﻿{"id":19021,"date":"2023-10-03T13:55:09","date_gmt":"2023-10-03T19:55:09","guid":{"rendered":"http:\/\/revistabicentenario.com.mx\/?p=19021"},"modified":"2025-07-31T15:25:03","modified_gmt":"2025-07-31T21:25:03","slug":"la-preparatoria-popular-una-experiencia-de-autogestion-educativa","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/archivos\/la-preparatoria-popular-una-experiencia-de-autogestion-educativa\/","title":{"rendered":"La Preparatoria Popular. Una experiencia de autogesti\u00f3n educativa"},"content":{"rendered":"\r\n<p>Fernando Castillo Bola\u00f1os<br \/>Alumno fundador y egresado de la Preparatoria Popular UNAM<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<h4 class=\"wp-block-heading\"><strong><span style=\"color: #800000;\"><a style=\"color: #800000;\">En revista\u00a0<em>BiCentenario. El ayer y hoy de M\u00e9xico<\/em>, n\u00fam. 61.<\/a><\/span><\/strong><\/h4>\r\n<p><a href=\"http:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2023\/10\/BiC_61_04_Prepa_Popular.pdf\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\"><img decoding=\"async\" class=\"aligncenter size-full wp-image-16736\" src=\"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2022\/12\/BotonPDF2-e1670355523220.png\" alt=\"\" width=\"87\" height=\"44\" \/><\/a><\/p>\r\n<h3 style=\"text-align: justify;\"><strong>La falta de espacios para los j\u00f3venes en las preparatorias en la UNAM encontr\u00f3 su soluci\u00f3n en 1968 con la organizaci\u00f3n entre alumnos y maestros de la Preparatoria Popular, para la cual se utiliz\u00f3 la infraestructura de la propia universidad. Durante m\u00e1s de dos d\u00e9cadas centenares de estudiantes egresaron de all\u00ed con el reconocimiento de la instituci\u00f3n.<\/strong><\/h3>\r\n<figure id=\"attachment_20726\" aria-describedby=\"caption-attachment-20726\" style=\"width: 900px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><img fetchpriority=\"high\" decoding=\"async\" class=\" wp-image-20726\" src=\"http:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2024\/08\/BIC_61_041-300x201.jpg\" alt=\"\" width=\"900\" height=\"603\" srcset=\"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2024\/08\/BIC_61_041-300x201.jpg 300w, https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2024\/08\/BIC_61_041-768x515.jpg 768w, https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2024\/08\/BIC_61_041.jpg 900w\" sizes=\"(max-width: 900px) 100vw, 900px\" \/><figcaption id=\"caption-attachment-20726\" class=\"wp-caption-text\">Asamblea de alumnos de la Preparatoria Popular en el auditorio Justo Sierra de la FFyL, imagen tomada de Gente, 16 de abril de 1968.<\/figcaption><\/figure>\r\n<p style=\"text-align: justify;\">Uno de los mayores retos que ha enfrentado el Estado mexicano desde siempre es su capacidad para ofrecer educaci\u00f3n, en todos los niveles, a su cada vez m\u00e1s amplia poblaci\u00f3n. El aplicar ex\u00e1menes selectivos constituye, hasta la fecha, el filtro con el que se pretende resolver, o al menos atenuar, este aspecto, sin llegar a solucionarlo, pues a pesar de todos los esfuerzos, reales o fingidos, el problema del rechazo en los planteles se sigue presentando, sobre todo en lo referente a licenciaturas y posgrados.<\/p>\r\n<p style=\"text-align: justify;\">A finales de 1967, m\u00e1s de 25 000 alumnos egresados de las escuelas secundarias del entonces Distrito Federal, presentaron su examen de admisi\u00f3n para ingresar a alguno de los nueve planteles de la Escuela Nacional Preparatoria, pertenecientes a la Universidad Nacional Aut\u00f3noma de M\u00e9xico (UNAM).<\/p>\r\n<p style=\"text-align: justify;\">Poco despu\u00e9s empezaron a llegar los resultados a los domicilios de los estudiantes que hab\u00edan presentado el examen. De los m\u00e1s de 25 000 j\u00f3venes examinados fueron aceptados 12 800 y aproximadamente 12 500 rechazados, es decir, casi 50% de los aspirantes quedaron sin posibilidad de ingresar a las preparatorias de la Universidad.<\/p>\r\n<p style=\"text-align: justify;\">En aquel tiempo solamente exist\u00edan las nueve preparatorias de la UNAM y las siete vocacionales del Instituto Polit\u00e9cnico Nacional como opciones para estudiar el nivel medio superior en escuelas p\u00fablicas. Quien fuera admitido en alguno de estos dos sistemas educativos pod\u00eda considerarse afortunado, quienes no lo fueran ten\u00edan tres opciones: inscribirse para estudiar el bachillerato o carreras cortas en escuelas de paga (si es que contaban con la capacidad econ\u00f3mica para hacerlo), esperar otro a\u00f1o para volver a presentar el examen y disputar un lugar con un creciente n\u00famero de aspirantes, o resignarse a truncar en definitiva sus estudios; aunque hubieran terminado su ciclo de educaci\u00f3n secundaria con altas calificaciones.<\/p>\r\n<p style=\"text-align: justify;\">Tambi\u00e9n al terminar ese mismo a\u00f1o algunos estudiantes de la Facultad de Filosof\u00eda y Letras de la UNAM, integrados en un grupo pol\u00edtico-cultural llamado Grupo Miguel Hern\u00e1ndez, analizaron el problema y decidieron hacer algo para ayudar a los llamados \u201crechazados\u201d, convoc\u00e1ndolos a celebrar asambleas en el auditorio Justo Sierra de la propia facultad, a partir de la segunda semana de enero de 1968. El prop\u00f3sito era solicitar, por medio de varios documentos enviados a las autoridades universitarias, abrir m\u00e1s lugares en las preparatorias oficiales para ser aceptados.<\/p>\r\n<p style=\"text-align: justify;\">Ante la respuesta de la rector\u00eda, consistente en el ofrecimiento de unas cuantas medias becas para estudiar en preparatorias particulares, el Miguel Hern\u00e1ndez propuso a la asamblea de rechazados crear la Preparatoria Popular, propuesta que fue aceptada.<\/p>\r\n<p style=\"text-align: justify;\">Se iniciaron las inscripciones solicitando a los reci\u00e9n egresados de secundaria su documentaci\u00f3n completa, que acreditara que hab\u00edan aprobado el nivel acad\u00e9mico anterior. Pronto se presentaron los problemas, pues hab\u00eda alumnos inscritos, pero no aulas ni profesores. El problema de las aulas se solucion\u00f3 usando algunos salones de la Facultad de Filosof\u00eda, pues en esta facultad la mayor\u00eda de los alumnos acud\u00eda a tomar sus clases por las tardes. Tambi\u00e9n se acondicionaron algunos pasillos y los costados del auditorio para utilizarlos como salones. Para resolver la cuesti\u00f3n de los maestros, se hizo un llamado a pasantes y estudiantes de \u00faltimo a\u00f1o de las diferentes carreras de la Universidad, para que impartieran clases gratis. La respuesta fue enorme y entusiasta, pero solamente se aceptaron a aquellos voluntarios que estuvieran regulares en sus respectivas carreras y tuvieran un promedio m\u00ednimo de ocho en sus calificaciones.<\/p>\r\n<p style=\"text-align: justify;\">As\u00ed, el 12 de febrero de 1968 se iniciaron las clases con 16 grupos matutinos, casi todos en salones, y cinco vespertinos en aulas improvisadas, con un total inicial de 1 050 alumnos, atendidos por un Consejo Pedag\u00f3gico, una Direcci\u00f3n Acad\u00e9mica, un Departamento de Psicopedagog\u00eda (todos ellos organizados por estudiantes del Colegio de Pedagog\u00eda de la propia facultad), un cuerpo docente de 150 maestros (que llevaba los mismos planes y programas de estudio de las preparatorias oficiales) y la orientaci\u00f3n pol\u00edtica e ideol\u00f3gica del Miguel Hern\u00e1ndez. La direcci\u00f3n acad\u00e9mica se habilit\u00f3 en el cub\u00edculo de la Sociedad de Alumnos de Filosof\u00eda, que prest\u00f3 su local para establecerla, y adem\u00e1s se tom\u00f3 el acuerdo de no cobrar inscripciones, colegiaturas ni ninguna otra cuota por ning\u00fan concepto. El promedio de edad de los alumnos estaba entre 15 y 17 a\u00f1os, en tanto que el de los maestros y dirigentes entre 22 y 23 a\u00f1os.<\/p>\r\n<p style=\"text-align: justify;\">Los estudiantes de la Preparatoria Popular se organizaron en un Consejo de Representantes, integrado por los jefes y subjefes de cada uno de los grupos acad\u00e9micos, que fue muy importante por su eficacia en todos los aspectos, pues su objetivo era tomar decisiones para mejorar las condiciones de la preparatoria, as\u00ed como llevar y traer informaci\u00f3n de los grupos al Consejo y viceversa.<\/p>\r\n<p style=\"text-align: justify;\">El doctor Leopoldo Zea, director de la Facultad de Filosof\u00eda, no aprobaba lo que estaban haciendo los j\u00f3venes del Miguel Hern\u00e1ndez, y declaraba que la Facultad era ajena a la actitud asumida por ese grupo, y que no ve\u00eda la base legal en que se apoyaban los alumnos para proceder como lo estaban haciendo. Se preguntaba, adem\u00e1s, c\u00f3mo iba a responder el Miguel Hern\u00e1ndez sobre la validez de los estudios que estaban haciendo quienes se hab\u00edan inscrito. \u00c9l toleraba, contra su voluntad, que hubiera otra escuela dentro de su escuela, e indicaba que en el fondo se trataba de la falta de elementos econ\u00f3micos y materiales para atender a todos los aspirantes a las aulas, pero tambi\u00e9n de la insuficiencia de conocimientos de los estudiantes.<\/p>\r\n<p style=\"text-align: justify;\">Por su parte, el rector de la Universidad, el ingeniero Javier Barros Sierra, tampoco hab\u00eda mandado desalojar a los preparatorianos, pero informaba sobre la imposibilidad de aceptar a los estudiantes que no hubieran presentado y aprobado satisfactoriamente el examen de admisi\u00f3n. Se\u00f1alaba que la UNAM hab\u00eda movilizado a la totalidad de sus recursos humanos, materiales y financieros para recibir ese a\u00f1o el mayor n\u00famero posible de alumnos, y otorgado hasta la \u00faltima plaza disponible.<\/p>\r\n<p style=\"text-align: justify;\">Durante los siguientes meses, los preparatorianos estudiaron y trabajaron intensamente en la mejor organizaci\u00f3n de la escuela, que en muchas ocasiones fue atacada y calumniada por personas y organizaciones que estaban en su contra, y que llegaban incluso a agredir f\u00edsicamente a los alumnos y a sus maestros.<\/p>\r\n<figure id=\"attachment_20725\" aria-describedby=\"caption-attachment-20725\" style=\"width: 900px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><img decoding=\"async\" class=\" wp-image-20725\" src=\"http:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2024\/08\/BIC_61_040-300x177.jpg\" alt=\"\" width=\"900\" height=\"531\" srcset=\"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2024\/08\/BIC_61_040-300x177.jpg 300w, https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2024\/08\/BIC_61_040-768x454.jpg 768w, https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2024\/08\/BIC_61_040.jpg 900w\" sizes=\"(max-width: 900px) 100vw, 900px\" \/><figcaption id=\"caption-attachment-20725\" class=\"wp-caption-text\">Maestro impartiendo clases a los alumnos de la Preparatoria Popular, imagen tomada de Gente, 16 de abril de 1968.<\/figcaption><\/figure>\r\n<p style=\"text-align: justify;\">La UNAM segu\u00eda argumentando que no pod\u00eda llegar a acuerdos con la Preparatoria Popular y sus alumnos, pues al admitir a estudiantes que no ten\u00edan acreditado su pase por medio del examen de admisi\u00f3n, y cuya escuela se hab\u00eda establecido por la v\u00eda de los hechos consumados, se violentaba la estructura jur\u00eddica de la Universidad. No obstante, la soluci\u00f3n empez\u00f3 a presentarse cuando se explor\u00f3 la posibilidad de que la Prepa Popular fuera una escuela incorporada, con lo que se lograba respetar y acatar la legalidad universitaria.<\/p>\r\n<p style=\"text-align: justify;\">Despu\u00e9s de seis meses de intensa labor acad\u00e9mica, pol\u00edtica, propagand\u00edstica y negociaciones, el 12 de julio de 1968, se otorg\u00f3 a la Preparatoria Popular el reconocimiento por parte de la Universidad Nacional Aut\u00f3noma de M\u00e9xico, con base en las resoluciones del pliego petitorio entregado con anterioridad:<\/p>\r\n<ul>\r\n<li>\r\n<p style=\"text-align: justify;\">El reconocimiento de los cursos impartidos en la Preparatoria Popular a partir del a\u00f1o lectivo de 1968, por la Direcci\u00f3n General de Revalidaci\u00f3n e Incorporaci\u00f3n de Estudios de la UNAM.<\/p>\r\n<\/li>\r\n<li>Que los estudiantes de la Preparatoria Popular asumir\u00edan los mismos derechos y obligaciones que se\u00f1alaban las propias leyes de la UNAM.<\/li>\r\n<li>Que la Preparatoria Popular tendr\u00eda la facultad de autogobernarse y organizarse libremente en funci\u00f3n de sus intereses pedag\u00f3gicos.<\/li>\r\n<li>\r\n<p style=\"text-align: justify;\">Que la Prepa Popular tendr\u00eda en comodato con la UNAM el edificio ubicado en Liverpool # 66, colonia Ju\u00e1rez, encarg\u00e1ndose de pagar los gastos del edificio, tales como agua, luz y tel\u00e9fono, sin otorgar las instalaciones solicitadas como biblioteca, laboratorios, \u00e1reas deportivas, ni material did\u00e1ctico o pedag\u00f3gico, por lo que alumnos y maestros tendr\u00edan que conseguir dichos recursos.<\/p>\r\n<\/li>\r\n<li>\r\n<p style=\"text-align: justify;\">Que si bien la UNAM neg\u00f3 un subsidio de un mill\u00f3n de pesos anual para la Preparatoria Popular, as\u00ed como un peque\u00f1o sueldo para los maestros, acept\u00f3 acreditar el servicio social de pasantes a todo el cuerpo docente de la escuela, as\u00ed como exentar a los alumnos del pago correspondiente por el concepto de incorporaci\u00f3n. Tambi\u00e9n se acord\u00f3 que los alumnos de la Preparatoria Popular tendr\u00edan pase autom\u00e1tico a las escuelas y facultades de la UNAM, aspecto que se abordar\u00eda cuando la primera generaci\u00f3n terminara su ciclo de bachillerato, para lo que faltaban m\u00e1s de dos a\u00f1os.<\/p>\r\n<\/li>\r\n<\/ul>\r\n<p style=\"text-align: justify;\">La Preparatoria Popular qued\u00f3 entonces como una instituci\u00f3n de nuevo tipo, con muchas posibilidades de desarrollo, pero con el grave problema de una eterna falta de presupuesto. No era una preparatoria universitaria propiamente dicha, pero tampoco una escuela incorporada de car\u00e1cter privado, pues no se buscaba lucrar con ella ni tendr\u00eda due\u00f1os.<\/p>\r\n<p style=\"text-align: justify;\">Dos semanas despu\u00e9s del reconocimiento oficial de la Preparatoria Popular, y una de la entrega del edificio por parte de la UNAM, estall\u00f3 el movimiento estudiantil de 1968, que conmovi\u00f3 durante el segundo semestre de ese a\u00f1o a una gran parte de la sociedad mexicana, tanto de la capital del pa\u00eds como de otras ciudades en los estados. La primera generaci\u00f3n de la Preparatoria Popular particip\u00f3 a plenitud, con fuerte convicci\u00f3n y compromiso en las acciones del estudiantado, al lado de la UNAM, el Instituto Polit\u00e9cnico Nacional, la Normal, Chapingo y el resto de las escuelas participantes, pues sus objetivos coincid\u00edan totalmente con los prop\u00f3sitos libertarios y democr\u00e1ticos que demandaban los estudiantes al Estado represor y autoritario que gobernaba.<\/p>\r\n<p style=\"text-align: justify;\">Cuando concluy\u00f3 la huelga estudiantil, solamente regresaron a reinscribirse a la Prepa Popular un poco m\u00e1s de 700 alumnos y disminuy\u00f3 a casi la mitad la cantidad de maestros. Fue necesario hacer de nuevo un intenso trabajo de organizaci\u00f3n para rehacer los grupos y terminar los cursos de la mejor manera posible. Por fortuna en esta etapa, y gracias a la nueva solidaridad que se present\u00f3 con el movimiento estudiantil, se pudo contar tambi\u00e9n con maestros provenientes del Instituto Polit\u00e9cnico Nacional, la Normal y otras instituciones culturales y educativas, pudi\u00e9ndose incluso desarrollar grupos de teatro, danza, poes\u00eda coral y biblioteca. Con lo que ya no se pudo contar fue con el Grupo Miguel Hern\u00e1ndez, que primero se constituy\u00f3 en parte del Comit\u00e9 de Lucha de Filosof\u00eda y posteriormente se diluy\u00f3 hasta desaparecer por completo.<\/p>\r\n<h3 style=\"text-align: center;\"><strong>A\u00f1os siguientes<\/strong><\/h3>\r\n<p style=\"text-align: justify;\">En 1969 se inscribieron aproximadamente 1 500 alumnos de nuevo ingreso, que sumados a los 700 de la primera generaci\u00f3n dieron un total de 2 200. Fue necesario, entonces, construir aulas improvisadas y hacer que la escuela funcionara de siete de la ma\u00f1ana a diez de la noche, sin descanso. Los rechazados en 1970 volvieron a ser muchos miles. No se hab\u00edan abierto nuevas preparatorias, vocacionales ni ninguna otra opci\u00f3n de bachillerato y, por tanto, acudieron a inscribirse cerca de 3 000 nuevos estudiantes. La Preparatoria Popular, previendo esta situaci\u00f3n desde un a\u00f1o antes, se dedic\u00f3 a tramitar la cesi\u00f3n de otro edificio de mayores dimensiones, pero el a\u00f1o termin\u00f3 y nunca se pudo solucionar el problema. Ya con la tercera generaci\u00f3n esperando para iniciar sus clases, en asamblea general, se decidi\u00f3 tomar las instalaciones de Mar del Norte # 5 en el pueblo de Tacuba, que estaban asignadas a la actual Facultad de Qu\u00edmica, permanec\u00edan desocupadas y s\u00f3lo se usaban para algunos tr\u00e1mites. Con esto la Preparatoria Popular aumentaba a 5 200 el n\u00famero de sus alumnos en los dos planteles, pero pr\u00e1ctica y moralmente hab\u00eda quedado con la responsabilidad de hacerse cargo de los miles de rechazados de bachillerato de cada a\u00f1o (y que cada vez aumentaban m\u00e1s), pues una escuela formada por rechazados no pod\u00eda, a su vez, actuar injustamente rechazando a los nuevos aspirantes.<\/p>\r\n<p>Ante este panorama, la UNAM decidi\u00f3 enviar a un grupo de inspectores que se encargara de supervisar los aspectos acad\u00e9micos de la Preparatoria Popular, supervisi\u00f3n que tuvo mucho que ver con la superaci\u00f3n acad\u00e9mica de la escuela, pues los inspectores, los directivos y el cuerpo docente lograron una relaci\u00f3n respetuosa y cordial, sin exentar el rigor y la disciplina que demandaba la universidad.<\/p>\r\n<p style=\"text-align: justify;\">A\u00fan con la soluci\u00f3n de la mayor\u00eda de los problemas inmediatos de la escuela, exist\u00edan otros que no se pudieron erradicar: la violencia y la infiltraci\u00f3n ejercidas por diferentes autoridades. Tanto el gobierno federal como el de la ciudad tuvieron como uno de sus blancos favoritos a la Preparatoria Popular, que era atacada, de d\u00eda y de noche, por grupos porriles y paramilitares.<\/p>\r\n<p style=\"text-align: justify;\">En mayo de ese mismo 1970 se reinici\u00f3 la lucha por algo que estaba pendiente: el pase autom\u00e1tico de los alumnos a las diferentes escuelas y facultades de la UNAM. Para entonces el rector era el doctor Pablo Gonz\u00e1lez Casanova, que design\u00f3 a una comisi\u00f3n que se encargar\u00eda de buscar un mecanismo adecuado para hacer efectivo el pase, sin incurrir en violaciones a la legislaci\u00f3n universitaria. Se entablaron pl\u00e1ticas y con mucha buena voluntad y paciencia de ambas partes, se lleg\u00f3 al acuerdo de que la universidad enviar\u00eda profesores a impartir cursos intensivos especializados en cada una de las cinco \u00e1reas, cursos que solamente recibir\u00edan los alumnos que hubieran aprobado todas sus materias del plan de estudios normal, y servir\u00edan para reforzar los conocimientos adquiridos bajo la supervisi\u00f3n directa de la Universidad. La direcci\u00f3n de la Preparatoria Popular, por su parte, propuso que, adem\u00e1s de los cursos intensivos, los alumnos deber\u00edan realizar un servicio social y presentar un informe sobre el mismo para completar el proceso, propuesta que fue aceptada por las autoridades universitarias. De esta primera generaci\u00f3n, que durante tres a\u00f1os pas\u00f3 por todo tipo de dificultades, ingresaron a la UNAM 550 alumnos con todos los requisitos cubiertos. Las generaciones siguientes seguir\u00edan sus pasos.<\/p>\r\n<figure id=\"attachment_20727\" aria-describedby=\"caption-attachment-20727\" style=\"width: 900px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\" wp-image-20727\" src=\"http:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2024\/08\/BIC_61_035-300x251.jpg\" alt=\"\" width=\"900\" height=\"753\" srcset=\"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2024\/08\/BIC_61_035-300x251.jpg 300w, https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2024\/08\/BIC_61_035-768x643.jpg 768w, https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2024\/08\/BIC_61_035.jpg 900w\" sizes=\"(max-width: 900px) 100vw, 900px\" \/><figcaption id=\"caption-attachment-20727\" class=\"wp-caption-text\">Edificio propio a la Prepa Popular, imagen tomada de \u00daltimas noticias, viernes 19 de julio de 1968.<\/figcaption><\/figure>\r\n<p style=\"text-align: justify;\">Entre 1971 y 1972, el rector Pablo Gonz\u00e1lez Casanova cre\u00f3 los cinco planteles del Colegio de Ciencias y Humanidades, y a partir de 1974 empezaron a surgir los Colegios de Bachilleres y los diferentes bachilleratos t\u00e9cnicos tales como el CONALEP, CECyT y CEBTIS, lo que hizo que miles de estudiantes ingresaran a esos sistemas educativos, eliminando as\u00ed el desmesurado crecimiento de la Prepa Popular, que sigui\u00f3 recibiendo alumnos, pero su capacidad ya no fue desbordada.<\/p>\r\n<h3 style=\"text-align: center;\"><strong>Decadencia<\/strong><\/h3>\r\n<p style=\"text-align: justify;\">El declive de la Preparatoria Popular empez\u00f3 a darse m\u00e1s de 20 a\u00f1os despu\u00e9s de su fundaci\u00f3n, y se debi\u00f3 a varios factores. Entre los m\u00e1s importantes estuvo la infiltraci\u00f3n que hubo, desde un principio, por parte de los agentes del gobierno. Tambi\u00e9n la radicalizaci\u00f3n de algunos de sus dirigentes y las posteriores divisiones de tipo pol\u00edtico que se dieron entre ellos. Otro factor que incidi\u00f3 en forma negativa fue una permanente campa\u00f1a de desprestigio por parte de la prensa, se\u00f1al\u00e1ndola como un nido de provocadores y opositores al gobierno, etiquetando a sus estudiantes y maestros como gente violenta y peligrosa. No est\u00e1 muy claro c\u00f3mo fue que finalmente cay\u00f3 en manos equivocadas, perdi\u00e9ndose su esencia educativa y pol\u00edtica. En 1997 el rector de la UNAM Francisco Barn\u00e9s de Castro le retir\u00f3 el reconocimiento, sus nuevos dirigentes la volvieron a incorporar, pero ahora a la Secretar\u00eda de Educaci\u00f3n P\u00fablica. En la actualidad funciona como una preparatoria privada, cobra inscripci\u00f3n, colegiaturas, uniformes, libros, materiales pedag\u00f3gicos, y, ya sin el atractivo del pase autom\u00e1tico, cuenta con muy pocos alumnos.<\/p>\r\n<p>Como corolario se puede agregar:<\/p>\r\n<ul>\r\n<li>El de la Preparatoria Popular fue el primer movimiento estudiantil de 1968, a nivel nacional e internacional, ya que inici\u00f3 la segunda semana de enero de ese a\u00f1o.<\/li>\r\n<li>Propici\u00f3 que las autoridades educativas abordaran y resolvieran el grave problema del rechazo de estudiantes a nivel medio superior, abriendo nuevas opciones.<\/li>\r\n<li>En la Prepa Popular, la ense\u00f1anza se dio sin los r\u00edgidos sistemas de la Escuela Nacional Preparatoria, se aprendi\u00f3 y se conoci\u00f3 la realidad nacional.<\/li>\r\n<li>La Preparatoria Popular fue pionera en la autogesti\u00f3n acad\u00e9mica, pues la participaci\u00f3n de los alumnos era decisiva en su propia formaci\u00f3n.<\/li>\r\n<li>El ejemplo de la Preparatoria Popular se sigui\u00f3 en otras ciudades y estados de la Rep\u00fablica como Cuernavaca, Poza Rica, Monterrey, Texcoco, Puebla, Sinaloa.<\/li>\r\n<li>Hubo fuerte participaci\u00f3n femenina, tanto de alumnas como de acad\u00e9micas, dirigentes y simpatizantes.<\/li>\r\n<li>Implant\u00f3 en sus planteles el servicio social y el seminario de pol\u00edtica, que era dado por los alumnos de sexto grado a los de primer ingreso.<\/li>\r\n<li>\r\n<p style=\"text-align: justify;\">El 10 de junio de 1971, durante el llamado <em>halconazo<\/em>, la Preparatoria Popular Tacuba sufri\u00f3 la muerte de dos de sus integrantes: el alumno Francisco Trevi\u00f1o Tavares y el maestro Jorge de la Pe\u00f1a y Sandoval, ambos cayeron abatidos por las balas del grupo paramilitar denominado Halcones<em>.<\/em><\/p>\r\n<\/li>\r\n<li>\r\n<p style=\"text-align: justify;\">La Preparatoria Popular proporcion\u00f3 educaci\u00f3n media superior y pase autom\u00e1tico a la UNAM a casi 80 000 j\u00f3venes que, de otro modo, hubieran interrumpido sus estudios o tenido que pagar por ellos. Habr\u00edan sido 80 000 inteligencias perdidas para la cultura, la ciencia, el arte y muchas otras actividades.<\/p>\r\n<\/li>\r\n<\/ul>\r\n<h3 style=\"text-align: center;\"><strong>Recuadro<\/strong><\/h3>\r\n<p>Alumnos destacados de la Preparatoria Popular.<\/p>\r\n<ul>\r\n<li>Mtro. Jos\u00e9 Augusto Vel\u00e1zquez Ibarra. Derecho. Acad\u00e9mico en la fes Acatl\u00e1n. Jefe Delegacional en Gustavo A. Madero.<\/li>\r\n<li>Dr. Juan D\u00edaz Salazar. Endocrin\u00f3logo. Internista. Nutrici\u00f3n. Gerente M\u00e9dico del laboratorio Boehringer-Ingelheim M\u00e9xico.<\/li>\r\n<li>Dra. Cristina Oehmichen Baz\u00e1n. Doctora en Antropolog\u00eda por la UNAM. Investigadora del Instituto de Investigaciones Antropol\u00f3gicas de la UNAM.<\/li>\r\n<li>Dr. Pedro Jos\u00e9 Pe\u00f1aloza. Doctor en Ciencias Penales y Pol\u00edtica Criminal. Acad\u00e9mico de la Facultad de Derecho de la UNAM. Director de Prevenci\u00f3n del Delito en el Distrito Federal y el Estado de M\u00e9xico. Economista. Escritor.<\/li>\r\n<li>Mtra. Beatriz Leonor S\u00e1nchez de Tagle (fallecida). Arquitecta. Dise\u00f1adora. Acad\u00e9mica de la Facultad de Arquitectura de la UNAM.<\/li>\r\n<\/ul>\r\n<h3><strong>PARA SABER M\u00c1S:<\/strong><\/h3>\r\n<ul>\r\n<li>Castillo, Fernando y Jorge Maza, <em>La escuela imposible. La Preparatoria Popular de 1968<\/em>, M\u00e9xico, Lecuona, 2002.<\/li>\r\n<li>L\u00f3pez Hern\u00e1ndez, Gladys Guadalupe, <em>Ovarimonio \u00bfYo guerrillera?<\/em>, M\u00e9xico, Centro Cultural Universitario Tlatelolco, unam, 2019.<\/li>\r\n<li>Revueltas, Jos\u00e9, <em>M\u00e9xico 68 Juventud y Revoluci\u00f3n<\/em>, M\u00e9xico, Era, 2016.<\/li>\r\n<li>Rivas, Ontiveros, Jos\u00e9 Ren\u00e9, <em>La izquierda estudiantil en la <\/em>UNAM, M\u00e9xico, UNAM, Miguel \u00c1ngel, Porr\u00faa, 2007.<\/li>\r\n<\/ul>\r\n<h3 style=\"text-align: justify;\">\r\n\r\n<\/h3>\r\n<h2 class=\"wp-block-heading\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #008080;\"><\/span><\/h2>","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Fernando Castillo Bola\u00f1osAlumno fundador y egresado de la Preparatoria Popular UNAM En revista\u00a0BiCentenario. El ayer y hoy de M\u00e9xico, n\u00fam. 61. La falta de espacios para los j\u00f3venes en las preparatorias en la UNAM encontr\u00f3 su soluci\u00f3n en 1968 con la organizaci\u00f3n entre alumnos y maestros de la Preparatoria Popular, para la cual se utiliz\u00f3 la infraestructura de la propia universidad. Durante m\u00e1s de dos d\u00e9cadas centenares de estudiantes egresaron de all\u00ed con el reconocimiento de la instituci\u00f3n. Uno de los mayores retos que ha enfrentado el Estado mexicano desde siempre es su capacidad para ofrecer educaci\u00f3n, en todos los niveles, a su cada vez m\u00e1s amplia poblaci\u00f3n. El aplicar ex\u00e1menes selectivos constituye, hasta la fecha, el filtro con el que se pretende resolver, o al menos atenuar, este aspecto, sin llegar a solucionarlo, pues a pesar de todos los esfuerzos, reales o fingidos, el problema del rechazo en los<\/p>\n","protected":false},"author":8,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[21,2680],"tags":[83,2687,2686],"class_list":{"0":"post-19021","1":"post","2":"type-post","3":"status-publish","4":"format-standard","6":"category-articulos","7":"category-bicentenario-61","8":"tag-83","9":"tag-auditorio-justo-sierra","10":"tag-preparatoria-popular"},"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/19021","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/8"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=19021"}],"version-history":[{"count":10,"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/19021\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":22469,"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/19021\/revisions\/22469"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=19021"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=19021"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=19021"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}