﻿{"id":18087,"date":"2023-07-05T16:34:04","date_gmt":"2023-07-05T22:34:04","guid":{"rendered":"http:\/\/revistabicentenario.com.mx\/?p=18087"},"modified":"2025-07-30T18:48:34","modified_gmt":"2025-07-31T00:48:34","slug":"mariscal-limantour-un-matrimonio-del-poder","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/archivos\/mariscal-limantour-un-matrimonio-del-poder\/","title":{"rendered":"Mariscal-Limantour, un matrimonio del poder"},"content":{"rendered":"\r\n<p>Laura Mu\u00f1oz<br \/>Instituto Mora<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<h4 class=\"has-text-color has-vivid-red-color\"><span style=\"color: #800000;\"><strong>En revista<\/strong><em><strong> BiCentenario. El ayer y hoy de M\u00e9xico<\/strong><\/em><strong>, n\u00fam. 58.<\/strong><\/span><\/h4>\r\n<p><a href=\"http:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2024\/09\/BiC_58_03_Mariscal_Limantour.pdf\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\"><img decoding=\"async\" class=\"aligncenter size-full wp-image-16736\" src=\"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2022\/12\/BotonPDF2-e1670355523220.png\" alt=\"\" width=\"87\" height=\"44\" \/><\/a><\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<h3 class=\"wp-block-heading\" style=\"text-align: justify;\">El casamiento entre Elena Mariscal, hija de un canciller, y Julio Limantour, proveniente de una familia de comerciantes, muestra c\u00f3mo los intereses personales, pol\u00edticos y econ\u00f3micos conflu\u00edan entre los c\u00f3digos sociales y culturales de la elite porfirista.<\/h3>\r\n<figure id=\"attachment_21724\" aria-describedby=\"caption-attachment-21724\" style=\"width: 800px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><img fetchpriority=\"high\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-21724\" src=\"http:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2023\/07\/BiC_58_035.jpg\" alt=\"\" width=\"800\" height=\"553\" srcset=\"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2023\/07\/BiC_58_035.jpg 800w, https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2023\/07\/BiC_58_035-300x207.jpg 300w, https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2023\/07\/BiC_58_035-768x531.jpg 768w\" sizes=\"(max-width: 800px) 100vw, 800px\" \/><figcaption id=\"caption-attachment-21724\" class=\"wp-caption-text\">Ignacio Mariscal y Jos\u00e9 Yves Limantour, ca. 1905, inv. 663108. SINAFO-FN. Secretar\u00eda de Cultura-INAH-M\u00c9X. Reproducci\u00f3n autorizada por el INAH.<\/figcaption><\/figure>\r\n\r\n\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">En d\u00e9cadas recientes, los estudios acerca del porfiriato han cubierto un amplio espectro y en ese marco ha sido de inter\u00e9s saber m\u00e1s acerca del funcionamiento de los lazos pol\u00edticos, econ\u00f3micos y sociales establecidos. En las siguientes p\u00e1ginas haremos referencia a un caso particular que ilustra algunas de las din\u00e1micas desarrolladas entre los personajes de la elite porfiriana. Se trata del matrimonio Mariscal-Limantour, al que considero el punto de partida de una red de individuos, que, gracias a su posici\u00f3n econ\u00f3mica y social, pero sobre todo pol\u00edtica, alentaron el desarrollo y modernizaci\u00f3n del pa\u00eds, vinculados a sus intereses personales y de grupo. Este matrimonio ejemplifica la uni\u00f3n de dos \u00e1mbitos: el diplom\u00e1tico y el pol\u00edtico, que sustent\u00f3 su desempe\u00f1o en el econ\u00f3mico.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<h3 class=\"wp-block-heading\" style=\"text-align: center;\"><strong>La ceremonia<\/strong><\/h3>\r\n\r\n\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">Cuentan que la ma\u00f1ana del 10 de febrero de 1887, la gente que llen\u00f3 la iglesia de Santa Br\u00edgida exclamaba su sorpresa al ver la decoraci\u00f3n de los muros cubiertos de guirnaldas, cruces y ramos formados de dalias, gardenias, azahares, rosas y pensamientos blancos. En el templo, \u201csiempre el escogido para los matrimonios entre personas de la m\u00e1s alta clase social\u201d, hombres y mujeres admiraron el altar mayor que luc\u00eda lleno de buj\u00edas, plantas ex\u00f3ticas, canastas de azahares y camelias y de otras combinaciones de flores. Para la ocasi\u00f3n, la m\u00fasica estuvo a cargo de una \u201cmagn\u00edfica orquesta\u201d y al finalizar la misa oficiada por el padre Rivas, Alejandro Greco cant\u00f3 el <em>Ave Mar\u00eda<\/em>. La novia, que iba del brazo de su padre, luc\u00eda un \u201clujoso y sencillo traje de otomano y raso, adornado con guirnaldas de azahares y tul bordado de perlas\u201d, un modelo del famoso modisto de Par\u00eds, Charles Frederick Worth, el mismo que visti\u00f3 a la emperatriz Eugenia, a la reina Victoria y a Sisi de Hungr\u00eda. Todo contribu\u00eda a que la celebraci\u00f3n fuera memorable.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">Las cr\u00f3nicas publicadas en la prensa capitalina unos d\u00edas despu\u00e9s, nos hablan tambi\u00e9n de la \u201catm\u00f3sfera de misticismo y poes\u00eda\u201d que envolv\u00eda a la ceremonia y nos permiten imaginar c\u00f3mo transcurri\u00f3 todo hasta llegar al momento en que los novios, durante casi una hora, recibieron en la sacrist\u00eda las felicitaciones y los parabienes de sus amistades y conocidos. Esos detallados relatos, escritos al estilo de finales de siglo, funcionan como instant\u00e1neas que registran un acontecimiento familiar, pero son al mismo tiempo una fuente muy rica para saber c\u00f3mo viv\u00eda un sector de la sociedad en ese periodo determinado. Esas cr\u00f3nicas nos ayudan, hoy en d\u00eda, a rescatar mucha informaci\u00f3n que favorece a entender los c\u00f3digos culturales y sociales de pr\u00e1cticas que van m\u00e1s all\u00e1 del \u00e1mbito privado. De ah\u00ed el beneficio de utilizarlas.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">Sabemos que un d\u00eda antes de la celebraci\u00f3n en la iglesia, el juez del estado civil Wenceslao Brice\u00f1o hab\u00eda preguntado a la pareja si era su voluntad unirse en matrimonio. Al dar su respuesta afirmativa, los j\u00f3venes fueron declarados \u201cunidos en perfecto, leg\u00edtimo e indisoluble matrimonio\u201d. Eran las ocho y media de la noche del 9 de febrero; se encontraban en la casa de la novia, el n\u00famero 8 de la cerrada de la Moneda, rodeados de amigos y familiares. Entre otros testigos, acompa\u00f1aban a los contrayentes Porfirio D\u00edaz y Manuel Romero Rubio, el presidente de M\u00e9xico y el secretario de Gobernaci\u00f3n, respectivamente. No era para menos, la novia era Elena Mariscal, hija mayor del secretario de Relaciones Exteriores, Ignacio Mariscal, y el novio, Julio Maturino Limantour, hermano menor del diputado al congreso Jos\u00e9 Y. Limantour, personaje muy cercano a Romero Rubio y quien a los pocos a\u00f1os fue ministro de Hacienda y confidente de D\u00edaz.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">Recuperar la memoria de este acontecimiento, sin duda un ejemplo concreto, resulta interesante porque ofrece elementos para conocer pr\u00e1cticas de sociabilidad desplegadas por la elite de la \u00e9poca, las modas, las influencias, y, de manera notable, permite examinar c\u00f3mo se originaban o se constru\u00edan y consolidaban v\u00ednculos de inter\u00e9s, redes de amigos y de socios. Una estrategia a la que en el pasado hab\u00edan recurrido las elites \u2013y, por cierto, contin\u00faan recurriendo\u2013. Quiz\u00e1 m\u00e1s que ning\u00fan otro evento social, los matrimonios evidencian c\u00f3mo se articulan el poder econ\u00f3mico y pol\u00edtico con el estatus social. Y aunque pertenecen al \u00e1mbito privado, funcionan al mismo tiempo como un escaparate para observar la vida p\u00fablica, aquella en la que funcionarios del Estado, empresarios, militares, diplom\u00e1ticos, entre otros, construyen, cultivan y fortalecen lazos, comentan estrategias y llegan a acuerdos. Los matrimonios son tambi\u00e9n, m\u00e1s all\u00e1 de los afectos y el romanticismo, alianzas estrat\u00e9gicas que sustentan redes de diferente \u00edndole. Parecer\u00eda que, en el caso de Julio Limantour con Elena Mariscal, podr\u00edamos hablar de la uni\u00f3n de dos esferas de inter\u00e9s: las actividades empresariales y las diplom\u00e1ticas.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">La pareja, como otras de su entorno social y econ\u00f3mico, estaba inserta en un medio en el que la elite se cuidaba mediante los lazos matrimoniales, las alianzas econ\u00f3micas y las influencias pol\u00edticas. Desde esta perspectiva, la alianza matrimonial puede ser considerada como el punto de partida de una vida social y de crecimiento econ\u00f3mico de la pareja. \u00bfConstituyen un eslab\u00f3n de una red m\u00e1s amplia o forman una nueva l\u00ednea? Esto s\u00f3lo lo podremos averiguar siguiendo sus actividades a lo largo de algunos a\u00f1os. Por ahora, lo que me interesa proponer es que el evento social mismo, tanto en la casa de la novia como en el \u201ctemplo elegante y arist\u00f3crata\u201d de Santa Br\u00edgida, seg\u00fan lo consideraba Jes\u00fas Galindo y Villa, es un escenario adecuado para identificar a los m\u00e1s cercanos miembros de la red en la que Julio y Elena actuar\u00e1n, crecer\u00e1n y lograr\u00e1n influencia en distintos campos.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">A diferencia del periodo anterior a su matrimonio en el que la prensa se ocup\u00f3 apenas de ellos, si acaso un poco m\u00e1s de Elena, una vez casados los encontramos regularmente en las cr\u00f3nicas de sociales, organizando festejos, como asistentes a ellos, o anunciando sus viajes a Francia. No son raras las notas acerca del desarrollo de las empresas econ\u00f3micas de Julio o a prop\u00f3sito de los eventos a los que el secretario de Relaciones Exteriores asist\u00eda o los que organizaba, y en los que sus hijas Elena y Clara Mariscal cumpl\u00edan un papel preponderante, de manera destacada despu\u00e9s de la muerte de la se\u00f1ora Mariscal. Los bailes, las reuniones en las casas de campo, los banquetes, entre otras actividades, fueron parte de los mecanismos utilizados por el grupo al que pertenec\u00edan para impulsar acuerdos de car\u00e1cter diverso en beneficio del pa\u00eds, pero tambi\u00e9n de los individuos involucrados.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">En una cr\u00f3nica de sociales de septiembre de 1886, con motivo de un baile en honor de Porfirio D\u00edaz, encontramos una de las primeras menciones a Elena y a Julio como pareja. Sus nombres aparecen junto a algunos personajes de la elite porfiriana con los que los veremos interactuar muy de cerca en el futuro, como los Diez Guti\u00e9rrez, Romero Rubio, Velasco, Prida y Santacilia, entre otros.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">A partir de enero de 1887, varios peri\u00f3dicos fueron anunciando la proximidad del enlace. <em>El Diario del Hogar<\/em> afirmaba, incluso, en los primeros d\u00edas de febrero, que ese enlace era el que m\u00e1s llamaba la atenci\u00f3n, al que concurrir\u00eda todo el M\u00e9xico elegante \u201cpara presenciar la uni\u00f3n de dos j\u00f3venes que gozan de tantas simpat\u00edas\u201d. La cr\u00f3nica escrita por Titania, Fanny Natali de Testa, una cantante irlandesa que se hab\u00eda avecindado en la ciudad de M\u00e9xico y era amiga cercana de la familia Mariscal, informa de la procedencia del ajuar de la novia, describe con detalle las diversas prendas, las donas del novio, los vestidos de calle, los sombreros, los abrigos e incluso los vestidos que formaban parte del <em>trousseau<\/em> confeccionado en los talleres de Worth, de Gevrey y Jeanne, de Roger y de otras modistas. El detalle de esta cr\u00f3nica y de otra en la que se habla de los regalos recibidos trasciende desde luego el caso particular que examinamos, pues refleja los gustos, las costumbres, los comportamientos y las tradiciones del grupo social al que pertenec\u00edan los desposados. Son atisbos a la cultura material y merecen en un futuro ser revisadas con cuidado.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<h3 class=\"wp-block-heading\" style=\"text-align: center;\"><strong>Los invitados<\/strong><\/h3>\r\n<figure id=\"attachment_21701\" aria-describedby=\"caption-attachment-21701\" style=\"width: 601px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><img decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-21701\" src=\"http:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2023\/07\/BiC_58_012.jpg\" alt=\"\" width=\"601\" height=\"800\" srcset=\"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2023\/07\/BiC_58_012.jpg 601w, https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2023\/07\/BiC_58_012-225x300.jpg 225w\" sizes=\"(max-width: 601px) 100vw, 601px\" \/><figcaption id=\"caption-attachment-21701\" class=\"wp-caption-text\">Julio Limantour, ca. 1910, inv. 467421. SINAFO-FN. Secretar\u00eda de Cultura-INAH-M\u00c9X. Reproducci\u00f3n autorizada por el INAH.<\/figcaption><\/figure>\r\n\r\n\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">Fij\u00e9monos por el momento en qui\u00e9nes son el \u201cM\u00e9xico elegante\u201d invitado a la boda, que ese d\u00eda llen\u00f3 con sus carruajes las calles aleda\u00f1as a la iglesia. En ese grupo encontraremos a varios personajes notables que eran parte de una red a la que se integrar\u00e1n y en la que se desenvolver\u00e1n los reci\u00e9n casados. De entrada, frente al altar, hab\u00eda \u201celegantes sillas para los novios, sus respectivas familias, el presidente de la rep\u00fablica y su se\u00f1ora, los ministros y el cuerpo diplom\u00e1tico\u201d. Es decir, el primer c\u00edrculo de poder, adem\u00e1s de los miembros de la familia. Sus allegados.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">Sabemos que, adem\u00e1s de los personajes pol\u00edticos, ministros, el cuerpo diplom\u00e1tico y embajadores, asistieron banqueros y otros miembros de la elite econ\u00f3mica, la prensa y desde luego \u201cla <em>jeunesse dor\u00e9e<\/em>\u201d y las \u201cm\u00e1s lindas j\u00f3venes\u201d de la sociedad. \u00bfDe qui\u00e9n se trata?: en primer\u00edsimo lugar se menciona a la esposa del presidente, \u201cla bella e inteligente Sra. Carmen Romero Rubio de D\u00edaz\u201d; a Amada D\u00edaz, a Mar\u00eda Ca\u00f1as, esposa de Jos\u00e9 Y. Limantour, a Esther Guzm\u00e1n de Diez Guti\u00e9rrez y a Luisa Romero Rubio de Teresa; aparecen tambi\u00e9n las se\u00f1oras de Daelman, de Corona, de Velasco, Cuevas de Escand\u00f3n, Buch de Ituarte, de Dard\u00f3n, de Partiot. No faltaron las familias Santacilia, Dubl\u00e1n, Collado, Prida y Romero Rubio. Y entre las amistades estaban Manuela, Emma y Concepci\u00f3n Moncada, la se\u00f1ora D\u00edaz Mimiaga, Juan Navarro y Luis Velasco Rus.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">Asimismo, quedaron registrados como asistentes el secretario de Guerra, general Hinojosa; el general Carrillo, comandante militar, y el gobernador del distrito, Jos\u00e9 Ceballos. Para acompa\u00f1ar a los Mariscal y a los Limantour en un d\u00eda tan especial, no faltaron los ministros de Estados Unidos, Guatemala, Costa Rica, el ingl\u00e9s y el espa\u00f1ol, el c\u00f3nsul general de Ecuador, el secretario de la legaci\u00f3n de Espa\u00f1a. A ellos los volveremos a encontrar, o a quienes los sucedieron en el cargo, en recepciones en las que Elena y Julio actuaban en apoyo a las estrategias desplegadas por don Ignacio o, incluso, en las que Julio representar\u00eda a su suegro. A la boda no asisti\u00f3 Mat\u00edas Romero, entonces en Washington, pero indudablemente se hizo presente con \u201cel bell\u00edsimo espejo de tres lunas\u201d que envi\u00f3 como regalo.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">Las cr\u00f3nicas mencionan la presencia de miembros de la banca y del comercio. Para entonces, la prensa identificaba a Julio como un joven capitalista de la ciudad. Ciertamente contaba con la herencia de su padre, en capital y en propiedades urbanas tanto como en relaciones sociales y pol\u00edticas, las que supo cultivar e incrementar con el paso del tiempo. En los siguientes a\u00f1os lo veremos asociado al desarrollo de la banca mexicana y con algunos de esos banqueros que estuvieron presentes en el enlace. Ser\u00e1 socio de Guillermo Landa y Escand\u00f3n, Jos\u00e9 de Teresa, y de otros m\u00e1s, como Hugo Scherer y Enrique Tron. Julio ser\u00e1 tambi\u00e9n un gran impulsor de la inversi\u00f3n en ferrocarriles, al igual que Pedro Diez Guti\u00e9rrez y L\u00f3pez Portillo, esposo de Esther Guzm\u00e1n, quienes estuvieron en su boda en Santa Br\u00edgida.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">Al salir de la iglesia y camino al banquete reservado a la familia, los novios visitaron \u2013como era costumbre entre la elite de la \u00e9poca\u2013 el estudio fotogr\u00e1fico de Valleto Hermanos, los fot\u00f3grafos de la \u201cgran sociedad mexicana\u201d, Claudia Negrete \u00c1lvarez <em>dixit. <\/em>Con los Valleto, Elena y Julio mantendr\u00edan v\u00ednculos en lo sucesivo, no por la cercan\u00eda del estudio ubicado en Plateros y San Francisco, a unos pasos de la casa de Julio \u2013y a la que la pareja fue a vivir por un tiempo\u2013, sino porque este se convertir\u00eda unos meses despu\u00e9s de su boda en padrino del matrimonio entre Julio Valleto y Luz Hidalgo y Ter\u00e1n. Con Guillermo, otro de los hermanos Valleto, Julio comparti\u00f3 actividades cuando ambos fueron regidores del Ayuntamiento. Guillermo en la Comisi\u00f3n de Paseos, tuvo adem\u00e1s el apoyo de Elena en la realizaci\u00f3n de diversos eventos sociales.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">En cuanto al banquete reservado a la familia, las fuentes revisadas hasta el momento no ofrecen elementos para explicar la ausencia de una recepci\u00f3n que convocara a todos los asistentes a la ceremonia, pero lo que si testimonian es que no todos los enlaces de la elite terminaban en fiesta y que las recepciones familiares, \u00edntimas, eran comunes.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">El despliegue de adornos en la iglesia, llena de flores; la decoraci\u00f3n del altar completamente iluminado; la disposici\u00f3n de los lugares para los asistentes cerca de los novios que hablan de los lazos establecidos y, desde luego, el atuendo de la novia confeccionado por el m\u00e1s famoso de los modistos de Par\u00eds, de acuerdo con los c\u00e1nones impuestos por este y con la moda adoptada por las elites europeas; la fotograf\u00eda en el estudio de Valleto Hermanos; el banquete \u00edntimo familiar reflejan de manera n\u00edtida las pr\u00e1cticas de sociabilidad de la elite porfirista, las modas, las influencias y desde luego los v\u00ednculos con el poder econ\u00f3mico y pol\u00edtico evidenciados con los nombres y apellidos mencionados en las cr\u00f3nicas de sociales publicadas en esos d\u00edas.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<h3 class=\"wp-block-heading\" style=\"text-align: center;\"><strong>El enlace y sus alcances<\/strong><\/h3>\r\n<figure id=\"attachment_21697\" aria-describedby=\"caption-attachment-21697\" style=\"width: 600px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-21697\" src=\"http:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2023\/07\/BiC_58_008.jpg\" alt=\"\" width=\"600\" height=\"800\" srcset=\"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2023\/07\/BiC_58_008.jpg 600w, https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2023\/07\/BiC_58_008-225x300.jpg 225w\" sizes=\"(max-width: 600px) 100vw, 600px\" \/><figcaption id=\"caption-attachment-21697\" class=\"wp-caption-text\">Lic. Ignacio Mariscal, Secretario de Relaciones Exteriores, ca. 1905, inv. 681019. SINAFO-FN. Secretar\u00eda de Cultura-INAH-M\u00c9X. Reproducci\u00f3n autorizada por el INAH.<\/figcaption><\/figure>\r\n\r\n\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">Por sus dimensiones, el enlace civil fue diferente. No en gusto y elegancia, ni en el tipo de invitados, sino por el n\u00famero de estos. A la casa de los Mariscal Smith, adem\u00e1s de los familiares Limantour y algunos Mariscal Fagoaga, solamente asistieron amigos muy cercanos, entre los que no faltaron el presidente y su esposa, los Romero Rubio, Manuela Ju\u00e1rez de Santacilia, Francisca F. de Velasco, Amalia V. de D\u00edaz, G. Moricard, Emilio Velasco, M. D\u00edaz Mimiaga, Francisco P. Segura, Juan A. Navarro, J. J. Gim\u00e9nez, Tom\u00e1s Mor\u00e1n (quien al poco tiempo se casar\u00eda con Clara, otra de las hijas de don Ignacio Mariscal) y Eduardo Ca\u00f1as Buch. Conviene subrayar que esta ceremonia civil identifica a los personajes que formaban el c\u00edrculo cercano, \u00edntimo, de la joven pareja. \u00bfQui\u00e9nes de ellos estaban presentes por el v\u00ednculo con las familias de los novios y qui\u00e9nes ten\u00edan ya un lazo con los j\u00f3venes contrayentes? Una primera conclusi\u00f3n parece evidente al ver los nombres de esos invitados y, en segunda instancia, los cargos que ocupaban. Se trata de familiares, de miembros del gabinete, de amistades forjadas en la lucha pol\u00edtica y en andanzas econ\u00f3micas, que parecer\u00edan corresponder m\u00e1s al c\u00edrculo de los padres, pero sin duda muy cercanos a los j\u00f3venes contrayentes. No identifico por cierto a ning\u00fan miembro de la red formal o informal de los franceses radicados en M\u00e9xico.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p>Si seguimos los nombres asociados a Julio y Elena durante alg\u00fan tiempo, encontraremos c\u00f3mo se fueron tejiendo los v\u00ednculos que los respaldaron para actuar en pol\u00edtica, impulsar proyectos econ\u00f3micos, y regocijarse en los eventos y celebraciones sociales. Con Romero Rubio o con algunos de su grupo como Rinc\u00f3n Gallardo, Landa, Escand\u00f3n con los que Julio y Elena estrechar\u00e1n amistad, emprender\u00e1n negocios, organizar\u00e1n eventos, o en Par\u00eds con D\u00edaz Mimiaga, as\u00ed como sociabilizando en bailes en casa de los Prida, entre otros.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">Ahora bien, \u00bfCu\u00e1l era el capital pol\u00edtico, social y econ\u00f3mico de la joven pareja con el que se insertaron en la sociedad porfiriana? Elena, como se ha dicho, era la hija mayor del secretario de Relaciones Exteriores, quien ocup\u00f3 el ministerio por d\u00e9cadas. Al momento del matrimonio de su hija Elena, ten\u00eda m\u00e1s de un lustro desempe\u00f1ando por segunda vez su encargo. En consecuencia, las \u00e1reas de sociabilidad de Elena estaban arraigadas al poder pol\u00edtico y en el mundo de los diplom\u00e1ticos. Hab\u00eda nacido y vivido en Washington cuando su padre fue ministro de M\u00e9xico en Estados Unidos. Julio, por su parte, era uno de los herederos de la fortuna de Joseph Limantour, un conocido comerciante y h\u00e1bil hombre de negocios, miembro de la colonia francesa en M\u00e9xico. Su hermano, Jos\u00e9 Yves, era abogado y su profesi\u00f3n y desempe\u00f1o le abri\u00f3 paso al c\u00edrculo de poder. Con \u00e9l, adem\u00e1s de obtener las ganancias de las propiedades heredadas, Julio emprendi\u00f3 una serie de negocios. Con el tiempo, sus incursiones en la banca y otras empresas, como el ferrocarril, le procuraron una base econ\u00f3mica de cierta importancia. Pero estas actividades son tema de otras investigaciones. Lo que me interesa aqu\u00ed es identificar los inicios de una red que puede rastrearse escudri\u00f1ando en los directorios de las empresas, en las noticias en la prensa acerca de las actividades de estas o siguiendo los eventos sociales. Creo que el matrimonio de esta pareja puede verse como el inicio de un hilo de relaciones en las que el poder pol\u00edtico, el econ\u00f3mico y la diplomacia se vincularon para impulsar nuevas \u00e1reas de inversi\u00f3n, sociabilidad y progreso.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">Importa aqu\u00ed subrayar que, al momento de su matrimonio, la pareja formada por Elena Mariscal y Julio Limantour contaba con las bases econ\u00f3micas, pol\u00edticas y sociales para insertarse de manera s\u00f3lida en el grupo de elite cercano al poder. Su matrimonio fue el inicio de ese proceso y en \u00e9l echaron mano, sin duda, de sus lazos de parentesco. Con su enlace consolidaron el dominio que ya ten\u00edan familias como la del ministro Mariscal o los Limantour en el \u00e1mbito de la pol\u00edtica y, debido a ello, el matrimonio, y Julio en especial, ocuparon posiciones pol\u00edticas y sociales. Las familias fueron soporte para asegurar el \u00e9xito en las empresas desarrolladas y en las din\u00e1micas de sociabilidad. Y seguramente, a este apoyo acudieron no s\u00f3lo sus familias consangu\u00edneas, sino tambi\u00e9n las familias de sus amistades. Como yerno de Ignacio Mariscal y como hermano del ministro de Hacienda, Julio desempe\u00f1\u00f3 \u2013por sus v\u00ednculos con ellos y en su representaci\u00f3n\u2013 algunas misiones en el exterior, tanto de car\u00e1cter diplom\u00e1tico como de inter\u00e9s econ\u00f3mico.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">En el \u00e1mbito pol\u00edtico, Julio fue regidor del Ayuntamiento y tambi\u00e9n diputado. Como regidor, a inicios de la d\u00e9cada de 1890, logr\u00f3 algunos beneficios tanto en el suministro de agua para sus propiedades como en la apertura de calles para la colonia Limantour que empezaba a desarrollarse. Siendo diputado fue condecorado por el gobierno franc\u00e9s como Caballero de la Legi\u00f3n de Honor en 1899.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">Pero volviendo a la pareja y para acercarnos a ella en una primera etapa, las cr\u00f3nicas de sociales y las actas del registro civil consultadas nos han permitido en conjunto ubicar a la pareja Limantour-Mariscal en el c\u00edrculo cercano al poder, constatar su pertenencia a una elite que compart\u00eda costumbres, preferencias, aficiones, actitudes e intereses. Nos hablan de una alianza que m\u00e1s all\u00e1 de los afectos o el romanticismo, los coloc\u00f3 en un engranaje que particip\u00f3 y apoy\u00f3 la transformaci\u00f3n del pa\u00eds hacia la modernidad. Esta alianza, como ha se\u00f1alado Graziella Altamirano de otras del mismo tipo, desempe\u00f1\u00f3 \u201cun papel relevante en funci\u00f3n del ingreso y permanencia en la Elite, as\u00ed como del control econ\u00f3mico y la preservaci\u00f3n del estatus y la riqueza\u201d. El matrimonio Mariscal-Limantour fue un matrimonio que signific\u00f3 lazos de solidaridad, de incremento de prestigio e incluso de poder. En los siguientes a\u00f1os la prensa seguir\u00e1 muy de cerca el desempe\u00f1o de Julio como pol\u00edtico, diplom\u00e1tico y, sobre todo, como banquero y empresario. Un despliegue de actividad enorme. De igual manera, Elena aparecer\u00e1 muy cerca de la esposa del presidente D\u00edaz participando en eventos sociales como parte de ese grupo que ostentaba el poder pol\u00edtico y econ\u00f3mico.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">A esa etapa posterior de la pareja Mariscal-Limantour le dedicaremos otras p\u00e1ginas para conocer m\u00e1s de cerca el funcionamiento de la red en la que estuvieron y que les permiti\u00f3 desplegar esa enorme actividad. Red que, por otra parte, no sali\u00f3 ilesa de las transformaciones provocadas por la revoluci\u00f3n y no dio soporte a todos los que la formaron una vez acabado el r\u00e9gimen de Porfirio D\u00edaz. Con o sin la red, lo m\u00e1s probable es que, como les fue deseado con motivo de su boda, la ventura y el amor no tuvieron t\u00e9rmino mientras estuvieron juntos. Julio M. Limantour muri\u00f3 en 1909. La vida de Elena y de sus hijos cambi\u00f3 dr\u00e1sticamente, sin huella en lo que sobrevivi\u00f3 de esa red que alguna vez los sustent\u00f3. Ella muri\u00f3 en el exilio pocos a\u00f1os despu\u00e9s.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<h3 class=\"wp-block-heading\"><strong>PARA SABER M\u00c1S<\/strong><\/h3>\r\n\r\n\r\n\r\n<ul class=\"wp-block-list\">\r\n<li>Mu\u00f1oz, Laura, \u201cSombra y espejo. Julio Limantour como diplom\u00e1tico\u201d en Ana Rosa Su\u00e1rez y Agust\u00edn S\u00e1nchez A. (coords.), <em>A la sombra de la diplomacia. Actores informales en las relaciones internacionales de M\u00e9xico<\/em>,M\u00e9xico, Instituto Mora\/Universidad Michoacana de San Nicol\u00e1s de Hidalgo, 2017, pp. 153-182, en &lt;<a href=\"https:\/\/cutt.ly\/NXCcTWz\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\">https:\/\/cutt.ly\/NXCcTWz<\/a>&gt;.<\/li>\r\n<li>Negrete \u00c1lvarez, Claudia,<em> Valleto Hermanos. Fot\u00f3grafos mexicanos de entresiglos. <\/em>M\u00e9xico, IIE-UNAM, 2006.<\/li>\r\n<li>Osuna Romero, Aida Gabriela, \u201cLos banquetes del porfiriato, 1892-1904\u201d, tesis de Licenciatura en Historia con l\u00ednea de formaci\u00f3n en divulgaci\u00f3n de la historia, Instituto Mora, 2015.<\/li>\r\n<li>Vargas Aguirre, Alma Liliana, \u201cRedes aristocr\u00e1ticas mexicanas a principios del siglo XX\u201d en <em>\u00c1lbum de Damas. Revista Quincenal Ilustrada<\/em> (1907)\u201d, <em>Revista de Historia de Am\u00e9rica<\/em>, n\u00fam. 159, 2020, pp. 289-317, en &lt;<a href=\"https:\/\/cutt.ly\/xXCcZE6\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\">https:\/\/cutt.ly\/xXCcZE6<\/a>&gt;.<\/li>\r\n<\/ul>\r\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Laura Mu\u00f1ozInstituto Mora En revista BiCentenario. El ayer y hoy de M\u00e9xico, n\u00fam. 58. El casamiento entre Elena Mariscal, hija de un canciller, y Julio Limantour, proveniente de una familia de comerciantes, muestra c\u00f3mo los intereses personales, pol\u00edticos y econ\u00f3micos conflu\u00edan entre los c\u00f3digos sociales y culturales de la elite porfirista. En d\u00e9cadas recientes, los estudios acerca del porfiriato han cubierto un amplio espectro y en ese marco ha sido de inter\u00e9s saber m\u00e1s acerca del funcionamiento de los lazos pol\u00edticos, econ\u00f3micos y sociales establecidos. En las siguientes p\u00e1ginas haremos referencia a un caso particular que ilustra algunas de las din\u00e1micas desarrolladas entre los personajes de la elite porfiriana. Se trata del matrimonio Mariscal-Limantour, al que considero el punto de partida de una red de individuos, que, gracias a su posici\u00f3n econ\u00f3mica y social, pero sobre todo pol\u00edtica, alentaron el desarrollo y modernizaci\u00f3n del pa\u00eds, vinculados a sus intereses personales<\/p>\n","protected":false},"author":8,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[21,2615,20],"tags":[2037,2630,2631,752,198,14],"class_list":{"0":"post-18087","1":"post","2":"type-post","3":"status-publish","4":"format-standard","6":"category-articulos","7":"category-bicentenario-58-revistanumero","8":"category-revistanumero","9":"tag-limantour","10":"tag-mariscal","11":"tag-mariscal-limantour","12":"tag-matrimonio","13":"tag-porfiriato","14":"tag-sociedad"},"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/18087","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/8"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=18087"}],"version-history":[{"count":7,"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/18087\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":22424,"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/18087\/revisions\/22424"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=18087"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=18087"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=18087"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}