﻿{"id":19086,"date":"2023-11-27T17:38:50","date_gmt":"2023-11-27T23:38:50","guid":{"rendered":"http:\/\/revistabicentenario.com.mx\/?p=19086"},"modified":"2025-07-31T17:38:21","modified_gmt":"2025-07-31T23:38:21","slug":"alberto-j-pani-funcionario-promotor-del-arte-y-gestor-cultural","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/archivos\/alberto-j-pani-funcionario-promotor-del-arte-y-gestor-cultural\/","title":{"rendered":"Alberto J. Pani: funcionario, promotor del arte y gestor cultural"},"content":{"rendered":"<p>Ana Gardu\u00f1o<br \/>\nInstituto Nacional de Bellas Artes y Literatura<\/p>\n<h4><span style=\"color: #800000;\"><strong>En revista\u00a0<em>BiCentenario. El ayer y hoy de M\u00e9xico<\/em>, n\u00fam. 62.<\/strong><\/span><\/h4>\n<p><a href=\"http:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2023\/12\/BiC_62_04_Alberto_Pani.pdf\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\"><img decoding=\"async\" class=\"aligncenter size-full wp-image-16736\" src=\"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2022\/12\/BotonPDF2-e1670355523220.png\" alt=\"\" width=\"87\" height=\"44\" \/><\/a><\/p>\n<h3 style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #008080;\">Forjado en t\u00e9rminos culturales bajo el r\u00e9gimen porfirista, Pani, como otros hombres de su generaci\u00f3n, se reg\u00eda en tiempos posrevolucionarios con gustos e intereses anquilosados, conservadores, sin un proceso de descolonizaci\u00f3n pol\u00edtica est\u00e9tica. Aun as\u00ed, materializ\u00f3 proyectos de intervenci\u00f3n cultural, muchas veces criticados, que pretend\u00edan alcanzar una nueva modernidad<\/span>.<\/h3>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<figure id=\"attachment_19128\" aria-describedby=\"caption-attachment-19128\" style=\"width: 800px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><img fetchpriority=\"high\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-19128\" src=\"http:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2023\/11\/BANQUETE-EN-CASA-DE-LEVI.jpg\" alt=\"\" width=\"800\" height=\"460\" srcset=\"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2023\/11\/BANQUETE-EN-CASA-DE-LEVI.jpg 800w, https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2023\/11\/BANQUETE-EN-CASA-DE-LEVI-300x173.jpg 300w, https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2023\/11\/BANQUETE-EN-CASA-DE-LEVI-768x442.jpg 768w\" sizes=\"(max-width: 800px) 100vw, 800px\" \/><figcaption id=\"caption-attachment-19128\" class=\"wp-caption-text\">Paolo El Veronese, Banquete en Casa de Levi, \u00f3leo sobre tela, [s.f], Colecci\u00f3n Alberto J. Pani, Museo Nacional de San Carlos. Reproducci\u00f3n autorizada por el Instituto Nacional de Bellas Artes y Literatura, 2023.<\/figcaption><\/figure>\n<p style=\"text-align: justify;\">El inter\u00e9s por lo europeo, en historia, arte, cultura, form\u00f3 parte de la ideolog\u00eda de la <em>intelligentsia<\/em> mexicana de los a\u00f1os 20 y 30 del siglo pasado y, cabe mencionar, no fue un fen\u00f3meno uninacional, antes bien fue un movimiento latinoamericano que llev\u00f3 impl\u00edcito un fuerte sentimiento colonialista. Impact\u00f3 en todas las modalidades de las entonces llamadas \u201cbellas artes\u201d \u2013de manera evidente en la literatura\u2013 si bien hasta ahora no se ha estudiado en la creaci\u00f3n de narrativas en museos, el coleccionismo de arte, sobre todo europeo de los siglos xvii al xix, y las pol\u00edticas culturales hegem\u00f3nicas en M\u00e9xico. Justo es este territorio el que me propongo explorar por medio de una figura emblem\u00e1tica, el pol\u00edtico, coleccionista y gestor cultural Alberto J. Pani, que funciona como ejemplo de un proyecto pol\u00edtico de corte conservador que hizo de la cultura espa\u00f1ola su raz\u00f3n de ser.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Alberto Pani Arteaga (1878-1955) fue pol\u00edtico, funcionario y diplom\u00e1tico en diferentes reg\u00edmenes de los primeros a\u00f1os de la posrevoluci\u00f3n. Se incorpor\u00f3 a diversos grupos y corrientes que dominaron la escena pol\u00edtica en M\u00e9xico: milit\u00f3 en el maderismo, carrancismo, obregonismo y callismo. Con cada uno de esos l\u00edderes ocup\u00f3 alg\u00fan tipo de puesto en el organigrama estatal y en reiteradas oportunidades se desempe\u00f1\u00f3 como titular de las secretar\u00edas de Hacienda o de Relaciones Exteriores. M\u00e1s a\u00fan, se construy\u00f3 una personalidad p\u00fablica mixta al desempe\u00f1arse como influyente funcionario y combinarlo con su rol de promotor de arte, coleccionista y gestor cultural.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Asumo que Pani emblematiza el parentesco \u2013en pensamiento e ideario\u2013 entre la casta pol\u00edtica que gobern\u00f3 el pa\u00eds en la temprana posrevoluci\u00f3n y un grupo de intelectuales que coordin\u00f3 el dise\u00f1o e instrumentaci\u00f3n de las primeras pol\u00edticas culturales del r\u00e9gimen, de alcance nacional, y algunas de las cuales consiguieron alta perdurabilidad. Se trata de sectores con un evidente conservadurismo cultural, lo que no fue obst\u00e1culo para formar parte de la elite posrevolucionaria, ni para acometer la autoasignada tarea de modernizaci\u00f3n y revolucionar los cimientos de la naci\u00f3n, en cuanto a identidad normativa.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Supongo que la angustia que les suscit\u00f3 la revoluci\u00f3n iniciada en 1910 se complement\u00f3 con un sentimiento colectivo de recelo permanente ante el colindante imperialismo estadunidense, temor reforzado con la invasi\u00f3n a Veracruz en 1914. Son una generaci\u00f3n \u2013como todas en realidad\u2013 de transici\u00f3n. Sostengo que son una bisagra entre porfiriato y posrevoluci\u00f3n, entre tradici\u00f3n y modernidad, entre colonialismo y nacionalismo. Su internacionalismo est\u00e9tico \u2013reflejado en su gusto por ambientar sus espacios privados de representaci\u00f3n, la mansi\u00f3n y la oficina, con arte cl\u00e1sico centroeuropeo\u2013 se integr\u00f3 a un nacionalismo oficial que, por lo general, en ellos no adquiri\u00f3 formato de radicalismo ni chauvinismo.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<figure id=\"attachment_20418\" aria-describedby=\"caption-attachment-20418\" style=\"width: 800px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><img decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-20418\" src=\"http:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2024\/07\/BiC_62_173.jpg\" alt=\"\" width=\"800\" height=\"995\" srcset=\"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2024\/07\/BiC_62_173.jpg 800w, https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2024\/07\/BiC_62_173-241x300.jpg 241w, https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2024\/07\/BiC_62_173-768x955.jpg 768w\" sizes=\"(max-width: 800px) 100vw, 800px\" \/><figcaption id=\"caption-attachment-20418\" class=\"wp-caption-text\">An\u00f3nimo, Estudio para retrato de Inocencio X, \u00f3leo sobre tela, [s.f.], Colecci\u00f3n Alberto J. Pani, Museo Nacional de San Carlos. Reproducci\u00f3n autorizada por el Instituto Nacional de Bellas Artes y Literatura, 2023.<\/figcaption><\/figure>\n<p style=\"text-align: justify;\">M\u00e1s a\u00fan, Pani form\u00f3 parte de un sector de pol\u00edticos y pensadores que compart\u00edan una antigua vinculaci\u00f3n con una instituci\u00f3n modernista, el <em>Ateneo de la Juventud<\/em>, semillero del cual emergi\u00f3 un porcentaje alto de intelectuales y l\u00edderes pol\u00edticos que cogobernaron con los generales victoriosos de la revoluci\u00f3n iniciada en 1910. Justo por ello, compart\u00edan cierto <em>stock<\/em> ideol\u00f3gico, religioso y est\u00e9tico que les permiti\u00f3 en un ambiente de afinidad y concordancia negociar, gestionar, publicar, investigar y \u2013sobre todo\u2013 crear revistas, peri\u00f3dicos e instituciones culturales. Todos ellos buscaban una modernidad contempor\u00e1nea, delineada por doctrinas, t\u00f3picos e imaginer\u00eda retro-clasicista.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La lista de este grupo de funcionarios, creadores, coleccionistas y pol\u00edticos incluye a un enorme n\u00famero de actores pol\u00edtico-culturales. Dentro de los aficionados a las antig\u00fcedades, de perfil colonialista, incluyo a Genaro Estrada (Secretario de Relaciones Exteriores) , Manuel Romero de Terreros (director del Monte de Piedad); Artemio del Valle Arizpe, Manuel Toussaint (fundador del Instituto de Investigaciones Est\u00e9ticas), Rafael Garc\u00eda Granados, Luis Montes de Oca (secretario de Hacienda), Federico G\u00f3mez de Orozco y los coleccionistas de origen extranjero, estadunidenses o europeos, que coincid\u00edan en su apreciaci\u00f3n por las <em>antiguallas<\/em>, internacionales, pero sobre todo locales: Frank Davies, Franz Mayer, Hans Behrens y Salom\u00f3n Hale.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Todo indica que un antecedente es un grupo que en 1917 se conoc\u00eda como \u201clos colonialistas\u201d y que en 1919 fund\u00f3 Editorial M\u00e9xico Moderno: Manuel Toussaint, Enrique Gonz\u00e1lez Mart\u00ednez y Agust\u00edn Loera y Ch\u00e1vez; colaboraron Genaro Estrada, Jes\u00fas T. Acevedo, el arquitecto Federico Mariscal y los pintores Germ\u00e1n Gedovius y Saturnino Herr\u00e1n. Con muchos de ellos Alberto J. Pani materializ\u00f3 proyectos de intervenci\u00f3n cultural. Compart\u00eda un perfil como coleccionista de pinturas antiguas y cl\u00e1sicas, puesto que dedic\u00f3 buena parte de su vida a rendir culto a los objetos provenientes del pasado. Gracias a su habitar cotidiano con antig\u00fcedades y a interactuar con otros conocedores, aprendi\u00f3 sobre estilos, t\u00e9cnicas y maneras de ver arte. Form\u00f3 parte de un sector de la elite mexicana que atesoraba vestigios de una cultura material anterior y diferente a la nuestra, sin ser un consumo cultural hegem\u00f3nico en su \u00e9poca, porque iba en contra de la preponderante tendencia patrilocalista, endog\u00e1mica y nacionalista de esas d\u00e9cadas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En muchos sentidos, Pani fue un \u201canacr\u00f3nico caballero\u201d, como categorizara el escritor y diplom\u00e1tico Genaro Estrada a un sector de la sociedad mexicana de su \u00e9poca, en el que se incluye a sus amigos y a \u00e9l mismo, en su simp\u00e1tico libro <em>Pero Gal\u00edn<\/em>. En el \u00e1mbito del coleccionismo y el anticuariato mexicano, el nacido en Aguascalientes no alcanz\u00f3 poder simb\u00f3lico en tanto figura de autoridad cultural, ni prestigio o liderazgo por su gusto est\u00e9tico; no obstante, en los a\u00f1os 20 y 30 del siglo xx aport\u00f3 dos lotes significativos de pintura y gr\u00e1fica, representando la \u00faltima fase de ensanchamiento del acervo de lo que hoy es el Museo Nacional de San Carlos.<\/p>\n<h3 style=\"text-align: center;\"><span style=\"color: #008080;\">II<\/span><\/h3>\n<p style=\"text-align: justify;\">Las intervenciones de Pani en el territorio del patrimonio p\u00fablico de la naci\u00f3n fueron desde sus responsabilidades de funcionario de elite. As\u00ed, cuando fungi\u00f3 como secretario de Hacienda, vendi\u00f3 su primera colecci\u00f3n al Estado. La hab\u00eda reunido en Par\u00eds, entre 1919 y 1920, durante su desempe\u00f1o como diplom\u00e1tico. Negoci\u00f3 su venta v\u00eda un intermediario \u2013prestanombres en realidad\u2013 al que, seg\u00fan \u00e9l, le hab\u00eda vendido su acervo con anterioridad. En su condici\u00f3n de secretario de Hacienda fue el funcionario que firm\u00f3 la transacci\u00f3n, claro, con autorizaci\u00f3n presidencial expresa. En los dict\u00e1menes de valoraci\u00f3n est\u00e9tica participaron artistas cercanos al pol\u00edtico: Diego Rivera, Roberto Montenegro y Gerardo Murillo, alias Doctor Atl, este \u00faltimo escribi\u00f3 el texto del cat\u00e1logo respectivo. Incluso se acord\u00f3 la realizaci\u00f3n de una exposici\u00f3n con las obras as\u00ed anexadas a los acervos estatales. La operaci\u00f3n se finiquit\u00f3 en 1926 y gracias a ella se institucionalizaron 41 dibujos y 95 pinturas al \u00f3leo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El reconocimiento que el funcionario esperaba cosechar nunca lleg\u00f3. La opini\u00f3n de la cr\u00edtica de la \u00e9poca, sobre todo de los artistas activos, fue demoledora. Se cuestion\u00f3, sobre todo, la exagerada adjudicaci\u00f3n de autor\u00edas de creadores de reconocimiento internacional a objetos que, cuando mucho podr\u00edan considerarse piezas de taller, de \u00e9poca o realizadas bajo la influencia de alguno de ellos. En la mayor\u00eda de los casos no se percibieron como obras originales, salvo excepciones y algunas no alcanzaban una categor\u00eda \u201cmuseal\u201d, o sea, en el programa decorativo de los espacios de representaci\u00f3n de las elites en M\u00e9xico, hogares u oficinas, podr\u00edan considerarse adecuadas, no para resguardarse de manera permanente en recintos p\u00fablicos. Por supuesto, se trata de consideraciones no suficientemente argumentadas, emitidas con base en criterios ambiguos y que ten\u00edan como unos de sus objetivos atacar al pol\u00edtico, siempre envuelto en rumores de escandalosa corrupci\u00f3n y de lo que entonces se llamaban \u201cl\u00edos de faldas\u201d. As\u00ed, se le acus\u00f3 de pretencioso e ingenuo, una combinaci\u00f3n letal cuando se trata del prestigio de un coleccionista de arte. Lo rescatable de este episodio es que, si bien aprovech\u00f3 su cargo de ministro de Estado, entreg\u00f3 un conjunto de pinturas y orden\u00f3 su exhibici\u00f3n permanente, obras que hoy hemos revalorado con criterios diferentes a los que se instrumentaron a inicios del siglo xx. Por ejemplo, en 2018 llev\u00e9 a cabo un proyecto de investigaci\u00f3n que se materializ\u00f3 en la curadur\u00eda de la exposici\u00f3n <em>Evocaciones<\/em> en ocasi\u00f3n del 50 aniversario del Museo Nacional de San Carlos, espacio que resguarda ese acervo y que est\u00e1 especializado en obras categorizadas como \u201ccl\u00e1sicas\u201d y de procedencia europea donde, al analizar el perfil del ecl\u00e9ctico conjunto, resulta caracter\u00edstico de un gusto social que domin\u00f3 durante el siglo xx y los inicios del siguiente. A pesar de todos los cuestionamientos, la colecci\u00f3n Pani representa una de las \u00faltimas aportaciones al proceso constructivo de los bienes patrimoniales de dicho recinto.<\/p>\n<h3 style=\"text-align: center;\"><span style=\"color: #008080;\">III<\/span><\/h3>\n<p style=\"text-align: justify;\">Alberto J. Pani como pol\u00edtico busc\u00f3 ser reconocido como promotor cultural, coleccionista y reformador de museos de historia y arte. Son acciones que forman parte de la personalidad p\u00fablica que construy\u00f3 a lo largo de su vida pol\u00edtica y que lo configuraron como poderoso agente cultural. A inicios de los a\u00f1os 20 de la centuria pasada y desde la Secretar\u00eda de Relaciones Exteriores, acostumbraba enviar \u201ccomo obsequio\u201d de la instituci\u00f3n, diversas pinturas a las entonces ruinosas Galer\u00edas de Pintura de la Antigua Academia de San Carlos, por aquellos a\u00f1os bajo la adscripci\u00f3n de la naciente sep. Eso ocurri\u00f3 en 1922 en que entreg\u00f3 ocho lienzos adquiridos con dinero estatal.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Como ya mencion\u00e9, fue en su papel de diplom\u00e1tico, al representar a M\u00e9xico en Francia (1919-1920), que inici\u00f3 su aproximaci\u00f3n al arte y empez\u00f3 a coleccionar pintura europea de los siglos xvi al xix. Al ser comisionado por segunda ocasi\u00f3n a Par\u00eds y da\u00f1ada su imagen p\u00fablica de coleccionista cuestionado en sus conocimientos est\u00e9ticos, en sus memorias dej\u00f3 asentados sus esfuerzos por formarse como restaurador aficionado, tambi\u00e9n con la expectativa de descubrir \u201cobras maestras\u201d rescatadas de las l\u00f3bregas bodegas de innumerables galer\u00edas europeas. Fue entonces que edific\u00f3 una segunda colecci\u00f3n de pinturas y edit\u00f3 un segundo cat\u00e1logo; all\u00ed respondi\u00f3 a quienes lo hab\u00edan criticado por la calidad de su primer lote pict\u00f3rico.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">M\u00e1s a\u00fan, en 1927 decidi\u00f3 remodelar la embajada en Par\u00eds, para lo cual comision\u00f3 paneles decorativos de gran formato al pintor \u00c1ngel Z\u00e1rraga (1886-1946). A\u00f1os despu\u00e9s ocup\u00f3 la cartera de la shycpCP y, desde all\u00ed, se propuso para coordinar la conclusi\u00f3n de las obras de construcci\u00f3n del Palacio de Bellas Artes, en obra negra desde el porfiriato. Destin\u00f3 un sustancioso presupuesto y opt\u00f3 por costosos materiales de recubrimiento del inmueble, mobiliario suntuoso y, sobre todo, reorganiz\u00f3 los espacios para usos y funciones diferentes a los previstos en las diversas fases de una edificaci\u00f3n iniciada en 1904.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<figure id=\"attachment_20419\" aria-describedby=\"caption-attachment-20419\" style=\"width: 800px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-20419\" src=\"http:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2024\/07\/BiC_62_174.jpg\" alt=\"\" width=\"800\" height=\"1134\" srcset=\"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2024\/07\/BiC_62_174.jpg 800w, https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2024\/07\/BiC_62_174-212x300.jpg 212w, https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2024\/07\/BiC_62_174-768x1089.jpg 768w, https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2024\/07\/BiC_62_174-722x1024.jpg 722w\" sizes=\"(max-width: 800px) 100vw, 800px\" \/><figcaption id=\"caption-attachment-20419\" class=\"wp-caption-text\">Lucas Cranach, Ad\u00e1n y Eva, \u00f3leo sobre tela, siglo XVI, Colecci\u00f3n Alberto J. Pani Museo Nacional de San Carlos. Reproducci\u00f3n autorizada por el Instituto Nacional de Bellas Artes y Literatura, 2023.<\/figcaption><\/figure>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<h3 style=\"text-align: center;\"><span style=\"color: #008080;\">IV<\/span><\/h3>\n<p style=\"text-align: justify;\">La siguiente etapa de su gesti\u00f3n cultural sucedi\u00f3 entre 1932 y 1934, cuando con dinero p\u00fablico se autocomision\u00f3 para efectuar una compra de piezas para el fortalecimiento de los acervos p\u00fablicos, dado que estaba trabajando en la conclusi\u00f3n del Palacio de Bellas Artes, donde adjudic\u00f3 espacio para crear el primer museo dedicado exclusivamente al arte. As\u00ed, adquiri\u00f3 un lote de 18 pinturas, de las cuales catorce se catalogaron procedentes de Espa\u00f1a, m\u00e1s dos italianas, una alemana y una francesa. Esto es, los cuadros espa\u00f1oles totalizaron alrededor del 75% de lo seleccionado, seg\u00fan se desprende del texto de Luis Cardoza y Arag\u00f3n y Xavier Villaurrutia, <em>Cat\u00e1logo de pinturas. Secci\u00f3n europea<\/em>. Esta jerarquizaci\u00f3n corresponde con el guion curatorial del Museo de Artes Pl\u00e1sticas (map), inaugurado en septiembre de 1934, en el que de 300 \u00f3leos cl\u00e1sicos exhibidos poco m\u00e1s de 100 estaban clasificados como \u201cescuela espa\u00f1ola\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">De hecho, este museo inicial revel\u00f3 las tensiones existentes entre la vocaci\u00f3n decretada por Pani y sus colaboradores, entre ellos el Doctor Atl, y las necesidades de representaci\u00f3n del r\u00e9gimen. Es evidente que el programa curatorial se estructur\u00f3 con base en nociones coloniales que acentuaban los puntos de contacto entre lo local y lo europeo. Diversos lotes de pintura cl\u00e1sica se ubicaron por naciones, atribuyendo la noci\u00f3n de \u201cescuela\u201d a las manifestaciones desarrolladas en cada pa\u00eds, tal como se acostumbraba en los museos tradicionales de la \u00e9poca. Al se\u00f1alar a lo hisp\u00e1nico como el \u201cpunto de partida\u201d de lo mexicano se dislocaron los postulados oficiales en boga, que prefer\u00edan enfatizar la insularidad y la distinci\u00f3n de las corrientes art\u00edsticas internas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Ya he escrito sobre mi convencimiento de que el punto de quiebre del Museo de Artes Pl\u00e1sticas de 1934 estaba situado en el pasado. Un sector de la <em>intelligentsia<\/em> mexicana, el que gener\u00f3 la pol\u00edtica fundacional del recinto y que aqu\u00ed vislumbro emblematizado por la figura de Alberto J. Pani, al concentrar protagonismo en las piezas europeas e imponer una visi\u00f3n conservadora e hispanista, reproduc\u00eda postulados colonialistas articulados por el r\u00e9gimen anterior que contraven\u00edan las directrices nacionalistas que promov\u00eda el estado posrevolucionario.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Adem\u00e1s. la segunda vez que dirigi\u00f3 la Secretar\u00eda de Hacienda, entre 1932 y 1933, entreg\u00f3 un conjunto de 18 piezas que escogi\u00f3 personalmente. Quiero destacar que fue con base en su gusto personal que seleccion\u00f3 esas pinturas, que compr\u00f3 para el flamante museo ubicado en el Palacio de Bellas Artes, de las cuales 15 eran de origen hispano, dado que consideraban que esa escuela estaba pobremente representada en los acervos nacionales, lo que no hac\u00eda justicia a la importancia que esos modelos iconogr\u00e1ficos hab\u00edan desempe\u00f1ado en la historia del arte mexicana.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">De esta forma, la colecci\u00f3n exhibida en museo inaugurado en 1934 se present\u00f3 como digno repositorio de los bienes patrios, con una combinaci\u00f3n de piezas provenientes de la novohispana Academia de San Carlos sumados a los de la decimon\u00f3nica Escuela Nacional de Bellas Artes. En consecuencia, se desplegaron en el espacio como documento visual de la continuidad del arte nacional, con inicios hist\u00f3ricos en el periodo virreinal y excelsamente representada por renombrados artistas de la segunda mitad del siglo xix: el temascalcinguense Jos\u00e9 Ma. Velasco, su maestro de origen italiano Eugenio Landesio y sus dignos descendientes, entre los que destaca el prematuramente fallecido Saturnino Herr\u00e1n (1887-1918).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La tormenta pol\u00edtica estall\u00f3 cuando Pani anunci\u00f3 que su siguiente objetivo ser\u00eda reformar todos los museos del pa\u00eds y que, sobre todo, planeaba reacondicionar el Museo Nacional de Arqueolog\u00eda, Historia y Etnograf\u00eda, ubicado entonces en la c\u00e9ntrica calle de Moneda n\u00famero 13. La protesta de su ac\u00e9rrimo enemigo pol\u00edtico Narciso Bassols, titular de la cartera de la Secretar\u00eda de Educaci\u00f3n P\u00fablica, lo oblig\u00f3 a renunciar. Por supuesto, sus argumentos se centraban en que las injerencias de Pani en asuntos ajenos a la Secretar\u00eda de Hacienda y que, de manera estricta, ata\u00f1\u00edan s\u00f3lo a la sep, eran intolerantes. Puesto a elegir entre uno y otro ministro, el presidente Abelardo l. Rodr\u00edguez, prefiri\u00f3 a Bassols. A pesar de su despido, Pani logr\u00f3 conservar su puesto de director general de las obras del Palacio de Bellas Artes hasta su inauguraci\u00f3n en septiembre de 1934. Nunca \u2013a pesar de sus reiterados intentos\u2013 logr\u00f3 regresar a la posici\u00f3n de funcionario p\u00fablico.<\/p>\n<h3 style=\"text-align: center;\"><span style=\"color: #008080;\">V<\/span><\/h3>\n<p style=\"text-align: justify;\">Lo m\u00e1s sustancial de sus acciones de inicios de los a\u00f1os 30 fue que propuso crear una instituci\u00f3n museal dentro del Palacio de Bellas Artes. Para el montaje inaugural, reestructur\u00f3 los acervos estatales, seleccion\u00f3 piezas y, m\u00e1s a\u00fan, destin\u00f3 otros presupuestos para la compra de pintura de caballete de los maestros europeos a los que les ten\u00eda devoci\u00f3n. Dej\u00f3 anotado que en 1933 fue con representaci\u00f3n oficial a Londres y que, una vez concluida esa misi\u00f3n, adquiri\u00f3 bienes art\u00edsticos con dinero estatal para constituir el acervo del \u201cfuturo Museo de Artes Pl\u00e1sticas\u201d. Con ello, increment\u00f3 el patrimonio nacional y dispuso de obras suficientes, en calidad y cantidad, para nutrir dos sedes de exhibici\u00f3n: las antiguas Galer\u00edas de Pintura de la Academia de San Carlos y el nuevo recinto. Ello contraven\u00eda las pol\u00edticas culturales hegem\u00f3nicas que privilegiaban el arte de factura nacional.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Y es que, si bien el map naci\u00f3 por iniciativa de prominentes miembros de la clase pol\u00edtica del nuevo r\u00e9gimen e intelectuales adscritos a la Secretar\u00eda de Educaci\u00f3n P\u00fablica (sep) o la Universidad, estoy segura de que hab\u00edan vivido un proceso de descolonizaci\u00f3n pol\u00edtica, pero no est\u00e9tica. Las claves de su identidad cultural se hab\u00edan forjado en su juventud, bajo el r\u00e9gimen porfirista. Era una generaci\u00f3n de tr\u00e1nsito, nacida en las postrimer\u00edas decimon\u00f3nicas, que en 1934 gobernaba, educaba e implantaba instituciones culturales. Incluso, esos gustos e intereses anquilosados, pol\u00edticamente incorrectos, representaban a un alto porcentaje de la burgues\u00eda y las clases medias. Cuando este grupo desapareci\u00f3 de la escena pol\u00edtica, esas colecciones cayeron en el olvido y fue hasta la segunda d\u00e9cada de ese siglo que se revaloraron a la luz de la fundaci\u00f3n del Museo de San Carlos, en 1968.<\/p>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">PARA SABER M\u00c1S<\/h4>\n<ul>\n<li>Pani, Alberto J. <em>Apuntes autobiogr\u00e1ficos<\/em> (ed. facsimilar), t. 1, M\u00e9xico, Inehrm, 2003. (Memorias y testimonios), vol. 1.<\/li>\n<li>Pani, Alberto J. y Federico E. Mariscal, <em>El Palacio de Bellas Artes<\/em>, M\u00e9xico, Cvltvra, 1934.<\/li>\n<li>Visitar el Museo Nacional de San Carlos (Av. M\u00e9xico-Tenochtitl\u00e1n 50, Tabacalera, Cuauht\u00e9moc, 06030 Ciudad de M\u00e9xico, cdmx, 11:00 a 18:00 hrs.,\u00a0<a href=\"https:\/\/www.google.com\/search?q=museo+san+carlos&amp;oq=museo+san+carlos&amp;gs_lcrp=EgZjaHJvbWUyBggAEEUYOdIBCDMyNTVqMGoxqAIAsAIA&amp;sourceid=chrome&amp;ie=UTF-8\">55 8647 5800<\/a>).<\/li>\n<\/ul>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Ana Gardu\u00f1o Instituto Nacional de Bellas Artes y Literatura En revista\u00a0BiCentenario. El ayer y hoy de M\u00e9xico, n\u00fam. 62. Forjado en t\u00e9rminos culturales bajo el r\u00e9gimen porfirista, Pani, como otros hombres de su generaci\u00f3n, se reg\u00eda en tiempos posrevolucionarios con gustos e intereses anquilosados, conservadores, sin un proceso de descolonizaci\u00f3n pol\u00edtica est\u00e9tica. Aun as\u00ed, materializ\u00f3 proyectos de intervenci\u00f3n cultural, muchas veces criticados, que pretend\u00edan alcanzar una nueva modernidad. &nbsp; &nbsp; El inter\u00e9s por lo europeo, en historia, arte, cultura, form\u00f3 parte de la ideolog\u00eda de la intelligentsia mexicana de los a\u00f1os 20 y 30 del siglo pasado y, cabe mencionar, no fue un fen\u00f3meno uninacional, antes bien fue un movimiento latinoamericano que llev\u00f3 impl\u00edcito un fuerte sentimiento colonialista. Impact\u00f3 en todas las modalidades de las entonces llamadas \u201cbellas artes\u201d \u2013de manera evidente en la literatura\u2013 si bien hasta ahora no se ha estudiado en la creaci\u00f3n de narrativas en museos,<\/p>\n","protected":false},"author":8,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[21,2696],"tags":[2699,2266,2700,2677],"class_list":{"0":"post-19086","1":"post","2":"type-post","3":"status-publish","4":"format-standard","6":"category-articulos","7":"category-bicentenario-62","8":"tag-alberto-j-pani","9":"tag-arte","10":"tag-museo-de-san-carlos","11":"tag-secretaria-de-relaciones-exteriores"},"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/19086","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/8"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=19086"}],"version-history":[{"count":9,"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/19086\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":22483,"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/19086\/revisions\/22483"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=19086"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=19086"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=19086"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}