﻿{"id":17978,"date":"2023-07-03T13:28:21","date_gmt":"2023-07-03T19:28:21","guid":{"rendered":"http:\/\/revistabicentenario.com.mx\/?p=17978"},"modified":"2025-07-30T18:12:07","modified_gmt":"2025-07-31T00:12:07","slug":"el-arte-editorial-en-el-album-del-ferrocarril-mexicano","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/archivos\/el-arte-editorial-en-el-album-del-ferrocarril-mexicano\/","title":{"rendered":"El arte editorial en el \u00c1lbum del ferrocarril mexicano"},"content":{"rendered":"\r\n<p>Mar\u00eda Esther P\u00e9rez Salas Cant\u00fa<br \/>Instituto Mora<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<h4 class=\"has-text-color has-vivid-red-color\"><span style=\"color: #800000;\"><strong>En revista <em>BiCentenario. El ayer y hoy de M\u00e9xico<\/em>, n\u00fam. 57.<\/strong><\/span><\/h4>\r\n<p><a href=\"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2025\/07\/BiC_57_10_Arte_compressed.pdf\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\"><img decoding=\"async\" class=\"aligncenter size-full wp-image-16736\" src=\"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2022\/12\/BotonPDF2-e1670355523220.png\" alt=\"\" width=\"87\" height=\"44\" \/><\/a><\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<h3 class=\"wp-block-heading\" style=\"text-align: justify;\">Las v\u00edas ferroviarias fueron sin\u00f3nimo de progreso y modernidad hacia 1877. M\u00e9xico ten\u00eda su primer tendido entre la capital y el estrat\u00e9gico puerto de Veracruz y lo divulgaba al mundo con una obra de alta calidad art\u00edstica a cargo del lit\u00f3grafo franc\u00e9s Victor Debray. En sus 80 p\u00e1ginas resume los avances art\u00edsticos, tecnol\u00f3gicos y editoriales de la \u00e9poca.<\/h3>\r\n<figure id=\"attachment_20539\" aria-describedby=\"caption-attachment-20539\" style=\"width: 930px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><img fetchpriority=\"high\" decoding=\"async\" class=\" wp-image-20539\" src=\"http:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2024\/08\/BiC_57_019-300x221.jpg\" alt=\"\" width=\"930\" height=\"685\" srcset=\"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2024\/08\/BiC_57_019-300x221.jpg 300w, https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2024\/08\/BiC_57_019-768x567.jpg 768w, https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2024\/08\/BiC_57_019.jpg 1000w\" sizes=\"(max-width: 930px) 100vw, 930px\" \/><figcaption id=\"caption-attachment-20539\" class=\"wp-caption-text\">Casimiro Castro, Huamantla (Tomada desde el Puerto de Sn. Lucas), cromolitograf\u00eda en Antonio Garc\u00eda Cubas, \u00c1lbum del ferrocarril mexicano, M\u00e9xico, V\u00edctor Debray y C\u00eda, 1877.<\/figcaption><\/figure>\r\n\r\n\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">Durante la d\u00e9cada de los a\u00f1os setenta del siglo XIX, en M\u00e9xico se fomentaba enf\u00e1ticamente el ideal del progreso material, de ah\u00ed que, al igual que el resto del mundo occidental, nuestro pa\u00eds se sumergiera en una corriente modernizadora. Dicha postura se identificaba plenamente con el tendido de v\u00edas f\u00e9rreas que permitir\u00edan el traslado r\u00e1pido y eficiente de mercanc\u00edas y pasajeros, con lo cual se aprovechar\u00eda al m\u00e1ximo la riqueza del territorio, adem\u00e1s de facilitar a sus habitantes la posibilidad de un mayor acercamiento con las llamadas \u201cnaciones civilizadas\u201d.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">Una de las primeras ferrov\u00edas mexicanas fue la que conect\u00f3 a la capital con Veracruz, principal puerto nacional. Durante d\u00e9cadas, los gobernantes y empresarios mexicanos hab\u00edan so\u00f1ado con realizar este proyecto, el cual se cumpli\u00f3 en 1873. La inauguraci\u00f3n de lo que entonces se conoci\u00f3 como \u201cEl Ferrocarril Mexicano\u201d se celebr\u00f3 con jubilosas fiestas, as\u00ed como con la edici\u00f3n de publicaciones alusivas a dicho acontecimiento.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">Se trataba de proyectar una imagen de M\u00e9xico que pudiera ser captada con facilidad por mexicanos y extranjeros, mediante la producci\u00f3n a gran escala de mapas, fotograf\u00edas, \u00e1lbumes, almanaques, lienzos art\u00edsticos y otros soportes, para evidenciar los logros obtenidos por los dirigentes e inversionistas mexicanos. Asimismo, desde el punto de vista estatal, se propugnaba por participar en exposiciones internacionales para concretar dichos resultados, tal y como lo promov\u00eda la Secretar\u00eda de Fomento, al considerar que dar a conocer las riquezas del pa\u00eds, a la vez que favorecer la industria y el comercio, era una obra patri\u00f3tica.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">Pero si de captar la modernidad en su esencia se trataba, una de las publicaciones que lo logr\u00f3 de manera espec\u00edfica fue el <em>\u00c1lbum del ferrocarril mexicano<\/em>, publicado en 1877 por V\u00edctor Debray, lit\u00f3grafo franc\u00e9s establecido en la ciudad de M\u00e9xico desde la d\u00e9cada de los sesenta, quien entre 1865 y 1867 estuvo asociado con Jos\u00e9 Decaen, impresor litogr\u00e1fico que destac\u00f3 por los \u00e1lbumes de gran calidad que salieron de su taller.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">Cabe se\u00f1alar que tres a\u00f1os antes de la publicaci\u00f3n del <em>\u00c1lbum del ferrocarril mexicano <\/em>se hab\u00eda editado otro trabajo sobre el mismo tema, titulado <em>Historia del ferrocarril mexicano<\/em>, editado por Gallo y Compa\u00f1\u00eda, el cual, a diferencia del <em>\u00c1lbum<\/em>, era una obra m\u00e1s t\u00e9cnica que conten\u00eda estudios hist\u00f3ricos, cient\u00edficos y estad\u00edsticos realizados por Gustavo Baz y Eduardo L. Gallo, por lo cual la parte gr\u00e1fica ten\u00eda menor peso. Si bien contaba con una serie de ilustraciones, estas no eran el objetivo principal. Se trataba de una serie de im\u00e1genes reproducidas litogr\u00e1ficamente a partir de fotograf\u00edas, con lo cual se reforzaba el car\u00e1cter cient\u00edfico de la publicaci\u00f3n. Si a nivel textual se brindaba una serie de informaci\u00f3n estad\u00edstica e hist\u00f3rica, a nivel gr\u00e1fico se ofrec\u00eda el aspecto ver\u00eddico, ya que para 1874, a\u00f1o de su aparici\u00f3n, la fotograf\u00eda se consideraba lo m\u00e1s apegado a la realidad.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">No obstante, el objetivo de ambas publicaciones sobre el reci\u00e9n inaugurado ferrocarril mexicano era el mismo<em>:<\/em> dejar constancia de la riqueza potencial de la zona surcada por el camino de fierro a la vez que mostrar el grado de modernizaci\u00f3n alcanzado, con lo cual se buscaba la participaci\u00f3n de posibles inversionistas. Pero el formato y la manera de presentar dicho avance fueron distintos. Frente a las medianas dimensiones de la <em>Historia del ferrocarril mexicano<\/em>, de cuyas 296 p\u00e1ginas la mayor\u00eda era texto, los editores del <em>\u00c1lbum del ferrocarril mexicano <\/em>le otorgaron un mayor protagonismo a la imagen. Era una publicaci\u00f3n de mayores dimensiones, con 56 p\u00e1ginas de texto y 24 ilustraciones a color y a toda p\u00e1gina.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">El trabajo gr\u00e1fico corri\u00f3 a cargo del dibujante-lit\u00f3grafo Casimiro Castro, quien hab\u00eda trabajado con Decaen desde 1840, autor de la mayor\u00eda de las estampas de <em>M\u00e9xico y sus alrededores<\/em>, un \u00e1lbum de gran \u00e9xito a mediados del siglo XIX. Por lo que, juntando la experiencia de Castro como dibujante y la de Debray como impresor, el \u00e9xito de la publicaci\u00f3n estaba asegurado. Si a lo anterior a\u00f1adimos que los textos fueron de la autor\u00eda de Antonio Garc\u00eda Cubas, eminente ingeniero y ge\u00f3grafo que gozaba de gran prestigio dentro del \u00e1mbito cultural y cient\u00edfico, el <em>\u00c1lbum<\/em> se convirti\u00f3 en uno de los m\u00e1s representativos del progreso alcanzado por la naci\u00f3n en la d\u00e9cada de 1870 en cuanto a v\u00edas de comunicaci\u00f3n se refiere.<\/p>\r\n<figure id=\"attachment_20540\" aria-describedby=\"caption-attachment-20540\" style=\"width: 962px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><img decoding=\"async\" class=\" wp-image-20540\" src=\"http:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2024\/08\/BiC_57_021-300x220.jpg\" alt=\"\" width=\"962\" height=\"706\" srcset=\"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2024\/08\/BiC_57_021-300x220.jpg 300w, https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2024\/08\/BiC_57_021-768x564.jpg 768w, https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2024\/08\/BiC_57_021.jpg 1000w\" sizes=\"(max-width: 962px) 100vw, 962px\" \/><figcaption id=\"caption-attachment-20540\" class=\"wp-caption-text\">Casimiro Castro, Puente de Metlac, cromolitograf\u00eda en Antonio Garc\u00eda Cubas, \u00c1lbum del ferrocarril mexicano, M\u00e9xico, V\u00edctor Debray y C\u00eda, 1877.<\/figcaption><\/figure>\r\n\r\n\r\n\r\n<h3 class=\"wp-block-heading\" style=\"text-align: center;\">Exuberancia y colorido<\/h3>\r\n\r\n\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">A trav\u00e9s de las im\u00e1genes, se daba idea no s\u00f3lo de la diversidad del paisaje mexicano cruzado por el camino de fierro, sino que tambi\u00e9n se evidenciaban los obst\u00e1culos topogr\u00e1ficos que tuvieron que sortear los ingenieros y obreros para llevar a buen t\u00e9rmino su cometido. Vistas de puentes, ca\u00f1adas y t\u00faneles ejemplificaban los avances logrados por el pa\u00eds a la vez que quedaba registrado el cambio que empezaba a tener el paisaje nacional, en la medida en que algunas poblaciones modificar\u00edan su fisonom\u00eda al establecerse en ellas talleres y estaciones ferroviarias. Se trata de un registro gr\u00e1fico del cambio vertiginoso que estaba sufriendo M\u00e9xico en su tr\u00e1nsito hacia la modernidad.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">En el <em>\u00c1lbum del ferrocarril mexicano<\/em> las ilustraciones reproduc\u00edan la exuberancia, el colorido y la amplitud del territorio nacional, gracias a las capacidades compositivas de Casimiro Castro y la destreza t\u00e9cnica de la imprenta litogr\u00e1fica de Debray. El encargado del trabajo cromolitogr\u00e1fico, Achille Sigogne, desempe\u00f1\u00f3 de manera limpia e impecable dicho proceso, el cual requiere del empleo de varias placas de impresi\u00f3n de acuerdo con el n\u00famero de tintas que se empleen en cada imagen.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">Mediante las composiciones de Castro y las explicaciones de Garc\u00eda Cubas, el espectador es llevado por la amplia geograf\u00eda mexicana, que adem\u00e1s de ofrecer bellezas y contrastes de impacto, ofrec\u00eda posibilidades de explotaci\u00f3n en el territorio nacional, con lo cual se auguraba un futuro promisorio para el pa\u00eds, al contar con lo necesario para ofrecer al exterior oportunidades de inversi\u00f3n y migraci\u00f3n.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">El car\u00e1cter art\u00edstico de esta obra se centra en el hecho de que las vistas fueron tomadas del natural, tal y como se se\u00f1ala en la portada del \u00e1lbum. De esta manera, nos enfrentamos a la visi\u00f3n del dibujante-lit\u00f3grafo quien, si bien trat\u00f3 de captar lo agreste de la geograf\u00eda y los logros de car\u00e1cter ingenieril, tambi\u00e9n pudo transmitir su interpretaci\u00f3n de los objetivos modernistas que persegu\u00eda la naci\u00f3n. De ah\u00ed que, en sus composiciones, explotara todos los recursos gr\u00e1ficos y visuales para comunicar distintos aspectos.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">A partir de la cuidadosa reproducci\u00f3n de la flora, Casimiro Castro propag\u00f3 las peculiaridades locales de la geograf\u00eda por la que atraviesa el camino de fierro. De igual manera, seleccion\u00f3 algunas escenas de car\u00e1cter pintoresco, con lo cual, adem\u00e1s de dar escala a las escenas, evidencia los grandes contrastes del pa\u00eds, en la medida en que varias aldeas y sus habitantes, con la llegada del ferrocarril, quedaron integrados a la modernidad, que era el objetivo que se buscaba con este tipo de v\u00edas f\u00e9rreas.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">Al mismo tiempo, se ofrec\u00eda a los espectadores otro elemento que, paulatinamente, ser\u00eda distintivo de la naci\u00f3n mexicana: se trata del paisaje, elemento a partir del cual se otorgaba gran especificidad al pa\u00eds. La campi\u00f1a era lo que lo distingu\u00eda frente a otros, por lo que las \u201cvistas pintadas del natural\u201d por Casimiro Castro se integraban al proceso art\u00edstico nacional, a partir del cual se buscaba encontrar motivos emblem\u00e1ticos. Si los temas hist\u00f3ricos a\u00fan presentaban ciertas reticencias para ser representados pl\u00e1sticamente, los paisajes mexicanos encontraron con rapidez un espacio, tanto gr\u00e1fica como pict\u00f3ricamente.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">Uno de los grandes aciertos de esta obra, desde el punto de vista gr\u00e1fico, fue el empleo de diversos puntos de fuga y vistas escalonadas que Castro utiliz\u00f3 en sus composiciones y que dan una idea de amplitud a partir de la cual se evidencia la magnitud de la naturaleza en la que queda inmersa la moderna ingenier\u00eda ferroviaria. Visi\u00f3n que s\u00f3lo se pudo llevar a cabo mediante el dibujo, ya que las ilustraciones hechas a partir de fotograf\u00edas, como fue el caso de la <em>Historia del ferrocarril mexicano<\/em>, dif\u00edcilmente pod\u00edan dar la sensaci\u00f3n de vastas extensiones de tierra. Son estas ilustraciones de gran amplitud angular y enfoques panor\u00e1micos las que mejor traducen, en t\u00e9rminos visuales, el inter\u00e9s de apropiaci\u00f3n y dominio de territorios y recursos naturales que permeaba el discurso del progreso asociado con el ferrocarril.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">Otro punto que vale la pena destacar es la manera en que el <em>\u00c1lbum del ferrocarril mexicano <\/em>atrapa, desde sus inicios, al receptor. Como se establece en el subt\u00edtulo, se trata de una colecci\u00f3n de vistas pintadas del natural, por lo que de manera inmediata lo invita a centrar su atenci\u00f3n en las ilustraciones. A la manera de un viajero que va rese\u00f1ando su recorrido del puerto de Veracruz a la ciudad de M\u00e9xico, tanto Garc\u00eda Cubas como Castro estructuraron la obra. Siguiendo la descripci\u00f3n del primero que, dicho sea de paso, est\u00e1 en espa\u00f1ol e ingl\u00e9s, las im\u00e1genes van presentando los puntos m\u00e1s relevantes por los que pasa el ferrocarril, as\u00ed como aquellos parajes en los que se evidencian de manera clara las proezas y desaf\u00edos que se tuvieron que sortear. As\u00ed, se aprecia gran concordancia entre las ilustraciones y los diversos apartados en que est\u00e1 dividida la descripci\u00f3n.<\/p>\r\n<figure id=\"attachment_20541\" aria-describedby=\"caption-attachment-20541\" style=\"width: 962px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\" wp-image-20541\" src=\"http:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2024\/08\/BiC_57_020-300x213.jpg\" alt=\"\" width=\"962\" height=\"683\" srcset=\"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2024\/08\/BiC_57_020-300x213.jpg 300w, https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2024\/08\/BiC_57_020-768x545.jpg 768w, https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2024\/08\/BiC_57_020.jpg 1000w\" sizes=\"(max-width: 962px) 100vw, 962px\" \/><figcaption id=\"caption-attachment-20541\" class=\"wp-caption-text\">Casimiro Castro, La Pe\u00f1uela (caminos para Veracruz y Alvarado), cromolitograf\u00eda en Antonio Garc\u00eda Cubas, \u00c1lbum del ferrocarril mexicano, M\u00e9xico, V\u00edctor Debray y C\u00eda, 1877.<\/figcaption><\/figure>\r\n\r\n\r\n\r\n<h3 class=\"wp-block-heading\" style=\"text-align: center;\">T\u00e9cnica y calidad<\/h3>\r\n\r\n\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">Cabe destacar que este \u00e1lbum celebratorio de conclusi\u00f3n de la l\u00ednea ferroviaria no era un caso aislado, sino que se un\u00eda a una tradici\u00f3n de obras similares, publicadas en Europa y Estados Unidos. En este sentido, M\u00e9xico no solamente se equiparaba a las naciones modernas por la inauguraci\u00f3n de una importante v\u00eda f\u00e9rrea, sino que utilizaba los mismos medios de divulgaci\u00f3n y reproducci\u00f3n de la imagen que el resto de los llamados pa\u00edses civilizados.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">Desde sus inicios, el<em> \u00c1lbum del ferrocarril mexicano<\/em> fue concebido como una unidad. De acuerdo con el prospecto de la publicaci\u00f3n y los apuntes de Castro, que a\u00fan se conservan, fechados en 1873, el trabajo se tom\u00f3 tres a\u00f1os en madurar, de ah\u00ed que no se iniciara la publicaci\u00f3n de la primera entrega sino hasta 1876. Tanto la selecci\u00f3n del dibujante-lit\u00f3grafo, as\u00ed como el hecho de que se contratara a Achille Sigogne, quien se traslad\u00f3 a M\u00e9xico especialmente desde Par\u00eds para la impresi\u00f3n de la obra, fue con la intenci\u00f3n de ofrecer a los receptores una obra art\u00edstica de la mejor calidad. De tal manera, las composiciones de uno de los mejores dibujantes con que contaba el pa\u00eds fueron pasadas a las planchas de cromolitograf\u00eda por un impresor experimentado, lo que aseguraba al editor V\u00edctor Debray un \u00e9xito comercial. Tan consciente estaba Debray de la buena recepci\u00f3n que tendr\u00eda la obra que, desde un comienzo, determin\u00f3 que el tiraje ser\u00eda de 1 000 ejemplares.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">Para llevar a cabo el conjunto de la obra, el autor del texto, los encargados de la parte gr\u00e1fica y el editor se trasladaron a Veracruz, con la finalidad de hacer el recorrido desde el puerto hasta la ciudad de M\u00e9xico, para que cada uno tomase las notas pertinentes y aportara su visi\u00f3n y relatos, como lo har\u00eda cualquier viajero que se internaba en tierras mexicanas. En este sentido, la exuberancia de la vegetaci\u00f3n, la inmensidad de los parajes, lo escabroso del terreno, as\u00ed como las tonalidades del paisaje, la luz y dem\u00e1s detalles de la flora y fauna, fueron consignados por Castro y Sigogne.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">Por su parte, Garc\u00eda Cubas se encarg\u00f3 del aspecto t\u00e9cnico, con el fin de detectar los retos ingenieriles sorteados en la construcci\u00f3n de la v\u00eda f\u00e9rrea, y Debray dio unidad a la obra, la cual, desde la segunda entrega, obtuvo del Ministerio de Justicia el derecho de propiedad art\u00edstica de las 24 l\u00e1minas que constituyen el <em>\u00c1lbum del ferrocarril mexicano<\/em>. A partir de esos elementos se advierte claramente que la obra fue concebida como una obra de arte. Si a esto a\u00f1adimos que, cuando se hizo publicidad al sistema de compra, se manej\u00f3 el concepto de obra \u00fanica o edici\u00f3n limitada, tal y como se hace dentro del mercado del arte, aclar\u00e1ndose que, despu\u00e9s de haberse impreso cada l\u00e1mina, se borrar\u00edan las piedras, por lo cual no habr\u00eda una segunda edici\u00f3n.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<h3 class=\"wp-block-heading\" style=\"text-align: center;\">Arte y \u00e9xito<\/h3>\r\n\r\n\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">Dado el alto costo que el editor hab\u00eda desembolsado para dar arranque al <em>\u00c1lbum<\/em>, que se calculaba en unos 12 000 pesos, la venta fue por entregas, para poder recuperar desde el principio parte de lo invertido. Cada entrega ten\u00eda un costo de tres pesos. Este sistema fue muy socorrido en esta clase de empresas editoriales, ya que tanto el editor como el comprador se ve\u00edan beneficiados: el editor contaba con liquidez antes de concluirse y el cliente pod\u00eda hacerse de una obra art\u00edstica mediante cuotas poco onerosas. En este caso concreto, el precio total fue de 50 pesos, cantidad que pocos pod\u00edan desembolsar en un solo pago.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">Dentro de la historia editorial mexicana del siglo XIX, as\u00ed como de la litograf\u00eda, el <em>\u00c1lbum del ferrocarril mexicano<\/em> es uno de los m\u00e1ximos ejemplos de los avances art\u00edsticos, tecnol\u00f3gicos y editoriales de la naci\u00f3n. Presenta la visi\u00f3n de un artista que, con asombro y maestr\u00eda, reproduce fielmente las bellezas naturales de su tierra, haciendo gala de sus recursos compositivos, de dibujo y de color, para transmitir en t\u00e9rminos visuales el discurso de progreso que significaba el ferrocarril, en la medida en que permit\u00eda la apropiaci\u00f3n de los recursos naturales del pa\u00eds.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">Casimiro Castro, el artista, se convierte en un gu\u00eda que lleva de la mano al espectador a trav\u00e9s de distintas l\u00e1minas en las que se aprecia la integraci\u00f3n de la modernidad \u2012representada por el ferrocarril\u2012 la geograf\u00eda y el paisaje mexicano. En sus composiciones no hay rivalidad entre naturaleza y m\u00e1quina, al contrario, se da una simbiosis en la que ambos elementos conviven sin tensi\u00f3n.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">El laborioso trabajo de cromolitograf\u00eda desarrollado por el franc\u00e9s Sigogne result\u00f3 decisivo en la realizaci\u00f3n del <em>\u00c1lbum<\/em>. No s\u00f3lo llev\u00f3 a cabo impresiones de gran calidad, sino que, lo m\u00e1s importante para una obra de arte, supo captar la riqueza crom\u00e1tica que Castro hab\u00eda vertido en las acuarelas preparatorias. En este sentido, la asociaci\u00f3n entre dibujante e impresor dio los mejores resultados, al grado que la imprenta litogr\u00e1fica de Debray fue premiada en la Exposici\u00f3n Internacional de Par\u00eds de 1878 con una medalla de plata por la calidad de sus trabajos cromolitografiados, en particular por el <em>\u00c1lbum del ferrocarril mexicano<\/em>. El \u00e9xito de esta publicaci\u00f3n fue tal que form\u00f3 parte de los objetos expuestos en la Exposici\u00f3n Industrial que se llev\u00f3 a cabo en la ciudad de Puebla en 1880, donde se exhibieron los avances t\u00e9cnicos del pa\u00eds.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">El gran formato del <em>\u00c1lbum<\/em> privilegia la imagen de manera significativa. Es una obra para ver y disfrutar. A partir de las l\u00e1minas se invita al espectador a recorrer parte de la geograf\u00eda mexicana y maravillarse con las vistas espectaculares, que ya no se encuentran en estado salvaje, sino que, gracias a la introducci\u00f3n de las v\u00edas f\u00e9rreas, los habitantes del pa\u00eds empezar\u00e1n a formar parte del concierto de las naciones civilizadas, a fin de cumplir con los ideales decimon\u00f3nicos, encaminados a la obtenci\u00f3n del progreso material.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<h3 class=\"wp-block-heading\">PARA SABER M\u00c1S:<\/h3>\r\n\r\n\r\n\r\n<ul class=\"wp-block-list\">\r\n<li><em>\u00c1lbum del ferrocarril mexicano<\/em>, Biblioteca Nacional Digital de M\u00e9xico, IIB-UNAM, en &lt;<a href=\"https:\/\/cutt.ly\/sHTCa5v\">https:\/\/cutt.ly\/sHTCa5v<\/a>&gt;<\/li>\r\n<li><em>Casimiro Castro y su taller<\/em>, M\u00e9xico, Instituto Mexiquense de Cultura\/Fomento Cultural Banamex, A. C., 1996.<\/li>\r\n<li>Visitar la estaci\u00f3n del Ferrocarril Mexicano de la Ciudad de Puebla, donde hoy se encuentra el Museo Nacional de los Ferrocarriles Mexicanos, 11 norte, n\u00fam. 1005, Centro Hist\u00f3rico, Puebla de Zaragoza, M\u00e9xico.<\/li>\r\n<li>Visitar la estaci\u00f3n de la Villa de Guadalupe Hidalgo, de donde part\u00edan los ferrocarriles de la ciudad de M\u00e9xico hacia Veracruz, actualmente Museo de los Ferrocarrileros, Cuauht\u00e9moc, Alberto Herrera, s. n., Alcald\u00eda Gustavo A. Madero, CDMX.<\/li>\r\n<\/ul>\r\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Mar\u00eda Esther P\u00e9rez Salas Cant\u00faInstituto Mora En revista BiCentenario. El ayer y hoy de M\u00e9xico, n\u00fam. 57. Las v\u00edas ferroviarias fueron sin\u00f3nimo de progreso y modernidad hacia 1877. M\u00e9xico ten\u00eda su primer tendido entre la capital y el estrat\u00e9gico puerto de Veracruz y lo divulgaba al mundo con una obra de alta calidad art\u00edstica a cargo del lit\u00f3grafo franc\u00e9s Victor Debray. En sus 80 p\u00e1ginas resume los avances art\u00edsticos, tecnol\u00f3gicos y editoriales de la \u00e9poca. Durante la d\u00e9cada de los a\u00f1os setenta del siglo XIX, en M\u00e9xico se fomentaba enf\u00e1ticamente el ideal del progreso material, de ah\u00ed que, al igual que el resto del mundo occidental, nuestro pa\u00eds se sumergiera en una corriente modernizadora. Dicha postura se identificaba plenamente con el tendido de v\u00edas f\u00e9rreas que permitir\u00edan el traslado r\u00e1pido y eficiente de mercanc\u00edas y pasajeros, con lo cual se aprovechar\u00eda al m\u00e1ximo la riqueza del territorio, adem\u00e1s de facilitar<\/p>\n","protected":false},"author":14,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[53,2409],"tags":[2591,112,2593,2033,2592],"class_list":{"0":"post-17978","1":"post","2":"type-post","3":"status-publish","4":"format-standard","6":"category-arte","7":"category-bicentenario-57","8":"tag-album-del-ferrocarril-mexicano","9":"tag-ferrocarril","10":"tag-litografia","11":"tag-mexico-siglo-xix","12":"tag-victor-debray"},"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/17978","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/14"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=17978"}],"version-history":[{"count":8,"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/17978\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":22417,"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/17978\/revisions\/22417"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=17978"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=17978"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=17978"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}