﻿{"id":17531,"date":"2023-06-05T17:17:16","date_gmt":"2023-06-05T23:17:16","guid":{"rendered":"http:\/\/revistabicentenario.com.mx\/?p=17531"},"modified":"2025-07-30T12:03:29","modified_gmt":"2025-07-30T18:03:29","slug":"la-presion-empresarial-a-ruiz-cortines-y-lopez-mateos","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/archivos\/la-presion-empresarial-a-ruiz-cortines-y-lopez-mateos\/","title":{"rendered":"La presi\u00f3n empresarial a Ruiz Cortines y L\u00f3pez Mateos"},"content":{"rendered":"\r\n<p>C\u00e9sar Cruz \u00c1lvarez<br \/>Instituto Mora<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<h4 class=\"has-text-color has-vivid-red-color\"><span style=\"color: #800000;\"><strong>Revista\u00a0<\/strong><em><strong>BiCentenario. El ayer y hoy de M\u00e9xico<\/strong><\/em><strong>, n\u00fam. 54.<\/strong><\/span><\/h4>\r\n<p><a href=\"http:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2023\/07\/BiC_54_06_Empresarial.pdf\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\"><img decoding=\"async\" class=\"aligncenter size-full wp-image-16736\" src=\"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2022\/12\/BotonPDF2-e1670355523220.png\" alt=\"\" width=\"87\" height=\"44\" \/><\/a><\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<h3 class=\"wp-block-heading\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #008080;\">Las efervescentes demandas obreras de 1958 y 1959 por mejoras salariales fueron motivos de duros cuestionamientos de las instituciones patronales que reclamaban represi\u00f3n para ponerles un alto. El contexto de la guerra fr\u00eda y el antagonismo capitalismo-comunismo potenciaban diferencias y desacuerdos.<\/span><\/h3>\r\n<figure id=\"attachment_20491\" aria-describedby=\"caption-attachment-20491\" style=\"width: 1000px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><img fetchpriority=\"high\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-20491\" src=\"http:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2024\/08\/BiC_54_021.jpg\" alt=\"\" width=\"1000\" height=\"654\" srcset=\"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2024\/08\/BiC_54_021.jpg 1000w, https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2024\/08\/BiC_54_021-300x196.jpg 300w, https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2024\/08\/BiC_54_021-768x502.jpg 768w\" sizes=\"(max-width: 1000px) 100vw, 1000px\" \/><figcaption id=\"caption-attachment-20491\" class=\"wp-caption-text\">L\u00edder habla ante manifestantes en la Plaza de la Constituci\u00f3n, ca. 1958, inv. 376612, SINAFO F.N. Secretar\u00eda de Cultura-INAH-MEX.<\/figcaption><\/figure>\r\n\r\n\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">En febrero de 1959, el bolet\u00edn de la Confederaci\u00f3n de C\u00e1maras Nacionales de Comercio (CONCANACO) advirti\u00f3 que la embajada de la Uni\u00f3n de Rep\u00fablicas Socialistas Sovi\u00e9ticas (URSS) financiaba a los movimientos obreros del pa\u00eds. Desde la mirada de los hombres de negocios, el objetivo era romper la paz social y desestabilizar el gobierno de Adolfo L\u00f3pez Mateos, quien hab\u00eda logrado reestablecer la confianza de los inversores privados nacionales y extranjeros, despu\u00e9s de las numerosas huelgas del a\u00f1o anterior. Como consecuencia de las protestas sindicales de 1958-1959, las cuales marcaron un hito en la historia del movimiento obrero, en la prensa nacional y en otras publicaciones, como los boletines de las organizaciones empresariales, se desat\u00f3 una guerra de opiniones sobre el sindicalismo y la pol\u00edtica laboral. Esta fue tan s\u00f3lo una muestra de la polarizaci\u00f3n ideol\u00f3gica que viv\u00eda el pa\u00eds al final del gobierno de Adolfo Ruiz Cortines y el inicio de la gesti\u00f3n de L\u00f3pez Mateos.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">M\u00e9xico vivi\u00f3 un periodo de desarrollo econ\u00f3mico durante la d\u00e9cada de 1940 debido a las condiciones impuestas por la segunda guerra mundial. Ante la dificultad de comprar mercanc\u00edas en Estados Unidos o Europa, la industrializaci\u00f3n fue la respuesta. Los sectores industriales y agr\u00edcolas cuyos productos eran destinados al exterior fueron los m\u00e1s beneficiados. Los ingresos por las exportaciones beneficiaron al gobierno y a la iniciativa privada; las ganancias se utilizaron para ampliar la base industrial, diversificar sus negocios o aumentar el gasto p\u00fablico. En consecuencia, los hombres de negocios se posicionaron como un grupo econ\u00f3micamente fuerte, aunque con limitada influencia pol\u00edtica.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">Despu\u00e9s de 1953, el modelo econ\u00f3mico present\u00f3 signos de agotamiento, en parte porque las exportaciones de materias primas como el algod\u00f3n, hab\u00edan disminuido dr\u00e1sticamente. En abril de 1954, ante el desequilibrio de la balanza de pagos, la inflaci\u00f3n y la disminuci\u00f3n de las reservas del Banco de M\u00e9xico, el presidente Adolfo Ruiz Cortines y el secretario de Hacienda, Antonio Carrillo Flores, tomaron la decisi\u00f3n de devaluar el peso. Esta medida fue calificada como \u201cdr\u00e1stica e impopular\u201d, sobre todo por sus consecuencias en la econom\u00eda de las familias. A partir de ese momento, el precio de los productos b\u00e1sicos \u2013carne de res, tortilla, leche\u2013 aument\u00f3 de forma constante, golpeando una vez m\u00e1s el poder adquisitivo del sector obrero. Estos hechos generaron tensi\u00f3n y descontento entre los trabajadores, quienes hab\u00edan soportado una pol\u00edtica de contenci\u00f3n salarial desde la d\u00e9cada de 1940. Es decir, el crecimiento econ\u00f3mico no benefici\u00f3 a todos por igual.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">La situaci\u00f3n estall\u00f3 en 1958, cuando se registraron 740 huelgas que movilizaron a m\u00e1s de 60 000 trabajadores. Las protestas involucraron a empleados industriales y de servicios como maestros, telegrafistas y ferrocarrileros, cuyas actividades eran esenciales para el d\u00eda a d\u00eda en la vida del pa\u00eds. Ante esto, las organizaciones empresariales a trav\u00e9s de <em>Carta Semanal<\/em>, publicada por la CONCANACO, y <em>Confederaci\u00f3n<\/em>, de la Confederaci\u00f3n Nacional de C\u00e1maras Industriales (CONCAMIN), demandaron respeto a la paz social y al orden, el cual deb\u00eda ser impuesto por el gobierno.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<h3 class=\"wp-block-heading\" style=\"text-align: center;\"><span style=\"color: #008080;\">I<\/span><\/h3>\r\n\r\n\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">Los medios impresos construyeron entre 1958 y 1959 una interpretaci\u00f3n de los movimientos sindicales. Por un lado, a trav\u00e9s del consumo de los diarios de circulaci\u00f3n nacional que llegaban a amplios sectores de la sociedad mexicana, y, por el otro, mediante publicaciones que se distribu\u00edan al interior del sector comercial e industrial del pa\u00eds. En algunos momentos, las opiniones vertidas tanto en unas como en otras publicaciones coincidieron en la forma de analizar y caracterizar a los movimientos y los l\u00edderes obreros.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">La huelga en los tel\u00e9grafos \u20136 de febrero de 1958\u2013 marc\u00f3 el comienzo de las movilizaciones sindicales. Los trabajadores demandaban aumento salarial de 50% y la restituci\u00f3n de 27 de ellos. La prensa pronto descalific\u00f3 tanto a los l\u00edderes del movimiento como sus peticiones. El 11 de febrero, el peri\u00f3dico <em>El Nacional<\/em> se\u00f1al\u00f3 que los trabajadores persegu\u00edan un \u201cinter\u00e9s bastardo\u201d que no correspond\u00eda con el \u201csupremo inter\u00e9s social\u201d del pa\u00eds. Por otro lado, los l\u00edderes telegrafistas \u2013Ramiro Niv\u00f3n, Ram\u00f3n Salazar Quintero, Pedro Abrego, Eudomaro Zetina y Rodolfo G\u00f3mez Salas\u2013 fueron calificados de \u201cjovencitos demagogos\u201d, \u201caprendices de telegrafistas\u201d y tambi\u00e9n se les injuri\u00f3 achac\u00e1ndoles antecedentes penales y psiqui\u00e1tricos. Estos ataques duraron hasta el final de la huelga.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 As\u00ed mismo, <em>Carta Semanal<\/em> reprodujo un correograma firmado por los presidentes de la CONCANACO, CONCAMIN, Confederaci\u00f3n Patronal de la Rep\u00fablica Mexicana (COPARMEX) y de la Asociaci\u00f3n Nacional de Banqueros (ANB), en el que solicitaban a Ruiz Cortines intervenir inmediatamente para solucionar el conflicto en los tel\u00e9grafos, \u201cque tantos perjuicios viene ocasionando al p\u00fablico general\u201d. Mediante la publicaci\u00f3n presionaron al gobierno a imponer su autoridad y preservar el orden social. Para los hombres de negocios no hab\u00eda ninguna justificaci\u00f3n legal para la huelga, desestimando con ello las demandas de los trabajadores. Afirmaron que la interrupci\u00f3n del servicio \u201cconstituye un verdadero atentado al orden social y a nuestro r\u00e9gimen de derecho. Tolerar esa actitud es sentar un precedente que puede repetirse y provocar una anarqu\u00eda general\u201d.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">Seis d\u00edas despu\u00e9s del inicio de la huelga, Ruiz Cortines dict\u00f3 algunas medidas para solucionar las demandas de los telegrafistas. Estas contemplaron el ascenso a la categor\u00eda inmediata superior a todo el personal de la Direcci\u00f3n de Telecomunicaci\u00f3n y de la Direcci\u00f3n General de Correos, para solucionar el problema salarial; pero no se mencion\u00f3 nada de la restituci\u00f3n de los trabajadores. La propuesta del presidente ocasion\u00f3 la divisi\u00f3n del gremio telegrafista, por lo cual, el 19 de febrero un sector de los trabajadores decidi\u00f3 reanudar labores en las centrales de Radio Mex y Radio Chapultepec. Los disidentes terminaron por aceptar el ofrecimiento presidencial y el 22 de febrero se restableci\u00f3 el servicio nacional e internacional, poniendo fin a una huelga de 16 d\u00edas. De acuerdo con <em>El Nacional<\/em>, las p\u00e9rdidas monetarias por el paro de labores ascendieron aproximadamente a 10 000 000 de pesos.<\/p>\r\n<figure id=\"attachment_20490\" aria-describedby=\"caption-attachment-20490\" style=\"width: 662px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><img decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-20490\" src=\"http:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2024\/08\/BiC_54_015.jpg\" alt=\"\" width=\"662\" height=\"1000\" srcset=\"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2024\/08\/BiC_54_015.jpg 662w, https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2024\/08\/BiC_54_015-199x300.jpg 199w\" sizes=\"(max-width: 662px) 100vw, 662px\" \/><figcaption id=\"caption-attachment-20490\" class=\"wp-caption-text\">Pancarta contra la prensa en la Plaza de la Constituci\u00f3n, ca. 1958, inv. 376694, SINAFO F.N. Secretar\u00eda de Cultura-INAH-MEX.<\/figcaption><\/figure>\r\n<p style=\"text-align: justify;\">Despu\u00e9s de la huelga de los telegrafistas, entre abril y mayo de 1958, comenz\u00f3 a gestarse el movimiento ferrocarrilero. En estos meses tambi\u00e9n hubo importantes protestas de maestros en la ciudad de M\u00e9xico, las cuales fueron encabezadas por el Movimiento Revolucionario Magisterial y su l\u00edder Oth\u00f3n Salazar. De forma paralela, en el mes de abril, los electricistas y los petroleros demandaron aumento a sus respectivos salarios y mejoras en sus contratos colectivos. En el caso de los trabajadores del riel, la secci\u00f3n 15 (Distro Federal) del Sindicato de Trabajadores Ferrocarrileros de la Rep\u00fablica Mexicana (STFRM) plante\u00f3 solicitar un aumento salarial a la empresa Ferrocarriles Nacionales de M\u00e9xico (FNM). En mayo, convocaron a una asamblea plenaria en la ciudad de M\u00e9xico. Resultado de la discusi\u00f3n sobre el desequilibrio entre los salarios y el costo de la vida, la asamblea decidi\u00f3 constituir la Gran Comisi\u00f3n Proaumento de Salarios. Este organismo pugn\u00f3 por un aumento de 350 pesos; mientras que la dirigencia del STFRM propuso solicitar s\u00f3lo 200. Al final, las demandas del sector ferrocarrilero fueron: 1) aumento de 200 pesos mensuales para cada puesto de trabajo; 2) el incremento aplicar\u00eda tambi\u00e9n para los jubilados, y 3) retroactividad de estas concesiones a partir del 1 de enero de 1958. El rechazo de las propuestas de la Gran Comisi\u00f3n gener\u00f3 tensi\u00f3n entre las bases y la dirigencia sindical. Esto dar\u00eda pie a que un sector del STFRM demandara su democratizaci\u00f3n.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">Entre el 19 y el 21 de mayo, los ferrocarrileros presentaron sus demandas al gerente general de FNM, Roberto Amor\u00f3s, sin obtener respuesta. Por ello, el 26 de junio el STFRM decidi\u00f3 suspender el servicio por dos horas, aumentando el tiempo en los siguientes d\u00edas hasta llegar al paro total. Para no continuar afectando el transporte de pasajeros y mercanc\u00edas, los trabajadores reconsideraron su petici\u00f3n de incremento salarial. Pero, de nueva cuenta, no fue posible un acuerdo y el paro de labores continu\u00f3. La falta de entendimiento orill\u00f3 a Ruiz Cortines a intervenir en el conflicto, el mandatario ofreci\u00f3 aumentar a 215 pesos el salario, el cual fue aceptado y considerado como una victoria por parte de los ferrocarrileros.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">En este caso, las organizaciones patronales se manifestaron tard\u00edamente. No obstante, en la medida que el conflicto ferrocarrilero se prolong\u00f3, los ataques de los empresarios escalaron en virulencia, hasta el grado de hacer un llamado a la represi\u00f3n y respaldarla en marzo de 1959. Despu\u00e9s de que los trabajadores aceptaron el aumento salarial, la CONCANACO, mediante un editorial en <em>Carta Semanal<\/em>, titulado \u201cEl peligro de la anarqu\u00eda\u201d, subray\u00f3 la necesidad de poner freno a las acciones del sindicato, las cuales s\u00f3lo generaban intranquilidad y \u201cnaturalmente va minando la seguridad que ya hemos repetido reclama la inversi\u00f3n, la industrializaci\u00f3n y el trabajo; pero, por otra parte, el primer afectado con esta serie de movimientos es nuestro Gobierno\u201d. Seg\u00fan la publicaci\u00f3n, m\u00e1s all\u00e1 de las demandas salariales, el verdadero inter\u00e9s del movimiento ferrocarrilero era cuestionar la autoridad del presidente en turno.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">Por ello, la CONCANACO exhort\u00f3 a Ruiz Cortines a tomar medidas m\u00e1s en\u00e9rgicas. El 6 de julio de 1958, mediante un desplegado, el presidente de la organizaci\u00f3n afirm\u00f3: \u201ces de temerse que si no se toman de inmediato las medidas adecuadas para impedir radicalmente su repetici\u00f3n quede latente una amenaza de anarqu\u00eda cuyas consecuencias ser\u00edan posiblemente lamentables\u201d. Esta declaraci\u00f3n no tom\u00f3 en cuenta los acuerdos alcanzados entre el gobierno y los ferrocarrileros; por otro lado, la organizaci\u00f3n empresarial no hac\u00eda expl\u00edcitas cu\u00e1les eran las \u201cmedidas adecuadas\u201d que el gobierno deb\u00eda adoptar para encarar el problema; por lo cual, no descartaba el uso de la represi\u00f3n.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">Posteriormente, el 14 de julio de 1958, una fracci\u00f3n de trabajadores, encabezados por Demetrio Vallejo, busc\u00f3 democratizar el stfrm. Vallejo \u2013quien representaba el ala democr\u00e1tica\u2013 fue electo secretario general del sindicato en la VI Convenci\u00f3n General Extraordinaria. Sin embargo, la administraci\u00f3n de fnm apel\u00f3 los resultados y desconoci\u00f3 al nuevo comit\u00e9 bajo la premisa de violar los estatutos sindicales. En consecuencia, Vallejo convoc\u00f3 a suspender el servicio para presionar a la administraci\u00f3n a reconocer su triunfo. As\u00ed, el 2 de agosto estall\u00f3 un nuevo paro general.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">Los m\u00e9todos empleados por los trabajadores eran rechazados por los hombres de negocios. El sector industrial denunci\u00f3 que los paros, huelgas o m\u00edtines lesionaban el orden social de forma arbitraria. Entre julio y agosto de 1958, <em>Confederaci\u00f3n<\/em> comunic\u00f3 que \u201ceste paro injusto e ilegal, absurdo, adem\u00e1s, por lo innecesario, viene a ensanchar la brecha que telegrafistas y profesores abrieron ya en la delicada estructura moral de la paz social que ven\u00eda consolid\u00e1ndose tan lenta y tan meritoriamente por los tres factores decisivos de esa paz: Gobierno, iniciativa privada y trabajadores\u201d. Esta interpretaci\u00f3n no repar\u00f3 en que tales medidas eran un recurso ante la falta de reconocimiento de las demandas obreras por parte de las direcciones sindicales y el gobierno.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">La disputa por la dirigencia del STFRM llam\u00f3 la atenci\u00f3n del sector empresarial. En particular, del presidente de la COPARMEX, Mariano R. Su\u00e1rez, quien declar\u00f3 que los nuevos paros en los ferrocarriles eran motivados por \u201cla agitaci\u00f3n demag\u00f3gica, que desprecia los intereses de todo el pa\u00eds, multiplica los da\u00f1os a todos los sectores de la poblaci\u00f3n y amenaza la vida econ\u00f3mica de la naci\u00f3n entera\u201d. El dirigente empresarial consideraba que era necesaria una transformaci\u00f3n radical en la mentalidad y en los m\u00e9todos de acci\u00f3n de los l\u00edderes sindicales. Si bien los hombres de negocios se enfocaron en las afectaciones econ\u00f3micas, no faltaron las acusaciones morales contra los dirigentes obreros. Los l\u00edderes ferrocarrileros fueron calificados de ego\u00edstas, violadores de las normas y promotores de paros absurdos. Para los empresarios, el conflicto dentro de los sindicatos demostraba un \u201cdivorcio entre l\u00edderes y masa de trabajadores [\u2026] sacrificando los verdaderos intereses profesionales \u2013econ\u00f3micos, sociales y morales\u2013 de los trabajadores\u201d. Las ambiciones de los l\u00edderes transformaban un conflicto interno \u201cen lesi\u00f3n colectiva\u201d para el pa\u00eds. Por ello, fueron constantes las comparaciones con el sindicalismo estadunidense, que era el \u00fanico que comprend\u00eda su misi\u00f3n como organizaci\u00f3n de la clase trabajadora; su aparente carencia de ideolog\u00eda era motivo de elogio: \u201c[\u2026] No tienen, en absoluto, la menor inclinaci\u00f3n hacia veleidades marxistas\u201d; en cambio, los sindicatos mexicanos no serv\u00edan a los intereses de los trabajadores y estaban sobreideologizados, seg\u00fan la visi\u00f3n empresarial.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">Con el fin de evitar una crisis mayor en el transporte de pasajeros y mercanc\u00edas, la gerencia de FNM negoci\u00f3 con Vallejo las condiciones para poner fin al paro, en particular lo relacionado con la elecci\u00f3n del comit\u00e9 ejecutivo. En consecuencia, se organiz\u00f3 una nueva elecci\u00f3n; Vallejo y su grupo obtuvieron un resultado arrasador de 59 759 votos a favor y fueron reconocidos por la administraci\u00f3n ferroviaria. El aumento salarial y la elecci\u00f3n de Vallejo representaron un parteaguas en las movilizaciones de 1958. No s\u00f3lo las demandas econ\u00f3micas fueron importantes, el \u00e1nimo de democratizaci\u00f3n de los sindicatos mostr\u00f3 una ruptura con el corporativismo estatal, aunque no termin\u00f3 por concretarse en estos a\u00f1os.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">A finales de 1958, despu\u00e9s de las victorias obtenidas por los ferrocarrileros, el STFRM solicit\u00f3 un nuevo aumento salarial. La empresa argument\u00f3 no estar en condiciones para satisfacer la demanda; de nueva cuenta, los trabajadores presionar\u00edan con una huelga, la cual estaba programada para el 25 de febrero de 1959. Con el fin de prevenir una nueva suspensi\u00f3n del servicio, el 2 de febrero de 1959, el sindicato y el gobierno firmaron un convenio para buscar alternativas a la demanda salarial; sin embargo, los trabajadores de Ferrocarriles del Pac\u00edfico decidieron iniciar la huelga el 25 de marzo de 1959, en plena Semana Santa.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">Por ello, el gobierno de Adolfo L\u00f3pez Mateos decidi\u00f3 utilizar al ej\u00e9rcito y a la polic\u00eda para tomar las instalaciones en manos de los ferrocarrileros. Las organizaciones empresariales respaldaron esta decisi\u00f3n, la c\u00fapula de la CONCAMIN declar\u00f3 que \u201ccon especial satisfacci\u00f3n [\u2026] se solidariza con las medidas tomadas por el Ejecutivo Federal para reprimir los actos delictuosos cometidos por los dirigentes del gremio ferrocarrilero\u201d. En su visi\u00f3n, M\u00e9xico atravesaba un momento clave del proceso de industrializaci\u00f3n; para consolidarlo era necesario mantener la paz social y evitar conflictos laborales, ya que estos s\u00f3lo generaban desconfianza en los inversores.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">Por otro lado, los presidentes de CONCAMIN, CONCANACO, COPARMEX y ANB respaldaron la represi\u00f3n gubernamental. En una carta dirigida al presidente declararon:<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\">\r\n<p style=\"text-align: justify;\">Con especial satisfacci\u00f3n nos dirigimos a usted para manifestarle que hemos visto la necesidad y plena justificaci\u00f3n de las medidas tomadas por su gobierno para reprimir los actos delictuosos cometidos por dirigentes obreros del gremio ferrocarrilero, privando a la poblaci\u00f3n en general de uno de los servicios de comunicaci\u00f3n m\u00e1s importantes. La energ\u00eda con la que se ha procedido es la manifestaci\u00f3n indispensable del ejercicio de la Autoridad [\u2026] Deseamos patentizarle nuestra absoluta solidaridad con el esp\u00edritu de justicia y la finalidad patri\u00f3tica con que se ha procedido.<\/p>\r\n<\/blockquote>\r\n\r\n\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">Con el uso de la fuerza termin\u00f3 el periodo de movilizaciones sindicales. Entre 1958 y 1959, el movimiento obrero organizado present\u00f3 diferentes desaf\u00edos al gobierno y al sector empresarial mexicano. Este utiliz\u00f3 los medios disponibles para desacreditar a los l\u00edderes obreros y sus demandas, mientras que presion\u00f3 a las autoridades para imponer el orden.<\/p>\r\n<figure id=\"attachment_20489\" aria-describedby=\"caption-attachment-20489\" style=\"width: 657px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-20489\" src=\"http:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2024\/08\/BiC_54_010.jpg\" alt=\"\" width=\"657\" height=\"1000\" srcset=\"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2024\/08\/BiC_54_010.jpg 657w, https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2024\/08\/BiC_54_010-197x300.jpg 197w\" sizes=\"(max-width: 657px) 100vw, 657px\" \/><figcaption id=\"caption-attachment-20489\" class=\"wp-caption-text\">La presi\u00f3n empresarial a Ruiz Cortines y L\u00f3pez Mateos<\/figcaption><\/figure>\r\n<h3 style=\"text-align: center;\"><span style=\"color: #008080;\">II<\/span><\/h3>\r\n\r\n\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">A pesar de que la prensa, los funcionarios del gobierno y las organizaciones empresariales reconocieron la fr\u00e1gil situaci\u00f3n econ\u00f3mica de los trabajadores en 1958, cuando estos optaron por acciones m\u00e1s contundentes \u2013paros y huelgas\u2013, los medios deslegitimaron sus luchas y a los l\u00edderes mediante un discurso sustentado en las condiciones nacionales y en el clima internacional de conflicto ideol\u00f3gico propio de la guerra fr\u00eda, el cual ten\u00eda fuerza entre la sociedad mexicana. Los empresarios nacionales no fueron ajenos a este proceso.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">El discurso del sector empresarial estuvo permeado de un componente ideol\u00f3gico: acusaron a los l\u00edderes obreros, en particular a los del movimiento ferrocarrilero, de antipatriotas, de \u201cservidores de las tendencias comunistas\u201d, cuyo \u00fanico objetivo \u201cconsiste precisamente en estorbar este proceso [de crecimiento econ\u00f3mico], para que un ambiente de miseria y de descontento, proporcione un terreno bien abonado para cualquier movimiento violento\u201d. Una apreciaci\u00f3n que, por un lado, no tomaba en cuenta la contenci\u00f3n salarial y el aumento de los precios; y, por el otro, tampoco apreciaba el descontento que exist\u00eda entre los trabajadores con sus c\u00fapulas sindicales. Adem\u00e1s, los empresarios reprocharon la \u201cexcesiva tolerancia\u201d de los gobiernos de Ruiz Cortines y de L\u00f3pez Mateos contra quienes cuestionaban el orden social. Mediante sus publicaciones, los hombres de negocios rivalizaron con el movimiento obrero y difundieron una imagen negativa de las protestas sindicales, la cual sirvi\u00f3 para presionar al gobierno a ejercer acciones contundentes para restablecer el orden.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<h3 class=\"wp-block-heading\"><strong>PARA SABER M\u00c1S<\/strong><\/h3>\r\n\r\n\r\n\r\n<ul class=\"wp-block-list\">\r\n<li style=\"text-align: justify;\">Alonso, Antonio, <em>El movimiento ferrocarrilero en M\u00e9xico 1958-1959. De la conciliaci\u00f3n a la lucha de clases<\/em>, M\u00e9xico, Era, 1975.<\/li>\r\n<li style=\"text-align: justify;\">Camp, Roderic, A., <em>Los empresarios y la pol\u00edtica en M\u00e9xico: una visi\u00f3n contempor\u00e1nea<\/em>, M\u00e9xico, Fondo de Cultura Econ\u00f3mica, 1990.<\/li>\r\n<li style=\"text-align: justify;\">Mill\u00e1n, Ren\u00e9, <em>Los empresarios ante el Estado y la sociedad (cr\u00f3nica de un sujeto social), M\u00e9xico<\/em>, Siglo XXI, 1988.<\/li>\r\n<li style=\"text-align: justify;\">Reyna, Jos\u00e9 Luis y Ra\u00fal Trejo Delabre, <em>La clase obrera en la historia de M\u00e9xico. De Adolfo Ruiz Cortines a Adolfo L\u00f3pez Mateos (1952-1964)<\/em>, M\u00e9xico, Siglo XXI, 1996.<\/li>\r\n<\/ul>\r\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>C\u00e9sar Cruz \u00c1lvarezInstituto Mora Revista\u00a0BiCentenario. El ayer y hoy de M\u00e9xico, n\u00fam. 54. Las efervescentes demandas obreras de 1958 y 1959 por mejoras salariales fueron motivos de duros cuestionamientos de las instituciones patronales que reclamaban represi\u00f3n para ponerles un alto. El contexto de la guerra fr\u00eda y el antagonismo capitalismo-comunismo potenciaban diferencias y desacuerdos. En febrero de 1959, el bolet\u00edn de la Confederaci\u00f3n de C\u00e1maras Nacionales de Comercio (CONCANACO) advirti\u00f3 que la embajada de la Uni\u00f3n de Rep\u00fablicas Socialistas Sovi\u00e9ticas (URSS) financiaba a los movimientos obreros del pa\u00eds. Desde la mirada de los hombres de negocios, el objetivo era romper la paz social y desestabilizar el gobierno de Adolfo L\u00f3pez Mateos, quien hab\u00eda logrado reestablecer la confianza de los inversores privados nacionales y extranjeros, despu\u00e9s de las numerosas huelgas del a\u00f1o anterior. Como consecuencia de las protestas sindicales de 1958-1959, las cuales marcaron un hito en la historia del movimiento<\/p>\n","protected":false},"author":8,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[21,2498,20],"tags":[1158,2516,1064,2517,2515,731],"class_list":{"0":"post-17531","1":"post","2":"type-post","3":"status-publish","4":"format-standard","6":"category-articulos","7":"category-bicentenario-54","8":"category-revistanumero","9":"tag-adolfo-lopez-mateos","10":"tag-capitalismo","11":"tag-comunismo","12":"tag-coparmex","13":"tag-guerra-fria","14":"tag-lucha-obrera"},"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/17531","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/8"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=17531"}],"version-history":[{"count":20,"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/17531\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":22317,"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/17531\/revisions\/22317"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=17531"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=17531"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=17531"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}