﻿{"id":17720,"date":"2023-06-13T12:07:49","date_gmt":"2023-06-13T18:07:49","guid":{"rendered":"http:\/\/revistabicentenario.com.mx\/?p=17720"},"modified":"2023-06-13T12:11:39","modified_gmt":"2023-06-13T18:11:39","slug":"editorial-60","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/archivos\/editorial-60\/","title":{"rendered":"Editorial 60"},"content":{"rendered":"\n<p class=\"has-text-color has-vivid-red-color\"><strong>Revista&nbsp;<\/strong><em><strong>BiCentenario. El ayer y hoy de M\u00e9xico<\/strong><\/em><strong>, n\u00fam. 60<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>La portada de este n\u00famero de <em>BiCentenario<\/em> huele a pan fresco. Fresco en t\u00e9rminos hist\u00f3ricos. Si en nuestras ediciones hemos apostado a historias que han marcado cap\u00edtulos de \u00e9poca, en este caso nos adentramos a un pasado mucho m\u00e1s cercano, de tan s\u00f3lo once a\u00f1os. El movimiento estudiantil #YoSoy132 irrumpi\u00f3 en mayo de 2012 como una bocanada de aire revitalizado para la pol\u00edtica del pa\u00eds, apuntando a las elecciones presidenciales de julio de ese a\u00f1o. Parido en las redes sociales, fue una muestra de cambio de tiempos en todo sentido. En el siglo de la era digital, el poder era interpelado en la figura del candidato del establishment, y lo hac\u00eda desde el interior de una universidad privada, a diferencia de lo que fue en d\u00e9cadas anteriores la protesta estudiantil surgida en los claustros de la universidad p\u00fablica. Y si bien no alcanz\u00f3 la magnitud de las luchas espont\u00e1neas que se daban en otros pa\u00edses bajo reg\u00edmenes dictatoriales, donde las convocatorias como aqu\u00ed nac\u00edan de los meg\u00e1fonos del universo digital, en su amplitud de demandas democr\u00e1ticas que inclu\u00edan 16 puntos, desde mejor educaci\u00f3n hasta establecer un proyecto de naci\u00f3n, su gran logro fue abrir las cadenas televisivas privadas a los debates electorales y que se realizara una tercera discusi\u00f3n de los problemas del pa\u00eds \u2013asistieron tres de los cuatro aspirantes presidenciales\u2013, a pesar en este \u00faltimo caso de la negativa del INE. El triunfo electoral de Enrique Pe\u00f1a Nieto y los desacuerdos internos fueron sellando hacia fines de ese a\u00f1o la debacle del movimiento, pero dej\u00f3 una huella dentro de otros procesos de lucha, explica Diana Guill\u00e9n, y la semilla para un futuro de protestas organizadas.<\/p>\n\n\n\n<p>Continuando con momentos que marcaron \u00e9poca, del porfiriato traemos una reveladora\ndeclaraci\u00f3n del propio Porfirio D\u00edaz quien, en 1878, cuando hab\u00eda logrado el\nreconocimiento de Estados Unidos, cumpl\u00eda con los pagos de la deuda y se\nvislumbraba la uni\u00f3n por ferrocarril entre la ciudad de M\u00e9xico y la frontera\nnorte del pa\u00eds, comentaba a un peri\u00f3dico neoyorquino su aspiraci\u00f3n a que los\ncapitales estadunidenses invirtieran en el pa\u00eds, as\u00ed como a alcanzar un tratado comercial ventajoso para ambas\npartes, reducir los aranceles de importaci\u00f3n y mantener la frontera bajo\ncontrol.<\/p>\n\n\n\n<p>Muchas veces nos preguntamos, y no s\u00f3lo es el planteamiento que se hacen los creadores de la multipremiada pel\u00edcula \u201cTodo a la vez en todas partes\u201d, \u00bfqu\u00e9 hubiese pasado si\u2026? A veces ni lo alcanzamos a imaginar: un M\u00e9xico sin Hidalgo y Guerrero, un Porfirio D\u00edaz de s\u00f3lo tres a\u00f1os en Palacio Nacional o un M\u00e9xico con Francisco Villa victorioso. \u00bfQu\u00e9 hubiese sido de Benito Ju\u00e1rez sin Margarita Maza?, \u00bfqu\u00e9 imperio pudo haber tenido Maximiliano sin la presencia de Carlota de B\u00e9lgica a su lado? No fueron estas mujeres que s\u00f3lo acompa\u00f1aran, como nos dice el texto de Guadalupe C. G\u00f3mez-Aguado de Alba. Margarita parti\u00f3 sola al exilio, cuid\u00f3 los hijos sin dinero y sufri\u00f3 en soledad por ver morir a algunos de ellos, pero tambi\u00e9n fue una tenaz fil\u00e1ntropa y recaudadora de fondos para causas sociales; Carlota, m\u00e1s recordada por su muerte entre el aislamiento y la locura, se form\u00f3 para el ejercicio del poder y a su manera lo desempe\u00f1\u00f3. Ambas son ejemplo de mujeres sobresalientes, nunca eclipsadas, siempre dispuestas, a su manera, a trascender.<\/p>\n\n\n\n<p>Otros dos textos de esta edici\u00f3n de <em>BiCentenario<\/em> dan cuenta de la \u00f3pera, el g\u00e9nero musical que disfrutaban las clases altas de la ciudad de M\u00e9xico del siglo XIX y serv\u00eda de pretexto para sociabilizar, ya fuera en tertulias privadas o en salas de teatro. Su lado formativo lo llevaban a cabo las sociedades filarm\u00f3nicas \u2013entonces existieron tres\u2013, creadas para fomentar la m\u00fasica entre sus socios y educar a ni\u00f1os y j\u00f3venes. Con el tiempo, su desarrollo comenz\u00f3 a evidenciar la falta de financiamiento privado \u2013las actividades eran gratuitas\u2013 y fue el gobierno porfirista quien sali\u00f3 a su rescate en 1877. Durante las siguientes d\u00e9cadas mantuvo su porte, incluso tras el triunfo revolucionario. Pero llegado 1922 sobrevino un abrupto eclipse. Jos\u00e9 Vasconcelos instaur\u00f3 un nuevo proyecto cultural que colocaba el acento en expandirlo a los sectores populares, y por supuesto, por origen y boato, la \u00f3pera recibi\u00f3 una atenci\u00f3n secundaria, lo cual tambi\u00e9n se explicaba por las manifestaciones de nuevos fen\u00f3menos culturales.<\/p>\n\n\n\n<p>El cine y la literatura tienen su aporte en esta sexag\u00e9sima edici\u00f3n de la revista. De la mano del g\u00e9nero de la lucha libre dentro del arte de consumo popular en los barrios, la cinematograf\u00eda pas\u00f3 a mitificar a sus personajes con sus triunfos, fracasos y amor\u00edos, relata Efra\u00edm Gu\u00edzar Castelo. Lo que en la arena no se ve\u00eda, la pantalla lo contaba. Tambi\u00e9n retratamos la vida de Manuel Acu\u00f1a, el poeta del romanticismo y la modernidad, que a un siglo y medio de su muerte permanece vigente. &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; <\/p>\n\n\n\n<p>Hay m\u00e1s historias que ya no te adelantamos y las dejamos a la mano de tu curiosidad. Hasta la pr\u00f3xima. <\/p>\n\n\n\n<p style=\"text-align:right\">Dar\u00edo Fritz<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Revista&nbsp;BiCentenario. El ayer y hoy de M\u00e9xico, n\u00fam. 60 La portada de este n\u00famero de BiCentenario huele a pan fresco. Fresco en t\u00e9rminos hist\u00f3ricos. Si en nuestras ediciones hemos apostado a historias que han marcado cap\u00edtulos de \u00e9poca, en este caso nos adentramos a un pasado mucho m\u00e1s cercano, de tan s\u00f3lo once a\u00f1os. 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