﻿{"id":16441,"date":"2022-09-12T15:44:46","date_gmt":"2022-09-12T20:44:46","guid":{"rendered":"http:\/\/revistabicentenario.com.mx\/?p=16441"},"modified":"2025-07-30T18:09:47","modified_gmt":"2025-07-31T00:09:47","slug":"el-atentado-a-la-catedral-de-merida","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/archivos\/el-atentado-a-la-catedral-de-merida\/","title":{"rendered":"El \u201catentado\u201d a la catedral de M\u00e9rida"},"content":{"rendered":"\r\n<p>Marisa P\u00e9rez Dom\u00ednguez <br \/>Instituto Mora<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<h4 class=\"has-text-color has-vivid-red-color\"><span style=\"color: #800000;\"><strong> En revista <\/strong><em><strong>BiCentenario. El ayer y hoy de M\u00e9xico<\/strong><\/em><strong>, n\u00fam. 57.<\/strong><\/span><\/h4>\r\n<p><a href=\"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2025\/07\/BiC_57_07_El-atentado-a-la-catedral_compressed.pdf\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\"><img decoding=\"async\" loading=\"lazy\" class=\"aligncenter size-full wp-image-16736\" src=\"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2022\/12\/BotonPDF2-e1670355523220.png\" alt=\"\" width=\"87\" height=\"44\" \/><\/a><\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<h3 class=\"wp-block-heading\" style=\"text-align: justify;\">La noche del 24 de septiembre de 1915, una muchedumbre destruy\u00f3 la catedral de la capital yucateca, la que nunca recuperar\u00eda su esplendor. Por entonces, el gobierno del general Salvador Alvarado, enviado por Venustiano Carranza para sentar las bases revolucionarias en la entidad, hab\u00eda instrumentado diversos decretos y leyes anticlericales.<\/h3>\r\n<figure id=\"attachment_20516\" aria-describedby=\"caption-attachment-20516\" style=\"width: 962px\" class=\"wp-caption alignnone\"><img decoding=\"async\" loading=\"lazy\" class=\" wp-image-20516\" src=\"http:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2024\/08\/BiC_57_015-300x194.jpg\" alt=\"\" width=\"962\" height=\"622\" srcset=\"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2024\/08\/BiC_57_015-300x194.jpg 300w, https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2024\/08\/BiC_57_015-768x496.jpg 768w, https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2024\/08\/BiC_57_015.jpg 1000w\" sizes=\"(max-width: 962px) 100vw, 962px\" \/><figcaption id=\"caption-attachment-20516\" class=\"wp-caption-text\">Aspecto del altar mayor de la Catedral de M\u00e9rida, Yucat\u00e1n despu\u00e9s del atentado de septiembre de 1915. Archivo Hist\u00f3rico de la Arquidi\u00f3cesis de Yucat\u00e1n (AHAY), Secci\u00f3n Mart\u00edn Tritschler y C\u00f3rdova.<\/figcaption><\/figure>\r\n\r\n\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">A principios de 1915, en Yucat\u00e1n, se registr\u00f3 un movimiento soberanista que se conoci\u00f3 como la rebeli\u00f3n argumedista, por el nombre de quien la encabezaba, el general Abel Ortiz Argumedo. Este militar, sin romper aparentemente con el constitucionalismo, pero bajo el argumento de recuperar la soberan\u00eda interna del estado, organiz\u00f3 un gobierno que dur\u00f3 escasas semanas y que llev\u00f3 a Venustiano Carranza a tomar medidas dr\u00e1sticas para recuperar Yucat\u00e1n, echando mano de uno de sus mejores hombres: el general sinaloense Salvador Alvarado.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">Procedentes de Campeche, el 19 de marzo de ese a\u00f1o, las tropas alvaradistas ingresaron a la ciudad de M\u00e9rida. El nuevo gobernador y comandante militar de Yucat\u00e1n ten\u00eda como tarea sentar en la entidad las bases revolucionarias en todos sus rubros. Adem\u00e1s, y con el inter\u00e9s de llevar a buen puerto su lucha contra la \u201cexaltaci\u00f3n\u201d religiosa, la Iglesia cat\u00f3lica ser\u00eda objeto de en\u00e9rgicos golpes a sus intereses. Desde la perspectiva de Alvarado, era preciso elevar el nivel moral y liberar \u201cpositivamente la conciencia del pueblo, romper las seculares cadenas del fanatismo religioso y de la servidumbre clerical, que lo ataban de pies y manos bajo un velo sombr\u00edo de terror y supersticiones\u201d.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">Con esta intenci\u00f3n, las leyes y decretos promulgados durante su mandato disminuyeron notablemente la labor educativa y pastoral de la arquidi\u00f3cesis de Yucat\u00e1n, mientras el responsable de la sede episcopal, Mart\u00edn Tritschler y C\u00f3rdova, permanec\u00eda exiliado en La Habana, Cuba, desde agosto de 1914.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">Para cortar de tajo el \u201cfanatismo religioso\u201d, Alvarado instrument\u00f3 varias acciones, como la expropiaci\u00f3n de los templos en la capital y los pueblos, la incautaci\u00f3n de las instituciones educativas en manos de la Iglesia, la expulsi\u00f3n de cl\u00e9rigos y la restricci\u00f3n de la administraci\u00f3n de sacramentos entre la poblaci\u00f3n.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">Las labores que promovi\u00f3 afectaron a los lugares consagrados al culto; en consecuencia, las ceremonias que se realizaban en las iglesias y parroquias se vieron severamente afectadas. En este sentido, las autoridades revolucionarias dispusieron el cierre de todos los templos for\u00e1neos, instruyendo a los cl\u00e9rigos que las atend\u00edan a reubicarse en la capital yucateca. La iglesia de Jes\u00fas Mar\u00eda, en M\u00e9rida, fue incautada para ser convertida en templo mas\u00f3nico y su arquitectura se cambi\u00f3 al estilo neomaya. Asimismo, se giraron instrucciones para que \u00fanicamente se \u201crezara\u201d una misa al d\u00eda y qued\u00f3 rigurosamente proscrita la confesi\u00f3n y la comuni\u00f3n. Para tener control sobre los sacerdotes, el gobierno requiri\u00f3 de los mandos eclesi\u00e1sticos una lista con los nombres de todos aquellos que todav\u00eda habitaban en Yucat\u00e1n, pues un elevado porcentaje ya se encontraba en el exilio.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">Otra de las medidas realizadas por el nuevo gobierno fue la incautaci\u00f3n del Palacio Episcopal, residencia del arzobispo, y la demolici\u00f3n de las capillas virreinales de San Jos\u00e9 y del Rosario que un\u00edan a este con la catedral, para trazar en ese espacio una calle, un andador peatonal, que recibir\u00eda el nombre de \u201cPasaje de la Revoluci\u00f3n\u201d. Con este evento se ejecut\u00f3 la separaci\u00f3n de las dos edificaciones m\u00e1s simb\u00f3licas de la Iglesia, cumpli\u00e9ndose la disposici\u00f3n que prohib\u00eda la comunicaci\u00f3n de los templos y sacrist\u00edas con las casas curales. Tambi\u00e9n se procedi\u00f3 a la clausura del seminario, y en general las acciones del gobierno continuaron diezmando las propiedades y las actividades de la Iglesia. Empero, hubo un acontecimiento que cal\u00f3 profundamente en el \u00e1nimo de la feligres\u00eda y fue el \u201catentado\u201d perpetrado en la catedral de M\u00e9rida.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<h3 class=\"wp-block-heading\" style=\"text-align: center;\">Una multitud enardecida<\/h3>\r\n\r\n\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">Cuando las tropas de Alvarado entraron triunfantes a la capital yucateca, entre otros espacios de alojamiento, ocuparon la catedral. Sin embargo, y para sorpresa del secretario de la arquidi\u00f3cesis, Benito Aznar Santamar\u00eda, el recinto fue entregado dos d\u00edas despu\u00e9s \u201csin faltante alguno\u201d. Este inform\u00f3 al arzobispo Tritschler que encontr\u00f3 el interior \u201cen verdad limpio: los soldados hasta ten\u00edan devoci\u00f3n dentro y no hac\u00edan sus necesidades sino fuera y aun muchos repugnaban dormir en el interior y prefer\u00edan salir a la calle o a los patios a pesar del fr\u00edo notable que por entonces y hasta ahora hemos tenido\u201d.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">A pesar de que en un primer momento la catedral no sufri\u00f3 da\u00f1o alguno, meses despu\u00e9s, en la noche del 24 de septiembre de 1915, se registr\u00f3 un gran acto de vandalismo. A prop\u00f3sito de este acontecimiento, los informes y cr\u00f3nicas apuntan que, ese d\u00eda, sali\u00f3 de la Casa del Obrero Mundial, acompa\u00f1ada de dos bandas, una manifestaci\u00f3n compuesta por miembros de diversos sindicatos y de los trabajadores de los talleres de los Ferrocarriles Unidos, a la que se sum\u00f3 un contingente proveniente del puerto de Progreso, estos \u00faltimos conocidos como los \u201cquema-santos\u201d.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">Poco despu\u00e9s de iniciada la marcha, al llegar a la esquina del Palacio de Gobierno, frente a la catedral, la afluencia fue arengada por algunos oradores que ocuparon la tribuna, estimulando a la muchedumbre a acabar para siempre con la exaltaci\u00f3n religiosa y \u201cquemar hoy los \u00eddolos de los fan\u00e1ticos cat\u00f3licos\u201d. La alocuci\u00f3n caus\u00f3 el efecto esperado pues, acto seguido, \u201ccon instrumentos que llevaban, destrozaron la puerta de la catedral, situada en la calle 61, y penetraron con un furor iconoclasta\u201d.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">El interior del edificio qued\u00f3 lacerado. Im\u00e1genes, retablos, objetos del culto y joyas fueron despedazados; la muchedumbre se lanz\u00f3 en contra del Se\u00f1or de la Conquista, la virgen de las Mercedes y la Sant\u00edsima Trinidad. En la capilla donde se veneraba al Cristo de las Ampollas, \u201cmientras la banda de m\u00fasica municipal, obligada por la violencia, tocaba el himno revolucionario \u2018La Cucaracha\u02bc\u201d, la multitud pretendi\u00f3 prender fuego a la imagen del Cristo, pero al fracasar en su intento, la abandonaron en la calle, donde fue recogida por las autoridades policiales que la trasladaron a la comandancia militar y nunca se supo su destino.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">El \u00f3rgano del templo fue destruido y en las capillas del Sagrario, de San Juan de Dios y del Divino Maestro, el quebranto fue semejante. \u00danicamente se preserv\u00f3 la \u00faltima imagen, que el cura Pablo Ortiz y Santiago Escalante Lara, hermano mayor de la cofrad\u00eda del Sant\u00edsimo, ante la sospecha de alg\u00fan acto contra la catedral, extrajeron discretamente horas antes del asalto. En este punto, llama la atenci\u00f3n el hecho de que si ya tem\u00edan un eventual \u201csaqueo\u201d no hubieran rescatado tambi\u00e9n al Cristo de las Ampollas, imagen emblem\u00e1tica para la poblaci\u00f3n yucateca. Ante los mencionados acontecimientos, el gobierno estatal \u00fanicamente arrest\u00f3 a doce obreros y se les proces\u00f3 con el cargo de \u201crobo de objetos eclesi\u00e1sticos pertenecientes a la naci\u00f3n\u201d.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">Tres d\u00edas despu\u00e9s, las autoridades llamaron al can\u00f3nigo Jos\u00e9 S. Correa y al cura Pablo Ortiz para hacerles entrega del m\u00e1s importante templo de la entidad. Una descripci\u00f3n escrita por Correa expresaba lo siguiente:<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<blockquote class=\"wp-block-quote\">\r\n<p style=\"text-align: justify;\">Ropas y ornamentos sagrados tirados por el suelo, mezclados con fragmentos de im\u00e1genes, de vidrios, de jarrones, de cristal y de yeso, de ramos artificiales destruidos; el nuevo y riqu\u00edsimo \u00f3rgano desbaratado; el p\u00falpito y su escalera destrozados; los altares desmoronados; las im\u00e1genes del Santo Patr\u00f3n de la Catedral, San Ildefonso, de San Juan Nepomuceno, de Nuestra Se\u00f1ora de las Victorias, de la Pur\u00edsima Concepci\u00f3n del Santo Ni\u00f1o de Atocha, de los Ap\u00f3stoles San Pedro y San Pablo y San Andr\u00e9s, de San Isidro, de la Sant\u00edsima Trinidad y otras de m\u00e9rito por su antig\u00fcedad, yac\u00edan decapitadas unas, quemadas la mayor parte rodando por los suelos del templo. All\u00ed se ve\u00eda tambi\u00e9n tirada a media iglesia, la gran reja de hierro que comunicaba el Sagrario con la Catedral.<\/p>\r\n<figure id=\"attachment_20517\" aria-describedby=\"caption-attachment-20517\" style=\"width: 889px\" class=\"wp-caption alignnone\"><img decoding=\"async\" loading=\"lazy\" class=\" wp-image-20517\" src=\"http:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2024\/08\/BiC_57_014-300x194.jpg\" alt=\"\" width=\"889\" height=\"575\" srcset=\"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2024\/08\/BiC_57_014-300x194.jpg 300w, https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2024\/08\/BiC_57_014-768x496.jpg 768w, https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2024\/08\/BiC_57_014.jpg 1000w\" sizes=\"(max-width: 889px) 100vw, 889px\" \/><figcaption id=\"caption-attachment-20517\" class=\"wp-caption-text\">Imagen de los actos sacr\u00edlegos perpetuados en la Catedral de M\u00e9rida, Yucat\u00e1n despu\u00e9s del atentado de septiembre de 1915. Archivo Hist\u00f3rico de la Arquidi\u00f3cesis de Yucat\u00e1n (AHAY), Secci\u00f3n Mart\u00edn Tritschler y C\u00f3rdova.<\/figcaption><\/figure>\r\n<\/blockquote>\r\n\r\n\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">Una muchedumbre acudi\u00f3 a ver los estragos cometidos en la catedral y sus capillas y \u201ctodos censuraron acremente a los autores del atentado\u201d. Quiz\u00e1 por esta raz\u00f3n, y para prevenir eventuales manifestaciones por parte de la feligres\u00eda, apenas dos d\u00edas despu\u00e9s de entregada la iglesia a su cabildo y al se\u00f1or cura del Sagrario, la comandancia militar mand\u00f3 a la polic\u00eda a cerrarla y recoger las llaves.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">Grande debi\u00f3 haber sido la impotencia de los cl\u00e9rigos frente a los hechos antes descritos; atados de pies y manos, s\u00f3lo les rest\u00f3 observar los acontecimientos y esperar nuevos embates. Desde La Habana, el arzobispo Trischler, en carta fechada el 4 de octubre, alcanz\u00f3 a decir a Benito Aznar que: \u201ccon el alma oprimida por las doloros\u00edsimas noticias que acabo de recibir le escribo esta, la cual debe resentirse del desconcierto que reina en mi cabeza\u201d y que, \u201chaciendo de tripas coraz\u00f3n\u201d, para no opacar la felicidad de los j\u00f3venes que se ordenaron en d\u00edas anteriores en la capital cubana, les hab\u00eda ocultado las terribles noticias hasta ese d\u00eda por ma\u00f1ana. En tanto en M\u00e9rida, como inform\u00f3 Aznar, el vicario Celestino \u00c1lvarez Gal\u00e1n, \u201cha estado un poco mustio y deca\u00eddo de \u00e1nimo, con raz\u00f3n por los golpes contundentes de la catedral\u201d.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">Asimismo, y a prop\u00f3sito de lo sucedido, el 12 de octubre en el templo de La Merced de la capital cubana, Tritschler, en compa\u00f1\u00eda del obispo de La Habana, realiz\u00f3 una \u201cfunci\u00f3n solemne\u201d para rezar por la paz en M\u00e9xico. Entre \u201cmuchos concurrentes, \u00a1muchas l\u00e1grimas y muchas esperanzas!\u201d, se abord\u00f3 el tema de lo sucedido en la catedral yucateca. El escritor Federico Gamboa, quien asisti\u00f3 a la ceremonia, calific\u00f3 de \u201cespantosos los sacr\u00edlegos perpetrados en M\u00e9xico de orden del cacique Alvarado, que desde el p\u00falpito enumera y anatematiza un predicador yucateco\u201d. Con relaci\u00f3n al Cristo venerado por los yucatecos, expres\u00f3, probablemente parafraseando el serm\u00f3n de don Mart\u00edn, lo siguiente: \u201cEl milagro del Se\u00f1or de las Ampollas de M\u00e9rida, inquemable [<em>sic<\/em>] por tercera vez -dos incendios anteriores y ahora los furores del gobernador y sus hordas-, y al que un machete revolucionario manc\u00f3 de un brazo. Ignorase actual paradero de la venerada imagen. Sacr\u00edlego fin del Cristo de la Conquista, magn\u00edfica escultura de aquellas \u00e9pocas.\u201d<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">Los actos cometidos en la catedral fueron, sin duda, un duro golpe para la iglesia yucateca, no s\u00f3lo porque ella representaba el s\u00edmbolo de la presencia cat\u00f3lica y era referente de la feligres\u00eda, sino tambi\u00e9n porque constituy\u00f3 una p\u00e9rdida significativa para el arte sacro.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<h3 class=\"wp-block-heading\" style=\"text-align: center;\"><strong>Devoluci\u00f3n<\/strong><\/h3>\r\n\r\n\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">Fue hasta 1917, despu\u00e9s de ser utilizada para acopiar pacas de henequ\u00e9n, que la catedral ser\u00eda devuelta al entonces vicario Lorenzo Bosada. Cuando ingresaron al recinto, seg\u00fan indic\u00f3 el secretario Aznar, encontraron el \u201chorror de suciedad, de vac\u00edo y de p\u00e9simas condiciones higi\u00e9nicas, cerrado por completo el sur con una gran pared del Pasaje de la Revoluci\u00f3n\u201d. Empero, los curas se tomaron el asunto con entusiasmo y mucha gente apoy\u00f3 para su limpieza, de suerte que al siguiente d\u00eda se pudiera realizar la ceremonia de reconciliaci\u00f3n y la misa solemne, \u201ccomo fiesta de la ascensi\u00f3n\u201d, a las ocho de la ma\u00f1ana. La inauguraci\u00f3n fue, como se\u00f1al\u00f3 el secretario de la arquidi\u00f3cesis, \u201cmagn\u00edfica\u201d; hubo lleno completo, \u201ctanto mayor cuanto que no hab\u00eda bancas, tan s\u00f3lo algunas personas llevaron sus asientos, pero s\u00ed hubo un \u2018hermoso\u2019 coro, muchas flores y un altar muy sencillo\u201d.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">Por instrucci\u00f3n expresa del arzobispo no se realizaron trabajos para su recuperaci\u00f3n y \u00fanicamente deb\u00edan cuidarse \u201cla seguridad, limpieza y orden\u201d, pues no conven\u00eda \u201chacer construcciones y altares\u201d; que era preferible que se conservara \u201cese aspecto de destrucci\u00f3n para propios y extra\u00f1os. Un solo altar, bien arreglado basta, tanto m\u00e1s que hay tan pocos sacerdotes.\u201d S\u00f3lo se compusieron las imperfecciones del piso, algunas graves, y se comenzaron a construir bancas, a las que se pudieron los nombres de quienes contribuyeron.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">Esta situaci\u00f3n tensa se mantuvo hasta 1920, luego de que el arzobispo de Yucat\u00e1n obtuviera el pasaporte para regresar de su exilio cubano. Fue entonces que la arquidi\u00f3cesis traz\u00f3 un proyecto para su reconstrucci\u00f3n. El prop\u00f3sito de Tritschler era recaudar recursos y el plan radicaba en efectuar una \u201cgran rifa\u201d que se llevar\u00eda a cabo en una solemne velada en el teatro Pe\u00f3n Contreras, para lo cual se expedir\u00edan 30 000 billetes de un peso con derecho a 30 acciones cada uno, en cuya venta colaborar\u00eda la sociedad y clero del estado.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">Del mismo modo, el prelado conceb\u00eda una recolecci\u00f3n de fondos entre los hacendados, la que no se realizar\u00eda con desembolsos en efectivo, sino con entregas mensuales de pacas de henequ\u00e9n \u201cblanco, limpio y de superior calidad\u201d, de suerte que pudieran ofrecerse a buen precio en el mercado. La propuesta contemplaba tambi\u00e9n la incorporaci\u00f3n de pagos mensuales por parte de los comerciantes, la colonia \u201cturca\u201d, donativos en las puertas de los templos y aportaciones \u201creservadas\u201d de particulares, de personas caritativas que no estuvieran en las listas de los grupos antes mencionados. El mecanismo para adquirir las d\u00e1divas ser\u00eda la invitaci\u00f3n expresa a asistir al arzobispado, en donde la junta directiva, denominada Junta de Mejoras de la Santa Iglesia Catedral Metropolitana de M\u00e9rida, explicar\u00eda a los convocados el proyecto y, con el fin de que los particulares se sumaran a la iniciativa, insistir\u00eda en la necesidad de las contribuciones asignadas.<\/p>\r\n<figure id=\"attachment_20518\" aria-describedby=\"caption-attachment-20518\" style=\"width: 889px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><img decoding=\"async\" loading=\"lazy\" class=\" wp-image-20518\" src=\"http:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2024\/08\/BiC_57_016-193x300.jpg\" alt=\"\" width=\"889\" height=\"1382\" srcset=\"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2024\/08\/BiC_57_016-193x300.jpg 193w, https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2024\/08\/BiC_57_016.jpg 644w\" sizes=\"(max-width: 889px) 100vw, 889px\" \/><figcaption id=\"caption-attachment-20518\" class=\"wp-caption-text\">Imagen del Coro de la Catedral de M\u00e9rida, Yucat\u00e1n despu\u00e9s del atentado de septiembre de 1915. Archivo Hist\u00f3rico de la Arquidi\u00f3cesis de Yucat\u00e1n (AHAY), Secci\u00f3n Mart\u00edn Tritschler y C\u00f3rdova.<\/figcaption><\/figure>\r\n\r\n\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">Las obras inclu\u00edan la reparaci\u00f3n de las b\u00f3vedas, pintura general, la construcci\u00f3n de tres altares principales y dos laterales, ocho cuadros al \u00f3leo y un viacrucis, la restauraci\u00f3n del \u00f3rgano, bancas nuevas, la reconstrucci\u00f3n del presbiterio, decorado y muebles adecuados de la sala capitular, dotaci\u00f3n de armarios y ornamentos de la sacrist\u00eda mayor, p\u00falpito con tornados, mamparas para las puertas de la calle y arreglo del departamento de archivo, adem\u00e1s de imprevistos.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">Despu\u00e9s del \u201catentado\u201d, pese a los esfuerzos realizados posteriormente, la catedral de la capital yucateca nunca recuper\u00f3 el esplendor de anta\u00f1o pues, como se\u00f1ala V\u00edctor Su\u00e1rez Molina, muchas de las piezas, partes de retablos, columnas, cuadros, l\u00e1mparas, candelabros y dem\u00e1s que se salvaron de la destrucci\u00f3n fueron a parar a manos de dos o tres comerciantes, que pusieron todo aquello a la venta, dentro y fuera de Yucat\u00e1n, obteniendo grandes beneficios econ\u00f3micos.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">Como hemos referido, las acciones anticlericales emprendidas por el gobierno revolucionario afectaron notablemente la labor pastoral de la Iglesia en Yucat\u00e1n. Sin embargo, el \u201catentado\u201d a la catedral fue un acontecimiento que a\u00fan hoy d\u00eda permanece en el imaginario de la feligres\u00eda yucateca, como un amargo recuerdo del paso de Salvador Alvarado por la entidad.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<h3 class=\"wp-block-heading\"><strong>PARA SABER M\u00c1S:<\/strong><\/h3>\r\n\r\n\r\n\r\n<ul>\r\n<li>Alvarado, Salvador,<em> Pensamiento revolucionario<\/em>, M\u00e9rida, Instituto de Seguridad Social de los Trabajadores del Estado de Yucat\u00e1n, 1980.<\/li>\r\n<li>Matute, \u00c1lvaro, \u201cEl anticlericalismo \u00bfquinta revoluci\u00f3n?\u201d en Franco Savarino y Andrea Mutolo (eds.), <em>El anticlericalismo en M\u00e9xico<\/em>, M\u00e9xico, Porr\u00faa, 2008, pp. 29-38.<\/li>\r\n<li>Negroe Sierra, Genny M., \u201cIglesia y control social en Yucat\u00e1n. Culto al Cristo de las Ampollas\u201d, <em>Temas Antropol\u00f3gicos<\/em>, Universidad Aut\u00f3noma de Yucat\u00e1n, vol. 21, n\u00fam. 1, 1999, M\u00e9rida, pp. 5-35.<\/li>\r\n<li>P\u00e9rez de Sarmiento, Marisa, <em>Los mensajeros de Job. Otra cara de la revoluci\u00f3n en Yucat\u00e1n, <\/em>M\u00e9xico, UNAM\/Instituto Mora, 2020.<\/li>\r\n<li>P\u00e9rez-Ray\u00f3n, Nora, \u201cEl anticlericalismo en M\u00e9xico. Una visi\u00f3n desde la sociolog\u00eda hist\u00f3rica\u201d en <em>Sociol\u00f3gica<\/em>, 2004, en &lt;<a href=\"https:\/\/cutt.ly\/gJk3Uco\">https:\/\/cutt.ly\/gJk3Uco<\/a>&gt;.<\/li>\r\n<li>Savarino, Franco, <em>Pueblos y nacionalismo[s], del r\u00e9gimen olig\u00e1rquico a la sociedad de masas en Yucat\u00e1n, 1894-1925<\/em>, M\u00e9xico, Instituto Nacional de Estudios Hist\u00f3ricos de la Revoluci\u00f3n Mexicana, 1997.<\/li>\r\n<\/ul>\r\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Marisa P\u00e9rez Dom\u00ednguez Instituto Mora En revista BiCentenario. El ayer y hoy de M\u00e9xico, n\u00fam. 57. La noche del 24 de septiembre de 1915, una muchedumbre destruy\u00f3 la catedral de la capital yucateca, la que nunca recuperar\u00eda su esplendor. Por entonces, el gobierno del general Salvador Alvarado, enviado por Venustiano Carranza para sentar las bases revolucionarias en la entidad, hab\u00eda instrumentado diversos decretos y leyes anticlericales. A principios de 1915, en Yucat\u00e1n, se registr\u00f3 un movimiento soberanista que se conoci\u00f3 como la rebeli\u00f3n argumedista, por el nombre de quien la encabezaba, el general Abel Ortiz Argumedo. Este militar, sin romper aparentemente con el constitucionalismo, pero bajo el argumento de recuperar la soberan\u00eda interna del estado, organiz\u00f3 un gobierno que dur\u00f3 escasas semanas y que llev\u00f3 a Venustiano Carranza a tomar medidas dr\u00e1sticas para recuperar Yucat\u00e1n, echando mano de uno de sus mejores hombres: el general sinaloense Salvador Alvarado. Procedentes de<\/p>\n","protected":false},"author":14,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[21,2409,20],"tags":[2583,2417,2541,2295,2584,2265],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/16441"}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/14"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=16441"}],"version-history":[{"count":10,"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/16441\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":22414,"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/16441\/revisions\/22414"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=16441"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=16441"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=16441"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}