﻿{"id":19903,"date":"2024-07-10T18:03:43","date_gmt":"2024-07-11T00:03:43","guid":{"rendered":"http:\/\/revistabicentenario.com.mx\/?p=19903"},"modified":"2024-07-10T18:13:01","modified_gmt":"2024-07-11T00:13:01","slug":"editorial-45","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/archivos\/editorial-45\/","title":{"rendered":"Editorial #45"},"content":{"rendered":"<h3><strong><span style=\"color: #800000;\">En revista <em>BiCentenario. El ayer y hoy de M\u00e9xico<\/em>, n\u00fam. 45<\/span><\/strong><\/h3>\n<p style=\"text-align: justify;\">Viajar en avi\u00f3n es cosa cotidiana para muchos de los habitantes de nuestro planeta. Pero antes, no era as\u00ed. El avi\u00f3n en los inicios del siglo XX se convirti\u00f3 en una novedad que causaba asombro. As\u00ed sucedi\u00f3 en M\u00e9xico con la venida de Charles Lindbergh en su <em>Spirit of Saint<\/em> <em>Louis<\/em>, cuya fama se debi\u00f3 al primer vuelo trasatl\u00e1ntico que realiz\u00f3 entre Nueva York y Par\u00eds. Su segundo viaje, m\u00e1s largo y sin escalas, fue el que realiz\u00f3 a la ciudad de M\u00e9xico. La expectativa que gest\u00f3 fue enorme. La gente se volc\u00f3 a las calles y le vitore\u00f3. Su itinerario le llev\u00f3 a presenciar el c\u00e1lido recibimiento de la multitud y de las autoridades y a descubrir algo de nuestro pasado prehisp\u00e1nico. Su estancia dio mucho de qu\u00e9 hablar\u2026 Su imagen fue conocida, gracias al trabajo de algunos fot\u00f3grafos que se esforzaron por dejar memoria de su paso por M\u00e9xico en los a\u00f1os 20, hace casi un siglo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Pero no solo Lindbergh se nos asoma en esas haza\u00f1as. Los avances de la aeron\u00e1utica en el pa\u00eds se aprecian en las fotograf\u00edas de Alberto Salinas Carranza. 500 fotograf\u00edas dan cuenta de una historia que comenz\u00f3 a principios del siglo xx. Con su lente capt\u00f3 espacios, artefactos y personajes y dej\u00f3 testimonio de las aspiraciones de quienes amaron e impulsaron la aviaci\u00f3n en sus pasos iniciales, en un tiempo en que la Revoluci\u00f3n irrump\u00eda la \u201ccalma\u201d del tiempo porfirista. Tiempo en el que Felipe \u00c1ngeles tomaba una decisi\u00f3n. El villista regres\u00f3 del exilio con la encomienda de poner paz en un pa\u00eds marcado por la guerra, la desuni\u00f3n y la miseria. Equipado con \u201cun caballo cowboy, un botiqu\u00edn, dos pistolas, un rifle, una montura del ej\u00e9rcito norteamericano y un libro de historia de Estados Unidos\u201d, regres\u00f3 para encontrarse con Villa y proponerle su plan de pacificaci\u00f3n. Esta utop\u00eda y su promotor, no tuvieron un final feliz, como s\u00ed lo ha tenido un escenario de pel\u00edcula, el ex \u2013convento de San Diego Churubusco y sus alrededores, en la ciudad de M\u00e9xico. Antiguo asentamiento prehisp\u00e1nico, consolidado en la colonia como convento, lugar memorable en la guerra con Estados Unidos, hospital militar para tifoideos y, m\u00e1s tarde en el siglo xx, Museo Nacional de las Intervenciones, este espacio ha servido para la ambientaci\u00f3n de m\u00faltiples pel\u00edculas de la industria cinematogr\u00e1fica mexicana. Por sus edificios, casas y calles se pasearon Jorge Negrete, Pedro Infante, Cantinflas y otros m\u00e1s. Y es el cine que aparece tambi\u00e9n en estas p\u00e1ginas con una dimensi\u00f3n poco conocida: aquella que se refiere a la arqueolog\u00eda, que muestra un imaginario del mundo prehisp\u00e1nico, con pir\u00e1mides y guerreros aztecas, con instrumentos para la m\u00fasica, arque\u00f3logos de sombrero y pa\u00f1oleta al cuello, estereotipos que se repiten en las pantallas de M\u00e9xico y de Hollywood.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Vicente Le\u00f1ero nos desentra\u00f1a a un M\u00e9xico actual, palpitante, \u201cal rojo vivo\u201d. Su escritura revela la responsabilidad del artista, sus convicciones religiosas y sus aprendizajes. De ingeniero a redactor de noticias, escritor de novelas y guiones cinematogr\u00e1ficos, sobre un M\u00e9xico en busca de la modernidad, con demandas sociales. Le\u00f1ero recoge de su entorno los temas que le incitan a escribir. De ese M\u00e9xico que abri\u00f3 sus brazos a los exiliados de la Espa\u00f1a de la guerra civil. Aqu\u00ed encontramos el testimonio de un republicano que nos habla del periplo que lo trajo a Am\u00e9rica, de su vinculaci\u00f3n al nuevo pa\u00eds y su esperanza de volver a su amada patria.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Estas p\u00e1ginas de <em>BiCentenario<\/em> recorren tambi\u00e9n temas variados y actuales, como los derechos humanos. Vicente Fox gener\u00f3 en su campa\u00f1a presidencial una gran expectativa al hablar de ellos. Pero su mandato como presidente no reflej\u00f3 la importancia que les dio y todo qued\u00f3 m\u00e1s en una promesa que en una conquista. Los peque\u00f1os logros, no obstante, patentizan un significativo avance en este tema que da pie a uno de los art\u00edculos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La violencia contra las mujeres se presenta como una tarea pendiente en M\u00e9xico y otros pa\u00edses. Un problema social que enluta a muchas familias por la crueldad f\u00edsica, psicol\u00f3gica y social que sufren las mujeres. Un problema que requiere de una legislaci\u00f3n, as\u00ed como de una educaci\u00f3n que elimine la mirada machista hacia ellas. La violencia se encuentra tambi\u00e9n en otra historia. Situada en el siglo XIX, cuando los grupos pol\u00edticos liberales y conservadores luchaban por la preeminencia de su proyecto pol\u00edtico. Las ejecuciones por cuestiones ideol\u00f3gicas fueron una constante y durante la guerra de Reforma tuvo lugar el tr\u00e1gico evento de los \u201cm\u00e1rtires de Tacubaya\u201d. All\u00ed murieron civiles, j\u00f3venes idealistas, estudiantes de medicina, all\u00ed terminaron su vida vecinos del lugar.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El amor marcado por las diferencias, el amor imposible que llega al sacrificio y el temor a morir se unen para que un pacto por amor no pueda llevarse a cabo. As\u00ed, el cuento nos remite a una tr\u00e1gica historia en el que dos amantes se juran amor, pero no son los dos quienes logran cumplir el trato\u2026<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Un recorrido por nuestra historia, un encontrarse con situaciones, espacios y personajes, una visi\u00f3n de M\u00e9xico en el tiempo nos recuerda que es momento para abrir este n\u00famero y deleitarse con sus variados art\u00edculos.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>En revista BiCentenario. El ayer y hoy de M\u00e9xico, n\u00fam. 45 Viajar en avi\u00f3n es cosa cotidiana para muchos de los habitantes de nuestro planeta. Pero antes, no era as\u00ed. El avi\u00f3n en los inicios del siglo XX se convirti\u00f3 en una novedad que causaba asombro. As\u00ed sucedi\u00f3 en M\u00e9xico con la venida de Charles Lindbergh en su Spirit of Saint Louis, cuya fama se debi\u00f3 al primer vuelo trasatl\u00e1ntico que realiz\u00f3 entre Nueva York y Par\u00eds. Su segundo viaje, m\u00e1s largo y sin escalas, fue el que realiz\u00f3 a la ciudad de M\u00e9xico. La expectativa que gest\u00f3 fue enorme. La gente se volc\u00f3 a las calles y le vitore\u00f3. Su itinerario le llev\u00f3 a presenciar el c\u00e1lido recibimiento de la multitud y de las autoridades y a descubrir algo de nuestro pasado prehisp\u00e1nico. 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