﻿{"id":16888,"date":"2023-03-06T12:06:39","date_gmt":"2023-03-06T18:06:39","guid":{"rendered":"http:\/\/revistabicentenario.com.mx\/?p=16888"},"modified":"2025-07-31T11:29:39","modified_gmt":"2025-07-31T17:29:39","slug":"la-rebelion-argumedista-en-yucatan","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/archivos\/la-rebelion-argumedista-en-yucatan\/","title":{"rendered":"La rebeli\u00f3n argumedista en Yucat\u00e1n"},"content":{"rendered":"\r\n<p>Marisa P\u00e9rez Dom\u00ednguez<br \/>Instituto Mora<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<h4 class=\"has-text-color has-vivid-red-color\"><span style=\"color: #800000;\"><strong>En revista <\/strong><em><strong>BiCentenario. El ayer y hoy de M\u00e9xico<\/strong><\/em><strong>, n\u00fam. 59.<\/strong><\/span><\/h4>\r\n<p><a href=\"http:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2023\/03\/BiC_59_Revelion_Yucatan.pdf\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\"><img decoding=\"async\" class=\"aligncenter size-full wp-image-16736\" src=\"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2022\/12\/BotonPDF2-e1670355523220.png\" alt=\"\" width=\"87\" height=\"44\" \/><\/a><\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<h3 class=\"wp-block-heading\" style=\"text-align: justify;\">En febrero de 1915, Abel Ortiz Argumedo dirigi\u00f3 una rebeli\u00f3n contra los enviados del carrancismo, con el fin, dec\u00eda, de recobrar la soberan\u00eda interna de la entidad sin romper con el poder central. Al mes siguiente, el general Salvador Alvarado, por \u00f3rdenes de Carranza, aplast\u00f3 la revuelta que respond\u00eda a los intereses de los hacendados locales.<\/h3>\r\n<figure id=\"attachment_21057\" aria-describedby=\"caption-attachment-21057\" style=\"width: 658px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><img fetchpriority=\"high\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-21057\" src=\"http:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2024\/08\/BIC_59_084.jpg\" alt=\"\" width=\"658\" height=\"900\" srcset=\"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2024\/08\/BIC_59_084.jpg 658w, https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2024\/08\/BIC_59_084-219x300.jpg 219w\" sizes=\"(max-width: 658px) 100vw, 658px\" \/><figcaption id=\"caption-attachment-21057\" class=\"wp-caption-text\">Coronel Abel Ortiz Argumedo, gobernador \u201caccidental\u201d. Colecci\u00f3n particular de P\u00e9rez Dom\u00ednguez.<\/figcaption><\/figure>\r\n\r\n\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">Tras la entrada de las tropas constitucionalistas a la ciudad de M\u00e9xico en 1914, Venustiano Carranza procedi\u00f3 al nombramiento de los gobernadores, procurando que estos fueran nativos de la entidad que iban a dirigir. Para hacerse cargo de Yucat\u00e1n, fue designado el mayor de ingenieros Eleuterio \u00c1vila, nacido en Valladolid, aunque radicado fuera del estado desde hac\u00eda muchos a\u00f1os.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00c1vila se hizo cargo del gobierno provisional y de la comandancia militar de Yucat\u00e1n en septiembre de 1914, con el \u00e1nimo de \u201camplia concordia\u201d y la consigna de hacer sentir los \u201cbeneficios\u201d de la nueva administraci\u00f3n \u201ca toda la familia yucateca sin distinciones odiosas. Se propuso \u201ccuidar de que en ning\u00fan momento queden sin las necesarias garant\u00edas las vidas y los intereses de nacionales y extranjeros\u201d.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">Para avalar el orden en el estado, el nuevo gobernante emiti\u00f3 un conjunto de decretos, pero el que mayor impacto gener\u00f3 fue el relacionado con la libertad de los jornaleros, medida que \u201catentaba\u201d contra los intereses de los hacendados, pues abol\u00eda el peonaje forzado por deudas y anunciaba que los trabajadores ser\u00edan libres de permanecer o no en las fincas y de contratarse con quien les conviniera hacerlo. La medida cay\u00f3 como balde de agua fr\u00eda y los henequeneros comenzaron a ejercer presi\u00f3n sobre el dirigente, quien finalmente accedi\u00f3 a modificarla, expidiendo circulares que ante tantas rectificaciones culminaron en la inoperancia del decreto original.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">No obstante, y pesar del \u201ctriunfo\u201d que los hacendados obtuvieron en este rubro, pronto recibieron un rev\u00e9s econ\u00f3mico, pues otro decreto orden\u00f3 un empr\u00e9stito, formado con el capital de comerciantes y banqueros, para la adquisici\u00f3n de armamento y pertrechos destinados al ej\u00e9rcito constitucionalista; se trataba de un pr\u00e9stamo forzoso de 8 000 000 de pesos que ser\u00edan cubiertos por todos aquellos que poseyeran capitales mayores a 100 000 pesos.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">Venustiano Carranza y su secretario de Hacienda, Luis Cabrera, conoc\u00edan del potencial econ\u00f3mico de Yucat\u00e1n, por lo cual intentaron prescribir un impuesto adicional a la exportaci\u00f3n de la fibra de henequ\u00e9n, como \u201cuna contribuci\u00f3n de guerra\u201d, establecida directamente por las autoridades estatales, tema que caus\u00f3 rispidez con el gobernador \u00c1vila. Tal imposici\u00f3n, advirti\u00f3 \u00c1vila, llevar\u00eda al fracaso m\u00e1s absoluto y con el peligro de que la revoluci\u00f3n armada se propagara de inmediato a suelo yucateco.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">El gobernador manifest\u00f3 al secretario Cabrera lo siguiente: \u201cUstedes no conocen all\u00ed la idiosincrasia especial del pueblo yucateco. Hay que verla, hay que estudiarla para poderse formar una idea perfecta de lo que conviene hacer\u201d, y a\u00f1adi\u00f3 que, de no ser \u201caprobadas\u201d sus sugerencias, solicitar\u00eda su relevo y la designaci\u00f3n de otra persona para cumplir la orden, la cual, insist\u00eda, estaba seguro de que equival\u00eda a \u201cmatar a la gallina de los huevos de oro\u201d y se perder\u00eda absolutamente Yucat\u00e1n para la causa.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">Al tema de la pol\u00edtica financiera se sum\u00f3 la renuencia de \u00c1vila a renovar la leva y embarcar batallones locales hacia el centro y norte del territorio mexicano. La insistencia federal de que el batall\u00f3n Cepeda Peraza, acantonado en M\u00e9rida, fuera trasladado a Veracruz, provoc\u00f3 su rebeli\u00f3n a principios de enero de 1915, pero pronto fue reprimida por el gobierno local con el apoyo del comandante militar de la plaza, el coronel Abel Ortiz Argumedo.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00c1vila fue retirado del cargo, finalmente, y se design\u00f3 como interino el coahuilense Toribio de los Santos, personaje ajeno a la \u201cpatria chica\u201d, pero m\u00e1s dispuesto a acatar los requerimientos del movimiento constitucionalista. Lleg\u00f3 acompa\u00f1ado por personajes ajenos a Yucat\u00e1n y reconocidos por su elocuencia y radicalismo. Entre las acciones que emprendi\u00f3, la que m\u00e1s cal\u00f3 en la elite yucateca fue la derogaci\u00f3n de las circulares expedidas por su antecesor, que se relacionaban con el ya citado decreto de liberaci\u00f3n de los peones del campo. Disgustados, los hacendados argumentaron que a las nuevas autoridades les mov\u00eda \u00fanicamente la codicia, despu\u00e9s de que los yucatecos enviaran recursos econ\u00f3micos para la causa revolucionaria. Esta circunstancia, al parecer, hab\u00eda atra\u00eddo agitadores a la entidad, los que no se cansaban de \u201cproferir insultos y calumnias en contra de los yucatecos, difamando a nuestras mujeres y gritando que la dignidad es algo que desconocemos\u201d.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">La presencia de los \u201cfuere\u00f1os\u201d comenz\u00f3 a generar un ambiente contrario a todo lo que representaba la revoluci\u00f3n y, seg\u00fan las fuentes contempor\u00e1neas, los reci\u00e9n llegados no alcanzaron a advertir la profundidad del descontento que estaban creando. Se dec\u00eda que \u201cla llama estaba encendida y s\u00f3lo hace falta un soplo que la convierta en hoguera, y ese soplo puede provenir de cualquier incidente que colme la medida de la paciencia y que produzca una conflagraci\u00f3n dif\u00edcil de detener\u201d.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">Aprovechando el complejo e intrincado momento, Abel Ortiz Argumedo, comisionado para dirigir la campa\u00f1a contra los rebeldes del batall\u00f3n Cepeda Peraza, encontr\u00f3 la oportunidad para organizar un movimiento en contra del gobernador interino, bajo la consigna de \u201crecuperar el gobierno de Yucat\u00e1n ocupado por el \u2018usurpador\u2019 Toribio de los Santos\u201d. En realidad, respond\u00eda a los intereses de un sector de la elite yucateca que, a toda costa, buscaba impedir que se ejecutaran las leyes revolucionarias que afectaban de forma directa en sus peculios.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">Ortiz Argumedo sostuvo que su levantamiento se sustentaba primordialmente en los agravios que hab\u00edan recibido los yucatecos por parte de De los Santos y los revolucionarios que le acompa\u00f1aban. Justific\u00f3 y articul\u00f3 la \u201cidea\u201d de la defensa de Yucat\u00e1n, arguyendo que era indispensable hacer frente al desorden y las arbitrariedades de los \u201csantistas\u201d, para lo cual dej\u00f3 muy claro que la sublevaci\u00f3n no significaba un rompimiento con el constitucionalismo. Todo apunta a que la respuesta de un amplio sector de la poblaci\u00f3n fue positiva, pues se levant\u00f3 en armas en contra del gobierno local, lo que propici\u00f3 la huida de De los Santos y sus fuerzas rumbo a Campeche.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">El discurso de Ortiz Argumedo era convincente, pues centr\u00f3 sus ataques en contra de los gobernadores \u201cextra\u00f1os\u201d a Yucat\u00e1n, alocuci\u00f3n que cay\u00f3 en buen terreno pues, con \u00e9l, logr\u00f3 aglutinar alrededor de la \u201ccausa\u201d a una vasta porci\u00f3n de la sociedad, generando reticencia en contra de todo aquello que proviniese de afuera de la entidad. Sumo cuidado tuvo en advertir que la bandera del movimiento no era el separatismo \u2013tema sensible y delicado\u2013, sino que se trataba de defender la soberan\u00eda constitucional de Yucat\u00e1n.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">Visto desde la perspectiva de la \u201cpatria chica\u201d, como han apuntado algunos historiadores, \u00bfqui\u00e9n pod\u00eda negarse a suscribir y apoyar un llamamiento con esos prop\u00f3sitos?, \u00bfqui\u00e9n pod\u00eda negarse a seguir un movimiento de esa \u00edndole e, inclusive, alistarse en las filas militares para combatir por la causa? De ah\u00ed que, para apoyar la sublevaci\u00f3n de Ortiz Argumedo, se produjo un movimiento visiblemente popular, con arraigo en fuertes sectores de la ciudadan\u00eda yucateca.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<h3 class=\"wp-block-heading\" style=\"text-align: center;\"><strong>Gobernador \u201caccidental\u201d<\/strong><\/h3>\r\n\r\n\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">El movimiento \u201csoberanista\u201d conducido por Ortiz Argumedo hizo su entrada triunfal a la capital del estado el 12 de febrero de 1915. Las \u201ctropas yucatecas\u201d fueron recibidas con \u201cespont\u00e1neas y estruendosas manifestaciones del m\u00e1s ardiente j\u00fabilo\u201d. Seg\u00fan las fuentes contempor\u00e1neas, \u201ctodo\u201d el pueblo acudi\u00f3 a presenciar la llegada del \u201cnuevo caudillo\u201d, quien capitaliz\u00f3 la derrota de los \u201csantistas\u201d y se constituy\u00f3 en jefe de la rebeli\u00f3n que todos comenzaron a llamar argumedista. En la recepci\u00f3n de sus fuerzas por los habitantes de M\u00e9rida, se codeaban \u201cindios con sus delantales y sus coas de cortar pencas, mestizos con sus blancos trajes y taconeantes alpargatas, empleados, estudiantes, comerciantes, hacendados, viejos, ni\u00f1os y mujeres que gritaban entusiastas vivas\u201d. El estado parec\u00eda estar de fiesta, pues por todas partes se organizaron manifestaciones y de todos los pueblos y ciudades se enviaban adhesiones al nuevo gobierno. De hecho, seg\u00fan las cr\u00f3nicas, la causa soberanista recibi\u00f3 un importante apoyo a la iniciativa de \u201cir resueltamente al sacrificio de la vida\u201d, con la firme convicci\u00f3n de que \u201cde nada val\u00eda la sangre que se derramara y las cabezas que rodaran ante la anhelada soberan\u00eda yucateca\u201d.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">Ortiz Argumedo se reuni\u00f3 con los principales militares que secundaron la sublevaci\u00f3n para sentar las bases del nuevo estado de cosas en Yucat\u00e1n, reiterando que no era contrario a Venustiano Carranza. En ese encuentro, se decidi\u00f3 que \u00e9l se har\u00eda cargo del gobierno que dieron por llamar \u201caccidental\u201d. A continuaci\u00f3n, se dirigi\u00f3 telegr\u00e1ficamente a Carranza para explicarle los acontecimientos que se hab\u00edan registrado y expuso las razones por las que se manifest\u00f3 en contra del gobierno establecido. Se\u00f1alaba que el pueblo yucateco, celoso del orden y respetuoso con la autoridad, amante de \u201cla libertad sin org\u00edas de libertinaje\u201d, quer\u00eda el \u201cbienestar sin el pillaje y el robo\u201d, raz\u00f3n por la cual esperaba de la revoluci\u00f3n lo que se necesitaba: \u201cla efectividad de su soberan\u00eda, la realidad de su libertad interior, su gobierno propio\u201d, pues la falta de lo anterior hab\u00eda sido causa perenne de los numerosos males de Yucat\u00e1n.<\/p>\r\n<figure id=\"attachment_21059\" aria-describedby=\"caption-attachment-21059\" style=\"width: 900px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><img decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-21059\" src=\"http:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2024\/08\/BIC_59_091.jpg\" alt=\"\" width=\"900\" height=\"611\" srcset=\"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2024\/08\/BIC_59_091.jpg 900w, https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2024\/08\/BIC_59_091-300x204.jpg 300w, https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2024\/08\/BIC_59_091-768x521.jpg 768w\" sizes=\"(max-width: 900px) 100vw, 900px\" \/><figcaption id=\"caption-attachment-21059\" class=\"wp-caption-text\">Campamento de las fuerzas soberanistas en los l\u00edmites de Yucat\u00e1n y Campeche, 1915. Colecci\u00f3n particular de Canto May\u00e9n.<\/figcaption><\/figure>\r\n\r\n\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">En el largo comunicado a Carranza, en ning\u00fan momento Ortiz Argumedo plante\u00f3 una ruptura con el constitucionalismo; por el contrario, refrendaba su subordinaci\u00f3n al movimiento. Aunque, y como era de esperarse, para el primer jefe lo que estaba sucediendo en Yucat\u00e1n no era otra cosa que una rebeli\u00f3n abierta, reflejo de la desobediencia e indisciplina. Visto desde otro \u00e1ngulo, lo que el gobernador \u201caccidental\u201d y sus aliados, los hacendados, pretend\u00edan, \u201cera constituirse en el poder pol\u00edtico y militar y forzar [lo] a tratar con ellos de poder a poder, que las cosas se hicieran en Yucat\u00e1n como a sus intereses conviniera y no como el desarrollo que la revoluci\u00f3n requer\u00eda\u201d.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">Carranza no respondi\u00f3 y el gobernador Argumedo, atento a ese silencio, tom\u00f3 medidas precautorias para enfrentar las inminentes acciones militares que los carrancistas emprender\u00edan para recuperar el control de Yucat\u00e1n. En ese contexto, <em>La Revista de Yucat\u00e1n<\/em> public\u00f3 que \u201cTodo M\u00e9rida estaba sobre las armas\u201d y que en la capital del estado hab\u00eda gran agitaci\u00f3n y preparativos de organizaci\u00f3n militar. En una de sus ediciones, informaba: \u201cHa comenzado sus ejercicios militares el batall\u00f3n de comerciantes.\u201d No obstante, conforme los d\u00edas fueron corriendo, este mismo medio enmudeci\u00f3.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">El 18 de febrero, Ortiz Argumedo recibi\u00f3 un telegrama de Alvarado en donde le informaba que Carranza lo hab\u00eda designado gobernador y comandante militar de Yucat\u00e1n, en virtud de lo cual le ped\u00eda rendici\u00f3n incondicional, pues de lo contrario proceder\u00eda con la fuerza de las armas. Ante esta amenaza, el gobernador \u201caccidental\u201d procedi\u00f3 a reconcentrar a las tropas territoriales en la capital yucateca para elaborar un plan de defensa.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">El plan de Ortiz Argumedo tuvo pronta respuesta de un sector importante de la sociedad yucatanense, que procedi\u00f3 a adherirse a la causa soberana y defenderse de la perentoria entrada de las tropas alvaradistas procedentes de Campeche.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">Para lograr que el gremio de los maestros participara en esta empresa, el director general de Educaci\u00f3n P\u00fablica se dirigi\u00f3 a los inspectores escolares solicit\u00e1ndoles invitar a los profesores a alistarse en los diversos batallones de voluntarios, a fin de apoyar la labor de \u201cdefensa del honor yucateco, amenazado desgraciadamente por un grupo de malos mexicanos\u201d. Para encender el \u201csentimiento patri\u00f3tico\u201d, se les se\u00f1al\u00f3 que no bastaba con que cada uno de los maestros se alistara en un batall\u00f3n y concurriese a recibir la instrucci\u00f3n militar necesaria, sino que era preciso, adem\u00e1s, que todos y cada uno de ellos hiciera una labor \u201cde conquista de las voluntades tibias de aquellos ciudadanos que, por falta de cultura, no est\u00e9 en posibilidad de comprender todo el alcance de la situaci\u00f3n actual y de orientar por tanto su actividad\u201d de forma serena. Se trataba, en suma, de encauzar el criterio popular \u201cpor el buen sendero e inyectar despu\u00e9s energ\u00edas por medio del ejemplo\u201d. La divisa ser\u00eda: \u201cMorir con honra vale m\u00e1s que vivir con oprobio.\u201d<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">El exhorto al contingente educativo tuvo inmediata respuesta, pues profesores de diversas escuelas manifestaron a Ortiz Argumedo que, animados por la percepci\u00f3n y el sentimiento de peligro inminente para la patria, se ofrec\u00edan de manera espont\u00e1nea para salvarla de los \u201cdesprovistos de amor a la patria de Quintana Roo y Cepeda\u201d. Se\u00f1alaban que, aunque no pod\u00edan ofrecer pericia militar, s\u00ed pod\u00edan ofrendar el entusiasmo y la energ\u00eda, y propon\u00edan se formara una brigada especial de profesores con el nombre de Eligio Ancona, que tendr\u00eda el \u201cgrande honor de derramar su sangre por esta patria bendita\u201d, pues ten\u00edan el orgullo de haber consagrado los mejores a\u00f1os de sus vidas a \u201cinfiltrar en la conciencia de la ni\u00f1ez los principios de la moral y es nuestra voluntad, que en estos momentos solemnes, con nuestro ejemplo, darles la mejor y m\u00e1s brillante lecci\u00f3n de civismo\u201d.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">A la llamada en defensa del \u201chonor\u201d yucateco, se sumaron tambi\u00e9n profesionistas, obreros, hacendados, periodistas y gentes \u201cde todas las clases sociales\u201d que acudieron a \u201capuntarse\u201d en los registros del batall\u00f3n de voluntarios del comercio, y se afirmaba que iban llenos de entusiasmo a ofrecer sus vidas al servicio de la causa de la soberan\u00eda de Yucat\u00e1n, conscientes de la gravedad de lo que hac\u00edan y no empujados por ninguna propaganda \u201chist\u00e9rica\u201d. La tambi\u00e9n llamada brigada del Comercio estaba compuesta por m\u00e1s de 300 plazas, con j\u00f3venes de quince a 25 a\u00f1os, provenientes de lo \u201cm\u00e1s florido de nuestra sociedad\u201d. Un importante n\u00famero de estudiantes del Instituto Literario se sum\u00f3 a la causa.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">Pese a que el llamado a la defensa de la soberan\u00eda parec\u00eda tener \u00e9xito, Ortiz Argumedo continu\u00f3 buscando una soluci\u00f3n pac\u00edfica, raz\u00f3n por la cual se dirigi\u00f3 a los presidentes de la Liga de Acci\u00f3n Social, la C\u00e1mara Agr\u00edcola de Yucat\u00e1n, la C\u00e1mara de Comercio, el Centro de Dependientes y al jefe de la Secci\u00f3n de Inmigraci\u00f3n y Trabajo, a quienes manifest\u00f3 tener noticias de que en el vapor estadunidense Morro Castle, que se encontraba en el puerto de Progreso de paso hacia a Veracruz, viajaban dos personajes cercanos a Carranza, Carlos Douglas y Eliseo Arredondo, por lo que resultaba conveniente dar a conocer, a trav\u00e9s de ellos, el verdadero car\u00e1cter del movimiento que derroc\u00f3 a De los Santos y la situaci\u00f3n que reinaba en Yucat\u00e1n, as\u00ed como los prop\u00f3sitos de su gobierno. Lo importante era que supieran del \u201cesp\u00edritu p\u00fablico y el car\u00e1cter de los sucesos que en ese momento absorb\u00edan la atenci\u00f3n y todas las energ\u00edas del gobierno y del pueblo yucateco\u201d. Sin embargo, la iniciativa no tuvo \u00e9xito.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">Ahora bien, para sostener el movimiento soberanista se necesitaban recursos econ\u00f3micos con los cuales no contaba el gobernador \u201caccidental\u201d, lo que lo llev\u00f3 a solicitar un anticipo de contribuciones a hacendados y comerciantes. Asimismo, a trav\u00e9s de un decreto, inform\u00f3 a la poblaci\u00f3n que, por las excepcionales circunstancias y la necesidad de generar recursos extraordinarios para los gastos que demandaba la defensa de la soberan\u00eda estatal, hab\u00eda establecido una contribuci\u00f3n especial sobre la producci\u00f3n de la fibra de henequ\u00e9n, apoyada incluso por la mayor\u00eda de los productores. Con lo obtenido, el gobierno argumedista planeaba la adquisici\u00f3n de pertrechos de guerra en La Habana, Cuba.<\/p>\r\n<figure id=\"attachment_21058\" aria-describedby=\"caption-attachment-21058\" style=\"width: 900px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-21058\" src=\"http:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2024\/08\/BIC_59_089.jpg\" alt=\"\" width=\"900\" height=\"597\" srcset=\"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2024\/08\/BIC_59_089.jpg 900w, https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2024\/08\/BIC_59_089-300x199.jpg 300w, https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2024\/08\/BIC_59_089-768x509.jpg 768w\" sizes=\"(max-width: 900px) 100vw, 900px\" \/><figcaption id=\"caption-attachment-21058\" class=\"wp-caption-text\">Brigada M\u00e9dica formada por varios estudiantes de medicina, 1915. Colecci\u00f3n particular de Canto May\u00e9n.<\/figcaption><\/figure>\r\n\r\n\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">Pese a los esfuerzos para hacerse de armas y mantener el movimiento soberanista, este se hallaba destinado al fracaso, porque carec\u00eda de la capacidad militar para enfrentar a las tropas del general Alvarado, quien contaba con m\u00e1s de 7 000 hombres, armamento suficiente, caballer\u00eda e, incluso, dos aviones que garantizaban sobradamente su victoria.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">A principios de marzo,<em> La Revista de Yucat\u00e1n<\/em> inform\u00f3 sobre el avance de las tropas de Salvador Alvarado, diciendo que ven\u00eda \u201casesinando, saqueando, destruyendo haciendas e incendiando pueblos\u201d, noticias que fomentaron un clima de odio en contra del general sinaloense. Las fuerzas rebeldes, con un poco m\u00e1s de 1 000 hombres mal armados, tuvieron los primeros enfrentamientos con los soldados de Alvarado en la hacienda Pocboc y Blanca Flor, en donde la superioridad alvaradista los hizo replegarse hacia Halach\u00f3, en los l\u00edmites con el estado de Campeche. El resultado fue la derrota y el consecuente aprisionamiento de muchos de los integrantes de la Brigada del Comercio, j\u00f3venes voluntarios pertenecientes a familias yucatecas pudientes y campesinos mayas que hab\u00edan sido reclutados a trav\u00e9s de la leva.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">Las cr\u00f3nicas de la devastadora derrota del \u201cej\u00e9rcito\u201d yucateco hablan de la desigualdad de condiciones de los contendientes. Muchos de los j\u00f3venes fueron fusilados. Pero los ajusticiados pudieron haber sido m\u00e1s, de no haberse recibido una contraorden del general Alvarado.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">En suma, la ef\u00edmera rebeli\u00f3n argumedista pretendi\u00f3 actuar de manera excepcional dentro del proyecto validado por el Plan de Guadalupe, que abanderaba los principios constitucionales. Empero, no s\u00f3lo no prosper\u00f3, sino que fue abatida dr\u00e1sticamente por las fuerzas del general Salvador Alvarado quien, el 15 de marzo de 1915, entr\u00f3 triunfante a la capital yucateca para hacerse cargo del gobierno.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">Frente a la inminente derrota, Ortiz Argumedo gir\u00f3 instrucciones para que fueran extra\u00eddas del Banco Peninsular todas las reservas, mismas que pidi\u00f3 trasladar al tren en el que partir\u00eda con rumbo al oriente del estado. Luego, saldr\u00eda huyendo desde El Cuyo en una embarcaci\u00f3n con destino a La Habana y despu\u00e9s a Canad\u00e1. Nunca fue aprehendido.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<h3 class=\"wp-block-heading\"><strong>PARA SABER M\u00c1S<\/strong><\/h3>\r\n\r\n\r\n\r\n<ul class=\"wp-block-list\">\r\n<li>Alvarado, Salvador,<em> Pensamiento revolucionario<\/em>, M\u00e9rida, Instituto de Seguridad Social de los Trabajadores del Estado de Yucat\u00e1n, 1980.<\/li>\r\n<li>Molina Font, Julio, <em>\u201cHalach\u00f3 1915\u201d.<\/em> <em>La revoluci\u00f3n en Yucat\u00e1n. Testimonios de Julio Molina Font y Salvador Alvarado<\/em>, M\u00e9rida, Yucat\u00e1n, Gobierno del Estado de Yucat\u00e1n, 2010.<\/li>\r\n<li>P\u00e9rez De Sarmiento, Marisa, <em>\u00bfY antes de Alvarado?<\/em>, M\u00e9rida, Yucat\u00e1n, Universidad Aut\u00f3noma de Yucat\u00e1n\/Patronato Pro Historia Peninsular, 2016.<\/li>\r\n<\/ul>\r\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Marisa P\u00e9rez Dom\u00ednguezInstituto Mora En revista BiCentenario. El ayer y hoy de M\u00e9xico, n\u00fam. 59. En febrero de 1915, Abel Ortiz Argumedo dirigi\u00f3 una rebeli\u00f3n contra los enviados del carrancismo, con el fin, dec\u00eda, de recobrar la soberan\u00eda interna de la entidad sin romper con el poder central. Al mes siguiente, el general Salvador Alvarado, por \u00f3rdenes de Carranza, aplast\u00f3 la revuelta que respond\u00eda a los intereses de los hacendados locales. Tras la entrada de las tropas constitucionalistas a la ciudad de M\u00e9xico en 1914, Venustiano Carranza procedi\u00f3 al nombramiento de los gobernadores, procurando que estos fueran nativos de la entidad que iban a dirigir. Para hacerse cargo de Yucat\u00e1n, fue designado el mayor de ingenieros Eleuterio \u00c1vila, nacido en Valladolid, aunque radicado fuera del estado desde hac\u00eda muchos a\u00f1os. \u00c1vila se hizo cargo del gobierno provisional y de la comandancia militar de Yucat\u00e1n en septiembre de 1914, con el<\/p>\n","protected":false},"author":8,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[21,2422],"tags":[78,2265],"class_list":{"0":"post-16888","1":"post","2":"type-post","3":"status-publish","4":"format-standard","6":"category-articulos","7":"category-bicentenario-59","8":"tag-revolucion-mexicana","9":"tag-yucatan"},"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/16888","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/8"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=16888"}],"version-history":[{"count":6,"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/16888\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":22438,"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/16888\/revisions\/22438"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=16888"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=16888"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=16888"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}