﻿{"id":17452,"date":"2023-06-05T16:22:40","date_gmt":"2023-06-05T22:22:40","guid":{"rendered":"http:\/\/revistabicentenario.com.mx\/?p=17452"},"modified":"2025-07-30T11:59:47","modified_gmt":"2025-07-30T17:59:47","slug":"el-exilio-de-un-villista-en-estados-unidos","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/archivos\/el-exilio-de-un-villista-en-estados-unidos\/","title":{"rendered":"El exilio de un villista en Estados Unidos"},"content":{"rendered":"\r\n<p>Ignacio Emerio Anaya Minjarez<br \/>Universidad Iberoamericana<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<h4 class=\"has-text-color has-vivid-red-color\"><span style=\"color: #800000;\"><strong>Revista\u00a0<\/strong><em><strong>BiCentenario<\/strong><strong><em>.<\/em> El ayer y hoy de M\u00e9xico<\/strong><\/em><strong><em>,<\/em> n\u00fam. 54.<\/strong><\/span><\/h4>\r\n<p><a href=\"http:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2023\/07\/BiC_54_03_Villista.pdf\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\"><img decoding=\"async\" class=\"aligncenter size-full wp-image-16736\" src=\"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2022\/12\/BotonPDF2-e1670355523220.png\" alt=\"\" width=\"87\" height=\"44\" \/><\/a><\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<h3 class=\"wp-block-heading\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #008080;\">El mayor de caballer\u00eda Antonio Ochoa Insunza opt\u00f3 por el exilio en Arizona a los 23 a\u00f1os, luego de la derrota de las fuerzas villistas en Agua Prieta (1915). All\u00ed trabaj\u00f3 como obrero minero y supo de la discriminaci\u00f3n, la vigilancia y los peligros de la persecuci\u00f3n por ser un militar enfrentado al carrancismo.<\/span><\/h3>\r\n<figure id=\"attachment_20480\" aria-describedby=\"caption-attachment-20480\" style=\"width: 1000px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><img fetchpriority=\"high\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-20480\" src=\"http:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2024\/08\/BiC_54_029.jpg\" alt=\"\" width=\"1000\" height=\"648\" srcset=\"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2024\/08\/BiC_54_029.jpg 1000w, https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2024\/08\/BiC_54_029-300x194.jpg 300w, https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2024\/08\/BiC_54_029-768x498.jpg 768w\" sizes=\"(max-width: 1000px) 100vw, 1000px\" \/><figcaption id=\"caption-attachment-20480\" class=\"wp-caption-text\">Antonio Ochoa (tercer hombre de izquierda a derecha) en las minas de Gleeson, Arizona, 1918. Archivo particular de la familia Ochoa.<\/figcaption><\/figure>\r\n<p style=\"text-align: justify;\">En M\u00e9xico, la segunda d\u00e9cada del siglo XX estuvo marcada por una lucha pol\u00edtica y social en todo el territorio: la revoluci\u00f3n mexicana. Como en cualquier contienda, hubo ganadores y perdedores durante las distintas fases del conflicto. Estos \u00faltimos los podemos dividir en distintas facciones, como porfiristas, maderistas, huertistas, villistas, etc. Una caracter\u00edstica que compartieron dichos grupos, con sus respectivas variaciones, fue el exilio hacia distintos pa\u00edses, siendo uno de ellos Estados Unidos. Desde los inicios de la revoluci\u00f3n, a la medida que un bando era derrotado o se debilitaba, sus miembros emprend\u00edan la huida. Algunos con el objetivo de armar una contrarrevoluci\u00f3n; otros, con la idea de regresar en lo que se calmaba la contienda. Los grupos contaban con sus propias particularidades entre sus miembros; por ejemplo, dentro del villismo estaban los maytorenistas, seguidores del gobernador de Sonora y exiliado, Jos\u00e9 Mar\u00eda Maytorena.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">Centr\u00e1ndonos en el bando villista, cuyo destierro se llev\u00f3 a cabo de 1915 a 1916, su proceso estuvo marcado por elementos que muestran la complejidad del exilio en general: el espionaje mexicano y estadunidense, la vigilancia por la naci\u00f3n receptora, los intentos de varios de sus miembros por armar un movimiento contrarrevolucionario, el uso de propaganda en la prensa y las consecuencias derivadas de las acciones de Francisco Villa en el territorio estadunidense. Sin embargo, la heterogeneidad dentro de sus miembros mostraba que el exilio no fue el mismo para todos. Este es el caso de uno de ellos. \u201cSe dice que unos cien desertores villistas han cruzado al lado americano en Naco, y que les est\u00e1n siguiendo m\u00e1s todas las noches\u2026 Las deserciones de villistas contin\u00faan a raz\u00f3n de unos cien diariamente.\u201d Con esas palabras, el peri\u00f3dico El Paso Morning Times daba la noticia de las deserciones de soldados villistas a territorio estadunidense, el 12 de noviembre. Los n\u00fameros pueden generar sospecha, pero anunciaban en su tiempo el proceso de huida de combatientes del bando seguidor de Francisco Villa hacia el otro lado de la frontera. Pocos de aquellos<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">&#8220;Se dice que unos cien desertores villistas han cruzado al lado americano en Naco, y que les est\u00e1n siguiendo m\u00e1s todas las noches\u2026 Las deserciones de villistas contin\u00faan a raz\u00f3n de unos cien diariamente.\u201d Con esas palabras, el peri\u00f3dico El Paso Morning Times daba la noticia de las deserciones de soldados villistas a territorio estadunidense, el 12 de noviembre. Los n\u00fameros pueden generar sospecha, pero anunciaban en su tiempo el proceso de huida de combatientes del bando seguidor de Francisco Villa hacia el otro lado de la frontera. Pocos de aquellos que decidieron irse a Estados Unidos dejaron registro sobre su estancia. No obstante, entender c\u00f3mo fue su vida ayuda a dar una visi\u00f3n sobre el destierro revolucionario.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">Esta es la historia de un villista que se vio obligado a cruzar la frontera. Dif\u00edcilmente, podr\u00eda establecerse que su experiencia pueda servir para entender c\u00f3mo fue huir hacia Estados Unidos, en t\u00e9rminos generales, pero permite realizar una aproximaci\u00f3n a partir de su ejemplo.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">Antonio Ochoa Insunza no fue un personaje de tan alto grado militar dentro del ej\u00e9rcito villista, a diferencia de otras figuras, como Felipe \u00c1ngeles, que lleg\u00f3 a ser general. Su grado m\u00e1s alto en esta corporaci\u00f3n lo consigui\u00f3 a la edad de 23 a\u00f1os: mayor de caballer\u00eda. Sin embargo, ambos compartieron una experiencia junto con otros combatientes: el destierro o exilio a Estados Unidos. Tras las derrotas de Francisco Villa en 1915, el villismo entr\u00f3 en una fase de declive de la cual nunca se recuper\u00f3. Eso ocasion\u00f3 que seguidores del Centauro del Norte terminaran desertando del ej\u00e9rcito. Unos se cambiaron al bando constitucionalista; otros, abandonaron el pa\u00eds. De los que salieron, varios, como Ochoa, cruzaron la frontera para radicar en Estados Unidos durante un tiempo determinado.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<h3 class=\"wp-block-heading\" style=\"text-align: center;\"><span style=\"color: #008080;\">\u00bfQui\u00e9n fue Antonio Ochoa?<\/span><\/h3>\r\n\r\n\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">Antonio Ochoa Insunza naci\u00f3 el 20 de julio de 1892 en el poblado de Ahome, Sinaloa. En 1901 qued\u00f3 hu\u00e9rfano de su padre, lo cual lo oblig\u00f3 a encargarse de mantener al resto de su familia. Desde peque\u00f1o tuvo presente en su vida el \u00e1mbito militar debido a sus abuelos, ambos coroneles juaristas y liberales ya retirados.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">Al estallar la revoluci\u00f3n, Ochoa fue de los sonorenses que a los 18 a\u00f1os apoy\u00f3 el movimiento maderista en el estado. Despu\u00e9s del asesinato del presidente Madero, se uni\u00f3 a los constitucionalistas junto con su t\u00edo, el coronel Jos\u00e9 Mar\u00eda Ochoa. Ah\u00ed formaron la columna Ochoa, bajo las \u00f3rdenes del general Benjam\u00edn Hill y en la que Antonio consigui\u00f3 el grado de teniente. Particip\u00f3 en varias batallas, siendo una de las m\u00e1s famosas el sitio de Guaymas, Sonora, en 1913. Poco tiempo despu\u00e9s se traslad\u00f3 a Chihuahua junto con su t\u00edo y algunos de sus hombres debido a diferencias que ten\u00edan con \u00c1lvaro Obreg\u00f3n. Al llegar al estado se unieron al villismo e ingresaron a la brigada Benito Ju\u00e1rez. Antonio se mantuvo en la Divisi\u00f3n del Norte, donde alcanz\u00f3 el rango de mayor de caballer\u00eda, a los 23 a\u00f1os. En ambos bandos luch\u00f3 en un total de trece batallas y escaramuzas, siendo Agua Prieta en 1915, la \u00faltima.<\/p>\r\n<figure id=\"attachment_20478\" aria-describedby=\"caption-attachment-20478\" style=\"width: 764px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><img decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-20478\" src=\"http:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2024\/08\/BiC_54_031.jpg\" alt=\"\" width=\"764\" height=\"1000\" srcset=\"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2024\/08\/BiC_54_031.jpg 764w, https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2024\/08\/BiC_54_031-229x300.jpg 229w\" sizes=\"(max-width: 764px) 100vw, 764px\" \/><figcaption id=\"caption-attachment-20478\" class=\"wp-caption-text\">Antonio Ochoa, 8 de abril de 1943. Archivo particular de la familia Ochoa.<\/figcaption><\/figure>\r\n\r\n\r\n\r\n<h3 class=\"wp-block-heading\" style=\"text-align: center;\"><span style=\"color: #008080;\">El destierro <\/span><\/h3>\r\n\r\n\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">Tras la derrota de las fuerzas villistas en la batalla de Agua Prieta, a principios de noviembre de 1915, muchos de sus seguidores optaron por el exilio al otro lado de la frontera. Dicho proceso ya hab\u00eda comenzado desde el verano del mismo a\u00f1o. Antonio Ochoa combati\u00f3 en la mencionada contienda, pero ante el fracaso de tomar la plaza se decidi\u00f3 por el destierro en Estados Unidos, poco tiempo despu\u00e9s de la batalla.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">Cruzar la l\u00ednea divisoria no generaba mayores dificultades por entonces. Una guardia montada estadunidense se encargaba del patrullaje, aunque lo hac\u00eda de manera irregular \u2013la patrulla fronteriza fue creada en 1924. Sin embargo, ante el reconocimiento de Woodrow Wilson a Venustiano Carranza, la frontera se volvi\u00f3 m\u00e1s hostil a los villistas, elemento que empeor\u00f3 posteriormente con el ataque de Francisco Villa al poblado de Columbus, Nuevo M\u00e9xico. Cabe mencionar que en 1917 se implantaron mayores restricciones para el cruce fronterizo, como el uso del pasaporte y presentar un examen donde se demostrara que quien cruzaba sab\u00eda leer y escribir.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">El acceso a Estados Unidos se llev\u00f3 a cabo de distintas formas. Algunos pocos con conexiones en el gobierno de ese pa\u00eds pod\u00edan entrar con un permiso para exiliarse, mientras que otros, como Antonio Ochoa, entraron sin dicho documento, exponi\u00e9ndose de esa manera a la persecuci\u00f3n por las autoridades tanto estadunidenses como mexicanas. En ambos casos, cruzaban solos o en grupos. Los destinos de llegada variaban seg\u00fan distintos factores, siendo uno de ellos el punto desde donde sal\u00edan de M\u00e9xico. En el caso de Ochoa, cruz\u00f3 desde Sonora a la vecina Arizona.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">Una de las primeras cosas que hizo Ochoa en Estados Unidos fue buscarse trabajo. Ya fuera por su condici\u00f3n socioecon\u00f3mica, o por mantenerse bajo la sospecha de las autoridades, termin\u00f3 laborando en las minas de Gleeson, Arizona. En ese entonces, la miner\u00eda era una industria importante debido a la exportaci\u00f3n de materia prima ante la demanda de la primera guerra mundial. All\u00ed se encontr\u00f3 con otros mexicanos y convivi\u00f3 con obreros locales.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">Cruzar la frontera conllevaba a la transformaci\u00f3n de uno mismo. Antonio Ochoa ya no era ya el soldado de la revoluci\u00f3n; su carrera militar y sus rangos quedaron suspendidos durante los cinco a\u00f1os que estuvo en Estados Unidos. Pas\u00f3 del uniforme militar y el peinado y bigote bien arreglados, a la barba larga y atuendo de obrero minero. No fue el \u00fanico entre los villistas. Felipe \u00c1ngeles, por ejemplo, fue mesero en un restaurante de Nueva York.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">El cruce al otro lado implicaba el sometimiento a las reglas de la naci\u00f3n estadunidense. La frontera era un espacio de segregaci\u00f3n del mexicano, desde la anexi\u00f3n de gran parte del territorio por Estados Unidos. A pesar de la presencia all\u00ed de una poblaci\u00f3n mayoritariamente mexicana, la l\u00f3gica de discriminaci\u00f3n aplic\u00f3 contra ella, considerada inferior, como parte de distintos mecanismos de poder empleados por los \u201canglos\u201d. Los desterrados, en su mayor\u00eda, sufrieron las consecuencias. Es por eso que las opciones y oportunidades laborales se vieron reducidas, sobre todo para los militares, cuyas especialidades no se pod\u00edan aplicar para buscar trabajo, a diferencia de otros grupos de desterrados, como los periodistas.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">No era una vida f\u00e1cil. Los villistas se convirtieron en enemigos del gobierno estadunidense a partir de 1915. Aquellos que lograban cruzar la frontera manten\u00eda un perfil bajo. M\u00e1s all\u00e1 de la discriminaci\u00f3n, la colaboraci\u00f3n entre distintas instancias de los carrancistas con las autoridades del pa\u00eds gener\u00f3 un ambiente de persecuci\u00f3n. Los c\u00f3nsules mexicanos en poblaciones como Phoenix y Tucson sirvieron de vigilantes y esp\u00edas para el gobierno de Carranza, checando los movimientos de los desterrados. Era un sistema que se hered\u00f3 del porfiriato.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">Las incursiones de Francisco Villa en territorio estadunidense, marcadas principalmente por el ataque en Columbus, Nuevo M\u00e9xico, el 9 de marzo de 1916, agravaron la situaci\u00f3n. El peri\u00f3dico<em> The Winslow Mail<\/em> dio a conocer el paradero de algunos villistas implicados en dicho acontecimiento, el 28 de abril de 1916: \u201cSiete villistas capturados despu\u00e9s de la redada mexicana en Columbus hace varias semanas, han sido juzgados y acusados del delito de homicidio en la corte de Deming, y sentenciados a la horca. Es una l\u00e1stima que Villa no fuera capturado y juzgado al mismo tiempo.\u201d El rechazo al villismo, generado a partir de tales sucesos, aumentaba las razones para que los desterrados se cuidaran m\u00e1s y tomasen mayores precauciones.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">La experiencia de Antonio Ochoa, por su parte, mostraba que la situaci\u00f3n del destierro lo obligaba a moverse ante un ambiente de persecuci\u00f3n y hostilidad. Las fotograf\u00edas de su estancia en Estados Unidos lo muestran en distintos poblados de Arizona: Gleeson, Bisbee y Tucson. De la misma manera, en tales fotos aparece con apariencias distintas; en algunas con traje de minero y barba larga, mientras que en otras con saco, pantal\u00f3n y peinado.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">A diferencia de otros grupos de villistas en el destierro, especialmente aquellos que radicaron en Texas, Nuevo M\u00e9xico o California, donde el villismo tuvo otra importancia, Antonio Ochoa no se involucr\u00f3 en movimientos revolucionarios. En ciudades como El Paso y Los \u00c1ngeles tuvo una fuerte presencia el Partido Legalista, organizaci\u00f3n pol\u00edtica de corte villista creada en 1916 para derrocar a Venustiano Carranza, y que en algunas ocasiones envi\u00f3 expediciones armadas hacia M\u00e9xico. Otros sectores, m\u00e1s diplom\u00e1ticos, llevaron a cabo negociaciones con el Partido Republicano. Las experiencias de varios desterrados y exiliados de la revoluci\u00f3n mexicana mostraban que tales actos estaban lejos de ser considerados como el fin de una facci\u00f3n, sino la apertura a un nuevo espacio de acci\u00f3n revolucionaria.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<h3 class=\"wp-block-heading\" style=\"text-align: center;\"><span style=\"color: #008080;\">Retorno del exilio<\/span><\/h3>\r\n\r\n\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">Antonio Ochoa radic\u00f3 en Estados Unidos durante casi cinco a\u00f1os. Regres\u00f3 en 1920, un a\u00f1o que representa el retorno de varios desterrados por diversos factores. El primero fue la adhesi\u00f3n al Plan de Agua Prieta, proclamado por los sonorenses el 23 de abril de 1920, y al que se sum\u00f3. De hecho, resulta interesante que entre las 107 firmas de dicho documento se encuentre la de su t\u00edo Jos\u00e9 Mar\u00eda. El segundo factor se puede dividir en dos partes, altamente ligadas una con la otra: por un lado, la rendici\u00f3n de Francisco Villa de manera oficial, el 28 de julio del mismo a\u00f1o, y, por el otro, la pol\u00edtica conciliadora que llev\u00f3 el presidente interino Adolfo de la Huerta. Ahora bien, aunque tal fecha haya representado una oportunidad de retorno al pa\u00eds, algunos villistas permanecieron m\u00e1s tiempo en Estados Unidos por distintas razones, hasta la d\u00e9cada de 1940, inclusive. Un ejemplo lo encontramos con Jos\u00e9 Mar\u00eda Maytorena, quien lo hizo en 1938.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">Al llegar a M\u00e9xico, Ochoa recuper\u00f3 sus rangos militares y, por \u00f3rdenes de \u00c1lvaro Obreg\u00f3n (ambos se conocieron en el ej\u00e9rcito del Noroeste), se le confiri\u00f3 el grado de teniente coronel y en 1924 ascendi\u00f3 a coronel. Pas\u00f3 a radicar en Sonora en 1929, donde desempe\u00f1\u00f3 distintas funciones, de las cuales la m\u00e1s relevante fue la reconstrucci\u00f3n de la comunidad yaqui de P\u00f3tam, como parte del proceso de paz entre el gobierno y dicho grupo originario. En 1950 obtuvo su \u00faltimo rango, general brigadier, y al poco tiempo solicit\u00f3 su retiro.<\/p>\r\n<figure id=\"attachment_20479\" aria-describedby=\"caption-attachment-20479\" style=\"width: 632px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-20479\" src=\"http:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2024\/08\/BiC_54_030.jpg\" alt=\"\" width=\"632\" height=\"1000\" srcset=\"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2024\/08\/BiC_54_030.jpg 632w, https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2024\/08\/BiC_54_030-190x300.jpg 190w\" sizes=\"(max-width: 632px) 100vw, 632px\" \/><figcaption id=\"caption-attachment-20479\" class=\"wp-caption-text\">Antonio Ochoa en Tucson, Arizona, 1918. Archivo particular de la familia Ochoa.<\/figcaption><\/figure>\r\n\r\n\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">El 13 de noviembre de 1968, Ochoa falleci\u00f3 a los 76 a\u00f1os, en Ciudad Obreg\u00f3n. Su hijo, H\u00e9ctor Antonio Ochoa Robles, se encarg\u00f3 de escribir una biograf\u00eda sobre su padre en conmemoraci\u00f3n de los 50 a\u00f1os del cambio de nombre de la ciudad. En la actualidad, una calle lleva su nombre en esa poblaci\u00f3n, la cual cruza las colonias Oscar Russo Voguel y Aves del Castillo.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">La revoluci\u00f3n mexicana provoc\u00f3, entre los varios de sus efectos, el exilio y destierro de distintos grupos: militares, intelectuales, grupos religiosos e incluso civiles buscando refugio; por diversos motivos y como resultado del conflicto, hubo movilizaciones fuera de M\u00e9xico. Entre los puntos de llegada destac\u00f3 Estados Unidos, aunque no fue el \u00fanico pa\u00eds que recibi\u00f3 mexicanos; Europa y Cuba fueron otros receptores con su respectiva importancia.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">El caso de Antonio Ochoa Insunza muestra un acercamiento al exilio, desde la perspectiva de un villista que tuvo que abandonar el pa\u00eds como resultado de la derrota de su movimiento. Su estancia en Estados Unidos se vio reflejada por los cambios entre poblaciones, la miner\u00eda y la mutabilidad en apariencia. Todos estos son elementos propios de su experiencia, como lo han sido de otros villistas de cuyas vidas en el destierro no quedan registros. El esfuerzo de su familia (incluido el de quien escribe este art\u00edculo, su tataranieto) por conservar su memoria, permiten saber m\u00e1s sobre estos personajes, cuya derrota se vio conectada con el destierro.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<h3 class=\"wp-block-heading\">PARA SABER M\u00c1S<\/h3>\r\n\r\n\r\n\r\n<ul class=\"wp-block-list\">\r\n<li>Lerner, Victoria, \u201cExiliados de la revoluci\u00f3n mexicana: el caso de los villistas (1915-1921)\u201d, <em>Mexican\/Studies<\/em>,2001, vol.17, n\u00fam.1, pp. 109-141.<\/li>\r\n<li>Lerner, Victoria, \u201cEstados Unidos frente a las conspiraciones fraguadas en su territorio por exiliados de la \u00e9poca de la revoluci\u00f3n: el caso huertista frente al villista (1914-1915)\u201d, <em>Estudios de Historia Moderna y Contempor\u00e1nea de M\u00e9xico<\/em>, 2000, en: <a href=\"https:\/\/cutt.ly\/RmmSajO\">https:\/\/cutt.ly\/RmmSajO<\/a><\/li>\r\n<li>Lomnitz, Claudio, \u201cPor mi raza hablar\u00e1 el nacionalismo revolucionario: breve arqueolog\u00eda de la unidad nacional\u201d en Javier Garc\u00edadiego y Emilio Kouri (comps.), <em>Revoluci\u00f3n y exilio en la historia de M\u00e9xico. Del amor de un historiador a su patria adoptiva<\/em>, M\u00e9xico, COLMEX\/Era\/Centro Katz-The University of Chicago, 2010, pp. 129-142.<\/li>\r\n<li>Ram\u00edrez Ranca\u00f1o, Mario. <em>La reacci\u00f3n mexicana y su exilio durante la revoluci\u00f3n de 1910<\/em>, Ciudad de M\u00e9xico, Instituto de Investigaciones Hist\u00f3ricas- UNAM, 2002.<\/li>\r\n<\/ul>\r\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Ignacio Emerio Anaya MinjarezUniversidad Iberoamericana Revista\u00a0BiCentenario. El ayer y hoy de M\u00e9xico, n\u00fam. 54. El mayor de caballer\u00eda Antonio Ochoa Insunza opt\u00f3 por el exilio en Arizona a los 23 a\u00f1os, luego de la derrota de las fuerzas villistas en Agua Prieta (1915). All\u00ed trabaj\u00f3 como obrero minero y supo de la discriminaci\u00f3n, la vigilancia y los peligros de la persecuci\u00f3n por ser un militar enfrentado al carrancismo. En M\u00e9xico, la segunda d\u00e9cada del siglo XX estuvo marcada por una lucha pol\u00edtica y social en todo el territorio: la revoluci\u00f3n mexicana. Como en cualquier contienda, hubo ganadores y perdedores durante las distintas fases del conflicto. Estos \u00faltimos los podemos dividir en distintas facciones, como porfiristas, maderistas, huertistas, villistas, etc. Una caracter\u00edstica que compartieron dichos grupos, con sus respectivas variaciones, fue el exilio hacia distintos pa\u00edses, siendo uno de ellos Estados Unidos. Desde los inicios de la revoluci\u00f3n, a la medida<\/p>\n","protected":false},"author":8,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[21,2498],"tags":[134,2510,78,687,2212],"class_list":{"0":"post-17452","1":"post","2":"type-post","3":"status-publish","4":"format-standard","6":"category-articulos","7":"category-bicentenario-54","8":"tag-exilio","9":"tag-plan-de-agua-prieta","10":"tag-revolucion-mexicana","11":"tag-venustiano-carranza","12":"tag-villistas"},"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/17452","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/8"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=17452"}],"version-history":[{"count":13,"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/17452\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":22313,"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/17452\/revisions\/22313"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=17452"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=17452"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=17452"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}