﻿{"id":19106,"date":"2023-12-11T14:43:27","date_gmt":"2023-12-11T20:43:27","guid":{"rendered":"http:\/\/revistabicentenario.com.mx\/?p=19106"},"modified":"2025-07-31T17:44:50","modified_gmt":"2025-07-31T23:44:50","slug":"juan-nepomuceno-cortina-en-la-prision-de-tlatelolco","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/archivos\/juan-nepomuceno-cortina-en-la-prision-de-tlatelolco\/","title":{"rendered":"Juan Nepomuceno Cortina en la prisi\u00f3n de Tlatelolco"},"content":{"rendered":"<p>Ana Rosa Su\u00e1rez Arg\u00fcello<br \/>\nInstituto Mora<\/p>\n<h4><em><strong><span style=\"color: #800000;\">En revista BiCentenario. El ayer y hoy de M\u00e9xico, n\u00fam. 62.<\/span><\/strong><\/em><\/h4>\n<p><a href=\"http:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2023\/12\/BiC_62_11_Cortina.pdf\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\"><img decoding=\"async\" class=\"aligncenter size-full wp-image-16736\" src=\"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2022\/12\/BotonPDF2-e1670355523220.png\" alt=\"\" width=\"87\" height=\"44\" \/><\/a><\/p>\n<h3 style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #008080;\">Los atropellos de los gobiernos estadunidenses en el cumplimiento del tratado de Guadalupe Hidalgo hicieron de Cortina un l\u00edder de la resistencia de los mexicanos de la frontera durante varias d\u00e9cadas. Porfirio D\u00edaz lo encarcelar\u00eda al final de su vida, sin una raz\u00f3n aparente. De esos d\u00edas y otros, habla en una entrevista que le realizara <em>El Pabell\u00f3n Espa\u00f1ol.<\/em><\/span><\/h3>\n<figure id=\"attachment_20405\" aria-describedby=\"caption-attachment-20405\" style=\"width: 900px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><img fetchpriority=\"high\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-20405\" src=\"http:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2024\/07\/BiC_62_162.jpg\" alt=\"\" width=\"900\" height=\"596\" srcset=\"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2024\/07\/BiC_62_162.jpg 900w, https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2024\/07\/BiC_62_162-300x199.jpg 300w, https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2024\/07\/BiC_62_162-768x509.jpg 768w\" sizes=\"(max-width: 900px) 100vw, 900px\" \/><figcaption id=\"caption-attachment-20405\" class=\"wp-caption-text\">The war in Texas &#8211; The city of Matamoras, Mexico, opposite Brownsville, litograf\u00eda en Frank Leslie&#8217;s illustrated newspaper, 1863. Library of Congress, EUA.<\/figcaption><\/figure>\n<p style=\"text-align: justify;\">Juan Nepomuceno Cortina naci\u00f3 en Camargo, Tamaulipas, el 16 de mayo de 1824, tres a\u00f1os despu\u00e9s de que M\u00e9xico alcanzara su independencia. Descend\u00eda de una familia prominente, due\u00f1a de una gran propiedad ganadera en la regi\u00f3n que se extiende entre el sur del r\u00edo Nueces y el norte del Bravo y que inclu\u00eda la comarca que circunda la ciudad de Brownsville. A ra\u00edz de la invasi\u00f3n estadunidense, Cheno, como le dec\u00edan, se alist\u00f3 en el ej\u00e9rcito de Mariano Arista con los vaqueros que reclut\u00f3 en su rancho y en los de los vecinos y combati\u00f3 en las batallas de Palo Alto y Resaca de la Palma.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Despu\u00e9s de la guerra, el nuevo l\u00edmite binacional dividi\u00f3 las tierras de los Cortinas entre Texas y Tamaulipas. Juan Nepomuceno se dedic\u00f3 a trabajar en su rancho San Jos\u00e9, pero el incumplimiento del tratado de Guadalupe Hidalgo por Estados Unidos, que no respet\u00f3 ni los derechos ni las propiedades de los mexicanos en su territorio, dio lugar a una situaci\u00f3n de conflicto constante y convirti\u00f3 a Cortina en l\u00edder de la resistencia contra los abusos de los anglos, sin dejar por eso de estar presente en el lado tamaulipeco. As\u00ed, en 1851 apoy\u00f3 al coronel Francisco \u00c1valos, comandante militar de Matamoros, en la lucha contra los filibusteros de Jos\u00e9 Mar\u00eda Carbajal quien, desde Brownsville, pretend\u00eda establecer la rep\u00fablica de la Sierra Madre y posteriormente anexarla a Estados Unidos. En 1856 respald\u00f3 al gobernador liberal Juan Jos\u00e9 de la Garza, quien afrontaba a Santiago Vidaurri, gobernador de Nuevo Le\u00f3n y Coahuila, que no reconoc\u00eda al gobierno federal. Hecha la paz, se retir\u00f3 pac\u00edficamente a su rancho.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Un incidente desencaden\u00f3 las conocidas como \u201cguerras de Cortina\u201d. El 13 de mayo de 1859, al ver c\u00f3mo el alguacil de Brownsville golpeaba a Tom\u00e1s Cabrero, un viejo vaquero que hab\u00eda trabajado para \u00e9l, el due\u00f1o de San Jos\u00e9 le pidi\u00f3 que parara y le dispar\u00f3 cuando le respondi\u00f3 con un insulto, hiri\u00e9ndolo en el hombro y huyendo a galope del lugar. Unas semanas despu\u00e9s, \u201cel bandido\u201d, como se le comenz\u00f3 a llamar, se apoder\u00f3 de la poblaci\u00f3n a la cabeza de aproximadamente medio centenar de hombres. Liberaron a los mexicanos presos y desfilaron por las calles al grito de \u201c\u00a1Viva M\u00e9xico!, \u00a1Mueran los gringos!\u201d. Las vecinas autoridades de Matamoros los convencieron de dispersarse, pero Cortina, insatisfecho, regres\u00f3 a los dos d\u00edas, hizo ondear una bandera mexicana y emiti\u00f3 una proclama en la que sosten\u00eda los derechos de los M\u00e9xico-texanos y exig\u00eda el castigo de quienes los violaran, dando una larga lista de quienes hab\u00edan sido asesinados.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Las cosas fueron de mal en peor. Una fuerza de ciudadanos de Brownsville y milicianos de Matamoros, armados con dos ca\u00f1ones, atacaron a los rebeldes, pero fueron rechazados, lo mismo que los Texas <em>rangers<\/em> que volvieron en noviembre. Cortina emiti\u00f3 otra proclama pidiendo al gobernador Samuel Houston que defendiera los intereses de los mexicanos que viv\u00edan en Texas. Fue de balde. Y tampoco pudo vencer otra acometida de los <em>rangers<\/em> en diciembre, huyendo al otro lado del Bravo, luego de perder a muchos hombres y pertrechos.<\/p>\n<figure id=\"attachment_20407\" aria-describedby=\"caption-attachment-20407\" style=\"width: 721px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><img decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-20407\" src=\"http:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2024\/07\/BiC_62_161.jpg\" alt=\"\" width=\"721\" height=\"900\" srcset=\"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2024\/07\/BiC_62_161.jpg 721w, https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2024\/07\/BiC_62_161-240x300.jpg 240w\" sizes=\"(max-width: 721px) 100vw, 721px\" \/><figcaption id=\"caption-attachment-20407\" class=\"wp-caption-text\">Juan N. Cortina, litograf\u00eda, 1864. Library of Congress Prints and Photographs Division Washington, D.C. 20540 USA<\/figcaption><\/figure>\n<p style=\"text-align: justify;\">Inconforme, \u201cel bandido\u201d lleg\u00f3 hasta La Bolsa, al sur de Rio Grande City, donde intent\u00f3 apoderarse del vapor <em>Ranchero<\/em>, siendo obligado a retirarse por los <em>rangers<\/em> que lo persiguieron en territorio mexicano. Poco despu\u00e9s lleg\u00f3 a pacificar la regi\u00f3n el comandante del 8\u00ba Distrito Militar, el coronel Robert E. Lee, dispuesto, de ser necesario a invadir el vecino pa\u00eds del sur. Cortina entonces se escondi\u00f3 en las monta\u00f1as, donde permaneci\u00f3 por m\u00e1s de un a\u00f1o.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">No reapareci\u00f3 sino hasta 1861 cuando, al estallar la guerra de Secesi\u00f3n, se opuso a los Estados de la Confederaci\u00f3n. Al separarse Texas de la Uni\u00f3n, invadi\u00f3 el condado de Zapata, pero fue derrotado en la batalla de Carrizo y volvi\u00f3 a refugiarse en M\u00e9xico. El inicio de la invasi\u00f3n francesa lo llev\u00f3 a incorporarse a la defensa y a pelear en Puebla. Al poco el presidente Benito Ju\u00e1rez lo ascendi\u00f3 a general del Ej\u00e9rcito del Norte y gobernador de Tamaulipas. Sin embargo, con la esperanza de detener la expansi\u00f3n de Estados Unidos hacia el otro lado del Bravo con la ayuda de Napole\u00f3n III, en 1864 reconoci\u00f3 al imperio de Maximiliano, pero no tardar\u00eda en dar marcha atr\u00e1s pues no s\u00f3lo se pronunci\u00f3 en favor de la rep\u00fablica, sino que pele\u00f3 en el centro del pa\u00eds y particip\u00f3 en el sitio de Quer\u00e9taro en 1867.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Cortina volvi\u00f3 a Tamaulipas en 1870 cuando 41 residentes del valle del r\u00edo Grande pidieron que se le perdonaran sus cr\u00edmenes en consideraci\u00f3n al apoyo que hab\u00eda dado a la Uni\u00f3n. No lo consiguieron pues se opuso la legislatura de Texas. Al a\u00f1o siguiente se levant\u00f3 en contra del gobierno de Ju\u00e1rez, lo que llev\u00f3 a su arresto y consignaci\u00f3n a la ciudad de M\u00e9xico. Volvi\u00f3 a su estado natal en julio de 1875, cuando fue liberado por el gobierno de Sebasti\u00e1n Lerdo de Tejada. Empero, en 1876 brind\u00f3 su apoyo a la revoluci\u00f3n de Tuxtepec, apoyo que era importante pues, por ser un personaje muy respetado por los mexicanos de ambos lados de la frontera, pod\u00eda organizar ah\u00ed un ej\u00e9rcito.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Luego del triunfo de Porfirio D\u00edaz, la dedicaci\u00f3n de Cheno a los negocios propios de la comarca, a saber, el contrabando, el abigeato y la protecci\u00f3n de los grupos ind\u00edgenas que incursionaban en Tamaulipas, le ganaron la enemistad de los ganaderos estadunidenses y de sus autoridades, que pidieron a M\u00e9xico formalmente su extradici\u00f3n. Finalmente, la presi\u00f3n diplom\u00e1tica de Washington oblig\u00f3 a D\u00edaz a hacerlo detener en 1879 y a que, sin que hubiera un cargo en su contra, se le confinara en la prisi\u00f3n de Santiago Tlatelolco hasta 1890. Pudo entonces volver a su tierra, siendo recibido como un h\u00e9roe. No se qued\u00f3; prefiri\u00f3 regresar a la capital, instal\u00e1ndose en Atzcapotzalco, donde muri\u00f3 cuatro a\u00f1os despu\u00e9s.<\/p>\n<p>La que sigue es la entrevista a Cortina que apareci\u00f3 en <em>El Pabell\u00f3n Espa\u00f1ol<\/em> y le hizo unos a\u00f1os antes Jos\u00e9 G\u00e1ndara y Velasco, el due\u00f1o y director del peri\u00f3dico.<\/p>\n<hr \/>\n<p style=\"text-align: justify;\">Un sentimiento de respeto, de esos que se sienten por los hombres en quienes tienen vida y animaci\u00f3n a\u00fan las p\u00e1ginas de la historia, nos indujo a hacer una visita al general D. Jos\u00e9 Cortina, que, seg\u00fan las versiones de la prensa, se encontraba enfermo en el hospital de San Andr\u00e9s.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Cortina se encuentra ya, algo restablecido de su salud, en la prisi\u00f3n militar de Tlatelolco, donde hace tres a\u00f1os es prisionero.<\/p>\n<p>Ocupa el general un habitaci\u00f3n relativamente c\u00f3moda y casi pobremente arreglada.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Cuando llegamos, se distra\u00eda en ver jugar algunos oficiales presos un partido de ajedrez. Nos recibi\u00f3 cari\u00f1osamente, como se recibe en la desgracia a los que la respetan.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Es el Sr. Cortina hombre de elevada estatura, ancho y elevado pecho, marcial continente. Su rostro es de perfiles pronunciados, espaciosa y altiva la frente, viva y llena de expresi\u00f3n la mirada, nariz de abiertas nasales y de contorno romano, y los labios gruesos el inferior y el superior delgado. Si se nos permite un juicio frenol\u00f3gico y fisiol\u00f3gico, todos los rasgos exteriores denuncian en el general Cortina vehemencia en las pasiones, multiplicidad de ellas, firmeza inquebrantable y un esp\u00edritu por naturaleza inquieto y batallador.<\/p>\n<figure id=\"attachment_20406\" aria-describedby=\"caption-attachment-20406\" style=\"width: 900px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-20406\" src=\"http:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2024\/07\/BiC_62_160.jpg\" alt=\"\" width=\"900\" height=\"600\" srcset=\"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2024\/07\/BiC_62_160.jpg 900w, https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2024\/07\/BiC_62_160-300x200.jpg 300w, https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2024\/07\/BiC_62_160-768x512.jpg 768w\" sizes=\"(max-width: 900px) 100vw, 900px\" \/><figcaption id=\"caption-attachment-20406\" class=\"wp-caption-text\">On the Rio Grande &#8211; Mexican cannon and &#8220;doubled&#8221; guard threatening the town of Brownsville, Texas, November 20th, 1875, litograf\u00eda en Frank Leslie&#8217;s Illustrated Newspaper, 1876. Library of Congress, EUA.<\/figcaption><\/figure>\n<p>Sesenta y tres a\u00f1os cuenta el viejo general y a\u00fan parece estar en la plenitud de su vida.<\/p>\n<p>Trabamos conversaci\u00f3n con \u00e9l, y notamos que se expres\u00f3 con m\u00e1s facilidad que correcci\u00f3n.<\/p>\n<p>No se muestra rencoroso por la prisi\u00f3n que sufre, y a\u00fan espera resignadamente que se le haga justicia.<\/p>\n<ul>\n<li>\u00bfPuede usted decirnos, general, cu\u00e1l es la causa de su prisi\u00f3n? \u2014 le preguntamos.<\/li>\n<li>La ignoro. Se me acusaba de un delito particular que no he cometido. Alguien me ha dicho despu\u00e9s que se me reclu\u00eda por ser un elemento de discordia en las dos l\u00edneas fronterizas.<\/li>\n<li>En efecto, tambi\u00e9n a nosotros nos han dicho lo \u00faltimo; pero siempre hemos cre\u00eddo que hab\u00eda otra causa pol\u00edtica desconocida.<\/li>\n<li>Es posible; pero nunca he militado contra gobiernos que respeten las instituciones que hoy rigen.<\/li>\n<li>\n<p style=\"text-align: justify;\">Pues siendo la causa \u00fanica de su prisi\u00f3n el temor de que sus partidarios creen un conflicto en la frontera podr\u00eda usted pedir destierro voluntario.<\/p>\n<\/li>\n<li>Ya lo he pedido. Yo me ir\u00eda a Portugal; pero no me [lo] han concedido.<\/li>\n<li>\u00bfY en qu\u00e9 funda el gobierno sus temores de conflicto en la frontera, respecto a usted?<\/li>\n<li>\n<p style=\"text-align: justify;\">Creo que en falsos rumores. Nunca he luchado contra los americanos, m\u00e1s que cuando Taylor invadi\u00f3 nuestro territorio, cuando la guerra del 47, y diez a\u00f1os despu\u00e9s, cuando los filibusteros tejanos.<\/p>\n<\/li>\n<li>El filibusterismo de Texas era extra\u00f1o a M\u00e9xico, \u00bfc\u00f3mo se encontr\u00f3 usted all\u00ed?<\/li>\n<li>\n<p style=\"text-align: justify;\">All\u00ed viv\u00eda yo retirado a la vida privada y, en medio de aquel espantoso bandidaje, tuve que ponerme en armas en defensa de mi vida y de mis bienes. Y para ser m\u00e1s ver\u00eddico hay una vez m\u00e1s que he luchado contra los americanos: el a\u00f1o 51, un mal mexicano se present\u00f3 frente a Matamoros a la cabeza de una turba de filibusteros. Mandaba la plaza el general \u00c1valos. Yo logr\u00e9 entrar a ella furtivamente y me present\u00e9 al servicio de la causa nacional. Despu\u00e9s de ocho d\u00edas de sitio, derrotamos a los filibusteros que nos sitiaban. Este filibusterismo, capitaneado por Jos\u00e9 M. Carbajal contra Santa Anna, hab\u00eda dado un programa que se llam\u00f3 Plan de la Loba.<\/p>\n<\/li>\n<li>Siendo as\u00ed, Sr. Cortina, no se comprende la visi\u00f3n de usted.<\/li>\n<li>Ya lo creo: por eso en trece a\u00f1os no se me ha formado causa.<\/li>\n<li>Y en la pol\u00edtica del pa\u00eds \u00bfqu\u00e9 papel ha representado usted?<\/li>\n<li>Ninguno, solo el de gobernador comandante de Matamoros, en tiempo de Ju\u00e1rez. Siempre he sido soldado.<\/li>\n<li>Y en su carrera militar, \u00bfes hecha por escalaf\u00f3n?<\/li>\n<li>\n<p style=\"text-align: justify;\">S\u00ed se\u00f1or. Cuando Taylor era yo cabo de guardias nacionales de Capistr\u00e1n y, con esa humilde categor\u00eda, asist\u00ed a Vara Alta, San Anto\u00f1ito, Palo Alto y la Resaca, donde sufrimos una lamentable derrota, sin haber conseguido m\u00e1s que probar el valor del ej\u00e9rcito mexicano. En el ej\u00e9rcito de \u00c1valos, despu\u00e9s de haber permanecido alg\u00fan tiempo retirado, milit\u00e9 contra los filibusteros como alf\u00e9rez de caballer\u00eda, y capit\u00e1n fui en las filas del general de la Garza en campa\u00f1a contra B [\u2026]. Despu\u00e9s estuve en Texas tres a\u00f1os. El a\u00f1o 60 ingres\u00e9 en el ej\u00e9rcito de Comonfort, en uno de los cuerpos exploradores de la frontera, con grado de comandante. Gobernaba el pa\u00eds don Benito Ju\u00e1rez, y a poco llegaba a Veracruz la escuadra aliada con un ej\u00e9rcito europeo de desembarco. Bajo las banderas de la rep\u00fablica vine a M\u00e9xico, ya con ascenso de teniente coronel, y el 62 march\u00e9 a Puebla. En la refriega de Cholula mandaba yo el 7\u00ba de caballer\u00eda. El 63, despu\u00e9s de un tiroteo con los franceses en San Lorenzo, regresamos a la capital. Fui con Ju\u00e1rez a San Luis y me mand\u00f3 a Matamoros a organizar tropas, haci\u00e9ndome gobernador y comandante de la plaza y en Quer\u00e9taro era ya general, y asist\u00ed tambi\u00e9n a la batalla de Ovejo. Esa es mi escala.<\/p>\n<\/li>\n<li>\u00bfY qu\u00e9 gestiones hace usted para recobrar su libertad?<\/li>\n<li>Ninguna, porque he hecho mucho in\u00fatilmente.<\/li>\n<li>\u00bfCuenta usted con algunas rentas para hacer m\u00e1s c\u00f3modo su destierro?<\/li>\n<li>No poseo m\u00e1s que escasos bienes, cuyos productos dependen de mi administraci\u00f3n directa.<\/li>\n<li>\u00bfQu\u00e9 idea tiene usted formada de la situaci\u00f3n pol\u00edtica de hoy?<\/li>\n<li>No la conozco, soy enteramente extra\u00f1o a ella.<\/li>\n<li>\u00bfVolver\u00e1 usted a insistir en sus gestiones para que le pongan libre?<\/li>\n<li>\n<p style=\"text-align: justify;\">Me encuentro en un estado de \u00e1nimo que no me permite asegurar que s\u00ed ni que no. Ya no obro con arreglo al mejor pensamiento, sino obedeciendo a la \u00faltima impresi\u00f3n. Los nervios suplantan hoy al cerebro.<\/p>\n<\/li>\n<li>\u00bfY cu\u00e1l es el estado de su salud?<\/li>\n<li>\n<p style=\"text-align: justify;\">Ya lo ven ustedes. Padezco algunas dolencias hep\u00e1ticas y la anemia comienza a hostilizarme. Estas enfermedades son de clima. La falta de aire y de calor y el exceso de humedad forman una temperatura mala en la prisi\u00f3n. Estuve \u00faltimamente unos d\u00edas en el Hospital Militar.<\/p>\n<\/li>\n<li>\u00bfHoy est\u00e1 usted bien?<\/li>\n<li>Estoy m\u00e1s acostumbrado a las dolencias, nada m\u00e1s.<\/li>\n<li>\u00bfY en qu\u00e9 podr\u00edamos serle a usted \u00fatiles? Pues deseamos retirarnos.<\/li>\n<li>Solo en el gran consuelo que me proporciona la visita y por ella les doy a ustedes la seguridad de mi estimaci\u00f3n.<\/li>\n<\/ul>\n<p>Terminada la entrevista, nos despedimos del viejo veterano, con una impresi\u00f3n penosa al considerar lo que es de caprichosa la fortuna de los hombres.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Aquel arrogante anciano, que a\u00fan lleva marcialmente sus sesenta y tres a\u00f1os, tras de arriesgar la vida y derramar su sangre en defensa de su patria y de sus instituciones, no tiene hoy otro porvenir que el marcado por la triste penumbra de su calabozo, mirando quiz\u00e1s convertidas las satisfacciones del soldado en remordimientos para el hombre, por amargo escepticismo.<\/p>\n<p>De nuevo apelamos a la benevolencia del ilustre soldado y estadista que rige los destinos de la naci\u00f3n, para que el se\u00f1or Cortina halle la libertad aunque sea en la expatriaci\u00f3n.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Ana Rosa Su\u00e1rez Arg\u00fcello Instituto Mora En revista BiCentenario. El ayer y hoy de M\u00e9xico, n\u00fam. 62. Los atropellos de los gobiernos estadunidenses en el cumplimiento del tratado de Guadalupe Hidalgo hicieron de Cortina un l\u00edder de la resistencia de los mexicanos de la frontera durante varias d\u00e9cadas. Porfirio D\u00edaz lo encarcelar\u00eda al final de su vida, sin una raz\u00f3n aparente. De esos d\u00edas y otros, habla en una entrevista que le realizara El Pabell\u00f3n Espa\u00f1ol. Juan Nepomuceno Cortina naci\u00f3 en Camargo, Tamaulipas, el 16 de mayo de 1824, tres a\u00f1os despu\u00e9s de que M\u00e9xico alcanzara su independencia. Descend\u00eda de una familia prominente, due\u00f1a de una gran propiedad ganadera en la regi\u00f3n que se extiende entre el sur del r\u00edo Nueces y el norte del Bravo y que inclu\u00eda la comarca que circunda la ciudad de Brownsville. 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