﻿{"id":19349,"date":"2024-04-10T13:45:18","date_gmt":"2024-04-10T19:45:18","guid":{"rendered":"http:\/\/revistabicentenario.com.mx\/?p=19349"},"modified":"2024-08-13T00:02:05","modified_gmt":"2024-08-13T06:02:05","slug":"una-expedicion-tras-las-huellas-de-hernan-cortes","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/archivos\/una-expedicion-tras-las-huellas-de-hernan-cortes\/","title":{"rendered":"Una expedici\u00f3n tras las huellas de Hern\u00e1n Cort\u00e9s"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify;\">Carlos Malt\u00e9s Gonz\u00e1lez<br \/>\nInstituto Mora<\/p>\n<h4 style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #800000;\"><strong>En revista\u00a0<em>BiCentenario. El ayer y hoy de M\u00e9xico<\/em>, n\u00fam. 63.<\/strong><\/span><\/h4>\n<h3 style=\"text-align: justify;\">Francisco del Paso y Troncoso document\u00f3 y fotografi\u00f3 en 1890 la antigua Cempoala, en Veracruz, el primer asentamiento descubierto por el conquistador espa\u00f1ol cuatro siglos antes. Fue una expedici\u00f3n fruct\u00edfera que incluy\u00f3 otras zonas selv\u00e1ticas y que sirvi\u00f3 al historiador y explorador para demostrar que se pod\u00eda hacer arqueolog\u00eda de campo.<\/h3>\n<figure id=\"attachment_19350\" aria-describedby=\"caption-attachment-19350\" style=\"width: 773px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><img decoding=\"async\" loading=\"lazy\" class=\"wp-image-19350 size-full\" src=\"http:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2024\/04\/BiC_63_89.jpg\" alt=\"\" width=\"773\" height=\"1000\" srcset=\"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2024\/04\/BiC_63_89.jpg 773w, https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2024\/04\/BiC_63_89-232x300.jpg 232w, https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2024\/04\/BiC_63_89-768x994.jpg 768w\" sizes=\"(max-width: 773px) 100vw, 773px\" \/><figcaption id=\"caption-attachment-19350\" class=\"wp-caption-text\">Mapa que muestra la expedici\u00f3n a Cempoala de Francisco del Paso y Troncoso, 1890-1891.<\/figcaption><\/figure>\n<p style=\"text-align: justify;\">En 1890, un momento en el que la arqueolog\u00eda era concebida como una aventura, ligada a antiguas y misteriosas ruinas y civilizaciones devoradas por la selva, la Expedici\u00f3n Cient\u00edfica de Cempoala se plante\u00f3 despu\u00e9s de la invitaci\u00f3n que le hiciera el gobierno espa\u00f1ol al de M\u00e9xico para participar en la gran Exposici\u00f3n Hist\u00f3rico-Americana, que se realizar\u00eda en octubre de 1892 en Madrid, para conmemorar el cuarto centenario del descubrimiento de Am\u00e9rica. El principal objetivo fue el de recopilar la mayor cantidad posible de materiales arqueol\u00f3gicos para ser presentados en la exposici\u00f3n. Para esto se comision\u00f3 al m\u00e9dico veracruzano Francisco del Paso y Troncoso (Veracruz, 1842-Florencia, 1916), egresado de la Escuela Nacional de Medicina en donde se titul\u00f3 con un trabajo acerca de la historia de esa disciplina en M\u00e9xico, profesor de n\u00e1huatl en la Escuela Nacional Preparatoria y director del Museo Nacional desde 1889.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Del Paso y Troncoso vio en esta expedici\u00f3n la oportunidad de realizar una investigaci\u00f3n hist\u00f3rico-arqueol\u00f3gica en su estado natal para, en primer lugar, explorar el primer asentamiento fundado por Hern\u00e1n Cort\u00e9s en 1519, la primera Villa Rica. En segundo t\u00e9rmino, estaba el de realizar excavaciones arqueol\u00f3gicas en la antigua Cempoala, en el poblado llamado El Agostadero, sitio fundamental para la historia de la conquista de M\u00e9xico, ya que se trataba del primer asentamiento descubierto por Cort\u00e9s, que ser\u00eda descubierto por segunda vez por Del Paso y Troncoso. Asimismo, era la oportunidad para demostrarle a la comunidad acad\u00e9mica que pod\u00eda realizar arqueolog\u00eda de campo y no \u00fanicamente dedicarse a la investigaci\u00f3n documental o de gabinete.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">As\u00ed, los miembros de la expedici\u00f3n de Cempoala zarparon de Veracruz el 22 de agosto de 1890 a bordo del ca\u00f1onero de guerra Independencia. En el barco viajaban, junto con el director del Museo Nacional, los oficiales Romero y Castillo, el fot\u00f3grafo Rafael Garc\u00eda y ocho zapadores, los cuales posteriormente ser\u00edan aumentados a 40.<\/p>\n<figure id=\"attachment_20882\" aria-describedby=\"caption-attachment-20882\" style=\"width: 1000px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><img decoding=\"async\" loading=\"lazy\" class=\"size-full wp-image-20882\" src=\"http:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2024\/08\/BiC_63_150.jpg\" alt=\"\" width=\"1000\" height=\"615\" srcset=\"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2024\/08\/BiC_63_150.jpg 1000w, https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2024\/08\/BiC_63_150-300x185.jpg 300w, https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2024\/08\/BiC_63_150-768x472.jpg 768w\" sizes=\"(max-width: 1000px) 100vw, 1000px\" \/><figcaption id=\"caption-attachment-20882\" class=\"wp-caption-text\">Templo de las Caritas, N\u00b0 38, 1892, inv. 418716, SINAFO-FN. Secretar\u00eda de Cultura-INAH-M\u00c9X.<\/figcaption><\/figure>\n<p style=\"text-align: justify;\">Del Paso y Troncoso encontr\u00f3 el asentamiento arqueol\u00f3gico de Villa Rica en las inmediaciones del Pe\u00f1\u00f3n de Bernal, realizando buceos y recuperando materiales coloniales tales como monedas, cuchillos, etc. En las fotos con las que se cuenta sobre la expedici\u00f3n se ve al buzo entrando y saliendo del agua. Las labores arqueol\u00f3gicas subacu\u00e1ticas debieron de ser muy complicadas, en una \u00e9poca en la que se buceaba con escafandras conectadas por una manguera a la superficie, por la cual se le bombeaba ox\u00edgeno al buzo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En El Agostadero, tras realizar los primeros recorridos y la limpieza de los antiguos edificios de la ciudad abandonada, Del Paso y Troncoso determin\u00f3 que efectivamente el sitio arqueol\u00f3gico se trataba de la Cempoala hist\u00f3rica.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El 12 de septiembre de 1890, en plena temporada de lluvias, Del Paso y Troncoso escrib\u00eda una carta a manera de informe, al secretario de Justicia del gobierno porfiriano, licenciado Joaqu\u00edn Baranda, en la que narraba:<\/p>\n<blockquote>\n<p style=\"text-align: justify;\">La exploraci\u00f3n de esta ciudad, famosa en la historia, ha rendido brillante resultado. La poblaci\u00f3n totonaca que hace cerca de 400 a\u00f1os qued\u00f3 abandonada y estaba cubierta ya de vegetaci\u00f3n tropical, va saliendo como por encanto de su letargo secular y se nos presenta espl\u00e9ndida, majestuosa, imponente, revel\u00e1ndonos cu\u00e1n superior deb\u00eda ser la metr\u00f3poli del imperio azteca, cuando la capital de una provincia ten\u00eda proporciones tan grandiosas.<\/p>\n<\/blockquote>\n<p style=\"text-align: justify;\">M\u00e1s adelante agregaba:<\/p>\n<blockquote>\n<p style=\"text-align: justify;\">He organizado dos cuadrillas de trabajadores, una exploradora que va descubriendo monumentos y otra de roza y que los limpia, hace desmontes alrededor y abre brecha de unos a otros; los zapadores que se han conducido admirablemente en marchas y desmontes, est\u00e1n en la segunda cuadrilla y servir\u00e1n despu\u00e9s para las excavaciones. Los ingenieros Romero y Castillo trabajando con ardor juvenil, forman el croquis, y el fot\u00f3grafo Garc\u00eda saca vistas de los monumentos. La estaci\u00f3n es mala, pero sufrimos con buena voluntad sus penalidades por tratarse de obra tan patri\u00f3tica.<\/p>\n<\/blockquote>\n<p style=\"text-align: justify;\">As\u00ed, durante la expedici\u00f3n, Paso y Troncoso se enfrent\u00f3 a las inclemencias de la lluvia y de las condiciones naturales en general, en medio de la selva costera de Veracruz, con alt\u00edsimos niveles de humedad. Esta situaci\u00f3n dificult\u00f3 el registro fotogr\u00e1fico al tener el fot\u00f3grafo que batallar con la lluvia y con las placas de vidrio de gran tama\u00f1o, la incomodidad de la c\u00e1mara, la dificultad para tener condiciones luminosas aceptables debajo de los \u00e1rboles y un sinf\u00edn de contingencias que Rafael Garc\u00eda logr\u00f3 sortear. No olvidemos que la fotograf\u00eda era una labor mucho m\u00e1s compleja y pesada, literalmente, de lo que es hoy en d\u00eda.<\/p>\n<figure id=\"attachment_20881\" aria-describedby=\"caption-attachment-20881\" style=\"width: 1000px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><img decoding=\"async\" loading=\"lazy\" class=\"size-full wp-image-20881\" src=\"http:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2024\/08\/BiC_63_149.jpg\" alt=\"\" width=\"1000\" height=\"613\" srcset=\"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2024\/08\/BiC_63_149.jpg 1000w, https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2024\/08\/BiC_63_149-300x184.jpg 300w, https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2024\/08\/BiC_63_149-768x471.jpg 768w\" sizes=\"(max-width: 1000px) 100vw, 1000px\" \/><figcaption id=\"caption-attachment-20881\" class=\"wp-caption-text\">Templo de las Caritas, No. 39, 1892, inv. 418715, SINAFO-FN. Secretar\u00eda de Cultura-INAH-M\u00c9X.<\/figcaption><\/figure>\n<p style=\"text-align: justify;\">Sin embargo, y a pesar de las dificultades, las labores de excavaci\u00f3n en Cempoala comenzaron en septiembre y se ve\u00eda un panorama alentador en cuanto a los hallazgos, ya conociendo que se trataba de un sitio de dimensiones monumentales: \u201cPara no perder el tiempo, he dispuesto que comiencen las excavaciones, inici\u00e1ndolas en la meseta de una de las pir\u00e1mides almenadas con \u00e9xito tal, que al descubrir el hormig\u00f3n del terrado hallamos escalones, entradas de puertas y una abertura rectangular en el piso\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En abril de 1891 las excavaciones en Cempoala terminaron y Del Paso y Troncoso consider\u00f3 conveniente realizar visitas y registrar fotogr\u00e1ficamente otros sitios de la regi\u00f3n, tales como Quiahuiztlan y El Taj\u00edn.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Las notas de Del Paso y Troncoso, reunidas y ordenadas por el historiador Jes\u00fas Galindo y Villa, fueron publicadas 20 a\u00f1os despu\u00e9s de concluida la expedici\u00f3n y hasta donde sabemos Francisco del Paso y Troncoso nunca escribi\u00f3 sobre los resultados de su experimento hist\u00f3rico-arqueol\u00f3gico en Cempoala.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El registro visual de la expedici\u00f3n consisti\u00f3 en la toma de fotograf\u00edas, de las cuales actualmente se conocen 124 negativos que se conservan en la Fototeca Nacional y 30 dibujos basados en las mismas por parte del c\u00e9lebre artista pl\u00e1stico Jos\u00e9 Mar\u00eda Velasco, algunos de los cuales fueron presentados en Madrid en 1892 y 14 se publicaron posteriormente en los Anales del Museo Nacional.<\/p>\n<h3 style=\"text-align: center;\"><strong>Las fotograf\u00edas de Rafael Garc\u00eda<\/strong><\/h3>\n<p style=\"text-align: justify;\">Las fotograf\u00edas de Rafael Garc\u00eda son negativos y positivos en alb\u00famina en tama\u00f1o de 6&#215;8 pulgadas, de una gran calidad t\u00e9cnica, conservadas actualmente en la Fonoteca Nacional, en la cual durante muchos a\u00f1os estuvieron adjudicadas err\u00f3neamente al fot\u00f3grafo italo-alem\u00e1n Teoberto Maler. En la mayor\u00eda de las im\u00e1genes aparecen los trabajadores, los zapadores del ej\u00e9rcito, realizando sus labores: el buzo entra y sale del agua, los trabajadores usan sus herramientas, picos, palas, hachas y machetes, etc. Cierta rigidez en los cuerpos de los fotografiados, que en la mayor\u00eda de los casos est\u00e1n posando y viendo a la c\u00e1mara, denotan la preparaci\u00f3n de las escenas.<\/p>\n<figure id=\"attachment_20883\" aria-describedby=\"caption-attachment-20883\" style=\"width: 1000px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><img decoding=\"async\" loading=\"lazy\" class=\"size-full wp-image-20883\" src=\"http:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2024\/08\/BiC_63_155.jpg\" alt=\"\" width=\"1000\" height=\"618\" srcset=\"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2024\/08\/BiC_63_155.jpg 1000w, https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2024\/08\/BiC_63_155-300x185.jpg 300w, https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2024\/08\/BiC_63_155-768x475.jpg 768w\" sizes=\"(max-width: 1000px) 100vw, 1000px\" \/><figcaption id=\"caption-attachment-20883\" class=\"wp-caption-text\">Templo de Las Chimeneas, lado oeste, No. 65, 1892, inv. 418909, SINAFO-FN. Secretar\u00eda de Cultura-INAH-M\u00c9X. de Cultura-INAH-M\u00c9X. Secretar\u00eda de Cultura-INAH-M\u00c9X.<\/figcaption><\/figure>\n<p style=\"text-align: justify;\">En muchas de las im\u00e1genes vemos a Francisco del Paso y Troncoso, distinguible por su indumentaria de explorador porfiriano, tambi\u00e9n posando. Es probable que la lentitud del proceso de toma de la imagen les haya dado tiempo de posar y de acomodarse. En cualquier caso, es evidente que no se trat\u00f3 de improvisar, sino de que las tomas fueran cuidadosamente planeadas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los edificios se nos presentan antes y despu\u00e9s de ser excavados, as\u00ed como durante el proceso de desmonte. Hay una preocupaci\u00f3n por registrar que el trabajo se hizo de manera correcta para los usos de la \u00e9poca, mostr\u00e1ndonos el estado de ruina de los edificios y la manera en que fueron limpiados y excavados. En otras im\u00e1genes se ven hallazgos tales como los casos de la escultura del Chac Mool, as\u00ed como fragmentos de ollas y diversas vasijas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El caso del Chac Mool merece una menci\u00f3n aparte porque conocemos de primera mano las razones que llevaron a Del Paso y Troncoso a registrar fotogr\u00e1ficamente esta escultura:<\/p>\n<blockquote>\n<p style=\"text-align: justify;\">Apareci\u00f3 la cabeza de un \u00eddolo que estaba enterrado debajo del piso, y que cuando se descubri\u00f3 por completo se ha visto ser muy semejante al que vulgarmente se conoce con el nombre de Chac Mool y que en nuestro museo se conserva. Por ser deleznable la materia de que est\u00e1 formado, considero muy dif\u00edcil su transporte, pero voy a mandar hacer copia fotogr\u00e1fica, que no se ha podido sacar porque hace dos d\u00edas tenemos temporal que ha interrumpido el trabajo<sup>.<\/sup><\/p>\n<\/blockquote>\n<p style=\"text-align: justify;\">Como podemos ver en la carta, Del Paso y Troncoso concibe a la fotograf\u00eda como un importante medio para el registro, especialmente ante la inminente desaparici\u00f3n de la escultura, lo que efectivamente sucedi\u00f3 en alg\u00fan punto del trayecto de Cempoala a la ciudad de M\u00e9xico, al Museo Nacional. Para ese entonces, y pr\u00e1cticamente desde su invenci\u00f3n y hasta la actualidad, la fotograf\u00eda se convirti\u00f3 en una valiosa herramienta para el registro arqueol\u00f3gico y para la conservaci\u00f3n de materiales antiguos. Si no fuera por la referida imagen, hoy en d\u00eda no conocer\u00edamos la escultura.<\/p>\n<figure id=\"attachment_19352\" aria-describedby=\"caption-attachment-19352\" style=\"width: 1000px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><img decoding=\"async\" loading=\"lazy\" class=\"size-full wp-image-19352\" src=\"http:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2024\/04\/BiC_63_92.jpg\" alt=\"\" width=\"1000\" height=\"616\" srcset=\"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2024\/04\/BiC_63_92.jpg 1000w, https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2024\/04\/BiC_63_92-300x185.jpg 300w, https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2024\/04\/BiC_63_92-768x473.jpg 768w\" sizes=\"(max-width: 1000px) 100vw, 1000px\" \/><figcaption id=\"caption-attachment-19352\" class=\"wp-caption-text\">Templo de las Caritas, N\u00b0 38, 1892, inv. 418716, SINAFO-FN. Secretar\u00eda de Cultura-INAH-M\u00c9X. Reproducci\u00f3n autorizada por el INAH.<\/figcaption><\/figure>\n<p style=\"text-align: justify;\">Otras fotograf\u00edas muestran el paisaje del lugar, la playa, el r\u00edo Actopan, el r\u00edo Chachalacas, algunos poblados o rancher\u00edas, as\u00ed como algunos grupos de totonacos habitantes de la zona. Observamos a la vegetaci\u00f3n cerrada rodeando a los edificios y a los personajes, casi comi\u00e9ndoselos. Tambi\u00e9n hay retratos de grupo de los zapadores del ej\u00e9rcito con sus uniformes.<\/p>\n<h3 style=\"text-align: center;\"><strong>\u00a0<\/strong><strong>La arqueolog\u00eda <\/strong><\/h3>\n<p style=\"text-align: justify;\">Hay dos protagonistas en el registro que hizo el fot\u00f3grafo Garc\u00eda de la expedici\u00f3n de Cempoala. El primero, indudablemente, es Del Paso y Troncoso, presente en muchas de las im\u00e1genes, posando siempre como el explorador-arque\u00f3logo tal como el mismo se conceb\u00eda. El segundo protagonista es la expedici\u00f3n misma, la lucha contra los elementos naturales, la manera de viajar hasta llegar al sitio, c\u00f3mo se realizaron los trabajos, la organizaci\u00f3n de los trabajadores, los hallazgos y el arque\u00f3logo como el jefe. En este sentido, me parece que, si bien no existe un texto escrito por Del Paso y Troncoso en el que se describan los resultados y vicisitudes del proyecto, m\u00e1s que un par de cartas dirigidas al secretario de Justicia de la \u00e9poca, las fotograf\u00edas, a manera de narrativa visual de la expedici\u00f3n, ayudan a descifrar c\u00f3mo se realizaron los trabajos arqueol\u00f3gicos tal cual relato de aventuras en un momento en el que la naciente disciplina luchaba para abrirse paso m\u00e1s all\u00e1 de las luchas de poder del porfiriato, logrando su institucionalizaci\u00f3n con la creaci\u00f3n de la Inspecci\u00f3n Nacional de Monumentos Arqueol\u00f3gicos comandada por el ingeniero civil Leopoldo Batres y los cursos e investigaciones del Museo Nacional sobre el pasado prehisp\u00e1nico, bajo el mando de Del Paso y Troncoso. Institucionalizaci\u00f3n que respondi\u00f3 a un discurso pol\u00edtico-cient\u00edfico en el que la arqueolog\u00eda y la representaci\u00f3n visual del pasado ser\u00edan las encargadas de buscar los or\u00edgenes comunes y gloriosos del pueblo mexicano en la \u00e9poca prehisp\u00e1nica y mostrarlos a la humanidad, en este caso, en la Exposici\u00f3n Hist\u00f3rico-Americana de Madrid en 1892.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Carlos Malt\u00e9s Gonz\u00e1lez Instituto Mora En revista\u00a0BiCentenario. El ayer y hoy de M\u00e9xico, n\u00fam. 63. Francisco del Paso y Troncoso document\u00f3 y fotografi\u00f3 en 1890 la antigua Cempoala, en Veracruz, el primer asentamiento descubierto por el conquistador espa\u00f1ol cuatro siglos antes. Fue una expedici\u00f3n fruct\u00edfera que incluy\u00f3 otras zonas selv\u00e1ticas y que sirvi\u00f3 al historiador y explorador para demostrar que se pod\u00eda hacer arqueolog\u00eda de campo. En 1890, un momento en el que la arqueolog\u00eda era concebida como una aventura, ligada a antiguas y misteriosas ruinas y civilizaciones devoradas por la selva, la Expedici\u00f3n Cient\u00edfica de Cempoala se plante\u00f3 despu\u00e9s de la invitaci\u00f3n que le hiciera el gobierno espa\u00f1ol al de M\u00e9xico para participar en la gran Exposici\u00f3n Hist\u00f3rico-Americana, que se realizar\u00eda en octubre de 1892 en Madrid, para conmemorar el cuarto centenario del descubrimiento de Am\u00e9rica. El principal objetivo fue el de recopilar la mayor cantidad posible de materiales<\/p>\n","protected":false},"author":8,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[2709,773],"tags":[2717,2272,1426,2718],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/19349"}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/8"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=19349"}],"version-history":[{"count":4,"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/19349\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":20894,"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/19349\/revisions\/20894"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=19349"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=19349"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=19349"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}