﻿{"id":19880,"date":"2024-06-10T17:10:05","date_gmt":"2024-06-10T23:10:05","guid":{"rendered":"http:\/\/revistabicentenario.com.mx\/?p=19880"},"modified":"2024-08-13T12:34:10","modified_gmt":"2024-08-13T18:34:10","slug":"el-universo-catolico-de-maximino-pozos","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/archivos\/el-universo-catolico-de-maximino-pozos\/","title":{"rendered":"El universo cat\u00f3lico de Maximino Pozos"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify;\">Eduardo Camacho Mercado<br \/>\nUniversidad de Guadalajara \u2013 Centro Universitario de los Lagos<\/p>\n<h4><span style=\"color: #800000;\">En revista\u00a0<em>BiCentenario. El ayer y hoy de M\u00e9xico<\/em>, n\u00fam. 64.<\/span><\/h4>\n<h3 style=\"text-align: justify;\">La confrontaci\u00f3n Estado-Iglesia posterior a la revoluci\u00f3n, tuvo en este sacerdote de los Altos de Jalisco un f\u00e9rreo defensor de los ideales cat\u00f3licos. Fue un seminarista que encontr\u00f3 en la poes\u00eda la manera de expresar alegr\u00edas y frustraciones en el contexto de aquellos combates, acept\u00f3 con reticencias el llamado a la pacificaci\u00f3n de sus superiores y al cabo de esa vida de definiciones francas recibi\u00f3 el reconocimiento de los suyos en Zaplotanejo.<\/h3>\n<figure id=\"attachment_20910\" aria-describedby=\"caption-attachment-20910\" style=\"width: 1000px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><img fetchpriority=\"high\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-20910\" src=\"http:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2024\/08\/BIC_64_084.jpg\" alt=\"\" width=\"1000\" height=\"678\" srcset=\"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2024\/08\/BIC_64_084.jpg 1000w, https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2024\/08\/BIC_64_084-300x203.jpg 300w, https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2024\/08\/BIC_64_084-768x521.jpg 768w\" sizes=\"(max-width: 1000px) 100vw, 1000px\" \/><figcaption id=\"caption-attachment-20910\" class=\"wp-caption-text\">\u201cAbajo los curas\u201d Manifestaci\u00f3n en contra de la religi\u00f3n cat\u00f3lica, 1929, inv. 45727, SINAFO-FN. Secretar\u00eda de Cultura-INAH-M\u00c9X.<\/figcaption><\/figure>\n<p style=\"text-align: justify;\">El sacerdote jalisciense Maximino Pozos Hern\u00e1ndez (Tepatitl\u00e1n 1892, Zapotlanejo 1966), pertenece a una generaci\u00f3n marcada por su formaci\u00f3n en la intransigencia y el catolicismo social. Una generaci\u00f3n que vivi\u00f3 la revoluci\u00f3n, el conflicto de la Iglesia con el Estado que deriv\u00f3 en la rebeli\u00f3n cristera, la dif\u00edcil adecuaci\u00f3n y entendimiento despu\u00e9s de los llamados Arreglos, y el posterior periodo de conciliaci\u00f3n al final del gobierno de L\u00e1zaro C\u00e1rdenas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Desde su biograf\u00eda, podemos estudiar el cambio de las relaciones Iglesia-Estado en M\u00e9xico, en la primera mitad del siglo xx. A trav\u00e9s de diversos documentos y la poes\u00eda de Maximino Pozos, recreamos su infancia, su formaci\u00f3n en los Seminarios de Guadalajara y de Castroville, Texas, y constatamos c\u00f3mo estas experiencias marcaron su visi\u00f3n de mundo y su actuar en su ministerio sacerdotal y su relaci\u00f3n con la jerarqu\u00eda eclesi\u00e1stica, con la feligres\u00eda y con el Estado.<\/p>\n<h3 style=\"text-align: center;\">Del seminario al exilio<\/h3>\n<p style=\"text-align: justify;\">Maximino Pozos Hern\u00e1ndez naci\u00f3 el 9 de junio de 1892, en el seno de una familia campesina en Tepatitl\u00e1n, en la regi\u00f3n de los Altos de Jalisco. Fue el segundo de cuatro hijos, dos hombres y dos mujeres. Nos encontramos frente a un personaje que vivi\u00f3, siempre, en el seno materno de la Iglesia. De una familia campesina devota, que le provey\u00f3 una formaci\u00f3n cristiana en la casa y en la escuela parroquial, pas\u00f3 muy joven, todav\u00eda adolescente, al seminario. Podemos afirmar, por lo tanto, que vivi\u00f3 en un \u201cuniverso cat\u00f3lico\u201d del que no sali\u00f3 nunca, y desde el cual interpret\u00f3 y se enfrent\u00f3 al mundo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Comenz\u00f3 muy joven a escribir poes\u00eda, vocaci\u00f3n inculcada por su padre. En sus primeros versos escritos a los 12 a\u00f1os, ya se aprecian algunas ideas que persistir\u00e1n a lo largo de su obra po\u00e9tica y en su comunicaci\u00f3n epistolar: el hombre proscrito que se enfrenta a un mundo sin fe, en combate constante contra el enemigo. Su obra po\u00e9tica refleja tambi\u00e9n la triada identitaria del nacionalismo cat\u00f3lico: religi\u00f3n, patria y familia. Al momento de publicar sus poes\u00edas completas en 1964, mencion\u00f3 que lo hac\u00eda para \u201cdar gloria a Dios [\u2026] dar honra a la bella perla de los Altos de Jalisco [Tepatitl\u00e1n] y honrar la memoria de nuestros humildes progenitores\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Fue en el seminario donde Pozos experiment\u00f3 aquellos elementos vitales que definieron su forma de pensar: adem\u00e1s de su educaci\u00f3n en el sacerdocio, se form\u00f3 como poeta, aprendi\u00f3 la sociolog\u00eda cristiana del catolicismo social y sufri\u00f3 la persecuci\u00f3n de la facci\u00f3n revolucionaria carrancista, lo que fortaleci\u00f3 su convicci\u00f3n de que pertenec\u00eda a una Iglesia perseguida y m\u00e1rtir. Ingres\u00f3 a la Academia Literaria del Seminario y al C\u00edrculo de Estudios Sociales Le\u00f3n XIII. Cont\u00f3, adem\u00e1s, con la presencia cercana de los Operarios Guadalupanos (la \u00e9lite intelectual del catolicismo social y el Partido Cat\u00f3lico Nacional en Jalisco), que sesionaban en el seminario y \u201ccolaboraban con la ense\u00f1anza\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Enfrentado ante una identidad personal escindida de sacerdote y poeta, se decanta por la primera: Levita que ora como Mois\u00e9s y lucha como Josu\u00e9: \u201cNo vengo ahora so\u00f1ador poeta; \/ de numen celestial iluminado, \/ vengo de parte del Se\u00f1or, profeta: \/ y esto dice el Se\u00f1or: \u2018En la pelea \/ do tu presencia urge, \/ t\u00fa vencer\u00e1s la hueste filistea.\u2019 \/ Obedece al Se\u00f1or y dile \u2018\u00a1Sea!\u2019\u201d. Con la toma de Guadalajara por las tropas constitucionalistas de Obreg\u00f3n el 8 de julio de 1914, el seminario fue clausurado y desde Mazamitla, en el sur de Jalisco, Pozos escribi\u00f3: \u201cHoy vengo a ti del buitre perseguido \/ a buscar un refugio que me albergue. [\u2026] Hoy vengo a ti proscrito, desolado, \/ siguiendo mi camino\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Las dificultades que enfrentaban los seminarios en M\u00e9xico por la persecuci\u00f3n carrancista, impulsaron a los obispos a abrir un seminario en Castroville, peque\u00f1a poblaci\u00f3n texana cercana a San Antonio, para que los seminaristas de todo el pa\u00eds concluyeran su formaci\u00f3n. Pozos fue uno de los que parti\u00f3 a Castroville. S\u00f3lo estuvo all\u00ed cinco meses; lleg\u00f3 el 10 de agosto de 1916, se orden\u00f3 sacerdote el 1\u00b0 de enero de 1917 y regres\u00f3 a M\u00e9xico el 10 del mismo mes. Su poes\u00eda durante ese breve per\u00edodo refleja el sentimiento de persecuci\u00f3n y de lucha por la defensa de la fe: \u201cYo vengo de la lucha. \/ Yo estuve en el combate \/ en donde todo es ruina y caos y confusi\u00f3n; \/ all\u00ed donde la muerte sus negras alas bate \/ volando victoriosa; donde el ca\u00f1\u00f3n abate \/ la choza y el alc\u00e1zar, el templo y el basti\u00f3n. [\u2026]\u201d.<\/p>\n<h3 style=\"text-align: center;\">Primeros a\u00f1os de sacerdocio<\/h3>\n<p style=\"text-align: justify;\">A su regreso a M\u00e9xico, estuvo por breve tiempo en sus primeros destinos: San Juan Bautista del Te\u00fal (sur de Zacatecas), Totatiche (norte de Jalisco) y Jocotepec (ribera de Chapala). Durante ese periodo de tres a\u00f1os, combin\u00f3 su ministerio con la poes\u00eda. Adem\u00e1s, estuvo preso algunos d\u00edas en la comandancia militar de Guadalajara en agosto de 1917.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Al menos hasta 1925 prest\u00f3 su pluma y vena literaria a la causa. Public\u00f3 poemas en La \u00c9poca y estuvo por un tiempo a cargo de la secci\u00f3n literaria del diario cat\u00f3lico-social Restauraci\u00f3n. Public\u00f3 trabajos como la \u201cMonograf\u00eda de la caja rural de Zapotlanejo S.C. de R.I.\u201d, \u201cEl sindicato agr\u00edcola y las cajas rurales\u201d, y varios art\u00edculos en El Obrero. Tiempo despu\u00e9s, en la introducci\u00f3n a sus obras completas en 1964, lament\u00f3 el abandono de la poes\u00eda: \u201cDespu\u00e9s, me hund\u00ed\u2026 o me hundieron en la tumba del olvido, [abandonado] en m\u00edseros villorrios, en donde fue un milagro que no embruteciera\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Su traslado a Zapotlanejo, en 1920, coincidi\u00f3 con la \u00e9poca dorada de la organizaci\u00f3n cat\u00f3lico social en Jalisco. Cre\u00f3 y consolid\u00f3 la Caja de pr\u00e9stamos y ahorros de Santa Fe, convertida al poco tiempo en Sindicato de Labradores Cat\u00f3licos. Despu\u00e9s de la suspensi\u00f3n del culto ordenado por la Iglesia en protesta por la entrada en vigor de la Ley Calles (1\u00b0 de agosto de 1926), no hay noticias de Maximino, salvo la carta fechada en Guadalajara el 7 de julio de 1927, donde solicita apoyo econ\u00f3mico. Lo m\u00e1s probable es que haya pasado los tres a\u00f1os del conflicto cristero en la capital tapat\u00eda.<\/p>\n<h3 style=\"text-align: center;\">Rebeld\u00eda y conflictos<\/h3>\n<p style=\"text-align: justify;\">Cuando la rebeli\u00f3n cristera termin\u00f3 y se restableci\u00f3 el culto, el padre Maximino Pozos se traslad\u00f3, en junio de 1929, a Tlacuitapa, perteneciente al municipio de Uni\u00f3n de San Antonio y a la parroquia de Lagos de Moreno, en los Altos de Jalisco. Se encontr\u00f3 con una feligres\u00eda empobrecida que reci\u00e9n regresaba a sus casas al terminar la reconcentraci\u00f3n forzada de la poblaci\u00f3n rural. La siguiente d\u00e9cada ser\u00eda dif\u00edcil para los cat\u00f3licos: se limit\u00f3 el n\u00famero de sacerdotes con permiso para ejercer su ministerio, se persigui\u00f3 a las escuelas cat\u00f3licas y se incluy\u00f3 en los programas educativos la educaci\u00f3n sexual y socialista. Estaba tambi\u00e9n el problema del agrarismo, que, si bien la Iglesia reconoc\u00eda la necesidad de un reparto de tierras, no aceptaba la forma en la que el Estado lo quer\u00eda resolver a trav\u00e9s de la formaci\u00f3n de ejidos. Y al interior de la Iglesia, los obispos trataban de controlar a los cat\u00f3licos radicales que exig\u00edan formas de resistencia m\u00e1s extremas, entre ellas, levantarse de nuevo en armas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los problemas tardar\u00edan poco en llegar: en 1931 se le acus\u00f3 de convertir \u201cel p\u00falpito en tribuna de pol\u00edtica\u201d. Pozos fue reconvenido y contest\u00f3 as\u00ed al arzobispo: \u201cLo que se me imputa es absolutamente falso [\u2026]. Si se refiere la acusaci\u00f3n al asunto de las dificultades de la Iglesia Mejicana con el Estado, [\u2026] he sido sumamente moderado [\u2026]; y si ha habido, aun entre el V. Clero, quien se haya excedido en las apreciaciones respecto a la soluci\u00f3n del conflicto religioso de 1929, no he sido yo\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Si le creemos a Pozos, que no utilizaba el p\u00falpito para hablar de pol\u00edtica ni para criticar los acuerdos de 1929, un poema fechado el 8 de septiembre de 1931, deja dudas al respecto:<\/p>\n<blockquote>\n<p style=\"text-align: justify;\">[\u2026] \u00bfPor qu\u00e9, Madre bendita, si en no lejano d\u00eda \/ el humillante grillo pudimos destrozar; \/ por qu\u00e9 a tu Pueblo oprime a\u00fan la tiran\u00eda \/ que se disfraza ahora con vil hipocres\u00eda? \/ Ansioso te pregunto: \u00bfvamos a soportar? [\u2026]. \u00a1Tan s\u00f3lo, Madre, di, \/ di, Reina soberana, y aquellas tus legiones \/ se lanzar\u00e1n al campo: tu voluntad es ley. \/ \u00a1Di, Reina, y a la muerte ir\u00e1n los escuadrones \/ fam\u00e9licos, desnudos, sin carros ni ca\u00f1ones, \/ pero gritando altivos \u201c\u00a1que viva Cristo Rey!\u201d.<\/p>\n<\/blockquote>\n<p style=\"text-align: justify;\">En 1933 los conflictos se agravaron. Un grupo de campesinos solicitaron tierras, algunos de ellos eran \u201cnorte\u00f1os\u201d que hab\u00edan regresado de trabajar en Estados Unidos y se convirtieron en los peores enemigos del vicario. El 24 de marzo, el arzobispo solicit\u00f3 al cura de Lagos que investigara sobre una supuesta agresi\u00f3n a Maximino Pozos, noticia que confirm\u00f3 el p\u00e1rroco: \u201cel Sr. Pbro. Pozos estaba muy golpeado, aunque \u00e9l afirma que fue la ca\u00edda de un caballo, se suponen los informantes que fue agredido o cay\u00f3 en alguna celada\u201d. Hab\u00eda, adem\u00e1s, otro grupo con el que estaba enemistado, liderado por el exdiputado Trinidad de la Torre, que lo denunci\u00f3 ante las autoridades por ejercer su ministerio sin permiso. La ley que limitaba el n\u00famero de ministros del culto se torn\u00f3 cada vez m\u00e1s estricta: en 1929, pod\u00edan ejercer cinco sacerdotes en la parroquia de Lagos de Moreno; en 1932 se redujo a dos para los municipios de Lagos de Moreno, Uni\u00f3n de San Antonio y San Diego de Alejandr\u00eda; y, para 1935, s\u00f3lo el p\u00e1rroco ten\u00eda permiso.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">No tardar\u00eda en presentarse otro problema, esta vez con el hacendado Gonzalo Serrano. Este conflicto es relevante, porque patentiza al menos dos asuntos importantes: la autoridad moral que ejerc\u00edan (o pretend\u00edan ejercer) los sacerdotes en esos pueblos, y los potenciales usos del altercado como un asunto de lucha de clases en el contexto de la reforma agraria. Pozos fue invitado a celebrar en una festividad religiosa en la hacienda Las Cajas, y al llegar encontr\u00f3 un baile que la Iglesia prohib\u00eda: \u201cMi presencia bast\u00f3 para que dejaran de valsar [\u2026] pero al retirarme, D. Gonzalo los invit\u00f3 a que bailaran\u201d. D\u00edas despu\u00e9s, el padre Pozos envi\u00f3 una carta al hacendado:<\/p>\n<blockquote>\n<p style=\"text-align: justify;\">[\u2026] Ud. es mi s\u00fabdito: mi feligr\u00e9s, con todo y su dinero. Pruebo: Ud. es cat\u00f3lico: negarlo ser\u00eda una apostas\u00eda y negar la fe de sus padres. En aquel momento ca\u00eda bajo mi jurisdicci\u00f3n y estaba obligado a observar las disposiciones emanadas de su leg\u00edtimo Superior; luego Ud. no podr\u00eda dar permiso para una cosa prohibida leg\u00edtimamente prohibida por quien puede prohibirlo [\u2026]. Luego su falta es, primero, de rebeli\u00f3n y de usurpaci\u00f3n de poderes. Es tambi\u00e9n de impiedad, por la forma altanera en que me habl\u00f3; y fue una enorme falta de educaci\u00f3n y un p\u00e9simo ejemplo a la gente de abajo. [\u2026]. De todo lo hecho [\u2026], deducir\u00e1 tres cosas: 1, el incontrastable poder moral que rodea al Sacerdote; 2, que no siempre el dinero eleva el nivel moral de quien lo posee; y 3, [\u2026] \u00bfNo cree Ud. muy imprudente su conducta en v\u00edsperas de la revoluci\u00f3n social, ante el hecho del agrarismo, contenido hoy por hoy a las puertas de su finca, [\u2026] por mi labor moralizadora, y ante el hecho del Salario m\u00ednimo, que Ud. ha burlado, cuando la Comisi\u00f3n Nacional ha enviado numerosos agentes para vigilar su cumplimiento?<\/p>\n<\/blockquote>\n<p style=\"text-align: justify;\">Por \u00faltimo, una nueva acusaci\u00f3n en agosto de 1934, por conducta \u201cpoco edificante con su ministerio [que los firmantes se absten\u00edan de detallar] en virtud de que son verdaderamente denigrantes para el Se\u00f1or Pozos\u201d, termin\u00f3 por convencer al arzobispo de retirarlo de Tlacuitapa.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En diciembre de 1934 se le nombra capell\u00e1n de Santa Mar\u00eda Transpontina, a medio camino entre San Juan de los Lagos y Encarnaci\u00f3n de D\u00edaz, no muy lejos de su anterior destino, pero s\u00ed lo suficiente para alejarlo de los problemas, que pronto se agravar\u00edan: en 1935, Tlacuitapa (espec\u00edficamente el famoso cerro cercano de la Mesa Redonda), fue el epicentro de un grupo rebelde de la \u201csegunda\u201d cristera.<\/p>\n<h3 style=\"text-align: center;\">El roble trasplantado<\/h3>\n<figure id=\"attachment_20909\" aria-describedby=\"caption-attachment-20909\" style=\"width: 1000px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><img decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-20909\" src=\"http:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2024\/08\/BIC_64_081.jpg\" alt=\"\" width=\"1000\" height=\"734\" srcset=\"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2024\/08\/BIC_64_081.jpg 1000w, https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2024\/08\/BIC_64_081-300x220.jpg 300w, https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2024\/08\/BIC_64_081-768x564.jpg 768w\" sizes=\"(max-width: 1000px) 100vw, 1000px\" \/><figcaption id=\"caption-attachment-20909\" class=\"wp-caption-text\">Zapotlanejo en los 40&#8217;s<\/figcaption><\/figure>\n<p style=\"text-align: justify;\">En enero de 1940, el arzobispo le pregunt\u00f3 si estar\u00eda dispuesto a aceptar un curato por primera vez. Pozos respondi\u00f3 que s\u00ed estaba dispuesto: por \u201cmi car\u00e1cter y mi criterio moral como sacerdote, moderado \u00faltimamente en la pr\u00e1ctica por los golpes de la experiencia\u201d. Al mes siguiente, tom\u00f3 posesi\u00f3n como p\u00e1rroco de San Marcos, al este de Guadalajara. Su moderaci\u00f3n coincidi\u00f3 tambi\u00e9n con un cambio en las relaciones Iglesia-Estado, para llegar a un real modus vivendi, despu\u00e9s de los tumultuosos a\u00f1os de la d\u00e9cada de 1930. L\u00e1zaro C\u00e1rdenas ya hab\u00eda expresado algunos a\u00f1os antes que no era el prop\u00f3sito del gobierno atacar ninguna creencia religiosa y apost\u00f3 por la reforma social. La Iglesia respald\u00f3 al presidente en el decreto de expropiaci\u00f3n petrolera y a\u00f1os despu\u00e9s Estado e Iglesia coincidir\u00edan en su lucha contra el comunismo. Los conflictos no cesaron, pero s\u00ed disminuyeron y se expresaron por canales menos violentos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Como se le orden\u00f3, Pozos prest\u00f3 especial atenci\u00f3n a la acci\u00f3n cat\u00f3lica, a la moralizaci\u00f3n y al culto. Pero su relaci\u00f3n con su feligres\u00eda le provoc\u00f3 resistencias desde el inicio. No se sent\u00eda bien fuera de Los Altos, y su percepci\u00f3n era que estaba ante una sociedad m\u00e1s alejada de Dios. Poco importa que en Tlacuitapa haya sufrido agresiones que le hicieron salir pr\u00e1cticamente huyendo por su vida. Para \u00e9l, la gente de los Altos era m\u00e1s cristiana que la de otros lugares. Se sent\u00eda, como lo dijo en un informe, un \u201cex\u00f3tico roble trasplantado al inmundo baj\u00edo que en los Altos nunca supo lo que es la corrupci\u00f3n espantosa de costumbres y de la fe casi extinguida de esta regi\u00f3n\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Lo cierto es que la efervescencia pol\u00edtica y la presencia de un agrarismo fuerte, le representaron retos importantes. Pero encontr\u00f3 la manera de convivir con las autoridades civiles, los agraristas y el grupo de masones del pueblo. Celebr\u00f3, por ejemplo, matrimonios mixtos entre mujeres cat\u00f3licas y hombres masones, seguro de que se trataba de personas \u201cque por conveniencias pol\u00edticas se afilian a la Masoner\u00eda; pero han dado pruebas que no son herejes formales.\u201d Los agraristas tambi\u00e9n hab\u00edan reconciliado su catolicismo con su adhesi\u00f3n al gobierno, o bien, Estado e Iglesia ya no les exig\u00edan la definici\u00f3n de bando: \u201cMuchos asisten ya al templo. Todos mandan a sus hijos al catequismo. Algunos son de la Adoraci\u00f3n Nocturna. Algunos pagan sus diezmos. Todos estaban retirados; ahora todos son muy atentos conmigo personalmente y nadie obstruye mi labor. [\u2026] No tengo propiamente ning\u00fan enemigo. Ahora nadie se muestra sectario\u201d.<\/p>\n<h3 style=\"text-align: center;\">Acci\u00f3n social y transigencia<\/h3>\n<p style=\"text-align: justify;\">En enero de 1944 regres\u00f3 a Zapotlanejo, ahora como p\u00e1rroco. De vuelta a Los Altos, pudo realizar proyectos m\u00e1s ambiciosos, siendo el m\u00e1s destacado, la Escuela Agr\u00edcola Regional, que sostuvo durante ocho a\u00f1os. La escuela, a pesar de su modestia, tuvo logros innegables: educ\u00f3 a los j\u00f3venes en t\u00e9cnicas modernas de labranza y en el conocimiento de los tipos de suelos, semillas, pesticidas y abonos, adem\u00e1s de prestar servicios a los agricultores, como el an\u00e1lisis de suelos, que realizaban en el laboratorio de la escuela. Pero m\u00e1s all\u00e1 de esos logros, la importancia radica tambi\u00e9n en lo que revela de la nueva etapa de relaciones Iglesia-Estado. En 1953 Pozos recurri\u00f3 a \u201calgunas instituciones cat\u00f3licas\u201d para conseguir recursos para la edici\u00f3n de su \u201cEp\u00edtome de Agricultura\u201d y no encontr\u00f3 la ayuda solicitada:<\/p>\n<blockquote>\n<p style=\"text-align: justify;\">En cambio, dependencias oficiales del Gobierno se muestran interesadas en ayudarme, hasta el grado de adoptarlo como texto en las Escuelas Primarias; [\u2026] ha sido objeto de estudio de parte del Gobierno Federal y se propone hacer una edici\u00f3n por su cuenta de 200 000 ejemplares para ser distribuidos entre los 80 000 maestros de la Rep\u00fablica, Comisariados ejidales y \u2018Curas P\u00e1rrocos\u2019 para su divulgaci\u00f3n.<\/p>\n<\/blockquote>\n<p style=\"text-align: justify;\">Al final de su vida, tuvo dos homenajes: public\u00f3 sus obras completas, y fue reconocido por el Ayuntamiento como \u201cHijo predilecto de Zapotlanejo y bienhechor ilustre e insigne del municipio\u201d. El primer homenaje reconcili\u00f3 al poeta con el sacerdote. El segundo fue la mejor se\u00f1al del entendimiento de la Iglesia con el Estado. As\u00ed, el ni\u00f1o alte\u00f1o \u201chijo de la Iglesia\u201d, el seminarista proscrito por su fe, el poeta olvidado en m\u00edseros villorrios, el roble trasplantado en tierras de tibio catolicismo transit\u00f3 su vida por todos los conflictos entre la Iglesia y el Estado, para regresar a la calma de sus queridos e idealizados Altos de Jalisco.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La vida de personajes como Maximino Pozos son importantes, no por lo extraordinario de ellas, sino porque representa el pensamiento, experiencias y acciones de un sector del clero tapat\u00edo, y permite abordar las relaciones Iglesia-Estado en clave de biograf\u00eda.<\/p>\n<h3 style=\"text-align: justify;\">PARA SABER M\u00c1S<\/h3>\n<ul>\n<li style=\"text-align: justify;\">Aspe Armella, Mar\u00eda, <em>La formaci\u00f3n social y pol\u00edtica de los cat\u00f3licos mexicanos. La Acci\u00f3n Cat\u00f3lica Mexicana y la Uni\u00f3n Nacional de Estudiantes Cat\u00f3licos, 1929\u20131958<\/em>, M\u00e9xico, Instituto Mexicano de Doctrina Social Cristiana\/Universidad Iberoamericana, 2008.<\/li>\n<li style=\"text-align: justify;\">Guerra Manzo, Enrique, <em>Del fuego sagrado a la acci\u00f3n c\u00edvica. Los cat\u00f3licos frente al Estado en Michoac\u00e1n (1920-1940)<\/em>, M\u00e9xico, El Colegio de Michoac\u00e1n\/Universidad Aut\u00f3noma Metropolitana\/Itaca, 2015.<\/li>\n<li style=\"text-align: justify;\">Padilla Rangel, Yolanda, <em>Despu\u00e9s de la tempestad. La reorganizaci\u00f3n cat\u00f3lica en Aguascalientes, 1929-1950<\/em>, Zamora, El Colegio de Michoac\u00e1n\/Universidad Aut\u00f3noma de Aguascalientes, 2001.<\/li>\n<li style=\"text-align: justify;\">Pozos Hern\u00e1ndez, Maximino, <em>Poes\u00edas completas<\/em>, Guadalajara, \u00c1gata, 1994.<\/li>\n<\/ul>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Eduardo Camacho Mercado Universidad de Guadalajara \u2013 Centro Universitario de los Lagos En revista\u00a0BiCentenario. El ayer y hoy de M\u00e9xico, n\u00fam. 64. La confrontaci\u00f3n Estado-Iglesia posterior a la revoluci\u00f3n, tuvo en este sacerdote de los Altos de Jalisco un f\u00e9rreo defensor de los ideales cat\u00f3licos. Fue un seminarista que encontr\u00f3 en la poes\u00eda la manera de expresar alegr\u00edas y frustraciones en el contexto de aquellos combates, acept\u00f3 con reticencias el llamado a la pacificaci\u00f3n de sus superiores y al cabo de esa vida de definiciones francas recibi\u00f3 el reconocimiento de los suyos en Zaplotanejo. El sacerdote jalisciense Maximino Pozos Hern\u00e1ndez (Tepatitl\u00e1n 1892, Zapotlanejo 1966), pertenece a una generaci\u00f3n marcada por su formaci\u00f3n en la intransigencia y el catolicismo social. Una generaci\u00f3n que vivi\u00f3 la revoluci\u00f3n, el conflicto de la Iglesia con el Estado que deriv\u00f3 en la rebeli\u00f3n cristera, la dif\u00edcil adecuaci\u00f3n y entendimiento despu\u00e9s de los llamados Arreglos, y<\/p>\n","protected":false},"author":8,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[21,2766],"tags":[1005,161,128,2771],"class_list":{"0":"post-19880","1":"post","2":"type-post","3":"status-publish","4":"format-standard","6":"category-articulos","7":"category-bicentenario-64","8":"tag-catolico","9":"tag-iglesia","10":"tag-poesia","11":"tag-zapotlanejo"},"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/19880","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/8"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=19880"}],"version-history":[{"count":6,"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/19880\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":20927,"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/19880\/revisions\/20927"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=19880"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=19880"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=19880"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}