﻿{"id":16439,"date":"2022-09-12T14:26:34","date_gmt":"2022-09-12T19:26:34","guid":{"rendered":"http:\/\/revistabicentenario.com.mx\/?p=16439"},"modified":"2025-07-30T18:08:42","modified_gmt":"2025-07-31T00:08:42","slug":"las-mujeres-en-el-movimiento-inquilinario-veracruzano","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/archivos\/las-mujeres-en-el-movimiento-inquilinario-veracruzano\/","title":{"rendered":"Las mujeres en el movimiento inquilinario veracruzano"},"content":{"rendered":"\r\n<p>Arturo E. Garc\u00eda Ni\u00f1o<br \/>Universidad Veracruzana<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p class=\"has-text-color has-vivid-red-color\"><span style=\"color: #800000;\"><strong>En revista <\/strong><em><strong>BiCentenario. El ayer y hoy de M\u00e9xico<\/strong><\/em><strong>, n\u00fam. 57.<\/strong><\/span><\/p>\r\n<p><a href=\"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2025\/07\/BiC_57_04_Las-mujeres.pdf\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\"><img decoding=\"async\" loading=\"lazy\" class=\"aligncenter size-full wp-image-16736\" src=\"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2022\/12\/BotonPDF2-e1670355523220.png\" alt=\"\" width=\"87\" height=\"44\" \/><\/a><\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<h3 class=\"wp-block-heading\" style=\"text-align: justify;\">Un sindicato anarquista encabez\u00f3, en 1922, la protesta de los inquilinos, en su mayor\u00eda mujeres, del puerto de Veracruz, cansados del abusivo actuar de los arrendatarios y el pago de altas rentas por viviendas casi inhabitables. El Estado respondi\u00f3 con una fuerte represi\u00f3n del ej\u00e9rcito, pero se logr\u00f3 la promulgaci\u00f3n de una ley que les otorg\u00f3 mejoras sociales.<\/h3>\r\n<figure id=\"attachment_20533\" aria-describedby=\"caption-attachment-20533\" style=\"width: 962px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><img decoding=\"async\" loading=\"lazy\" class=\" wp-image-20533\" src=\"http:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2024\/08\/BiC_57_009-300x200.jpg\" alt=\"\" width=\"962\" height=\"642\" srcset=\"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2024\/08\/BiC_57_009-300x200.jpg 300w, https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2024\/08\/BiC_57_009-768x513.jpg 768w, https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2024\/08\/BiC_57_009.jpg 1000w\" sizes=\"(max-width: 962px) 100vw, 962px\" \/><figcaption id=\"caption-attachment-20533\" class=\"wp-caption-text\">Movimiento del Sindicato de Inquilinos en Veracruz, 1922. Archivo General de la Naci\u00f3n, Fondo del Archivo Hist\u00f3rico de la Secretar\u00eda de Educaci\u00f3n P\u00fablica.<\/figcaption><\/figure>\r\n\r\n\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">Durante el primer semestre de 1922, la ciudad de Veracruz fue escenario del movimiento inquilinario que, en lo inmediato, evidenci\u00f3 las condiciones reales de vida de la mayor\u00eda de la gente en la ciudad (80% de habitantes de m\u00e1s de cien patios de vecindad) y a largo plazo gener\u00f3 organizaciones obreras y campesinas e influy\u00f3 en la pol\u00edtica, la cultura y la vida cotidiana estatal durante esa d\u00e9cada y hasta los a\u00f1os treinta del siglo pasado. Caracterizado por la participaci\u00f3n de las mujeres (prostitutas, en espec\u00edfico), su incorporaci\u00f3n a la vida cotidiana, su incidencia regional, nacional y su resonancia internacional, aglutin\u00f3 a m\u00e1s de 30 000 de las 54 225 personas (58% mujeres y 42% hombres) que, seg\u00fan el censo de 1921, viv\u00edan en la ciudad, y del cual 96.50% pagaba renta por su vivienda.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">Esa corta primavera de la anarqu\u00eda veracruzana alberg\u00f3 un nuevo ejercicio del espacio urbano y vio nacer al Sindicato Revolucionario de Inquilinos (SRI), organizaci\u00f3n anarcosindicalista que creci\u00f3, tom\u00f3 la ciudad, llor\u00f3 a sus miembros asesinados por el ej\u00e9rcito el 5 y 6 de julio de 1922, y origin\u00f3 la ley inquilinaria de abril de 1923, modificada por la de septiembre de 1937, a\u00fan vigente.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<h4 class=\"wp-block-heading\" style=\"text-align: center;\">S<strong>indicato y huelga<\/strong><\/h4>\r\n\r\n\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">A finales de enero de 1922 se lanz\u00f3 la convocatoria para reunirse el 2 de febrero de ese mismo a\u00f1o a las 20:30 horas en la Biblioteca del Pueblo, con el fin de formar un sindicato de inquilinos. Firmada por \u201cLa Comisi\u00f3n\u201d, terminaba diciendo, seg\u00fan <em>El Dictamen<\/em>, \u201c\u00a1Basta ya de abusos! Todo el que no concurra [&#8230;] est\u00e1 conforme con seguir soportando el peso de la explotaci\u00f3n. \u00a1Vecinos y vecinas! \u00a1Concurrid!\u201d Se mencionaba tambi\u00e9n que, a decir de marineros del vapor Tehuantepec, en Yucat\u00e1n y Campeche ya exist\u00edan leyes inquilinarias.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">Un primer comit\u00e9 directivo impulsado por el estibador Rafael Garc\u00eda Aul\u00ed, alcalde de la ciudad desde el primer d\u00eda del a\u00f1o, fue integrado en la reuni\u00f3n. Pero Her\u00f3n Proal, exmarinero y sastre miembro del grupo anarquista Antorcha Libertaria (fundado en 1919 y al cual hab\u00eda pertenecido \u201cel Negro\u201d Garc\u00eda Aul\u00ed), lleg\u00f3 a la reuni\u00f3n y lo animaron a intervenir. Her\u00f3n Proal, elegido secretario general del Comit\u00e9 Central de la Confederaci\u00f3n del Trabajo de la Regi\u00f3n Mexicana en el Congreso Preliminar Obrero de marzo de 1916, subi\u00f3 al estrado y pidi\u00f3 a los presentes salir a la calle.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">Ya afuera, se encaram\u00f3 en la ventana de la Casa Cibert &amp; Roustand, acus\u00f3 a los convocantes de ser pol\u00edticos deseosos de aprovechar la justificada inconformidad del pueblo y que \u201clos inquilinos rojos deb\u00edan reunirse a las ocho de la noche [siguiente] al pie de la estatua del licenciado Benito Ju\u00e1rez\u201d.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">El 4 de febrero, con apoyo de la Local Comunista y sindicatos no controlados por el gobierno, se constituy\u00f3 el SRI en un mitin donde Proal, elegido secretario general, atac\u00f3 a la legislatura estatal y al alcalde; adem\u00e1s de que propuso retornar a lo que se pagaba por vivienda en 1910 y, de no aceptarse, declararse en huelga de pagos. A partir de ese momento colocar\u00eda diariamente al pie de la estatua una mesa para afiliar gente: \u201cParado sobre la mesita discursiaba [<em>sic<\/em>] exhibiendo los abusos de los caseros [\u2026] Primero ante unas 10 personas [y] cuando asist\u00edan m\u00e1s de mil, decret\u00f3 no pagar renta\u201d, cuenta en sus memorias Garc\u00eda Aul\u00ed.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">El SRI creci\u00f3, seg\u00fan narra Leafar Agetro (alias de Rafael Ortega) en<em> Las luchas proletarias en Veracruz<\/em>, \u201cpobl\u00e1ndose de mujeres, ni\u00f1os y gente de overol [&#8230;] las voces de los oradores se suced\u00edan interminables\u201d. Ante ello, el regidor de Sanidad dio un plazo de quince d\u00edas a los due\u00f1os para arreglar las casas y patios de vecindad, o proceder\u00eda en su contra.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">Ante esas tard\u00edas medidas, las trabajadoras sexuales de la calle Vicente Guerrero, entre Hern\u00e1n Cort\u00e9s y Francisco Canal, citaron a los propietarios para reunirse el 26 de febrero por la ma\u00f1ana y acordar una renta justa, ya que ellas pagaban el doble que los dem\u00e1s porque, dec\u00edan aquellos, utilizaban los cuartos para negocio.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">S\u00f3lo tres due\u00f1os asistieron, propusieron rebajar un peso el alquiler y las mujeres decidieron declararse en huelga de pagos. Proal lleg\u00f3 al mediod\u00eda, sesion\u00f3 con unas 80 mujeres en el patio De la Vega, arremeti\u00f3 contra \u201clos burgueses explotadores\u201d y dijo con pasi\u00f3n, seg\u00fan <em>El Dictamen<\/em>: \u201cQue estalle la revoluci\u00f3n social, que tiemble el mundo, que se desplomen los cielos, que se estremezca la humanidad, que se despe\u00f1en las cataratas del Ni\u00e1gara, que se subleven los mares, que se rompa el drenaje, que se apague la luz, que se paren los tranv\u00edas, que exploten los autom\u00f3viles, que se arrase el globo terr\u00e1queo, pero que no se queden sin que se les haga justicia.\u201d<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">Proal concluy\u00f3 con el llamado a no pagar rentas y terminado el mitin, las mujeres apedrearon al arrendador Jos\u00e9 Montero cuando lleg\u00f3 a cobrarles. Por la noche sacaron a la calle sus colchones y los quemaron, originando la leyenda que don Joel Rodr\u00edguez Saborido da como cierta: \u201c\u00a1N\u2019ombre, te digo, si las llamas se ve\u00edan hasta el [parque] Ciriaco V\u00e1zquez! Como estar Dios que me acuerdo que la gente grande corri\u00f3 hasta Guerrero para verlo [se refieren al incendio] de cerca. No, yo estaba muy chico para ir a ver, aunque s\u00ed me acuerdo que se habl\u00f3 de que las muchachas (las prostitutas, pues) lo empezaron.\u201d<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">Tal ser\u00eda la primera acci\u00f3n huelgu\u00edstica que para el 28 de febrero circulaban rumores de patios en huelga, la cual se oficializ\u00f3 el domingo 5 de marzo, cuando Julio Rodr\u00edguez Pel\u00e1ez, representante del patio \u201cSan Salvador\u201d en el barrio de La Huaca, inform\u00f3 la suspensi\u00f3n del pago de 35 y 45 pesos por cuartos y accesorias, respectivamente, seg\u00fan cuenta Arturo Bolio Trejo en <em>Rebeli\u00f3n de mujeres.<\/em><\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">En el curso de la primera semana de marzo, casi 50% de la poblaci\u00f3n estaba en huelga y las trabajadoras sexuales enviaron telegramas al presidente \u00c1lvaro Obreg\u00f3n, acusando a los due\u00f1os de explotarlas. Mar\u00eda Gonz\u00e1lez recibi\u00f3 contestaci\u00f3n de que ya hab\u00eda \u00f3rdenes de aprehensi\u00f3n para ellos, porque algunos como \u201cEl Chato\u201d Montero, espa\u00f1ol, y el franc\u00e9s Bergeron, eran tambi\u00e9n padrotes.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">El programa de acci\u00f3n de los inquilinos, consistente en cuatro puntos, comenz\u00f3 a llamar la atenci\u00f3n en el estado, el pa\u00eds y el extranjero: I. Suspensi\u00f3n inmediata de pago de rentas hasta en tanto los propietarios acepten el dos por ciento sobre el valor catastral de la propiedad, mediante la pr\u00e1ctica de un aval\u00fao. II. Abolici\u00f3n total de las fianzas y celebraci\u00f3n de nuevos contratos de arrendamiento. III. Suspensi\u00f3n de los juicios de lanzamiento y revisi\u00f3n de contratos. IV. Reconocimiento del Sindicato Rojo de Inquilinos por los propietarios de casas.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">Durante marzo, 80% de la poblaci\u00f3n dio a conocer la protesta con carteles y pinturas en muros, puertas y ventanas de accesorias, as\u00ed como en zaguanes de los patios. \u201cEstoy en Huelga. No Pago Renta\u201d, escribieron. Hubo marchas y m\u00edtines como pocas veces se vieron en la ciudad.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">La huelga inici\u00f3 un movimiento social integrado a la cotidianidad porte\u00f1a, y el SRI acord\u00f3 no pagar el boleto en tranv\u00edas y autobuses. Los chamacos sub\u00edan al transporte y recorr\u00edan la ciudad, recuerda Rodr\u00edguez Saborido, \u201cnom\u00e1s por puro gusto y cuando nos baj\u00e1bamos le quit\u00e1bamos \u2018el trole\u2019 y sal\u00edamos corriendo, con el tranviario detr\u00e1s de nosotros bien encabronado mentando madres\u201d.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">Las mujeres, fundadoras del movimiento con la quema de colchones (\u201custedes son en realidad verdaderas hero\u00ednas, son las iniciadoras, y, por lo tanto, merecen un estrech\u00edsimo abrazo de confraternidad, hermanas\u201d, les dir\u00eda Proal en un mitin el 12 de marzo), incrementaron su participaci\u00f3n. \u201cLas fuerzas del Sindicato Rojo de Inquilinos Revolucionarios se la daban los hombres; pero indudablemente que quienes lo hac\u00edan invencible, eran las mujeres, que en gran n\u00famero llevaron al lado de sus compa\u00f1eros [&#8230;] su energ\u00eda, su inteligencia, su emotividad\u201d, afirma Rosendo Salazar en <em>Las pugnas de la gleba<\/em>, y ser\u00edan decisivas cuando se formara el Sindicato Revolucionario de Presos, primero en su tipo e imitado en Jalapa y el Distrito Federal.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">El Grupo de Mujeres Libertarias, encabezado por Mar\u00eda Luisa Mar\u00edn, cre\u00f3 una red de comunicaci\u00f3n para vigilar y defender los patios y el SRI empez\u00f3 a usar como estrado en los m\u00edtines un balc\u00f3n del hotel Diligencias, en tanto el alcalde buscaba solucionar el conflicto, urgido, informaba <em>El Dictamen<\/em>, porque s\u00f3lo \u201cten\u00eda en caja entre ochenta y noventa mil pesos\u201d por la falta de pago de impuestos.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">El SRI promovi\u00f3 la formaci\u00f3n de una comuna anarquista en la colonia Pocitos y Rivera, donde Proal coloc\u00f3 la primera piedra el 1 de mayo. Pero la autogesti\u00f3n se volvi\u00f3 indigesti\u00f3n y empez\u00f3 a rebasar los l\u00edmites: la propietaria Manuela C\u00f3rdoba fue paseada por las calles (hasta que llegaron a rescatarla los gendarmes) s\u00f3lo por intentar desalojar a Feliciana Hern\u00e1ndez, quien se hab\u00eda instalado en su terreno. Hubo gente, denunciada ante el alcalde por la Asociaci\u00f3n de Propietarios de Hoteles y Casas de Hu\u00e9spedes, que pidi\u00f3 cuartos y se neg\u00f3 a pagar en las casas de hu\u00e9spedes Par\u00eds, La Sirena y el hotel Arista. El SRI se deslind\u00f3 de esos atropellos y otros que sobrevinieron.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">Los due\u00f1os acordaron con el alcalde rebajar los alquileres y luego se desistieron. Llegaron dos enviados del gobernador para inspeccionar las viviendas e informaron que estas, con rentas de 30 a 35 pesos, eran de madera de \u201chace probablemente un millar de a\u00f1os; no tienen puertas; los pisos son de tablas viej\u00edsimas que se levantan con el menor esfuerzo. Para una poblaci\u00f3n de alrededor de ciento cincuenta personas, hay s\u00f3lo dos inodoros que guardan un estado de asquerosidades inenarrable, y dos ba\u00f1os en mal\u00edsimo estado\u201d.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">Para inicios de junio se logr\u00f3 un convenio con cuatro propietarios que desde ese mes empezaron a cobrar una renta de 2% sobre el valor catastral del predio y al interior del SRI crecieron las inconformidades y diferencias entre las corrientes anarquista y comunista.<\/p>\r\n<figure id=\"attachment_20534\" aria-describedby=\"caption-attachment-20534\" style=\"width: 962px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><img decoding=\"async\" loading=\"lazy\" class=\" wp-image-20534\" src=\"http:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2024\/08\/BiC_57_010-300x200.jpg\" alt=\"\" width=\"962\" height=\"641\" srcset=\"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2024\/08\/BiC_57_010-300x200.jpg 300w, https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2024\/08\/BiC_57_010-768x512.jpg 768w, https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2024\/08\/BiC_57_010.jpg 1000w\" sizes=\"(max-width: 962px) 100vw, 962px\" \/><figcaption id=\"caption-attachment-20534\" class=\"wp-caption-text\">Movimiento del Sindicato de Inquilinos en Veracruz, 1922. Archivo General de la Naci\u00f3n, Fondo del Archivo Hist\u00f3rico de la Secretar\u00eda de Educaci\u00f3n P\u00fablica.<\/figcaption><\/figure>\r\n\r\n\r\n\r\n<h4 class=\"wp-block-heading\" style=\"text-align: center;\"><strong>Liderazgo y tragedia<\/strong><\/h4>\r\n\r\n\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">Articulador del movimiento por su carisma, Her\u00f3n Proal sintetiz\u00f3 en decir y hacer la inconformidad y los deseos de la gente. Cuenta Salazar que el dirigente \u201cera entrevistado por reporteros de peri\u00f3dicos, diarios y revistas de fama mundial; su retrato era publicado profusamente [&#8230;] lo pintaban con barbas y cabellera nazarenas, y los cronistas serios y festivos hablaban de \u00e9l como un ap\u00f3stol de la fe nueva\u201d. Pero al sembrar vientos cosech\u00f3 tempestades: <em>El Dictamen<\/em> lo llen\u00f3 de ep\u00edtetos y lo convirti\u00f3 en el personaje en torno al cual giraba la vida del sindicato, dejando en el anonimato al resto de los participantes y dirigentes. Juan Ram\u00f3n Avilez, reportero de paso por Veracruz, lo entrevist\u00f3 y bautiz\u00f3 como \u201cEl Lenin mexicano\u201d, un sujeto \u2013escribi\u00f3\u2013 con \u201cun aire de sastre remend\u00f3n [que] al hablar se transfiguraba por la fe y por el adem\u00e1n en\u00e9rgico. Los que lo acompa\u00f1an, o\u00edan con recogimiento casi m\u00edstico cuanto \u00e9l dec\u00eda. Y tras los cristales opacos su \u00fanico ojo relampagueaba.\u201d<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">Relampagueaban tambi\u00e9n las acusaciones por el manejo oscuro del dinero producto del \u201cboteo\u201d, las kermeses en el parque Ciriaco V\u00e1zquez y los aportes para la comuna anarquista. Su car\u00e1cter irritable, intolerante y concentrador de la toma de decisiones le generaba tambi\u00e9n rechazos. Ello provoc\u00f3 conflictos con el grupo de Jos\u00e9 Olmos, secretario del Exterior del SRI y dirigente de la Local Comunista, quien hizo p\u00fablicas las diferencias el 1 de julio mediante un \u201cManifiesto a los miembros del Sindicato Revolucionario de Inquilinos y al pueblo en general\u201d, como respuesta a la acusaci\u00f3n de traici\u00f3n lanzada por Proal en contra de \u00e9l y de otros miembros del SRI.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">La direcci\u00f3n sindical llam\u00f3 a reunirse la noche del 5 de julio en el parque Ferrer Guardia. Proal propuso expulsar a Olmos y logr\u00f3 que la multitud fuera tras este, quien estaba en casa de su hermana. Lo sacaron a la calle y lo golpearon. Intent\u00f3 huir armado con un rev\u00f3lver y lo detuvieron. Continuaron golpe\u00e1ndolo hasta la llegada de seis gendarmes que dispararon al aire intentando disolver a la multitud, la cual se enfrent\u00f3 a los polic\u00edas y desarm\u00f3 a uno de ellos. Lleg\u00f3 un cami\u00f3n con elementos del 32 Regimiento de Infanter\u00eda. Los inquilinos se replegaron por avenida Madero rumbo al Ferrer Guardia (a dos cuadras del lugar de los hechos), donde Proal continuaba en el estrado. Lleg\u00f3 hasta ah\u00ed el jefe de la guarnici\u00f3n, coronel L\u00f3pez Manzano, y la tropa se qued\u00f3 a media cuadra del parque. Las mujeres empezaron a avanzar hacia la tropa lanzando vivas a la revoluci\u00f3n social y a \u201clos hermanos soldados\u201d. Simona Aguirre lleg\u00f3, bandera roja en mano, hasta el autom\u00f3vil de L\u00f3pez Manzano y le reclam\u00f3. Un soldado le arrebat\u00f3 la bandera y le asest\u00f3 un culatazo en la cabeza, lo que provoc\u00f3 la indignaci\u00f3n de los ciudadanos, quienes avanzaron y fueron baleados por el ej\u00e9rcito, hiriendo en las piernas a Enrique Ordu\u00f1a, miembro de la Cruz Roja. El grupo de inquilinos creci\u00f3, al igual que el de soldados, y estos se retiraron en medio del barullo creado por sus disparos.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">El jefe de las tropas fue al parque para hablar con Proal, acompa\u00f1ado por dos soldados, y la gente intent\u00f3 desarmarlos. En la refriega, uno de los soldados muri\u00f3 apu\u00f1alado y el otro result\u00f3 herido. La tropa se repleg\u00f3, mientras que un grupo de representantes obreros se desprendi\u00f3 del mitin y solicit\u00f3 prudencia. Proal exigi\u00f3 el retiro militar y ech\u00f3 a caminar por Madero rumbo a Serd\u00e1n, acompa\u00f1ado de los inquilinos. La marcha dobl\u00f3 en Miguel Lerdo hacia Independencia, dio vuelta en esta, se detuvo en la Plaza de Armas para realizar un breve mitin, continu\u00f3 hasta Vicario (hoy Mario Molina) y dobl\u00f3 hacia Landero y Coss para terminar en el local del sindicato.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">A medianoche se dict\u00f3 orden de aprehensi\u00f3n contra Proal y fueron enviados 100 soldados para cumplirla. El grupo se dividi\u00f3 en dos partes: uno se apost\u00f3 en la esquina de Zamora y Landero y Coss, frente a donde comenzaba el Malec\u00f3n, y el otro en la esquina de esta avenida con Vicario\/Mario Molina (el local sindical estaba a la mitad de la avenida). Al ver lo anterior, quienes custodiaban el local ingresaron a \u00e9l y los soldados abrieron fuego, matando a varios inquilinos. Cerraron las puertas, el fuego se suspendi\u00f3 y la tropa orden\u00f3 que abrieran para entregar la orden de aprehensi\u00f3n. Al no obtener respuesta, dispararon a la casa, en la cual hab\u00eda unas 60 personas. Las puertas fueron derribadas y apresados Proal y 83 miembros del sindicato.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">Sobre el n\u00famero de v\u00edctimas en la masacre del 5 y 6 de julio las autoridades consignaron cuatro muertos y 22 heridos; y los inquilinos informaron de un saldo impreciso, aunque mucho mayor, porque algunas v\u00edctimas fueron sepultadas en el Cuartel Morelos y otras arrojadas al mar.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">Vendr\u00eda luego, con Proal en la c\u00e1rcel, la pugna entre cuatro grupos por la direcci\u00f3n del SRI. Ser\u00eda Manuel Almanza quien finalmente la asumir\u00eda. El nuevo comit\u00e9 agreg\u00f3 al pliego de demandas la liberaci\u00f3n de los presos como condici\u00f3n para negociar la soluci\u00f3n del conflicto.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">Manuel Almanza (un \u201chombre pac\u00edfico y amante de las letras\u201d, director de <em>El Frente \u00danico<\/em>, peri\u00f3dico de la Local Comunista y del SRI), quien manifest\u00f3 desde el principio una decisiva actuaci\u00f3n en el movimiento (y junto a \u00darsulo Galv\u00e1n la tendr\u00eda un a\u00f1o despu\u00e9s en la formaci\u00f3n de la Liga de Comunidades Agrarias), denunci\u00f3 la represi\u00f3n y envi\u00f3 el 6 de julio un telegrama al presidente Obreg\u00f3n denunciando el asalto al local del sindicato, la detenci\u00f3n de Proal y m\u00e1s de 80 ciudadanos.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">Obreg\u00f3n respondi\u00f3 diciendo que las noticias enviadas por el alcalde, \u201crelacionadas con el mot\u00edn [&#8230;] donde fue villanamente asesinado el C. Olmos [\u2026] ponen en condici\u00f3n al Ejecutivo [&#8230;] de declarar que las fuerzas federales se han limitado a cumplir con su deber.\u201d Dichas noticias del alcalde, dadas a conocer por <em>El Dictamen <\/em>el d\u00eda 9, dec\u00edan a la letra:<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<blockquote class=\"wp-block-quote\">\r\n<p style=\"text-align: justify;\">Anoche tumultuosa manifestaci\u00f3n celebrada Sindicato de Inquilinos, fue herido Jos\u00e9 Olmos [&#8230;] quien retir\u00f3se de las filas inquilinas mandadas por Proal, por no estar conforme con la dictadura de \u00e9ste, que fue acusado p\u00fablicamente por malversaci\u00f3n de fondos y por haber cometido infinidad abusos seno sindicato[&#8230;] Proal [&#8230;] exhort\u00f3 sus huestes lincharan Olmos, orden que consumaron, hiri\u00e9ndolo en compa\u00f1\u00eda de su hermana y otros sus partidarios\u2026la calma se ha logrado restablecer [&#8230;] dada la energ\u00eda de las tropas<em>.<\/em><\/p>\r\n<\/blockquote>\r\n\r\n\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">El presidente de la rep\u00fablica hab\u00eda respondido el 8 de julio a Garc\u00eda Aul\u00ed lo siguiente: \u201cCon verdadera pena me he enterado de su mensaje [&#8230;] en que me comunica los motines registrados en ese puerto [&#8230;] y de la actitud discreta y en\u00e9rgica asumida por los jefes de las fuerzas federales y de la polic\u00eda.\u201d<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">Luego, el secretario de Gobernaci\u00f3n, Plutarco El\u00edas Calles, en pl\u00e1tica con Pedro Garc\u00eda, delegado del sindicato, argument\u00f3 que Obreg\u00f3n \u201chab\u00eda aprobado los procedimientos de las fuerzas federales [&#8230;] porque estaba bajo la impresi\u00f3n que le caus\u00f3 el informe del alcalde [&#8230;] quien le dijo en extenso telegrama, que los inquilinos hab\u00edan sido los que provocaron al ej\u00e9rcito\u201d. Lo anterior fue informado por Garc\u00eda el 17 de julio, \u201cen el mitin que se llev\u00f3 a cabo [\u2026] en la glorieta del Parque Ju\u00e1rez [y] al que convoc\u00f3 [&#8230;] Manuel Almanza\u201d. Este inform\u00f3 de su pl\u00e1tica con el gobernador Adalberto Tejeda, quien reconoci\u00f3 que los inquilinos no eran los culpables de los hechos violentos y manifest\u00f3 apoyo para la celebraci\u00f3n, el d\u00eda 30, de una convenci\u00f3n de los sindicatos de inquilinos de todo el estado.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">Un acuerdo de la convenci\u00f3n, seg\u00fan <em>El Dictamen<\/em> del 27 de diciembre, fue no pagar rentas mientras sus compa\u00f1eros estuvieran presos y la legislatura estatal inici\u00f3 la discusi\u00f3n de un borrador de ley inquilinaria, impugnado por la Uni\u00f3n de Propietarios de Fincas Urbanas de Veracruz, presidida por el exalcalde Natalio Ulibarri.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">Al sonar las doce campanadas del \u00faltimo d\u00eda de 1922 estaban aprobados los primeros cuatro art\u00edculos de lo que, al finalizar enero de 1923, ser\u00eda la Ley de Inquilinato, promulgada por el gobernador Tejeda el 26 de abril de ese a\u00f1o, que fij\u00f3 las rentas en el 6% del valor real de los inmuebles y dio a los inquilinos cuatro meses para ponerse al corriente en sus adeudos por alquiler. Esto, a pesar del obvio debilitamiento de los huelguistas por la masacre de julio, su agotamiento y la dirigencia detenida, fue una victoria para el SRI y los inquilinos.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">La gente, la plebe paria de siempre, vio en el movimiento una opci\u00f3n para hacer habitable el espacio inmediato en el cual transcurr\u00eda su existencia: las habitaciones en que viv\u00eda. Para la vanguardia anarquista fue una oportunidad para que, con la formaci\u00f3n del SRI y la din\u00e1mica social creada, pudiera desarrollar a futuro acciones tendentes \u201cal debilitamiento de la burgues\u00eda\u201d. El discurso y las acciones sindicales, mezcla de residuos del anarquismo (como la toma de patios y la huelga de rentas) con las del liberalismo (como negociar con los due\u00f1os y pedir el arbitrio del gobierno), entusiasmaron a los inquilinos porque los tranv\u00edas y autobuses gratuitos, los predios y casas ocupados y el casi autogobierno ciudadano, representaron la posibilidad de ser protagonistas de un cambio local.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">El movimiento inquilinario se nutri\u00f3 de la ciudadan\u00eda porque el costo de los alquileres era exagerado para el mal estado y calidad de sus viviendas; y volver\u00eda de cuando en cuando, sobre todo el grupo de mujeres libertarias, a salir a las calles para defender sus intereses y solidarizarse con los paros y huelgas que se suceder\u00edan en los meses y a\u00f1os venideros.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">El protagonismo del Sindicato Revolucionario de Inquilinos ir\u00eda menguando sin bajar la voz y la agitaci\u00f3n durante seis o siete a\u00f1os en \u201cla ciudad roja\u201d, no as\u00ed el de los inquilinos, mimetizados en una nueva piel organizativa para la vieja ceremonia de la lucha social: el Comit\u00e9 Central de Colonias de Trabajadores del Puerto de Veracruz, cuya historia es una asignatura historiogr\u00e1fica a\u00fan pendiente de ser contada.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<h4 class=\"wp-block-heading\">PARA SABER M\u00c1S:<\/h4>\r\n\r\n\r\n\r\n<ul>\r\n<li>Gill, Mario, \u201cVeracruz: revoluci\u00f3n y extremismo\u201d, <em>Historia Mexicana<\/em>, 1953, en &lt;<a href=\"https:\/\/cutt.ly\/AHTgs5b\">https:\/\/cutt.ly\/AHTgs5b<\/a>&gt;<\/li>\r\n<li>Bolio Trejo, Arturo, <em>Rebeli\u00f3n de mujeres. Versi\u00f3n hist\u00f3rica de la revoluci\u00f3n inquilinaria de Veracruz<\/em>, Veracruz, Editorial Kada, 1953.<\/li>\r\n<li>Garc\u00eda Mundo, Octavio, <em>El movimiento inquilinario de Veracruz, 1922<\/em>, M\u00e9xico, SepSetentas, 1976. [Hay edici\u00f3n de la Editora de Gobierno del Estado de Veracruz, 2008.]<\/li>\r\n<li>Garc\u00eda Ni\u00f1o, Arturo E. \u201cAl fondo, a la izquierda, en el 22 (el Movimiento Inquilinario de Veracruz en seis fuentes primarias)\u201d, <em>Pacarina del Sur<\/em>, 2018, en &lt;<a href=\"https:\/\/cutt.ly\/iHTgtri\">https:\/\/cutt.ly\/iHTgtri<\/a>&gt;<\/li>\r\n<li>Mancisidor, Jos\u00e9, \u201cLa ciudad roja\u201d, en <em>Obras completas 2<\/em>, Xalapa, Gobierno del Estado de Veracruz, 1980, pp. 147-292.<\/li>\r\n<\/ul>\r\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Arturo E. Garc\u00eda Ni\u00f1oUniversidad Veracruzana En revista BiCentenario. El ayer y hoy de M\u00e9xico, n\u00fam. 57. Un sindicato anarquista encabez\u00f3, en 1922, la protesta de los inquilinos, en su mayor\u00eda mujeres, del puerto de Veracruz, cansados del abusivo actuar de los arrendatarios y el pago de altas rentas por viviendas casi inhabitables. El Estado respondi\u00f3 con una fuerte represi\u00f3n del ej\u00e9rcito, pero se logr\u00f3 la promulgaci\u00f3n de una ley que les otorg\u00f3 mejoras sociales. Durante el primer semestre de 1922, la ciudad de Veracruz fue escenario del movimiento inquilinario que, en lo inmediato, evidenci\u00f3 las condiciones reales de vida de la mayor\u00eda de la gente en la ciudad (80% de habitantes de m\u00e1s de cien patios de vecindad) y a largo plazo gener\u00f3 organizaciones obreras y campesinas e influy\u00f3 en la pol\u00edtica, la cultura y la vida cotidiana estatal durante esa d\u00e9cada y hasta los a\u00f1os treinta del siglo pasado.<\/p>\n","protected":false},"author":14,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[21,2409,20],"tags":[2415,2582,2416,1171,2580,2581,898],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/16439"}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/14"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=16439"}],"version-history":[{"count":8,"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/16439\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":22413,"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/16439\/revisions\/22413"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=16439"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=16439"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=16439"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}