﻿{"id":16185,"date":"2021-08-19T20:17:06","date_gmt":"2021-08-20T01:17:06","guid":{"rendered":"http:\/\/revistabicentenario.com.mx\/?p=16185"},"modified":"2025-09-08T18:01:05","modified_gmt":"2025-09-09T00:01:05","slug":"jueces-y-verdugos-olvido-y-condena-de-iturbide-en-los-centenarios-de-1910-y-1921","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/archivos\/jueces-y-verdugos-olvido-y-condena-de-iturbide-en-los-centenarios-de-1910-y-1921\/","title":{"rendered":"Jueces y verdugos. Olvido y condena de Iturbide en los Centenarios de 1910 y 1921"},"content":{"rendered":"\r\n<p>Joaqu\u00edn E. Espinosa Aguirre<br \/>Doctorado en Historia <br \/>Universidad Michoacana de San Nicol\u00e1s de Hidalgo<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<h4 class=\"has-text-color has-vivid-red-color\"><span style=\"color: #800000;\"><strong>En revista <\/strong><em><strong>BiCentenario. El ayer y hoy de M\u00e9xico<\/strong><\/em><strong>, n\u00fam. 53.<\/strong><\/span><\/h4>\r\n<p><a href=\"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2025\/09\/BiC_53_07_Jueces_Verdugos.pdf\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\"><img decoding=\"async\" class=\"aligncenter size-full wp-image-16736\" src=\"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2022\/12\/BotonPDF2-e1670355523220.png\" alt=\"\" width=\"87\" height=\"44\" \/><\/a><\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<h3 class=\"wp-block-heading\" style=\"text-align: justify;\">Durante muchos a\u00f1os el t\u00edtulo de paternidad de la patria lo hab\u00edan compartido Hidalgo e Iturbide. Pero en los festejos por el centenario del proceso de independencia de 1910 y 1921 se consum\u00f3, en gobiernos tan dis\u00edmiles como los de Porfirio D\u00edaz y \u00c1lvaro Obreg\u00f3n, el destierro del militar del lugar de los hombres ilustres entre los h\u00e9roes de la gesta de emancipaci\u00f3n.<\/h3>\r\n<figure id=\"attachment_20795\" aria-describedby=\"caption-attachment-20795\" style=\"width: 1000px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><img fetchpriority=\"high\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-20795 size-full\" src=\"http:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2024\/08\/BiC_53_028.jpg\" alt=\"\" width=\"1000\" height=\"624\" srcset=\"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2024\/08\/BiC_53_028.jpg 1000w, https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2024\/08\/BiC_53_028-300x187.jpg 300w, https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2024\/08\/BiC_53_028-768x479.jpg 768w\" sizes=\"(max-width: 1000px) 100vw, 1000px\" \/><figcaption id=\"caption-attachment-20795\" class=\"wp-caption-text\">CIF, Contingente militar desfilando durante los festejos del centenario, 27 de septiembre de 1921, inv. 121067, SINAFO. Secretar\u00eda de Cultura-INAH-MEX.<\/figcaption><\/figure>\r\n\r\n\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">El a\u00f1o 1921 determin\u00f3 el final de una de las m\u00e1s complicadas relaciones dentro de la historia patria: la de Agust\u00edn de Iturbide y los mexicanos. Si bien durante el siglo XIX su figura hist\u00f3rica hab\u00eda coexistido con la del resto de los h\u00e9roes nacionales \u2013Miguel Hidalgo, principalmente\u2013, ser\u00eda en las celebraciones que llevaron a cabo Porfirio D\u00edaz en 1910 y \u00c1lvaro Obreg\u00f3n en 1921 cuando se acabar\u00eda de desdibujar su protagonismo, para ser condenado definitivamente al destierro del pante\u00f3n nacional. No obstante, estos dos reg\u00edmenes tan desiguales buscaron su legitimaci\u00f3n pol\u00edtica a trav\u00e9s de conmemoraciones hist\u00f3ricas relacionadas con los centenarios de la independencia.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<h3 class=\"wp-block-heading\" style=\"text-align: center;\"><strong>El festejo del Centenario, 1910<\/strong><\/h3>\r\n\r\n\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">La organizaci\u00f3n y el dispendio que hizo en sus postrimer\u00edas el r\u00e9gimen porfirista representaron, por la cantidad de obras p\u00fablicas que se construyeron, un gran \u00e9xito. Hasta la actualidad, existe en la memoria hist\u00f3rica un recuerdo de lo fastuosas que fueron estas festividades. Annick Lamp\u00e9ri\u00e8re las ha comparado con las Exposiciones Universales de Par\u00eds de 1889, en las que se celebr\u00f3 el centenario de la revoluci\u00f3n francesa. Los festejos con que el gobierno de Porfirio D\u00edaz conmemorar\u00eda el a\u00f1o de 1910 fueron planeados por la Comisi\u00f3n Nacional del Centenario, creada en octubre de 1906, de cuyo cargo estuvo Manuel Torres, quien se acompa\u00f1\u00f3 por Gustavo F. Silva y Luis Castillo Led\u00f3n.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">Para la gala de tal efem\u00e9ride, se proyect\u00f3 la construcci\u00f3n de algunas edificaciones que a\u00fan forman parte de la imagen urbana de la ciudad de M\u00e9xico, como el manicomio de la Casta\u00f1eda y el Palacio de Lecumberri, as\u00ed como el inconcluso Palacio Legislativo en la Plaza de la Rep\u00fablica, cuya primera piedra fue colocada el 23 de septiembre de 1910. Adem\u00e1s, hubo sendas ceremonias en Palacio Nacional, como la recepci\u00f3n de los representantes internacionales, quienes manifestaron sus enhorabuenas al gobierno mexicano por medio de diversos obsequios, entre los que sobresale el uniforme del general Jos\u00e9 Mar\u00eda Morelos, entregado por la comitiva espa\u00f1ola.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">El 14 de septiembre tuvo lugar una gran procesi\u00f3n c\u00edvica, la cual cont\u00f3 con la asistencia de 20 000 personas e inici\u00f3 en la glorieta de Col\u00f3n para finalizar en la catedral, donde estaban las urnas con los restos de los h\u00e9roes de la independencia, colocadas ah\u00ed para ser homenajeadas. Sin embargo, el evento que mayor cantidad de gente reuni\u00f3 fue el desfile hist\u00f3rico, celebrado el 15 de septiembre como era costumbre y que tuvo cerca de 200 000 espectadores.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">All\u00ed fueron representadas las etapas de la historia de M\u00e9xico, desde el pasado prehisp\u00e1nico, la dominaci\u00f3n espa\u00f1ola y, fundamentalmente, la independencia, la que concentraba la principal atenci\u00f3n. Para ello, se construyeron varios carros aleg\u00f3ricos, con Miguel Hidalgo, Jos\u00e9 Mar\u00eda Morelos y Agust\u00edn de Iturbide como protagonistas, resaltando el \u00faltimo, ya que se realiz\u00f3 una representaci\u00f3n en vivo de la entrada del ej\u00e9rcito trigarante, donde adem\u00e1s figuraron exinsurgentes como Vicente Guerrero, Manuel Mier y Ter\u00e1n y Guadalupe Victoria. Seg\u00fan cuenta Genaro Garc\u00eda en la <em>Cr\u00f3nica oficial de las fiestas del primer centenario<\/em>, esta parte del desfile se llev\u00f3 el aplauso m\u00e1s nutrido.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">Esa misma noche celebraron la ceremonia del grito. Para ello, los edificios del centro de la ciudad fueron engalanados con una iluminaci\u00f3n que repet\u00eda las fechas de 1810-1910 y las palabras Paz, Progreso y Libertad. Adem\u00e1s, se hizo una gran recepci\u00f3n en el Palacio Nacional para todos los delegados extranjeros, quienes pudieron observar que, en el interior, hab\u00eda un catafalco con un \u00e1guila que representaba a la naci\u00f3n mexicana. Pero sin duda, el evento que m\u00e1s relevancia hist\u00f3rica tuvo para el r\u00e9gimen se realiz\u00f3 la ma\u00f1ana siguiente, cuando se inaugur\u00f3 la tan ansiada columna de la Independencia, encargada a Antonio Rivas Mercado, el arquitecto afrancesado favorito del r\u00e9gimen, y cuya construcci\u00f3n comenz\u00f3 desde el 2 de enero de 1901, es decir, casi una d\u00e9cada antes de la festividad. Un derrumbe en 1906 hab\u00eda obligado a replantear sus dimensiones y estructura, lo cual no impidi\u00f3 que fuera el atractivo principal de la ceremonia de aquel 16 de septiembre de 1910, cuando a sus pies estuvieron el presidente D\u00edaz y su Estado mayor entonando el himno nacional y escuchando el discurso patri\u00f3tico dedicado al cura Hidalgo por el poeta Salvador D\u00edaz Mir\u00f3n.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">Ahora bien, justo en esta celebraci\u00f3n puede notarse el olvido de la figura de Iturbide, ya que, si bien apareci\u00f3 de manera destacada en el desfile militar, no fue tomado en cuenta para aparecer como una de las figuras principales de la columna, pues se eligi\u00f3 a Morelos, Guerrero, Bravo y Mina para cubrir sus flancos, mientras que el lugar de honor se le otorg\u00f3 a Hidalgo. Debemos recordar que durante muchos a\u00f1os el t\u00edtulo de paternidad de la patria lo hab\u00edan compartido ambos, pero que fue a partir de este momento cuando el segundo tom\u00f3 la delantera. Adem\u00e1s, los restos del consumador no fueron colocados junto con los de los otros personajes en el mausoleo del monumento, sino que se mantuvieron en la catedral metropolitana, donde se encontraban desde 1838, s\u00f3lo haci\u00e9ndose menci\u00f3n de su nombre en uno de los aros que adornan el exterior de la columna.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<div class=\"wp-block-image\">\r\n<figure class=\"aligncenter\">\r\n<figcaption>\r\n<figure id=\"attachment_20794\" aria-describedby=\"caption-attachment-20794\" style=\"width: 1000px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><img decoding=\"async\" class=\"wp-image-20794 size-full\" src=\"http:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2024\/08\/BiC_53_027.jpg\" alt=\"\" width=\"1000\" height=\"618\" srcset=\"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2024\/08\/BiC_53_027.jpg 1000w, https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2024\/08\/BiC_53_027-300x185.jpg 300w, https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2024\/08\/BiC_53_027-768x475.jpg 768w\" sizes=\"(max-width: 1000px) 100vw, 1000px\" \/><figcaption id=\"caption-attachment-20794\" class=\"wp-caption-text\">CIF, Militares a caballo desfilan durante la celebraci\u00f3n del centenario, 27 de septiembre de 1921, inv. 121065, SINAFO. Secretar\u00eda de Cultura-INAH-MEX.<\/figcaption><\/figure>\r\n<\/figcaption>\r\n<\/figure>\r\n<\/div>\r\n\r\n\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">A lo largo del mes patrio hubo m\u00e1s celebraciones, incluidas una ceremonia a Josefa Ortiz de Dom\u00ednguez y otra m\u00e1s a Morelos, en San Crist\u00f3bal Ecatepec, donde se devel\u00f3 una estatua en su honor, pero no se plane\u00f3 nada para el d\u00eda 27 de septiembre o alg\u00fan acto en honor a Iturbide, salvo algunas menciones en las repetidas oraciones patri\u00f3ticas. No obstante, si bien el consumador aparece como un personaje m\u00e1s, y no en un lugar protag\u00f3nico, al menos fue considerado dentro de los h\u00e9roes de la independencia. Incluso, la obra historiogr\u00e1fica que fue premiada y publicada en el marco del festejo, a cargo de Francisco Bulnes, <em>La independencia de M\u00e9xico: Hidalgo-Iturbide<\/em>, lo reivindic\u00f3 al destacar su habilidad pol\u00edtica y sus medios no violentos para terminar el largo y desgastante proceso de la lucha armada. Por medio del Plan de Iguala, dice Bulnes, Iturbide hab\u00eda comenzado una obra de la paz, oscurecida por la anarqu\u00eda del siglo XIX, pero que al fin el r\u00e9gimen porfirista logr\u00f3 dar a la naci\u00f3n mexicana. Esta obra fue publicada en el mismo a\u00f1o de 1910.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<h3 class=\"wp-block-heading\" style=\"text-align: center;\"><strong>El festejo de la posrevoluci\u00f3n, 1921<\/strong><\/h3>\r\n\r\n\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">El festejo del primer centenario de la consumaci\u00f3n de la independencia en 1921 dist\u00f3 mucho del que se llev\u00f3 a cabo una d\u00e9cada atr\u00e1s, principalmente por dos cuestiones: la primera fue que, despu\u00e9s del conflicto armado, la econom\u00eda mexicana sufr\u00eda una profunda crisis que los gobiernos posrevolucionarios de Venustiano Carranza, \u00c1lvaro Obreg\u00f3n y sus sucesores debieron enfrentar, a diferencia del r\u00e9gimen porfirista, el cual hab\u00eda gozado de la salud econ\u00f3mica que le permiti\u00f3 destinar grandes sumas a la conmemoraci\u00f3n de 1910. La segunda fue que en esta ocasi\u00f3n la conmemoraci\u00f3n corri\u00f3 a cargo de un gobierno cuyo perfil apenas comenzaba a definirse, pero que pretend\u00eda distinguirse por su rechazo a lo que podr\u00edamos llamar antiguo r\u00e9gimen (el porfirista, por supuesto) y por su intento desesperado de fundar una nueva idea de naci\u00f3n, la revolucionaria.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">Adem\u00e1s, el r\u00e9gimen de Obreg\u00f3n rechazaba todo lo que no se ajustara a su visi\u00f3n revolucionaria del M\u00e9xico en construcci\u00f3n, condenando fuertemente al catolicismo, relacionado siempre con los grupos conservadores, enemigos ac\u00e9rrimos de la lucha revolucionaria. Ahora bien, si se toman en cuenta las viejas interpretaciones sobre la consumaci\u00f3n, se observa que el Plan de Iguala y el propio Iturbide eran considerados como reaccionarios, conservadores y contrarrevolucionarios, opuestos a todo progreso y defensores de los privilegios corporativos, por lo que es natural que en t\u00e9rminos generales la figura protag\u00f3nica del consumador de la independencia fuera rechazada, no obstante que eran sus acciones las que se celebraban.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">Esto puso en un predicamento al gobierno obregonista, el cual se encontr\u00f3 entre la espada y la pared, pues no podr\u00eda honrar al personaje que los cat\u00f3licos ensalzaban como padre de la patria mexicana. Y es que este centenario representaba una oportunidad impostergable para que la Iglesia se adue\u00f1ara de las interpretaciones alrededor del proceso de independencia, como bien ha se\u00f1alado el historiador Francisco Tapia, y precisamente era lo mismo que pretend\u00edan el presidente y la comisi\u00f3n oficial de las festividades.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">Por otro lado, Obreg\u00f3n se hab\u00eda colocado la banda presidencial apenas en diciembre de 1920, y quiz\u00e1 por ello el festejo tuvo un car\u00e1cter m\u00e1s improvisado que el del porfiriato; sin embargo, pronto se comenzar\u00eda a notar que en esta ocasi\u00f3n habr\u00eda un car\u00e1cter mucho m\u00e1s popular que pudiera dejar en claro que la paz hab\u00eda llegado y el nuevo orden estaba establecido. No obstante, la elite capitalina no estuvo del todo ausente, pues se manifest\u00f3 por medio de bailes, cocteles y dem\u00e1s divertimentos a la vieja usanza, que eran una costumbre de la aristocracia, sum\u00e1ndose as\u00ed a los intentos del sector cat\u00f3lico por hacer oposici\u00f3n al gobierno. Ten\u00edan adem\u00e1s en com\u00fan el resaltar el nombre y los simbolismos de Iturbide, tratando de emular la imagen imperial de esa <em>corte de ilusos<\/em> que fue el primer imperio mexicano, retomando la frase de la escritora Rosa Beltr\u00e1n.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">Las acciones y vida de Iturbide fueron reivindicadas por el jalisciense Juan de Dios Robledo, quien result\u00f3 ganador en un concurso al que convocaron los peri\u00f3dicos <em>El Universal <\/em>y <em>Exc\u00e9lsior<\/em>. Por su parte, el gobierno nombr\u00f3 una comisi\u00f3n de los festejos encabezada por el escritor Mart\u00edn Luis Guzm\u00e1n, con la consigna de que fuera al pueblo a quien se reconociera y el principal part\u00edcipe de las conmemoraciones. Una clara contradicci\u00f3n de la que resultaron dos distintos festejos en el marco del a\u00f1o de 1921.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">El gobierno obregonista busc\u00f3 aprovechar la coyuntura para llevar a cabo mejoras urbanas en la capital, pues muchas calles y espacios p\u00fablicos recibieron un remozamiento notable en su apariencia. Tambi\u00e9n se organizaron bailes populares, que distaban mucho de los que hicieron los miembros de la elite, ya que aqu\u00ed las clases m\u00e1s bajas de la poblaci\u00f3n capitalina tuvieron cabida. No obstante, algunos eventos s\u00ed ligaron a la aristocracia con el gobierno, como la \u201ctemporada oper\u00edstica del centenario\u201d, patrocinada por las autoridades y cont\u00f3 con artistas de talla internacional, quiz\u00e1 con el objetivo de no quedar al margen de las pretensiones de los sectores adinerados. Se levant\u00f3 adem\u00e1s la restricci\u00f3n a las corridas de toros y de alguna manera fue limitada la participaci\u00f3n del pueblo por el car\u00e1cter elitista de los eventos, como la corrida de Covadonga, a la que el presidente Obreg\u00f3n asisti\u00f3 con su esposa Mar\u00eda Tapia.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">La Iglesia se hizo presente por medio de una \u201cCarta pastoral colectiva con motivo del centenario de la consumaci\u00f3n de la independencia nacional\u201d, en la cual critic\u00f3 la exclusi\u00f3n en los festejos gubernamentales de una de las garant\u00edas trigarantes: la religi\u00f3n. Resaltaba la figura de Iturbide, quien hab\u00eda logrado la independencia sin sangre ni violencia, toda vez que comparaba el inicio del movimiento del cura Miguel Hidalgo con la situaci\u00f3n ca\u00f3tica del pa\u00eds en esos momentos. Y, en un intento de llevar a cabo una \u201ccristiana celebraci\u00f3n\u201d, invit\u00f3 a realizar misas de acci\u00f3n de gracias desde mediados desde agosto hasta el 27 de septiembre, que el d\u00eda anterior se rezara el rosario y se hicieran solemnes funerales al caudillo Iturbide. El d\u00eda 27 habr\u00eda una misa en su honor, ya que adem\u00e1s se trataba de su cumplea\u00f1os, que terminar\u00eda con un <em>Te Deum<\/em> en la catedral metropolitana, lugar donde hab\u00eda sido coronado emperador. El mismo ceremonial se llev\u00f3 a cabo en el templo de La Profesa.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">Resulta notable lo hecho en Michoac\u00e1n, donde hubo una serie de festividades, como la de Ecuandureo, donde se puso en escena el drama \u201cEl m\u00e1rtir de Padilla\u201d, en el sal\u00f3n \u201cAgust\u00edn de Iturbide\u201d, o el que tuvo lugar en la capital del estado, en el cual se ilumin\u00f3 la catedral. Pero sobre todo resaltan los eventos realizados en el mes de diciembre en la misma ciudad, y el d\u00eda 16 se visit\u00f3 solemnemente la casa del consumador, se hizo una corrida de toros en su honor y se hicieron declamaciones, interpretaron piezas musicales y se cant\u00f3 el himno nacional, en el que se incluyeron las estrofas que refieren al consumador de la independencia.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">El car\u00e1cter conservador e incluso hispanista de las celebraciones eclesi\u00e1sticas qued\u00f3 manifiesto en actos como la misa realizada en la iglesia de Santo Domingo, en la cual tambi\u00e9n hizo acto de presencia la esposa del presidente Obreg\u00f3n. Digna de resaltar fue la ceremonia en la cual se coron\u00f3 a una dama de alta sociedad, empleando la diadema de la emperatriz Carlota y como trono un sill\u00f3n que perteneci\u00f3 a Hern\u00e1n Cort\u00e9s. Con estos ejemplos se hizo patente la atenci\u00f3n prestada a la figura de Agust\u00edn de Iturbide como emperador, por encima incluso de la faceta como consumador. Es de notarse que las tres garant\u00edas fueron izadas por igual, ya que los grupos conservadores representaban a la religi\u00f3n cat\u00f3lica, mientras que la independencia era el motivo de la celebraci\u00f3n, en tanto que la uni\u00f3n se manifest\u00f3 con la presencia del sector espa\u00f1ol.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">La otra cara de la moneda fueron los actos c\u00edvicos que orquest\u00f3 el gobierno posrevolucionario, en el intento de tomar la batuta de la conmemoraci\u00f3n, as\u00ed como de imponer sus intenciones pol\u00edticas. A diferencia de lo hecho por D\u00edaz, esta celebraci\u00f3n se ci\u00f1\u00f3 a un d\u00eda espec\u00edfico, el 27 de septiembre, luego de que en la v\u00edspera se recibiera al cuerpo diplom\u00e1tico en Palacio Nacional, acto complementado por una visita a Teotihuacan en compa\u00f1\u00eda del arque\u00f3logo Manuel Gamio, una fiesta de flores en Xochimilco y la inauguraci\u00f3n de espacios p\u00fablicos como el parque Espa\u00f1a. Otros eventos fueron los discursos patri\u00f3ticos organizados por <em>Exc\u00e9lsior<\/em>, en los que participaron algunos miembros de la Academia Mexicana de la Historia y la ceremonia dedicada a los h\u00e9roes el 16 de septiembre, antes del homenaje a la bandera del ej\u00e9rcito trigarante en el Hip\u00f3dromo de la Condesa, donde se resalt\u00f3 que tal ej\u00e9rcito era antecedente del existente en esos momentos.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">Pero sin duda el acto que m\u00e1s llam\u00f3 la atenci\u00f3n fue el desfile aleg\u00f3rico, el se\u00f1alado 27 de septiembre, que fue seguido por una cabalgata militar en la cual adem\u00e1s hubo acrobacias a\u00e9reas. Por indicaci\u00f3n de un general de apellido Garza, a quien correspondi\u00f3 la log\u00edstica del evento, se plane\u00f3 que el acto marcial se llevara a cabo con el mismo n\u00famero de efectivos con que lo hizo Iturbide, as\u00ed como la ruta que se sigui\u00f3 en 1821. Por la noche, los edificios del primer cuadro de la ciudad presentaron una imponente iluminaci\u00f3n presenciada por muchas personas, cumpli\u00e9ndose el objetivo de que el festejo fuera popular. No obstante, debe se\u00f1alarse que la figura central de la conmemoraci\u00f3n fue la libertad de la patria, y no el dirigente trigarante. De hecho, y en forma totalmente contradictoria con la festividad, algunos dirigentes revolucionarios hicieron lo que estaba en sus manos para ensombrecer su celebraci\u00f3n.<\/p>\r\n<figure id=\"attachment_20793\" aria-describedby=\"caption-attachment-20793\" style=\"width: 1000px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-20793 size-full\" src=\"http:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2024\/08\/BiC_53_026.jpg\" alt=\"\" width=\"1000\" height=\"628\" srcset=\"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2024\/08\/BiC_53_026.jpg 1000w, https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2024\/08\/BiC_53_026-300x188.jpg 300w, https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2024\/08\/BiC_53_026-768x482.jpg 768w\" sizes=\"(max-width: 1000px) 100vw, 1000px\" \/><figcaption id=\"caption-attachment-20793\" class=\"wp-caption-text\">CIF, Artiller\u00eda desfila durante la celebraci\u00f3n del centenario, 27 de septiembre de 1921, inv. 121066, SINAFO. Secretar\u00eda de Cultura-INAH-MEX.<\/figcaption><\/figure>\r\n\r\n\r\n\r\n<h3 class=\"wp-block-heading\" style=\"text-align: center;\"><strong>De libertador ilustre a traidor de la patria<\/strong><\/h3>\r\n\r\n\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">En efecto, d\u00edas antes del festejo, un grupo de diputados, encabezado por Octavio Paz (abuelo del poeta) y el revolucionario Antonio D\u00edaz Soto y Gama, presentaron la iniciativa de retirar el nombre de Iturbide de la galer\u00eda de los hombres ilustres del recinto parlamentario. Llam\u00e1ndolo traidor y reaccionario, al tiempo que tildaban al proceso que dirigi\u00f3 como una \u201cgrotesca supercher\u00eda\u201d, se\u00f1alaron que, como revolucionarios y mexicanos, ten\u00edan el compromiso de imponer el nombre de Vicente Guerrero como el consumador de la independencia, por ser un \u201cprecursor del agrarismo\u201d. As\u00ed, el 7 de octubre, luego de acalorados debates y una votaci\u00f3n cerrada, se decidi\u00f3 retirar \u201cel odioso nombre\u201d de Iturbide, el cual fue sustituido por el de Belisario Dom\u00ednguez.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">Un ejemplo de la polarizaci\u00f3n fue que, a ra\u00edz de la conferencia impartida por Antonio Ramos Pedrueza en la Escuela Nacional Preparatoria el 13 de agosto, en la que el historiador rescat\u00f3 la figura del fallido emperador y del Plan de Iguala, el rector de la Universidad Nacional, Jos\u00e9 Vasconcelos, orden\u00f3 su cese como profesor de jurisprudencia. Sin embargo, siguiendo con las contradicciones, el gobierno de Obreg\u00f3n permiti\u00f3 la publicaci\u00f3n, a trav\u00e9s del Museo Nacional, de dos obras hist\u00f3ricas donde Iturbide era reivindicado como protagonista de la gesta independentista: la de Pedro Romero de Terreros titulada <em>La corte de Agust\u00edn I.<\/em>, en 1921, y la de Rafael Heli\u00f3doro Valle, <em>C\u00f3mo era Iturbide<\/em>, aparecida ya en 1922.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">Como ha podido observarse, la figura y el \u201codioso nombre\u201d de Agust\u00edn de Iturbide representaron para los gobiernos de Porfirio D\u00edaz y \u00c1lvaro Obreg\u00f3n, tan distintos uno del otro, un elemento inc\u00f3modo, que, si bien no pudieron negar, lo soslayaron en los actos protocolarios de los festejos centenarios que cada uno organiz\u00f3.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">En 1910, el r\u00e9gimen porfirista lo incluy\u00f3 en el desfile militar, pero s\u00f3lo como uno m\u00e1s dentro de la presentaci\u00f3n de los h\u00e9roes nacionales. Sobresale, no obstante, que el personaje fuera reivindicado por la obra premiada por el propio gobierno, a cargo de Francisco Bulnes, donde sus acciones pac\u00edficas y conciliadoras sirvieron como un llamado a los agitados pobladores de su tiempo, m\u00e1s que como una leg\u00edtima remembranza hist\u00f3rica.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">Por su parte, en 1921 el reci\u00e9n establecido gobierno revolucionario de Obreg\u00f3n tuvo una tarea aparentemente parad\u00f3jica; celebrar la consumaci\u00f3n de la independencia, pero a la vez ignorar a su promotor, por verlo como agente reaccionario, conservador y mocho.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">Muchos problemas se presentaron a estos gobiernos con estos festejos; por ejemplo el aprovechamiento que hizo el sector cat\u00f3lico en 1921, ya que, si las autoridades no quisieron nombrar a Iturbide como figura protag\u00f3nica m\u00e1s que con el desfile del 27 de septiembre, la Iglesia lo ensalz\u00f3 hasta el cansancio, consider\u00e1ndolo como padre de la patria y animador de las tres garant\u00edas, para ella a\u00fan vigentes, permiti\u00e9ndole adem\u00e1s mostrar sus empat\u00edas por lo hispano y los gobiernos mon\u00e1rquicos. Era complejo para estos gobiernos, presuntamente republicanos y democr\u00e1ticos, considerar como h\u00e9roe a un personaje tan complejo, poco estudiado y menos entendido, que adem\u00e1s era recordado por las razones equivocadas: ser l\u00edder de un pronunciamiento asumido como reaccionario y conservador, as\u00ed como haberse convertido en emperador. Poco se le recordaba como libertador, promotor del Plan de Iguala o dirigente del ej\u00e9rcito de las tres garant\u00edas.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">El papel que desempe\u00f1aron la figura y la memoria hist\u00f3rica de Iturbide en los centenarios de 1910 y 1921 nos sirve como una muestra del dif\u00edcil manejo que ha existido alrededor del personaje. Nos recuerda que las celebraciones de este tipo son antes que nada pol\u00edticas y, a veces, la idea que se da de los actores de la historia no es sino una respuesta a intereses y sectores determinados, como los diputados de la XXIX Legislatura, quienes tomaron la decisi\u00f3n del destierro de su sede de un hombre (un nombre) que, m\u00e1s que h\u00e9roe o villano, fue un actor fundamental del proceso de emancipaci\u00f3n mexicana.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">Otros 100 a\u00f1os transcurrieron y poco se habl\u00f3 de Iturbide en 2010, como tampoco en 2021. Los dirigentes pol\u00edticos siguen pareci\u00e9ndose a los diputados Paz y Soto y Gama, asumi\u00e9ndose como jueces y verdugos de la historia patria.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<h3 class=\"wp-block-heading\"><strong>PARA SABER M\u00c1S:<\/strong><\/h3>\r\n\r\n\r\n\r\n<ul class=\"wp-block-list\">\r\n<li>D\u00edaz y De Ovando, Clementina, \u201cLas fiestas del \u2018A\u00f1o del Centenario\u2019: 1921\u201d, <em>M\u00e9xico: independencia y soberan\u00eda<\/em>, M\u00e9xico, Archivo General de la Naci\u00f3n, 1996, pp. 103-187.<\/li>\r\n<li>Guedea, Virginia, \u201cLa historia de los centenarios de la independencia, 1910, 1921\u201d en Virginia Guedea (comp.), <em>Asedio a los centenarios (1910-1921)<\/em>, M\u00e9xico, Fondo de Cultura Econ\u00f3mica, 2009, pp. 21-107.<\/li>\r\n<li>Lamp\u00e9ri\u00c8re, Annick, \u201cLos dos centenarios de la Independencia mexicana (1910-1921): de la historia patria a la antropolog\u00eda cultural\u201d, <em>Historia Mexicana<\/em>, 1995.<\/li>\r\n<li>Tapia, Francisco Javier, \u201cLos festejos del primer centenario de la consumaci\u00f3n de la independencia, nuevo impulso para el catolicismo social\u201d, <em>Tzintzun. Revista de Estudios Hist\u00f3ricos<\/em>, 2010.<\/li>\r\n<\/ul>\r\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Joaqu\u00edn E. Espinosa AguirreDoctorado en Historia Universidad Michoacana de San Nicol\u00e1s de Hidalgo En revista BiCentenario. El ayer y hoy de M\u00e9xico, n\u00fam. 53. Durante muchos a\u00f1os el t\u00edtulo de paternidad de la patria lo hab\u00edan compartido Hidalgo e Iturbide. Pero en los festejos por el centenario del proceso de independencia de 1910 y 1921 se consum\u00f3, en gobiernos tan dis\u00edmiles como los de Porfirio D\u00edaz y \u00c1lvaro Obreg\u00f3n, el destierro del militar del lugar de los hombres ilustres entre los h\u00e9roes de la gesta de emancipaci\u00f3n. El a\u00f1o 1921 determin\u00f3 el final de una de las m\u00e1s complicadas relaciones dentro de la historia patria: la de Agust\u00edn de Iturbide y los mexicanos. Si bien durante el siglo XIX su figura hist\u00f3rica hab\u00eda coexistido con la del resto de los h\u00e9roes nacionales \u2013Miguel Hidalgo, principalmente\u2013, ser\u00eda en las celebraciones que llevaron a cabo Porfirio D\u00edaz en 1910 y \u00c1lvaro Obreg\u00f3n<\/p>\n","protected":false},"author":14,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[21,2375],"tags":[159,2562,199,158,333,156],"class_list":{"0":"post-16185","1":"post","2":"type-post","3":"status-publish","4":"format-standard","6":"category-articulos","7":"category-bicentenario-53","8":"tag-alvaro-obregon","9":"tag-fiestas-patrias","10":"tag-independencia-de-mexico","11":"tag-iturbide","12":"tag-porfirio-diaz","13":"tag-siglo-xx"},"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/16185","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/14"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=16185"}],"version-history":[{"count":12,"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/16185\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":22622,"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/16185\/revisions\/22622"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=16185"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=16185"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=16185"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}