﻿{"id":16897,"date":"2023-03-06T12:56:06","date_gmt":"2023-03-06T18:56:06","guid":{"rendered":"http:\/\/revistabicentenario.com.mx\/?p=16897"},"modified":"2025-07-31T11:40:31","modified_gmt":"2025-07-31T17:40:31","slug":"honores-funebres-a-benito-juarez-en-toluca","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/archivos\/honores-funebres-a-benito-juarez-en-toluca\/","title":{"rendered":"Honores f\u00fanebres a Benito Ju\u00e1rez en Toluca"},"content":{"rendered":"\r\n<p>Guadalupe Villa G. <br \/>Instituto Mora<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<h4 class=\"has-text-color has-vivid-red-color\"><span style=\"color: #800000;\"><strong>En revista <\/strong><em><strong>BiCentenario. El ayer y hoy de M\u00e9xico<\/strong><\/em><strong>, n\u00fam. 59.<\/strong><\/span><\/h4>\r\n<p><a href=\"http:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2023\/03\/BiC_59_Testimonio.pdf\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\"><img decoding=\"async\" class=\"aligncenter size-full wp-image-16736\" src=\"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2022\/12\/BotonPDF2-e1670355523220.png\" alt=\"\" width=\"87\" height=\"44\" \/><\/a><\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<h3 class=\"wp-block-heading\" style=\"text-align: justify;\">Recuperamos aqu\u00ed el discurso que se pronunciara en el Congreso mexiquense para recordar al presidente el 27 de julio de 1872, tras su sorpresiva muerte.<\/h3>\r\n<figure id=\"attachment_21068\" aria-describedby=\"caption-attachment-21068\" style=\"width: 645px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><img fetchpriority=\"high\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-21068\" src=\"http:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2024\/08\/BIC_59_147.jpg\" alt=\"\" width=\"645\" height=\"900\" srcset=\"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2024\/08\/BIC_59_147.jpg 645w, https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2024\/08\/BIC_59_147-215x300.jpg 215w\" sizes=\"(max-width: 645px) 100vw, 645px\" \/><figcaption id=\"caption-attachment-21068\" class=\"wp-caption-text\">Detalle de la herrer\u00eda en la tumba de Benito Ju\u00e1rez en el Pante\u00f3n de San Fernando. Fotograf\u00eda de Norberto Nava, 2022.<\/figcaption><\/figure>\r\n\r\n\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">La repentina muerte del presidente Benito Ju\u00e1rez caus\u00f3 una gran conmoci\u00f3n entre los mexicanos. Un d\u00eda despu\u00e9s de su deceso, fue fijado en lugares p\u00fablicos el bando que daba noticia del tr\u00e1gico suceso. En todo el pa\u00eds se dispusieron honras f\u00fanebres y homenajes en memoria del Benem\u00e9rito. En la capital de la rep\u00fablica, la bandera nacional se iz\u00f3, rematada con crespones, a media asta. La fachada de los edificios de gobierno fue cubierta con cortinajes tricolores adornados con garzas negras. Los empleados de las oficinas vistieron de negro, el comercio cerr\u00f3 sus puertas y las fuerzas armadas lucieron brazalete negro.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">En Toluca se design\u00f3 una comisi\u00f3n de nueve ciudadanos \u2013el n\u00famero defin\u00eda simb\u00f3licamente los d\u00edas de guardar luto\u2013 para viajar a la ciudad capital, como parte de la comitiva de honor que acompa\u00f1ar\u00eda la inhumaci\u00f3n del presidente.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">La capital del Estado de M\u00e9xico pas\u00f3 nueve d\u00edas de riguroso luto y en el \u00faltimo de ellos el gobernador constitucional corri\u00f3 un exhorto para que los habitantes asistieran a la \u201cSolemnidad c\u00edvica, para honrar la memoria del ilustre C. Benito Ju\u00e1rez, que tendr\u00e1 lugar en el Teatro Principal el d\u00eda 27 del presente a las siete y media de la noche.- Toluca, julio 25 de 1872.\u201d<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">Llegado el d\u00eda, el interior del teatro luc\u00eda palcos y galer\u00edas cubiertos de tela blanca con anchas franjas negras, rematadas con coronas de cipr\u00e9s y encino. Las columnas fueron cubiertas de g\u00e9nero negro, lo mismo que el palco principal, destinado a la comitiva oficial.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">De acuerdo con las cr\u00f3nicas period\u00edsticas, en el centro del primer plano, se levantaba \u201cmajestuoso e imponente\u201d un catafalco de tres cuerpos rematado por un busto laureado de Ju\u00e1rez, profusamente iluminado con numerosas velas. A la derecha e izquierda del catafalco se alojaban respectivamente la Sociedad Filarm\u00f3nica y el Orfe\u00f3n Popular.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">Uno de los cronistas se\u00f1al\u00f3 que \u201cpor m\u00e1s popular que se pretendi\u00f3 fuera el acto, hubo siempre la \u2018aristocracia del dolor\u2019. Todo el frente de las plateas y aun de la galer\u00eda, estaba ocupada de se\u00f1oras enlutadas y lo dem\u00e1s del teatro, por hombres igualmente vestidos de negro.\u201d El se\u00f1or gobernador arrib\u00f3 al teatro acompa\u00f1ado de una numerosa comitiva, formada por empleados, funcionarios y vecinos distinguidos de la capital.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">El folleto dedicado a la <em>Solemnidad C\u00edvica con que el Estado de M\u00e9xico honr\u00f3 en su capital la memoria del ilustre Presidente de los Estados Unidos Mexicanos, C. Benito Ju\u00e1rez<\/em> (1872), describe la programaci\u00f3n musical llevada a cabo por la Sociedad Filarm\u00f3nica, la cual abri\u00f3 y cerr\u00f3 la ceremonia con la marcha f\u00fanebre <em>Ione<\/em>, del m\u00fasico italiano Errico Petrella (1813-1877). El programa incluy\u00f3: <em>Invocaci\u00f3n a Dios<\/em>, del compositor mexicano Julio Ituarte (1845-1905), cantada por el coro del Orfe\u00f3n Popular; <em>Miserere del Trovador<\/em>, de Giuseppe Verdi (1813-1901); <em>Himno apoteosis a Ju\u00e1rez<\/em>, compuesto para la ocasi\u00f3n por el connacional Leonardo Canales; <em>Plegaria de los Lombardos<\/em>, de Verdi; <em>Coro de Pirro<\/em>, aria de la \u00f3pera del mismo nombre escrita por Canales, y la <em>Marcha F\u00fanebre<\/em>, del pianista y compositor austriaco Sigismund Th\u00e1lberg (1812-1871). Discursos y un recital de poes\u00eda, completaron el programa.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">La disertaci\u00f3n que aqu\u00ed se reproduce fue pronunciada por el diputado de la legislatura del Congreso del Estado de M\u00e9xico, licenciado Ruperto Portillo.<\/p>\r\n<figure id=\"attachment_21069\" aria-describedby=\"caption-attachment-21069\" style=\"width: 900px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><img decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-21069\" src=\"http:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2024\/08\/BIC_59_152.jpg\" alt=\"\" width=\"900\" height=\"552\" srcset=\"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2024\/08\/BIC_59_152.jpg 900w, https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2024\/08\/BIC_59_152-300x184.jpg 300w, https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2024\/08\/BIC_59_152-768x471.jpg 768w\" sizes=\"(max-width: 900px) 100vw, 900px\" \/><figcaption id=\"caption-attachment-21069\" class=\"wp-caption-text\">Carroza f\u00fanebre de Benito Ju\u00e1rez, tarjeta de visita, 1872. Biblioteca \u201cErnesto de la Torre Villa\u201d \u2013 Instituto Mora.<\/figcaption><\/figure>\r\n\r\n\r\n<hr class=\"wp-block-separator\" \/>\r\n\r\n\r\n<p>\u201cC. Gobernador:<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">En medio de este f\u00fanebre aparato, en este lugar donde veo reunidas a tantas personas contemplando con el coraz\u00f3n conmovido este triste t\u00famulo, enmudece la lengua y no se encuentran palabras que puedan explicar el dolor profundo que ha causado a los buenos mexicanos la muerte del Benem\u00e9rito C. Benito Ju\u00e1rez.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">Tan fatal acontecimiento ha dejado un inmenso vac\u00edo, no s\u00f3lo entre nosotros, que le amamos como a la patria por ser el s\u00edmbolo de su autonom\u00eda, sino entre los libres de todo el orbe que ve\u00edan en Ju\u00e1rez al denodado caudillo de la libertad.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00bfA qu\u00e9 fin se\u00f1ores nos reunimos en este lugar? Ven\u00eds todos impulsados del mismo sentimiento, contristados por el dolor mismo a derramar vuestras l\u00e1grimas; pero tambi\u00e9n a recibir alg\u00fan consuelo oyendo los justos elogios, los merecidos homenajes de respeto y admiraci\u00f3n que tributan al padre adorado sus hijos agradecidos.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">A tan justa demostraci\u00f3n de sentimiento no podr\u00eda permanecer indiferente la diputaci\u00f3n permanente del Estado.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">Por eso es que por mi humilde conducto recib\u00eds las protestas de su m\u00e1s sentido p\u00e9same.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">Inmensa es en verdad la p\u00e9rdida que acaba de sufrir la patria con la muerte del m\u00e1s ilustre de sus hijos. Corta fue su carrera pol\u00edtica, pero \u00a1cu\u00e1n dignamente la llen\u00f3!<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">Cuando la providencia se digna escoger entre la multitud los varones extraordinarios que destina a cambiar la faz de las naciones, les comunica a la vez el poder material y el poder inteligente de la humanidad, mostr\u00e1ndoles a raros intervalos en la escena del mundo, y en circunstancias que al efecto prepara la elevaci\u00f3n o ruina de las sociedades existentes.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">Tal fue Benito Ju\u00e1rez. V\u00e1stago de una familia pobre de cuyos auxilios qued\u00f3 privado en edad temprana, form\u00f3 por s\u00ed solo su brillante porvenir.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">Los grandes hombres son agentes pasivos de las circunstancias, y al mismo tiempo los agentes activos de su propio genio.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a1Qu\u00e9 energ\u00eda de voluntad!<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">Ju\u00e1rez, con la conciencia de su genio avasalla las dificultades que se opusieran a su paso, y con una constancia propia s\u00f3lo de su en\u00e9rgico car\u00e1cter, recibe y fecunda en su alma virgen las cimientes de la educaci\u00f3n; y siguiendo en los planteles de Oaxaca una carrera brillante, el digno hijo del pueblo ve coronados sus afanes, obteniendo el honroso t\u00edtulo de abogado.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">Este rasgo de su vida es bastante para darlo a conocer. Su educaci\u00f3n estaba terminada, pero no s\u00f3lo en el estudio de su profesi\u00f3n, hab\u00eda recibido tambi\u00e9n y fecundado con cuidadoso af\u00e1n las cimientes de la libertad y del progreso.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">No me propongo seguir paso a paso a Ju\u00e1rez en todos los actos de su vida. Todos los sab\u00e9is, todos hab\u00e9is visto su rutilante estrella opacada algunos instantes, aparecer despu\u00e9s con nuevos y m\u00e1s brillantes fulgores en el firmamento.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">Todos sab\u00e9is que Ju\u00e1rez fue el atrevido iniciador de la Reforma. Su c\u00e9lebre Ley Org\u00e1nica de Tribunales, fue el primer golpe del ariete asestado en su base al coloso de los privilegios del clero y del ej\u00e9rcito.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">Dado el primer paso en tan espinoso camino, nada detiene a este hombre extraordinario en su prop\u00f3sito, ni la inconsecuencia de Comonfort presidente entonces de la rep\u00fablica que da el golpe de Estado, ni el moment\u00e1neo triunfo del partido del retroceso.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">Derrotadas por todas partes las huestes liberales, Ju\u00e1rez no desmayaba; retirado en medio del peligro al puerto de Veracruz, ah\u00ed opone la raz\u00f3n a la injusticia, las c\u00e9lebres Leyes de Reforma a las armas fratricidas de los jurados enemigos del progreso, y conmoviendo al pa\u00eds hasta en sus cimientos, se desploma el edificio de la revoluci\u00f3n reaccionaria, y huyen sus caudillos, deslumbrados con la esplendente llama de la civilizaci\u00f3n.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">La nacionalizaci\u00f3n de los bienes eclesi\u00e1sticos, la independencia de la Iglesia y el Estado, el matrimonio civil, la exclaustraci\u00f3n, la libertad de cultos, he aqu\u00ed los sublimes principios de reforma. \u00a1Gloria al caudillo denodado que nos dio patria, libertad y reforma!<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">Ju\u00e1rez, sin duda, no puede engalanarse con las glorias de los militares que en mil combates obtuvieron la pl\u00e9yade de h\u00e9roes de la Reforma, pero tiene la suya que le es propia, casi exclusiva, tal vez menos brillante pero m\u00e1s s\u00f3lida, s\u00ed, m\u00e1s grande. \u00a1Jam\u00e1s desconfi\u00f3 de la salvaci\u00f3n de su patria, fue su reformador y salv\u00f3 la independencia de M\u00e9xico!<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">Ju\u00e1rez no hab\u00eda llegado a\u00fan al culmen de la gloria. Falt\u00e1banle otros combates en su azarosa vida, el destino le preparaba nuevos triunfos, y otros lauros deb\u00edan ce\u00f1ir su frente inmortal. La patria tuvo nuevos d\u00edas de luto, la conquista se presenta con su l\u00fagubre acompa\u00f1amiento de desolaci\u00f3n y muerte bajo el hip\u00f3crita pretexto de una intervenci\u00f3n, y M\u00e9xico ve coronado en el palacio de Moctezuma a un pr\u00edncipe extranjero.<\/p>\r\n<figure id=\"attachment_21067\" aria-describedby=\"caption-attachment-21067\" style=\"width: 900px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-21067\" src=\"http:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2024\/08\/BIC_59_146.jpg\" alt=\"\" width=\"900\" height=\"600\" srcset=\"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2024\/08\/BIC_59_146.jpg 900w, https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2024\/08\/BIC_59_146-300x200.jpg 300w, https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2024\/08\/BIC_59_146-768x512.jpg 768w\" sizes=\"(max-width: 900px) 100vw, 900px\" \/><figcaption id=\"caption-attachment-21067\" class=\"wp-caption-text\">Tumba de Benito Ju\u00e1rez en el Pante\u00f3n de San Fernando. Fotograf\u00eda de Norberto Nava, 2022.a<\/figcaption><\/figure>\r\n\r\n\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">Cuando despu\u00e9s de haber surcado el \u00e1mbito dilatado de los mares adelant\u00e1base sereno Crist\u00f3bal Col\u00f3n al continente americano, de repente silva el viento, fulguran los rel\u00e1mpagos, ruge el trueno, r\u00f3mpense las jarcias, pierde el tino el piloto y va el bajel a estrellarse contra los escollos o sepult\u00e1ndose bajo las ondas. Pero mientras que rezan arrodillados los marineros, imp\u00e1vido Col\u00f3n y confiado en sus altos destinos, ase el tim\u00f3n, gobierna el buque a trav\u00e9s la tormenta y l\u00f3bregas tinieblas, y sintiendo que toca la proa las playas del Nuevo Mundo, grita con retumbante voz: \u00a1Tierra!, \u00a1tierra!<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">Tal as\u00ed, cuando la nave del Estado se extraviaba con \u00e1ncoras rotas y destrozadas velas cuando hasta los m\u00e1s patriotas temblaban por el porvenir de la patria sojuzgada por el extranjero, y el triunfo de la intervenci\u00f3n era inminente, Ju\u00e1rez de pie en la proa desaf\u00eda la estampida del rayo y sosegando a los aterrados pasajeros, conduce la nave a la tierra prometida.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a1Qu\u00e9 trabajos en su larga peregrinaci\u00f3n por los remotos l\u00edmites del territorio nacional! Abandonado hasta de los m\u00e1s ardientes patriotas, acompa\u00f1ado de unos cuantos h\u00e9roes, nada le arredra, nada es capaz de dome\u00f1ar su voluntad de hierro, y firme con la conciencia de su deber, arrostra los peligros, sufre con abnegaci\u00f3n los m\u00e1s crueles desenga\u00f1os y alentado el valor y nobles esfuerzos de los mexicanos, camina en alas de la gloria de triunfo en triunfo, hasta obtener el m\u00e1s espl\u00e9ndido que registran los anales del mundo.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">Maximiliano de Habsburgo con el prestigio de su real prosapia, ayudado por el ej\u00e9rcito franc\u00e9s, orgulloso con los triunfos de Magenta y Solferino, no pudo resistir al humilde hijo del pueblo que no tiene m\u00e1s armas que la justicia de su causa, y sucumbe al fin en el Cerro de la Campanas.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">Despu\u00e9s\u2026 sois testigos de los nobles esfuerzos de Ju\u00e1rez por reconstruir el pa\u00eds, por consolidar la paz, y restablecer el imperio de la ley. Y a pesar de que en los \u00faltimos a\u00f1os sufri\u00f3 el tormento de verse combatido por sus mismos partidarios, fiel a sus principios de libertad, respet\u00f3 siempre los sagrados derechos del pueblo, y sostuvo su autoridad sin descender a los rencores de partido y muri\u00f3 con el consuelo de haber restablecido casi enteramente la paz en la rep\u00fablica.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">Respet\u00f3 la libertad del pensamiento sufriendo con sublime abnegaci\u00f3n las injurias vertidas en la exaltaci\u00f3n de los partidos: jam\u00e1s abus\u00f3 de sus triunfos, vivi\u00f3 entre el pueblo y muri\u00f3 en su seno, humilde y cifrando su orgullo en la pureza de su raza y como dice un escritor insigne \u201cno le conmovieron ni las tempestades de las vicisitudes, ni las armon\u00edas de la felicidad\u201d. Fue la roca acariciada por el mar en calma y azotada por las tormentas; siempre impasible.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a1Oh! Ya que al destino plugo hundirnos en la desesperaci\u00f3n, arrebat\u00e1ndonos al m\u00e1s insigne de nuestros hermanos, respetemos su memoria, no con vanas demostraciones de sentimiento, sino siguiendo su noble ejemplo y s\u00edrvanos de consuelo que, si su cuerpo ha vuelto a la tierra, su memoria de hoy m\u00e1s, ser\u00e1 eterna como el cielo, pues la muerte le ha franqueado las puertas del templo de la gloria.\u201d<\/p>\r\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Guadalupe Villa G. Instituto Mora En revista BiCentenario. El ayer y hoy de M\u00e9xico, n\u00fam. 59. Recuperamos aqu\u00ed el discurso que se pronunciara en el Congreso mexiquense para recordar al presidente el 27 de julio de 1872, tras su sorpresiva muerte. La repentina muerte del presidente Benito Ju\u00e1rez caus\u00f3 una gran conmoci\u00f3n entre los mexicanos. Un d\u00eda despu\u00e9s de su deceso, fue fijado en lugares p\u00fablicos el bando que daba noticia del tr\u00e1gico suceso. En todo el pa\u00eds se dispusieron honras f\u00fanebres y homenajes en memoria del Benem\u00e9rito. En la capital de la rep\u00fablica, la bandera nacional se iz\u00f3, rematada con crespones, a media asta. La fachada de los edificios de gobierno fue cubierta con cortinajes tricolores adornados con garzas negras. Los empleados de las oficinas vistieron de negro, el comercio cerr\u00f3 sus puertas y las fuerzas armadas lucieron brazalete negro. En Toluca se design\u00f3 una comisi\u00f3n de nueve ciudadanos<\/p>\n","protected":false},"author":8,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[2422,773],"tags":[946,1284,2434],"class_list":{"0":"post-16897","1":"post","2":"type-post","3":"status-publish","4":"format-standard","6":"category-bicentenario-59","7":"category-testimonios-2","8":"tag-benito-juarez","9":"tag-muerte","10":"tag-toluca"},"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/16897","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/8"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=16897"}],"version-history":[{"count":6,"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/16897\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":22442,"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/16897\/revisions\/22442"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=16897"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=16897"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=16897"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}