﻿{"id":19697,"date":"2024-06-24T09:54:46","date_gmt":"2024-06-24T15:54:46","guid":{"rendered":"http:\/\/revistabicentenario.com.mx\/?p=19697"},"modified":"2025-09-12T00:06:30","modified_gmt":"2025-09-12T06:06:30","slug":"entre-dos-mundos-los-recuerdos-de-un-exiliado-espanol","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/archivos\/entre-dos-mundos-los-recuerdos-de-un-exiliado-espanol\/","title":{"rendered":"\u201cEntre dos mundos\u201d Los recuerdos de un exiliado espa\u00f1ol"},"content":{"rendered":"<p>Grazziela Altamirano Cozzi<br \/>\nInstituto Mora<\/p>\n<h4><strong><span style=\"color: #800000;\">En revista <em>BiCentenario. El ayer y hoy de M\u00e9xico<\/em>, n\u00fam. 45<\/span><\/strong><\/h4>\n<p><a href=\"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2025\/09\/BiC_45_Entrevista_Recuerdos_exiliado_espa%C3%B1ol.pdf\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\"><img decoding=\"async\" class=\"aligncenter size-full wp-image-16736\" src=\"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2022\/12\/BotonPDF2-e1670355523220.png\" alt=\"\" width=\"87\" height=\"44\" \/><\/a><\/p>\n<h3 style=\"text-align: justify;\">Hoy recordamos a la primera generaci\u00f3n de exiliados con una selecci\u00f3n de las entrevistas hechas por Elena Aub y Enriqueta Tu\u00f1\u00f3n al Sr. Manuel And\u00fajar el 26 de diciembre de 1979, 16 de enero de 1980 y 27 de noviembre de 1981, en el marco del Proyecto de Historia Oral \u201cRefugiados Espa\u00f1oles en M\u00e9xico\u201d (PHO\/10\/Esp. 8).\u201d<\/h3>\n<p style=\"text-align: justify;\">M\u00e9xico ha sido escenario de asilos y refugios. Su pol\u00edtica hospitalaria se reflej\u00f3 durante gran parte del siglo XX al recibir a diferentes exilios de pa\u00edses en conflicto, que encontraron en el nuestro un lugar temporal privilegiado. El primero y, sin duda el m\u00e1s significativo \u2013por el apoyo que le brind\u00f3 el gobierno mexicano\u2013, fue el de los refugiados republicanos, obligados a salir de Espa\u00f1a por motivos esencialmente pol\u00edticos, luego de tres a\u00f1os de guerra civil, de la derrota de la Rep\u00fablica y la instauraci\u00f3n del r\u00e9gimen de Francisco Franco. Debido a las represalias del franquismo, miles de republicanos huyeron con sus familias hacia el sur de Francia y fueron colocados por el gobierno franc\u00e9s en campos de concentraci\u00f3n, donde permanecieron por un tiempo en condiciones muy dif\u00edciles.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El gobierno de la Rep\u00fablica espa\u00f1ola organiz\u00f3 en Par\u00eds el Servicio de Evacuaci\u00f3n de Refugiados Espa\u00f1oles (SERE) para ayudar a los que hab\u00edan salido de Espa\u00f1a a causa de la guerra. Este organismo se encarg\u00f3 de preparar las listas de los que deseaban dejar Francia con el fin de dirigirse a otros pa\u00edses. La lista de los que presentaron su solicitud para viajar a M\u00e9xico fue enviada a la embajada de nuestro pa\u00eds en la capital francesa, donde se hizo la selecci\u00f3n correspondiente.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El 23 de mayo de 1939 parti\u00f3 del puerto franc\u00e9s S\u00e8te el c\u00e9lebre Sinaia, el primer barco fletado por el gobierno republicano espa\u00f1ol exclusivamente para el transporte de refugiados, en el que viajaron cerca de 300 familias, las cuales aceptaron la oferta del presidente de M\u00e9xico, general L\u00e1zaro C\u00e1rdenas, de ser acogidos por el gobierno mexicano. Poco despu\u00e9s llegar\u00edan a nuestro pa\u00eds m\u00e1s barcos con los espa\u00f1oles que buscaban refugio.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El exilio espa\u00f1ol completar\u00eda una cifra aproximada de 30 000 almas, entre las que hab\u00eda profesionales, intelectuales, hombres de ciencia, escritores, maestros, artistas de diversos g\u00e9neros, periodistas y obreros calificados. Todos ellos llegaban a un mundo desconocido en el que tendr\u00edan que rehacer su vida. Se encontraban con una nueva realidad que, aunque ligada a la propia por la misma lengua, ten\u00eda rasgos culturales muy distintos. Sin embargo, se fueron vinculando a la vida mexicana. Muchos se insertaron en el mundo acad\u00e9mico, cultural y cient\u00edfico; otros, durante el proceso de adaptaci\u00f3n, participaron en diversas ramas productivas dando pie, a la larga, a la fundaci\u00f3n de empresas industriales. Su llegada coincidi\u00f3 con el inicio de un importante desarrollo econ\u00f3mico, social y cultural de M\u00e9xico en el que de alguna manera estuvieron presentes.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los \u201ctransterrados\u201d \u2013bautizados as\u00ed por el fil\u00f3sofo espa\u00f1ol Jos\u00e9 Gaos\u2013, si bien en un principio vivieron de cara a Espa\u00f1a con la esperanza de volver, se fueron asimilando a la vida mexicana y echaron ra\u00edces en esta tierra. Otros regresaron cuando las condiciones pol\u00edticas lo permitieron, aunque encontraron una Espa\u00f1a diferente a la imagen que la nostalgia les dibuj\u00f3 durante muchos a\u00f1os.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Son ya varias las generaciones que el exilio espa\u00f1ol dej\u00f3 en M\u00e9xico. La primera, siempre con la esperanza de volver, condicion\u00f3 a sus hijos para el retorno. Escuelas, maestros, conversaciones, tradiciones, comida, todo giraba en torno a la patria perdida. Con el tiempo, muchos se fueron desligando de la realidad espa\u00f1ola y se asimilaron a la mexicana. Los que se quedaron tuvieron hijos en M\u00e9xico y formaron familias mexicanas que, pese al paso de los a\u00f1os y a la completa integraci\u00f3n de las nuevas generaciones, no han querido dejar el aire espa\u00f1ol de sus ancestros.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Manuel And\u00fajar Mu\u00f1oz, escritor y editor, naci\u00f3 en la Provincia de Ja\u00e9n, norte de Andaluc\u00eda, el 4 de enero de 1913. Curs\u00f3 la carrera de Comercio en el Colegio Alem\u00e1n de M\u00e1laga. Fue periodista en L\u00e9rida y Barcelona donde perteneci\u00f3 a las Juventudes Socialistas. Durante los a\u00f1os que vivi\u00f3 en nuestro pa\u00eds como refugiado escribi\u00f3 cr\u00f3nicas y novelas relacionadas con el exilio espa\u00f1ol, particip\u00f3 en la fundaci\u00f3n de editoriales y varias revistas junto con escritores espa\u00f1oles y mexicanos. <em>Romance<\/em>, <em>Espa\u00f1a Peregrina<\/em>, <em>Cuadernos Americanos<\/em>, <em>Las Espa\u00f1as<\/em>, son algunos t\u00edtulos en los que estuvieron su mano y su pluma. Fue de los que la a\u00f1oranza hizo volver a Espa\u00f1a y dej\u00f3 en M\u00e9xico una numerosa familia, quedando marcado para siempre por esa dualidad que le imprimi\u00f3 el exilio.<\/p>\n<p>*****<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En la \u00faltima etapa de la guerra, cuando era todo huir\u2026 cruc\u00e9 la frontera y estuve en el campo de concentraci\u00f3n de Saint Cyprien, en Francia\u2026 Cuando me llaman para hacer la solicitud [de salida], yo era muy reacio a suscribir solicitudes para ir a determinados pa\u00edses. Sin embargo, me convenci\u00f3 un amigo y rellen\u00e9 un tarjet\u00f3n donde ped\u00edan los datos personales, la significaci\u00f3n ideol\u00f3gica y los cargos pol\u00edticos que hab\u00eda tenido. En la tarjeta uno especificaba los pa\u00edses a los que deseaba ir y yo recuerdo que hice constar en primer t\u00e9rmino, M\u00e9xico. Envi\u00e9 mi solicitud a Par\u00eds y me vino aprobada. Me incluyeron en la expedici\u00f3n del Sinaia\u2026<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Las condiciones del barco eran bastante ajustadas, \u00e9ramos mil doscientos o mil trescientos los que ven\u00edamos all\u00ed y dentro de eso se procur\u00f3 hacer una vida colectiva, hab\u00eda grupos de intelectuales, hab\u00eda conciertos con la Banda de Madrid, ten\u00edamos un peri\u00f3dico, en fin. El primer peri\u00f3dico del exilio se hace a bordo el <em>Sinia<\/em>, ah\u00ed se redactaban noticias, se hac\u00edan entrevistas, yo hice varias, recuerdo que le hice una al capit\u00e1n del barco. Me pas\u00e9 todo el viaje, pr\u00e1cticamente en el peri\u00f3dico. Para m\u00ed la experiencia de poder hacer el peri\u00f3dico fue muy satisfactoria\u2026<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Cuando sal\u00ed de Espa\u00f1a, la \u00fanica que qued\u00f3 de la familia, fue mi madre, que al cabo del tiempo conseguimos llevarla a M\u00e9xico. Mi hermana tambi\u00e9n vino en el mismo barco, todos est\u00e1bamos implicados, no geogr\u00e1ficamente, sino por conciencia, en la guerra del mismo lado, de la Rep\u00fablica. En M\u00e9xico, mi hermana se gan\u00f3 muy duramente la vida, hac\u00eda tortas, en un carrito y las vend\u00eda por el rumbo de La Lagunilla.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Llegamos a Veracruz el 13 de junio de 1939. Esa fecha la tengo muy grabada y entonces empez\u00f3 esta nueva vida\u2026 Mi verdadera vida de experiencia y conciencia da comienzo en M\u00e9xico\u2026 el doloroso y tard\u00edo cumplimiento pleno de mi vocaci\u00f3n de escritor.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La primera impresi\u00f3n fue el recibimiento, verdaderamente cordial, verdaderamente entusiasta, que nos dispens\u00f3 Veracruz, tanto el veracruzano como el antiguo residente, seguramente el puerto, el mar, les da otro aire. Tengo muy viva en la memoria la actitud de un asturiano que ten\u00eda una tienda, entre abarrotes y cantina, que nos abri\u00f3 sus puertas\u2026 La impresi\u00f3n fue muy distinta al llegar al Distrito Federal. En una ciudad grande la relaci\u00f3n hay que hacerla m\u00e1s despacio. En el puerto uno iba a tomarse un caf\u00e9 a La Parroquia y ten\u00eda enseguida amigos \u00bfno? Pesa mucho el car\u00e1cter del veracruzano, adem\u00e1s, nos va muy bien a nosotros los andaluces, creo que el veracruzano tiene acento andaluz\u2026<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Llegu\u00e9 al Distrito Federal al mes de desembarcar en Veracruz. Fue una circunstancia personal muy dolorosa. Yo iba con mi mujer y con nuestra primera hija, que ten\u00eda entonces quince meses. La peque\u00f1a resinti\u00f3 mucho el cambio del clima, se puso enferma y mi esposa se fue con ella al Distrito Federal para tener una mejor atenci\u00f3n y yo permanec\u00ed all\u00ed, y cuando ya me avisaron que estaba muy grave tuve que irme sin que estuviera destinado especialmente, por esta raz\u00f3n, que me parece muy fuerte: a la ni\u00f1a la enterramos pocos d\u00edas despu\u00e9s en el cementerio de Dolores, \u00e9sta fue mi entrada\u2026 Fue una cosa muy fuerte, muy perdurable, muy honda\u2026<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En el recibimiento de los capitalinos hubo de todo. Hubo gente muy acogedora de inmediato y muy hospitalaria pero, promovido por un sector de la vieja colonia espa\u00f1ola, se realiz\u00f3 contra nosotros una campa\u00f1a en cierta prensa reaccionaria; no olvidemos que era la \u00e9poca del presidente C\u00e1rdenas, en todos los aspectos. Entonces, hubo una ola de calumnias y al mismo tiempo de hostigamiento, de un cierto chauvinismo que a veces subyace contra nosotros, en ciertas capas, naturalmente, que no es M\u00e9xico una excepci\u00f3n, ciertas capas impreparadas. Esto se venci\u00f3 lentamente&#8230;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Nosotros ten\u00edamos una peque\u00f1a subvenci\u00f3n para comida del Sere, se nos daba, en la primera semana, una habitaci\u00f3n en un hotel, all\u00ed en Villalong\u00edn. A m\u00ed no me gustaba esa situaci\u00f3n y busqu\u00e9 colocaci\u00f3n lo antes que pude. En el propio Sere anunciaban como oferta de trabajo una corresponsal\u00eda y adem\u00e1s, en franc\u00e9s, en una casa jud\u00eda, importadora de relojes suizos. Y entonces solicit\u00e9 esta plaza y me la dieron\u2026 Trabaj\u00e9 ah\u00ed como doce o trece a\u00f1os. Estaba en la calle Motolin\u00eda frente a un restor\u00e1n vegetariano, entre Madero y 16 de Septiembre\u2026 Hoy tiene un edificio en la calle de Madero, el edificio Kesse. Concretamente llevaba yo la correspondencia con Suiza, en alem\u00e1n y en franc\u00e9s, b\u00e1sicamente en alem\u00e1n. El alem\u00e1n yo lo ten\u00eda un poco oxidado y sin embargo me atrev\u00ed \u2013era mejor mi alem\u00e1n que el del due\u00f1o-. Luego me hice cargo de la auxiliar\u00eda de contabilidad dentro de la misma casa e inici\u00e9 en ella una tarea de publicidad. Creo que entr\u00e9 ganando cinco pesos diarios, ciento cincuenta al mes, al cabo de tres o cuatro meses, yo ganaba ya quinientos. Mi mujer entonces trabajaba tambi\u00e9n como secretaria taquimecan\u00f3grafa en una f\u00e1brica de camisas, all\u00e1 por La Lagunilla, entre los dos ten\u00edamos naturalmente un desenvolvimiento decoroso, estrecho pero decoroso\u2026<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Mi primera casa en M\u00e9xico, me parece que era en la calle Guatemala, en La Lagunilla. \u00a1La Lagunilla! Era una colonia muy pintoresca. Primero alquilamos un peque\u00f1o piso que ten\u00eda apenas dos piezas, la cocina y una peque\u00f1a duchita. En realidad era una vecindad. No me acuerdo cu\u00e1nto pagaba, pero no creo que fuera superior a treinta o cuarenta pesos. All\u00ed, eran tiendas b\u00e1sicamente de ropa de confecci\u00f3n, el cl\u00e1sico caf\u00e9 de chinos inmediato y los domingos, naturalmente yo me iba siempre a recorrer todo aquello, Yo conoc\u00ed mucho toda esa zona, de la Universidad y de la preparatoria, de Santo Domingo, con los evangelistas, estampa t\u00edpica de M\u00e9xico. Recuerdo que en el mercado de La Lagunilla pude adquirir, a precios verdaderamente irrisorios hoy, una serie de obras que para m\u00ed eran muy deseadas. Pude comprar una edici\u00f3n de las obras completas de Schiller que creo que ten\u00eda diez tomos, creo que me lo compr\u00e9 por unos treinta pesos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La publicidad que realizaba en la casa de relojes consist\u00eda en anuncios de peri\u00f3dicos, en programas de radio, lo cual me conect\u00f3 con el mundo de la radio de entonces, en programas vivos, especialmente en la XEW. Al final, estuve consagrado casi por entero a la publicidad, lo que me permiti\u00f3 conocer un mundo singular de la vida mexicana, el mundo de las radioemisoras, las potentes, la \u00e9poca de Azc\u00e1rraga, de gran fuerza en la W, la \u00e9poca en que la XEB todav\u00eda ten\u00eda solera como portavoz de la f\u00e1brica de <em>Buentono<\/em>, la f\u00e1brica de cigarrillos, en la \u00e9poca en que yo fumaba \u201cElegantes\u201d y \u201cSoberbios\u201d\u2026 Conoc\u00ed a muchos artistas y apreci\u00e9 al doctor en m\u00fasica por Viena, Ernesto Roemer, que dirig\u00eda la orquesta en los programas vivos que present\u00e1bamos en la W; recuerdo uno de nuestros programas con una orquesta de jazz sinf\u00f3nico, que dirig\u00eda Noel Fajardo. Tuvimos un programa en XEW para el que se contrat\u00f3 por la terrible cantidad de setenta y cinco pesos la actuaci\u00f3n de Miguel Aceves Mej\u00eda\u2026 En la XEB ten\u00edamos un programa de aficionados, en concursos, en uno de los cuales fue presidente de jurado el maestro [Manuel M.] Ponce, era todo un caballero, aparte de ser un magn\u00edfico m\u00fasico. All\u00ed hicimos tambi\u00e9n un programa de zarzuelas, en la cual se destac\u00f3 y luego pas\u00f3 a la W, con mucha categor\u00eda, el tenor yucateco Nicol\u00e1s Urselay.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En aquella \u00e9poca yo estaba en contacto inmediato con muchos refugiados, pero apuntando ya a los que me eran m\u00e1s afines, es decir, a los hombres de letras y artes, pero l\u00f3gicamente, me relacion\u00e9 con muchos mexicanos; si yo ten\u00eda una publicidad, era natural que de ah\u00ed surgieran tambi\u00e9n amistades\u2026 Se fue formando una especie de noci\u00f3n, de conocimiento, de lo que eran varios a\u00f1os de la vida mexicana, desde los locutores, los cantantes y directores de orquesta\u2026<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Dej\u00e9 la Casa Kesse por incompatibilidad. Hubo un momento en que yo exig\u00ed m\u00e1s tiempo libre para dedicarme a mis cosas literarias y me march\u00e9 porque el ambiente era muy asfixiante y poco estimulante. Yo ten\u00eda un buen sueldo, pero no era s\u00f3lo cuesti\u00f3n econ\u00f3mica. Adem\u00e1s, en aquella \u00e9poca mi mujer hab\u00eda dejado lo de la f\u00e1brica de camisas y hab\u00eda emprendido con mis suegros, que vinieron de Francia, una peque\u00f1a industria y comercio, que era la confecci\u00f3n de alpargatas. Un poco movidos por la nueva actividad, nos fuimos a la calle de Venezuela, que est\u00e1 frente al mercado Abelardo Rodr\u00edguez, por San Ildefonso. Era una casa mayor, era un bajo entre vivienda y tienda\u2026<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Fue cuando <em>Almendros<\/em> me encarg\u00f3 la gerencia de la Librer\u00eda Ju\u00e1rez. Inmediatamente, como estaba la avenida Ju\u00e1rez frente al Caballito, cerca de los peri\u00f3dicos, l\u00f3gicamente me relacion\u00e9 con muchos periodistas y con muchos escritores mexicanos\u2026 Hay una cosa que me parece que es importante: yo le propuse a <em>Almendros<\/em> que inici\u00e1ramos una campa\u00f1a en pro del libro mexicano; hablo del a\u00f1o 1952, una campa\u00f1a que valorizase la calidad de las ediciones mexicanas&#8230; La primera editorial que figur\u00f3 en ello fue el Fondo de Cultura Econ\u00f3mica, se celebr\u00f3 un acto inaugural en que pronunci\u00f3 unas palabras muy interesantes, muy fosforescentes, Juan Jos\u00e9 Arreola, que para entonces estren\u00f3 su chaleco de terciopelo verde. \u00a1Simpatiqu\u00edsimo! Despu\u00e9s fueron las publicaciones de la Universidad; la Prensa M\u00e9dica Mexicana y Porr\u00faa Hermanos. Consist\u00eda en un despliegue, un montaje de aparadores, de escaparates, de los libros m\u00e1s afamados y de peque\u00f1as conferencias, peque\u00f1as charlas&#8230; Mucha gente. Y creo que eso llam\u00f3 la atenci\u00f3n p\u00fablicamente sobre la industria editorial mexicana.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Ah\u00ed me profesionalic\u00e9 como librero y lo tengo a mucha gala y honra, me contrat\u00f3 [Arnaldo] Orfila para el Fondo de Cultura Econ\u00f3mica, para el Departamento de Promoci\u00f3n y Publicaci\u00f3n y ya el contrato se hizo de la base de mi instalaci\u00f3n en el edificio de avenida de la Universidad&#8230; entonces, sobrevino la caza de brujas del Fondo, la famosa cuesti\u00f3n de <em>Los hijos de S\u00e1nchez<\/em>, cuando se desata la campa\u00f1a contra Orfila y su equipo, la campa\u00f1a reaccionaria, vil, en la que no todos tienen la conciencia tranquila. Despu\u00e9s vino el licenciado Azuela, el director del Fondo, y naturalmente, yo tengo que saltar\u2026<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En esa \u00e9poca nos trasladamos a un piso en la calle Yucat\u00e1n, cerca de Insurgentes. Ah\u00ed nos quedamos hasta que yo me traslad\u00e9 a Espa\u00f1a. La casa era relativamente grande, pag\u00e1bamos evidentemente mucho m\u00e1s, pero era una casa econ\u00f3mica\u2026 Para entonces ya ten\u00eda cuatro hijas, puras mujeres. Unas estuvieron en el Colegio Madrid y otras en el Instituto Luis Vives. Entraron a estas escuelas porque me parec\u00eda que no hab\u00eda una discontinuidad de lo que pudi\u00e9ramos llamar nuestra educaci\u00f3n y de la que ellas pod\u00edan recibir all\u00ed. Esto no significaba un criterio excluyente, pero s\u00ed, hay que tener en cuenta nuestra conciencia de provisionalidad\u2026 es una etapa intermedia, hasta que terminara la guerra y un poco despu\u00e9s hab\u00eda todav\u00eda en nosotros la esperanza de un retorno digno, de una recuperaci\u00f3n democr\u00e1tica de Espa\u00f1a. Despu\u00e9s todo eso se tambalea y naturalmente si uno pensaba volver, le interesaba, le importaba que la educaci\u00f3n de los hijos estuviera en funci\u00f3n del retorno. Quiz\u00e1 entonces no lo ten\u00edamos tan claro, como lo podemos tener hoy, pero evidentemente eso fue lo que nos movi\u00f3. Aparte de que hay que reconocer y ensalzar la amistad hispano-mexicana, ya que ha habido un contingente grande de alumnos mexicanos, y que el nivel pedag\u00f3gico de estas instituciones es de primer orden con maestros de gran calidad que proven\u00edan de la mentalidad de la Rep\u00fablica, especialmente de la gran pasi\u00f3n e ilusi\u00f3n educativa que tuvo la Rep\u00fablica y que yo creo que es lo m\u00e1s importante que hizo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Yo me cas\u00e9 por segunda vez. Mi esposa actual era viuda de un militar republicano y ten\u00eda un chico de cinco o seis a\u00f1os cuando nos casamos. Tuvimos una hija que naci\u00f3 en Chile donde vivimos quince meses, y se ha educado en Espa\u00f1a. En M\u00e9xico yo tengo cinco hijos, cuatro hijas y un hijo, doce nietos; y mi hermano all\u00ed casado, con dos hijos, con sobrinos-nietos y por parte de mi mujer, su hermana tambi\u00e9n me da un sobrino nieto; es decir, el grueso de mi familia est\u00e1 en M\u00e9xico. Yo no he hecho ninguna insinuaci\u00f3n, ni siquiera lo creo conveniente, en el sentido de que ellos alteren su modo de vivir, ellos son mexicanos, se sienten mexicanos y se han casado con mexicanos, quieren las cosas de Espa\u00f1a, pero en un terreno que pudi\u00e9ramos llamar subordinado; lo principal para ellos en comida, en inflexiones de voz, definitivamente es lo mexicano\u2026<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Yo tom\u00e9 la decisi\u00f3n de volver a Espa\u00f1a porque quer\u00eda hacer la permanente vida com\u00fan de los espa\u00f1oles, conocer por m\u00ed mismo el cambio de las viejas generaciones y de las nuevas, y procurar entroncar con el idioma vivo y reanudar as\u00ed cotejada mi escritura. Con la peque\u00f1a indemnizaci\u00f3n que me dieron en el Fondo, llegu\u00e9 a Madrid el 30 de marzo de 1967 y me traslad\u00e9 a Barcelona a fundar una editorial\u2026 Mi mujer vino contrariada, vino por seguirme a m\u00ed, nada m\u00e1s. Ella se siente muy vinculada a los hijos y a los nietos de all\u00e1; yo tambi\u00e9n, pero de otra manera. A ella le cost\u00f3 trabajo, porque en ella s\u00ed era fuerte la nostalgia de los mexicanos, m\u00e1s fuerte que en m\u00ed. Tuvimos que adaptarnos a determinados estilos de vida, aqu\u00ed estamos siempre un poco en plan de adaptaci\u00f3n constante. Cuando fui a vivir a M\u00e9xico tuve que adaptarme all\u00e1, pero ahora\u2026 la cuesti\u00f3n se remite a edades. Yo estoy bordeando ya los setenta a\u00f1os y cuando fui a M\u00e9xico ten\u00eda veintitantos. Es decir, el periodo decisivo de mi vida ha transcurrido en M\u00e9xico, y fue muy movido. Entonces, s\u00ed me ha influido M\u00e9xico y me ha configurado en cierta manera, hasta para permitirme ser espa\u00f1ol en M\u00e9xico. Fue la etapa m\u00e1s importante de mi vida y lo digo sin ninguna vacilaci\u00f3n\u2026 pero despu\u00e9s de la experiencia de Espa\u00f1a, me hubiera sido dif\u00edcil, la verdad, volver a vivir en M\u00e9xico. Hubiera estado de nuevo entre dos mundos, en dos orillas que llamo yo. Entonces, yo estoy desde esta orilla mirando a la otra.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La doble nacionalidad es lo que nos caracteriza a los que yo llamo los hispanoamericanos, especialmente a los que fuimos a M\u00e9xico y a Am\u00e9rica, no por motivos econ\u00f3micos, sino por motivos ideol\u00f3gicos, por motivos patri\u00f3ticos y adem\u00e1s con una preocupaci\u00f3n y una formaci\u00f3n cultural, es decir, creo que somos, no me canso de repetirlo en todas las circunstancias que se me brinda, somos los primeros hispanoamericanos de la historia.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Grazziela Altamirano Cozzi Instituto Mora En revista BiCentenario. El ayer y hoy de M\u00e9xico, n\u00fam. 45 Hoy recordamos a la primera generaci\u00f3n de exiliados con una selecci\u00f3n de las entrevistas hechas por Elena Aub y Enriqueta Tu\u00f1\u00f3n al Sr. Manuel And\u00fajar el 26 de diciembre de 1979, 16 de enero de 1980 y 27 de noviembre de 1981, en el marco del Proyecto de Historia Oral \u201cRefugiados Espa\u00f1oles en M\u00e9xico\u201d (PHO\/10\/Esp. 8).\u201d M\u00e9xico ha sido escenario de asilos y refugios. Su pol\u00edtica hospitalaria se reflej\u00f3 durante gran parte del siglo XX al recibir a diferentes exilios de pa\u00edses en conflicto, que encontraron en el nuestro un lugar temporal privilegiado. El primero y, sin duda el m\u00e1s significativo \u2013por el apoyo que le brind\u00f3 el gobierno mexicano\u2013, fue el de los refugiados republicanos, obligados a salir de Espa\u00f1a por motivos esencialmente pol\u00edticos, luego de tres a\u00f1os de guerra civil, de la<\/p>\n","protected":false},"author":16,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[2091,181],"tags":[1456,2271,2283,2749,2747,2746,2748],"class_list":{"0":"post-19697","1":"post","2":"type-post","3":"status-publish","4":"format-standard","6":"category-bicentenario-45","7":"category-entrevistas","8":"tag-asilo","9":"tag-df","10":"tag-espana","11":"tag-gaos","12":"tag-refugiados","13":"tag-sere","14":"tag-transterrados"},"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/19697","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/16"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=19697"}],"version-history":[{"count":4,"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/19697\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":22852,"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/19697\/revisions\/22852"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=19697"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=19697"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=19697"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}