﻿{"id":18115,"date":"2023-07-05T20:01:38","date_gmt":"2023-07-06T02:01:38","guid":{"rendered":"http:\/\/revistabicentenario.com.mx\/?p=18115"},"modified":"2025-07-30T18:52:44","modified_gmt":"2025-07-31T00:52:44","slug":"la-cocina-se-cuela-en-la-radio-y-television-mexicanas","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/archivos\/la-cocina-se-cuela-en-la-radio-y-television-mexicanas\/","title":{"rendered":"La cocina se cuela en la radio y televisi\u00f3n mexicanas"},"content":{"rendered":"\r\n<p>Luis Ozmar Pedroza Ortega<br \/>Instituto Mora<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<h4 class=\"has-text-color has-vivid-red-color\"><span style=\"color: #800000;\"><strong>Revista\u00a0<\/strong><strong>BiCentenario.<\/strong><em><strong> El ayer y hoy de M\u00e9xico<\/strong><\/em><strong>, n\u00fam. 58.<\/strong><\/span><\/h4>\r\n<p><a href=\"http:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2024\/09\/BiC_58_06_Cocina.pdf\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\"><img decoding=\"async\" class=\"aligncenter size-full wp-image-16736\" src=\"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2022\/12\/BotonPDF2-e1670355523220.png\" alt=\"\" width=\"87\" height=\"44\" \/><\/a><\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<h3 class=\"wp-block-heading\" style=\"text-align: justify;\">El fen\u00f3meno de los altos ratings de los programas de cocina en los medios audiovisuales, tiene su pionera en M\u00e9xico en Josefina Vel\u00e1zquez de Le\u00f3n. Ella fund\u00f3 su propia escuela en 1935 y se convirti\u00f3 en una figura medi\u00e1tica de la \u00e9poca. Cre\u00f3 una editorial con m\u00e1s de 140 t\u00edtulos propios y en 1946 salt\u00f3 al fen\u00f3meno masivo de la radio, al que le seguir\u00eda la televisi\u00f3n a principios de la d\u00e9cada siguiente.<\/h3>\r\n<figure id=\"attachment_21700\" aria-describedby=\"caption-attachment-21700\" style=\"width: 576px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><img fetchpriority=\"high\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-21700\" src=\"http:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2023\/07\/BiC_58_011.jpg\" alt=\"\" width=\"576\" height=\"800\" srcset=\"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2023\/07\/BiC_58_011.jpg 576w, https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2023\/07\/BiC_58_011-216x300.jpg 216w\" sizes=\"(max-width: 576px) 100vw, 576px\" \/><figcaption id=\"caption-attachment-21700\" class=\"wp-caption-text\">Josefina Vel\u00e1zquez de Le\u00f3n, en su cocina, ca. 1941. AGN.<\/figcaption><\/figure>\r\n\r\n\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">\u201cEsta es la historia de la pionera de la televisi\u00f3n gastron\u00f3mica\u201d. Con esa frase se promociona <em>Julia<\/em> (2022), una de las \u00faltimas series lanzadas por la plataforma de <em>streaming<\/em> HBO Max. Se trata de una producci\u00f3n audiovisual que presenta una versi\u00f3n libre de la vida y trabajo de la chef de televisi\u00f3n Julia Child (1912-2004) quien, luego de haber publicado el primer volumen del libro <em>El arte de la cocina francesa<\/em> (1961), se embarc\u00f3 en el proyecto de crear el programa de televisi\u00f3n <em>The French chef<\/em>, que vio la luz en 1963 y presentaba el concepto de programa educativo a trav\u00e9s de la cocina. Si bien es cierto que Julia Child no era la primera chef en televisi\u00f3n, s\u00ed fue la que tuvo mayor impacto debido a la \u00e9poca en que se produjo su programa, puesto que el desarrollo t\u00e9cnico de la televisi\u00f3n en Estados Unidos provoc\u00f3 una mayor captaci\u00f3n de espectadores y una amplia difusi\u00f3n que pronto otros pa\u00edses comenzaron a emular.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">En efecto, el inter\u00e9s por la cocina como una herramienta educativa utilizada en los medios de comunicaci\u00f3n ya ten\u00eda varios ejemplos anteriores a la d\u00e9cada de 1960, y no s\u00f3lo en Estados Unidos, sino en Am\u00e9rica Latina. En M\u00e9xico, justo en los a\u00f1os que comenzaba el ascenso de Child en la televisi\u00f3n, llegaba el final de la obra de una de las cocineras y promotoras m\u00e1s fruct\u00edferas del pa\u00eds: Josefina Vel\u00e1zquez de Le\u00f3n (1899-1968).<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">De familia hidroc\u00e1lida y avecindada en la ciudad de M\u00e9xico desde 1920, Josefina fue la mayor de cuatro hermanas que, siguiendo los valores tradicionales de la \u00e9poca, fue instruida y educada por su madre en torno a actividades como la cocina, el dibujo y la costura. Luego de la muerte de su padre, en 1921, y en contra de los deseos maternos, contrajo nupcias con un comerciante mayor que ella, llamado Joaqu\u00edn Gonz\u00e1lez, quien falleci\u00f3 al cabo de un a\u00f1o de matrimonio. Su condici\u00f3n de viuda contribuy\u00f3 a que ganara independencia, aunque la enfrent\u00f3 a la situaci\u00f3n de decidir qu\u00e9 har\u00eda con su vida y c\u00f3mo subsistir\u00eda. Resolvi\u00f3, entonces, vender los bienes y sociedades de su esposo y emprender, con base en la educaci\u00f3n recibida, un proyecto que le apasionara. As\u00ed, para ayudar al sustento de su familia, comenz\u00f3 a dar clases de cocina y reposter\u00eda en su casa, ubicada en la calle Abraham Gonz\u00e1lez 68, en la ciudad de M\u00e9xico.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<h3 class=\"wp-block-heading\" style=\"text-align: center;\"><strong>Una vida entre ingredientes<\/strong><\/h3>\r\n<figure id=\"attachment_21718\" aria-describedby=\"caption-attachment-21718\" style=\"width: 800px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><img decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-21718\" src=\"http:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2023\/07\/BiC_58_029.jpg\" alt=\"\" width=\"800\" height=\"548\" srcset=\"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2023\/07\/BiC_58_029.jpg 800w, https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2023\/07\/BiC_58_029-300x206.jpg 300w, https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2023\/07\/BiC_58_029-768x526.jpg 768w\" sizes=\"(max-width: 800px) 100vw, 800px\" \/><figcaption id=\"caption-attachment-21718\" class=\"wp-caption-text\">Clases de Josefina Vel\u00e1zquez de Le\u00f3n, ca. 1941. AGN.<\/figcaption><\/figure>\r\n\r\n\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">En 1935, con el apoyo de la compa\u00f1\u00eda de electrodom\u00e9sticos General Electric, Josefina fund\u00f3 una escuela culinaria a la que llam\u00f3, en un primer momento, Academia Calrod, nombre que respond\u00eda a las tendencias y modas que reinaban en la cocina en la primera mitad del siglo XX, que eran el gusto por la cocina francesa y el uso de equipos modernos. En los anuncios publicitarios del <em>Manual pr\u00e1ctico de cocina<\/em> (1936), primer libro que edit\u00f3, se promov\u00edan las clases en su escuela culinaria. En ese manual tambi\u00e9n escribi\u00f3 un breve texto sobre las ventajas de utilizar la nueva estufa General Electric Hotpoin, en el cual el t\u00e9rmino <em>calrod<\/em> era un concepto que obedec\u00eda \u201ca una cuesti\u00f3n de negocios, tecnolog\u00eda y modernidad dom\u00e9stica\u201d. Se trataba de un elemento que ayudaba a que las hornillas tuvieran mayor resistencia al calor, evitaba el desgaste y el fuego se controlaba para una mejor cocci\u00f3n de los alimentos. De ah\u00ed que su empresa culinaria se fundara con la idea de utilizar los aparatos modernos para agilizar tiempos y conservar el sabor de las comidas.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">Al poco tiempo de abrir su academia, las clases de cocina de Josefina tuvieron \u00e9xito dentro de la clase media capitalina. Mujeres casadas y solteras se convirtieron en alumnas de sus ense\u00f1anzas sobre platillos europeos, en especial franceses. Tambi\u00e9n ofrec\u00eda un servicio de banquetes para primeras comuniones y bodas, para lo cual alquilaba el Centro Social Dom\u00e9stico en la calle de Bol\u00edvar n\u00famero 47. Este servicio se especializ\u00f3 gradualmente en platillos mexicanos, adem\u00e1s de contar con una abundante oferta de productos de reposter\u00eda.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">En la d\u00e9cada que corre de 1936 a 1946, Josefina continu\u00f3 consolidando su academia culinaria al mismo tiempo que publicaba varias recetas en la revista <em>Mignon<\/em> y en el peri\u00f3dico <em>El Universal<\/em>, en los que promocion\u00f3 la elaboraci\u00f3n de platillos internacionales y algunos nacionales, como el mole poblano. En 1938 public\u00f3 un segundo libro, <em>Los treinta men\u00fas<\/em>, en donde planteaba un discurso de econom\u00eda dom\u00e9stica, al recomendar una organizaci\u00f3n de los men\u00fas diarios, con el fin de ahorrar gastos y minimizar el desperdicio de alimentos. Esta idea se expondr\u00eda en uno de los lemas que m\u00e1s utiliz\u00f3 en sus recetarios \u201cSaber cocinar es base de econom\u00eda\u201d, que se complementar\u00eda con \u201cLa econom\u00eda es la base de un hogar feliz\u201d. Estas frases estaban asociadas a las modas y tendencias de la \u00e9poca, as\u00ed como a su estrecha relaci\u00f3n con el proyecto modernizador mexicano anclado en el discurso de la econom\u00eda y el desarrollo nacional. As\u00ed, Josefina Vel\u00e1zquez de Le\u00f3n abogaba por el bienestar a trav\u00e9s de una base econ\u00f3mica s\u00f3lida que comenzaba con las actividades del hogar. Este recetario tuvo un buen recibimiento, ya que hubo un sobretiro de la primera edici\u00f3n y, debido a la demanda que suscit\u00f3, ese mismo a\u00f1o sali\u00f3 tambi\u00e9n a la venta la segunda edici\u00f3n.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">En paralelo a esta obra, la autora edit\u00f3 dos publicaciones peri\u00f3dicas, que eran parte de la difusi\u00f3n de la academia. Uno fue el folleto <em>El Arte de Cocinar<\/em>, que apareci\u00f3 de 1943 a 1950, donde se daban recomendaciones para preparar cocina mexicana e internacional, as\u00ed como informaci\u00f3n relacionada con la nutrici\u00f3n, la reposter\u00eda y otras publicaciones culinarias. El otro fue el bolet\u00edn <em>Ideas Novedosas de Cocina y Reposter\u00eda<\/em>, que sigui\u00f3 el mismo discurso y tem\u00e1ticas del primero.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">Fue debido al \u00e9xito de su academia que Josefina pudo financiar una empresa editorial propia. A partir de 1946, Ediciones J. Vel\u00e1zquez de Le\u00f3n fue la encargada de sus recetarios. Ahora bien, contabilizar su producci\u00f3n editorial es dif\u00edcil, pues sus libros no cuentan con colof\u00f3n y la mayor\u00eda prescinde del a\u00f1o de edici\u00f3n, lo que vuelve a su ubicaci\u00f3n temporal una tarea complicada. Puede hacerse un estimado al tener en cuenta que public\u00f3 m\u00e1s de 140 t\u00edtulos, cifra que, multiplicada por 1 000 copias \u2013seg\u00fan los est\u00e1ndares de la \u00e9poca y sin contar las reediciones\u2013 debi\u00f3 rebasar los 140 000 ejemplares. Tambi\u00e9n hay que considerar que la continua aparici\u00f3n de recetarios se debi\u00f3 a la fuerte demanda, pues hubo casos espec\u00edficos que contaron con dos o hasta siete ediciones.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">La publicidad contenida en los recetarios fue importante porque no s\u00f3lo representaba una entrada monetaria para la autora, sino que reflejaba las modas en alimentaci\u00f3n y tecnolog\u00eda de la \u00e9poca. Hay anuncios de diversos productos, como insumos de reposter\u00eda, moldes para postres y gelatinas, servicios de banquetes, variedad de alimentos (enlatados, embutidos, cervezas, vinos y licores, entre muchos m\u00e1s), as\u00ed como de cafeter\u00edas, panader\u00edas, restaurantes, clases particulares, tiendas de ropa y salones de belleza. Cabe destacar que los de electrodom\u00e9sticos y utensilios de cocina ten\u00edan gran presencia. Se ofrec\u00edan desde vajillas y bater\u00edas de cocina hasta estufas, hornos el\u00e9ctricos, batidoras, licuadoras y refrigeradores. Adem\u00e1s, los recetarios, folletos y boletines publicitaban a la academia de cocina, as\u00ed como a sus servicios de banquetes, instrumentos e ingredientes.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">La vasta producci\u00f3n bibliogr\u00e1fica de Josefina Vel\u00e1zquez de Le\u00f3n fue importante porque contribuy\u00f3 al proceso de construcci\u00f3n de la idea de la cocina mexicana. El impacto y presencia de sus recetarios fue decisivo para sustentar el discurso de integraci\u00f3n nacional a trav\u00e9s de los platos nacionales.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<h3 class=\"wp-block-heading\" style=\"text-align: center;\"><strong>La cocina al aire<\/strong><\/h3>\r\n<figure id=\"attachment_21691\" aria-describedby=\"caption-attachment-21691\" style=\"width: 800px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-21691\" src=\"http:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2023\/07\/BiC_58_002.jpg\" alt=\"\" width=\"800\" height=\"575\" srcset=\"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2023\/07\/BiC_58_002.jpg 800w, https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2023\/07\/BiC_58_002-300x216.jpg 300w, https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2023\/07\/BiC_58_002-768x552.jpg 768w\" sizes=\"(max-width: 800px) 100vw, 800px\" \/><figcaption id=\"caption-attachment-21691\" class=\"wp-caption-text\">\u201cStand exclusivo\u201d ca. 1941. AGN.<\/figcaption><\/figure>\r\n\r\n\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">La labor de Josefina Vel\u00e1zquez de Le\u00f3n en la promoci\u00f3n y difusi\u00f3n de la cocina mexicana no s\u00f3lo se limit\u00f3 a la prensa y al mundo editorial, sino que se extendi\u00f3 hasta los medios de comunicaci\u00f3n p\u00fablicos, como la radio y la televisi\u00f3n, los cuales empezaban a tener mayor fuerza como consecuencia del avance tecnol\u00f3gico y por la acelerada asimilaci\u00f3n del estilo de vida moderno estadunidense, el <em>American way of life<\/em>.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">La radiodifusi\u00f3n en M\u00e9xico hab\u00eda comenzado en 1921. Durante las d\u00e9cadas de 1920 y 1930 tuvo una producci\u00f3n experimental, ya que no hab\u00eda uniformidad en el tipo y la periodicidad de las emisiones. Se transmit\u00edan segmentos musicales y culturales, as\u00ed como algunos eventos pol\u00edticos. En esos a\u00f1os fueron surgiendo las primeras estaciones, que luego se convertir\u00edan en grandes referentes radiodifusores. Por ejemplo, la XEN, instalada en 1925 por la empresa General Electric, conocida en ese momento como Radio Mundial y en la actualidad como El Fon\u00f3grafo, fue la primera en ofrecer un programa de noticias continuo a partir de 1930. Ese mismo a\u00f1o comenz\u00f3 la XEW que, con sus 5 000 watts de potencia, pudo tener un alcance nacional y llegar hasta Centro y Sudam\u00e9rica con el lema: \u201cLa voz de la Am\u00e9rica Latina desde M\u00e9xico\u201d.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">Para los a\u00f1os 1940, la radio estaba muy bien consolidada en el pa\u00eds, al ofrecer m\u00fasica, programas culturales y educativos, publicidad y ser un veh\u00edculo de difusi\u00f3n para la pol\u00edtica estatal. En este contexto fue que la cocina de Josefina Vel\u00e1zquez de Le\u00f3n lleg\u00f3 como una propuesta que no s\u00f3lo procur\u00f3 el rendimiento econ\u00f3mico que le prove\u00eda este medio al promover recetas con ingredientes comercializados por diversas empresas de alimentos, sino que fue utilizada como una forma de propaganda para el entretenimiento y ense\u00f1anza de las amas de casa y j\u00f3venes mujeres sobre una labor que se consideraba esencial en el hogar.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">En 1946, Josefina debut\u00f3 en la radio con su programa culinario <em>La flojera en la cocina<\/em>, que se transmiti\u00f3 en la XEW. Antes de comenzar esta producci\u00f3n, hab\u00eda participado en otras emisoras como la XEQ, XEK y la XEJP, mismas que, conociendo las actividades culinarias a las que se dedicaba, y teniendo en cuenta la publicidad de los productos alimenticios, la invitaban a difundir \u201cconsejos para las amas de casa que gustan del buen comer con la econom\u00eda que se puede introducir\u201d.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">Sobre el particular nombre que eligi\u00f3 para su programa radiof\u00f3nico, Josefina declar\u00f3, en una entrevista para el peri\u00f3dico <em>Exc\u00e9lsior<\/em>, que se le hab\u00eda ocurrido debido a que pensaba que la flojera se propagaba como una epidemia entre las mujeres amas de casa, quienes se cansaban de cocinar lo mismo y de no saber m\u00e1s recetas de platillos para variar los men\u00fas cotidianos. Durante la emisi\u00f3n, la cocinera relataba c\u00f3mo se elaboraban algunos platos incluidos en sus recetarios \u2013como <em>Los treinta men\u00fas<\/em> (1938) y <em>Platillos regionales de la rep\u00fablica mexicana <\/em>(1946)\u2013 o propon\u00eda algunas recetas in\u00e9ditas e intentaba que los pasos a seguir fueran f\u00e1ciles y sencillos. Tambi\u00e9n ofrec\u00eda consejos para las mujeres que no ten\u00edan mucho tiempo para cocinar debido al crecientemente acelerado ritmo de la vida moderna y, a favor de sus patrocinadores, ense\u00f1aba a preparar m\u00faltiples recetas, cortas y sabrosas, con nuevos productos enlatados y envasados como pur\u00e9 de tomate, harina de trigo, pasta para sopas, mermeladas, entre muchos m\u00e1s.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">En 1947 compil\u00f3 las recetas que hab\u00eda preparado durante las emisiones de sus participaciones radiof\u00f3nicas en el libro titulado <em>La cocina en el aire. <\/em>Este recetario se estructur\u00f3 en varias secciones: <em>cocktails<\/em>, sopas, sopas secas, huevos, pescados, aves, carnes, verduras, platillos mexicanos, diversos, cereales, postres y reposter\u00eda. Al igual que en otros libros de cocina que escribi\u00f3, incluy\u00f3 una secci\u00f3n dedicada a los platillos t\u00edpicos mexicanos en la que enlist\u00f3 las recetas del mole poblano, de los chiles rellenos, as\u00ed como de las enchiladas, sopes, gorditas aztecas y quesadillas de oro. Cada receta llev\u00f3 el nombre de la estaci\u00f3n en la que fue transmitido el programa donde se prepar\u00f3.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<h3 class=\"wp-block-heading\" style=\"text-align: center;\"><strong><em>Tele-cocina<\/em><\/strong><\/h3>\r\n<figure id=\"attachment_21728\" aria-describedby=\"caption-attachment-21728\" style=\"width: 800px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-21728\" src=\"http:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2023\/07\/BiC_58_039.jpg\" alt=\"\" width=\"800\" height=\"551\" srcset=\"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2023\/07\/BiC_58_039.jpg 800w, https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2023\/07\/BiC_58_039-300x207.jpg 300w, https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2023\/07\/BiC_58_039-768x529.jpg 768w\" sizes=\"(max-width: 800px) 100vw, 800px\" \/><figcaption id=\"caption-attachment-21728\" class=\"wp-caption-text\">Obras completas de cocina, reposter\u00eda y decorado por Josefina Vel\u00e1zquez de Le\u00f3n, ca. 1941. AGN.<\/figcaption><\/figure>\r\n\r\n\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">Mientras que el programa radiof\u00f3nico de Josefina Vel\u00e1zquez de Le\u00f3n, <em>La flojera en la cocina<\/em>, era emitido por la XEW, otro medio de comunicaci\u00f3n tomaba fuerza: la televisi\u00f3n. En 1950 comenzaron las primeras trasmisiones en M\u00e9xico. Durante los dos primeros a\u00f1os de esa d\u00e9cada, surgieron tres canales en la capital del pa\u00eds: el canal 4, de R\u00f3mulo O\u2019Farril; el canal 2, de Emilio Azc\u00e1rraga Vidaurreta, y el canal 5, de Guillermo Gonz\u00e1lez Camarena, quienes, en 1955, se unieron para formar una sola televisora, Telesistema Mexicano, constituy\u00e9ndose como un monopolio privado.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">Como otros pa\u00edses, M\u00e9xico no escap\u00f3 de la propagaci\u00f3n de la televisi\u00f3n, que se volvi\u00f3 un deseado aparato electr\u00f3nico innovador que daba prestigio social y representaba la c\u00faspide de la modernidad en el hogar. En 1952, se calculaba que hab\u00eda unos 20 000 aparatos en todo el pa\u00eds. Esta cifra es pertinente al considerar que, a diferencia de Estados Unidos, donde se concentraba el mayor volumen de televisiones en los hogares, en Am\u00e9rica Latina era considerado un electrodom\u00e9stico de moda y lujo al que muy pocos ten\u00edan acceso. En junio de 1958, el peri\u00f3dico <em>Excelsior<\/em> public\u00f3 que tan s\u00f3lo en la ciudad de M\u00e9xico exist\u00edan 428 824 personas que se denominaban televidentes, resultado de encuestar 326 000 hogares de colonias de clase media y de bajos recursos. Estos n\u00fameros permiten plantear qu\u00e9 tipo de impacto pudieron tener los primeros programas televisivos en esos a\u00f1os, y que era grande la diferencia con las cifras que producciones posteriores y estadunidenses, como <em>The French chef<\/em>, de Julia Child, llegaron a cosechar durante la d\u00e9cada de 1960, momento en el cual el televisor se hab\u00eda consolidado como el medio de comunicaci\u00f3n masiva.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">En este panorama, y con el buen recibimiento de sus programas radiof\u00f3nicos, las clases de cocina de Josefina Vel\u00e1zquez de Le\u00f3n pudieron saltar a la televisi\u00f3n. A principios de los a\u00f1os 1950 desarroll\u00f3 una producci\u00f3n audiovisual que tuvo el mismo tono y objetivo que su incursi\u00f3n en la radio. La titul\u00f3 <em>El men\u00fa de la semana <\/em>y puede considerarse el primer programa culinario de la televisi\u00f3n mexicana. All\u00ed se dedic\u00f3 a ense\u00f1ar recetas de reposter\u00eda y platillos sencillos para almuerzos y comidas. El programa era grabado en un set televisivo en donde se instal\u00f3 una cocina equipada con todos los electrodom\u00e9sticos necesarios para la elaboraci\u00f3n de los platillos. Josefina, de pie y ataviada de un vestido sencillo, sobre el cual portaba una bata blanca, se dedicaba a ordenar los ingredientes para su posterior mezcla, todo ello sobre una mesa en donde se ubicaba una estufa para cocer los alimentos.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">Es interesante que este programa culinario surgiera en la \u00e9poca en que la modernidad hab\u00eda llegado hasta la cocina. Los esfuerzos de esta cocinera fueron muchos y se difundieron por medio de la televisi\u00f3n. Por ejemplo, la estandarizaci\u00f3n de las medidas al hacer tablas de equivalencia en tazas, cucharas, gramos y piezas, as\u00ed como la promoci\u00f3n de las normas diet\u00e9ticas que eran un tema importante en la agenda pol\u00edtica mexicana en esos a\u00f1os, al intentar higienizar diversas pr\u00e1cticas de la alimentaci\u00f3n. Asimismo, la econom\u00eda dom\u00e9stica tambi\u00e9n continu\u00f3 siendo parte importante de su discurso culinario, lo que es comprensible si se tiene en cuenta que su obra se dio en tiempos de guerra, cuando plante\u00f3 adaptar recetas ante la necesidad de racionar los alimentos disponibles.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">Josefina tambi\u00e9n abog\u00f3 por el uso de los aparatos electr\u00f3nicos innovadores que ahorraban tiempo en la preparaci\u00f3n de los alimentos y la gradual utilizaci\u00f3n de productos procesados, cuyo fin, sosten\u00eda, era facilitar a las amas de casa la preparaci\u00f3n de la cocina mexicana y que resultara sabrosa y nutritiva. No obstante, esta adopci\u00f3n tecnol\u00f3gica e industrial fue posible debido a que la influencia de Estados Unidos era tan fuerte y constante que condicion\u00f3 no s\u00f3lo el desarrollo t\u00e9cnico, sino ideol\u00f3gico del pa\u00eds.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">La uni\u00f3n de la televisi\u00f3n y la cocina proyect\u00f3 c\u00f3mo M\u00e9xico se modernizaba y se unificaba como una naci\u00f3n que compart\u00eda pr\u00e1cticas culturales. La cocina de Josefina Vel\u00e1zquez de Le\u00f3n transmitida en la televisi\u00f3n es el ejemplo claro de la materializaci\u00f3n de la formaci\u00f3n de un mercado nacional porque, por primera vez, una receta pod\u00eda ser transmitida de manera simult\u00e1nea y preparada en todo M\u00e9xico; es decir, el mole poblano pod\u00eda ser elaborado tanto en el centro como en el norte del pa\u00eds, ya que se ten\u00eda la f\u00f3rmula estandarizada y difundida en medios de comunicaci\u00f3n y pod\u00edan conseguirse los ingredientes debido al intercambio comercial establecido entre las regiones. Era la cristalizaci\u00f3n de la unificaci\u00f3n nacional.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">As\u00ed como en el ejercicio radiof\u00f3nico, Josefina tambi\u00e9n reuni\u00f3 las recetas que hab\u00eda preparado en la televisi\u00f3n en una serie de diez folletos, cada uno compuesto por una decena de recetas, compilaci\u00f3n a la que llam\u00f3 <em>Tele-cocina<\/em>. Lamentablemente, no se conoce si hay un registro de este programa en alg\u00fan archivo audiovisual en M\u00e9xico donde pueda consultarse. Las \u00fanicas pruebas para acercarse a esta emisi\u00f3n son los fotogramas publicados y las notas escritas en el recetario compilatorio, del que pueden rescatarse ciertos elementos que constituyeron el programa culinario televisivo.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">En la d\u00e9cada de 1960, la producci\u00f3n de Josefina comenz\u00f3 a disminuir debido a que su edad ya no le permit\u00eda mantener una constante din\u00e1mica de escritura y clases. El \u00faltimo recetario que public\u00f3, <em>Cocina para enfermos <\/em>(1968), est\u00e1 compuesto por comidas para combatir el sobrepeso, la anemia y la diabetes, enfermedades \u00edntimamente ligadas a la alimentaci\u00f3n. Puede decirse que este libro fue reflejo del deterioro de la salud de la propia autora. Josefina Vel\u00e1zquez de Le\u00f3n falleci\u00f3 el 21 de septiembre de 1968. Sus hermanas intentaron continuar con el negocio; sin embargo, pronto resolvieron cerrar la academia y vender los derechos de los libros.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p>Josefina Vel\u00e1zquez de Le\u00f3n fue un ejemplo de c\u00f3mo las mujeres comenzaron a participar en la econom\u00eda con base en el conocimiento al que ten\u00edan acceso. Al abrir su propia empresa culinaria logr\u00f3 sustentarse a s\u00ed misma y a su familia, hasta convertirse en una promotora y difusora importante de la cocina mexicana. Por \u00faltimo, es esencial destacar que contribuy\u00f3 a que el p\u00fablico, lector de su obra y espectador de sus producciones radiof\u00f3nicas y televisivas, apreciara la diversidad de la alimentaci\u00f3n mexicana y los procesos modernizadores, econ\u00f3micos y nutricionales a los que M\u00e9xico se enfrentaba a mediados del siglo XX.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<h3 class=\"wp-block-heading\"><strong>PARA SABER M\u00c1S<\/strong><\/h3>\r\n\r\n\r\n\r\n<ul class=\"wp-block-list\">\r\n<li>Estrada de Pav\u00eda, Agust\u00edn et al., <em>El mole: ofrenda de dioses, manjar de se\u00f1ores<\/em>, M\u00e9xico, Fundaci\u00f3n Herdez, 2014.<\/li>\r\n<li>Mu\u00f1oz Zurita, Ricardo, <em>Diccionario enciclop\u00e9dico de la gastronom\u00eda mexicana<\/em>, M\u00e9xico, Ediciones Larousse, 2012.<\/li>\r\n<li>Paso del, Socorro et al., <em>La cocina mexicana de Socorro y Fernando del Paso<\/em>, M\u00e9xico, Fondo de Cultura Econ\u00f3mica, 2016.<\/li>\r\n<li>Trejo Mendoza, Mart\u00edn, \u201cDel fog\u00f3n al set de televisi\u00f3n: Programas de cocina\u201d, <em>Claustronom\u00eda. Revista Gastron\u00f3mica Digital<\/em>, 2014.<\/li>\r\n<\/ul>\r\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Luis Ozmar Pedroza OrtegaInstituto Mora Revista\u00a0BiCentenario. El ayer y hoy de M\u00e9xico, n\u00fam. 58. El fen\u00f3meno de los altos ratings de los programas de cocina en los medios audiovisuales, tiene su pionera en M\u00e9xico en Josefina Vel\u00e1zquez de Le\u00f3n. Ella fund\u00f3 su propia escuela en 1935 y se convirti\u00f3 en una figura medi\u00e1tica de la \u00e9poca. Cre\u00f3 una editorial con m\u00e1s de 140 t\u00edtulos propios y en 1946 salt\u00f3 al fen\u00f3meno masivo de la radio, al que le seguir\u00eda la televisi\u00f3n a principios de la d\u00e9cada siguiente. \u201cEsta es la historia de la pionera de la televisi\u00f3n gastron\u00f3mica\u201d. Con esa frase se promociona Julia (2022), una de las \u00faltimas series lanzadas por la plataforma de streaming HBO Max. Se trata de una producci\u00f3n audiovisual que presenta una versi\u00f3n libre de la vida y trabajo de la chef de televisi\u00f3n Julia Child (1912-2004) quien, luego de haber publicado el primer volumen<\/p>\n","protected":false},"author":8,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[21,2615,20],"tags":[985,2641,1216,2042,2642],"class_list":{"0":"post-18115","1":"post","2":"type-post","3":"status-publish","4":"format-standard","6":"category-articulos","7":"category-bicentenario-58-revistanumero","8":"category-revistanumero","9":"tag-cocina","10":"tag-el-mole","11":"tag-gastronomia","12":"tag-radio","13":"tag-television"},"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/18115","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/8"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=18115"}],"version-history":[{"count":13,"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/18115\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":22427,"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/18115\/revisions\/22427"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=18115"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=18115"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=18115"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}