﻿{"id":18123,"date":"2023-07-05T20:23:08","date_gmt":"2023-07-06T02:23:08","guid":{"rendered":"http:\/\/revistabicentenario.com.mx\/?p=18123"},"modified":"2025-07-30T18:54:30","modified_gmt":"2025-07-31T00:54:30","slug":"muerte-de-un-anarquista","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/archivos\/muerte-de-un-anarquista\/","title":{"rendered":"Muerte de un anarquista"},"content":{"rendered":"\r\n<p>Guadalupe Villa G.<br \/>Instituto Mora<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<h4 class=\"has-text-color has-vivid-red-color\"><span style=\"color: #800000;\"><strong>Revista\u00a0<\/strong><em><strong>BiCentenario. El ayer y hoy de M\u00e9xico<\/strong><\/em><strong>, n\u00fam. 58.<\/strong><\/span><\/h4>\r\n<p><a href=\"http:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2024\/09\/BiC_58_07_Anarquista.pdf\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\"><img decoding=\"async\" class=\"aligncenter size-full wp-image-16736\" src=\"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2022\/12\/BotonPDF2-e1670355523220.png\" alt=\"\" width=\"87\" height=\"44\" \/><\/a><\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<h3 class=\"wp-block-heading\" style=\"text-align: justify;\">Hace un siglo mor\u00eda en una c\u00e1rcel estadunidense el pensador que vaticin\u00f3 la revoluci\u00f3n mexicana. La pluma anarquista de Ricardo Flores Mag\u00f3n lo convirti\u00f3 en el intelectual de la revoluci\u00f3n, el que convenc\u00eda con las ideas \u2013confundidas con socialismo\u2013, y que para algunos est\u00e1 por encima de las figuras de Madero y Carranza.<span style=\"color: #008080;\"><img fetchpriority=\"high\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter size-full wp-image-21711\" src=\"http:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2023\/07\/BiC_58_022.jpg\" alt=\"\" width=\"509\" height=\"800\" srcset=\"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2023\/07\/BiC_58_022.jpg 509w, https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2023\/07\/BiC_58_022-191x300.jpg 191w\" sizes=\"(max-width: 509px) 100vw, 509px\" \/><\/span><\/h3>\r\n<div class=\"wp-block-image\">\u00a0<\/div>\r\n\r\n\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">Ricardo Flores Mag\u00f3n muri\u00f3 el 21 de noviembre de 1922 en la penitenciar\u00eda federal de Leavenworth, Kansas. Cerraba as\u00ed un ciclo que desde principios de siglo XX lo hab\u00eda identificado como precursor de la revoluci\u00f3n mexicana. La formaci\u00f3n intelectual que inici\u00f3 en la preparatoria, los estudios profesionales en la Escuela de Jurisprudencia y las lecturas de los fil\u00f3sofos sociales de fines del siglo XIX (el franc\u00e9s Pierre-Joseph Proudhon, los rusos Mijail Bakunin y Piotr Kropotkin, el italiano Errico Malatesta, todos ellos revolucionarios anarquistas, y el comunista alem\u00e1n Karl Marx) modelaron un car\u00e1cter comprometido y apasionado en la pol\u00edtica y en el periodismo.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">La persecuci\u00f3n de la libertad como bien supremo fue la bandera anarquista y, en su lucha, estuvo impl\u00edcita la supresi\u00f3n de las fuerzas opuestas al logro de esa meta: capital (agrario), gobierno y clero eran la tr\u00edada de la cual emerg\u00eda la desigualdad social que obstaculizaba la libertad del hombre. Flores Mag\u00f3n se calificaba a s\u00ed mismo como un anarco-comunista, encaminando su acci\u00f3n revolucionaria contra la propiedad de la tierra, procurando su destrucci\u00f3n. \u201cPor el hierro y el fuego debe ser exterminado lo que por el hierro y el fuego se sostiene\u201d. \u201c\u00a1Tierra y Libertad o muerte!\u201d<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">Ricardo escribi\u00f3: \u201cImagino qu\u00e9 feliz ser\u00e1 el pueblo mexicano cuando sea due\u00f1o de la tierra, trabaj\u00e1ndola todos en com\u00fan como hermanos y reparti\u00e9ndose los productos fraternalmente, seg\u00fan las necesidades de cada cual [\u2026] cualquier soluci\u00f3n al problema de la tierra \u2018que no tenga como base el comunismo, tanto en la producci\u00f3n como en el consumo, ser\u00e1 un fracaso\u2019.\u201d<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">El anarquismo de Flores Mag\u00f3n permaneci\u00f3 largo tiempo soterrado, haciendo creer a los dem\u00e1s que la suya era una ideolog\u00eda socialista: \u201cSolamente los anarquistas sabr\u00e1n que somos anarquistas y les aconsejaremos que no se llamen as\u00ed para no asustar a los imb\u00e9ciles.\u201d<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">Esta convicci\u00f3n extrema no fue compartida por muchos de sus correligionarios del Partido Liberal Mexicano, algunos rompieron con \u00e9l, se alejaron y abandonaron la utop\u00eda irrealizable a la que se aferr\u00f3 Ricardo. Extra\u00f1o personaje para muchos que, en lo personal, no tom\u00f3 las armas, se limit\u00f3 a dirigir, a agitar, contradiciendo de ese modo el postulado de la libertad absoluta.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">Ricardo Flores Mag\u00f3n fue tenido como un hombre peligroso en M\u00e9xico y en Estados Unidos. Perseguido en ambas naciones, pas\u00f3 la mayor parte de su vida revolucionaria en diversas prisiones aqu\u00ed y all\u00e1. Cuando enfermo y casi ciego purg\u00f3 su \u00faltima prisi\u00f3n en Leavenworth, mantuvo la esperanza de ser liberado mediante una amnist\u00eda que posiblemente lo incluyera en la lista de presos pol\u00edticos, tras el final de la primera guerra mundial, lo que no ocurri\u00f3. La petici\u00f3n de indulto alcanz\u00f3 al presidente Warren G. Harding, quien puso como condici\u00f3n que los presos se arrepintieran, pero Ricardo se neg\u00f3 a cumplir con el requisito. Tampoco el estado de salud del reo fue tomado en cuenta, al considerar que era un \u201ctruco de abogados\u201d.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">En una carta, citada por Claudio Lomnitz, en la cual Ricardo Flores Mag\u00f3n se dirige a la Direcci\u00f3n del Partido Socialista expres\u00f3:<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\">\r\n<p style=\"text-align: justify;\">As\u00ed pues, mi destino est\u00e1 decidido. Tengo que morir dentro de los muros de la c\u00e1rcel, porque ya no tengo cuarenta y dos a\u00f1os, sino cuarenta y siete [\u2026] y veinti\u00fan a\u00f1os es una sentencia de muerte para m\u00ed [\u2026] Nunca esper\u00e9 triunfar en mi lucha, pero sent\u00ed que era mi deber persistir, consciente de que tarde o temprano la humanidad adoptar\u00eda el camino del intercambio social basado en el amor [\u2026] mi presente y mi futuro son negros, pero estoy seguro de que se abre un brillante futuro para la raza humana y ese es mi consuelo, es ciertamente lo que me tranquiliza [\u2026] como amante de la belleza, me siento entusiasmado ante ese futuro.<\/p>\r\n<\/blockquote>\r\n\r\n\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">Por ese entonces, los diputados del Congreso de la Uni\u00f3n en M\u00e9xico votaron a favor de otorgarle una pensi\u00f3n para que pudiera aliviar en algo su condici\u00f3n en la c\u00e1rcel, pero rechaz\u00f3 amablemente el ofrecimiento: \u201cNo creo en el Estado, sostengo la abolici\u00f3n de las fronteras internacionales; lucho por la fraternidad universal del hombre; considero al Estado como una instituci\u00f3n creada por el capitalismo para garantizar la explotaci\u00f3n y subyugaci\u00f3n de las masas. Por consiguiente, todo dinero obtenido del Estado representa el sudor, la angustia y el sacrificio de los trabajadores.\u201d<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p>Ricardo Flores Mag\u00f3n fue congruente con su ideolog\u00eda anarquista de la cual jam\u00e1s abjur\u00f3.\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0<\/p>\r\n\r\n\r\n<hr class=\"wp-block-separator is-style-default\" \/>\r\n\r\n\r\n\r\n\r\n<h3 style=\"text-align: center;\">\u201cUn hombre delante del cual debemos inclinarnos todos los revolucionarios\u201d<\/h3>\r\n<figure id=\"attachment_21712\" aria-describedby=\"caption-attachment-21712\" style=\"width: 600px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><img decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-21712\" src=\"http:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2023\/07\/BiC_58_023.jpg\" alt=\"\" width=\"600\" height=\"800\" srcset=\"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2023\/07\/BiC_58_023.jpg 600w, https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2023\/07\/BiC_58_023-225x300.jpg 225w\" sizes=\"(max-width: 600px) 100vw, 600px\" \/><figcaption id=\"caption-attachment-21712\" class=\"wp-caption-text\">Antonio D\u00edaz Soto y Gama, ca. 1912, inv. 644060. SINAFO-FN. Secretar\u00eda de Cultura-INAH-M\u00c9X. Reproducci\u00f3n autorizada por el INAH.<\/figcaption><\/figure>\r\n\r\n\r\n\r\n\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">El abogado potosino Antonio D\u00edaz Soto y Gama, colaborador de <em>Regeneraci\u00f3n<\/em> y alguna vez correligionario de Ricardo Flores Mag\u00f3n, perdi\u00f3 su estima cuando opt\u00f3 por sumarse a la lucha maderista y luego a la zapatista. Vituperado por su antiguo camarada como desequilibrado mental, oportunista y sinverg\u00fcenza, ser\u00eda \u00e9l el encargado de dar la noticia de su muerte y pronunciar un discurso en su honor ante la C\u00e1mara de Diputados, que aqu\u00ed se reproduce.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p>Compa\u00f1eros:<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">Tengo el honor, como uno de los \u00faltimos, de los m\u00e1s indignos compa\u00f1eros que fui de Ricardo Flores Mag\u00f3n, tengo el honor de dar a esta C\u00e1mara la noticia de su muerte, ocurrida ayer en Los \u00c1ngeles, California [en realidad ocurrida, como se ha dicho, en Leavenworth, Kansas].<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p>Yo no dir\u00e9 que quisiera ser orador para hablar de Ricardo Flores Mag\u00f3n.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">Los hombres grandes, dice Mart\u00ed, no necesitan, para ser elogiados, de grandes palabras. Para hablar de los hombres grandes se debe hablar, urge hablar con frase clara y sencilla, como clara y sencilla fue la vida de estos hombres.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">Nadie quiz\u00e1 m\u00e1s grande entre los revolucionarios mexicanos, que Ricardo Flores Mag\u00f3n. Ricardo Flores Mag\u00f3n, modesto, Ricardo Flores Mag\u00f3n, que tuvo la fortuna, la dicha inmensa de jam\u00e1s ser vencedor; Ricardo Flores Mag\u00f3n que s\u00f3lo conoci\u00f3 las espinas y los dolores de la revoluci\u00f3n, es un hombre delante del cual debemos inclinarnos todos los revolucionarios que hemos tenido, quiz\u00e1, la desgracia de saborear algo de los manjares servidos en el banquete de la revoluci\u00f3n.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">Para Ricardo Flores Mag\u00f3n no debe haber frases de dolor ni tribunas enlutadas: ser\u00eda demasiado burgu\u00e9s, demasiado indigno de ese hombre grande, de este rebelde excelso, venir aqu\u00ed y pedir cosas burguesas; yo quiero en este momento tener algo de la rebeld\u00eda de aquel numen de la rebeld\u00eda, de aquel hombre inquieto, para decir: No necesitamos luto ni llevamos luto en el alma los compa\u00f1eros, los camaradas de Ricardo Flores Mag\u00f3n; llevamos respeto, mucho respeto \u00edntimo, respeto y admiraci\u00f3n profunda por el gran luchador, por el inmenso hombre de car\u00e1cter que se llam\u00f3 Ricardo Flores Mag\u00f3n.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">Ricardo Flores Mag\u00f3n que no fue vencedor y por eso no se le honr\u00f3; Ricardo Flores Mag\u00f3n que no lleg\u00f3 a la presidencia como Madero ni a la Primera Jefatura como Carranza ni a los honores como hoy llegan los jefes militares de la revoluci\u00f3n; Ricardo Flores Mag\u00f3n, sin embargo, es el precursor de la revoluci\u00f3n, el verdadero autor de ella, el autor intelectual de la revoluci\u00f3n mexicana. Y por eso, porque no fue vencedor, no se le honra; no necesita honores: necesita simplemente la admiraci\u00f3n de todos los revolucionarios, y esa admiraci\u00f3n la tenemos los que no nos inclinamos ni ante el \u00e9xito ni ante los honores ni ante los grandes.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">Para Ricardo Flores Mag\u00f3n s\u00f3lo debe de haber frases de admiraci\u00f3n y de justicia; Ricardo Flores Mag\u00f3n nunca pidi\u00f3 que se enlutara esta tribuna, no lo pedir\u00eda; Ricardo Flores Mag\u00f3n tuvo el gesto de grandeza de rechazar la pensi\u00f3n que esta C\u00e1mara decret\u00f3 en su honor, y no ser\u00eda yo quien manchara su nombre pidiendo que as\u00ed como se enluta la tribuna por un magistrado caduco, representativo de las ideas viejas, fuera a enlutarse esta tribuna que no es digna de la figura de Flores Mag\u00f3n, porque \u00e9l fue m\u00e1s que la C\u00e1mara, fue m\u00e1s que la Representaci\u00f3n Nacional, porque fue la inspiraci\u00f3n, la videncia que llev\u00f3 al pueblo a la revoluci\u00f3n.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">De manera que para \u00e9l no pido m\u00e1s que respeto profundo; que lo respeten los que quieran respetarlo, que se inclinen ante \u00e9l los que tengan para \u00e9l admiraci\u00f3n; poco nos importa que la prensa no lo honre y que los reaccionarios lo desprecien; poco nos importa que la plutocracia norteamericana lo haya marcado con el hierro candente de su maldad y de su ferocidad, y que a esa plutocracia se deba la muerte de Flores Mag\u00f3n.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">Es mejor que esa plutocracia no haya concedido la libertad del gran rebelde; es infinitamente mejor que Ricardo Flores Mag\u00f3n haya cerrado su vida como la abri\u00f3: siempre rebelde, siempre sin prosternarse.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a1Mejor as\u00ed! Ricardo Flores Mag\u00f3n, he dicho, fue el precursor de la revoluci\u00f3n y el autor intelectual de ella; Ricardo Flores Mag\u00f3n prepar\u00f3 el terreno a Madero, y Madero y el maderismo vinieron a encontrarse el terreno preparado, la mesa puesta, por lo menos en el terreno ideol\u00f3gico de la preparaci\u00f3n de las masas; pero como Madero triunf\u00f3, es el \u00eddolo; como Ricardo Flores Mag\u00f3n muri\u00f3 en una c\u00e1rcel, Flores Mag\u00f3n pasar\u00e1 quiz\u00e1 desapercibido para los ojos ingratos. Flores Mag\u00f3n vio la revoluci\u00f3n totalmente, \u00edntegramente en una visi\u00f3n plena de vidente, no de visionario.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">Ricardo Flores Mag\u00f3n abarc\u00f3 todo el problema de la revoluci\u00f3n, como no lo abarc\u00f3 Madero ni tampoco Carranza; basta comparar sus palabras luminosas, sus frases candentes, sus frases de visi\u00f3n y rebeld\u00eda, sus presentimientos anteriores al movimiento de 1910; basta leer cualquiera de sus art\u00edculos al caso y compararlos con el mezquino, con el anodino Plan de San Luis o con el rid\u00edculo Plan de Guadalupe. Para justificar mis palabras, quiero leer un trozo de art\u00edculo que, al caso, como si adivinara lo que iba a suceder, le\u00ed hace unos pocos d\u00edas en un viaje a Morelos.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">Dec\u00eda Ricardo Flores Mag\u00f3n la v\u00edspera misma del rompimiento de las hostilidades contra Porfirio D\u00edaz; dec\u00eda en <em>Regeneraci\u00f3n<\/em>, con fecha 19 de noviembre de 1910, abarcando todo el problema, toda la violencia de la revoluci\u00f3n: \u201cNo es posible predecir, repito, hasta d\u00f3nde llegar\u00e1n las reivindicaciones populares en la revoluci\u00f3n que se avecina\u2026\u201d<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">Aqu\u00ed est\u00e1 todo el programa de la revoluci\u00f3n hecho con una videncia que ya quisieran para s\u00ed los cient\u00edficos. Est\u00e1 todo, est\u00e1 el problema de la tierra; est\u00e1 la posibilidad cient\u00edfica, la posibilidad humana; est\u00e1 la expresi\u00f3n que apenas puede uno creer que exista en los labios de un hombre tan radical y tan vehemente como Flores Mag\u00f3n; casi la videncia del pol\u00edtico, del estadista: \u201c\u2026 pero hay que procurar los m\u00e1s que se pueda\u201d.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">Todo lo previ\u00f3 este hombre: previ\u00f3 que la conquista de la tierra era la base de todas las dem\u00e1s libertades, y que, conquistada la libertad econ\u00f3mica del campesino, sobre esa libertad se edificar\u00eda todo el edificio revolucionario. Y lo dice con esa claridad, con esa llaneza de los ap\u00f3stoles, sin galas ret\u00f3ricas, sin tonalidades l\u00edricas, con una sencillez enorme: \u201cY si nada m\u00e1s eso se obtuviera: ya ser\u00eda un gran paso hacer que la tierra fuera de la propiedad de todos, y si no hubiera fuerza suficiente o suficiente conciencia entre los revolucionarios para obtener m\u00e1s ventaja que esa, ella ser\u00eda la base de reivindicaciones pr\u00f3ximas, que, por la sola fuerza de las circunstancias, conquistar\u00eda el proletariado.\u201d<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a1Qu\u00e9 diferencia entre esto y los alardes de radicalismo excesivo, peligroso y ut\u00f3pico! \u00a1Qu\u00e9 grandeza en la expresi\u00f3n! Por la sola fuerza de las circunstancias. Una vez realizada la emancipaci\u00f3n del campesino, una vez hecha la justicia en el reparto de la tierra, todo lo dem\u00e1s vendr\u00e1 por a\u00f1adidura.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">Y cuando un hombre como este desaparece, y desaparece grande, justo es recordar su memoria, de paso, en tropel, en mont\u00f3n, en desorden como en desorden escribi\u00f3 sus art\u00edculos, como en desorden fue su vida.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">Yo no quiero absolutamente hacer aqu\u00ed alarde de frases oratorias que ni est\u00e1n en mi car\u00e1cter ni podr\u00eda tenerlas ni debo tenerlas en este momento; pero s\u00ed quiero acordarme en globo, en tropel, quiz\u00e1 desordenadamente, de algo de esa personalidad; quisiera acordarme en medio del tropel de recuerdos, de algo que ponga de manifiesto, si posible es, la personalidad de aquel luchador.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">Me acuerdo, de pasada, como en una pincelada, de aquella su peregrinaci\u00f3n por esta ciudad de M\u00e9xico, entonces m\u00e1s mercachifle todav\u00eda que ahora, entonces m\u00e1s terrible todav\u00eda para los revolucionarios, porque hoy se posterga ante ellos, aunque sea hip\u00f3critamente a reserva de herirlos por la espalda cuando pueda porque los ve fuertes. Y entonces no; entonces ser oposicionista era ser visto con desprecio y marcado con el estigma de toda la sociedad metropolitana; y en aquellos momentos, all\u00e1 por el a\u00f1o de 1902, cuando floreci\u00f3 el imperio de las bayonetas en las manos de Bernardo Reyes, atravesaba Ricardo Flores Mag\u00f3n, enhiesto, altivo, entre dos filas de soldados en uni\u00f3n de dos personas ilustres, Juan Sarabia y Librado Rivera, atravesaba las calles de la Metr\u00f3poli, repito, entre dos filas de soldados para ser llevado a la prisi\u00f3n de Santiago Tlatelolco; y Ricardo Flores Mag\u00f3n, en medio de la admiraci\u00f3n y de la estupefacci\u00f3n de los transe\u00fantes, lanz\u00f3 vivas a la revoluci\u00f3n, vivas al porvenir y mueras a Porfirio D\u00edaz, sabiendo muy bien que aquellos mueras le pod\u00edan causar la muerte.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a1Cu\u00e1ntos de los j\u00f3venes y hombres presentes aprendieron a ser revolucionarios y bebieron la linfa revolucionaria de la pluma de los Flores Mag\u00f3n! \u00a1Cu\u00e1ntos deben haber abierto su cerebro y su alma al nuevo aliento, a la nueva vida, por Ricardo Flores Mag\u00f3n!<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">Por eso trat\u00e1ndose de este hombre no caben frases, sino sentimientos; me parece verlo en la c\u00e1rcel de Bel\u00e9n, escribiendo, garrapateando cuartillas con su letra menuda, chiquita, apretada, con su miop\u00eda que deber\u00eda convertirse en ceguera en las prisiones norteamericanas; me parece verlo siempre con fe, siempre con \u00e1nimo, jam\u00e1s desfalleciente, siempre con una serenidad espartana, siempre d\u00e1ndonos lecciones y clases de civismo, de honradez, de energ\u00eda; me parece verlo en aquellos d\u00edas de nuestra juventud cuando muchos j\u00f3venes, que hoy somos ya hombres, sent\u00edamos el aletea impuro y malsano de esta ciudad cortesana, de esta ciudad de placeres, verlo solo, consagrado a su idea, a esa obsesi\u00f3n gloriosa, a esa sublime obsesi\u00f3n que le dur\u00f3 20 a\u00f1os.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00bfQu\u00e9 clase de hombre era este, qu\u00e9 clase de car\u00e1cter era este? Era el car\u00e1cter del indio de Oaxaca, del indio mixteco o zapoteco, y por eso nosotros los revolucionarios nos enorgullecemos grandemente; ya que los reaccionarios, los hombres enamorados de un pasado que no volver\u00e1, se enorgullecen con tener un Porfirio D\u00edaz, nosotros los revolucionarios, los agraristas, nos enorgullecemos con que Ricardo Flores Mag\u00f3n sea tambi\u00e9n hijo de Oaxaca. \u00a1Ant\u00edtesis curiosa del destino! Frente al tirano m\u00e1s grande y abominable, el m\u00e1s grande de los agitadores libertarios. Si Oaxaca se deshonr\u00f3 por haber nacido all\u00ed un Porfirio D\u00edaz, Oaxaca se enalteci\u00f3 y lav\u00f3 su mancha con haber engendrado a Ricardo Flores Mag\u00f3n.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">Para nosotros los revolucionarios, es un culto el que tenemos para esos hombres que, como Flores Mag\u00f3n, dio su vida por su ideal lentamente, gota a gota, en la prisi\u00f3n oscura; que no tiene grandezas militares ni aplausos de las multitudes ni sonrisas de las hermosas; pero esa gloria, que no es la aureola militar, es m\u00e1s respetable para nosotros que la gloria del que vence en los campos de batalla.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">Y por esto nosotros, los rebeldes, los que no somos militaristas, nos inclinamos y nos inclinaremos siempre m\u00e1s ante un Flores Mag\u00f3n y un Zapata que ante un Madero o ante un Carranza, o ante cualquiera de los vencedores presentes o futuros.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">Y por esto, se\u00f1ores, yo, al bajarme de esta tribuna, no quiero m\u00e1s que esto: un grito ahogado en el alma, pero que quiera decir respeto y admiraci\u00f3n para este hombre, y en lugar de pedir a ustedes algo de luto, algo de tristeza, algo de crespones negros, yo pido un aplauso estruendoso, que los revolucionarios mexicanos, los hermanos de Flores Mag\u00f3n dediquen al hermano muerto, al gran rebelde, al inmenso inquieto, al enorme hombre de car\u00e1cter jam\u00e1s manchado, sin una mancha, sin una vacilaci\u00f3n, que se llam\u00f3 Ricardo Flores Mag\u00f3n.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p>&nbsp;<\/p>\r\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Guadalupe Villa G.Instituto Mora Revista\u00a0BiCentenario. El ayer y hoy de M\u00e9xico, n\u00fam. 58. Hace un siglo mor\u00eda en una c\u00e1rcel estadunidense el pensador que vaticin\u00f3 la revoluci\u00f3n mexicana. La pluma anarquista de Ricardo Flores Mag\u00f3n lo convirti\u00f3 en el intelectual de la revoluci\u00f3n, el que convenc\u00eda con las ideas \u2013confundidas con socialismo\u2013, y que para algunos est\u00e1 por encima de las figuras de Madero y Carranza. \u00a0 Ricardo Flores Mag\u00f3n muri\u00f3 el 21 de noviembre de 1922 en la penitenciar\u00eda federal de Leavenworth, Kansas. Cerraba as\u00ed un ciclo que desde principios de siglo XX lo hab\u00eda identificado como precursor de la revoluci\u00f3n mexicana. La formaci\u00f3n intelectual que inici\u00f3 en la preparatoria, los estudios profesionales en la Escuela de Jurisprudencia y las lecturas de los fil\u00f3sofos sociales de fines del siglo XIX (el franc\u00e9s Pierre-Joseph Proudhon, los rusos Mijail Bakunin y Piotr Kropotkin, el italiano Errico Malatesta, todos ellos revolucionarios anarquistas,<\/p>\n","protected":false},"author":8,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[2615,20,773],"tags":[2582,2288,2306,2309],"class_list":{"0":"post-18123","1":"post","2":"type-post","3":"status-publish","4":"format-standard","6":"category-bicentenario-58-revistanumero","7":"category-revistanumero","8":"category-testimonios-2","9":"tag-anarquismo-mexicano","10":"tag-madero","11":"tag-ricardo-flores-magon","12":"tag-socialismo"},"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/18123","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/8"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=18123"}],"version-history":[{"count":16,"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/18123\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":22429,"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/18123\/revisions\/22429"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=18123"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=18123"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=18123"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}