﻿{"id":19446,"date":"2024-05-22T13:01:29","date_gmt":"2024-05-22T19:01:29","guid":{"rendered":"http:\/\/revistabicentenario.com.mx\/?p=19446"},"modified":"2024-07-17T20:02:18","modified_gmt":"2024-07-18T02:02:18","slug":"la-apoteosis-de-lindbergh-en-mexico-2","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/archivos\/la-apoteosis-de-lindbergh-en-mexico-2\/","title":{"rendered":"La apoteosis de Lindbergh en M\u00e9xico"},"content":{"rendered":"<p>Ricardo Alvarado Tapia<br \/>\nArchivo Fotogr\u00e1fico, Instituto de Investigaciones Est\u00e9ticas, Unam<\/p>\n<p><span style=\"color: #800000;\"><strong>En revista BiCentenario. <em>El ayer y hoy de M\u00e9xico<\/em>, n\u00fam. 45<\/strong><\/span><\/p>\n<h2>El piloto estadunidense hab\u00eda ganado fama mundial por cruzar el Oc\u00e9ano Atl\u00e1ntico en solitario y sin escalas en 1927. Algunos meses despu\u00e9s de su proeza lleg\u00f3 a M\u00e9xico y fue recibido por miles de personas y un trato por el gobierno de Calles que se asemejaba a una visita de Estado. Su presencia pretendi\u00f3 distender las complejas relaciones diplom\u00e1ticas con Estados Unidos.<\/h2>\n<p style=\"text-align: justify;\">El mi\u00e9rcoles 14 de diciembre de 1927, el estadunidense Charles Lindbergh, autor de la haza\u00f1a de cruzar por primera vez el oc\u00e9ano Atl\u00e1ntico y unir Estados Unidos y Francia en mayo de ese a\u00f1o, aterrizaba a las 14:40 en los llanos de Balbuena, donde ser\u00eda recibido por una multitud de m\u00e1s de 100 000 mexicanos, entre ellos el propio presidente Plutarco El\u00edas Calles. Arriba de su nave, el <em>Spirit of St. Louis<\/em>, despeg\u00f3 del Bolling Field en Washington D.C. a las 12:25 de la tarde del d\u00eda anterior, cruz\u00f3 Texas y entr\u00f3 a M\u00e9xico por Matamoros, pero debido a la oscuridad de la noche y la neblina perdi\u00f3 el rumbo. Despu\u00e9s de surcar los cielos de Tampico y Veracruz, sobrevol\u00f3 San Luis Potos\u00ed y Michoac\u00e1n, y fue avistado en Salvatierra, Guanajuato. M\u00e1s adelante divis\u00f3 un anuncio que dec\u00eda \u201cHotel Toluca\u201d y fue localizado y guiado por los aviones de la Fuerza A\u00e9rea Mexicana (FAM) hasta el lugar del aterrizaje donde la gente lo alz\u00f3 a sus hombros y los dej\u00f3 junto a Calles y toda la comitiva \u2013el gabinete, embajadores, comisiones del Senado y la C\u00e1mara de Diputados y miembros de las Fuerzas Armadas\u2013. Hab\u00eda empleado 27 horas, 15 minutos de vuelo, el segundo viaje m\u00e1s largo sin escalas, s\u00f3lo seis horas menos que su anterior viaje entre Nueva York y el aer\u00f3dromo Le Bourget de Par\u00eds, que lo har\u00edan el personaje m\u00e1s famoso en el mundo en esos d\u00edas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La visita de Lindbergh, un ex estudiante de ingenier\u00eda nacido en Detroit en 1902, hijo de inmigrantes suecos, que hab\u00eda dejado la carrera para dedicarse a su pasi\u00f3n, la conducci\u00f3n de aeronaves, y lleg\u00f3 a ser acr\u00f3bata a\u00e9reo y piloto del correo a\u00e9reo de la <em>Robertson Aircraft Corporation<\/em>, entre las ciudades de San Luis y Chicago, ten\u00eda motivos pol\u00edticos detr\u00e1s. Su vuelo \u201cde buena voluntad\u201d, con el prop\u00f3sito de revisar las rutas aeron\u00e1uticas, se hac\u00eda en momentos en que las relaciones diplom\u00e1ticas entre los presidentes Calle y el estadounidense Calvin Coolidge no pasaban por un buen momento. Tras la revoluci\u00f3n, los problemas por la legislaci\u00f3n del art\u00edculo 27 constitucional y sus efectos sobre las compa\u00f1\u00edas petroleras extranjeras, el incremento de la deuda externa mexicana y la guerra civil en Nicaragua, tensaban los v\u00ednculos diplom\u00e1ticos. La soluci\u00f3n que se planteaba en las negociaciones, a propuesta del embajador de Dwight W. Morrow \u2013ten\u00eda poco tiempo de asumir el cargo en M\u00e9xico\u2013 giraban en torno a la aceptaci\u00f3n de Washington del r\u00e9gimen revolucionario y de su Constituci\u00f3n a cambio de que se respetaran los intereses adquiridos por los inversionistas, se comprometieran a reiniciar el pago de la deuda externa y atender las reclamaciones estadunidenses por da\u00f1os causados durante la etapa revolucionaria.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Atento a la fama que se desplegaba detr\u00e1s de la proeza de Lindbergh, el propio embajador fue el promotor de la visita en el primer vuelo sin escala entre Washington y Ciudad de M\u00e9xico -luego se convertir\u00eda en su yerno-, y fue aceptada con igual alegr\u00eda por Calles, quien orden\u00f3 crear una comisi\u00f3n de festejos integrada por representantes de las Secretar\u00edas de Relaciones Exteriores (SRE), Educaci\u00f3n P\u00fablica (SEP) y el Estado Mayor Presidencial. Se asemejaba a una visita de Estado: fue decretado d\u00eda de fiesta nacional, las oficinas de gobierno cerraron y se invit\u00f3 a la poblaci\u00f3n a vitorear al joven piloto a su llegada.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Ya desde la noche anterior a su arribo, alentado por los peri\u00f3dicos, se presentaron en el aer\u00f3dromo de Balbuena cientos de miles de personas por la carretera de Puebla y la Calzada Balbuena. Lindbergh sali\u00f3 del avi\u00f3n y la multitud se apoder\u00f3 de \u00e9l hasta llevarlo ante el presidente Calles, quien lo esperaba desde las 08:45 horas, mientras una banda tocaba el himno estadounidense. All\u00ed iniciaba el piloto varios d\u00edas de actividades y recorrido por la ciudad y a bordo de su aeronave, y otras privadas y de la Fuerza A\u00e9rea Mexicana (FAM). En un autom\u00f3vil convertible fue trasladado hasta la embajada de su pa\u00eds, acompa\u00f1ado por Morrow, el primer secretario de la embajada, Alan Winslow, y sus esposas. El recorrido dur\u00f3 m\u00e1s de una hora por la cantidad de gente que cubri\u00f3 el camino, vitoreando y lanzando confeti y flores. Las casas, comercios y oficinas de las calles de Balbuena, Moneda, Madero, Ju\u00e1rez, hasta Niza y Londres ten\u00edan decoraciones alusivas al evento. El <em>Spirit of St. Louis<\/em> qued\u00f3 resguardado y vigilado d\u00eda y noche en los hangares de Balbuena, a donde en los primeros cinco d\u00edas se acercaron para conocerlo m\u00e1s de 120 000 personas, tanto civiles como militares.<\/p>\n<h2 style=\"text-align: center;\">Recorridos<\/h2>\n<p>Al d\u00eda siguiente de su llegada, Lindbergh inici\u00f3 su primera actividad protocolaria. De esto, como de su llegada al pa\u00eds, no s\u00f3lo est\u00e1n los registros de las cr\u00f3nicas period\u00edsticas, sino tambi\u00e9n el trabajo del fot\u00f3grafo Vicente Cort\u00e9s Sotelo, adscrito al Departamento de Aviaci\u00f3n de la Secretar\u00eda de Guerra y Marina. Algunas de las im\u00e1genes se resguardan en el Archivo Fotogr\u00e1fico del Instituto de Investigaciones Est\u00e9ticas de la Unam.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El coronel Charles Lindbergh visit\u00f3 el 15 de febrero el edificio de la Sre y Palacio Nacional, donde sostuvo una breve pl\u00e1tica con el presidente Calles, inaugur\u00f3 la Biblioteca Lincoln del Centro Escolar \u201cBenito Ju\u00e1rez\u201d en la Colonia Roma, por invitaci\u00f3n del secretario de la Sep, Manuel Puig Casauranc, y visit\u00f3 la C\u00e1mara de Diputados. Por la tarde fue a Balbuena a revisar su avi\u00f3n y realiz\u00f3 seis vuelos sobre la ciudad como pasajero y piloto en un avi\u00f3n Morane Saulnier de la Fuerza A\u00e9rea Mexicana (FAM). Lo acompa\u00f1aron, entre otros, el piloto aviador Agust\u00edn Castrej\u00f3n, el comediante Will Rogers y el general Jos\u00e9 \u00c1lvarez. Por la noche, la SRE le ofreci\u00f3 un concierto en homenaje en el Teatro Esperanza Iris.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El 17 de diciembre hizo una revisi\u00f3n general de su avi\u00f3n y con apoyo del mec\u00e1nico Arnulfo Cort\u00e9s cambiaron el aceite del motor. Cort\u00e9s le mostr\u00f3 el aeroplano \u201cPuebla\u201d dise\u00f1ado por Antonio Zea, jefe de los Talleres Nacionales de Construcciones de Aeron\u00e1uticas. Estuvo tambi\u00e9n en el Estadio Nacional junto con el presidente Calles y el embajador Morrow para presenciar un festival escolar organizado en su honor al que asistieron m\u00e1s de 60 000 personas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">A las 10:00 del otro d\u00eda, asisti\u00f3 junto con el embajador al jaripeo que la Asociaci\u00f3n Nacional de Charros brind\u00f3 al humorista Will Rogers en el Rancho \u201cEl Charro\u201d y a las 12:00 presenci\u00f3 desde Palacio Nacional un desfile de 180 000 integrantes de la Federaci\u00f3n de Sindicatos Obreros del Distrito Federal en su honor. A las cuatro de la tarde estuvo en el Toreo de Sotelo \u2013 las sociedades protectoras de animales le hab\u00edan solicitado que no asistiera en una corrida del espa\u00f1ol, Ni\u00f1o de la Palma y de Jos\u00e9 Ortiz, quien le regal\u00f3 su capote.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Para el lunes 19, le toc\u00f3 visitar Xochimilco junto a Morrow y el alcalde de la capital, Arturo de Saracho. All\u00ed comieron y \u00e9l se fotografi\u00f3 en un set callejero con decoraci\u00f3n del <em>Spirit of St. Louis<\/em>, imagen que luego decorar\u00eda su biblioteca personal.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El martes 20 de diciembre estuvo en actividades oficiales acompa\u00f1ado por el presidente Calles. Complet\u00f3 siete vuelos en un Fairchild FC-2, m-scoe llamado <em>Esp\u00edritu de San Diego<\/em> de la Compa\u00f1\u00eda Mexicana de Aviaci\u00f3n. Llev\u00f3 al presidente Calles en su primer vuelo, al expresidente \u00c1lvaro Obreg\u00f3n y a su hijo Humberto, as\u00ed como al embajador Morrow y Alan Winslow, entre otros, por el Valle de M\u00e9xico. Por la tarde, visit\u00f3 el Colegio Militar de San Jacinto en compa\u00f1\u00eda de Calles y el secretario de Guerra y Marina, el director del Colegio, secretarios de Estado, embajadores y militares. Presenci\u00f3 una exhibici\u00f3n deportiva-militar y tom\u00f3 el t\u00e9 en el casino del Colegio.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Por la ma\u00f1ana del 21 fue al edificio de la Secretar\u00eda de Comunicaciones y Obras P\u00fablicas, donde lo recibieron el secretario Rom\u00e1n Rosas; Eduardo Hay, subsecretario; Gerardo Estrada y otros miembros del gobierno. Se le entreg\u00f3 una medalla de oro por sus contribuciones a la aviaci\u00f3n postal, as\u00ed como mapas geogr\u00e1ficos de M\u00e9xico con las principales rutas a\u00e9reas, los que seguramente ser\u00edan utilizados por las compa\u00f1\u00edas extranjeras. Por la tarde estuvo en el aer\u00f3dromo Balbuena acompa\u00f1ado por Jos\u00e9 Zertuche, vol\u00f3 en el avi\u00f3n \u201cPuebla\u201d y realiz\u00f3 una exhibici\u00f3n a\u00e9rea con acrobacias en el <em>Spirit of St. Louis<\/em>. Por la noche cen\u00f3 en el hotel Mancera con 300 miembros de la C\u00e1mara Nacional de Comercio.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El 22 de diciembre, Lindbergh visit\u00f3 la Zona Arqueol\u00f3gica de Teotihuac\u00e1n. M\u00e1s tarde, el general Obreg\u00f3n y el Centro Obregonista le ofrecieron una comida en el restaurante <em>La Gruta<\/em> a la que asistieron gobernadores, miembros de la embajada de Estados Unidos y pol\u00edticos, entre 400 asistentes. Posteriormente se traslad\u00f3 a los campos de Balbuena para esperar a su madre quien gracias a las gestiones del embajador y al patrocinio de Henry Ford, sali\u00f3 el d\u00eda 19 y despu\u00e9s de varias escalas lleg\u00f3 a la Ciudad de M\u00e9xico.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">A su encuentro salieron cuatro aviones de la Fam y el propio Lindbergh. Unas 5 000 personas se encontraban all\u00ed a las 15:45 cuando aterriz\u00f3 Evangeline Lodge Lindbergh, acompa\u00f1ada por Adri\u00e1n Lejous de la compa\u00f1\u00eda Ford, Alma y William B. Stout, dise\u00f1ador del avi\u00f3n en el que viajaron -un Ford trimotor 4-at-a, C-1077-, el m\u00e1s grande visto en M\u00e9xico hasta entonces.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La ma\u00f1ana del 23 se le ofreci\u00f3 al piloto un banquete en la embajada estadounidense donde recibi\u00f3 a una comisi\u00f3n Rotaria y otra de correos. M\u00e1s tarde partieron en autom\u00f3viles a Cuernavaca, para otra fiesta de homenaje. Regresaron el 24, Lindbergh fue nuevamente a Xochimilco y pas\u00f3 la Navidad con su madre y la familia Morrow en la embajada.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El 26 de diciembre el ingeniero Juan Guillermo Villasana le obsequi\u00f3 cartas de navegaci\u00f3n a\u00e9rea de la ruta M\u00e9xico-Guatemala para su inminente viaje por esa regi\u00f3n. El piloto realiz\u00f3 ese d\u00eda cuatro vuelos en el Ford trimotor en el que lleg\u00f3 su madre, siendo sus pasajeros en esta ocasi\u00f3n la familia Morrow y el general Joaqu\u00edn Amaro y su esposa.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Asisti\u00f3 al Castillo de Chapultepec para despedirse del presidente mexicano el 27 de diciembre, porque al d\u00eda siguiente el Ford Trimotor llevar\u00eda a su madre de regreso a Detroit y \u00e9l proseguir\u00eda con las siguientes etapas de su gira de buena voluntad por pa\u00edses de Latinoamericana: Guatemala, Belice, Salvador, Honduras, Nicaragua, Costa Rica, Colombia, Venezuela, Islas V\u00edrgenes, Puerto Rico, Rep\u00fablica Dominicana, Hait\u00ed y Cuba. El recorrido termin\u00f3 en San Luis, Missouri.<\/p>\n<h2 style=\"text-align: center;\">Regresos<\/h2>\n<p style=\"text-align: justify;\">De su primer viaje a M\u00e9xico, Lindbergh escribir\u00eda que ten\u00eda inter\u00e9s por conocer el pa\u00eds desde hac\u00eda algunos a\u00f1os antes al aterrizaje multitudinario en Balbuena y que \u00e9ste se reaviv\u00f3 cuando pas\u00f3 por Arizona y Texas y conoci\u00f3 a varios pilotos y oficiales mexicanos, quienes fueron muy corteses y lo invitaron a visitar el pa\u00eds. Afirmaba que los vuelos ayudar\u00edan a que las personas se entendieran mejor. En sus relatos para <em>The New York Times<\/em> describe su asombro por los paisajes, lugares y gente de la capital mexicana.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Regres\u00f3 en varias ocasiones a M\u00e9xico con motivos diferentes: para visitar a su prometida Anne Morrow, por negocios como asesor de la Transcontinental Air Transport y la Pan American Airways, en apoyo a las investigaciones del Instituto Carnegie en el \u00e1rea maya y en su labor ambientalista de protecci\u00f3n de la ballena gris.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Entre octubre y noviembre de 1928, Lindbergh vol\u00f3 en un Curtiss-Falcon de su propiedad de la Ciudad de M\u00e9xico a Chihuahua, invitado junto con varios pilotos por el ingeniero Luis G. Le\u00f3n a su hacienda ganadera \u201cTerrenates\u201d. Al aterrizar se rompi\u00f3 la rueda del tren de aterrizaje, por lo que tuvo que regresar a Estados Unidos a conseguir refacciones.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Al inicio de febrero de 1929, durante el vuelo inaugural de correo a\u00e9reo de Pan American de Miami a Crist\u00f3bal, Panam\u00e1, pilote\u00f3 un hidroplano Sikorsky S-38, con escala en la pen\u00ednsula de Yucat\u00e1n. Al adentrarse por Honduras observ\u00f3 estructuras prehisp\u00e1nicas que le llamaron la atenci\u00f3n por lo que se puso en contacto con el Smithsonian Institution y el Carnegie Institution. Ocho meses m\u00e1s tarde, acompa\u00f1ado por su esposa Anne, el doctor Oliver Ricketson y el arque\u00f3logo Alfred V. Kidder, del Instituto Carnegie, sobrevolaron las zonas arqueol\u00f3gicas de Tikal, Uaxact\u00fan, R\u00edo Bec, Chichen Itz\u00e1 y Tulum. Tomaron fotograf\u00edas a\u00e9reas que a\u00fan se conservan en el Museo Peabody, en el departamento de Etnolog\u00eda de la Universidad de Harvard y en la Biblioteca de la Universidad de Yale.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El 12 de febrero de 1929 se anunci\u00f3 el compromiso de Lindbergh y Anne Morrow. Quince d\u00edas despu\u00e9s ambos salieron a un d\u00eda de campo accidentado que los llev\u00f3 cerca de Tula a bordo del Travel Air C-8135 <em>City of Wichita<\/em>. Al retomar el vuelo de regreso, la aeronave perdi\u00f3 una rueda al chocar con una piedra en el despegue y cuando aterrizaron en la Ciudad de M\u00e9xico el avi\u00f3n capoteo quedando boca abajo. Lindbergh se lastim\u00f3 el hombro, pero Anne llev\u00f3 mejor suerte: no sufri\u00f3 lesiones, tan s\u00f3lo el susto.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El primero de marzo siguiente, Charles Lindbergh, en compa\u00f1\u00eda de su suegra, cu\u00f1ada y prometida, visitaron el rancho de Antonio Riba Cervantes \u201cLa Gavia\u201d, cerca de Toluca. El 9 de marzo inaugur\u00f3 la ruta a\u00e9rea M\u00e9xico-Tampico-Matamoros-Brownsville de la compa\u00f1\u00eda Mexicana de Aviaci\u00f3n piloteando un Ford Trimotor, llamado \u201cM\u00e9xico\u201d y cinco d\u00edas m\u00e1s tarde regres\u00f3 a Estados Unidos, v\u00eda Brownsville. Entre el 2 y el 9 de abril se lo volvi\u00f3 a ver en la capital en una visita de car\u00e1cter personal para la cual emple\u00f3 una aeronave Curtiss Falcon.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Varios autores mencionan que las haza\u00f1as, visitas y amistad del coronel Charles Lindbergh influyeron en los pilotos mexicanos para realizar algunos importantes <em>raids<\/em> y poner el nombre de M\u00e9xico en alto. As\u00ed, el 11 de junio de 1928, el capit\u00e1n de la Fam, Emilio Carranza, devolvi\u00f3 la cortes\u00eda realizando un vuelo de buena voluntad Ciudad de M\u00e9xico-Washington D.C. en un avi\u00f3n similar al de Lindbergh, un Ryan bautizado como <em>M\u00e9xico-Exc\u00e9lsior<\/em>, ya que el peri\u00f3dico patrocin\u00f3 la compra del avi\u00f3n. Desde Washington, Carranza viaj\u00f3 a Detroit para visitar a Lindbergh, quien se dice influy\u00f3 en la percepci\u00f3n de los estadounidenses hacia el mexicano por lo que le rindieron homenajes similares a los que \u00e9l recibiera en M\u00e9xico. Carranza muri\u00f3 en el viaje de regreso, al estrellar su avi\u00f3n en New Jersey debido a las malas condiciones clim\u00e1ticas.<\/p>\n<h3>PARA SABER M\u00c1S:<\/h3>\n<ul>\n<li>De Los Reyes Garc\u00eda-Rojas, Aurelio, Sucedi\u00f3 en Jalisco, M\u00e9xico. Instituto de Investigaciones Est\u00e9ticas, Unam, 2013.<\/li>\n<li>Ediciones de <em>Exc\u00e9lsior<\/em> y <em>El Universal<\/em>, Ciudad de M\u00e9xico, 13-28 de diciembre de 1929.<\/li>\n<li>Cochrane, Dorothy, <em>Pioneering Aerial Archeology by Charles and Anne Lindbergh<\/em>, 2016, en <a href=\"https:\/\/cutt.ly\/gtQTad\">https:\/\/cutt.ly\/gtQTad<\/a><\/li>\n<li>Jos\u00e9, Juan A., Lindbergh en M\u00e9xico, 2000, en <a href=\"http:\/\/ito.mx\/Ln2y\">http:\/\/ito.mx\/Ln2y<\/a><\/li>\n<\/ul>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Ricardo Alvarado Tapia Archivo Fotogr\u00e1fico, Instituto de Investigaciones Est\u00e9ticas, Unam En revista BiCentenario. El ayer y hoy de M\u00e9xico, n\u00fam. 45 El piloto estadunidense hab\u00eda ganado fama mundial por cruzar el Oc\u00e9ano Atl\u00e1ntico en solitario y sin escalas en 1927. Algunos meses despu\u00e9s de su proeza lleg\u00f3 a M\u00e9xico y fue recibido por miles de personas y un trato por el gobierno de Calles que se asemejaba a una visita de Estado. Su presencia pretendi\u00f3 distender las complejas relaciones diplom\u00e1ticas con Estados Unidos. El mi\u00e9rcoles 14 de diciembre de 1927, el estadunidense Charles Lindbergh, autor de la haza\u00f1a de cruzar por primera vez el oc\u00e9ano Atl\u00e1ntico y unir Estados Unidos y Francia en mayo de ese a\u00f1o, aterrizaba a las 14:40 en los llanos de Balbuena, donde ser\u00eda recibido por una multitud de m\u00e1s de 100 000 mexicanos, entre ellos el propio presidente Plutarco El\u00edas Calles. 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