﻿{"id":16432,"date":"2022-09-12T13:06:44","date_gmt":"2022-09-12T18:06:44","guid":{"rendered":"http:\/\/revistabicentenario.com.mx\/?p=16432"},"modified":"2025-07-30T17:57:22","modified_gmt":"2025-07-30T23:57:22","slug":"zapatistas-harapientos-y-de-huaraches","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/archivos\/zapatistas-harapientos-y-de-huaraches\/","title":{"rendered":"Zapatistas \u00bfharapientos y de huaraches?"},"content":{"rendered":"\r\n<p>H\u00e9ctor Alexander Mej\u00eda Garc\u00eda <br \/>Universidad Aut\u00f3noma del Estado de Morelos<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<h4 class=\"has-text-color has-vivid-red-color\"><span style=\"color: #800000;\"><strong> En revista <\/strong><em><strong>BiCentenario. El ayer y hoy de M\u00e9xico<\/strong><\/em><strong>, n\u00fam. 57.<\/strong><\/span><\/h4>\r\n<p><a href=\"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2025\/07\/BiC_57_03_Zapatistas.pdf\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\"><img decoding=\"async\" class=\"aligncenter size-full wp-image-16736\" src=\"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2022\/12\/BotonPDF2-e1670355523220.png\" alt=\"\" width=\"87\" height=\"44\" \/><\/a><\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<h3 class=\"wp-block-heading\" style=\"text-align: justify;\">La falta de un uniforme que hiciera homog\u00e9nea la identificaci\u00f3n de los combatientes de Emiliano Zapata en el sur del pa\u00eds, sirvi\u00f3 para que sus opositores y la prensa en general los estigmatizara como harapientos, s\u00edmbolo del atraso y la degradaci\u00f3n de la sociedad. Bandidos, antes que revolucionarios.<\/h3>\r\n<figure id=\"attachment_20526\" aria-describedby=\"caption-attachment-20526\" style=\"width: 962px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><img fetchpriority=\"high\" decoding=\"async\" class=\" wp-image-20526\" src=\"http:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2024\/08\/BiC_57_004-300x198.jpg\" alt=\"\" width=\"962\" height=\"635\" srcset=\"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2024\/08\/BiC_57_004-300x198.jpg 300w, https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2024\/08\/BiC_57_004-768x506.jpg 768w, https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2024\/08\/BiC_57_004.jpg 1000w\" sizes=\"(max-width: 962px) 100vw, 962px\" \/><figcaption id=\"caption-attachment-20526\" class=\"wp-caption-text\">Cruz S\u00e1nchez, Retrato de grupo de militantes zapatistas en un puente. IISUE\/AHUNAM \/Colecci\u00f3n Gildardo y Octavio Maga\u00f1a Cerda.<\/figcaption><\/figure>\r\n\r\n\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">Un periodista del diario constitucionalista <em>El Dem\u00f3crata<\/em> anunciaba en la primera plana del 31 de mayo de 1916, el frustrado intento de tomar la ciudad de Puebla por parte del Ej\u00e9rcito Libertador del Sur: \u201cA la hora que se atrevieron cautelosamente acercarse a esta plaza los zapatistas [\u2026] estaban siendo batidos los tristemente c\u00e9lebres \u2018cigarros blancos\u2019.\u201d Este y muchos otros t\u00e9rminos despectivos respecto a la vestimenta de las tropas surianas comandadas por Emiliano Zapata fueron esgrimidos por la prensa de la \u00e9poca y, sobre todo, por sus enemigos.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00bfEn realidad todos los zapatistas vest\u00edan de manta, de <em>cigarros blancos<\/em>? Lo cierto es que la mayor\u00eda de ellos s\u00ed vest\u00edan as\u00ed, pero asociar a los miembros del Ej\u00e9rcito Libertador del Sur con ese estereotipo, es inadecuado. Es cierto que la mayor parte de la poblaci\u00f3n rural del estado de Morelos y la zona de influencia zapatista en el centro del pa\u00eds, se caracteriz\u00f3 por una vestimenta que no tuvo grandes cambios respecto a su confecci\u00f3n entre la sociedad campesina virreinal, del M\u00e9xico independiente y la de principios del siglo XX. Esta imagen comienza a ser debatida en torno a los revolucionarios del sur, ya que incluso la ropa de manta de un aparente corte y confecci\u00f3n similar en el pa\u00eds, ten\u00eda sus particularidades. Dependiendo de su forma, se pod\u00eda reconocer a los habitantes de una regi\u00f3n y otra.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">En una entrevista realizada al teniente coronel Leopoldo Alquicira Fuentes, de Xochimilco, se\u00f1al\u00f3 una de estas diferencias entre la gente de la regi\u00f3n lacustre de la ciudad de M\u00e9xico y los de Morelos de la siguiente manera: \u201clos de Morelos siempre usaban el calz\u00f3n, pero muy pegado de aqu\u00ed abajo\u2026 los de Xochimilco vest\u00edan con su calz\u00f3n ancho y pata de perro porque nunca usaban ni huaraches\u201d.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">En el imaginario colectivo al hablar de la revoluci\u00f3n en Morelos o del zapatismo en general, suelen venir a la mente im\u00e1genes como la ic\u00f3nica fotograf\u00eda de Emiliano Zapata en el Hotel Moctezuma de Cuernavaca y la de miles de campesinos vestidos de blanco con grandes sombreros de palma, como la divisi\u00f3n de caballer\u00eda que fotografi\u00f3 Agust\u00edn V\u00edctor Casasola en Chilapa, Guerrero, en 1914, o aquellos que desayunaron en la Casa de los Azulejos de la ciudad de M\u00e9xico ese mismo a\u00f1o. No obstante, la dicotom\u00eda entre los jefes del Ejercito Libertador del Sur vestidos de charros y la tropa ataviada de manta es irreal, adem\u00e1s de que minimiza al conglomerado de personas que de una u otra forma participaron en la defensa de los ideales agrarios plasmados en el Plan de Ayala. El movimiento armado fue integrado por una gran variedad de personas de distintas clases sociales, como se ver\u00e1 m\u00e1s adelante.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">El levantamiento armado suriano fue, en realidad, un movimiento integrado por distintos sectores de la poblaci\u00f3n: campesinos, peones, rancheros, abigeos, obreros textiles, ferrocarrileros, mineros, electricistas, profesores, m\u00e9dicos, estudiantes, cantineros, exseminaristas, periodistas, predicadores, arrieros, carboneros, fogoneros, mujeres, hombres, ni\u00f1os, ancianos, homosexuales, indios, ladinos, mestizos, cat\u00f3licos, protestantes, mormones, anarquistas, morelenses, poblanos, guerrerenses, tlaxcaltecas, mexiquenses, cubanos, colombianos, palestinos, entre muchos otros. Todos y cada uno de ellos con la indumentaria caracter\u00edstica de su estrato social. La pugna entre zapatistas y sus enemigos no es la de campesinos ataviados de manta enfrentados a los soldados federales o rancheros y tropas carrancistas m\u00e1s o menos uniformados, de la que generalmente se suele imaginar.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">Ahora bien, las mujeres, hombres y ni\u00f1os que atendieron las arengas de Pablo Torres Burgos y Otilio Monta\u00f1o, al grito de \u201cAbajo las haciendas, vivan los pueblos\u201d, que formaron parte del primer levantamiento maderista en Morelos, as\u00ed como en el resto del pa\u00eds, al carecer de una indumentaria adecuada para los combates que se avecinaban, portaban sus atuendos del d\u00eda a d\u00eda. No fue sino hasta bien avanzado el conflicto armado que algunas de las facciones uniformaron a algunos de sus hombres o por lo menos a la oficialidad. Esto es m\u00e1s com\u00fan en los ej\u00e9rcitos norte\u00f1os, no as\u00ed en el campo zapatista.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">Una de las principales diferencias del Ej\u00e9rcito Libertador del Sur respecto de los ej\u00e9rcitos norte\u00f1os, que por su ubicaci\u00f3n geogr\u00e1fica pod\u00edan acceder a los puntos fronterizos y puertos por los cuales ingresaban tanto armas como distintas mercanc\u00edas, entre ellas prendas de vestir, fue que los surianos al encontrarse a miles de km de la frontera m\u00e1s cercana y a unos 400 km del puerto de Veracruz, su acceso a municiones, armas de fuego, distintos enseres y prendas de vestir fue m\u00e1s complicado y bastante limitado. De ah\u00ed que el Ej\u00e9rcito Libertador del Sur no estuviera uniformado como los de la Divisi\u00f3n del Norte o los constitucionalistas, cuyos miembros en su mayor\u00eda o al menos los principales jefes y sus estados mayores portaban uniformes que los distingu\u00edan del resto de la tropa.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">La vestimenta fue uno de los temas discutidos durante la Convenci\u00f3n de Aguascalientes en la que se decret\u00f3 un acuerdo mediante el cual los surianos podr\u00edan utilizar uniformes. El diario <em>La Convenci\u00f3n<\/em> del 4 de enero de 1915 as\u00ed lo anunciaba: \u201cLa Secretar\u00eda de Guerra y Marina ha dispuesto que se confeccionen diez mil uniformes que ser\u00e1n destinados para algunas Brigadas del Estado suriano.\u201d Los uniformes consistir\u00edan en \u201cpantal\u00f3n de montar ajustado, polainas de tela y camisa, y estar\u00e1n confeccionados de kaki de lana. El sombrero ser\u00e1 de fieltro, color castor, de alas anchas, el conocido com\u00fanmente con el nombre de \u2018texano,\u2019 y el calzado de color amarillo.\u201d Pese a ese decreto, no existe constancia alguna de que los zapatistas llegaran a recibir alguno de esos uniformes.<\/p>\r\n<figure id=\"attachment_20527\" aria-describedby=\"caption-attachment-20527\" style=\"width: 962px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><img decoding=\"async\" class=\" wp-image-20527\" src=\"http:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2024\/08\/BiC_57_005-300x223.jpg\" alt=\"\" width=\"962\" height=\"715\" srcset=\"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2024\/08\/BiC_57_005-300x223.jpg 300w, https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2024\/08\/BiC_57_005-768x571.jpg 768w, https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2024\/08\/BiC_57_005.jpg 1000w\" sizes=\"(max-width: 962px) 100vw, 962px\" \/><figcaption id=\"caption-attachment-20527\" class=\"wp-caption-text\">Retrato del Estado Mayor del general Emiliano Zapata, cuartel de Zapata. IISUE\/AHUNAM \/Colecci\u00f3n Gildardo y Octavio Maga\u00f1a .<\/figcaption><\/figure>\r\n\r\n\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">Mediante fotograf\u00edas de \u00e9poca podemos acercarnos no s\u00f3lo a los principales l\u00edderes del movimiento armado, generalmente vestido de charro, sino tambi\u00e9n a esas personas que se encuentran tras la figura principal y c\u00f3mo es que estas se vest\u00edan. Hay que recordar que, en el apogeo del movimiento suriano en el centro del pa\u00eds, los zapatistas controlaron importantes regiones fabriles como el sur del Valle de M\u00e9xico y el \u00e1rea de Puebla-Atlixco. Muchas de estas f\u00e1bricas textiles, sobre todo, continuaron sus labores sin mayores contratiempos, aportando productos como telas y ropa para los zapatistas. De tal forma que algunos combatientes pudieron acceder a otros materiales textiles para la confecci\u00f3n de sus prendas de vestir.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">Lo anterior es confirmado en el testimonio del capit\u00e1n primero de caballer\u00eda Arnulfo Hern\u00e1ndez Arcos, Nacar, quien coment\u00f3 lo siguiente:<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\">\r\n<p style=\"text-align: justify;\">La f\u00e1brica de Hilados de Miraflores que est\u00e1 delante de Amecameca\u2026 estaba de parte del general Maurilio Mej\u00eda\u2026 Y entonces esa f\u00e1brica de hilados de todos los productos que sal\u00edan de la f\u00e1brica se los mandaba\u2026 En cuesti\u00f3n de ropa para el soldado se trataba de un calzoncillo de manta delgada, un pantal\u00f3n de gabardina, una camisa de popelina blanca y una chamarra de gabardina. Eran cuatro trapos o cuatro piezas que nos daban como muda de ropa, y esas nos daban dos mudas cada 15 d\u00edas.<\/p>\r\n<\/blockquote>\r\n\r\n\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">No obstante, el anterior es un caso espec\u00edfico; no existen registros en los archivos que se\u00f1alen esto como una regla para todos los miembros del Ej\u00e9rcito Libertador. Hubo muchos zapatistas que apenas si llegaron a recibir una m\u00ednima paga, otros ni eso, ni hablar de prendas de vestir, llegando a situaciones de extrema angustia. Cuando la guerra contra ellos se volvi\u00f3 m\u00e1s encarnizada, la escasez de todo tipo de materias de subsistencia fue la norma que reg\u00eda al movimiento suriano. Muchos tuvieron que recurrir al pillaje, despojando a los enemigos muertos de todas aquellas cosas que pod\u00edan ser de utilidad, incluida la ropa. El capit\u00e1n de caballer\u00eda Francisco Guerrero Porr\u00f3n lo expuso de la siguiente manera: \u201ccuando lleg\u00e1bamos a avanzar as\u00ed, la batalla que nos tocaba ganar desnud\u00e1bamos los muertos pa\u2019 vestirnos\u2026 nos los pon\u00edamos que no and\u00e1bamos encuerados, todos hilachudos, gre\u00f1udos\u201d.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">Las dificultades vividas por el Ej\u00e9rcito Libertador del Sur para mantener a un ej\u00e9rcito que no lo era en el sentido estricto de la palabra, fueron cada vez m\u00e1s penosas. Entre los zapatistas existi\u00f3 la posibilidad de recibir dinero a cambio de sus servicios de armas, cuando se pudo, como se pudo y s\u00f3lo los que pudieron alcanzar, esos sueldos llegaron a ser destinados, entre otras cosas, para comprar ropa o tela para la confecci\u00f3n. Las im\u00e1genes de guerrilleros semidesnudos, fam\u00e9licos y remontados en los cerros fueron explotadas a placer por la prensa y sus enemigos para desprestigiar el movimiento suriano.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">Las im\u00e1genes presentadas por estos diarios y semanarios muestran a mujeres y hombres con ropas pobres, sucias, mal fajados y peor parados, lo que ayuda a la construcci\u00f3n de la idea de que nos encontramos ante bandidos, no frente a revolucionarios de la talla de Madero, Carranza o la gente \u201ccivilizada\u201d. Dada su inexistente formaci\u00f3n, la poca disciplina y lo improvisado de las gentes armadas que siguen a Emiliano Zapata, se infiere que el suyo es m\u00e1s bien un ej\u00e9rcito irregular carente de ideales revolucionarios y s\u00ed mucho de bandidos que aprovechan la desgracia provocada por la revoluci\u00f3n. Esto pasa totalmente por alto el Plan de Ayala. Para las autoridades regionales y nacionales de la \u00e9poca, ser zapatista o simpatizar con el zapatismo, era interpretado como un delito y no como una posici\u00f3n revolucionaria.<\/p>\r\n<figure id=\"attachment_20528\" aria-describedby=\"caption-attachment-20528\" style=\"width: 706px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\" wp-image-20528\" src=\"http:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2024\/08\/BiC_57_006-206x300.jpg\" alt=\"\" width=\"706\" height=\"1028\" srcset=\"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2024\/08\/BiC_57_006-206x300.jpg 206w, https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2024\/08\/BiC_57_006.jpg 687w\" sizes=\"(max-width: 706px) 100vw, 706px\" \/><figcaption id=\"caption-attachment-20528\" class=\"wp-caption-text\">Retrato de grupo en el que aparecen, de izquierda a derecha, Mayor Esponda, Capit\u00e1n Moyeda y un oficial, los cuales operaban en esa zona combatiendo a los federales. IISUE\/AHUNAM \/Colecci\u00f3n Gildardo y Octavio Maga\u00f1a Cerda.<\/figcaption><\/figure>\r\n\r\n\r\n\r\n<h3 class=\"wp-block-heading\" style=\"text-align: center;\">Estigmatizaci\u00f3n<\/h3>\r\n\r\n\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">Los valores positivistas respecto al progreso de una sociedad fueron la base de la configuraci\u00f3n respecto a la imagen de lo que deb\u00eda ser M\u00e9xico. En ese ideal los zapatistas no ten\u00edan cabida ya que eran un s\u00edmbolo del atraso y la degradaci\u00f3n de la sociedad, desde su forma de establecer comunidad, pero sobre todo por su manera de vestir. Estos aspectos se enmarcan como las principales cargas con las que se estigmatiz\u00f3 a los pueblos originarios y campesinos de la regi\u00f3n suriana pero tambi\u00e9n del resto del pa\u00eds.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\"><em>El Imparcial<\/em> caracteriza a los zapatistas con adjetivos raciales respecto a sus formas de hacer la guerra. \u201cEl enemigo no es pol\u00edtico; no es social, no es humano casi; es zool\u00f3gico\u2026 se aprovecha de las conquistas del pensamiento, y cambia sus flechas de s\u00edlex por balas explosivas, y las robustas ramas de sus arcos por fusiles 30 30.\u201d La misma imagen aportada por la prensa capitalina ser\u00e1 replicada por la constitucionalista el resto del conflicto armado, siempre haciendo referencia a la extracci\u00f3n mayoritariamente ind\u00edgena y campesina vestida de manta de la que se nutri\u00f3 el Ej\u00e9rcito Libertador del Sur.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">El mayor Juan Olivera L\u00f3pez, estudiante de medicina al momento del estallido de la revoluci\u00f3n y posteriormente incorporado como m\u00e9dico a las fuerzas surianas, comentaba que era en la ciudad de M\u00e9xico en donde a \u00e9l como a sus compa\u00f1eros de armas se les ve\u00eda de manera prejuiciosa y hasta con cierto miedo. \u201cDonde se hac\u00edan referencias malas en contra de los revolucionarios era aqu\u00ed en M\u00e9xico. <em>A nosotros nos dec\u00edan los calzonudos, los huarachudos<\/em>, vea, y no nos pod\u00edan ver los habitantes de la ciudad. Nunca entendieron cu\u00e1les eran las finalidades que se persegu\u00edan.\u201d<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">Volviendo al campo morelense, la falta de insumos lleg\u00f3 a tal grado que, desde el Cuartel General en Tlaltizap\u00e1n, Emiliano Zapata declar\u00f3 la inexistencia de manta en el estado Morelos para cubrir las necesidades m\u00e1s b\u00e1sicas. En algunas \u00e1reas dominadas por los zapatistas se recibi\u00f3 el apoyo de los habitantes del lugar. Algunos pobladores les proporcionaban alimentos, dinero y tambi\u00e9n hab\u00eda quienes les regalaban prendas de vestir. Aunque la manta de algod\u00f3n es uno de los elementos m\u00e1s solicitados para confeccionar su indumentaria por parte de la poblaci\u00f3n y los combatientes, debemos recalcar que esta no fue la \u00fanica tela conocida por los zapatistas.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">As\u00ed como la vestimenta, ciertos materiales textiles son necesarios para otras actividades de la vida cotidiana. Un elemento prioritario para toda fuerza combatiente son los hospitales de campa\u00f1a; en estos se atend\u00eda tanto a los enfermos como a los heridos en combate. Por tanto, estos requer\u00edan de insumos espec\u00edficos para cumplir sus funciones. En 1915 la enfermera Angelina Hern\u00e1ndez escribi\u00f3 al cuartel general solicitando cierto tipo de telas, no s\u00f3lo manta de algod\u00f3n, para el hospital en que se encontraba. \u201cPara nosotras, que somos cinco, estamos necesitadas de merino negro para vestido, g\u00e9nero blanco o de color para ropa interior, manta cordonada para batas. [H]amburgo para cofiado, cant\u00f3n para delantales, del color que haya.\u201d<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">Como ya se ha mencionado con anterioridad, el naciente movimiento obrero en cuanto a vestimenta, ya desde el porfiriato, hab\u00eda marcado una notoria separaci\u00f3n del campesinado. Los trabajadores del ramo textil, as\u00ed como del ferrocarrilero, el\u00e9ctrico y minero, hab\u00edan abandonado el uso de calz\u00f3n y cot\u00f3n de manta por el pantal\u00f3n y la camisa u overoles, m\u00e1s resistentes para las actividades que en las que se desempe\u00f1aban. Es en este contexto que los zapatistas, apoyados por los obreros de la industria textil de la ciudad de M\u00e9xico y Atlixco, ampliaron su acceso a telas de mayor calidad y resistencias que la manta.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">Otra realidad es que muchos zapatistas que proven\u00edan de los estratos medios bajos de la sociedad mexicana pod\u00edan costear la compra de prendas de vestir cuya elaboraci\u00f3n era m\u00e1s sofisticada que la que se hac\u00eda a partir de manta de algod\u00f3n. Esto lo podemos apreciar mediante los materiales fotogr\u00e1ficos de personajes como Pablo Torres Burgos, Otilio Monta\u00f1o, Antonio D\u00edaz Soto y Gama, Gildardo Maga\u00f1a y aun del propio Emiliano Zapata.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">Por d\u00e9cadas se ha estudiado a Emiliano Zapata y el movimiento revolucionario que encabez\u00f3. La producci\u00f3n editorial sobre el tema ha sido de lo m\u00e1s variada e interesante. Sin embargo, a\u00fan hay muchos aspectos que merecen estudios m\u00e1s profundos, la vida cotidiana es uno de ellos, mismos que en los \u00faltimos a\u00f1os han comenzado a ser abordados por varios historiadores. Gracias a su trabajo, un tema como la indumentaria utilizada por los zapatistas durante la revoluci\u00f3n mexicana cobra relevancia y comienza a ser discutido entre los especialistas, m\u00e1s all\u00e1 de los pronunciamientos, ideales y decretos postulados por esta facci\u00f3n revolucionaria. Incluso despu\u00e9s del conflicto armado, las representaciones art\u00edsticas tomaron parte del discurso para caracterizar a los zapatistas como campesinos ataviados \u00fanicamente de manta. En murales como los que encontramos en los muros de la Secretar\u00eda de Educaci\u00f3n P\u00fablica o Palacio Nacional vemos revolucionarios vestidos de manta. Una imagen cercana a la realidad, pero como se ha expuesto en este art\u00edculo, no es totalmente certera.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<h4 class=\"wp-block-heading\">PARA SABER M\u00c1S:<\/h4>\r\n\r\n\r\n\r\n<ul class=\"wp-block-list\">\r\n<li>\u00c1vila Espinoza, Felipe Arturo, \u201cLa vida campesina durante la revoluci\u00f3n: el caso zapatista\u201d en Pilar Gonzalbo Aizpuru, <em>Historia de la vida cotidiana en M\u00e9xico<\/em>, t. V, vol. 1, M\u00e9xico, El Colegio de M\u00e9xico\/Fondo de Cultura Econ\u00f3mica, 2006, pp. 49-88.<\/li>\r\n<li>Mej\u00eda Garc\u00eda, H\u00e9ctor Alexander, \u201cIndumentaria zapatista: M\u00e1s all\u00e1 de las Liebres Blancas\u201d en Mar\u00eda Victoria Crespo y Carlos Barreto Zamudio,<em> Zapatismos. Nuevas aproximaciones a la lucha campesina y su legado posrevolucionario<\/em>, M\u00e9xico, Universidad Aut\u00f3noma del Estado de Morelos\/Centro de Investigaci\u00f3n en Ciencias Sociales y Estudios Regionales, 2021, pp. 241-286.<\/li>\r\n<li>P\u00e9rez Monroy, Atz\u00edn Julieta, \u201cEl cuerpo envuelto y modificado: El vestido como protagonista social (M\u00e9xico en el tr\u00e1nsito del siglo XVIII al XIX)\u201d, <em>Hilos de Historia. Colecci\u00f3n de indumentaria del Museo Nacional de Historia<\/em>, M\u00e9xico, Secretar\u00eda de Cultura\/Instituto Nacional de Antropolog\u00eda e Historia\/Museo Nacional de Historia- Castillo de Chapultepec, 2017, pp. 40-57.<\/li>\r\n<li>Rodr\u00edguez Mayoral, Alejandro, <em>La vida cotidiana entre los zapatistas 1910-1920<\/em>, M\u00e9xico, Universidad Aut\u00f3noma Metropolitana\/Ediciones del Lirio, 2021.<\/li>\r\n<\/ul>\r\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>H\u00e9ctor Alexander Mej\u00eda Garc\u00eda Universidad Aut\u00f3noma del Estado de Morelos En revista BiCentenario. El ayer y hoy de M\u00e9xico, n\u00fam. 57. La falta de un uniforme que hiciera homog\u00e9nea la identificaci\u00f3n de los combatientes de Emiliano Zapata en el sur del pa\u00eds, sirvi\u00f3 para que sus opositores y la prensa en general los estigmatizara como harapientos, s\u00edmbolo del atraso y la degradaci\u00f3n de la sociedad. Bandidos, antes que revolucionarios. Un periodista del diario constitucionalista El Dem\u00f3crata anunciaba en la primera plana del 31 de mayo de 1916, el frustrado intento de tomar la ciudad de Puebla por parte del Ej\u00e9rcito Libertador del Sur: \u201cA la hora que se atrevieron cautelosamente acercarse a esta plaza los zapatistas [\u2026] estaban siendo batidos los tristemente c\u00e9lebres \u2018cigarros blancos\u2019.\u201d Este y muchos otros t\u00e9rminos despectivos respecto a la vestimenta de las tropas surianas comandadas por Emiliano Zapata fueron esgrimidos por la prensa de la<\/p>\n","protected":false},"author":14,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[21,2409,20],"tags":[2578,2565,78,68,2411,304],"class_list":{"0":"post-16432","1":"post","2":"type-post","3":"status-publish","4":"format-standard","6":"category-articulos","7":"category-bicentenario-57","8":"category-revistanumero","9":"tag-huaraches","10":"tag-lucha-agraria","11":"tag-revolucion-mexicana","12":"tag-vestido","13":"tag-vestimenta","14":"tag-zapatistas"},"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/16432","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/14"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=16432"}],"version-history":[{"count":7,"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/16432\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":22410,"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/16432\/revisions\/22410"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=16432"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=16432"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=16432"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}