﻿{"id":16212,"date":"2021-08-20T23:48:36","date_gmt":"2021-08-21T04:48:36","guid":{"rendered":"http:\/\/revistabicentenario.com.mx\/?p=16212"},"modified":"2025-09-08T18:09:05","modified_gmt":"2025-09-09T00:09:05","slug":"de-cuando-hidalgo-e-iturbide-dieron-libertad","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/archivos\/de-cuando-hidalgo-e-iturbide-dieron-libertad\/","title":{"rendered":"De cuando Hidalgo e Iturbide dieron libertad"},"content":{"rendered":"\r\n<p>Gustavo P\u00e9rez Rodr\u00edguez <br \/>Seminario de Historia Militar y Naval<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<h4 class=\"has-text-color has-vivid-red-color\"><span style=\"color: #800000;\"><strong>En revista <\/strong><em><strong>BiCentenario. El ayer y hoy de M\u00e9xico<\/strong><\/em><strong>, n\u00fam. 53.<\/strong><\/span><\/h4>\r\n<p><a href=\"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2025\/09\/BiC_53_Arte_Hidalgo_Iturbide.pdf\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\"><img decoding=\"async\" class=\"aligncenter size-full wp-image-16736\" src=\"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2022\/12\/BotonPDF2-e1670355523220.png\" alt=\"\" width=\"87\" height=\"44\" \/><\/a><\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<h3 class=\"wp-block-heading\" style=\"text-align: justify;\">Los int\u00e9rpretes pol\u00edticos de la historia quitaron a Agust\u00edn de Iturbide y Ar\u00e1mburu el cr\u00e9dito de consumador de la independencia, para ubicarlo en el espacio singular de los villanos. La pintura que aqu\u00ed se analiza, sin embargo, lo presenta al lado de Miguel Hidalgo y Costilla como uno de los libertadores: Hidalgo porque inici\u00f3 la rebeli\u00f3n emancipadora e Iturbide porque logr\u00f3 concluirla.<\/h3>\r\n<figure id=\"attachment_20810\" aria-describedby=\"caption-attachment-20810\" style=\"width: 776px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><img fetchpriority=\"high\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-20810\" src=\"http:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2024\/08\/BiC_53_012.jpg\" alt=\"\" width=\"776\" height=\"1000\" srcset=\"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2024\/08\/BiC_53_012.jpg 776w, https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2024\/08\/BiC_53_012-233x300.jpg 233w, https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2024\/08\/BiC_53_012-768x990.jpg 768w\" sizes=\"(max-width: 776px) 100vw, 776px\" \/><figcaption id=\"caption-attachment-20810\" class=\"wp-caption-text\">An\u00f3nimo, Alegor\u00eda de la independencia de M\u00e9xico, \u00f3leo sobre tela, siglo XIX, Museo Nacional de Arte.<\/figcaption><\/figure>\r\n\r\n\r\n\r\n\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">En este bicentenario de la consumaci\u00f3n de la independencia mexicana se sigue debatiendo acerca de la supremac\u00eda del inicio de aquella revoluci\u00f3n por sobre la forma en que esta concluy\u00f3. Por ello, resulta dif\u00edcil que el tradicionalmente llamado \u201cPadre la Patria\u201d pudiera aparecer en una menci\u00f3n o representaci\u00f3n conmemorativa al lado de uno de los considerados \u201cvillanos\u201d de nuestra historia, aun y cuando este haya sido nada menos que el consumador. De tal forma, el presente texto se ocupar\u00e1 de analizar hist\u00f3rica y est\u00e9ticamente la pintura del siglo XIX conocida como <em>Alegor\u00eda de la independencia<\/em>, en la cual Miguel Hidalgo y Costilla (1753-1811) y Agust\u00edn de Iturbide y Ar\u00e1mburu (1783-1824) tienen el honor de proclamar juntos la independencia. Tras 200 a\u00f1os, es momento de que Hidalgo e Iturbide compartan de nuevo el m\u00e9rito de haber dado libertad a la patria.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<h3 class=\"wp-block-heading\" style=\"text-align: center;\"><strong>Amor y odio<\/strong><\/h3>\r\n\r\n\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">A pesar de que en el llamado Plan de Iguala aquel coronel vallisoletano se deslind\u00f3 del movimiento de Hidalgo, iniciado en 1810, se debe recordar que a principios de 1821 Vicente Guerrero Salda\u00f1a (1782-1831), representante inequ\u00edvoco de la insurgencia popular, por un momento hizo a un lado sus ideales para sujetarse a los de Iturbide, aceptando que los planteamientos trigarantes de independencia, religi\u00f3n y uni\u00f3n eran la ruta m\u00e1s viable para obtener el anhelado fin libertador, tras once a\u00f1os de desgastante guerra.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">As\u00ed, por alg\u00fan tiempo, se reconoci\u00f3 a Iturbide el cr\u00e9dito de la independencia y ocup\u00f3 un espacio preponderante en el pante\u00f3n heroico nacional. Ya desde el mismo a\u00f1o de 1821 circulaban panfletos que lo presentan como el libertador de la Am\u00e9rica Septentrional, acompa\u00f1ado de un \u00e1guila arrancando el vuelo como s\u00edmbolo del nacimiento de una nueva naci\u00f3n. De esa forma inici\u00f3 la tradici\u00f3n de la \u201cimagen oficial de acontecimientos hist\u00f3ricos, ba\u00f1ados en su mayor\u00eda de tintes aleg\u00f3ricos\u201d, a decir de Mar\u00eda Jos\u00e9 Esparza.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">Entre otros, fue el texto de Vicente Rocafuerte, <em>Bosquejo liger\u00edsimo de la revoluci\u00f3n de M\u00e9xico<\/em>, de 1822, el que incrust\u00f3 la visi\u00f3n parcial y perniciosa que ha perdurado sobre Iturbide \u2013cuya crueldad, seg\u00fan el autor, qued\u00f3 manifiesta desde la infancia\u2013, pues la obra ha servido como base para sustentar otros trabajos de historiadores y novelistas. \u201cEl odio y el miedo a su memoria orill\u00f3 a algunos pol\u00edticos a oscurecer su figura \u2013opina Guadalupe Jim\u00e9nez Codinach\u2013. Incluso la legislatura veracruzana de 1824 decret\u00f3 escribir en letras de oro los nombres de los diputados de Tamaulipas que votaron por la muerte de Iturbide.\u201d<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">Empero, con el pasar del tiempo volvi\u00f3 a resignific\u00e1rsele como libertador y, hasta 1843, su nombre se escuchaba en una estrofa del himno nacional, adem\u00e1s de estar incrustado con letras doradas en el Congreso de la Uni\u00f3n. Y aunque en las llamadas Fiestas del Centenario de 1910 se tuvo presente a Iturbide, las im\u00e1genes que m\u00e1s circularon fueron las de Hidalgo y las del propio Porfirio D\u00edaz, en las que se trataba de vincular y equiparar al presidente con el cura de Dolores. A\u00f1os despu\u00e9s, tras la revoluci\u00f3n mexicana, surgi\u00f3 un nuevo movimiento contrario a la memoria del vallisoletano y en 1921 su nombre fue retirado de la pared legislativa.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<h3 class=\"wp-block-heading\" style=\"text-align: center;\"><strong>Antagonistas <\/strong><\/h3>\r\n\r\n\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">En el actual imaginario patrio del bicentenario no se percibe ya el rechazo hacia la figura de Iturbide, por lo que resultar\u00eda oportuno revisarlo, sin prejuicios, como consumador. No se busca con ello reconciliar al movimiento popular insurgente con el trigarante, sino convocar al reconocimiento de un proceso hist\u00f3rico tal y como fue: irrupci\u00f3n y conclusi\u00f3n alejadas y contradictorias, pero que tuvieron una finalidad libertaria com\u00fan.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">Y es que, en una revisi\u00f3n general, se reconoce que los motivos del cura de Dolores fueron de tinte social, mientras que sus medios fueron violentos, y fue con ellos que la irrupci\u00f3n popular logr\u00f3 \u201cherir de muerte al virreinato\u201d. Tambi\u00e9n resulta cierto que los motivos del coronel trigarante fueron m\u00e1s de tipo pol\u00edtico, y que la amenaza militar y el llamado a la uni\u00f3n fueron los medios con los que pudo \u201cdesatar el nudo sin romperlo\u201d.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">Cabe mencionar que existen pasajes donde ambos personajes est\u00e1n vinculados, a pesar de que estuvieron en bandos contrarios durante la contienda. Se debe recordar que cuando Hidalgo era el l\u00edder de la insurrecci\u00f3n y sali\u00f3 victorioso de la batalla del Monte de las Cruces, Iturbide era un joven teniente del ej\u00e9rcito realista que apenas logr\u00f3 escapar hacia la ciudad de M\u00e9xico. Tambi\u00e9n se ha especulado sobre si estos dos criollos eran parientes, por tener una ra\u00edz familiar com\u00fan: la prestigiada familia Villase\u00f1or, fundadora de la ciudad de Valladolid (hoy Morelia, Michoac\u00e1n), aunque no se ha podido comprobar que estuvieran conscientes de ello.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<h3 class=\"wp-block-heading\" style=\"text-align: center;\"><strong>Alegor\u00eda <\/strong><\/h3>\r\n\r\n\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">Existe una alegor\u00eda de 1834, que se exhibe en el Museo Casa de Hidalgo, en Dolores Hidalgo, Guanajuato, en la que ambos general\u00edsimos son presentados como los libertadores. Mois\u00e9s Guzm\u00e1n P\u00e9rez se\u00f1ala que Hidalgo, Allende y Morelos, durante la gesta, e Iturbide, tras la consumaci\u00f3n, fueron los \u00fanicos l\u00edderes reconocidos como general\u00edsimos. Este cargo \u201cera superior a todos los dem\u00e1s \u2013aclara\u2013, pues era el jefe que mandaba al estado militar en paz y en guerra, ten\u00eda autoridad sobre todos los militares del ej\u00e9rcito y estuvo por encima del teniente general de los ej\u00e9rcitos y capit\u00e1n general que ten\u00edan los virreyes\u201d.<\/p>\r\n<figure id=\"attachment_16214\" aria-describedby=\"caption-attachment-16214\" style=\"width: 800px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><img decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-16214\" src=\"http:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2021\/08\/BiC_53_99.jpg\" alt=\"\" width=\"800\" height=\"631\" srcset=\"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2021\/08\/BiC_53_99.jpg 800w, https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2021\/08\/BiC_53_99-300x237.jpg 300w, https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2021\/08\/BiC_53_99-768x606.jpg 768w, https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2021\/08\/BiC_53_99-624x492.jpg 624w\" sizes=\"(max-width: 800px) 100vw, 800px\" \/><figcaption id=\"caption-attachment-16214\" class=\"wp-caption-text\">An\u00f3nimo, Alegor\u00eda de Hidalgo, la Patria e Iturbide, \u00f3leo sobre tela, 1834. Museo Casa de Hidalgo. Secretar\u00eda de Cultura-INAH-MEX. Reproducci\u00f3n autorizada por el INAH.<\/figcaption><\/figure>\r\n\r\n\r\n\r\n\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">En esa pintura, el cura dirige una mirada en\u00e9rgica al espectador, mientras pisa a un irreconocible Fernando VII, que a su vez es atacado por el \u00e1guila mexica. Al mismo tiempo, Hidalgo coloca una corona de guirnaldas a una mujer mestiza, antigua representaci\u00f3n de la Am\u00e9rica, resignificada en la patria mexicana, mientras esta levanta el gorro frigio de la libertad con la mano izquierda. La nueva naci\u00f3n mira con agradecimiento a Iturbide, quien le muestra las cadenas rotas como prueba de su reci\u00e9n adquirida emancipaci\u00f3n.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">Hermanada a la anterior, la obra que nos ocupa es conocida como <em>Alegor\u00eda de la independencia<\/em> y pertenece a la colecci\u00f3n de la Galer\u00eda de Antig\u00fcedades La Cartuja; actualmente se encuentra como pr\u00e9stamo permanente en el Museo Nacional de Arte. Se trata de un \u00f3leo sobre tela, de 86 \u00d7 65 cm, que tiene una factura art\u00edstica superior a la antes mencionada. Se desconocen el autor y la fecha en que se pint\u00f3, aunque se calcula que fue alrededor de 1838, \u201cya que el discurso se aviene muy bien con los \u00e1nimos de restauraci\u00f3n y conciliaci\u00f3n nacional\u201d, considera Jaime Cuadriello.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">La escena, simb\u00f3lica e idealizada, atrapa el primer instante de la vida independiente de lo que hoy es M\u00e9xico. Al parecer rememora el 6 de octubre de 1821, cuando \u201cunas sesenta mil personas participaron en la jura solemne de la independencia \u2013apunta Jim\u00e9nez Codinach\u2013, llevado a cabo en la Plaza de Armas, es decir, casi una tercera parte de la poblaci\u00f3n capitalina se congreg\u00f3 jubilosa en ese acto\u201d. Es por ello que el espacio est\u00e1 repleto por una masa en j\u00fabilo, y aunque la luz del sol irradia la tarde, el humo de los fuegos artificiales la nubla del lado derecho. Iturbide e Hidalgo se encuentran bajo los arcos del Palacio del Ayuntamiento, y tienen como fondo y perspectiva la torre derecha de la Catedral Metropolitana. Se alcanza a apreciar que en el cubo central del edificio ondea la bandera trigarante, con los colores alineados de forma horizontal, los cuales se vinculan simb\u00f3licamente con las esculturas de las tres virtudes teologales: la fe, la esperanza y la caridad.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">En el centro visual se encuentra el deslumbrante blanco libertario del monumento dedicado a la patria, cuyos atributos son reconocibles: diadema-penacho de plumas sobre su cabeza y el carcaj con flechas que carga sobre la espalda. El punto focal del espacio es la mano de la escultura de estilo grecolatina, que apunta hacia el cielo, hacia la gloria, a lo sublime y lo sagrado. La pesada figura de m\u00e1rmol pisa la piel de un le\u00f3n, representaci\u00f3n del reino de Castilla, vencido y humillado.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">La patria liberada dirige la mirada hacia la figura de Hidalgo, intentando llamar su atenci\u00f3n y mostrarle la fama. A unos pasos se encuentra Iturbide, y juntos ocupan un segundo plano en la imagen. El vallisoletano se encuentra de espalda al espectador, pero de frente al pueblo jubiloso, para informarle que ya es libre. De su rostro apenas se observan el cabello rubio, la larga patilla y el o\u00eddo izquierdo, pero es identificable por sus atributos: el uniforme verde olivo y el cintur\u00f3n tricolor, no obstante que el verde, blanco y rojo apenas alcanzan a distinguirse con p\u00e1lidos trazos.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">Su pose tiene una actitud heroica. Las piernas abiertas le proporcionan una base amplia para sostenerse erguido, mientras su brazo derecho se levanta para dirigir la mirada hacia la patria, frente a \u00e9l. A pesar de ser el \u00fanico personaje que est\u00e1 de espaldas, Iturbide ocupa un lugar prioritario dentro de la escena, por estar colocado a la izquierda, para una primera lectura del espectador. Su espalda ensombrecida contrasta con lo iluminado de su rostro y del ambiente exterior, y ese aspecto oscuro lo vincula crom\u00e1ticamente con la levita y corbata negras que identifican al cura de Dolores, de quien resalta el cinto azul y blanco, colores que adopt\u00f3 la insurgencia popular.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<h3 class=\"wp-block-heading\" style=\"text-align: center;\"><strong>Aclamaci\u00f3n preocupante<\/strong><\/h3>\r\n\r\n\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">Ahora bien, a pesar de que la obra presenta a Hidalgo e Iturbide como libertadores, existe una clara distancia entre ellos. En esto difiere con la representaci\u00f3n cl\u00e1sica del llamado \u2013y quiz\u00e1 inexistente\u2013 \u201cAbrazo de Acatempan\u201d, en el que Iturbide y Guerrero aparecen sellando la alianza del movimiento trigarante con la revoluci\u00f3n insurgente mediante un efusivo abrazo. Aqu\u00ed no se manifiesta una significaci\u00f3n de acuerdo entre ambos, pero tampoco de sumisi\u00f3n. De hecho, no hay complicidad entre ellos, sino que queda de manifiesto el desinter\u00e9s del consumador a la inquietud del iniciador, de quien se desentiende.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">As\u00ed, Iturbide es el h\u00e9roe aclamado por las multitudes e Hidalgo queda desplazado a la derecha de la escena, pero con el privilegio de aparecer de frente al espectador. Resulta interesante entonces esa dicotom\u00eda simb\u00f3lica de la obra en la cual Iturbide da la espalda al observador, mientras que Hidalgo lo hace a la plaza festiva. La espalda como la negaci\u00f3n, desinter\u00e9s o rechazo: \u201csi no lo veo, no existe\u201d. As\u00ed, para Iturbide es prioritaria la aclamaci\u00f3n y para Hidalgo el riesgo de una nueva conflagraci\u00f3n.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">Y es que la actitud del cura contrasta con el jubiloso momento, pues se percibe en su rostro una expresi\u00f3n de angustia mientras voltea hacia su compa\u00f1ero, se\u00f1alando una estatua de Minerva, diosa de la guerra, de la sabidur\u00eda y las artes, caracterizada con su casco b\u00e9lico, escudo de oropel y lanza; una diosa fundacional de la Hispania, donde se dice que existi\u00f3 un santuario dedicado a ella. En Iturbide hay festejo, en Hidalgo preocupaci\u00f3n. El cura, con escaso cabello cano y entrado en a\u00f1os, pero de corpulencia firme, parece estar inquieto porque un querub\u00edn sujeta de la pierna a la diosa de la guerra, mientras otro est\u00e1 por quitarle su lanza: el peligro de una nueva conflagraci\u00f3n est\u00e1 latente. Es de las pocas im\u00e1genes donde Hidalgo tiene un gesto de ansiedad, contrario a su representaci\u00f3n frecuente, donde muestra un car\u00e1cter fuerte y decidido.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">Reposando en el suelo, entre ambos criollos, el viejo y barbado Baco luce en estado de ebriedad. Aparece con una copa en la mano derecha y una botella vac\u00eda junto a \u00e9l. Este dios de la fertilidad y el vino tambi\u00e9n es conocido por llevar al individuo a la libertad, mediante el \u00e9xtasis y la bebida. Baco es, pues, capaz de acercar a los contrarios y de presidir la comunicaci\u00f3n entre vivos y muertos, la celebraci\u00f3n que fusiona al presente con el pasado: el renacimiento de la vida. El personaje tambi\u00e9n pudiera ser el Padre Tiempo \u2013a decir de V\u00edctor Rodr\u00edguez Rangel\u2013 que se interpone entre ellos, pero tambi\u00e9n los vincula.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">La atenci\u00f3n de este dios grecorromano est\u00e1 sobre otros personajes que se encuentran en un primer plano, pero confinados en la sombra, abriendo el camino para su visualizaci\u00f3n. Ah\u00ed, cuatro querubines, reconocidos como guardianes de la gloria, juegan y posan en el piso, mientras tres hombres aparecen del lado izquierdo. El primero es un chinaco de cabello crespo que quiz\u00e1 representa a Vicente Guerrero y a la \u00faltima insurgencia, que quedaron relegados del evento y tienen que conformarse con verlo desde las penumbras. Otro individuo es un insurrecto que convalece satisfecho, mientras un soldado trigarante lo auxilia y le describe el momento.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">Sobre ellos se percibe una gris\u00e1cea escultura de H\u00e9rcules junto a la pilastra que lo identifica con la Espa\u00f1a peninsular, por las columnas que se dice coloc\u00f3 en los l\u00edmites de la antigua Iberia, durante su d\u00e9cimo trabajo. Como si cobrara vida, la figura del h\u00e9roe griego se recarga en su pesado garrote para observar con nostalgia c\u00f3mo un \u00e1guila arranca el vuelo pasando sobre Iturbide. Hay entonces un nuevo h\u00e9roe fundador y H\u00e9rcules queda relegado. La fama lo anuncia montada en el \u00e1guila, tocando su trompeta festiva, para irrumpir hacia el enorme espacio de la plaza. Tambi\u00e9n en lo alto, en la intersecci\u00f3n de las b\u00f3vedas de ca\u00f1\u00f3n, aparecen ocho querubines volando divertidos, jugueteando entre los capiteles de las columnas rococ\u00f3 del edificio.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">Es interesante la interpretaci\u00f3n que encuentra Cuadriello en el manejo del espacio-perspectiva en yuxtaposici\u00f3n del lema trigarante: \u201cla Religi\u00f3n al fondo, representada en la masa p\u00e9trea de la Catedral, la Uni\u00f3n es el pueblo mismo que vitorea a los dos m\u00e1s antag\u00f3nicos caudillos y la Independencia, significada en el ave rapiante que despega\u201d.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<h3 class=\"wp-block-heading\" style=\"text-align: center;\"><strong>Libertadores <\/strong><\/h3>\r\n\r\n\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">Para finalizar, la obra presenta una escena festiva y a la vez preocupante. La pintura podr\u00eda servir como una visi\u00f3n actual del proceso de independencia: Hidalgo es el responsable de su inicio e Iturbide de su consumaci\u00f3n. Ambos son protagonistas, a pesar de que no existe complicidad entre ellos.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">De tal forma, es conveniente presentarlos y explicarlos de nuevo. No se debe bajar a Hidalgo del pedestal para enviarlo al s\u00f3tano del imaginario patrio, resaltando y juzgando detalles de su vida personal. Tampoco se debe ocultar a Iturbide dentro de la historia patria para hacer hincapi\u00e9 s\u00f3lo en su participaci\u00f3n como impecable oficial realista y como malogrado emperador. S\u00f3lo as\u00ed se abandonar\u00e1 la visi\u00f3n que desacredita al \u201cbrib\u00f3n del cura\u201d y al \u201cdrag\u00f3n de fierro\u201d, para presentar a dos hombres que arriesgaron su vida con sus iniciativas. Dos l\u00edderes que tuvieron el invaluable cr\u00e9dito de actuar para iniciar uno y concluir otro la revoluci\u00f3n de independencia.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">Y aunque en este bicentenario no es de esperar el traslado de los restos de Iturbide de la Catedral Metropolitana a la Columna de la Independencia, ser\u00eda conveniente el reconocimiento innegable de que fue \u00e9l quien logr\u00f3 dar libertad de Nueva Espa\u00f1a, para fundar una nueva naci\u00f3n soberana: lo que hoy es M\u00e9xico. Se requiere entonces un planteamiento hist\u00f3rico y pol\u00edtico de aceptaci\u00f3n entre el movimiento popular insurgente y el trigarante, pues su finalidad \u00faltima fue similar: la independencia de la Am\u00e9rica Septentrional, para quedar libre de la pen\u00ednsula y de cualquier otra naci\u00f3n.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">Miguel Hidalgo y Agust\u00edn de Iturbide, por haber dado libertad a la patria, merecen ocupar un lugar destacado dentro del imaginario nacional y quiz\u00e1 aparecer juntos en nuevas interpretaciones, pues la historia y el arte no pueden entenderse uno sin el otro.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<h3 class=\"wp-block-heading\"><strong>PARA SABER M\u00c1S:<\/strong><\/h3>\r\n\r\n\r\n\r\n<ul class=\"wp-block-list\">\r\n<li>Cuadriello, Jaime, \u201cInterregno II: el exilio de Agust\u00edn I\u201d, <em>El \u00e9xodo mexicano. Los h\u00e9roes en la mirada del arte, M\u00e9xico<\/em>, M\u00e9xico, MUNAL, 2010.<\/li>\r\n<li>Esparza Liberal, Mar\u00eda Jos\u00e9, \u201cLa insurgencia de las im\u00e1genes y las im\u00e1genes de los insurgentes\u201d, <em>Los pinceles de la historia. De la patria criolla a la naci\u00f3n mexicana<\/em>, M\u00e9xico, MUNAL, 2000.<\/li>\r\n<li>Guzm\u00e1n P\u00e9rez, Mois\u00e9s, \u201cEl general\u00edsimo: configuraci\u00f3n, pr\u00e1cticas pol\u00edticas y representaci\u00f3n del poder supremo (M\u00e9xico, 1810-1822)\u201d, <em>Revista de Indias<\/em>, 2019, en &lt;<a href=\"https:\/\/bit.ly\/3sgywYy\">https:\/\/bit.ly\/3sgywYy<\/a>&gt;.<\/li>\r\n<li>Jim\u00e9nez Codinach, Guadalupe, <em>M\u00e9xico, los proyectos de una naci\u00f3n, 1821-1888<\/em>, M\u00e9xico, Fomento Cultural Banamex, 2001. Rodr\u00edguez Rangel, V\u00edctor, \u201cBajo el signo tricolor. Obras del acervo del Museo Nacional de Arte\u201d, &lt;<a href=\"https:\/\/bit.ly\/3si8K66\">https:\/\/bit.ly\/3si8K66<\/a>&gt;.<\/li>\r\n<\/ul>\r\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Gustavo P\u00e9rez Rodr\u00edguez Seminario de Historia Militar y Naval En revista BiCentenario. El ayer y hoy de M\u00e9xico, n\u00fam. 53. Los int\u00e9rpretes pol\u00edticos de la historia quitaron a Agust\u00edn de Iturbide y Ar\u00e1mburu el cr\u00e9dito de consumador de la independencia, para ubicarlo en el espacio singular de los villanos. La pintura que aqu\u00ed se analiza, sin embargo, lo presenta al lado de Miguel Hidalgo y Costilla como uno de los libertadores: Hidalgo porque inici\u00f3 la rebeli\u00f3n emancipadora e Iturbide porque logr\u00f3 concluirla. En este bicentenario de la consumaci\u00f3n de la independencia mexicana se sigue debatiendo acerca de la supremac\u00eda del inicio de aquella revoluci\u00f3n por sobre la forma en que esta concluy\u00f3. Por ello, resulta dif\u00edcil que el tradicionalmente llamado \u201cPadre la Patria\u201d pudiera aparecer en una menci\u00f3n o representaci\u00f3n conmemorativa al lado de uno de los considerados \u201cvillanos\u201d de nuestra historia, aun y cuando este haya sido nada menos<\/p>\n","protected":false},"author":14,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[53,2375],"tags":[2379,2377,2542,199,158,2317,499],"class_list":{"0":"post-16212","1":"post","2":"type-post","3":"status-publish","4":"format-standard","6":"category-arte","7":"category-bicentenario-53","8":"tag-2379","9":"tag-consumacion-de-la-independencia","10":"tag-ejercito-trigarante","11":"tag-independencia-de-mexico","12":"tag-iturbide","13":"tag-miguel-hidalgo-y-costilla","14":"tag-vicente-guerrero"},"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/16212","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/14"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=16212"}],"version-history":[{"count":15,"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/16212\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":22629,"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/16212\/revisions\/22629"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=16212"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=16212"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=16212"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}