﻿{"id":17647,"date":"2023-06-12T15:39:31","date_gmt":"2023-06-12T21:39:31","guid":{"rendered":"http:\/\/revistabicentenario.com.mx\/?p=17647"},"modified":"2025-07-31T12:08:55","modified_gmt":"2025-07-31T18:08:55","slug":"un-joven-miliciano-en-el-mexico-en-guerra","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/archivos\/un-joven-miliciano-en-el-mexico-en-guerra\/","title":{"rendered":"Un joven miliciano en el M\u00e9xico en guerra"},"content":{"rendered":"\r\n<p>Norberto Nava Bonilla<br \/>Instituto Mora<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<h4 class=\"has-text-color has-vivid-red-color\"><span style=\"color: #800000;\"><strong>Revista <\/strong><em><strong>BiCentenario. El ayer y hoy de M\u00e9xico<\/strong><\/em><strong>, n\u00fam. 60<\/strong><\/span><\/h4>\r\n<p><a href=\"http:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2023\/07\/BiC_60_01_Leonardo.pdf\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\"><img decoding=\"async\" class=\"aligncenter size-full wp-image-16736\" src=\"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2022\/12\/BotonPDF2-e1670355523220.png\" alt=\"\" width=\"87\" height=\"44\" \/><\/a><\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<h3 class=\"wp-block-heading\" style=\"text-align: justify;\">Su insistencia permiti\u00f3 a Leonardo M\u00e1rquez Araujo ingresar al ej\u00e9rcito mexicano a los 16 a\u00f1os. Fiel apoyo de Antonio L\u00f3pez de Santa Anna, fue derrotado en todas las batallas contra las invasoras tropas estadunidenses. Ca\u00eddo Santa Anna, encabez\u00f3 una rebeli\u00f3n armada por redimirlo, pero fracas\u00f3. Por esta osad\u00eda se le dio de baja del ej\u00e9rcito con deshonra y fue sentenciado a pena capital.<\/h3>\r\n\r\n\r\n\r\n<div class=\"wp-block-image\">\r\n<figure class=\"aligncenter is-resized\"><img fetchpriority=\"high\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-17757 aligncenter\" src=\"http:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2023\/06\/Leonardo-M\u00e1rquez-725x1024.jpeg\" alt=\"\" width=\"544\" height=\"768\" srcset=\"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2023\/06\/Leonardo-M\u00e1rquez-725x1024.jpeg 725w, https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2023\/06\/Leonardo-M\u00e1rquez-212x300.jpeg 212w, https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2023\/06\/Leonardo-M\u00e1rquez-768x1085.jpeg 768w, https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2023\/06\/Leonardo-M\u00e1rquez.jpeg 1133w\" sizes=\"(max-width: 544px) 100vw, 544px\" \/>\r\n<figcaption>Leonardo M\u00e1rquez, ca. 1865, inv. 453530, SINAFO-FN. Secretar\u00eda de Cultura-INAH-M\u00c9X. Reproducci\u00f3n autorizada por el INAH.<\/figcaption>\r\n<\/figure>\r\n<\/div>\r\n\r\n\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">Leonardo M\u00e1rquez Araujo (1820-1913) es recordado como un destacado militar conservador que particip\u00f3 en los principales acontecimientos de armas ocurridos en M\u00e9xico en el siglo XIX, desde la Guerra de Reforma hasta el imperio de Maximiliano (1857-1867), momento en el que obtuvo el grado de General de Divisi\u00f3n y el empleo de Lugarteniente del Imperio, el militar con mayor autoridad despu\u00e9s del emperador. Asimismo, la historiograf\u00eda lo recuerda como un oficial sanguinario, caprichoso, traicionero y de dudosa calidad moral. Ejemplo de esto es su muy particular mote: <em>el Tigre de Tacubaya<\/em>, bautizado as\u00ed por ser el responsable del fusilamiento de varios practicantes de medicina el 11 de abril de 1859 durante la Guerra de Reforma.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">No obstante, casi nada se sabe de la manera en que M\u00e1rquez entr\u00f3 a la milicia y las astucias de las que se vali\u00f3 para subir en el escalaf\u00f3n. Como veremos, todo esto est\u00e1 \u00edntimamente relacionado con el Antonio L\u00f3pez de Santa Anna militar, el expansionismo estadunidense que atac\u00f3 a M\u00e9xico en 1836 y 1847 e, incluso,\u00a0 con la propia historia del ej\u00e9rcito como instituci\u00f3n.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<h3 class=\"wp-block-heading\" style=\"text-align: center;\"><strong>La coyuntura<\/strong><\/h3>\r\n\r\n\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">Cuando el vicepresidente Valent\u00edn G\u00f3mez Far\u00edas estuvo al frente del ejecutivo (1833-1834), no vacil\u00f3 en aplicar medidas que afectaban cada vez m\u00e1s los privilegios que importantes instituciones, como la Iglesia y el ej\u00e9rcito, hab\u00edan gozado durante a\u00f1os, con el fin de buscar la igualdad ante la ley de los mexicanos y resolver la deuda p\u00fablica. \u00a0<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">Una medida particular que nos interesa se\u00f1alar fue la disminuci\u00f3n del ej\u00e9rcito permanente. Generales y altos mandos ser\u00edan despedidos, degradados y privados de sus pensiones. Por el contrario, a trav\u00e9s de reglamentos y dict\u00e1menes expedidos por diputados de diversas partes del pa\u00eds, se busc\u00f3 el incremento, fortalecimiento y coalici\u00f3n de las milicias c\u00edvicas, cuerpos locales armados a los que se llamar\u00eda para mantener el orden al interior de cada estado de la federaci\u00f3n.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">Por su parte, los sectores afectados comenzaron a cerrar filas en contra de G\u00f3mez Far\u00edas y ped\u00edan la vuelta del presidente Antonio L\u00f3pez de Santa Anna, quien se encontraba en su hacienda de Veracruz. Cuando el veracruzano volvi\u00f3 a la capital, ech\u00f3 para atr\u00e1s la mayor\u00eda de las reformas expedidas por su vicepresidente y la idea de cambiar el sistema federal por uno central se hizo latente. Esto provoc\u00f3 que los todav\u00eda estados de la federaci\u00f3n reaccionaran en contra del ejecutivo. Los dos rebeldes fueron el estado de Zacatecas y el enorme estado de Coahuila, adem\u00e1s de Tejas. \r\n\r\n<\/p>\r\n<p style=\"text-align: justify;\">La provincia de Tejas era un caso particular. Su cercan\u00eda con Estados Unidos y su lejan\u00eda con el centro del pa\u00eds, e incluso de su propia capital estatal (Saltillo), hab\u00edan ocasionado una situaci\u00f3n distinta a la del resto de la rep\u00fablica. Llevaba m\u00e1s de diez a\u00f1os de una dif\u00edcil colonizaci\u00f3n, que ocasion\u00f3 que sus habitantes fueran en su mayor\u00eda estadunidenses, quienes se sent\u00edan m\u00e1s c\u00f3modos con el idioma ingl\u00e9s, el protestantismo y la pr\u00e1ctica de la esclavitud, prohibida por las leyes mexicanas.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">La violencia estall\u00f3 en septiembre de 1835; despu\u00e9s de negociaciones y mucha pol\u00edtica, el gobierno estatal asentado en Saltillo firm\u00f3 la paz con el gobierno de Santa Anna; no as\u00ed la provincia de Tejas. Pronto la llama de la insurrecci\u00f3n se esparci\u00f3 hasta llegar a San Antonio de Bejar, sede del ayuntamiento tejano.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">A la par de estos acontecimientos, el Congreso mexicano se declar\u00f3 \u201cConstituyente\u201d, siendo su primera resoluci\u00f3n la de suspender la vigencia de la Constituci\u00f3n de 1824. Se disolvieron las legislaturas locales y se sustituyeron por Juntas Departamentales marcadas con un fuerte car\u00e1cter militarizado. Las milicias c\u00edvicas fueron restringidas y todos los cuerpos armados ser\u00edan comandados por oficiales del ej\u00e9rcito permanente. Al fin, el 23 de octubre de 1835 se emitieron las <em>Bases Constitucionales Expedidas por el Congreso Constituyente<\/em> que instauraban la Rep\u00fablica Centralista.\u00a0<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">Los tejanos aprovecharon el cambio de r\u00e9gimen como pretexto para buscar la \u201cTexan freedom\u201d pues afirmaron que el centralismo impulsaba el autoritarismo sobre ellos. Crearon un gobierno provisional y m\u00e1s adelante proclamaron su independencia el 2 de marzo de 1836. \u00a0<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">Como respuesta Antonio L\u00f3pez de Santa Anna emprendi\u00f3 una campa\u00f1a militar sobre la provincia rebelde el 5 de diciembre de 1835. Aunque el ej\u00e9rcito mexicano consigui\u00f3 algunas victorias y avances importantes, el resultado fue desastroso. Santa Anna fue capturado en abril de 1836 mientras dorm\u00eda y el ej\u00e9rcito derrotado tuvo que retroceder al sur del r\u00edo Bravo.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<h3 class=\"wp-block-heading\" style=\"text-align: center;\"><strong>La oportunidad<\/strong><\/h3>\r\n\r\n\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">Las noticias de la aprehensi\u00f3n de Santa Anna llegaron de forma r\u00e1pida a la ciudad de M\u00e9xico. El 20 de mayo se realiz\u00f3 una reuni\u00f3n secreta por parte de la \u201cComisi\u00f3n Especial sobre Tejas\u201d, donde se aprob\u00f3 una ley que excitaba el patriotismo de los mexicanos, se autorizaba al gobierno para continuar \u201cvigorosamente\u201d la guerra sobre Tejas y se declaraba nulo y de ning\u00fan valor y efecto cualquier tratado convenido por Santa Anna con sus captores.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">Fue entonces y ante tales noticias que el joven Leonardo M\u00e1rquez envi\u00f3 una carta a Jos\u00e9 Mar\u00eda Tornel, secretario de Guerra, solicitando su entrada a las milicias activas, pues se sent\u00eda \u201cdeseoso de contribuir por su parte del modo que sea m\u00e1s positivo al restablecimiento de la libertad del E. S. general presidente D. Antonio L\u00f3pez de Santa Anna, [y] suplicando a V. E. tenga la bondad de emplearme en las filas de la divisi\u00f3n que sea nombrada para la salvaci\u00f3n del S. E.\u201d<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">M\u00e1s adelante, Leonardo refiere que hab\u00eda acompa\u00f1ado a su padre Cayetano M\u00e1rquez, capit\u00e1n del extinguido 1\u00b0 Batall\u00f3n Permanente, en las campa\u00f1as de Chiapas, la de la reconquista espa\u00f1ola de 1829 en Tampico y la del sur como cadete de batall\u00f3n. Afirma que, a ra\u00edz de estas tres campa\u00f1as, se le ofreci\u00f3 el puesto de subteniente en el batall\u00f3n activo de Quer\u00e9taro en 1831 \u00a1a la edad de 11 a\u00f1os!, ascenso que no se verific\u00f3. Por tal motivo solicitaba que se le respetara esa clase. Sin recibir todav\u00eda la respuesta, volvi\u00f3 a enviar otra carta el 7 de julio siguiente insistiendo en su nombramiento para \u201ctener el honor de batirme con los ingratos y p\u00e9rfidos colonos en defensa de nuestro territorio\u201d.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">En un ir y venir de cartas Leonardo M\u00e1rquez fue admitido desde el 1 de octubre de 1836 con el empleo de subteniente miliciano de fusileros de la 5\u00b0 compa\u00f1\u00eda en el Batall\u00f3n Activo de Mextitl\u00e1n. Cabe se\u00f1alar que s\u00ed se le respet\u00f3 la categor\u00eda que \u00e9l deseaba, a pesar de que el <em>Reglamento de la milicia activa<\/em> dec\u00eda: \u201cPara ser oficial miliciano se necesita tener veinti\u00fan a\u00f1os cumplidos\u201d. Los documentos de ese momento apuntaban que M\u00e1rquez ten\u00eda 17 a\u00f1os, aunque en realidad era un a\u00f1o menor.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">La urgencia para continuar \u201cvigorosamente\u201d la guerra contra Tejas hizo que se aceptar\u00e1 a un muchachito delgado, enfermizo y bajo de estatura (tal como lo indica su hoja de servicio) al frente de una secci\u00f3n del ej\u00e9rcito compuesta de 30 a 40 soldados.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">Con todo, el Batall\u00f3n de Mextitl\u00e1n fue enviado a Matamoros a la campa\u00f1a \u201cde rescate\u201d formando parte de la Divisi\u00f3n que comandaba el general Nicol\u00e1s Bravo. No obstante, los esfuerzos del gobierno central para someter a la provincia rebelde fueron in\u00fatiles. Santa Anna no fue liberado por los texanos sino hasta noviembre de 1836 y las operaciones militares se detuvieron en espera de mejores tiempos.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">Leonardo M\u00e1rquez permaneci\u00f3 en Matamoros sin entrar en combate hasta el 2 de mayo de 1837, cuando march\u00f3 a Zacatecas para someter movimientos que buscaban la vuelta del federalismo<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">Podemos observar c\u00f3mo el joven Leonardo M\u00e1rquez busc\u00f3 un proyecto de vida dentro del ej\u00e9rcito a los 16 a\u00f1os. Con un padre ausente, el primog\u00e9nito ten\u00eda que buscar una forma de ganarse la vida para ayudar a su madre y a sus dos hermanas menores. Cabe decir que, en esa \u00e9poca, las relaciones familiares, de amistad y de compadrazgo dentro del ej\u00e9rcito serv\u00edan para formar nexos y redes de apoyo. Esto se vio traducido en ascensos, posiciones pol\u00edticas, ocupaci\u00f3n de empleo y, en el caso de M\u00e1rquez, la entrada al ej\u00e9rcito. No dud\u00f3 en utilizar sus contactos, creados a partir de la experiencia de acompa\u00f1ar a su padre en campa\u00f1a, para subir un escalaf\u00f3n importante en la carrera de las armas. La ley del 20 de mayo de 1836 cre\u00f3 la coyuntura ideal para que M\u00e1rquez fuera aceptado como subteniente 5\u00b0, el nivel m\u00e1s bajo, pero ya en la categor\u00eda de oficiales. No est\u00e1 por dem\u00e1s se\u00f1alar que Leonardo sab\u00eda leer y escribir, cualidades poco frecuentes y muy valiosas en aquella \u00e9poca.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<h3 class=\"wp-block-heading\" style=\"text-align: center;\"><strong>La prueba<\/strong><\/h3>\r\n\r\n\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">Al joven M\u00e1rquez le toc\u00f3 sofocar varias sublevaciones en distintos puntos del pa\u00eds. Como se mencion\u00f3, ordenaba a una secci\u00f3n de entre 30 y 40 hombres con muchos problemas de disciplina; incluso \u00e9l mismo fue arrestado en un par de ocasiones por desobedecer a sus superiores. M\u00e1s adelante, particip\u00f3 en la defensa del pa\u00eds durante la llamada Guerra de los Pasteles en contra de la marina francesa y en 1842 obtuvo el grado de capit\u00e1n por apoyar un pronunciamiento dirigido por L\u00f3pez de Santa Anna.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">Despu\u00e9s lleg\u00f3 el fat\u00eddico a\u00f1o de 1846 a M\u00e9xico. Estados Unidos, que ya se perfilaba como un pa\u00eds poderoso, nos declaraba la guerra. En t\u00e9rminos muy generales, el motivo era la necesidad de incorporar m\u00e1s territorio a la naci\u00f3n del norte; un gobierno mexicano debilitado y en crisis fue el campo de cultivo id\u00f3neo de esta guerra injusta. As\u00ed, el 25 de abril de 1846 fuerzas mexicanas asentadas al norte del r\u00edo Bravo dispararon en contra de un pu\u00f1ado de soldados estadunidenses que, a decir de ellos, hab\u00edan invadido ilegalmente el territorio mexicano. Al recibir la noticia, el presidente de los Estados Unidos, James K. Polk, declar\u00f3 la guerra el 10 de mayo y expres\u00f3 que \u201cM\u00e9xico ha derramado sangre norteamericana en suelo norteamericano\u201d. A la brevedad, el general Zachary Taylor invad\u00eda el norte del pa\u00eds al frente de un numeroso contingente y, un a\u00f1o m\u00e1s tarde, Winfield Scott hac\u00eda lo propio al bombardear el puerto de Veracruz para iniciar su camino a la capital de nuestro pa\u00eds.<\/p>\r\n<figure id=\"attachment_20966\" aria-describedby=\"caption-attachment-20966\" style=\"width: 900px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><img decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-20966\" src=\"http:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2024\/08\/BiC_60_11.jpg\" alt=\"\" width=\"900\" height=\"693\" srcset=\"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2024\/08\/BiC_60_11.jpg 900w, https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2024\/08\/BiC_60_11-300x231.jpg 300w, https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2024\/08\/BiC_60_11-768x591.jpg 768w\" sizes=\"(max-width: 900px) 100vw, 900px\" \/><figcaption id=\"caption-attachment-20966\" class=\"wp-caption-text\">E.B. &amp; E.C. Kellogg, Battle of Cerro Gordo. April 18th 1847, litograf\u00eda a color, ca. 1850. Library of Congress, Estados Unidos.<\/figcaption><\/figure>\r\n\r\n\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">El ej\u00e9rcito mexicano tuvo que reorganizarse a la brevedad. Hacia San Luis Potos\u00ed se dirigieron Santa Anna y el capit\u00e1n Leonardo M\u00e1rquez al frente de su compa\u00f1\u00eda de tiradores. En septiembre de 1846 iniciaron los primeros combates de M\u00e1rquez en diversos puntos del norte del pa\u00eds; en calidad de guerrillero, se le encomend\u00f3 hostilizar al enemigo sin presentar un combate formal.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">Para febrero del siguiente a\u00f1o, M\u00e1rquez particip\u00f3 en la batalla de La Angostura, donde por poco el ej\u00e9rcito mexicano pudo haber conseguido su \u00fanico triunfo en esta guerra. Sin esperanza de victorias en el norte, se le orden\u00f3 a M\u00e1rquez viajar a Veracruz para combatir al general Scott que ya hab\u00eda ocupado el puerto jarocho.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">M\u00e1rquez lidi\u00f3 en todas las derrotas del ej\u00e9rcito mexicano: Cerro Gordo (17-18 de abril), Padierna (19-20 de agosto), Contreras y Churubusco (20 de agosto), Casa Mata y Molino del Rey (8 de septiembre), y en Chapultepec (13 de septiembre). Ocupada la ciudad de M\u00e9xico por los invasores, el capit\u00e1n march\u00f3 con los restos del derrotado ej\u00e9rcito a la villa de Guadalupe y despu\u00e9s a Quer\u00e9taro, sede provisional del gobierno mexicano. A finales de 1847 se le orden\u00f3 patrullar la zona colindante entre Puebla y Veracruz y m\u00e1s adelante a la villa de Le\u00f3n en el Baj\u00edo.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">El ej\u00e9rcito mexicano no pas\u00f3 la prueba; generales, jefes y oficiales no supieron organizar a la tropa para hacer frente al enemigo extranjero. Doce mil soldados estadunidenses, en su mayor\u00eda voluntarios, dominaron un pa\u00eds de casi 8 000 000 de habitantes. Santa Anna, presidente interino durante la guerra, renunci\u00f3 al ejecutivo y se dirigi\u00f3 a Puebla, lugar en el que permaneci\u00f3 por poco tiempo para despu\u00e9s viajar a Colombia. Su incompetencia le hab\u00eda costado el exilio.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">El <em>Tratado de Paz, Amistad, L\u00edmites y Arreglos Definitivos entre los Estados Unidos Mexicanos y los Estados Unidos de Am\u00e9rica<\/em> se hab\u00eda firmado a principios de 1848, este documento daba fin a la guerra iniciada en 1846 entre ambos pa\u00edses. La consecuencia m\u00e1s evidente fue la p\u00e9rdida de la mitad del territorio y, podemos destacar, la desmembraci\u00f3n del ej\u00e9rcito y el vac\u00edo de poder que trajo la derrota.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<h3 class=\"wp-block-heading\" style=\"text-align: center;\"><strong>Desenlace<\/strong><\/h3>\r\n\r\n\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">El a\u00f1o de 1848 comenz\u00f3 con un ej\u00e9rcito mermado, derrotado, empobrecido y disperso. El grueso de los soldados, que hab\u00edan sido reclutados de manera forzosa mediante la leva para hacer frente a la guerra, ya hab\u00eda escapado a sus lugares de origen y las autoridades militares ten\u00edan poco inter\u00e9s en perseguirlos. Entre la ciudad de M\u00e9xico y Quer\u00e9taro quedaron los \u00faltimos desertores de la guerra. Quienes no pudieron regresar a sus casas, asolaban los caminos; muchos de ellos, empobrecidos, buscaban el sustento diario mediante el bandidaje con las armas que el propio gobierno les hab\u00eda dado.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">El ej\u00e9rcito regular, al que pertenec\u00eda Leonardo M\u00e1rquez, hab\u00eda quedado sin su dirigente moral, Santa Anna. En \u00e9l ve\u00edan al l\u00edder natural, con carisma y autoridad. Una vez firmada la paz con Estados Unidos, vieron c\u00f3mo sus adversarios lo culparon abiertamente de las derrotas en el campo de batalla. Y no s\u00f3lo eso, mostraron la completa ineficacia e inutilidad del ej\u00e9rcito permanente. Sobre todo, cuestionaron si en verdad era necesario gastar los escasos recursos de la naci\u00f3n en esta instituci\u00f3n.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">Leonardo M\u00e1rquez permaneci\u00f3 en el cuerpo armado. A diferencia de muchos de sus compa\u00f1eros, \u00e9l llevaba tras de s\u00ed una carrera de m\u00e1s de diez a\u00f1os y algunas medallas en el uniforme.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">Los a\u00f1os siguientes a la derrota fueron dif\u00edciles. Para mediados de 1848 se originaron algunos levantamientos armados muy locales que buscaban eliminar las contribuciones forzosas que el gobierno nacional hab\u00eda impuesto durante la guerra. M\u00e1rquez se dirigi\u00f3 con su compa\u00f1\u00eda a la Sierra Gorda para combatir a un militar \u201crebelde\u201d que conoc\u00eda muy bien, pues hab\u00edan peleado juntos en La Angostura, pero que en ese momento se hab\u00eda sublevado en su natal Quer\u00e9taro: Tom\u00e1s Mej\u00eda.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">Los combates fueron breves y los sediciosos derrotados con cierta facilidad. M\u00e1rquez, quien hab\u00eda quedado como el oficial de mayor nivel despu\u00e9s de la victoria, aprovech\u00f3 la coyuntura y se insurreccion\u00f3 contra el gobierno nacional a principios de 1849, pidiendo la vuelta de Santa Anna y con \u00e9l los anteriores brillos de la instituci\u00f3n castrense. Una de sus proclamas dec\u00eda que el veracruzano: \u201char\u00e1 cesar nuestros males, labrar\u00e1 vuestra felicidad; porque sean cuales fueren sus errores pol\u00edticos, nadie puede negarle el patriotismo que tiene tan comprobado. Lev\u00e1ntese la naci\u00f3n, florezca, sea grande y dichosa\u201d<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">Su movimiento dur\u00f3 unos cuantos d\u00edas, pero al final fue derrotado. Se le dio de baja del ej\u00e9rcito con deshonra como traidor, pues \u201chab\u00eda hecho las armas en contra del ej\u00e9rcito nacional\u201d; se le acus\u00f3 de sedici\u00f3n y rebeld\u00eda y fue sentenciado a pena capital. Tuvo que escapar y esconderse, no sin antes robarse los fondos de la caja del primer cuerpo de infanter\u00eda. Durante su fuga fue capturado por un sargento en compa\u00f1\u00eda de una patrulla militar a las puertas de la ciudad de M\u00e9xico, quien, se cuenta, le exigi\u00f3 catorce onzas de oro para dejarlo en libertad. Se dice que, despu\u00e9s de entregar el dinero, echaba pestes de la instituci\u00f3n que lo hab\u00eda cobijado desde 1836. A\u00f1os m\u00e1s adelante, mencion\u00f3 que en ese momento su deseo era olvidarse de las armas para siempre y vivir del trabajo de la tierra.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<h3 class=\"wp-block-heading\" style=\"text-align: center;\"><strong>Ep\u00edlogo<\/strong><\/h3>\r\n\r\n\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">En estas l\u00edneas pudimos ver, a trav\u00e9s de Leonardo M\u00e1rquez, la vida que pudo ser la de muchos militares del M\u00e9xico independiente. Vimos c\u00f3mo, despu\u00e9s de firmar su patente, le dieron un fusil y lo pusieron al frente de hombres mal vestidos y peor comidos para atravesar un pa\u00eds y luchar en contra del enemigo. A pesar del hambre, la pobreza que rodeaba a la soldadesca, de un gobierno mexicano con grandes deudas, corrupci\u00f3n y mal organizado, buscaron un ascenso social en esta instituci\u00f3n sin importar las terribles condiciones que atravesaban.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<div class=\"wp-block-image\">\r\n<figure class=\"aligncenter is-resized\">\r\n<figure id=\"attachment_20969\" aria-describedby=\"caption-attachment-20969\" style=\"width: 616px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-20969\" src=\"http:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2024\/08\/BiC_60_18.jpg\" alt=\"\" width=\"616\" height=\"900\" srcset=\"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2024\/08\/BiC_60_18.jpg 616w, https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2024\/08\/BiC_60_18-205x300.jpg 205w\" sizes=\"(max-width: 616px) 100vw, 616px\" \/><figcaption id=\"caption-attachment-20969\" class=\"wp-caption-text\">Jean-Adolphe Beauc\u00e9, Gral. Leonardo M\u00e1rquez, ca. 1865, Museo Nacional de Historia. Secretar\u00eda de Cultura-INAH-M\u00c9X.<\/figcaption><\/figure>\r\n<\/figure>\r\n<\/div>\r\n\r\n\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">M\u00e1rquez, un militar con empe\u00f1o, perseverancia, valent\u00eda y mucha suerte, logr\u00f3 desenvolverse en las filas castrenses durante trece a\u00f1os y ascender en el escalaf\u00f3n militar hasta conseguir el grado de capit\u00e1n. En un principio, el contexto y el entorno lo favorecieron, pero tambi\u00e9n fueron estos los que lo llevaron hacia una ca\u00edda estrepitosa. Si confiamos en sus escritos posteriores, con todo y la pena capital que giraba sobre su vida, hab\u00eda adquirido una peque\u00f1a parcela por el rumbo de Toluca que lo ayud\u00f3 a mantenerse durante tres a\u00f1os.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">Finalmente, las voces que pidieron la vuelta de Santa Anna en 1853 y que lo convirtieron en dictador, tambi\u00e9n fueron las que llamaron a M\u00e1rquez de vuelta a la vida militar. El \u201cpremio\u201d por volver a apoyar al veracruzano fue el grado de general de brigada que obtuvo en 1854 y con \u00e9l pasar\u00eda a la historia como un militar valiente, intr\u00e9pido, conservador, afrancesado, vendepatria y traidor del imperio de Maximiliano. Muri\u00f3 lejos de su pa\u00eds el 5 de julio de 1913 en La Habana, Cuba, lugar en el que permanecen sus restos.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">Como se dijo, la vida del ej\u00e9rcito est\u00e1 conectada con la vida del M\u00e9xico independiente, conocerlo y estudiarlo, ayuda a comprender una de las facetas que conforman la historia mexicana del siglo xix.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<h4 class=\"wp-block-heading\"><strong>PARA SABER M\u00c1S:<\/strong><\/h4>\r\n\r\n\r\n\r\n<ul>\r\n<li>Cacho Torres, Ang\u00e9lica Mar\u00eda, \u201cEntre la utilidad y la coerci\u00f3n. Los desertores: una compleja realidad del M\u00e9xico independiente, (1820-1842)\u201d en <em>Estudios de historia moderna y contempor\u00e1nea de M\u00e9xico<\/em>, n\u00fam. 45, enero-junio, 2013.\r\n\r\n<\/li>\r\n<li>Guardino, Peter, <em>La marcha f\u00fanebre. Una historia de la guerra ente M\u00e9xico y los Estados Unidos<\/em>, M\u00e9xico, UNAM, Grano de Sal, 2018, 536 p.<\/li>\r\n<li>Serrano Ortega, Jos\u00e9 Antonio, \u201cSobre la centralizaci\u00f3n de la rep\u00fablica: estructura militar y sistema pol\u00edtico en Guanajuato, 1835-1847\u201d en <em>Secuencia<\/em>, n\u00fam. 83, mayo-junio de 2012, Instituto de Investigaciones Dr. Jos\u00e9 Mar\u00eda Luis Mora. Payno, Manuel, <em>Apuntes para la historia de la guerra ente M\u00e9xico y los Estados Unidos<\/em>, M\u00e9xico, Secretar\u00eda de Cultura, 2016, 518 p.\r\n\r\n<\/li>\r\n<\/ul>\r\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Norberto Nava BonillaInstituto Mora Revista BiCentenario. El ayer y hoy de M\u00e9xico, n\u00fam. 60 Su insistencia permiti\u00f3 a Leonardo M\u00e1rquez Araujo ingresar al ej\u00e9rcito mexicano a los 16 a\u00f1os. Fiel apoyo de Antonio L\u00f3pez de Santa Anna, fue derrotado en todas las batallas contra las invasoras tropas estadunidenses. Ca\u00eddo Santa Anna, encabez\u00f3 una rebeli\u00f3n armada por redimirlo, pero fracas\u00f3. Por esta osad\u00eda se le dio de baja del ej\u00e9rcito con deshonra y fue sentenciado a pena capital. Leonardo M\u00e1rquez Araujo (1820-1913) es recordado como un destacado militar conservador que particip\u00f3 en los principales acontecimientos de armas ocurridos en M\u00e9xico en el siglo XIX, desde la Guerra de Reforma hasta el imperio de Maximiliano (1857-1867), momento en el que obtuvo el grado de General de Divisi\u00f3n y el empleo de Lugarteniente del Imperio, el militar con mayor autoridad despu\u00e9s del emperador. Asimismo, la historiograf\u00eda lo recuerda como un oficial sanguinario, caprichoso,<\/p>\n","protected":false},"author":8,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[21,2534],"tags":[529,463,1241,2095,497],"class_list":{"0":"post-17647","1":"post","2":"type-post","3":"status-publish","4":"format-standard","6":"category-articulos","7":"category-bicentenario-60","8":"tag-ejercito","9":"tag-guerra-mexico-estados-unidos","10":"tag-leonardo-marquez","11":"tag-militares","12":"tag-texas"},"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/17647","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/8"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=17647"}],"version-history":[{"count":14,"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/17647\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":22448,"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/17647\/revisions\/22448"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=17647"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=17647"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=17647"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}