﻿{"id":16423,"date":"2022-09-12T12:26:07","date_gmt":"2022-09-12T17:26:07","guid":{"rendered":"http:\/\/revistabicentenario.com.mx\/?p=16423"},"modified":"2025-07-30T17:56:42","modified_gmt":"2025-07-30T23:56:42","slug":"eduardo-liceaga-el-estratega-del-sistema-de-salud-porfirista","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/archivos\/eduardo-liceaga-el-estratega-del-sistema-de-salud-porfirista\/","title":{"rendered":"Eduardo Liceaga. El estratega del sistema de salud porfirista"},"content":{"rendered":"\r\n<p style=\"text-align: justify;\">Ana Rosa Su\u00e1rez Arg\u00fcello<br \/>Instituto Mora<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<h4 class=\"has-text-color has-vivid-red-color\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #800000;\"><strong>En revista <\/strong><em><strong>BiCentenario. El ayer y hoy de M\u00e9xico<\/strong><\/em><strong>, n\u00fam. 57.<\/strong><\/span><\/h4>\r\n<p><a href=\"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2025\/07\/BiC_57_02_Eduardo-Liceaga.pdf\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\"><img decoding=\"async\" class=\"aligncenter size-full wp-image-16736\" src=\"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2022\/12\/BotonPDF2-e1670355523220.png\" alt=\"\" width=\"87\" height=\"44\" \/><\/a><\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<h3 class=\"wp-block-heading\" style=\"text-align: justify;\">El m\u00e9dico personal de Porfirio D\u00edaz hizo de la pol\u00edtica sanitaria de M\u00e9xico un caballito de batalla de la promoci\u00f3n del orden y el progreso del r\u00e9gimen. Uno de sus enfoques clave fue llevar los logros locales, como el control de epidemias, a exhibirlos en el \u00e1mbito internacional, especialmente en Estados Unidos, lo cual era una forma tambi\u00e9n de frenar el amenazante expansionismo de ese pa\u00eds.<\/h3>\r\n<figure id=\"attachment_20523\" aria-describedby=\"caption-attachment-20523\" style=\"width: 762px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><img fetchpriority=\"high\" decoding=\"async\" class=\" wp-image-20523\" src=\"http:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2024\/08\/BiC_57_003-194x300.jpg\" alt=\"\" width=\"762\" height=\"1179\" srcset=\"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2024\/08\/BiC_57_003-194x300.jpg 194w, https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2024\/08\/BiC_57_003.jpg 646w\" sizes=\"(max-width: 762px) 100vw, 762px\" \/><figcaption id=\"caption-attachment-20523\" class=\"wp-caption-text\">Dr. Eduardo Liceaga, ca. 1875, inv. 454757, SINAFO-FN. Secretar\u00eda de Cultura-INAH-M\u00c9X.<\/figcaption><\/figure>\r\n\r\n\r\n\r\n\r\n<\/p>\r\n<p style=\"text-align: justify;\">Este v\u00ednculo amistoso y profesional con los Romero Rubio y los D\u00edaz le otorg\u00f3 una posici\u00f3n de poder, desde la cual impuls\u00f3 el fortalecimiento del css, primero en la ciudad de M\u00e9xico y m\u00e1s tarde en la capital y los territorios federales, que coadyuv\u00f3 a convertirlo en un promotor del orden y el progreso con que el Estado porfiriano pretend\u00eda identificarse.<\/p>\r\n<p style=\"text-align: justify;\">\r\n\r\n<\/p>\r\n<p style=\"text-align: justify;\">Al inicio, el css era un \u00f3rgano del Distrito Federal, pero con el tiempo aument\u00f3 su esfera de acci\u00f3n al \u00e1mbito nacional y aun al internacional. Esto se debi\u00f3 \u2013contar\u00eda Liceaga tiempo despu\u00e9s\u2013 a la gran protecci\u00f3n que D\u00edaz dio a \u201clas obras que se refieren a la higiene, convencido [\u2026] de que todo lo que tiende a conservar la salud [\u2026] es la base fundamental del engrandecimiento de una naci\u00f3n\u201d. En efecto, en 1891 se promulg\u00f3 el primer C\u00f3digo Sanitario de los Estados Unidos Mexicanos, que hizo de este organismo ejecutivo, t\u00e9cnico y de consulta, a cargo del r\u00e9gimen federal de salud, del cual depend\u00edan las juntas de sanidad de puertos y poblaciones de la frontera, los agentes sanitarios y las autoridades y funcionarios federales con residencia en los estados.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<h3 class=\"wp-block-heading\" style=\"text-align: center;\">La American Public Health Association<\/h3>\r\n\r\n\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">El doctor Liceaga se percat\u00f3 pronto de que la medicina nacional requer\u00eda asomarse al exterior. Fue en Europa donde inici\u00f3 la pr\u00e1ctica de entablar relaciones entre instituciones, as\u00ed como de participar en conferencias internacionales, con el apoyo del aparato porfiriano de pol\u00edtica exterior. Con igual empe\u00f1o, sigui\u00f3 la b\u00fasqueda de v\u00ednculos en Estados Unidos, donde no s\u00f3lo asisti\u00f3 a reuniones, sino que form\u00f3 parte de asociaciones de la importancia de la American Public Health Association (APHA), y en la que hizo buenas relaciones.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">En efecto, aunque los m\u00e9dicos porfirianos buscaron primero gu\u00eda y apoyo en Europa, con el tiempo desarrollaron lazos con sociedades estadunidenses. Una de ellas fue la APHA, nacida en 1872 para profesionalizar la salud p\u00fablica e influir al respecto en los poderes estatales y locales de Estados Unidos. La migraci\u00f3n masiva y el temor a las epidemias la llevaron a sumar a Canad\u00e1 en 1884, a M\u00e9xico en 1889 y a Cuba en 1902. Sus objetivos eran recibir avisos inmediatos sobre las enfermedades end\u00e9micas y epid\u00e9micas en cada pa\u00eds; igualar medidas para encararlas; establecer cuarentenas que pudieran prevenirlas, a la vez que proteger el comercio. Pretend\u00eda tambi\u00e9n \u2013no de forma expl\u00edcita\u2013 obligar a los pa\u00edses socios a adoptar determinadas reglas higi\u00e9nicas en los puertos y la frontera; aceptar la vigilancia de m\u00e9dicos adscritos a los consulados de Estados Unidos e impedir el arribo de emigrantes f\u00edsica o moralmente \u201cinv\u00e1lidos\u201d, como se les llamaba entonces.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">El CSS envi\u00f3 a la reuni\u00f3n de 1890 en Charleston, Carolina del Sur, a los doctores Domingo Orva\u00f1anos y Jos\u00e9 de la Luz G\u00f3mez, quienes a su vuelta comunicaron el deseo de la APHA de estrechar lazos con sus colegas mexicanos. Sin dudarlo, Liceaga pidi\u00f3 a los gobiernos estatales y al nacional nombrar delegados para la reuni\u00f3n del a\u00f1o siguiente en Kansas. As\u00ed lo hicieron desde entonces.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">Ir a las reuniones de la APHA signific\u00f3 para M\u00e9xico el manejo de las cuarentenas seg\u00fan la enfermedad de que se tratara, seg\u00fan los \u00faltimos hallazgos en microbiolog\u00eda, a fin de no perjudicar el progreso econ\u00f3mico. Tambi\u00e9n se pretendi\u00f3 fortalecer la tarea de los m\u00e9dicos en el pa\u00eds, esto es, llevar al gobierno de D\u00edaz a mejorar la infraestructura de salud p\u00fablica. Liceaga lleg\u00f3 m\u00e1s lejos al ofrecer la capital como sede para la reuni\u00f3n de 1892. Una vez que esta fue inaugurada por el mismo D\u00edaz el 28 de noviembre, los visitantes recorrieron hospitales, instituciones de beneficencia y el laboratorio del CSS, entre otros, as\u00ed como lugares de inter\u00e9s, tales como las obras de desag\u00fce del Valle de M\u00e9xico y las nuevas colonias suburbanas. Al mostrar la imagen \u201ccivilizada\u201d de la ciudad de M\u00e9xico, se exhibi\u00f3 a los visitantes extranjeros el avance alcanzado por el r\u00e9gimen, que as\u00ed se legitimaba. Hubo un momento dif\u00edcil cuando el doctor R. M. Swearingen, encargado de Salud en Texas, advirti\u00f3 que los logros sanitarios de M\u00e9xico contrastaban con la deplorable situaci\u00f3n de sus campesinos y que Texas se hallaba m\u00e1s expuesto a la entrada de enfermedades procedentes del sur del r\u00edo Bravo que del resto de Estados Unidos.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">Detr\u00e1s de esta postura agresiva estaba el hecho de que, el a\u00f1o anterior, Swearingen hab\u00eda impuesto una cuarentena por la fiebre amarilla a los barcos procedentes de Veracruz, Tampico y Tuxpan y a los ferrocarriles llegados del otro lado de la frontera por el sarampi\u00f3n. Al otro d\u00eda, Liceaga acept\u00f3 que una comisi\u00f3n mexicano-texana estudiara el tema y trazase un plan que no perjudicara el comercio e insisti\u00f3 en que las medidas de Texas hab\u00edan sido innecesarias dada la renovaci\u00f3n de los puertos mexicanos, hecha de acuerdo con las nuevas tecnolog\u00edas y el C\u00f3digo Sanitario.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">Pese al disgusto con Texas, el diagn\u00f3stico posterior del presidente del CSS fue que, en la reuni\u00f3n de la APHA en M\u00e9xico, nuestro pa\u00eds hab\u00eda logrado \u201cestablecer un nuevo lazo de uni\u00f3n entre las autoridades sanitarias de M\u00e9xico y de los Estados Unidos\u201d.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">A\u00f1o tras a\u00f1o, m\u00e9dicos mexicanos asistieron a las reuniones de la APHA en diversas ciudades de Estados Unidos, Canad\u00e1 y en La Habana. Acudieron, asimismo, a las realizadas por otras asociaciones estadunidenses, como la American Medical Association. Liceaga ejerci\u00f3 un papel definitivo en esta internacionalizaci\u00f3n de la medicina nacional. Era \u00e9l quien organizaba los traslados de los asistentes y, h\u00e1bilmente, nombraba las comisiones que representar\u00edan al pa\u00eds y de las que sol\u00eda ser parte. Procur\u00f3, adem\u00e1s, que la ciudad de M\u00e9xico fuera sede de otros congresos. A\u00f1os despu\u00e9s afirmar\u00eda que M\u00e9xico aprendi\u00f3 mucho de estas reuniones, pues desarroll\u00f3 con Estados Unidos \u201crelaciones que llegaron a ser [\u2026] muy beneficiosas para conservar nuestra independencia [\u2026] en asuntos sanitarios, contra la tendencia de esa naci\u00f3n de imponerse sobre las rep\u00fablicas latinoamericanas\u201d.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">Supo valorar las ventajas y desventajas de ser vecino de esa potencia. Por un lado, la posibilidad de trabajar conjuntamente y estar al corriente de muchos avances m\u00e9dicos; por el otro, la presi\u00f3n que aquella ejerc\u00eda para que se aplicaran sus reglas sanitarias y la necesidad de defender, al respecto, la autonom\u00eda nacional. Se not\u00f3, en especial, en el trato con Texas que, celoso de su soberan\u00eda estatal, impuso medidas que afectaron el libre tr\u00e1fico de mercanc\u00edas y personas entre ambos pa\u00edses y resultaron particularmente da\u00f1inas para las empresas ferrocarrileras. Liceaga, con la \u00f3ptica autoritaria, centralista y eficiente propia del r\u00e9gimen del que formaba parte, no comprendi\u00f3 la posici\u00f3n texana, insistiendo de balde en suscribir arreglos con el gobierno federal en Washington, sin que por supuesto pudiera llegarse a un arreglo definitivo.<\/p>\r\n<figure id=\"attachment_20522\" aria-describedby=\"caption-attachment-20522\" style=\"width: 750px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><img decoding=\"async\" class=\" wp-image-20522\" src=\"http:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2024\/08\/BiC_57_002-203x300.jpg\" alt=\"\" width=\"750\" height=\"1109\" srcset=\"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2024\/08\/BiC_57_002-203x300.jpg 203w, https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2024\/08\/BiC_57_002.jpg 676w\" sizes=\"(max-width: 750px) 100vw, 750px\" \/><figcaption id=\"caption-attachment-20522\" class=\"wp-caption-text\">Caricatura de Eduardo Liceaga en Frivolidades. Semanario ilustrado, n\u00fam. 12, M\u00e9xico, [s. ed.], 1910. Biblioteca Ernesto de la Torre Villar-Instituto Mora.<\/figcaption><\/figure>\r\n\r\n\r\n\r\n<h3 class=\"wp-block-heading\" style=\"text-align: center;\">Panamericanismo como escudo<\/h3>\r\n\r\n\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">Con af\u00e1n de proteger los intereses nacionales de las presiones de Estados Unidos, Liceaga apoy\u00f3 con entusiasmo las Convenciones Sanitarias Internacionales de las Rep\u00fablicas Americanas, con la mira de que la alianza m\u00e9dica hemisf\u00e9rica contrarrestara los \u00edmpetus expansionistas y belicosos del vecino del norte.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">Asimismo, las conferencias m\u00e9dicas panamericanas fueron de gran importancia para \u00e9l, que las aprovech\u00f3 h\u00e1bilmente para enfrentar a Estados Unidos, a Texas en particular, y obtener ventajas nacionales.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">En la Segunda Conferencia Internacional de Estados Americanos, celebrada en la ciudad de M\u00e9xico de octubre de 1901 a enero de 1902, se present\u00f3 la propuesta de aplicar una pol\u00edtica general para impedir \u201cla invasi\u00f3n de enfermedades contagiosas [\u2026] y el establecimiento y vigilancia de las detenciones mar\u00edtimas y terrestres internacionales, [\u2026] bajo la dependencia de los gobiernos nacionales\u201d; hacer paradas de inspecci\u00f3n y desinfecci\u00f3n en los puertos; eliminar la \u201ccuarentena prohibitiva respecto a los art\u00edculos manufacturados y dem\u00e1s mercanc\u00edas\u201d; avisarse entre gobiernos y autoridades locales sobre la presencia de enfermedades y epidemias graves. Se acord\u00f3, adem\u00e1s, la reuni\u00f3n de una convenci\u00f3n general de representantes de las oficinas de salud de los pa\u00edses participantes, as\u00ed como nombrar a un comit\u00e9 ejecutivo que se renovara entre convenci\u00f3n y convenci\u00f3n, residiera en Washington y se llamase Oficina Sanitaria Internacional.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">Liceaga logr\u00f3 la ratificaci\u00f3n de estas propuestas en La Habana, en el Congreso Sanitario Internacional en febrero de 1902. A fines de ese a\u00f1o, fue nombrado formalmente delegado de M\u00e9xico a la Primera Convenci\u00f3n Sanitaria Internacional de las Rep\u00fablicas Americanas, que tuvo lugar en Washington, D. C., con la asistencia de doce pa\u00edses americanos. Vio entonces cumplirse la meta de fundar la Oficina Sanitaria Internacional de Estados Americanos, con sede en Washington, quedando como presidente el doctor Walter Wyman, cirujano general del Servicio de Salud P\u00fablica y Hospitales de la Marina de Estados Unidos, y \u00e9l como vicepresidente.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">La deseada solidaridad panamericana se mostr\u00f3 pronto, en la reuni\u00f3n de la APHA en Nueva Orleans, cuando Wyman le notific\u00f3 que acababa de saber de la presencia probable de peste bub\u00f3nica en el puerto de Ensenada, y, como desde ah\u00ed no exist\u00eda l\u00ednea telegr\u00e1fica con Baja California, hab\u00eda enviado a confirmarlo al doctor Samuel B. Grubbs, del Laboratorio de Bacteriolog\u00eda del Servicio de Salud P\u00fablica de Estados Unidos. Por su lado, Liceaga inform\u00f3 a la Oficina Sanitaria Internacional de Estados Americanos de la aparici\u00f3n de la epidemia en Mazatl\u00e1n y los alrededores, public\u00f3 un bolet\u00edn extraordinario del CSS en espa\u00f1ol, franc\u00e9s e ingl\u00e9s, para enterar a las autoridades y la poblaci\u00f3n nacionales, al igual que al cuerpo diplom\u00e1tico y consular.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">Las exitosas campa\u00f1as contra la fiebre bub\u00f3nica y la fiebre amarilla acrecentaron a nivel nacional el prestigio de Liceaga y el CSS, pues se prob\u00f3 la eficacia del mando centralizado y capaz, y en la opini\u00f3n estadunidense y panamericana tambi\u00e9n, ya que M\u00e9xico cumpl\u00eda con sus compromisos, ergo resultaba digno de confianza.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">Sin embargo, aunque la actitud de cooperaci\u00f3n del r\u00e9gimen porfiriano ten\u00eda tambi\u00e9n la mira de evitar una intromisi\u00f3n de Estados Unidos so pretexto de la salud p\u00fablica, las tensiones con Texas crecieron en la medida en que los ferrocarriles y el comercio acercaron a ambos pa\u00edses. De ah\u00ed que, en la reuni\u00f3n de la APHA en Washington, en octubre de 1903, el doctor Liceaga denunciara la dureza de la cuarentena reci\u00e9n impuesta por el estado vecino, pues ya se sab\u00eda c\u00f3mo se propagaba la fiebre amarilla y se hab\u00eda aceptado que los tiempos de detenci\u00f3n y desinfecci\u00f3n deb\u00edan ser tan breves como indicaran la ciencia y la seguridad p\u00fablica.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">Sin embargo, en 1904 Texas volvi\u00f3 a imponer una estricta cuarentena a los viajeros, transportes, valijas y correo procedentes de \u00e1reas donde el a\u00f1o anterior hubo fiebre amarilla. Presion\u00f3, adem\u00e1s, a trav\u00e9s de las empresas ferroviarias, a las que dio un plazo corto para equipar apropiadamente sus vagones, caus\u00e1ndoles grandes p\u00e9rdidas al cesar el tr\u00e1fico. Liceaga protest\u00f3 con energ\u00eda, aduciendo que no hab\u00eda epidemia, sino casos aislados y, en nombre de la soberan\u00eda nacional, arguy\u00f3 que M\u00e9xico no aceptar\u00eda inspectores for\u00e1neos y Texas habr\u00eda de reconocer sus certificados de salud. Pero acab\u00f3 por ceder, admitiendo el env\u00edo de inspectores, dizque sin \u201ccar\u00e1cter oficial\u201d, y que los m\u00e9dicos de las compa\u00f1\u00edas ferrocarrileras en M\u00e9xico emitieran los certificados de salud. Las relaciones comerciales y las necesidades viajeras se hab\u00edan impuesto.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">La Segunda Convenci\u00f3n Sanitaria Internacional de las Rep\u00fablicas Americanas se verific\u00f3 de nuevo en Washington, D. C., en 1905. Se estableci\u00f3 que cada gobierno habr\u00eda de notificar a los otros la aparici\u00f3n de casos de peste, c\u00f3lera o fiebre amarilla; se acced\u00eda con peque\u00f1os cambios al sistema de cuarentenas seguido en M\u00e9xico, esto es, a la inspecci\u00f3n severa de pasajeros, carros de ferrocarril, barcos y algunos bienes originarios de lugares infectados por una enfermedad transmisible y se resolvi\u00f3 que la siguiente sede fuera la ciudad de M\u00e9xico y Liceaga la presidiera.<\/p>\r\n<figure id=\"attachment_20521\" aria-describedby=\"caption-attachment-20521\" style=\"width: 961px\" class=\"wp-caption alignnone\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\" wp-image-20521\" src=\"http:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2024\/08\/BiC_57_001-300x213.jpg\" alt=\"\" width=\"961\" height=\"683\" srcset=\"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2024\/08\/BiC_57_001-300x213.jpg 300w, https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2024\/08\/BiC_57_001-768x545.jpg 768w, https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2024\/08\/BiC_57_001.jpg 800w\" sizes=\"(max-width: 961px) 100vw, 961px\" \/><figcaption id=\"caption-attachment-20521\" class=\"wp-caption-text\">Delegados del Congreso de Higiene salen de la Escuela de Medicina, 10 de enero de 1906, inv. 34696, SINAFO-FN. Secretar\u00eda de Cultura-INAH-M\u00c9X.<\/figcaption><\/figure>\r\n\r\n\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">As\u00ed sucedi\u00f3. Los acuerdos tomados en esta reuni\u00f3n fueron varios: que la vacuna contra la viruela se hiciera obligatoria; se liberaran de impuestos los medios para combatir la fiebre amarilla y se distribuyese gratuitamente la quinina; las autoridades m\u00e9dicas se nacionalizaran y centralizasen, etc\u00e9tera.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">Pese a estos \u00e9xitos, los roces con Texas siguieron y no s\u00f3lo por la fiebre amarilla. En el verano del 1907, la aparici\u00f3n de algunos casos de dengue en Nuevo Le\u00f3n y Tamaulipas llev\u00f3 a sus autoridades de salud a proclamar otra cuarentena. Persuadido de lo inadecuado de esta medida, Liceaga se quej\u00f3 con el gobierno en Washington y reiter\u00f3 que, por ser federal, el CSS no discutir\u00eda asuntos oficiales con agentes de un estado.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">Pero a Texas no le importaban acuerdos y denuncias. As\u00ed, en agosto de 1908 declar\u00f3 una cuarentena contra Veracruz y Tampico, so excusa de la fiebre amarilla, enviando inspectores m\u00e9dicos. Sin considerar que M\u00e9xico hab\u00eda reportado los pocos casos aparecidos, muchos m\u00e9dicos estadunidenses se opon\u00edan y la cuarentena afectaba intereses econ\u00f3micos. El doctor Liceaga pidi\u00f3 al doctor Wyman que interviniera sin entender que este carec\u00eda de poder en Texas \u2013no como el que \u00e9l ten\u00eda sobre toda la rep\u00fablica\u2013 y respondi\u00f3 a los texanos que carec\u00edan de raz\u00f3n y el CSS no reconocer\u00eda a sus agentes, pues \u00e9l s\u00f3lo trataba sobre las relaciones sanitarias con las autoridades federales en Washington.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">El af\u00e1n internacionalista llev\u00f3 a Liceaga a organizar conferencias en la ciudad de M\u00e9xico, tanto de la APHA como las de las Rep\u00fablicas Americanas. Se trataba de exhibir la parte civilizada de la capital, as\u00ed como el progreso logrado por el gobierno de Porfirio D\u00edaz no s\u00f3lo en el rubro de la salud, sino en muchos otros. El fin era dar a M\u00e9xico el liderazgo en el continente, lo cual a su vez sirvi\u00f3 para fortalecer a la profesi\u00f3n m\u00e9dica nacional en el pa\u00eds y fuera de \u00e9l, pero tambi\u00e9n para darle un papel rector. Todo lo consigui\u00f3 con \u00e9xito.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<h3 class=\"wp-block-heading\" style=\"text-align: center;\">Declinaci\u00f3n<\/h3>\r\n\r\n\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">A fines de 1909, Liceaga viaj\u00f3 como delegado de M\u00e9xico a San Jos\u00e9, Costa Rica, a la Cuarta Convenci\u00f3n Sanitaria Internacional de las Rep\u00fablicas Americanas. All\u00ed persuadi\u00f3 a los asistentes de proteger de la cuarentena perpetua a pa\u00edses como M\u00e9xico, que hubieran eliminado la fiebre amarilla o la combatiesen en forma constante.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">Regres\u00f3 para dedicarse a las festividades del Centenario. Estaban a su cuidado el Congreso y la Exposici\u00f3n de Higiene, en los que procur\u00f3 mostrarse el progreso nacional en cuanto a salud p\u00fablica.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">Pero la revoluci\u00f3n acab\u00f3 por perjudicarlo. Se le impugn\u00f3, primero, por su cometido al frente de la Cruz Roja, acus\u00e1ndole de haberse negado a enviar auxilio m\u00e9dico a los heridos en el norte del pa\u00eds, so pretexto de que el ej\u00e9rcito no la hab\u00eda pedido y, tambi\u00e9n, por haber dicho que \u201cla causa de los rebeldes tiene tan poca simpat\u00eda\u201d. Otros ataques procedieron de los estudiantes de medicina, quienes exigieron su renuncia o destituci\u00f3n como director de su escuela. Sin duda lo que incit\u00f3 al tumulto fue su orden de reprobar a los adeptos al movimiento antirreeleccionista, pero tuvo que dimitir.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">Sin embargo, sigui\u00f3 al frente del CSS. En 1913, durante el gobierno de Victoriano Huerta recibi\u00f3 incluso el nombramiento de director honorario de la Escuela de Medicina y asisti\u00f3, por \u00faltima vez, a la reuni\u00f3n de la APHA en Colorado Springs. Finalmente, present\u00f3 su renuncia al CSS ante el ministro de Gobernaci\u00f3n en febrero de 1914.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">Dej\u00f3 desde entonces los cargos p\u00fablicos y se ocup\u00f3 de escribir sus memorias, que no ser\u00edan publicadas sino hasta 1949, con el t\u00edtulo de <em>Mis recuerdos de otros tiempos<\/em>. \u00c9l falleci\u00f3 en la ciudad de M\u00e9xico el 13 de enero de 1920.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<h3 class=\"wp-block-heading\" style=\"text-align: justify;\">PARA SABER M\u00c1S:<\/h3>\r\n\r\n\r\n\r\n<ul class=\"wp-block-list\" style=\"text-align: justify;\">\r\n<li>Cueto, Marcos, <em>El valor de la salud: historia de la Organizaci\u00f3n Panamericana de la Salud<\/em>, Washington, Organizaci\u00f3n Panamericana de la Salud, 2004.<\/li>\r\n<li>Liceaga, Eduardo, <em>Mis recuerdos de otros tiempos: obra p\u00f3stuma<\/em>, M\u00e9xico, Talleres Gr\u00e1ficos de la Naci\u00f3n, 1949.<\/li>\r\n<li>Rodr\u00edguez de Romo, Ana Cecilia y Martha Eugenia Rodr\u00edguez P\u00e9rez, \u201cHistoria de la salud p\u00fablica en M\u00e9xico: siglos XIX y XX\u201d en <em>Hist\u00f3ria, Ci\u00eancias, Sa\u00fade-Manghunhos<\/em>, 1998, en &lt;<a href=\"https:\/\/cutt.ly\/yHjHZ1i\">https:\/\/cutt.ly\/yHjHZ1i<\/a>&gt;<\/li>\r\n<li>Su\u00e1rez Arg\u00faello, Ana Rosa, \u201cEl malet\u00edn diplom\u00e1tico del Dr. Eduardo Liceaga\u201d, en Ana Rosa Su\u00e1rez Arg\u00fcello y Agust\u00edn S\u00e1nchez Andr\u00e9s (coords.), <em>A la sombra de la diplomacia. Actores informales en las relaciones internacionales de M\u00e9xico, siglos XIX y XX<\/em>, Morelia, Universidad Michoacana de San Nicol\u00e1s de Hidalgo e Instituto de Investigaciones Dr. Jos\u00e9 Mar\u00eda Luis Mora, 2017, pp. 113-152.<\/li>\r\n<\/ul>\r\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Ana Rosa Su\u00e1rez Arg\u00fcelloInstituto Mora En revista BiCentenario. El ayer y hoy de M\u00e9xico, n\u00fam. 57. El m\u00e9dico personal de Porfirio D\u00edaz hizo de la pol\u00edtica sanitaria de M\u00e9xico un caballito de batalla de la promoci\u00f3n del orden y el progreso del r\u00e9gimen. Uno de sus enfoques clave fue llevar los logros locales, como el control de epidemias, a exhibirlos en el \u00e1mbito internacional, especialmente en Estados Unidos, lo cual era una forma tambi\u00e9n de frenar el amenazante expansionismo de ese pa\u00eds. Este v\u00ednculo amistoso y profesional con los Romero Rubio y los D\u00edaz le otorg\u00f3 una posici\u00f3n de poder, desde la cual impuls\u00f3 el fortalecimiento del css, primero en la ciudad de M\u00e9xico y m\u00e1s tarde en la capital y los territorios federales, que coadyuv\u00f3 a convertirlo en un promotor del orden y el progreso con que el Estado porfiriano pretend\u00eda identificarse. 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