﻿{"id":19018,"date":"2023-10-03T13:48:06","date_gmt":"2023-10-03T19:48:06","guid":{"rendered":"http:\/\/revistabicentenario.com.mx\/?p=19018"},"modified":"2025-07-31T13:37:24","modified_gmt":"2025-07-31T19:37:24","slug":"como-se-orquesto-el-asesinato-de-pancho-villa","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/archivos\/como-se-orquesto-el-asesinato-de-pancho-villa\/","title":{"rendered":"C\u00f3mo se orquest\u00f3 el asesinato de Pancho Villa"},"content":{"rendered":"\r\n<p>Guadalupe Villa G.<br \/>Instituto Mora<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<h4 class=\"wp-block-heading\"><span style=\"color: #800000;\">En revista <em>BiCentenario. El ayer y hoy de M\u00e9xico<\/em>, n\u00fam. 61.<\/span><\/h4>\r\n<p><a href=\"http:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2023\/10\/BiC_61_03_Asesinato_Villa.pdf\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\"><img decoding=\"async\" loading=\"lazy\" class=\"aligncenter size-full wp-image-16736\" src=\"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2022\/12\/BotonPDF2-e1670355523220.png\" alt=\"\" width=\"87\" height=\"44\" \/><\/a><\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<h3 class=\"wp-block-heading\" style=\"text-align: justify;\">Distintas operaciones de propaganda contra el jefe revolucionario que hab\u00eda dejado las armas en 1920 fueron urdiendo el crimen cometido tres a\u00f1os despu\u00e9s. Supuestos intentos de rebeli\u00f3n y acusaciones de acopios de armas, traici\u00f3n de antiguos compa\u00f1eros dispuestos a cobrar antiguas cuentas, como Calles, Amaro y Obreg\u00f3n, formaron parte de la trama.<\/h3>\r\n<blockquote class=\"wp-block-quote\" style=\"text-align: right;\">\r\n<p>\u00a0\u201cDespu\u00e9s de muerto, le he de dar de comer a muchos<\/p>\r\n<p>Y ni muerto me van a dejar descansar\u201d<\/p>\r\n<p>Pancho Villa.<\/p>\r\n<figure id=\"attachment_20768\" aria-describedby=\"caption-attachment-20768\" style=\"width: 644px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><img decoding=\"async\" loading=\"lazy\" class=\" wp-image-20768\" src=\"http:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2024\/08\/BIC_61_024-215x300.jpg\" alt=\"\" width=\"644\" height=\"899\" srcset=\"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2024\/08\/BIC_61_024-215x300.jpg 215w, https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2024\/08\/BIC_61_024.jpg 645w\" sizes=\"(max-width: 644px) 100vw, 644px\" \/><figcaption id=\"caption-attachment-20768\" class=\"wp-caption-text\">Francisco Villa en San Pedro de las Colonias, retrato, 1920, inv. 5770. SINAFO-FN. Secretar\u00eda de Cultura-INAH-M\u00c9X.<\/figcaption><\/figure>\r\n<\/blockquote>\r\n<h2 style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #008080;\">\r\n\r\n<\/span><\/h2>\r\n<p style=\"text-align: justify;\">Cuando Francisco Villa cay\u00f3 v\u00edctima de una emboscada en Parral, Chihuahua, el 20 de julio de 1923, un peri\u00f3dico de circulaci\u00f3n nacional public\u00f3 una caricatura que apuntaba a que el autor intelectual del crimen hab\u00eda sido Plutarco El\u00edas Calles: \u201c\u00bfQui\u00e9n mat\u00f3 a Villa? \u00a1C\u00e1lle\u2026se se\u00f1or!\u201d.<\/p>\r\n<p style=\"text-align: justify;\">En 1920 Villa y sus hombres firmaron el armisticio que puso fin a diez a\u00f1os de lucha revolucionaria. Cansados de tanto guerrear, quer\u00edan vivir tranquilamente y en paz y coadyuvar a la reconstrucci\u00f3n del pa\u00eds. Para tal fin, el gobierno les concedi\u00f3 tierras para formar colonias agr\u00edcolas que se fundaron en las que hab\u00edan sido haciendas: San Isidro y El Pueblito, en Chihuahua, y San Salvador de Horta y Canutillo, en Durango.<\/p>\r\n<p style=\"text-align: justify;\">El general deseaba disfrutar de una vida hogare\u00f1a y estuvo dispuesto, como lo demostr\u00f3, a contribuir a remediar los problemas sociales que planteaba el agro norte\u00f1o. Diversas cartas muestran su constante disposici\u00f3n para apoyar al gobierno, ofrecimientos que este invariablemente rechaz\u00f3. La actitud de Villa y su diligente actividad social propiciaron que los hombres del poder establecieran una estrecha vigilancia en torno suyo.<\/p>\r\n<p>A partir de 1921 diversos editorialistas insistieron en comprometer a Villa en nuevos hechos de armas; lo mismo ocurri\u00f3 con personas ligadas a los gobiernos de Chihuahua, Durango y Coahuila, as\u00ed como al federal.<\/p>\r\n<p style=\"text-align: justify;\">En un reporte confidencial del c\u00f3nsul de Ciudad Ju\u00e1rez, sobre rumores de revoluci\u00f3n en M\u00e9xico, se se\u00f1alaba a Ram\u00f3n Vega \u2013antiguo compa\u00f1ero de Villa\u2013, como instigador de una revuelta en el distrito Galeana, Chihuahua, en combinaci\u00f3n con agentes de Pablo Gonz\u00e1lez, exdirigente de la Divisi\u00f3n del Noreste. Inmediatamente la atenci\u00f3n se centr\u00f3 en el exguerrillero, sin embargo el informe asent\u00f3 que: \u201cHasta donde parece, Villa est\u00e1 tranquilamente dedicado a la agricultura\u201d.<\/p>\r\n<p style=\"text-align: justify;\">Por otra parte algunos diarios informaron que Francisco Murgu\u00eda, antiguo jefe de operaciones en Chihuahua encargado de perseguir al exguerrillero, le hab\u00eda propuesto a su antiguo enemigo sumarse a la rebeli\u00f3n en contra de Obreg\u00f3n, por el asesinato del presidente Venustiano Carranza; o, que el propio Villa hab\u00eda solicitado permiso al presidente de la rep\u00fablica para salir a combatir al general zacatecano y a los hermanos Arrieta, levantados en armas en desconocimiento del gobierno. En otros tiempos nada le hubiera dado mayor gusto al general Villa que convertirse de perseguido en persecutor, sin embargo \u2013en el caso de Murgu\u00eda\u2013, resulta impensable que el antiguo jefe de operaciones militares le hubiera pedido sumarse a la rebeli\u00f3n. Villa no cay\u00f3 en el enga\u00f1o ni respondi\u00f3 a las provocaciones. Se mantuvo alerta para evitar que el gobierno de Obreg\u00f3n pudiera tenderle una trampa en el sentido de enviarle emisarios que lo quisieran implicar en una nueva asonada.<\/p>\r\n<p style=\"text-align: justify;\">De acuerdo con el testimonio de Francisco Gil Pi\u00f1\u00f3n Carbajal, hijo adoptivo de Villa, cuando Murgu\u00eda pas\u00f3 por Villa Ocampo, al norte de Canutillo, le telefone\u00f3 al general invit\u00e1ndolo a unirse a su movimiento, obteniendo por respuesta una negativa.<\/p>\r\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00bfHabr\u00eda sido Murgu\u00eda quien llam\u00f3 a Villa? o \u00bffue una trampa para sondear si el exjefe de la Divisi\u00f3n del Norte estaba fraguando rebelarse en contra de Obreg\u00f3n? No es aventurada esta \u00faltima pregunta.<\/p>\r\n<p style=\"text-align: justify;\">El propio Pi\u00f1\u00f3n se\u00f1ala que la prensa en M\u00e9xico, Chihuahua y Durango constantemente publicaba noticias alarmantes sobre cualquier cosa que suced\u00eda en Canutillo. Quer\u00eda dar la impresi\u00f3n de que en la hacienda se viv\u00eda constantemente en un ambiente de rebeli\u00f3n, que estallar\u00eda en cualquier momento, y que el general Villa era un hombre feroz, incontrolable, al que era mejor exterminar. Diversos investigadores coinciden en se\u00f1alar que la entrevista realizada, para el peri\u00f3dico <em>El Universal<\/em>, por Regino Hern\u00e1ndez Llergo, publicada por entregas en junio de 1922 con el nombre de \u201cUna semana con Francisco Villa en Canutillo\u201d, fue la ra\u00edz y raz\u00f3n del complot que llev\u00f3 al asesinato del exjefe de la Divisi\u00f3n del Norte.<\/p>\r\n<p style=\"text-align: justify;\">Pi\u00f1\u00f3n deja entrever que el enviado del peri\u00f3dico public\u00f3 de manera tendenciosa y alarmista sus declaraciones respecto a la pol\u00edtica nacional y a los posibles candidatos a ocupar la presidencia de la rep\u00fablica: \u201cyo comprendo que estoy en una situaci\u00f3n muy especial, por mi relaci\u00f3n tan cercana al general, por el conocimiento que tengo de todo lo que sucedi\u00f3 en Canutillo y por la correspondencia que obra en mi poder, soy, por lo tanto, el \u00fanico que puede desmentir al se\u00f1or Hern\u00e1ndez Llergo por las falsedades que public\u00f3 en su reportaje [\u2026] Esa campa\u00f1a de desprestigio period\u00edstico encaja perfectamente como una obra maestra de la calumnia, una infamia que prepar\u00f3 la desaparici\u00f3n del general Villa del cuadro de la vida nacional. Este se\u00f1or sabr\u00e1 por consigna de qui\u00e9n lo hizo y responder\u00e1 ya s\u00f3lo ante su conciencia\u201d.<\/p>\r\n<p style=\"text-align: justify;\">Estas declaraciones son importantes, pues es la primera y \u00fanica vez que se ha sumado a la historia del complot, la posibilidad de que <em>El Universal<\/em> hubiera estado involucrado.<\/p>\r\n<p style=\"text-align: justify;\">El \u00fanico caso reportado por Eugenio Mart\u00ednez, jefe de operaciones militares en Chihuahua, fue el del general Antonio Ruiz quien invit\u00f3 al exguerrillero a encabezar una rebeli\u00f3n en contra del gobierno constituido. Villa aprehendi\u00f3 en Canutillo al instigador y al capit\u00e1n que lo acompa\u00f1aba, los puso a disposici\u00f3n del jefe de la zona militar quien a su vez los condujo a la prisi\u00f3n de Chihuahua, donde se les form\u00f3 un consejo de guerra que los conden\u00f3 a la pena m\u00e1xima por \u201chaberse comprobado su actitud rebelde y ser miembros del ej\u00e9rcito en servicio activo\u201d.<\/p>\r\n<p style=\"text-align: justify;\">Entre las m\u00e1s frecuentes noticias que corrieron en contra del exjefe de la Divisi\u00f3n del Norte, estaban aquellas que aseguraban estar haciendo acopio de armas para sublevarse de nuevo, lo cual result\u00f3 ser \u201cuna calumnia\u201d. La correspondencia entre Villa y Obreg\u00f3n prueba que este le regal\u00f3 un par de ametralladoras Thompson calibre 45; le envi\u00f3 cartuchos y prometi\u00f3 nuevo armamento para uso exclusivo de su escolta.<\/p>\r\n<p style=\"text-align: justify;\">En septiembre de 1922, Villa agradeci\u00f3 al mandatario la suma de 10 000 pesos destinados a la compra de uniformes, y el ofrecimiento de proporcionarle armamento para su escolta. No sin inquirir a quien entregar el viejo material, una vez recibido el nuevo. Por otra parte, acusa recibo de 4 000 cartuchos m\u00e1user recibidos por conducto del Departamento Fabril.<\/p>\r\n<p style=\"text-align: justify;\">Ocho meses despu\u00e9s envi\u00f3 a Eugenio Mart\u00ednez una petici\u00f3n para que se le autorizara la compra de 10 000 cartuchos 7 mil\u00edmetros para los \u201cnuevos y buenos rifles mausser\u201d que el gobierno le hab\u00eda enviado, en vista de que las municiones anteriores hab\u00edan resultado obsoletas e inservibles para estos. Al hacerlo de su conocimiento le ped\u00eda tambi\u00e9n informar a la superioridad, con el objeto de no dar lugar a una mala interpretaci\u00f3n \u201cque a ello bien ha visto usted soy ajeno para no ir a cometer errores y para que a la vez se digne usted solicitar el correspondiente permiso para introducir y traer dichas municiones de El Paso, Texas, que es donde he gestionado dichos cartuchos, estim\u00e1ndole se sirva comunicarme en su oportunidad lo que a bien se disponga sobre el particular.\u201d<\/p>\r\n<p style=\"text-align: justify;\">Las versiones que corrieron sobre el acopio de armas y diversas querellas pendientes de resoluci\u00f3n, antiguas y nuevas, habr\u00edan de conformar una bien articulada red que se fue tejiendo, en torno del general, hasta culminar con su asesinato.<\/p>\r\n<p style=\"text-align: justify;\">Entre los hombres que canalizaron sus agravios en el complot para asesinar al ex revolucionario estuvo Melit\u00f3n Lozoya, antiguo miembro de las defensas sociales en los ranchos de Amador y La Cochinera, Chih., que hab\u00edan combatido a los villistas. Durante el per\u00edodo de la guerrilla, su hermano Justo hab\u00eda sido aprehendido en Hidalgo del Parral, exigi\u00e9ndose por su libertad la suma de 4 000 pesos. Cuando el general se estableci\u00f3 en Canutillo, lleg\u00f3 a sus o\u00eddos que Melit\u00f3n Lozoya hab\u00eda vendido lo poco que quedaba de la propiedad en pie y lo llam\u00f3 a cuentas. Este explic\u00f3 que cuando, efectivamente, vendi\u00f3 todo, hab\u00eda sido con autorizaci\u00f3n de la familia Jurado, sus antiguos due\u00f1os, y no pod\u00eda haber adivinado que la propiedad pasar\u00eda a sus manos. Villa le dio plazo de un mes para regresar todo lo que all\u00ed hab\u00eda. Ante la imposibilidad material de devolver lo vendido y sentir amenazada su vida Melit\u00f3n fue pieza clave para la organizaci\u00f3n del complot.<\/p>\r\n<p style=\"text-align: justify;\">El 15 de julio de 1922, Villa se dirigi\u00f3 a su \u201ccompadre\u201d el general Eugenio Mart\u00ednez, para ponerlo en antecedentes de una \u201cpeque\u00f1a chirinola\u201d y evitar cualquier err\u00f3nea interpretaci\u00f3n en el caso de que alguien quisiera sorprenderlo. La misiva se\u00f1alaba que su otrora amigo y compa\u00f1ero de armas Ricardo Michel y \u00e9l \u201cse hab\u00edan puesto mal.\u201d<\/p>\r\n<p style=\"text-align: justify;\">Las desavenencias con Michel databan de tiempo atr\u00e1s, cuando en plena guerrilla Villa les orden\u00f3 a \u00e9l y a Jos\u00e9 Galaviz que destruyeran las v\u00edas del ferrocarril entre Durango y Torre\u00f3n, para evitar ser sorprendido por tropas federales cuando intentara tomar la primera de dichas plazas. La desobediencia de ambos le cost\u00f3 el fracaso y la p\u00e9rdida de Mart\u00edn L\u00f3pez, uno de sus hombres m\u00e1s cercanos y queridos.<\/p>\r\n<p style=\"text-align: justify;\">Ya en Canutillo, entr\u00f3 en franco pleito con su ex lugarteniente que, sin su autorizaci\u00f3n, extrajo de la hacienda m\u00e1s de \u201ccien toneladas de c\u00e1scara de encino rojo\u201d en beneficio de su suegro Felipe Santiesteban, propietario de una tener\u00eda en Parral. Villa le dijo que era \u201cun p\u00edcaro sin pensamiento y criterio rectos\u201d y escribi\u00f3 una larga carta al jefe militar de Chihuahua, denunciando los abusos.<\/p>\r\n<figure id=\"attachment_20767\" aria-describedby=\"caption-attachment-20767\" style=\"width: 900px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><img decoding=\"async\" loading=\"lazy\" class=\" wp-image-20767\" src=\"http:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2024\/08\/BIC_61_015-300x214.jpg\" alt=\"\" width=\"900\" height=\"642\" srcset=\"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2024\/08\/BIC_61_015-300x214.jpg 300w, https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2024\/08\/BIC_61_015-768x547.jpg 768w, https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2024\/08\/BIC_61_015.jpg 900w\" sizes=\"(max-width: 900px) 100vw, 900px\" \/><figcaption id=\"caption-attachment-20767\" class=\"wp-caption-text\">Rendici\u00f3n de Francisco Villa, 1920, inv. 5755. SINAFO-FN. Secretar\u00eda de Cultura-INAH-M\u00c9X.<\/figcaption><\/figure>\r\n<p style=\"text-align: justify;\">En una nueva misiva, fechada el 22 de julio de 1922, le refiere que en cierta ocasi\u00f3n envi\u00f3 a Michel a tratar un asunto con el presidente de la rep\u00fablica, circunstancia que aprovech\u00f3 para hacer una reclamaci\u00f3n por 40 000 pesos a nombre de su suegro, seg\u00fan dijo, por haber perdido esa cantidad en pieles, a causa de la lucha armada. El exguerrillero manifest\u00f3 la pena y el disgusto que tal proceder le hab\u00edan causado pues, siendo una comisi\u00f3n directamente suya, el presidente podr\u00eda haber cre\u00eddo que llevaba su aprobaci\u00f3n y consentimiento, \u201ccosa que yo ignoraba por completo y s\u00f3lo lo supe hasta el regreso del referido se\u00f1or, de la ciudad de M\u00e9xico.\u201d En su carta Villa admite haber intentado, infructuosamente, detener a Michel para hacerlo comparecer ante las autoridades.<\/p>\r\n<p style=\"text-align: justify;\">En febrero de 1923 Villa le demand\u00f3 judicialmente a su excompa\u00f1ero de armas el pago de un pr\u00e9stamo adeudado desde 1921 y pidi\u00f3 el secuestro provisional de animales, semillas y dem\u00e1s bienes que tuviera en su propiedad de la Hacienda de La Rueda, municipalidad de Villa Ocampo, Durango.<\/p>\r\n<p style=\"text-align: justify;\">Para agravar m\u00e1s la situaci\u00f3n, lleg\u00f3 a o\u00eddos del general la noticia de que Santiesteban y Michel publicar\u00edan en la prensa muchas cosas que lo difamar\u00edan, de ah\u00ed que se dijera dispuesto \u2013en respuesta a un telegrama del primero\u2013 a resolver a balazos sus diferencias \u201cen esa (Parral) o a salir con usted cuando me lo indique, para que as\u00ed, el d\u00eda que nos encontremos pueda estar prevenido y no diga que yo les gano a los hombres con ventaja, pues m\u00e1s bien espero que me acometan para luego defenderme.\u201d<\/p>\r\n<p style=\"text-align: justify;\">El 24 de abril en otra misiva al jefe de operaciones militares en Chihuahua, Villa le dice: \u201ccu\u00eddeme, no deje que los elementos mal intencionados, los que s\u00f3lo buscan las discordias para su propia conveniencia, pretendieren hacerme v\u00edctima de alguna injusticia en la vida\u201d. Felipe Santiesteban habr\u00eda de sumarse al complot para asesinar a Villa.<\/p>\r\n<p style=\"text-align: justify;\">Otro enemigo en escena fue Jes\u00fas Herrera Cano, Administrador del Timbre (jefe de la oficina federal de Hacienda) en Torre\u00f3n, hermano menor de Maclovio y Luis Herrera. Ambos generales, al frente de la brigada Ju\u00e1rez, hab\u00edan formado parte de la Divisi\u00f3n del Norte y tras la escisi\u00f3n del constitucionalismo, los Herrera optaron por seguir al primer jefe, hecho considerado por Villa una traici\u00f3n que nunca perdon\u00f3.<\/p>\r\n<p style=\"text-align: justify;\">En 1919, durante el periodo de la guerrilla, los villistas ocuparon Parral y tomaron presos a los miembros de la Defensa Social entre los que se encontraban Jes\u00fas Herrera y sus hijos Zeferino y Melchor, padre y hermanos respectivamente de los desaparecidos Maclovio y Luis. Villa se comprometi\u00f3 a respetar la vida de todos los \u201csocialistas\u201d, excepto la de los Herrera, se\u00f1alados de haber apoyado a la Expedici\u00f3n Punitiva que buscaba a Villa por la geograf\u00eda chihuahuense, tras el ataque a Columbus, Nuevo M\u00e9xico.<\/p>\r\n<p style=\"text-align: justify;\">Poco antes de firmarse el Manifiesto de Tlahualilo, a principios de agosto de 1920, el exjefe de la Divisi\u00f3n del Norte envi\u00f3 a Jes\u00fas Herrera Cano, un telegrama en el que le ped\u00eda \u201colvidar todos los rencores\u201d pues era necesaria la uni\u00f3n de todos los mexicanos en la nueva etapa que viv\u00eda el pa\u00eds. Tambi\u00e9n le hacia saber que hab\u00eda llegado a sus o\u00eddos la noticia de que \u00e9l, Cano, no omitir\u00eda ning\u00fan sacrificio ni dinero para perjudicarlo, y esperaba cambiara de opini\u00f3n.<\/p>\r\n<p style=\"text-align: justify;\">Lo ocurrido despu\u00e9s, fue una guerra period\u00edstica de denuncias y un constante y mutuo espionaje para cuidarse las espaldas. Algunos medios aseguraron que Herrera Cano hab\u00eda metido a la c\u00e1rcel a antiguos miembros de la Divisi\u00f3n del Norte, entre ellos al general Jos\u00e9 Garc\u00eda y al coronel Rosario Jim\u00e9nez, acus\u00e1ndolos de asesinato frustrado a su persona.<\/p>\r\n<p style=\"text-align: justify;\">Villa asegur\u00f3 que esos hombres eran inocentes de la acusaci\u00f3n e inici\u00f3 una relaci\u00f3n epistolar con el general Eugenio Mart\u00ednez, poni\u00e9ndolo al tanto de la situaci\u00f3n. En marzo de 1923, Villa dirigi\u00f3 una extensa carta a F\u00e9lix F. Palavicini, director de <em>El Universal<\/em>, solicitando su inserci\u00f3n en el diario, se\u00f1alando que ven\u00eda sufriendo persecuciones ordenadas por Jes\u00fas Herrera para asesinarlo: \u201chace a\u00f1o y medio que Herrera ha estado sosteniendo gavillas de hasta 15 hombres para que me asesinen [\u2026] y ha llegado a echar la bravata de que me dejar\u00e1 de perseguir, cuando a \u00e9l se le acabe el dinero\u201d. Copia de dicha carta lleg\u00f3 tambi\u00e9n a manos del presidente \u00c1lvaro Obreg\u00f3n y de su secretario de Gobernaci\u00f3n, Plutarco El\u00edas Calles. Hasta entonces, el general aseguraba estar a la defensiva pues \u00e9l, hombre de guerra en otras \u00e9pocas, estaba consagrado al trabajo activo y tranquilo de los campos. \u201cFalto de garant\u00edas [\u2026] me las podr\u00eda proporcionar fusilando a Herrera y este ser\u00eda el \u00fanico responsable de lo que aconteciera\u201d.<\/p>\r\n<figure id=\"attachment_20761\" aria-describedby=\"caption-attachment-20761\" style=\"width: 642px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><img decoding=\"async\" loading=\"lazy\" class=\" wp-image-20761\" src=\"http:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2024\/08\/BIC_61_032-225x300.jpg\" alt=\"\" width=\"642\" height=\"856\" srcset=\"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2024\/08\/BIC_61_032-225x300.jpg 225w, https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2024\/08\/BIC_61_032.jpg 675w\" sizes=\"(max-width: 642px) 100vw, 642px\" \/><figcaption id=\"caption-attachment-20761\" class=\"wp-caption-text\">El Universal. Segunda Secci\u00f3n, 21 de julio de 1923.<\/figcaption><\/figure>\r\n<p style=\"text-align: justify;\">Esta velada amenaza y el historial tr\u00e1gico, heredado de la revoluci\u00f3n, contribuir\u00eda a que Jes\u00fas Herrera entrara en el complot para el asesinato.<\/p>\r\n<p style=\"text-align: justify;\">Se fue as\u00ed conformando el grupo de instigadores y organizadores del plan para asesinar a Villa; Jes\u00fas Herrera hizo mancuerna con su \u00edntimo amigo Gabriel Ch\u00e1vez, pr\u00f3spero comerciante y ganadero de Parral, quien encabez\u00f3 la comisi\u00f3n para surtir de v\u00edveres, pastura y armas a los nueve emboscados que perpetrar\u00edan el crimen.<\/p>\r\n<p style=\"text-align: justify;\">Una vez urdido el plan, Herrera y Ch\u00e1vez viajaron a la ciudad de M\u00e9xico para entrevistarse con Plutarco El\u00edas Calles, secretario de Gobernaci\u00f3n, a quien solicitaron apoyo para llevar a efecto el proyecto. Este y Joaqu\u00edn Amaro, jefe de operaciones militares en el Norte, presionaron a Obreg\u00f3n para autorizarlo aduciendo razones pol\u00edticas de primer orden. El presidente respondi\u00f3 que Villa estaba trabajando en paz y cumpl\u00eda con todo lo que hab\u00eda ofrecido al retirarse a la vida privada.<\/p>\r\n<p style=\"text-align: justify;\">Finalmente el mandatario acab\u00f3 por ceder, no sin antes advertirles tener cuidado de no inmiscuir al gobierno. Las pruebas del apoyo que dieron los altos funcionarios del gobierno federal a los asesinos materiales de Villa fueron localizadas por el historiador Friedrich Katz en los Archivos Plutarco El\u00edas Calles y Fernando Torreblanca.<\/p>\r\n<p style=\"text-align: justify;\">\u201cObreg\u00f3n dej\u00f3 a Calles y a Amaro hacer lo que quisieron y \u00e9l, como Poncio Pilatos, se lav\u00f3 las manos, porque con su apoyo t\u00e1cito, adem\u00e1s de los matones que contrat\u00f3 Melit\u00f3n Lozoya, muchas otras personas de Parral intervinieron en el complot para asesinar al general.\u201d Jes\u00fas Salas Barraza, diputado por el estado de Durango, se ostent\u00f3 siempre como autor intelectual del asesinato de Villa, aunque en realidad se arrog\u00f3 la misi\u00f3n de desviar la atenci\u00f3n p\u00fablica sobre los verdugos pol\u00edticos.<\/p>\r\n<p>Cada uno de los asesinos materiales recibi\u00f3 300 pesos. Unos organizaron, otros negociaron y finalmente ejecutaron con la anuencia de \u201cencumbrados personajes, entre otros Plutarco El\u00edas Calles\u201d.<\/p>\r\n<p>As\u00ed, en medio de la impunidad, termin\u00f3 la vida de Pancho Villa.<\/p>\r\n<h3><strong>PARA SABER M\u00c1S:<\/strong><\/h3>\r\n<ul>\r\n<li>Ceja Reyes, V\u00edctor, <em>Yo mat\u00e9 a Villa<\/em>, M\u00e9xico, Populibros \u201cLa Prensa\u201d, 1960.<\/li>\r\n<li>Hern\u00e1ndez Llergo, Regino, <em>Una semana con Francisco Villa en Canutillo<\/em>, M\u00e9xico, fce, <em>El Universal<\/em>, 2016.<\/li>\r\n<li>Katz, Friedrich, \u201cEl asesinato de Pancho Villa\u201d, <em>Bolet\u00edn Fideicomiso Archivos Plutarco El\u00edas Calles y Fernando Torreblanca,<\/em> 1999, en https:\/\/cutt.ly\/fwqo2EOh<\/li>\r\n<li>Osorio, Rub\u00e9n, <em>Pancho Villa. Ese Desconocido<\/em>, Chihuahua, Chih., Talleres Gr\u00e1ficos del Estado, 1991.<\/li>\r\n<li>V\u00e9ase \u201cMuerte de Pancho Villa\u201d, dir. Mario Hern\u00e1ndez, 1974, en <a href=\"https:\/\/cutt.ly\/Dwqo2DhL\">https:\/\/cutt.ly\/Dwqo2DhL<\/a><\/li>\r\n<\/ul>\r\n<p>&nbsp;<\/p>\r\n<h2 style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #008080;\"><\/span><\/h2>","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Guadalupe Villa G.Instituto Mora En revista BiCentenario. El ayer y hoy de M\u00e9xico, n\u00fam. 61. Distintas operaciones de propaganda contra el jefe revolucionario que hab\u00eda dejado las armas en 1920 fueron urdiendo el crimen cometido tres a\u00f1os despu\u00e9s. Supuestos intentos de rebeli\u00f3n y acusaciones de acopios de armas, traici\u00f3n de antiguos compa\u00f1eros dispuestos a cobrar antiguas cuentas, como Calles, Amaro y Obreg\u00f3n, formaron parte de la trama. \u00a0\u201cDespu\u00e9s de muerto, le he de dar de comer a muchos Y ni muerto me van a dejar descansar\u201d Pancho Villa. Cuando Francisco Villa cay\u00f3 v\u00edctima de una emboscada en Parral, Chihuahua, el 20 de julio de 1923, un peri\u00f3dico de circulaci\u00f3n nacional public\u00f3 una caricatura que apuntaba a que el autor intelectual del crimen hab\u00eda sido Plutarco El\u00edas Calles: \u201c\u00bfQui\u00e9n mat\u00f3 a Villa? \u00a1C\u00e1lle\u2026se se\u00f1or!\u201d. En 1920 Villa y sus hombres firmaron el armisticio que puso fin a diez a\u00f1os de lucha<\/p>\n","protected":false},"author":8,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[21,2680],"tags":[2412,1284,2263,2685],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/19018"}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/8"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=19018"}],"version-history":[{"count":10,"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/19018\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":22464,"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/19018\/revisions\/22464"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=19018"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=19018"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=19018"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}