﻿{"id":19356,"date":"2024-04-10T14:31:04","date_gmt":"2024-04-10T20:31:04","guid":{"rendered":"http:\/\/revistabicentenario.com.mx\/?p=19356"},"modified":"2024-08-12T23:54:36","modified_gmt":"2024-08-13T05:54:36","slug":"maximiliano-celebra-a-un-morelos-heroico","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/archivos\/maximiliano-celebra-a-un-morelos-heroico\/","title":{"rendered":"Maximiliano celebra a un Morelos heroico"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify;\">Mariela Ben\u00edtez Ortega<br \/>\nFacultad de Filosof\u00eda y Letras &#8211; UNAM<\/p>\n<h4><span style=\"color: #800000;\">En revista\u00a0<em>BiCentenario. El ayer y hoy de M\u00e9xico<\/em>, n\u00fam. 63.<\/span><\/h4>\n<h3 style=\"text-align: justify;\">Entre las seis obras pict\u00f3ricas de la galer\u00eda Iturbide que el emperador austriaco mand\u00f3 a trabajar para honrar a los h\u00e9roes de la independencia, el retrato de Jos\u00e9 Mar\u00eda Morelos constitu\u00eda un inter\u00e9s especial. Hab\u00eda una identificaci\u00f3n con el personaje, al que pretend\u00eda ensalzar y a trav\u00e9s de su imagen darle legitimidad a su r\u00e9gimen mon\u00e1rquico.<\/h3>\n<figure id=\"attachment_20876\" aria-describedby=\"caption-attachment-20876\" style=\"width: 675px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><img decoding=\"async\" loading=\"lazy\" class=\"size-full wp-image-20876\" src=\"http:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2024\/08\/BiC_63_107.jpg\" alt=\"\" width=\"675\" height=\"1000\" srcset=\"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2024\/08\/BiC_63_107.jpg 675w, https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2024\/08\/BiC_63_107-203x300.jpg 203w\" sizes=\"(max-width: 675px) 100vw, 675px\" \/><figcaption id=\"caption-attachment-20876\" class=\"wp-caption-text\">Petronilo Monroy, Jos\u00e9 Mar\u00eda Morelos, \u00f3leo sobre tela, 1865. Presidencia de la rep\u00fablica, conservadur\u00eda de Palacio Nacional.<\/figcaption><\/figure>\n<p style=\"text-align: justify;\">Maximiliano de Habsburgo, que en 1864 lleg\u00f3 al trono de M\u00e9xico gracias al apoyo del ej\u00e9rcito de Napole\u00f3n III, busc\u00f3 por diversos medios justificar el poder imperial que personific\u00f3. Para eso, puso en marcha un amplio programa art\u00edstico que le permitiera asentar su fr\u00e1gil gobierno y ganar legitimidad ante un pa\u00eds fragmentado pol\u00edtica e ideol\u00f3gicamente. En el intento de fundar una memoria visual que vinculara su gobierno con el pasado nacional, la configuraci\u00f3n de la galer\u00eda Iturbide, una serie pict\u00f3rica formada por seis lienzos al \u00f3leo dedicada a los h\u00e9roes de la Independencia, cobr\u00f3 significativa importancia dentro de sus proyectos art\u00edsticos, debido a los valores y virtudes que se atribuyeron a cada uno de ellos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El conjunto se encomend\u00f3 en 1865 a Santiago Rebull, quien deleg\u00f3 la tarea a Petronilo Monroy, Jos\u00e9 Mar\u00eda Obreg\u00f3n, Ram\u00f3n P\u00e9rez, Joaqu\u00edn Ram\u00edrez y Ram\u00f3n Sagredo, todos ellos alumnos de la Academia de San Carlos. La serie, destinada para los muros del Sal\u00f3n de Embajadores del entonces Palacio Imperial, incluy\u00f3 los retratos de Miguel Hidalgo, Jos\u00e9 Mar\u00eda Morelos, Ignacio Allende, Mariano Matamoros, Vicente Guerrero y Agust\u00edn de Iturbide. En estas pinturas de factura heroica, los pr\u00f3ceres fueron exaltados como ejemplo de virtud patri\u00f3tica, de entrega y autosacrificio. A cada personaje se le concedi\u00f3 un rol definido y un protagonismo determinado en el proceso de independencia: en Allende, Matamoros y Guerrero encarnan las virtudes b\u00e9licas, mientras que en Hidalgo, Morelos e Iturbide brillan las capacidades legislativas y jur\u00eddicas. Los primeros aparecen en un paisaje a cielo descubierto, mientras que los segundos ocupan un interior arquitect\u00f3nico, sobrio o suntuoso.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La galer\u00eda Iturbide resolvi\u00f3 las contradicciones entre los distintos caudillos que participaron en la independencia al otorgar, de manera visual, unidad hist\u00f3rica a los once a\u00f1os de lucha. En el plano simb\u00f3lico, la obra comenzada por Hidalgo y Allende, mantenida por Morelos y Matamoros, y consumada por Guerrero e Iturbide, se vincul\u00f3 linealmente con la propia figura de Maximiliano, que encontr\u00f3 en estos h\u00e9roes el antecedente hist\u00f3rico de su gobierno. Estos lienzos constituyen, por tanto, un testimonio visual de la interpretaci\u00f3n del pasado que sostuvo el imperio. De los seis retratos que integran la serie, a continuaci\u00f3n se realizar\u00e1 un breve an\u00e1lisis de la imagen de Morelos que, dentro del conjunto, asumi\u00f3 un papel determinante para el r\u00e9gimen de Maximiliano, como el legislador del movimiento.<\/p>\n<h3 style=\"text-align: center;\"><strong>El h\u00e9roe<\/strong><\/h3>\n<p style=\"text-align: justify;\">El pintor Petronilo Monroy (1832-1882) se educ\u00f3 bajo la tradici\u00f3n neoclasicista de Pelegr\u00edn Clav\u00e9 y su trayectoria art\u00edstica se relacion\u00f3 estrechamente a la Academia de San Carlos. Su nombre apareci\u00f3 por primera vez en la exposici\u00f3n anual de 1857, lo que sugiere que ingres\u00f3 a la escuela unos a\u00f1os antes. En 1858 obtuvo la pensi\u00f3n en el ramo de pintura que la Academia le otorg\u00f3 para continuar con sus estudios y para 1861 ocup\u00f3 la plaza de profesor de dibujo de ornato, clase que conserv\u00f3 hasta su muerte en 1882. A trav\u00e9s de su producci\u00f3n art\u00edstica, se advierte el cambio en la pintura de historia que se desarroll\u00f3 en M\u00e9xico, de la representaci\u00f3n del pasado b\u00edblico influenciada por Clav\u00e9, hasta la corriente nacionalista de las \u00faltimas d\u00e9cadas del siglo xix. En este sentido, algunas de las obras m\u00e1s sobresalientes de Monroy fueron: <em>La Pur\u00edsima Concepci\u00f3n <\/em>(1860),<em> La Virgen de la Piedad<\/em> (1862), <em>Alegor\u00eda de la Constituci\u00f3n de 1857 <\/em>(1869), <em>El abrazo de Acatempan <\/em>(1875) y <em>La muerte de una princesa acolhua<\/em> (1876).<\/p>\n<figure id=\"attachment_20875\" aria-describedby=\"caption-attachment-20875\" style=\"width: 621px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><img decoding=\"async\" loading=\"lazy\" class=\"size-full wp-image-20875\" src=\"http:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2024\/08\/BiC_63_106.jpg\" alt=\"\" width=\"621\" height=\"1000\" srcset=\"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2024\/08\/BiC_63_106.jpg 621w, https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2024\/08\/BiC_63_106-186x300.jpg 186w\" sizes=\"(max-width: 621px) 100vw, 621px\" \/><figcaption id=\"caption-attachment-20875\" class=\"wp-caption-text\">Petronilo Monroy, Alegor\u00eda de la Constituci\u00f3n de 1857, \u00f3leo sobre tela, 1869. Presidencia de la rep\u00fablica, conservadur\u00eda de Palacio Nacional.<\/figcaption><\/figure>\n<p style=\"text-align: justify;\">Durante el segundo imperio, Santiago Rebull, encargado de los trabajos art\u00edsticos del periodo, invit\u00f3 a Monroy a participar en la decoraci\u00f3n de las terrazas palaciegas del Castillo de Chapultepec. A la par de este proyecto, en 1865 solicit\u00f3 de nuevo su colaboraci\u00f3n para elaborar los retratos de Jos\u00e9 Mar\u00eda Morelos y Agust\u00edn de Iturbide, que Maximiliano de Habsburgo encomend\u00f3 para la galer\u00eda Iturbide; convirti\u00e9ndose en el \u00fanico artista del grupo de pintores en realizar dos im\u00e1genes para el conjunto iconogr\u00e1fico. Para finales de 1865, el lienzo dedicado al cura Morelos se present\u00f3 como un \u201cboceto\u201d, por lo que es de suponer que el pintor trabaj\u00f3 primero en la imagen imperial de Iturbide, que concluy\u00f3 en ese mismo a\u00f1o.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Para 1866, el cuadro de Morelos se termin\u00f3 y colg\u00f3 en los muros del Sal\u00f3n de Embajadores del Palacio Imperial. En este retrato, de tama\u00f1o mayor que el natural, Monroy plasm\u00f3 al pr\u00f3cer de cuerpo completo y de pie, ocupando el lugar central de la composici\u00f3n. El personaje est\u00e1 representado en un modesto sal\u00f3n, seguramente su estudio de trabajo, en el que se advierte, detr\u00e1s de \u00e9l, una silla de madera de patas zoomorfas que terminan en garras, y sobre este una manta que cae hasta el suelo. A su izquierda se encuentra un escritorio y estante, con pliegos, tintero y pluma en la mesa, y algunos otros libros que se asoman en las repisas. En el fondo, una gran cortina separa este espacio de las dem\u00e1s habitaciones y se ven en el piso unos tablones sin cubrir. Su vestimenta lo identifica como sacerdote, pero tambi\u00e9n porta botas de campa\u00f1a y en la cabeza el pa\u00f1uelo blanco de sus im\u00e1genes precedentes.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">A diferencia de lo que sucedi\u00f3 con personajes como Miguel Hidalgo o Ignacio Allende, la imagen f\u00edsica de Morelos hab\u00eda comenzado a construirse desde los tiempos de la misma insurgencia, pues se tienen testimonios de retratos tomados en vida del h\u00e9roe. Es por ello que su iconograf\u00eda se defini\u00f3 con mayor certidumbre en cuanto a su fisonom\u00eda. De su figura se crearon dos modelos posibles para sus posteriores representaciones: como guerrero o como sacerdote, que derivaron visualmente de un par de efigies que se realizaron entre 1812 y 1815. De acuerdo con lo que consign\u00f3 Lucas Alam\u00e1n en su <em>Historia de M\u00e9jico<\/em>, la primera de ellas es una obra an\u00f3nima atribuida a un pintor ind\u00edgena que plasm\u00f3 a Morelos con su uniforme de capit\u00e1n general, \u201ctal como asisti\u00f3 a la Jura de Fernando VII y en nombre de la Junta de Zit\u00e1cuaro en Oaxaca, en el mes de diciembre de 1812\u201d, es considerada, por lo tanto, como uno de los lienzos m\u00e1s fieles que se conservan del caudillo. La segunda es una cera adjudicada a Jos\u00e9 Francisco Rodr\u00edguez, que represent\u00f3 a Morelos en el a\u00f1o de 1815, \u201ccon su traje ordinario tal como estaba preso en la Ciudadela de M\u00e9xico\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Ambos retratos fijaron los rasgos del personaje y se mantuvieron en el imaginario nacional como los principales modelos sobre los que se construy\u00f3 su iconograf\u00eda. No obstante, en el siglo xix o, por lo menos, hasta la galer\u00eda de h\u00e9roes de Maximiliano, en el pa\u00eds se gener\u00f3 una escasa demanda de su efigie. A finales de la d\u00e9cada de 1830 se estableci\u00f3 en el pensamiento nacional una visi\u00f3n integral del movimiento de independencia, con la presencia de dos posibles padres, Hidalgo como iniciador e Iturbide como consumador y el 16 y 27 de septiembre se consideraron parte de un mismo proceso complementario. Esto ocasion\u00f3 que, en las d\u00e9cadas subsecuentes, la discusi\u00f3n sobre la guerra centrara su atenci\u00f3n en la actuaci\u00f3n de Hidalgo e Iturbide, relegando a un segundo plano a Morelos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Como toda obra academicista, esta pintura se caracteriz\u00f3 por su calidad compositiva basada en el uso de l\u00edneas y formas geom\u00e9tricas, que estructuraron los elementos visuales en la imagen, de manera equilibrada y proporcional. En cuanto a la iluminaci\u00f3n, que entra por el margen izquierdo del cuadro, dota de luz a la escena completa, pero se focaliza en el rostro del h\u00e9roe, en el rollo de papeles que porta y en la mano que lleva al pecho, generando que la atenci\u00f3n del espectador se centre en ellos. Sobre el colorido, es dif\u00edcil conocer sus propiedades originales, pues una p\u00e9sima y desafortunada intervenci\u00f3n de 1980, modific\u00f3 irremediablemente las cualidades del lienzo y su superficie, cuyos valores se aprecian mejor en una copia que el artista michoacano Jos\u00e9 Espiridi\u00f3n Dom\u00ednguez realiz\u00f3 en 1897.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En relaci\u00f3n con las fuentes visuales que influyeron en la pintura, es posible que Monroy, al igual que su condisc\u00edpulo Joaqu\u00edn Ram\u00edrez para el retrato de Hidalgo, utilizara como referencia el cuadro <em>Napole\u00f3n <\/em><em>dans son bureau<\/em>, que realiz\u00f3 Jacques-Louis David en 1812, ya que la posici\u00f3n del personaje y el ambiente en el que se ubica son similares. La obra de David se convirti\u00f3 en un modelo de representaci\u00f3n de gobernantes durante el siglo xix, al introducir un aspecto nuevo en la iconograf\u00eda del poder: la del soberano como bur\u00f3crata, de pie y con el c\u00f3digo legislativo reci\u00e9n concluido, encadenado a su escritorio, incluso a altas horas de la madrugada. Y aunque Monroy no incorpor\u00f3 en su interpretaci\u00f3n el reloj de pie o el entorno palaciego, s\u00ed retom\u00f3 la idea del pr\u00f3cer que se encuentra trabajando en su estudio para otorgar a su naci\u00f3n un c\u00f3digo legislativo que legitime sus principios pol\u00edticos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Una silla de madera y un estante con libros y pergaminos resaltan la sencillez de lo que parece ser el estudio del h\u00e9roe. En el fondo, la gran cortina que separa este espacio de las dem\u00e1s habitaciones otorga a la composici\u00f3n una apariencia de modestia, pues esta fue una de las principales virtudes que se confiri\u00f3 a Morelos, la del hombre humilde, sin dinero ni recursos, que a la muerte del cura de Dolores levant\u00f3 los ej\u00e9rcitos insurgentes y continu\u00f3 con la causa de la independencia. La pobreza de su despacho tambi\u00e9n es evidente en el suelo de tablones sin pulir ni cubrir por lo que que todo en el cuadro subraya ese origen, quiz\u00e1 para justificar, por un lado, la insurgencia contra los espa\u00f1oles, y por otro la representaci\u00f3n de un sector de la poblaci\u00f3n que se identific\u00f3 en el caudillo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Su rostro, que dirige hacia la izquierda del espectador, es de marcados rasgos mestizos, aunque no ind\u00edgenas, que remiten al \u00f3leo an\u00f3nimo de 1812. Por ello, se mantienen sus cejas pobladas, nariz grande y labios gruesos, pero con notable idealizaci\u00f3n. Su apariencia es en\u00e9rgica y fuerte en su actitud y, a diferencia de las im\u00e1genes previas que se conocen de \u00e9l, aqu\u00ed se percibe como un personaje alto y robusto. La transformaci\u00f3n en sus representaciones respondi\u00f3, en parte, a que, a lo largo del siglo xix, se gener\u00f3 una pol\u00e9mica sobre sus or\u00edgenes y si, para algunos, \u201cpertenec\u00eda a la raza ind\u00edgena\u201d, para otros, tal como Francisco de Paula Arrangoiz anot\u00f3 en su obra <em>M\u00e9xico desde 1808 hasta 1867<\/em>, \u201csu fe de bautismo consta en el Libro en que se asientan las partidas de bautismo de los espa\u00f1oles, por lo cual es de creerse que era criollo y no mulato, como se ha dicho\u201d. Todos estos debates repercutieran en su imagen f\u00edsica y, por lo tanto, en sus interpretaciones visuales. Por esta raz\u00f3n, el retrato de Monroy deb\u00eda coincidir con un sacerdote y militar, digno representante del pasado imperial de Maximiliano, aun cuando su aspecto estuviera alejado de la descripci\u00f3n que de su figura realiz\u00f3 la Inquisici\u00f3n, en la causa que instruy\u00f3 en su contra, el 23 de noviembre de 1815: \u201c[\u2026] dijo llamarse don Jos\u00e9 Mar\u00eda Morelos, natural de la ciudad de Valladolid, de edad de cincuenta y un a\u00f1os, de estado eclesi\u00e1stico, de estatura de poco menos de cinco pies, grueso de cuerpo y cara, barba negra [y] poblada, un lunar entre la oreja y el extremo izquierdo, dos verrugas inmediatas al cerebro por el lado izquierdo [\u2026]\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El caudillo porta en la cabeza el pa\u00f1uelo blanco de sus im\u00e1genes anteriores, pues, seg\u00fan Alam\u00e1n, llevaba Morelos \u201cun gorro negro en la cabeza, que nunca tra\u00eda descubierta, por padecer dolores en ella, cuando no la tra\u00eda abrigada con gorro o pa\u00f1uelo\u201d. Por \u00faltimo, viste un atuendo sacerdotal que incluye levita negra y debajo de ella, chaleco y pantal\u00f3n negro, sobresaliendo el alzacuello que lo distingue como cl\u00e9rigo, pero tambi\u00e9n las botas de campa\u00f1a, que hacen referencia a su actuaci\u00f3n b\u00e9lica en el movimiento de Independencia. Sin embargo, a diferencia del retrato an\u00f3nimo de 1812, que supuestamente tom\u00f3 del natural los atributos de Morelos, en esta representaci\u00f3n el protagonista no lleva alg\u00fan elemento iconogr\u00e1fico que indique su alta jerarqu\u00eda como jefe de los ej\u00e9rcitos del sur o como general\u00edsimo, limitando su papel en la guerra a su faceta legislativa.<\/p>\n<h3 style=\"text-align: center;\"><strong>El legislador<\/strong><\/h3>\n<p style=\"text-align: justify;\">En el siglo xix, la importancia de honrar a los personajes que se identificaron con el nacimiento del pa\u00eds tuvo el objetivo de fomentar la unidad nacional y justificar el discurso pol\u00edtico de los que se reclamaron sus herederos. En consecuencia, a los h\u00e9roes de la Galer\u00eda Iturbide \u20131865 estaba cercano en el tiempo\u2013 se les adjudicaron todas las virtudes humanas, por lo que sus im\u00e1genes deb\u00edan coincidir con sus vidas ejemplares, de tal suerte que sus defectos y limitaciones no tuvieron lugar en sus representaciones pl\u00e1sticas. De esta forma, la iconograf\u00eda de Jos\u00e9 Mar\u00eda Morelos se encontr\u00f3 exenta de referencias a los errores, derrotas o a las disputas por el poder en las que intervino. La lucha por el supremo gobierno en la que particip\u00f3 en 1813 y lo convirti\u00f3 en el representante del Poder Ejecutivo y en general\u00edsimo, se pas\u00f3 por alto en la pretensi\u00f3n de mostrarlo libre de todo inter\u00e9s y ambici\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En cambio, Petronilo Monroy plasm\u00f3 a Morelos en su faceta de legislador reflexivo y, por este motivo, en su mano derecha lleva un manuscrito, en cuyas l\u00edneas se advierte el t\u00edtulo del texto, <em>Sentimientos de la Naci\u00f3n<\/em>, e incluso algunas palabras aisladas del art\u00edculo primero [en negritas]: \u201cQue la Am\u00e9rica es libre e independiente de Espa\u00f1a y de toda otra naci\u00f3n, gobierno o monarqu\u00eda, y que as\u00ed se sancione dando al mundo las razones\u201d. Se trata del c\u00e9lebre documento que Morelos ley\u00f3 en la apertura del Supremo Congreso Nacional Americano el 14 de septiembre de 1813 en Chilpancingo, en el cual sintetiz\u00f3 su ideario pol\u00edtico que sirvi\u00f3 de gu\u00eda para los trabajos del Congreso, que declar\u00f3 la separaci\u00f3n de Espa\u00f1a en noviembre de 1813 y promulg\u00f3 la Constituci\u00f3n de Apatzing\u00e1n en 1814.<\/p>\n<figure id=\"attachment_20874\" aria-describedby=\"caption-attachment-20874\" style=\"width: 667px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><img decoding=\"async\" loading=\"lazy\" class=\"size-full wp-image-20874\" src=\"http:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2024\/08\/BiC_63_104.jpg\" alt=\"\" width=\"667\" height=\"1000\" srcset=\"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2024\/08\/BiC_63_104.jpg 667w, https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2024\/08\/BiC_63_104-200x300.jpg 200w\" sizes=\"(max-width: 667px) 100vw, 667px\" \/><figcaption id=\"caption-attachment-20874\" class=\"wp-caption-text\">Ram\u00f3n P\u00e9rez, Ignacio Allende, \u00f3leo sobre tela, 1865. Presidencia de la Rep\u00fablica, Conservadur\u00eda de Palacio Nacional.<\/figcaption><\/figure>\n<p style=\"text-align: justify;\">A partir de este episodio, Monroy no s\u00f3lo privilegi\u00f3 su actuaci\u00f3n legislativa frente a su notable papel militar, sino que dio legitimidad a los proyectos jur\u00eddicos del segundo imperio, ya que se presentaba la labor de Morelos como un antecedente hist\u00f3rico de los prop\u00f3sitos y aspiraciones del r\u00e9gimen imperial. Por esta raz\u00f3n, el personaje, con el brazo izquierdo toca en su pecho, su coraz\u00f3n, a modo de juramento, reafirmaci\u00f3n y fidelidad hacia la causa de la independencia y, por lo tanto, hacia la causa de Maximiliano de Habsburgo. As\u00ed, el pintor seleccion\u00f3 como el \u201cmomento significativo\u201d de la trayectoria del h\u00e9roe al instante en el que, ubicado en la sencillez de su estudio, acaso en Chilpancingo donde se escribieron los <em>Sentimientos de la Naci\u00f3n<\/em>, acaba de levantarse y concluir la redacci\u00f3n del extenso manuscrito que sostiene. La c\u00e1lida luz procedente de la izquierda del cuadro, de una ventana oculta probablemente, ilumina la escena y enfatiza en su rostro, lo que se advierte como el objetivo determinante de su participaci\u00f3n dentro del proceso de Independencia: dotar al movimiento de un texto legitimador que sentar\u00eda las bases de la libertad pol\u00edtica de la nueva naci\u00f3n. Su mirada, adem\u00e1s, transmite la fuerza y firmeza de su prop\u00f3sito.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Morelos, al igual que Miguel Hidalgo, tuvo una doble condici\u00f3n, la de sacerdote y de caudillo. Y si en el siglo xix a Hidalgo se le otorg\u00f3 el sitio de \u201cPadre de la Patria\u201d e iniciador del movimiento de Independencia, a Morelos se le concedi\u00f3 el puesto del jefe insurgente m\u00e1s importante de la gesta, debido a su habilidad militar y sus triunfos en la guerra. Sin embargo, en 1865, antes que celebrar su fuerza b\u00e9lica, Monroy prefiri\u00f3 mostrarlo m\u00e1s en su papel de legislador, ocupado en crear un documento de legitimaci\u00f3n jur\u00eddica que aseguraba as\u00ed la causa justa de la libertad. Probablemente, su actuaci\u00f3n militar tambi\u00e9n gener\u00f3 rechazos entre la sociedad conservadora de la \u00e9poca, raz\u00f3n por la cual el pintor eligi\u00f3 recoger su faceta de sacerdote antes que la de general\u00edsimo, destacando su labor como hombre de gobierno (no menos trascendental en su trayectoria insurgente). Este retrato, por lo tanto, personific\u00f3 a un h\u00e9roe digno de emular por su inteligencia y dotes pol\u00edticas. Lo anterior, deb\u00eda relucir en una figura f\u00edsica excepcional, aun cuando esta no tuviera nada que ver con sus representaciones previas o con la descripci\u00f3n de los documentos contempor\u00e1neos a su vida.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Por medio de la imagen que dedic\u00f3 a Morelos, Maximiliano busc\u00f3 celebrar la memoria de uno de los insurgentes m\u00e1s sobresalientes de la Independencia, por lo que encomend\u00f3 crear un retrato acorde con sus intereses pol\u00edticos, que recordara la grandeza de su imperio e hiciera eterno su nombre en la historia nacional. De esta manera, en la placa que se destin\u00f3 a la escultura para conmemorar el centenario del nacimiento del caudillo, develada el 30 de septiembre de 1865 en la ciudad de M\u00e9xico, se ley\u00f3 lo siguiente: \u201cAl \u00ednclito Morelos quien dej\u00f3 el altar para combatir, vencer y morir por la libertad de su patria. Maximiliano Emperador 1865\u201d. En ello, qued\u00f3 clara su voluntad de identificaci\u00f3n: Morelos hab\u00eda dejado su altar y Maximiliano sus aspiraciones europeas para luchar por el \u201cbien\u201d del mismo pueblo.<\/p>\n<h3 style=\"text-align: justify;\"><strong>PARA SABER M\u00c1S:<\/strong><\/h3>\n<ul>\n<li style=\"text-align: justify;\">Herrej\u00f3n Peredo, Carlos, \u201cLa imagen heroica de Morelos\u201d, Manuel Chust y V\u00edctor M\u00ednguez, eds., <em>La construcci\u00f3n del h\u00e9roe en Espa\u00f1a y M\u00e9xico (1789-1847)<\/em>, Espa\u00f1a, Universitat de Valencia, El Colegio de Michoac\u00e1n, Universidad Aut\u00f3noma Metropolitana, Universidad Veracruzana, 2003, pp. 243-252.<\/li>\n<li style=\"text-align: justify;\">Herrej\u00f3n Peredo, Carlos, \u201cMorelos y Pav\u00f3n, Jos\u00e9 Mar\u00eda\u201d, Alfredo \u00c1vila, Virginia Guedea y Ana Carolina Ibarra (coords.), <em>Diccionario de la Independencia de M\u00e9xico<\/em>, M\u00e9xico, Comisi\u00f3n Universitaria para los Festejos del Bicentenario de la Independencia y del Centenario de la Revoluci\u00f3n Mexicana, UNAM, 2010, pp. 110-117.<\/li>\n<li style=\"text-align: justify;\">Ram\u00edrez, Fausto, \u201cJos\u00e9 Mar\u00eda Morelos: de guerrero a guardi\u00e1n de la ley\u201d, <em>El \u00e9xodo mexicano. Los h\u00e9roes en la mirada del arte<\/em>, M\u00e9xico, Museo Nacional de Arte, UNAM, 2010, pp. 286-325.<\/li>\n<li style=\"text-align: justify;\">Rodr\u00edguez Moya, Inmaculada, <em>El retrato en M\u00e9xico: 1781-1867. H\u00e9roes, ciudadanos y emperadores para una naci\u00f3n<\/em>, Espa\u00f1a, Consejo Superior de Investigaciones Cient\u00edficas, Universidad de Sevilla, Diputaci\u00f3n de Sevilla, 2006.<\/li>\n<\/ul>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Mariela Ben\u00edtez Ortega Facultad de Filosof\u00eda y Letras &#8211; UNAM En revista\u00a0BiCentenario. El ayer y hoy de M\u00e9xico, n\u00fam. 63. Entre las seis obras pict\u00f3ricas de la galer\u00eda Iturbide que el emperador austriaco mand\u00f3 a trabajar para honrar a los h\u00e9roes de la independencia, el retrato de Jos\u00e9 Mar\u00eda Morelos constitu\u00eda un inter\u00e9s especial. Hab\u00eda una identificaci\u00f3n con el personaje, al que pretend\u00eda ensalzar y a trav\u00e9s de su imagen darle legitimidad a su r\u00e9gimen mon\u00e1rquico. Maximiliano de Habsburgo, que en 1864 lleg\u00f3 al trono de M\u00e9xico gracias al apoyo del ej\u00e9rcito de Napole\u00f3n III, busc\u00f3 por diversos medios justificar el poder imperial que personific\u00f3. Para eso, puso en marcha un amplio programa art\u00edstico que le permitiera asentar su fr\u00e1gil gobierno y ganar legitimidad ante un pa\u00eds fragmentado pol\u00edtica e ideol\u00f3gicamente. En el intento de fundar una memoria visual que vinculara su gobierno con el pasado nacional, la configuraci\u00f3n de<\/p>\n","protected":false},"author":8,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[53,2709],"tags":[2719,681,652,2366,2325],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/19356"}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/8"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=19356"}],"version-history":[{"count":5,"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/19356\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":20893,"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/19356\/revisions\/20893"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=19356"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=19356"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=19356"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}