﻿{"id":18044,"date":"2023-07-05T11:10:33","date_gmt":"2023-07-05T17:10:33","guid":{"rendered":"http:\/\/revistabicentenario.com.mx\/?p=18044"},"modified":"2024-06-24T13:23:17","modified_gmt":"2024-06-24T19:23:17","slug":"editorial-48-2","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/archivos\/editorial-48-2\/","title":{"rendered":"Editorial #58"},"content":{"rendered":"\r\n<h3 class=\"has-text-color has-vivid-red-color\"><span style=\"color: #800000;\"><strong>En revista<\/strong><em><strong> BiCentenario. El ayer y hoy de M\u00e9xico<\/strong><\/em><strong>, n\u00fam. 58.<\/strong><\/span><\/h3>\r\n\r\n\r\n\r\n<p>Se cumple, en noviembre, el centenario de la muerte de uno de los hombres imprescindibles de la revoluci\u00f3n mexicana: Ricardo Flores Mag\u00f3n. En tiempos en los que el anarquismo era perseguido, as\u00ed como el socialismo y el comunismo \u2013su muerte en una c\u00e1rcel de Estados Unidos es su mejor ejemplo\u2013, Flores Mag\u00f3n tuvo la valent\u00eda de llevar al extremo su ideario de libertad contra la desigualdad. Tanta radicalidad le signific\u00f3 la p\u00e9rdida de amigos y correligionarios \u2013de hecho, lo convirti\u00f3 en un peligro en M\u00e9xico donde tambi\u00e9n sufri\u00f3 la c\u00e1rcel\u2013, pero sus ideas, enarboladas en textos y discursos, terminaron por convertirse en la raz\u00f3n intelectual de quienes se alzaron en armas para acabar con el r\u00e9gimen porfirista. Y si bien lo suyo fue agitar, como se\u00f1ala Guadalupe Villa, y nunca empu\u00f1ar el fusil \u2013aunque parezca una contradicci\u00f3n para un anarco-comunista, como \u00e9l se defin\u00eda\u2013, llev\u00f3 la congruencia hasta sus d\u00edas finales, cuando rechaz\u00f3 el intento de los legisladores de entregarle un apoyo econ\u00f3mico para paliar su reclusi\u00f3n en la penitenciar\u00eda de Leavenworth, Kansas. No pod\u00eda traicionar su concepci\u00f3n del Estado, hizo saber, \u201cesa instituci\u00f3n creada por el capitalismo para garantizar la explotaci\u00f3n y subyugaci\u00f3n de las masas\u201d.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p>\u00bfC\u00f3mo se vivi\u00f3 el 21 de noviembre de 1922 el anunci\u00f3 de la muerte de Flores Mag\u00f3n? Les presentamos en esta efem\u00e9ride de <em>BiCentenario<\/em> el retrato apasionado, fraternal y pol\u00e9mico del abogado potosino Antonio D\u00edaz Soto y Gama, en su discurso ante la C\u00e1mara de Diputados al d\u00eda siguiente. All\u00ed, lo exalta como un l\u00edder intelectual por encima de Madero y Carranza, y retoma algunas frases para describir a un ide\u00f3logo rebelde, quien, como dice, \u201ctuvo la fortuna, la dicha inmensa de jam\u00e1s ser vencedor\u201d.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p>En las ant\u00edpodas de Flores Mag\u00f3n, nada m\u00e1s que por origen y formaci\u00f3n, traemos de aquellos a\u00f1os una cr\u00f3nica sobre un Francisco Villa extra\u00f1o, diferente al de los relatos incluso m\u00e1s sugerentes. Quiz\u00e1 \u00fanico. El Villa que vive con su familia y quienes los siguieron hasta el final de la lucha revolucionaria, en la hacienda de Canutillo, Durango, donde se retir\u00f3 en 1921. Es un Villa de carne y hueso, que lo mismo presta su cama a la entrevistadora, la escritora estadunidense Sophie Treadwell, se preocupa por la educaci\u00f3n de sus hijos, habla de su amor por los gallos, asume un dolor f\u00edsico permanente por las heridas de bala o que enarbola la paz tras el asesinato de Carranza y relata con timidez la \u00faltima cabalgata entre Chihuahua y M\u00fazquiz, sin alimentos ni agua para atravesar el desierto. Una lectura imprescindible para ver otro rostro de Francisco Villa.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p>De estos personajes de epopeya pasamos a un grupo de hombres valerosos y obstinados del siglo XIX. Reconstruimos el viaje expedicionario de Manuel de Mier y Ter\u00e1n quien, en noviembre de 1827, part\u00eda por \u00f3rdenes del presidente Guadalupe Victoria hacia la desconocida Texas. Un viaje a caballo y a pie de m\u00e1s de dos meses. Del territorio pr\u00e1cticamente abandonado desde el virreinato, deb\u00eda recoger informaci\u00f3n sobre su poblaci\u00f3n, geograf\u00eda, econom\u00eda, pero tambi\u00e9n acercarse a los colonos angloamericanos que la poblaban, ver sus intereses y comenzar a tejer relaciones de confianza. Como se se\u00f1ala en el texto de F\u00e1tima Olivares, los hallazgos no presagiaban un futuro mexicano venturoso para esas tierras.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p>La historia a veces nos sorprende por su car\u00e1cter hilarante. Sonreir\u00edamos a gusto si no fuera que nos pusi\u00e9ramos a ver el porqu\u00e9 de supuestos sinsentidos. Recuperamos aqu\u00ed el caso de los ac\u00f3litos de Antonio L\u00f3pez de Santa Anna, que estando en el poder en 1842 \u2013bajo su anuencia, claro\u2013, y a prop\u00f3sito de las fiestas de independencia de septiembre, erigieron en el pante\u00f3n de Santa Paula un mausoleo donde se guardar\u00eda la pierna perdida por el caudillo \u00a1cuatro a\u00f1os atr\u00e1s! en Veracruz. A \u201cLa fiesta de la pata\u201d \u2013preludio de la exhibici\u00f3n del brazo escindido de \u00c1lvaro Obreg\u00f3n en 1915\u2013, no asisti\u00f3 el presidente, quien dos a\u00f1os m\u00e1s tarde partir\u00eda al exilio, mientras que la pierna era exhumada y arrastrada por las calles.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p>Las intenciones propagand\u00edsticas como la de Santa Anna se nutren de ejemplos reincidentes en la codicia por el poder. Las hacen diferentes sus instrumentos y los avances de la tecnolog\u00eda. Tenemos aqu\u00ed otros dos casos que pueden disfrutar: por un lado, Maximiliano de Habsburgo, que hace colocar en el Sal\u00f3n de Embajadores del Palacio Nacional los retratos al \u00f3leo de Hidalgo, Morelos, Allende, Matamoros, Guerrero e Iturbide, con el fin de dar legitimidad a su fr\u00e1gil autoridad. En segundo lugar, los documentales y pel\u00edculas sobre la Gran Guerra de 1914 a 1918, con la mirada siempre sesgada de cada bando de la contienda.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p>Se encontrar\u00e1n con m\u00e1s sorpresas en este nuevo n\u00famero de <em>BiCentenario<\/em>, rebosante en historias de pasi\u00f3n, ambiciones, desencuentros, agitaci\u00f3n. Como la vida misma. \u00bfSaben que a principios de la d\u00e9cada de 1950 la televisi\u00f3n mexicana ten\u00eda en Josefina Vel\u00e1zquez de Le\u00f3n su pionera en la presentaci\u00f3n de recetas de comidas aut\u00f3ctonas? S\u00f3lo es cuesti\u00f3n de curiosear. Hasta la pr\u00f3xima.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p style=\"text-align: right;\"><em> Dar\u00edo Fritz <\/em><\/p>\r\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>En revista BiCentenario. El ayer y hoy de M\u00e9xico, n\u00fam. 58. Se cumple, en noviembre, el centenario de la muerte de uno de los hombres imprescindibles de la revoluci\u00f3n mexicana: Ricardo Flores Mag\u00f3n. En tiempos en los que el anarquismo era perseguido, as\u00ed como el socialismo y el comunismo \u2013su muerte en una c\u00e1rcel de Estados Unidos es su mejor ejemplo\u2013, Flores Mag\u00f3n tuvo la valent\u00eda de llevar al extremo su ideario de libertad contra la desigualdad. 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