del pueblo\u2013 y muchas cosas m\u00e1s. Y, por si fuera poco, tenemos las celebraciones c\u00edvicas y las fiestas religiosas que siempre vienen acompa\u00f1adas de otros eventos para delicia de chicos y grandes. Y no todos tienen que vaciar nuestros bolsillos\u2026\u201d<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u2013Claro \u2013replic\u00f3 do\u00f1a Chole\u2013, ust\u00e9 entra gratis al teatro a cambio de andar describiendo todo lo que ve y oye en los peri\u00f3dicos. Pero uno de pobre, ni siquiera puede distraerse con esos papeles porque ni leer sabemos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u2013Pues \u00a1\u00a1perm\u00edtame ense\u00f1arles a leer!!<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u2013Una como quiera, pero la criatura \u2013empez\u00f3 a decir do\u00f1a Chole\u2013, yo ya estoy vieja pa\u2019 eso.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u2013\u00a1Pero yo no!\u201d \u2013grit\u00f3 Mar\u00eda entusiasmada\u2013. \u00bfS\u00ed me har\u00eda ese gran favor, se\u00f1or don Fidel?<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u2013Con todo gusto Mar\u00eda. No se diga m\u00e1s, despu\u00e9s de paladear los platillos de tu madre, si ella lo permite, podemos dedicar un tiempo para que te ense\u00f1e.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u2013Pues pa\u2019 luego es tarde. Ap\u00farese con los quintoniles mientras despejo la mesa.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u2013Ya he terminado de comer. Como siempre, do\u00f1a Chole, todo delicioso. Ven Mar\u00eda, si\u00e9ntate. De casualidad traigo un libro que escribi\u00f3 mi amigo Crist\u00f3bal, aprovechando todos esos papeles que ha reunido, peri\u00f3dicos, cartas, diarios, etc\u00e9tera. Se refiere a los espect\u00e1culos p\u00fablicos en la ciudad de M\u00e9xico despu\u00e9s de la independencia. Leamos un p\u00e1rrafo: \u201cEn los espect\u00e1culos, los diferentes p\u00fablicos gritaban, re\u00edan, lloraban, aplaud\u00edan, abucheaban, vitoreaban, se asombraban, dudaban; y a veces, menos contenidos, insultaban, lanzaban objetos, desordenaban el recinto, peleaban y paseaban triunfalmente a los protagonistas\u201d. Pero vamos paso por paso\u2026 las letras son\u2026<\/p>\n<h3 style=\"text-align: justify;\">PARA SABER M\u00c1S<\/h3>\n<ul>\n<li style=\"text-align: justify;\">S\u00e1nchez Ulloa, Crist\u00f3bal Alfonso, <em>Una confusa algarab\u00eda. Espect\u00e1culos p\u00fablicos en la Ciudad de M\u00e9xico despu\u00e9s de la independencia (1821-1846)<\/em>, M\u00e9rida, UNAM, Centro Peninsular en Humanidades y Ciencias Sociales, 2023.<\/li>\n<\/ul>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Ver\u00f3nica Z\u00e1rate Toscano Instituto Mora En revista\u00a0BiCentenario. El ayer y hoy de M\u00e9xico, n\u00fam. 64. La mam\u00e1 avienta los quelites al cielo. Su hija insiste en convencerla para asistir al entretenimiento al que s\u00f3lo la clase alta tiene acceso. Un comensal con algo de influencias har\u00e1 que el sue\u00f1o de la muchacha no termine all\u00ed. Mar\u00eda caminaba tranquila una ma\u00f1ana por los callejones del Pari\u00e1n cuando tropez\u00f3 con una bola de gente arremolinada frente a un pedazo de papel pegado en la pared. Se escabull\u00f3 como pudo para enterarse de lo que comentaban y, una vez informada, ech\u00f3 a correr. No lejos de ah\u00ed, el grabador franc\u00e9s Jean Louis Pr\u00e9lier (aunque en realidad su apellido era Dudoille pero hab\u00eda tomado el de su esposa que ten\u00eda m\u00e1s renombre), realizaba un experimento. Hab\u00eda tra\u00eddo con \u00e9l un voluminoso aparato que dio por llamarse \u201cc\u00e1mara de daguerrotipos\u201d. 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