﻿{"id":16263,"date":"2022-02-07T23:16:44","date_gmt":"2022-02-08T05:16:44","guid":{"rendered":"http:\/\/revistabicentenario.com.mx\/?p=16263"},"modified":"2025-07-30T14:25:27","modified_gmt":"2025-07-30T20:25:27","slug":"manuela-taboada-la-mujer-leal-que-hidalgo-menosprecio","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/archivos\/manuela-taboada-la-mujer-leal-que-hidalgo-menosprecio\/","title":{"rendered":"Manuela Taboada. La mujer leal que Hidalgo menospreci\u00f3"},"content":{"rendered":"\r\n<p>Rodrigo S\u00e1nchez Arce. <br \/>Comit\u00e9 T\u00e9cnico del Consejo Editorial de la Administraci\u00f3n P\u00fablica del Estado de M\u00e9xico<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<h4 class=\"has-text-color has-vivid-red-color\"><span style=\"color: #800000;\"><strong>En revista <em>BiCentenario. El ayer y hoy de M\u00e9xico<\/em>, n\u00fam. 55.<\/strong><\/span><\/h4>\r\n<p><a href=\"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2025\/07\/BiC_55_02_Manuela-Taboada_compressed.pdf\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\"><img decoding=\"async\" class=\"aligncenter size-full wp-image-16736\" src=\"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2022\/12\/BotonPDF2-e1670355523220.png\" alt=\"\" width=\"87\" height=\"44\" \/><\/a><\/p>\r\n<h3 style=\"text-align: justify;\">El liberal Jos\u00e9 Mar\u00eda Luis Mora fue el primero en dar ribetes de hero\u00edna revolucionaria a esta mujer guanajuatense, esposa de Mariano Abasolo, a quien salv\u00f3 del pelot\u00f3n de fusilamiento y estuvo a su lado hasta que muri\u00f3 en prisi\u00f3n en C\u00e1diz. Fue una cr\u00edtica de los primeros tiempos insurgentes y advirti\u00f3 de la traici\u00f3n de Ignacio Elizondo, que Hidalgo no quiso escuchar.<\/h3>\r\n<figure id=\"attachment_21216\" aria-describedby=\"caption-attachment-21216\" style=\"width: 1000px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><img fetchpriority=\"high\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-21216\" src=\"http:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2024\/08\/BiC_55_011.jpg\" alt=\"\" width=\"1000\" height=\"667\" srcset=\"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2024\/08\/BiC_55_011.jpg 1000w, https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2024\/08\/BiC_55_011-300x200.jpg 300w, https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2024\/08\/BiC_55_011-768x512.jpg 768w\" sizes=\"(max-width: 1000px) 100vw, 1000px\" \/><figcaption id=\"caption-attachment-21216\" class=\"wp-caption-text\">Mariano Abasolo y Manuela Taboada al centro en Juan O\u2019Gorman, Retablo de la Independencia [fragmento], fresco sobre aparejo, 1961, Museo Nacional de Historia. Secretar\u00eda de Cultura-INAH-MEX.<\/figcaption><\/figure>\r\n\r\n\r\n\r\n\r\n\r\n\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">El padre de la patria siempre tuvo una relaci\u00f3n especial con las mujeres, la cual, por decir lo menos, fue ambivalente. En las biograf\u00edas escritas por el historiador Carlos Herrej\u00f3n sobre Miguel Hidalgo, se reflejan las dos caras de la misma moneda. Tomando el ejemplo de su comportamiento en Guadalajara, Herrej\u00f3n dice, por una parte, que siendo \u201camigo de alternar con mujeres que tuvieran alguna gracia, llam\u00f3 la atenci\u00f3n que en un concierto diera su brazo a una joven hermosa para conducirla a su lugar\u201d. Sin embargo, Hidalgo pensaba que las mujeres en el ej\u00e9rcito insurgente pod\u00edan entorpecer sus prop\u00f3sitos, por lo que en la Perla Tapat\u00eda tambi\u00e9n emiti\u00f3 un bando junto con Ignacio Allende para prevenir \u2013entre otras cosas\u2013 su presencia: \u201csiendo tan indecoroso como nocivo el transporte de mujeres, y mezcla de estas en el cuerpo militar, mandamos que ninguna de ellas emprenda acompa\u00f1arnos sin licencia expresa ni especificaci\u00f3n de causa que sea bastante\u201d.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">En esta \u00faltima cara de la moneda, en la que se ubican las mujeres que Hidalgo despreci\u00f3, existi\u00f3 una que le alter\u00f3 el \u201cfrenes\u00ed\u201d de la guerra y le caus\u00f3 incomodidad, irritaci\u00f3n y desasosiego, ya que se le enfrent\u00f3 hasta hacerlo desazonar, al grado de prohibirle estar ante su presencia: Manuela Taboada.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">Considerada hero\u00edna de la guerra de Independencia, aunque poco conocida en la actualidad, la biograf\u00eda de Manuela Taboada ha sido rescatada por cronistas, historiadores y periodistas, aunque por intereses m\u00e1s locales; recientemente se public\u00f3 una interesante novela inspirada en su vida: <em>La insurrecta<\/em>, de Guillermo Barba. No obstante, merece un estudio m\u00e1s completo y una mejor biograf\u00eda.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">Sabemos de ella aspectos fundamentales: naci\u00f3 en Chamacuero, hoy Comonfort, en lo que fue el virreinal Ayuntamiento de Guanajuato, el 15 de junio de 1786. Tuvo educaci\u00f3n esmerada \u2013su familia era adinerada\u2013 y se cas\u00f3 con Mariano Abasolo antes que comenzara la insurgencia. La faceta m\u00e1s conocida de Manuela es por su v\u00ednculo con este capit\u00e1n: despu\u00e9s de haber tenido que entregar parte de su riqueza familiar cuando la insurgencia pas\u00f3 por Chamacuero, el 19 de septiembre de 1810, y luego de que su esposo se incorporara al movimiento a pesar de las s\u00faplicas que le hizo de no hacerlo. Lo acompa\u00f1\u00f3 en ciertos tramos de la ruta seguida por Hidalgo hasta las Norias de Baj\u00e1n, en la que los principales jefes fueron apresados, a\u00fan despu\u00e9s de que ella obtuvo de Calleja el indulto para su esposo. A partir de ah\u00ed vivi\u00f3 un calvario para salvar la vida de Abasolo bajo los argumentos de que no particip\u00f3 en las ejecuciones sumarias de espa\u00f1oles ordenadas por Hidalgo, a quien incluso recrimin\u00f3 su reprobable comportamiento criminal, y de que hizo esfuerzos por evitar las ejecuciones, a veces con \u00e9xito. Taboada logr\u00f3 su cometido: Abasolo no fue fusilado ni descabezado en Chihuahua, como s\u00ed lo fueron Allende, Aldama, Jim\u00e9nez, Hidalgo y otros, pero sus bienes fueron incautados y el capit\u00e1n condenado al destierro. Manuela lo acompa\u00f1\u00f3 hasta su prisi\u00f3n en el Castillo de Santa Catalina en C\u00e1diz, Espa\u00f1a, donde muri\u00f3 el 14 de abril de 1816. Ocurrido el fatal desenlace, regres\u00f3 a M\u00e9xico, se dedic\u00f3 a criar a su hijo Rafael, vio la consumaci\u00f3n de la independencia, logr\u00f3 recuperar algunos bienes, se dedic\u00f3 a la caridad y, finalmente, muri\u00f3 el 29 de septiembre de 1845.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">Existe una fuente directa en la que podemos conocer aspectos de la vida de Manuela: las declaraciones del reo Mariano Abasolo ante el juez comisionado en Chihuahua, los d\u00edas 26 y 27 de abril de 1811. Sin embargo, hay otra fuente, menos conocida e indirecta, pero cercana en el tiempo, y es el testimonio que el doctor Jos\u00e9 Mar\u00eda Luis Mora, el gran liberal precursor de la Reforma, incluye en su libro <em>M\u00e9xico y sus revoluciones<\/em>. Este libro fue publicado en Par\u00eds en 1836 y constituye la obra hist\u00f3rica de Mora, testigo directo de algunos hechos que narra respecto de la \u201crevoluci\u00f3n de independencia\u201d. En ella realiza una serie de semblanzas, a las que el historiador Andr\u00e9s Lira llam\u00f3 \u201cretratos\u201d, sobre personajes de la insurgencia y que, aun con sus limitaciones e inexactitudes, es el aspecto m\u00e1s valioso, incluso m\u00e1s que las descripciones realizadas sobre las batallas y otros acontecimientos.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">Mora prodiga un especial aprecio y admiraci\u00f3n por Manuela en<em> M\u00e9xico y sus revoluciones<\/em>, a quien tal vez conoce en alg\u00fan momento de su infancia o su juventud pues ambos son originarios de Chamacuero. En el conjunto de la obra, el retrato de Manuela abarca una extensi\u00f3n considerable, superada s\u00f3lo por los retratos de los mayores h\u00e9roes de la primera insurgencia: Hidalgo, Jos\u00e9 Mar\u00eda Morelos e Ignacio Ray\u00f3n. Por lo dem\u00e1s, es la \u00fanica mujer de la que habla largamente, pues a una hero\u00edna como Josefa Ortiz ni siquiera la menciona por su nombre. Se refiere a ella como la \u201cmujer de Dom\u00ednguez\u201d, en referencia al corregidor Miguel Dom\u00ednguez, a la que de alguna manera culpa de la aprehensi\u00f3n de su esposo. Otras, como Leona Vicario, no existen en su relato.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">Mora inicia el retrato de Manuela diciendo que fue \u201cnacida de una familia rica y principal del pueblo de Chamacuero\u201d, sin mencionar que son paisanos, pero se sobreentiende y de all\u00ed que se deduce alg\u00fan tipo de cercan\u00eda entre ellos. Nada dice de su primer nombre: Mar\u00eda, ni de su apellido Rojas, s\u00f3lo comenta que era \u201cde muy corta edad\u201d. Hoy, los historiadores registran 1786 como el a\u00f1o de su nacimiento, por lo que, al iniciar la insurgencia en 1810 tendr\u00eda 24 a\u00f1os. No obstante, en su <em>Diccionario biogr\u00e1fico y de historia<\/em> de 1964, Juan L\u00f3pez de Escalera registr\u00f3 err\u00f3neamente que naci\u00f3 en 1794, el mismo a\u00f1o en que naci\u00f3 Mora, tal vez pensando en ese posible lazo que los habr\u00eda unido. En lo que coinciden con Mora es en que \u201cse hab\u00eda casado un a\u00f1o antes de empezar la insurrecci\u00f3n\u201d y este remata su presentaci\u00f3n con el siguiente atributo: \u201cse hab\u00eda hecho ya notable por su discreci\u00f3n\u201d.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">Destacan tambi\u00e9n las cr\u00edticas que Mora hace sobre la actuaci\u00f3n de Hidalgo dentro de la guerra y s\u00f3lo le concede el m\u00e9rito, sin atribu\u00edrselo directamente, de llevar a cabo una revoluci\u00f3n \u201ctan necesaria\u201d. En el demoledor juicio que hace sobre \u00e9l, Mora dice que su m\u00e9rito era \u201cmuy mediano\u201d, no era hombre \u201cde talentos profundos para combinar un plan de operaciones\u2026 ni ten\u00eda un juicio s\u00f3lido y recto para pesar los hombres y las cosas, ni un coraz\u00f3n generoso\u201d, entre otros atributos negativos. Cabe aclarar que Mora tambi\u00e9n fue v\u00edctima de los excesos cometidos por la insurgencia ya que al inicio de la revoluci\u00f3n su familia sufri\u00f3 el despojo de caudales ordenado por Hidalgo. Todo lo anterior convierte a este caudillo, a los ojos del gran liberal mexicano, en un personaje detestable por encima del h\u00e9roe patrio.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">Lo anterior es importante para contextualizar una circunstancia protagonizada por Manuela Taboada en el momento de la aprehensi\u00f3n de los primeros jefes insurgentes. En el relato de Mora, Manuela se entera de las maniobras que el traidor Ignacio Elizondo realiza para llevar a cabo la captura de los principales caudillos, pero Mora lamenta que estos desprecien la informaci\u00f3n de la \u201catractiva y hermosa\u201d dama, actitud que finalmente los lleva a la ruina:<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\">\r\n<p style=\"text-align: justify;\">[\u2026] fue una de las pocas personas que conocieron y pronosticaron el triste resultado de los des\u00f3rdenes que acompa\u00f1aron los primeros movimientos\u2026 [Hidalgo] la tom\u00f3 en grande aversi\u00f3n por la mortificaci\u00f3n que le causaba ver censurada su conducta y paralizadas hasta cierto punto sus operaciones, por la oposici\u00f3n de una joven en la cual no quer\u00eda ver otras prendas que los atractivos de su hermosura. El orgullo de Hidalgo, que se consideraba el primer hombre de M\u00e9xico y no se hallaba con fuerzas para sufrir esta humillaci\u00f3n, lo hizo romper abiertamente con esta dama hasta el punto de despreciar la noticia que ella dio del lazo que les tend\u00eda Elizondo.<\/p>\r\n<\/blockquote>\r\n\r\n\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">De esta forma, Mora se convierte en uno de los pocos historiadores que no consideran la traici\u00f3n de Elizondo como causa exclusiva del desastre de Baj\u00e1n, pues tambi\u00e9n lo atribuye a la indolencia y soberbia mostrada por los jefes insurgentes, especialmente por Hidalgo, al desestimar la ayuda de una mujer como Manuela. El resto de la historia es conocido: los jefes son capturados y trasladados a Chihuahua para ser juzgados y fusilados. Como sabemos, Abasolo es el \u00fanico que salva la vida, lo que atribuye Mora a su actitud benevolente con algunos espa\u00f1oles, a quienes logra salvar de una muerte segura ordenada por Hidalgo, pero, sobre todo, a la firme actitud adoptada por su esposa: \u201cEn este asunto lo sirvieron bien y empe\u00f1osamente los espa\u00f1oles que salv\u00f3; pero su esposa fue quien puso en acci\u00f3n todos estos resortes, que hubieran quedado inertes sin la cooperaci\u00f3n de esta ilustre mexicana\u2026 por el ascendiente que ejerc\u00eda en su marido, contribuy\u00f3 a la oposici\u00f3n que este siempre hizo a las matanzas de espa\u00f1oles decretadas por Hidalgo.\u201d<\/p>\r\n<figure id=\"attachment_21217\" aria-describedby=\"caption-attachment-21217\" style=\"width: 1000px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><img decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-21217\" src=\"http:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2024\/08\/BiC_55_012.jpg\" alt=\"\" width=\"1000\" height=\"766\" srcset=\"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2024\/08\/BiC_55_012.jpg 1000w, https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2024\/08\/BiC_55_012-300x230.jpg 300w, https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2024\/08\/BiC_55_012-768x588.jpg 768w\" sizes=\"(max-width: 1000px) 100vw, 1000px\" \/><figcaption id=\"caption-attachment-21217\" class=\"wp-caption-text\">Batalla del Monte de las Cruces (detalle), litograf\u00eda a color, ca. 1880, Museo Hist\u00f3rico Casa de Hidalgo. Secretar\u00eda de Cultura-INAH-MEX.<\/figcaption><\/figure>\r\n\r\n\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">La admiraci\u00f3n de Mora por Manuela Taboada se reafirma en el retrato completo que hace de ella, que es pr\u00e1cticamente una odisea y vale la pena conocerlo \u00edntegro:<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\">\r\n<p style=\"text-align: justify;\">Madama Abasolo, luego que su marido fue preso, se revisti\u00f3 de una energ\u00eda superior a su edad, a su delicadeza y a su sexo, se present\u00f3 a los que deb\u00edan condenarlo, y sus reclamaciones, apoyadas de sus l\u00e1grimas y de las protestas de justificar los servicios de su marido a muchos espa\u00f1oles, le hicieron obtener una especie de promesa de dilatar la resoluci\u00f3n final del negocio hasta que ella pudiese presentar los documentos que necesitaba. Luego que la obtuvo, con los peque\u00f1os socorros que algunos le prestaron, emprendi\u00f3 su camino parte a pie, parte en un asno; se present\u00f3 en Guadalajara, pas\u00f3 al ej\u00e9rcito de Calleja, estuvo en Quer\u00e9taro, en M\u00e9xico, y en todas partes rog\u00f3, suplic\u00f3, e interes\u00f3 a cuantos pudo a favor de su marido. Despu\u00e9s de haber sufrido mil desaires, mortificaciones y escaseces, de haber atravesado el virreinato dos veces y corrido de la manera m\u00e1s inc\u00f3moda cerca de 700 leguas<\/p>\r\n<p style=\"text-align: justify;\">Logr\u00f3, por recomendaciones y empe\u00f1os, salvar la vida de Abasolo, y se resolvi\u00f3 a acompa\u00f1arlo en su deportaci\u00f3n a Espa\u00f1a; pero confiscados los bienes de este por el gobierno espa\u00f1ol, y arruinados los suyos en consecuencia de la revoluci\u00f3n, carec\u00eda de los medios necesarios para verificarlo. Entonces haciendo un esfuerzo sobre s\u00ed misma, reuni\u00f3 todas sus alhajas, y pasando mil privaciones para llegar con ellas a Veracruz, donde deb\u00eda embarcarse su marido, las present\u00f3 todas al comandante de la fragata Prueba, don Javier Ulloa, ofreci\u00e9ndoselas en pago de su pasaje, y protest\u00e1ndole que si ellas no alcanzaban, no ten\u00eda m\u00e1s para completar su valor. Compadecido de su desgracia, el capit\u00e1n rehus\u00f3 generosamente la oferta, y la llev\u00f3 en compa\u00f1\u00eda de su marido, sin querer recibir nada. Si el gobierno de las Cortes hubiera continuado, la suerte de Abasolo habr\u00eda sido menos dura, y esta era la esperanza de su mujer, que sali\u00f3 de Veracruz a principios de 1814; pero al llegar ellos a C\u00e1diz el Congreso hab\u00eda sido disuelto, y Fernando [VII] nada piadoso, gobernaba sin sujeci\u00f3n a las leyes. Abasolo sali\u00f3 del buque para la c\u00e1rcel p\u00fablica, y su mujer, sola y sin conocer a nadie, anduvo vagando por la ciudad hasta que por gran favor le permitieron ser alojada con su marido en la prisi\u00f3n; despu\u00e9s fueron ambos trasladados al castillo de Santa Catarina, donde permanecieron en la miseria, y desamparo que los americanos aliviaban algunas veces como pod\u00edan, hasta que en 1819 Abasolo muri\u00f3, y la se\u00f1ora se restituy\u00f3 a su patria.<\/p>\r\n<\/blockquote>\r\n\r\n\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">Llama la atenci\u00f3n el trato de cortes\u00eda afrancesado que Mora prodiga a Manuela: \u201cMadama\u201d, as\u00ed como la descripci\u00f3n de los esfuerzos y penurias que pas\u00f3 para salvar al esposo y el mal momento en que llegaron a Espa\u00f1a, cuando Fernando VII hab\u00eda restaurado la monarqu\u00eda y los presos que hab\u00edan sido liberales o insurrectos, tanto en Espa\u00f1a como en Nueva Espa\u00f1a, no gozaron de su clemencia. El retrato de Manuela tiene un digno ribete, que lo hace uno de los pocos que en <em>revoluciones<\/em> cruzan el tiempo de la consumaci\u00f3n de la independencia: \u201cEsta hero\u00edna mexicana, con grandes t\u00edtulos y sin ningunas pretensiones a la admiraci\u00f3n p\u00fablica y a la gratitud nacional, nada reclam\u00f3 a su favor verificada la independencia, y si se le restituy\u00f3 la hacienda de su marido confiscada por el gobierno espa\u00f1ol, pero a\u00fan no vendida en aquella \u00e9poca, esto fue por disposici\u00f3n de una ley general que se dio sobre la materia.\u201d<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">Tal vez Mora se refiere a un decreto expedido el 19 de julio de 1823 por el Congreso ya reinstalado, luego de la abdicaci\u00f3n y destierro de Agust\u00edn de Iturbide, quien honr\u00f3 los servicios prestados por los primeros h\u00e9roes de la independencia, tanto muertos como vivos, y retribuy\u00f3 en varias formas a los sobrevivientes o a sus familiares. Por lo dem\u00e1s, este \u00faltimo pasaje hace suponer una mayor probabilidad de que Mora conociera a Manuela despu\u00e9s de 1821 y observara en ella a una mujer extraordinaria por su actitud valiente y decidida, al oponerse a las matanzas de espa\u00f1oles que orden\u00f3 Hidalgo, actitud que admir\u00f3 Mora sobre otras, no s\u00f3lo en ella, sino en los insurgentes que la tuvieron.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">Es as\u00ed como a trav\u00e9s de los ojos del doctor Mora se conoce desde 1836 la historia de esta hero\u00edna, cr\u00edtica de la primera insurgencia, pero con actitud favorable a la independencia. Hoy, Manuela es homenajeada en el estado de Guanajuato, especialmente en el municipio de Comonfort, pero no ha logrado trascender e instalarse de manera permanente en el pante\u00f3n de hero\u00ednas nacionales. Varias circunstancias contribuyen a ello, comenzando por la poca valoraci\u00f3n que se ha tenido de <em>M\u00e9xico y sus revoluciones<\/em> como testimonio cercano a la guerra de 1810; el lugar de Abasolo en el pante\u00f3n de h\u00e9roes, opacado por Hidalgo y Allende, con justa raz\u00f3n dado su comportamiento vacilante; y, sobre todo, la adoraci\u00f3n que se tiene en M\u00e9xico al padre de la patria y el odio a sus detractores, as\u00ed hayan tenido razones justificadas para recriminar su mal comportamiento, como lo hizo Manuela Taboada.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<h3 class=\"wp-block-heading\"><strong>PARA SABER M\u00c1S<\/strong><\/h3>\r\n\r\n\r\n\r\n<ul class=\"wp-block-list\">\r\n<li>Gonz\u00e1lez Lezama, Ra\u00fal (intr., selec. y notas), \u201cDeclaraci\u00f3n de Mariano Aasolo\u201d. <em>Voces insurgentes. Declaraciones de los caudillos de la independencia<\/em>, M\u00e9xico, Secretar\u00eda de Cultura\/INEHRM, 2019, pp. 208-248, en &lt;<a href=\"https:\/\/cutt.ly\/8RLJBcG\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\">https:\/\/cutt.ly\/8RLJBcG<\/a>&gt;<\/li>\r\n<li>Herrej\u00f3n Peredo, Carlos, <em>Hidalgo: maestro, p\u00e1rroco e insurgente<\/em>, M\u00e9xico, Fomento Cultural Banamex, 2011.<\/li>\r\n<li>Mora, Jos\u00e9 Mar\u00eda Luis, <em>Jos\u00e9 Mar\u00eda Luis Mora. Obras Completas V. Obra Hist\u00f3rica III. M\u00e9xico y sus revoluciones 3<\/em>, inv., recop. y notas de Lili\u00e1n Brise\u00f1o Senosi\u00e1in, Laura Solares Robles y Laura Su\u00e1rez de la Torre, M\u00e9xico, Instituto Mora\/CONACULTA, 1994.<\/li>\r\n<li>Saucedo Zarco, Carmen, \u201cEsposas\u201d en <em>Ellas, que dan de qu\u00e9 hablar. Las mujeres en la guerra de Independencia<\/em>. M\u00e9xico, SEP\/INEHRM, 2011, pp. 73-81, en &lt;<a href=\"https:\/\/cutt.ly\/MRLJ4vn\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\">https:\/\/cutt.ly\/MRLJ4vn<\/a>&gt;<\/li>\r\n<\/ul>\r\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Rodrigo S\u00e1nchez Arce. Comit\u00e9 T\u00e9cnico del Consejo Editorial de la Administraci\u00f3n P\u00fablica del Estado de M\u00e9xico En revista BiCentenario. El ayer y hoy de M\u00e9xico, n\u00fam. 55. El liberal Jos\u00e9 Mar\u00eda Luis Mora fue el primero en dar ribetes de hero\u00edna revolucionaria a esta mujer guanajuatense, esposa de Mariano Abasolo, a quien salv\u00f3 del pelot\u00f3n de fusilamiento y estuvo a su lado hasta que muri\u00f3 en prisi\u00f3n en C\u00e1diz. Fue una cr\u00edtica de los primeros tiempos insurgentes y advirti\u00f3 de la traici\u00f3n de Ignacio Elizondo, que Hidalgo no quiso escuchar. El padre de la patria siempre tuvo una relaci\u00f3n especial con las mujeres, la cual, por decir lo menos, fue ambivalente. En las biograf\u00edas escritas por el historiador Carlos Herrej\u00f3n sobre Miguel Hidalgo, se reflejan las dos caras de la misma moneda. Tomando el ejemplo de su comportamiento en Guadalajara, Herrej\u00f3n dice, por una parte, que siendo \u201camigo de alternar<\/p>\n","protected":false},"author":14,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[21,2381],"tags":[2564,2260,429,199,2383,2382],"class_list":{"0":"post-16263","1":"post","2":"type-post","3":"status-publish","4":"format-standard","6":"category-articulos","7":"category-bicentenario-55","8":"tag-biografia","9":"tag-hidalgo","10":"tag-historia-de-la-mujer","11":"tag-independencia-de-mexico","12":"tag-manuela-taboada","13":"tag-mariano-abasolo"},"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/16263","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/14"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=16263"}],"version-history":[{"count":12,"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/16263\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":22370,"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/16263\/revisions\/22370"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=16263"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=16263"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=16263"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}