﻿{"id":17692,"date":"2023-06-13T10:28:03","date_gmt":"2023-06-13T16:28:03","guid":{"rendered":"http:\/\/revistabicentenario.com.mx\/?p=17692"},"modified":"2025-07-31T12:12:06","modified_gmt":"2025-07-31T18:12:06","slug":"las-ultimas-monedas-de-plata-circulante","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/archivos\/las-ultimas-monedas-de-plata-circulante\/","title":{"rendered":"Las \u00faltimas monedas de plata circulante"},"content":{"rendered":"\r\n<p>Juli\u00e1n Galindo Zuluaga<br \/>Instituto Mora<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<h4 class=\"has-text-color has-vivid-red-color\"><span style=\"color: #800000;\"><strong>Revista\u00a0<\/strong><em><strong>BiCentenario. El ayer y hoy de M\u00e9xico<\/strong><\/em><strong>, n\u00fam. 60<\/strong><\/span><\/h4>\r\n<p><a href=\"http:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2023\/07\/BiC_60_04_Moneda.pdf\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\"><img decoding=\"async\" class=\"aligncenter size-full wp-image-16736\" src=\"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2022\/12\/BotonPDF2-e1670355523220.png\" alt=\"\" width=\"87\" height=\"44\" \/><\/a><\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<h3 class=\"wp-block-heading\" style=\"text-align: justify;\">La producci\u00f3n de la plata en M\u00e9xico desde los tiempos virreinales lo ha convertido en un jugador destacado en el mundo \u2013hoy es el primer productor mundial\u2013 y por lo tanto acu\u00f1ar monedas fue un factor econ\u00f3mico relevante para el bienestar del pa\u00eds.<\/h3>\r\n<figure class=\"aligncenter is-resized\">\r\n<figcaption>\r\n<figure id=\"attachment_20978\" aria-describedby=\"caption-attachment-20978\" style=\"width: 836px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><img fetchpriority=\"high\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-20978\" src=\"http:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2024\/08\/BiC_60_57.jpg\" alt=\"\" width=\"836\" height=\"900\" srcset=\"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2024\/08\/BiC_60_57.jpg 836w, https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2024\/08\/BiC_60_57-279x300.jpg 279w, https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2024\/08\/BiC_60_57-768x827.jpg 768w\" sizes=\"(max-width: 836px) 100vw, 836px\" \/><figcaption id=\"caption-attachment-20978\" class=\"wp-caption-text\">Moneda de 1 peso, 1950, ley 300. Colecci\u00f3n particular del autor.<\/figcaption><\/figure>\r\n<\/figcaption>\r\n<\/figure>\r\n\r\n\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">D\u00eda a d\u00eda tenemos interacci\u00f3n con ellas. El com\u00fan denominador es que todos los ciudadanos las reconocen y les tienen cierta confianza. Nos referimos a las monedas, la medida de cambio (dinero) b\u00e1sica y de mayor tradici\u00f3n en nuestra historia.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">Aunque en muchas ocasiones se ignore, las monedas suelen contar un relato expl\u00edcito, el cual es af\u00edn con la naci\u00f3n y sus contenidos, y tambi\u00e9n un relato impl\u00edcito, que se relaciona con la historia y pol\u00edtica monetaria. Sobre lo anterior, buena parte de los ciudadanos desconocen que antes el dinero estaba respaldado por un valor intr\u00ednseco del metal de su acu\u00f1aci\u00f3n, es decir que obten\u00eda su valor por el peso y metal precioso de su composici\u00f3n, siendo la mayor\u00eda de las monedas de circulaci\u00f3n est\u00e1ndar en plata y, en menor proporci\u00f3n, en oro. Por lo mismo, la moneda no siempre tuvo s\u00f3lo un valor nominal (facial), sino tambi\u00e9n intr\u00ednseco, vinculado a la pureza (ley) del metal del que estaban compuestas; la moneda de cuerpo presente en plata u oro era la esencia misma del poder adquisitivo.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">M\u00e9xico ha jugado desde el periodo virreinal un papel central en todo lo tocante con la producci\u00f3n y exportaci\u00f3n de la plata, pues es el productor n\u00famero uno en el mundo de dicho metal. Ha sido tal la dependencia entre la plata y la econom\u00eda mexicana que algunos historiadores y economistas han considerado al metal argent\u00edfero como el bar\u00f3metro del bienestar nacional.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">Al presente, la importancia de la plata no se refiriere s\u00f3lo a su papel como principal bien de exportaci\u00f3n durante varios a\u00f1os, sino tambi\u00e9n a su rol dentro del sistema de dinero circulante; en otras palabras, la plata ha tenido un papel central en la vida econ\u00f3mica de M\u00e9xico, que es un pa\u00eds con una larga tradici\u00f3n metalista. A sabiendas, a\u00fan para finales de 1940, cerca del 95% de las monedas en circulaci\u00f3n eran de plata, cubriendo alrededor del 30% de la oferta p\u00fablica de dinero. Sin embargo, en los a\u00f1os de 1930 se inici\u00f3 un proceso en el que las monedas de plata sufrieron un envilecimiento: el porcentaje de metal precioso fue menguado poco a poco.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">Para abordar los temas de moneda hemos de remitirnos a la numism\u00e1tica, ciencia auxiliar de la historia que se dedica al estudio (o colecci\u00f3n) de la moneda. Lo anterior toma mucha importancia en M\u00e9xico, pues es el pa\u00eds con la mayor tradici\u00f3n numism\u00e1tica en Latinoam\u00e9rica, como lo atestiguan su gran cantidad de monedas (m\u00e1s de 1 400 registradas en cat\u00e1logos), medallas y billetes. Las monedas se dividen en tres grupos: de circulaci\u00f3n est\u00e1ndar, que son las divisas que circulan d\u00eda a d\u00eda entre los ciudadanos; las conmemorativas; y aquellas que no pretenden circular, como lo son las mundialmente famosas onzas libertad. Las dos \u00faltimas categor\u00edas de monedas suelen ser acu\u00f1adas para satisfacer el mercado de coleccionistas y como forma de ahorro, y por lo mismo no responden a las l\u00f3gicas de la pol\u00edtica monetaria. Aqu\u00ed prestaremos atenci\u00f3n a las monedas de circulaci\u00f3n est\u00e1ndar.<\/p>\r\n<h2 style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #008080;\">\r\n\r\n<\/span><\/h2>\r\n<h3 class=\"wp-block-heading\" style=\"text-align: center;\"><strong>Identidad<\/strong><\/h3>\r\n<figure id=\"attachment_20977\" aria-describedby=\"caption-attachment-20977\" style=\"width: 880px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><img decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-20977\" src=\"http:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2024\/08\/BiC_60_56.jpg\" alt=\"\" width=\"880\" height=\"900\" srcset=\"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2024\/08\/BiC_60_56.jpg 880w, https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2024\/08\/BiC_60_56-50x50.jpg 50w, https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2024\/08\/BiC_60_56-293x300.jpg 293w, https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2024\/08\/BiC_60_56-768x785.jpg 768w\" sizes=\"(max-width: 880px) 100vw, 880px\" \/><figcaption id=\"caption-attachment-20977\" class=\"wp-caption-text\">Moneda de 10 pesos \u201cDos caritas\u201d, 1960, ley 900, circulaci\u00f3n (doblemente) conmemorativa. Colecci\u00f3n particular del autor.<\/figcaption><\/figure>\r\n\r\n\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">El tema de la historia monetaria suele recibir poca atenci\u00f3n, pues se tiende a dar por sentado muchos aspectos de la moneda e ignorar su importancia m\u00e1s all\u00e1 de que es en la actualidad el veh\u00edculo por excelencia de las transacciones. Uno de los aspectos m\u00e1s llamativos de las monedas y los billetes es, quiz\u00e1, el de sus representaciones, las cuales suelen tener un fuerte contenido nacionalista y ser s\u00edmbolos externos de nacionalidad. Un buen ejemplo es el actual billete de 50 pesos mexicanos, que ostenta, entre otras cosas, un ajolote, logrando en conjunto un dise\u00f1o muy atractivo para el p\u00fablico que, por lo mismo, lo ha acaparado, haciendo que su circulaci\u00f3n sea m\u00ednima.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">Otro aspecto significativo, pero a simple vista no tan reconocible, es el de los cambios externos (dise\u00f1os) e internos (aleaciones) de las monedas. En algunos casos, el dise\u00f1o responde a fechas conmemorativas y expl\u00edcitas, como los 100 a\u00f1os de la Constituci\u00f3n de 1857 o los 50 a\u00f1os del inicio de la revoluci\u00f3n mexicana, representado en la moneda de diez pesos de 1960. Los cambios internos suelen involucrar varias aristas, sobre todo pol\u00edticas y econ\u00f3micas, y no se ci\u00f1en s\u00f3lo a una decisi\u00f3n nacional, sino que responden a criterios internacionales y cuestiones coyunturales.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">Por lo mismo, para abordar la tem\u00e1tica de las \u00faltimas monedas de plata circulantes en M\u00e9xico es necesario no s\u00f3lo retroceder a la d\u00e9cada de 1930 para comprender los motivos de su gradual desaparici\u00f3n, sino tambi\u00e9n observar el contexto internacional en el que M\u00e9xico desempe\u00f1\u00f3 un papel importante. As\u00ed, hemos de remitirnos a fen\u00f3menos como la gran depresi\u00f3n, el papel de Estados Unidos en el mercado de plata mundial, el sistema monetario internacional y la segunda guerra mundial.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<h3 class=\"wp-block-heading\" style=\"text-align: center;\"><strong>El factor estadunidense<\/strong><\/h3>\r\n\r\n\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">Con la gran crisis de 1929, las exportaciones mexicanas a Estados Unidos disminuyeron, en cuatro a\u00f1os, un 68% y puesto que el mercado vecino representaba entre el 55 y el 60% de todas las exportaciones mexicanas, se gener\u00f3 un <em>shock<\/em> masivo para el pa\u00eds. Por otra parte, la plata no monetaria, es decir aquella en barras, representaba el 20% de estas exportaciones. Entre 1929-1932 su precio disminuy\u00f3 un 49%, hecho que puso en entredicho el sistema bimet\u00e1lico, es decir, el valor del peso definido por el equivalente de \u00edndices entre dos metales, oro y plata, formando una tasa de intercambio entre los dos. Algo muy claro sobre la situaci\u00f3n argent\u00edfera en M\u00e9xico es la importancia de este metal en la econom\u00eda, pues seg\u00fan el Banco de M\u00e9xico rebasaba m\u00e1s del 60% de las exportaciones entre 1884 y 1890 y tan s\u00f3lo un 16% en 1940. As\u00ed, debido a la alta volatilidad de la cotizaci\u00f3n de la plata, el mantenimiento de este sistema monetario se torn\u00f3 insostenible.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">Lo anterior llev\u00f3 a que el entonces presidente de Estados Unidos, Franklin D. Roosevelt, propusiera una reorganizaci\u00f3n del sistema monetario, abandonando el patr\u00f3n oro y nacionalizando los metales preciosos, abogando por una rehabilitaci\u00f3n de la plata como moneda. En 1933 se celebr\u00f3 la Conferencia Econ\u00f3mica Mundial en Londres, donde se reunieron representantes de 66 pa\u00edses, y se lleg\u00f3 a un importante consenso en materia monetaria por parte de los principales tenedores y productores de plata. M\u00e9xico se encontraba, naturalmente, en el segundo grupo.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">Uno de los puntos primordiales de la conferencia era el compromiso, por parte de los productores, de retirar del mercado internacional 35 millones de onzas de plata (1 onza troy = 31.1 gramos), de las cuales M\u00e9xico deb\u00eda aportar poco m\u00e1s del 20%, es decir 7.1 millones. Adem\u00e1s de lo anterior, Estados Unidos promulg\u00f3 la Ley de Compras de Plata en 1934, la cual compromet\u00eda a su gobierno a adquirir toda la plata ofrecida por M\u00e9xico. La intenci\u00f3n era no s\u00f3lo incrementar el valor de la plata, sino tambi\u00e9n elevar el poder adquisitivo de los pa\u00edses que empleaban dicho metal como moneda.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">Durante estos a\u00f1os de depresi\u00f3n econ\u00f3mica, M\u00e9xico respondi\u00f3 con una acu\u00f1aci\u00f3n masiva de plata. Buscaba inyectar liquidez al mercado y funcionar como una forma de reserva monetaria, adem\u00e1s de apoyar al sector minero y promover una estabilizaci\u00f3n del peso. Aunque las medidas adoptadas en la Conferencia de 1933 lograron, por poco tiempo, lo esperado, en 1935 el precio de la plata se increment\u00f3 y se lleg\u00f3 al punto de fusi\u00f3n en el peso mexicano. En otras palabras, el valor intr\u00ednseco de la plata super\u00f3 al valor nominal (el grabado) de la moneda. As\u00ed, el gobierno mexicano deb\u00eda enfrentar una fuga de plata, pues los especuladores acaparaban las piezas para su exportaci\u00f3n o fundici\u00f3n. En el mismo a\u00f1o, M\u00e9xico respondi\u00f3 con un nuevo sistema monetario que propon\u00eda organizar el sistema con base en los billetes (r\u00e9gimen fiduciario) y la moneda de 50 centavos se acu\u00f1\u00f3 por \u00fanica ocasi\u00f3n en una aleaci\u00f3n de plata ley 420 y un menor peso.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">La crisis mencionada respond\u00eda a los efectos de la Ley de Gresham, principio econ\u00f3mico que se refiere a que cuando circulan dos tipos de moneda de curso legal en un pa\u00eds, la \u201cmala\u201d moneda desplazar\u00e1 a la \u201cbuena\u201d y la sacar\u00e1 del mercado.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">Frente a esta problem\u00e1tica, la Secretar\u00eda de Hacienda tom\u00f3 la medida menos arriesgada: retirar las monedas de plata de circulaci\u00f3n, sustituy\u00e9ndolas con papel moneda, aunque lo hizo de manera transitoria. La desmonetizaci\u00f3n \u2013proceso mediante el cual se retira de circulaci\u00f3n legal una moneda\u2013 no afect\u00f3 s\u00f3lo a la moneda de un peso, sino tambi\u00e9n a las fracciones de 50 y 20 centavos en plata. En realidad, la utilizaci\u00f3n de los billetes de un peso fue pensada para salvar a la moneda de plata de la especulaci\u00f3n, pero en enero de 1936 Roosevelt situ\u00f3 el precio de compra de la onza de plata en un valor estable de 44 centavos la onza, cotizaci\u00f3n que se mantuvo hasta el primer trimestre de 1938. Por lo tanto, el sistema monetario mexicano reci\u00e9n implementado perd\u00eda justificaci\u00f3n, pues el peligro de fuga de plata era menor y la poblaci\u00f3n ped\u00eda que circulara el metal precioso. La situaci\u00f3n se tornaba tensa, pues se perd\u00eda la confianza en el dinero y las instituciones.<\/p>\r\n<figure id=\"attachment_20975\" aria-describedby=\"caption-attachment-20975\" style=\"width: 675px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-20975\" src=\"http:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2024\/08\/BiC_60_52.jpg\" alt=\"\" width=\"675\" height=\"900\" srcset=\"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2024\/08\/BiC_60_52.jpg 675w, https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2024\/08\/BiC_60_52-225x300.jpg 225w\" sizes=\"(max-width: 675px) 100vw, 675px\" \/><figcaption id=\"caption-attachment-20975\" class=\"wp-caption-text\">Secci\u00f3n de hornos de fundici\u00f3n, antigua Casa de Moneda de M\u00e9xico. Colecci\u00f3n particular del autor.<\/figcaption><\/figure>\r\n\r\n\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">Por lo tanto, el 28 de agosto de 1936 se expidi\u00f3 una nueva ley monetaria, que establec\u00eda otra vez la acu\u00f1aci\u00f3n de monedas en plata ley 720 de peso, 50 y 20 centavos, que ser\u00edan entregadas al p\u00fablico a cambio de los billetes de un peso para desmonetizarlos. Esto dej\u00f3 una valiosa lecci\u00f3n al Banco de M\u00e9xico: que el p\u00fablico pod\u00eda sobrevivir sin plata. Por lo mismo, en un primer momento se le dio poder liberatorio limitado a la moneda de peso, es decir, que hab\u00eda l\u00edmites en las transacciones con moneda (100 pesos de un mismo pago con piezas de un peso), mientras que se otorg\u00f3 un poder liberatorio ilimitado a los billetes.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">Lo m\u00e1s relevante en la pol\u00edtica monetaria de 1936 se refer\u00eda a la p\u00e9rdida de base de sustentaci\u00f3n de la moneda, o lo que ser\u00eda una moneda errante. Es decir, se perd\u00eda toda equivalencia; la unidad monetaria de M\u00e9xico se establec\u00eda en el peso, pero sin imponer una equivalencia, generando as\u00ed una p\u00e9rdida del valor al no ser referida a un valor intr\u00ednseco, y por lo mismo ya no ser\u00eda ella la que valorara las cosas del comercio. Esto abr\u00eda el camino a la depreciaci\u00f3n del peso y a la posibilidad de dejar la acu\u00f1aci\u00f3n de moneda de plata, a trav\u00e9s de un envilecimiento paulatino.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">Retomando el panorama m\u00e1s amplio, a partir de 1938 el Banco de M\u00e9xico dej\u00f3 el peso a la deriva, al no poder mantener la cotizaci\u00f3n de $3.60 por d\u00f3lar estadunidense. No fue sino hasta 1939 que el Banco intervino en el mercado para estabilizar el cambio en $4.90 por d\u00f3lar. De forma paralela, en Estados Unidos se estaba dando un arduo debate en el que algunos pol\u00edticos fueron en contra de la Ley de Compras de Plata. Esto se deb\u00eda a la reci\u00e9n realizada expropiaci\u00f3n petrolera de L\u00e1zaro C\u00e1rdenas y al \u201ccastigo\u201d que M\u00e9xico deb\u00eda purgar. Sin embargo, por imposici\u00f3n de Roosevelt, se extendi\u00f3 esta ley hasta 1941. Aunado a lo anterior, debido al ingreso de Estados Unidos a la segunda guerra mundial, ciertas exportaciones mexicanas, incluyendo manufacturas, arribaron al pa\u00eds vecino del norte. En el caso de la plata, la necesidad de este metal para la industria de la guerra hizo que comenzara a escasear, principalmente en los c\u00edrculos privados (joyeros), por lo que mucha de su producci\u00f3n se remiti\u00f3 a M\u00e9xico.<\/p>\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">Lo anterior, a su vez, impact\u00f3 el mercado de plata mexicano, en el que comenz\u00f3 a escasear el metal argent\u00edfero, pues no s\u00f3lo se traslad\u00f3 parte de la industria platera de Estados Unidos, sino que tambi\u00e9n hab\u00eda un compromiso internacional. Esto llev\u00f3 a una masiva fundici\u00f3n de los pesos y sus fracciones, y a un acaparamiento especulativo, que se estim\u00f3 en $200 millones, pues se guarda lo que tiene tendencia a subir (o lo que escasea), como a\u00f1adi\u00f3 en su momento el entonces director general de Banco de M\u00e9xico, Eduardo Villase\u00f1or. As\u00ed, para 1945 ya hab\u00eda dejado de acu\u00f1arse el peso y sus fracciones en ley 720, pues de nuevo se lleg\u00f3 al punto de fusi\u00f3n y se gener\u00f3 una escasez de moneda fraccionaria, dificultando las peque\u00f1as transacciones.<\/p>\r\n<!-- \/wp:post-content -->\r\n\r\n<!-- wp:paragraph -->\r\n<p style=\"text-align: justify;\">Al final de la guerra se exigi\u00f3 el pago de los saldos deudores en met\u00e1lico, pues el valor intr\u00ednseco superaba al nominal, llevando a una gran devaluaci\u00f3n (45%) del peso mexicano entre 1948-1949. Asimismo, a partir de 1946 se comenzaron a vender al p\u00fablico sin fines monetarios, sino como medida deflacionaria y de ahorro, monedas de oro (Hidalgos y sus fracciones), por un valor de $300 millones. Durante estos mismos a\u00f1os el gobierno, en aras de satisfacer la demanda de plata circulante y con la intenci\u00f3n de promover el ahorro del pueblo y fomentar la miner\u00eda, comenz\u00f3 a acu\u00f1ar las monedas de un peso Morelos y los cinco pesos Cuauht\u00e9moc, una de las monedas mexicanas de circulaci\u00f3n est\u00e1ndar con mayor cantidad de gramos de plata: 27. Su circulaci\u00f3n fue muy limitada, pues se super\u00f3 r\u00e1pidamente el punto de fusi\u00f3n. A partir de 1950 y para facilitar las transacciones peque\u00f1as, salieron a circulaci\u00f3n las monedas en ley 300, con valor nominal de un peso, 50 y 25 centavos.<\/p>\r\n<!-- \/wp:paragraph -->\r\n\r\n<!-- wp:paragraph -->\r\n<p style=\"text-align: justify;\">La \u00faltima etapa de moneda circulante de plata tiene una particularidad: que coexistieron monedas de buen gramaje y buena ley con monedas de baj\u00edsima ley. Durante la d\u00e9cada de 1950, iniciado con la pol\u00edtica deflacionista del gobierno de Miguel Alem\u00e1n, se acu\u00f1aron monedas de cinco y diez pesos, entre las que se hallan los Hidalgos chicos y grandes. Estas acu\u00f1aciones, que tampoco tuvieron una amplia circulaci\u00f3n, respond\u00edan no s\u00f3lo a una lucha contra la inflaci\u00f3n, sino tambi\u00e9n a la b\u00fasqueda del ahorro por su valor intr\u00ednseco. En paralelo, a partir de 1957 y hasta 1967, se acu\u00f1aron los famosos pesos Tepalcates, con apenas una ley 100 \u2013de ah\u00ed a su apodo. Puede as\u00ed cerrarse el proceso de envilecimiento de la moneda y el lector darse cuenta de c\u00f3mo nos fueron literalmente quitando la plata de las manos en un proceso complejo, con muchas aristas y una fuerte presi\u00f3n extranjera.<\/p>\r\n<!-- \/wp:paragraph -->\r\n\r\n<!-- wp:paragraph -->\r\n<p style=\"text-align: justify;\">Antes de concluir, es necesario hacer dos menciones especiales. Primero, a la moneda de 100 pesos Morelos, acu\u00f1ada entre 1977 a 1979, puesta en circulaci\u00f3n para reducir los grandes vol\u00famenes de circulante en el mercado y, de nuevo, como promoci\u00f3n del ahorro, cuyo valor intr\u00ednseco super\u00f3 con creces su valor nominal a partir del incremento exponencial en el valor de la plata en 1979. La segunda menci\u00f3n va relacionada con las monedas de diez y 20 nuevos pesos, acu\u00f1adas entre 1992 a 1995: adem\u00e1s de ser las primeras monedas bimet\u00e1licas de M\u00e9xico, ten\u00edan la particularidad de contar con un n\u00facleo en plata esterlina o ley 925. Llegaron a circular, pero r\u00e1pidamente cayeron en el mercado de coleccionistas por tener un alto <em>premium<\/em> frente a su valor nominal. Estos dos hechos hacen que M\u00e9xico sea reconocido como el \u00faltimo pa\u00eds en el mundo en tener plata de circulaci\u00f3n est\u00e1ndar.<\/p>\r\n<figure id=\"attachment_20976\" aria-describedby=\"caption-attachment-20976\" style=\"width: 868px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-20976\" src=\"http:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2024\/08\/BiC_60_54.jpg\" alt=\"\" width=\"868\" height=\"900\" srcset=\"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2024\/08\/BiC_60_54.jpg 868w, https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2024\/08\/BiC_60_54-289x300.jpg 289w, https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2024\/08\/BiC_60_54-768x796.jpg 768w\" sizes=\"(max-width: 868px) 100vw, 868px\" \/><figcaption id=\"caption-attachment-20976\" class=\"wp-caption-text\">Anverso de la moneda de 20 centavos, 1921, ley 720. Colecci\u00f3n particular.<\/figcaption><\/figure>\r\n<!-- \/wp:paragraph -->\r\n\r\n<!-- wp:heading {\"level\":4} -->\r\n<h3 style=\"text-align: center;\"><strong>Consideraciones<\/strong><\/h3>\r\n<!-- \/wp:heading -->\r\n\r\n<!-- wp:paragraph -->\r\n<p style=\"text-align: justify;\">En conclusi\u00f3n, puede verse que el envilecimiento de la moneda de plata de circulaci\u00f3n est\u00e1ndar en M\u00e9xico respondi\u00f3 a muchos criterios. Primero, a las pol\u00edticas monetarias del <em>New Deal<\/em> de Roosevelt, pero tambi\u00e9n al mercado internacional de la plata. Asimismo, a la vinculaci\u00f3n de la plata con sucesos hist\u00f3ricos, como la gran depresi\u00f3n y la segunda guerra mundial, los cuales desempe\u00f1aron un papel importante en las fluctuaciones de la moneda mexicana. De igual manera, las disposiciones nacionales respecto a las leyes monetarias fueron dictando las caracter\u00edsticas tanto externas como internas de la moneda. Factores como el ahorro, la deflaci\u00f3n y la confianza jugaron un papel central en la circulaci\u00f3n de plata. En t\u00e9rminos amplios, la alusi\u00f3n a que nos quitaron la plata de las manos se relaciona con la p\u00e9rdida de poder adquisitivo y la restricci\u00f3n al p\u00fablico en general de la verdadera riqueza hist\u00f3rica del pa\u00eds: los metales preciosos. Conscientes de la cantidad de informaci\u00f3n y cifras disponibles, hemos construido una tabla que presenta las \u00faltimas monedas circulantes de plata mexicanas. Sea el lector sensible a la columna de valor, a la ley y a la cantidad de gramos de plata pura; saltar\u00e1 a la vista el proceso de envilecimiento y la devaluaci\u00f3n de la moneda mexicana.<\/p>\r\n<!-- \/wp:paragraph -->\r\n\r\n<!-- wp:table {\"align\":\"center\",\"className\":\"is-style-stripes\"} -->\r\n<table class=\"wp-block-table aligncenter is-style-stripes\">\r\n<tbody>\r\n<tr>\r\n<td><strong>\u00daltimas monedas de plata circulante en M\u00e9xico<\/strong><\/td>\r\n<\/tr>\r\n<tr>\r\n<td><strong>Valor ($)<\/strong><\/td>\r\n<td><strong>A\u00f1o(s)<\/strong><\/td>\r\n<td><strong>Ley (mil\u00e9simas)<\/strong><\/td>\r\n<td><strong>Peso (g)<\/strong><\/td>\r\n<td><strong>Plata pura (g)<\/strong><\/td>\r\n<td><strong>Notas<\/strong><\/td>\r\n<\/tr>\r\n<tr>\r\n<td>100<\/td>\r\n<td>1977-1979<\/td>\r\n<td>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 720<\/td>\r\n<td>27.777<\/td>\r\n<td>20<\/td>\r\n<td>Primera moneda con dicha denominaci\u00f3n<\/td>\r\n<\/tr>\r\n<tr>\r\n<td>10<\/td>\r\n<td>1955-1956<\/td>\r\n<td>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 900<\/td>\r\n<td>28.888<\/td>\r\n<td>26<\/td>\r\n<td>Conocida coloquialmente como Hidalgo grande<\/td>\r\n<\/tr>\r\n<tr>\r\n<td>5<\/td>\r\n<td>1955-1957<\/td>\r\n<td>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 720<\/td>\r\n<td>18.055<\/td>\r\n<td>13<\/td>\r\n<td>Conocida coloquialmente como Hidalgo chico<\/td>\r\n<\/tr>\r\n<tr>\r\n<td>5<\/td>\r\n<td>1951-1954<\/td>\r\n<td>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 720<\/td>\r\n<td>27.777<\/td>\r\n<td>20<\/td>\r\n<\/tr>\r\n<tr>\r\n<td>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a05<\/td>\r\n<td>1947-1948<\/td>\r\n<td>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 900<\/td>\r\n<td>30.000<\/td>\r\n<td>27<\/td>\r\n<td>Primera moneda con dicha denominaci\u00f3n; conocida coloquialmente como 5 pesos Cuauht\u00e9moc<\/td>\r\n<\/tr>\r\n<tr>\r\n<td>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 1<\/td>\r\n<td>1957-1967<\/td>\r\n<td>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 100<\/td>\r\n<td>16.000<\/td>\r\n<td>1.6<\/td>\r\n<td>Existe su versi\u00f3n conmemorativa del centenario de la Constituci\u00f3n de 1857, con las mismas dimensiones y ley, pero con la efigie de Ju\u00e1rez y una inscripci\u00f3n<\/td>\r\n<\/tr>\r\n<tr>\r\n<td>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 1<\/td>\r\n<td>1950<\/td>\r\n<td>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 300<\/td>\r\n<td>13.330<\/td>\r\n<td>4<\/td>\r\n<td>Tambi\u00e9n clasificada como vell\u00f3n<\/td>\r\n<\/tr>\r\n<tr>\r\n<td>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a01<\/td>\r\n<td>1947-1949<\/td>\r\n<td>\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0500<\/td>\r\n<td>14.000<\/td>\r\n<td>7<\/td>\r\n<td>Coloquialmente conocida como Peso cachet\u00f3n<\/td>\r\n<\/tr>\r\n<tr>\r\n<td>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 1<\/td>\r\n<td>1920-1927, 1932-1935, 1938,1940, 1943-1945<\/td>\r\n<td>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 720<\/td>\r\n<td>16.666<\/td>\r\n<td>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 12<\/td>\r\n<\/tr>\r\n<tr>\r\n<td>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 0.5<\/td>\r\n<td>1919-1921, 1925, 1937-1939, 1942- 1945<\/td>\r\n<td>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 720<\/td>\r\n<td>8.333<\/td>\r\n<td>6<\/td>\r\n<td>Coloquialmente conocidas como tostones<\/td>\r\n<\/tr>\r\n<tr>\r\n<td>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 0.5<\/td>\r\n<td>1935<\/td>\r\n<td>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 420<\/td>\r\n<td>7.973<\/td>\r\n<td>3<\/td>\r\n<td>Tambi\u00e9n clasificada como vell\u00f3n<\/td>\r\n<\/tr>\r\n<tr>\r\n<td>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 0.5<\/td>\r\n<td>1950-1951<\/td>\r\n<td>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 300<\/td>\r\n<td>6.660<\/td>\r\n<td>2<\/td>\r\n<td>Tambi\u00e9n clasificada como vell\u00f3n<\/td>\r\n<\/tr>\r\n<tr>\r\n<td>\u00a0\u00a0\u00a0 0.25<\/td>\r\n<td>1950-1953<\/td>\r\n<td>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 300<\/td>\r\n<td>3.330<\/td>\r\n<td>1<\/td>\r\n<td>Tambi\u00e9n clasificada como vell\u00f3n; coloquialmente conocidas como balancitas<\/td>\r\n<\/tr>\r\n<tr>\r\n<td>\u00a0\u00a0\u00a0 0.2<\/td>\r\n<td>1920-1921, 1925-1928, 1930, 1933-1935, 1939-1943<\/td>\r\n<td>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 720<\/td>\r\n<td>3.330<\/td>\r\n<td>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 2.4<\/td>\r\n<\/tr>\r\n<tr>\r\n<td>\u00a0\u00a0\u00a0 0.1<\/td>\r\n<td>1925-1928, 1930, 1933-1935<\/td>\r\n<td>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 720<\/td>\r\n<td>1.667<\/td>\r\n<td>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 1.2<\/td>\r\n<\/tr>\r\n<tr>\r\n<td><strong>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Nuevos Pesos (1992-1995)<\/strong><\/td>\r\n<\/tr>\r\n<tr>\r\n<td>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 20<\/td>\r\n<td>1993-1995<\/td>\r\n<td>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 925<\/td>\r\n<td>16.996<\/td>\r\n<td>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 7.776<\/td>\r\n<td>Primera familia de moneda bimet\u00e1lica de M\u00e9xico, por lo mismo el contenido de plata no se calcula con base en el peso\/ley, sino en el decreto de su acu\u00f1aci\u00f3n<\/td>\r\n<\/tr>\r\n<tr>\r\n<td>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 10<\/td>\r\n<td>1992-1995<\/td>\r\n<td>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 925<\/td>\r\n<td>11.180<\/td>\r\n<td>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 5.604<\/td>\r\n<td><em>Ibid<\/em>.<\/td>\r\n<\/tr>\r\n<\/tbody>\r\n<\/table>\r\n<!-- \/wp:table -->\r\n\r\n<!-- wp:heading {\"level\":4} -->\r\n<h4><strong>PARA SABER M\u00c1S<\/strong><\/h4>\r\n<!-- \/wp:heading -->\r\n\r\n<!-- wp:paragraph -->\r\n<ul>\r\n<li>Romero, Mar\u00eda Eugenia y Leonor Ludlow, (coords.), <em>Temas a debate.<\/em> <em>Moneda y banca en M\u00e9xico, 1884-1954<\/em>, M\u00e9xico, UNAM, 2006.<!-- \/wp:paragraph -->\r\n\r\n<!-- wp:paragraph --><\/li>\r\n<li>Sobrino, Jos\u00e9 Manuel, <em>La moneda mexicana: su historia,<\/em> M\u00e9xico, Banco de M\u00e9xico, 1989.<!-- \/wp:paragraph -->\r\n\r\n<!-- wp:paragraph --><\/li>\r\n<li>Turrent D\u00edaz, Eduardo, <em>Historia del Banco de M\u00e9xico vol. II<\/em>, M\u00e9xico, Banco de M\u00e9xico, 2015.<!-- \/wp:paragraph -->\r\n\r\n<!-- wp:paragraph --><\/li>\r\n<li>&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;-, <em>Historia del Banco de M\u00e9xico vol. III<\/em>, M\u00e9xico, Banco de M\u00e9xico, 2015.<\/li>\r\n<\/ul>\r\n<h2 style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #008080;\"><!-- \/wp:paragraph -->\r\n\r\n<!-- wp:paragraph \/--><\/span><\/h2>","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Juli\u00e1n Galindo ZuluagaInstituto Mora Revista\u00a0BiCentenario. El ayer y hoy de M\u00e9xico, n\u00fam. 60 La producci\u00f3n de la plata en M\u00e9xico desde los tiempos virreinales lo ha convertido en un jugador destacado en el mundo \u2013hoy es el primer productor mundial\u2013 y por lo tanto acu\u00f1ar monedas fue un factor econ\u00f3mico relevante para el bienestar del pa\u00eds. D\u00eda a d\u00eda tenemos interacci\u00f3n con ellas. El com\u00fan denominador es que todos los ciudadanos las reconocen y les tienen cierta confianza. Nos referimos a las monedas, la medida de cambio (dinero) b\u00e1sica y de mayor tradici\u00f3n en nuestra historia. Aunque en muchas ocasiones se ignore, las monedas suelen contar un relato expl\u00edcito, el cual es af\u00edn con la naci\u00f3n y sus contenidos, y tambi\u00e9n un relato impl\u00edcito, que se relaciona con la historia y pol\u00edtica monetaria. Sobre lo anterior, buena parte de los ciudadanos desconocen que antes el dinero estaba respaldado por un<\/p>\n","protected":false},"author":8,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[21,2534],"tags":[2544,2543,200],"class_list":{"0":"post-17692","1":"post","2":"type-post","3":"status-publish","4":"format-standard","6":"category-articulos","7":"category-bicentenario-60","8":"tag-banco-de-mexico","9":"tag-moneda-mexicana","10":"tag-plata"},"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/17692","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/8"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=17692"}],"version-history":[{"count":11,"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/17692\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":22451,"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/17692\/revisions\/22451"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=17692"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=17692"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=17692"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}