﻿{"id":19535,"date":"2024-05-29T09:35:43","date_gmt":"2024-05-29T15:35:43","guid":{"rendered":"http:\/\/revistabicentenario.com.mx\/?p=19535"},"modified":"2025-09-12T00:03:47","modified_gmt":"2025-09-12T06:03:47","slug":"violencia-contra-mujeres-el-abismo-entre-la-norma-y-la-realidad","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/archivos\/violencia-contra-mujeres-el-abismo-entre-la-norma-y-la-realidad\/","title":{"rendered":"Violencia contra mujeres. El abismo entre la norma y la realidad"},"content":{"rendered":"<p>Andrea Su\u00e1rez Trueba<br \/>\nUniversidad de Ginebra<\/p>\n<h4><strong><span style=\"color: #800000;\">En revista <em>BiCentenario. El ayer y hoy de M\u00e9xico<\/em>, n\u00fam. 45.<\/span><\/strong><\/h4>\n<p><a href=\"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2025\/09\/BiC_45_Desde_Hoy_Violencia_mujeres.pdf\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\"><img decoding=\"async\" class=\"aligncenter size-full wp-image-16736\" src=\"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2022\/12\/BotonPDF2-e1670355523220.png\" alt=\"\" width=\"87\" height=\"44\" \/><\/a><\/p>\n<h3 style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">El fen\u00f3meno del feminicidio no tiene freno, por el momento. Si bien se han alcanzado logros para combatirlo, como pol\u00edticas p\u00fablicas, leyes e institucionalidad, se requiere a\u00fan transformar mentalidades, patrones socio culturales y estructuras donde se cobija la violencia.<\/span><\/h3>\n<p style=\"text-align: justify;\">A lo largo de mi experiencia profesional me he cuestionado una y otra vez cu\u00e1l es la mejor manera de abordar la problem\u00e1tica de la violencia contra las mujeres. Despu\u00e9s de 20 a\u00f1os de trabajar sobre la tem\u00e1tica, desde los tribunales o en el mundo de la investigaci\u00f3n, he tenido que repensar mi visi\u00f3n sobre el fen\u00f3meno.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El contacto inicial que tuve de manera consciente con mujeres sobrevivientes de violencia fue en el marco de mi primera experiencia de trabajo. En 1998, comenc\u00e9 a trabajar como pasante en un bufete legal gratuito fundado por una universidad privada de la Ciudad de M\u00e9xico. El Bufete Jur\u00eddico Gratuito contaba con diversas \u00e1reas de litigio: penal, civil, y familiar. Su objetivo consist\u00eda en otorgar asesor\u00eda y patrocinio jur\u00eddico a personas de escasos recursos. Ahora que lo pienso, \u00e9ramos muy afortunados de poder trabajar en ese lugar. Como estudiantes de la facultad de derecho, ten\u00edamos la oportunidad de asumir al cien por ciento la responsabilidad de los casos de personas que acud\u00edan al Bufete. Aunque la instituci\u00f3n supervisaba nuestro trabajo, nosotras \u00e9ramos los responsables de preparar las demandas, las audiencias, los testigos; as\u00ed como elaborar los escritos de recursos de apelaci\u00f3n y de amparo, entre otras tareas. Sin duda, lo m\u00e1s maravilloso de esta experiencia, fue acompa\u00f1ar paso a paso a las personas en su lucha para poder acceder a la justicia en M\u00e9xico.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Desde el principio yo decid\u00ed trabajar en el \u00e1rea de litigio familiar. Me apasionaba llevar juicios de divorcio, de guarda y custodia, de pensiones alimenticias y juicios de p\u00e9rdida de la patria potestad. Fue as\u00ed como comenc\u00e9 a identificar que, de 100 casos de litigio en materia familiar, el 98% ten\u00eda alg\u00fan componente de violencia en cualquiera de sus formas (f\u00edsica, psicol\u00f3gica, sexual y\/o econ\u00f3mica). Esta violencia no era de ninguna manera neutral, sino que afectaba de una manera desproporcionada a las mujeres y a las ni\u00f1as (98% de las v\u00edctimas). En el a\u00f1o 1998, no exist\u00eda en M\u00e9xico una categor\u00eda espec\u00edfica para definir la problem\u00e1tica de la violencia contra las mujeres. Con lo cual, todos estos casos quedaban subsumidos e invisibilizados en la categor\u00eda neutral de violencia intrafamiliar. Esta categor\u00eda, adem\u00e1s restring\u00eda la violencia en su contra \u00fanicamente en el \u00e1mbito privado. Es decir, c\u00f3mo si la violencia no se diera en otros espacios de interacci\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En el marco de esa experiencia me percat\u00e9 que los casos de violencia contra las mujeres con los que trabaj\u00e9 no pod\u00edan ser considerados como casos aislados e individuales. Todos ellos presentaban un patr\u00f3n que reg\u00eda el comportamiento de los agresores y de las mujeres v\u00edctimas de violencia. Tambi\u00e9n ve\u00eda que los impactos que provocaba la violencia en la vida de las mujeres eran similares. Lo normal era que los agresores con quienes tuve contacto en las audiencias justificaban de manera racional sus acciones de violencia y proyectaban la culpa de lo sucedido en las acciones u omisiones de las mujeres, descalific\u00e1ndolas por completo. Era recurrente escuchar: \u201clicenciada, el problema es que ella es muy limitada\u201d, \u201clo que pasa es que ella no entiende nada\u201d. Muchas de estas mujeres presentaban problemas de salud asociados con fatigas cr\u00f3nicas, dolores de cabeza y extremidades prolongados, problemas de sue\u00f1o, s\u00edntomas de depresi\u00f3n, angustia y de ansiedad. Tambi\u00e9n me tocaron casos de embarazos forzosos, transmisi\u00f3n de enfermedades sexuales, embarazos en riesgo o abortos inducidos como consecuencia de la violencia. En esa \u00e9poca me toc\u00f3 acompa\u00f1ar a muchas mujeres agredidas f\u00edsicamente, pero en la mayor\u00eda de los casos la violencia casi siempre se acompa\u00f1aba de violencia psicol\u00f3gica, econ\u00f3mica y sexual.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Las mujeres no solo ten\u00edan que enfrentar efectos de la violencia en su salud f\u00edsica y psicol\u00f3gica sino tambi\u00e9n en su dimensi\u00f3n social. Algunas de ellas perdieron sus trabajos ante las amenazas constantes y escenas de violencia que los agresores hicieron en sus centros laborales. Otras debieron dejar sus hogares para buscar un lugar seguro como refugio. La amenaza de ser violentadas las persegu\u00eda constantemente en todos los espacios, no nada m\u00e1s en sus casas, sino en sus lugares de trabajo, su centro comunitario o donde se hallara su familia extensa. Su capacidad de movilidad era muy limitada, oblig\u00e1ndolas a vivir un proceso de vidas marginales.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Trabajar en el litigio de esos casos me ense\u00f1\u00f3 que la violencia contra las mujeres no es patrimonio exclusivo de las clases m\u00e1s bajas y pobres. Muchas mujeres de clase media, profesionistas o de clase alta tuvieron la necesidad de recurrir al Bufete Jur\u00eddico para recibir asesor\u00eda y patrocinio jur\u00eddico. Muchas de ellas ven\u00edan de familias religiosas, con oportunidades y nivel de educaci\u00f3n alto. Ello desmont\u00f3 mi propio imaginario basado en el estereotipo de que la violencia contra las mujeres afecta sobre todo a mujeres que viven en contexto de pobreza y con bajos niveles de educaci\u00f3n. Llegu\u00e9 a entender que su origen es m\u00e1s profundo y complejo que la falta de recursos, educaci\u00f3n y valores, tal y como a m\u00ed se me hab\u00eda transmitido.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Como estudiante tambi\u00e9n me di cuenta de que el derecho era un recurso muy limitado para dar soluci\u00f3n a la problem\u00e1tica. Los juicios eran muy tardados, los tribunales estaban saturados, las medidas de protecci\u00f3n eran inefectivas. Cada d\u00eda ten\u00edamos que luchar contra un formalismo jur\u00eddico imperante en los razonamientos de los tribunales que evidenciaba que los funcionarios judiciales desconoc\u00edan la complejidad de la problem\u00e1tica. Una y otra vez se cuestionaba que las mujeres tardaran a\u00f1os en denunciar los hechos de la violencia. Se asum\u00eda que las mujeres segu\u00edan inmersas en las relaciones violentas \u201cpor mero gusto\u201d, o \u201cpor comodidad\u201d. Por otro lado, se enfrentaban a la complicidad de la sociedad en general con la violencia. Por ejemplo, los testigos que hab\u00edan presenciado los hechos violentos no llegaban a las audiencias bajo el argumento de no intervenir en un asunto privado. Tambi\u00e9n nos topamos con empresarios que con el objetivo de cubrir a sus empleados (los agresores) y evitar el descuento bajo el concepto de pensi\u00f3n alimenticia para las mujeres remit\u00edan informaci\u00f3n falsa a los tribunales.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Recuerdo un caso en el que me llev\u00f3 varios meses conseguir que una jueza familiar emitiera una orden judicial para que el agresor saliera del domicilio conyugal. Para ejecutarla tuvimos que solicitar el acompa\u00f1amiento de las fuerzas de seguridad. Tuvimos que intentar notificar al agresor en varias ocasiones en distintas horas de la madrugada. Lo que m\u00e1s me marc\u00f3 en esa experiencia es que despu\u00e9s de unos d\u00edas de haber logrado sacar al agresor del domicilio mi clienta permiti\u00f3 que su marido volviera a entrar. Tom\u00f3 esa decisi\u00f3n a pesar de haber sufrido m\u00e1s de 20 a\u00f1os violencia f\u00edsica, psicol\u00f3gica y sexual.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Este y otros casos me llevaron a complementar mi manera de entender el fen\u00f3meno desde otra perspectiva. Necesitaba encontrar respuestas a muchos cuestionamientos sobre la din\u00e1mica de la violencia contra las mujeres. Quer\u00eda entender: \u00bfPor qu\u00e9 los hombres actuaban de esa manera?; \u00bfPor qu\u00e9 las mujeres permanec\u00edan en relaciones violentas durante cinco, diez, 15 o m\u00e1s a\u00f1os?; \u00bfCu\u00e1les eran las razones que hac\u00edan que las mujeres quedaran atrapadas en el c\u00edrculo de la violencia? Fue entonces que decid\u00ed estudiar un m\u00e1ster sobre mediaci\u00f3n y asesoramiento familiar basado en la psicolog\u00eda y sociolog\u00eda.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los estudios de mi master me ayudaron a entender que la defensa jur\u00eddica ten\u00eda que acompa\u00f1arse de una atenci\u00f3n psicol\u00f3gica de las mujeres v\u00edctimas. En el a\u00f1o 2004 volv\u00ed a trabajar en el Bufete Jur\u00eddico ya como abogada. Obtuvimos fondos y abrimos un \u00e1rea integral de atenci\u00f3n jur\u00eddica y psicol\u00f3gica para las mujeres v\u00edctimas de violencia. En esa \u00e9poca trabajamos muy cerca del Cavi (Centro de Atenci\u00f3n a la Violencia Intrafamiliar de la Procuradur\u00eda General de la Republica) para tramitar las solicitudes para acceder a albergues temporales para las mujeres, as\u00ed como la tramitaci\u00f3n de peritajes psicol\u00f3gicos, entre otras cosas. Para entonces, en M\u00e9xico la violencia intrafamiliar se defin\u00eda como un problema social de salud p\u00fablica que requer\u00eda estrategias de atenci\u00f3n integral y que desde 1997 se encontraba tipificado como delito en el C\u00f3digo Penal del Distrito Federal.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En el a\u00f1o 2010 por razones personales me fui a vivir a Guatemala. Comenc\u00e9 a trabajar como voluntaria en el \u00e1rea jur\u00eddica de una organizaci\u00f3n que se dedica a proteger a ni\u00f1as y adolescentes v\u00edctimas de violencia sexual y\/o trata de personas. La organizaci\u00f3n cuenta con dos albergues donde ni\u00f1as y adolescentes son colocadas provisionalmente mientras se tramita la persecuci\u00f3n penal de sus agresores y las medidas para su protecci\u00f3n ante los tribunales correspondientes.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El contacto con esas adolescentes y ni\u00f1as me sacudi\u00f3 por completo. Me acuerdo del caso de una ni\u00f1a de 12 a\u00f1os que acababa de tener a su beb\u00e9. El beb\u00e9 era producto de la violaci\u00f3n sexual de su padrastro. Era una ni\u00f1a ind\u00edgena que proven\u00eda del \u00e1mbito rural y de un contexto de pobreza. La ni\u00f1a, estando institucionalizada, tuvo que asumir una maternidad forzada debido a que en Guatemala el aborto s\u00f3lo permite en caso de riesgo de la vida de la madre y se proh\u00edbe en cualquier otra circunstancia. Adem\u00e1s, la justicia hab\u00eda dejado el proceso penal por violaci\u00f3n sexual contra su agresor en total impunidad.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En otro caso, una joven fue v\u00edctima de violaci\u00f3n sexual por un vecino de su aldea. Ella era ind\u00edgena, viv\u00eda en un contexto de pobreza, proven\u00eda del \u00e1mbito rural y contaba con un nivel de escolaridad bajo. Como consecuencia de la violaci\u00f3n sexual, ella result\u00f3 embarazada. Se vio en la necesidad de ocultar su embarazo debido a las amenazas de muerte de parte de su agresor y por temor al rechazo que esto le iba a traer en su propia familia. Ella creci\u00f3 sabiendo que si resultaba embarazada no iba a poder vivir en su casa. Nunca tuvo acceso a ning\u00fan tipo de informaci\u00f3n, tratamiento o supervisi\u00f3n m\u00e9dica durante todo su embarazo. En el parto tuvo que arregl\u00e1rselas sola. Ella siempre sostuvo que pens\u00f3 todo el tiempo que la ni\u00f1a hab\u00eda nacido muerta. Nunca la escuch\u00f3 ni respirar ni llorar. Por miedo, decidi\u00f3 arrojar a la ni\u00f1a a una fosa s\u00e9ptica. Se inici\u00f3 un proceso penal en su contra por el delito de infanticidio donde el informe de la necropsia indic\u00f3 que la ni\u00f1a reci\u00e9n nacida muri\u00f3 a causa de asfixia por aspirar gases de la fosa s\u00e9ptica. Fue condenada por el delito de infanticidio a dos a\u00f1os de prisi\u00f3n. Cuando se le proces\u00f3 por el delito de infanticidio se abri\u00f3 a su vez un proceso penal como agraviada por el delito de violaci\u00f3n sexual. El sindicado tiene ya orden de captura, la cual, a la fecha a\u00fan no se ha ejecutado. Su caso sigue impune.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Este caso me oblig\u00f3 a buscar nuevas formas para analizar la problem\u00e1tica de la violencia contra las mujeres desde una perspectiva m\u00e1s profunda y compleja. Era claro que la reci\u00e9n nacida hab\u00eda muerto, pero hasta qu\u00e9 punto la joven era responsable. Me comenc\u00e9 a preguntar en qu\u00e9 medida la sociedad, las instituciones, el sistema y los patrones socioculturales imperantes fueron tambi\u00e9n responsables de esta conducta extrema y de la violencia que sufri\u00f3 ella.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Me di cuenta de que la violencia contra las mujeres es un problema social con una fuerte dimensi\u00f3n estructural y que no se reduce a las relaciones del \u00e1mbito privado. Los casos que vi en esa \u00e9poca me llevaron tambi\u00e9n a comprender que la violencia puede ser mucho m\u00e1s grave para algunas mujeres dependiendo de su edad, su pertenencia \u00e9tnica, su situaci\u00f3n socioecon\u00f3mica, entre otras cosas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">As\u00ed fue como me acerqu\u00e9 al feminismo y a los estudios de g\u00e9nero. Aprend\u00ed la enorme contribuci\u00f3n del movimiento feminista a la redefinici\u00f3n de la problem\u00e1tica. Algunas de sus tesis me parecieron clave para entender la l\u00f3gica estructural de la violencia contra las mujeres. Las te\u00f3ricas feministas m\u00e1s importantes determinan que la violencia contra las mujeres encuentra su fundamento en las asimetr\u00edas de poder hist\u00f3ricamente construidas entre los hombres y las mujeres. Ellas afirman que las diferencias biol\u00f3gicas han servido de fundamento a lo largo de la historia para construir las diferencias sociales y pol\u00edticas entre los hombres y las mujeres de una manera jerarquizada. Tambi\u00e9n identifican que la violencia se constituye en el mecanismo por excelencia de control social de las mujeres cuyo ejercicio garantiza la perpetuaci\u00f3n de estas desigualdades.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Fue curioso c\u00f3mo estas teor\u00edas me llevaron de nuevo a M\u00e9xico. Me percat\u00e9 de que desafortunadamente los feminicidios en Ciudad Ju\u00e1rez marcaron un antes y despu\u00e9s en la manera en c\u00f3mo se analiza el fen\u00f3meno de violencia contra las mujeres en M\u00e9xico y Am\u00e9rica Latina. Durante m\u00e1s de una d\u00e9cada (1993-2003) hubo un aumento notable de homicidios y desapariciones de mujeres en Ciudad Ju\u00e1rez. En esos diez a\u00f1os hubo una especie de explosi\u00f3n de la violencia contra las mujeres en cualquiera de sus expresiones, vinculadas ya sea al fen\u00f3meno de la violencia intrafamiliar, a las estructuras del crimen organizado, a la trata de personas o a perpetradores nunca identificados. A pesar de que todos estos cr\u00edmenes se cometieron por diferentes autores, en distintos lugares y momentos, todos ellos se enmarcaron en una situaci\u00f3n generalizada de violencia contra las mujeres en Ciudad Ju\u00e1rez. Una tercera parte de estos cr\u00edmenes fueron perpetrados con una violencia sexual brutal, con tortura y mutilaci\u00f3n de los cuerpos. Adem\u00e1s, la violencia se dirig\u00eda en a un perfil espec\u00edfico de mujeres: j\u00f3venes, trabajadoras de maquilas, o estudiantes, provenientes de un contexto de escasos recursos econ\u00f3micos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La respuesta de las autoridades mexicanas fue totalmente ineficiente. En primer lugar, minimizaban y negaban las dimensiones de la problem\u00e1tica. Era com\u00fan que las autoridades responsabilizaran a las propias mujeres de lo sucedido argumentando que la desaparici\u00f3n se deb\u00eda a que hab\u00edan escapado con el novio o estaban involucradas con el narco. C\u00f3mo si la violencia fuera consecuencia directa de su comportamiento, de su forma de vestir o vivir. Hasta la fecha, la mayor\u00eda de los cr\u00edmenes de Ciudad Ju\u00e1rez permanecen en la total impunidad.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Las madres y familias de las j\u00f3venes desaparecidas y asesinadas lucharon incansablemente para visibilizar a nivel local, nacional e internacional lo que pasaba. Fue en este contexto, que el movimiento feminista en M\u00e9xico pens\u00f3 la necesidad de forjar una categor\u00eda anal\u00edtica, pol\u00edtica y jur\u00eddica para dar una explicaci\u00f3n racional a la violencia.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Desde esta perspectiva, el feminicidio se constituye como la forma de violencia m\u00e1s extrema contra las mujeres que culmina con su asesinato. Esta categor\u00eda oblig\u00f3 a transformar la respuesta institucional que se hab\u00eda utilizado para explicar los cr\u00edmenes en Ciudad Ju\u00e1rez. El gobierno tuvo que admitir que los hechos de violencia formaban parte de un fen\u00f3meno generalizado que afectaba en particular a las mujeres.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En 2009, M\u00e9xico fue condenado internacionalmente por la Corte Interamericana de Derechos Humanos (Corte IDH) como responsable de la violaci\u00f3n de diversos derechos humanos de tres mujeres de 20, 15 y 17 a\u00f1os, v\u00edctimas de desaparici\u00f3n y homicidio. A pesar de que los cr\u00edmenes fueron cometidos en diferentes momentos, sus cuerpos fueron encontrados en un campo algodonero de Ciudad Ju\u00e1rez el d\u00eda 6 de noviembre del 2001. En esta sentencia, la Corte IDH realiz\u00f3 una serie de recomendaciones al Estado mexicano que han servido como elemento seminal para la elaboraci\u00f3n de marcos normativos y pol\u00edticas dirigidas a transformar la violencia contra las mujeres en M\u00e9xico.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Las acad\u00e9micas feministas mexicanas jugaron un papel fundamental en la redefinici\u00f3n de la problem\u00e1tica de la violencia contra las mujeres en Am\u00e9rica Latina. M\u00e9xico fue el primer pa\u00eds en la regi\u00f3n en contar con una ley que define de manera espec\u00edfica la violencia contra las mujeres en cualquier de sus formas (f\u00edsica, psicol\u00f3gica, sexual, econ\u00f3mica), incluida la feminicida en diversos \u00e1mbitos; familiar, laboral, docente, comunitario, institucional (Ley General de Acceso de las Mujeres a una Vida Libre de Violencia, publicada en 2007). A partir de su publicaci\u00f3n varias entidades federativas comenzaron un proceso de tipificaci\u00f3n del feminicidio como delito en sus respectivos c\u00f3digos penales.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Por desgracia, los feminicidios en Ciudad Ju\u00e1rez no pueden ser considerados como un fen\u00f3meno excepcional que se dio en la frontera. Es una problem\u00e1tica que se expande en todo el territorio nacional. M\u00e9xico est\u00e1 considerado entre los diez pa\u00edses con las tasas m\u00e1s altas de feminicidios en el mundo entero. Desde la publicaci\u00f3n de la Ley se han activado m\u00e1s de trece alertas de violencia de g\u00e9nero que abarcan diversos estados y municipios. Este es un mecanismo contemplado en la Ley que implica una declaratoria para que las autoridades tomen medidas de emergencia para erradicar la violencia feminicida en un municipio o estado.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">M\u00e9xico ha dado pasos importantes en t\u00e9rminos de la elaboraci\u00f3n de pol\u00edticas p\u00fablicas, de leyes, de instituciones para hacer frente a la problem\u00e1tica. Ahora somos m\u00e1s conscientes y tenemos m\u00e1s capacidad para registrar el fen\u00f3meno. Por otro lado, menos de la mitad de la totalidad de las entidades federativas han tipificado en sus respectivos c\u00f3digos penales el delito de feminicidio. Adem\u00e1s, a\u00fan subsisten enormes deficiencias en la investigaci\u00f3n, persecuci\u00f3n y sanci\u00f3n de los casos. Los niveles de impunidad siguen siendo muy elevados. A\u00fan existe un gran abismo entre la norma y la realidad.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Como abogada, la categor\u00eda jur\u00eddica del feminicidio me permiti\u00f3 pensar otra vez en el potencial del derecho como herramienta para nombrar problem\u00e1ticas y revertir desigualdades. Soy una defensora de la categor\u00eda y su implementaci\u00f3n en los sistemas de justicia. Sin embargo, estoy consciente de los enormes desaf\u00edos de su aplicaci\u00f3n. El proceso de redefinici\u00f3n de mi visi\u00f3n de la problem\u00e1tica me ha convencido que el reto principal est\u00e1 en transformar mentalidades, patrones socio culturales y las estructuras que sirven de fundamento a esta violencia.<\/p>\n<h3>PARA SABER M\u00c1S:<\/h3>\n<ul>\n<li>Hanmer, Jalna, \u201cViolence et contr\u00f4le social des femmes\u201d, <em>Questions F\u00e9ministes<\/em>, 1977, traducci\u00f3n al espa\u00f1ol en <a href=\"http:\/\/bit.ly\/2LB2pTo\">http:\/\/bit.ly\/2LB2pTo<\/a><\/li>\n<li>Lagarde y de los R\u00edos, Marcela, \u201cAntropolog\u00eda, Feminismo y Pol\u00edtica: Violencia Feminicida y Derechos Humanos de las Mujeres\u201d, Margarte Bullen et al., coord., <em>Retos te\u00f3ricos y nuevas pr\u00e1cticas<\/em>. <a href=\"http:\/\/bit.ly\/2E0PpzU\">http:\/\/bit.ly\/2E0PpzU<\/a><\/li>\n<li>Segato, Rita L., La escritura en el cuerpo de las mujeres asesinadas en Ciudad Ju\u00e1rez. Territorio, soberan\u00eda y cr\u00edmenes de segundo estado, Buenos Aires, Tinta lim\u00f3n, 2013. <a href=\"http:\/\/bit.ly\/2HrzfjZ\">http:\/\/bit.ly\/2HrzfjZ<\/a><\/li>\n<li>Toledo V\u00e1squez, Patricia, \u201cLeyes sobre feminicidio y violencia contra las mujeres. An\u00e1lisis comparado y problem\u00e1ticas pendientes\u201d, Red chilena contra violencia dom\u00e9stica y sexual, Dir., Tipificaci\u00f3n del feminicidio en Chile: un debate abierto, Santiago de Chile, 2009.<\/li>\n<\/ul>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Andrea Su\u00e1rez Trueba Universidad de Ginebra En revista BiCentenario. El ayer y hoy de M\u00e9xico, n\u00fam. 45. El fen\u00f3meno del feminicidio no tiene freno, por el momento. Si bien se han alcanzado logros para combatirlo, como pol\u00edticas p\u00fablicas, leyes e institucionalidad, se requiere a\u00fan transformar mentalidades, patrones socio culturales y estructuras donde se cobija la violencia. A lo largo de mi experiencia profesional me he cuestionado una y otra vez cu\u00e1l es la mejor manera de abordar la problem\u00e1tica de la violencia contra las mujeres. Despu\u00e9s de 20 a\u00f1os de trabajar sobre la tem\u00e1tica, desde los tribunales o en el mundo de la investigaci\u00f3n, he tenido que repensar mi visi\u00f3n sobre el fen\u00f3meno. El contacto inicial que tuve de manera consciente con mujeres sobrevivientes de violencia fue en el marco de mi primera experiencia de trabajo. En 1998, comenc\u00e9 a trabajar como pasante en un bufete legal gratuito fundado por<\/p>\n","protected":false},"author":16,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[2091,1156],"tags":[2736,2737,69,2452],"class_list":{"0":"post-19535","1":"post","2":"type-post","3":"status-publish","4":"format-standard","6":"category-bicentenario-45","7":"category-desde-hoy-2","8":"tag-idh","9":"tag-leyes","10":"tag-mujeres","11":"tag-violencia"},"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/19535","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/16"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=19535"}],"version-history":[{"count":6,"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/19535\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":22849,"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/19535\/revisions\/22849"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=19535"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=19535"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=19535"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}