﻿{"id":16159,"date":"2021-08-19T18:01:27","date_gmt":"2021-08-19T23:01:27","guid":{"rendered":"http:\/\/revistabicentenario.com.mx\/?p=16159"},"modified":"2025-09-08T17:58:52","modified_gmt":"2025-09-08T23:58:52","slug":"tejiendo-la-independencia-el-proyecto-trigarante-de-1821","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/archivos\/tejiendo-la-independencia-el-proyecto-trigarante-de-1821\/","title":{"rendered":"Tejiendo la Independencia. El proyecto trigarante de 1821"},"content":{"rendered":"\r\n<p>Eduardo A. Orozco Pi\u00f1\u00f3n <br \/>Facultad de Filosof\u00eda y Letras &#8211; UNAM<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<h4 class=\"has-text-color has-vivid-red-color\"><span style=\"color: #800000;\"><strong>En revista <\/strong><em><strong>BiCentenario. El ayer y hoy de M\u00e9xico<\/strong><\/em><strong>, n\u00fam. 53.<\/strong><\/span><\/h4>\r\n<p><a href=\"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2025\/09\/BiC_53_02_Proyecto_Trigarante.pdf\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\"><img decoding=\"async\" class=\"aligncenter size-full wp-image-16736\" src=\"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2022\/12\/BotonPDF2-e1670355523220.png\" alt=\"\" width=\"87\" height=\"44\" \/><\/a><\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<h3 class=\"wp-block-heading\" style=\"text-align: justify;\">La promulgaci\u00f3n del acuerdo independentista del 24 de febrero de 1821 tiene detr\u00e1s una estrategia encabezada por Agust\u00edn de Iturbide, quien tres meses antes fuera enviado por el virrey a Acapulco a pacificar la zona. Iturbide busc\u00f3 apoyos militares en las provincias del centro del pa\u00eds para luego ocupar la capital, y aunque s\u00f3lo obtuvo la adhesi\u00f3n de Vicente Guerrero, ech\u00f3 a andar su proyecto pol\u00edtico de un imperio mexicano libre e independiente.<\/h3>\r\n<figure id=\"attachment_20809\" aria-describedby=\"caption-attachment-20809\" style=\"width: 1000px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><img fetchpriority=\"high\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-20809 size-full\" src=\"http:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2024\/08\/BiC_53_011.jpg\" alt=\"\" width=\"1000\" height=\"1000\" srcset=\"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2024\/08\/BiC_53_011.jpg 1000w, https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2024\/08\/BiC_53_011-50x50.jpg 50w, https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2024\/08\/BiC_53_011-300x300.jpg 300w, https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2024\/08\/BiC_53_011-768x768.jpg 768w\" sizes=\"(max-width: 1000px) 100vw, 1000px\" \/><figcaption id=\"caption-attachment-20809\" class=\"wp-caption-text\">Solemne y pac\u00edfica entrada del ej\u00e9rcito de las tres garant\u00edas en la capital de M\u00e9xico, el d\u00eda 27 de septiembre del memorable a\u00f1o de 1821, \u00f3leo sobre tela, ca. 1822, Museo Nacional de Historia. Secretar\u00eda de Cultura-INAH-MEX. Reproducci\u00f3n autorizada por el INAH.<\/figcaption><\/figure>\r\n<p><span style=\"text-align: justify;\">El periodo de consumaci\u00f3n de la independencia es uno de los m\u00e1s incomprendidos de la historia nacional. Los actores de este proceso, as\u00ed como sus motivaciones y objetivos, se nos presentan turbios, comparados con los personajes que iniciaron la gesta libertadora. Incluso, los or\u00edgenes de esta rebeli\u00f3n son pr\u00e1cticamente desconocidos por haber sido tergiversados al abordarse con prejuicios alejados de la comprensi\u00f3n hist\u00f3rica. Muchas veces a la trigarancia se la ha calificado, sin miramientos, de conservadora, reaccionaria y contrarrevolucionaria; por ello, conviene repensar, a 200 a\u00f1os de distancia, la coyuntura de 1821. Con ese objetivo, las siguientes l\u00edneas pretenden ofrecer un panorama general de la compleja, pero fascinante, \u00e9poca en que surgieron el Plan de Iguala y el ej\u00e9rcito de las tres garant\u00edas, para as\u00ed entender que el proyecto de independencia se concibi\u00f3 como respuesta a un mundo atl\u00e1ntico interconectado. De igual manera, se busca mostrar el impacto del proyecto pol\u00edtico del movimiento trigarante en la vida nacional, pues fue un parteaguas en la manera de hacer pol\u00edtica durante el siglo XIX.<\/span><\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<h3 class=\"wp-block-heading\" style=\"text-align: center;\"><strong>Espa\u00f1a en ambos hemisferios<\/strong><\/h3>\r\n\r\n\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">A partir de 1820, el mundo hisp\u00e1nico se vio sacudido en su centro por un v\u00e9rtigo revolucionario. El 1 de enero de aquel a\u00f1o en la localidad de Cabezas de San Juan, Sevilla, los comandantes Rafael de Riego y Antonio Quiroga se pronunciaron en contra del absolutismo de Fernando VII y a favor de la restauraci\u00f3n del r\u00e9gimen constitucional suprimido desde 1814. La rebeli\u00f3n se expandi\u00f3 gracias al apoyo de otras provincias espa\u00f1olas, alcanzando su objetivo en s\u00f3lo tres meses: las Cortes volvieron a sesionar en Madrid. El nuevo gobierno constitucional tuvo que hacer frente a las guerras de emancipaci\u00f3n que consum\u00edan al continente americano. Fue por ello que enfoc\u00f3 sus labores en ofrecer una legislaci\u00f3n supuestamente acorde con las demandas americanas para, por la v\u00eda pac\u00edfica y legal, acabar con las guerras civiles.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">Sin embargo, la radicalidad de las nuevas leyes provoc\u00f3 agitaci\u00f3n y descontento entre la poblaci\u00f3n de Nueva Espa\u00f1a, donde los decretos que suprimieron algunos privilegios eclesi\u00e1sticos fueron mal recibidos e interpretados como un atentado en contra de la \u201csanta religi\u00f3n\u201d. Adem\u00e1s, otras leyes encaminadas a establecer una sociedad m\u00e1s igualitaria, como la abolici\u00f3n de los fueros militares o el fin de la exenci\u00f3n de impuestos, encontraron la resistencia de las corporaciones afectadas. Ante el desalentador panorama, las Cortes convocaron a diputados americanos para discutir los problemas que aquejaban a sus respectivas regiones. Con entusiasmo se eligi\u00f3 a los representantes del \u201cnuevo mundo\u201d, pero la algarab\u00eda se desvaneci\u00f3 durante las sesiones legislativas, al hacerse patente que los prejuicios de tres siglos de dominio colonial impedir\u00edan a los americanos contar siquiera con una representaci\u00f3n proporcional a la europea. Manuel G\u00f3mez Pedraza, uno de los diputados electos, expres\u00f3 desde Madrid que \u201clos liberales de la pen\u00ednsula lo eran para s\u00ed, y no para los americanos\u201d. Ante la inutilidad de las Cortes, este diputado dej\u00f3 de asistir a las sesiones.<\/p>\r\n<figure id=\"attachment_20805\" aria-describedby=\"caption-attachment-20805\" style=\"width: 784px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><img decoding=\"async\" class=\"wp-image-20805 size-full\" src=\"http:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2024\/08\/BiC_53_007.jpg\" alt=\"\" width=\"784\" height=\"1000\" srcset=\"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2024\/08\/BiC_53_007.jpg 784w, https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2024\/08\/BiC_53_007-235x300.jpg 235w, https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2024\/08\/BiC_53_007-768x980.jpg 768w\" sizes=\"(max-width: 784px) 100vw, 784px\" \/><figcaption id=\"caption-attachment-20805\" class=\"wp-caption-text\">Lecomte, El general Riego, litograf\u00eda, ca. 1820. \u00a9 The Trustees of the British Museum. Creative Commons.<\/figcaption><\/figure>\r\n\r\n\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">De todo esto se desprende que, para mediados de 1820, las autoridades y los sectores acaudalados de Nueva Espa\u00f1a recelaban del gobierno constitucional, cuyo proyecto era el de una profunda reforma pol\u00edtica. El descontento provoc\u00f3, supuestamente, la m\u00edtica \u201cconspiraci\u00f3n de La Profesa\u201d, donde se habr\u00eda planeado la independencia para mantener los privilegios previos al gobierno de las Cortes; sin embargo, dentro de la muy abundante documentaci\u00f3n de la \u00e9poca no existe indicio alguno que confirme o niegue tajantemente la existencia de dicha conspiraci\u00f3n, de lo cual se desprenden dos posibilidades: o nunca existieron dichas reuniones, o por ser exitosas no dejaron ning\u00fan rastro. Aunque es cierto que estos sectores, en su mayor\u00eda europeos, no gustaron del sistema liberal de la pen\u00ednsula porque debilit\u00f3 el poder que obtuvieron en los a\u00f1os del absolutismo, al presentarse la oportunidad apoyaron la separaci\u00f3n de ambos reinos. De lo que s\u00ed queda constancia es que durante 1820 todos los sectores sociales hablaban de la independencia. La idea ya no sonaba tan descabellada como en la d\u00e9cada anterior. Incluso entre la c\u00fapula militar del virreinato \u2013que hab\u00eda combatido durante diez a\u00f1os a las muy diversas insurgencias\u2013 se aceptaba que el debate sobre la \u201ccuesti\u00f3n americana\u201d ya no giraba en torno a si se deb\u00eda o no ser independiente, sino sobre la manera de c\u00f3mo realizar dicho proyecto. Conforme terminaba el a\u00f1o 1820, qued\u00f3 claro que las soluciones a los problemas americanos, como la todav\u00eda latente guerra civil, no pod\u00edan llegar de afuera, pues la metr\u00f3poli al otro lado del oc\u00e9ano poco entend\u00eda del \u201csentir nacional\u201d.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<h3 class=\"wp-block-heading\" style=\"text-align: center;\"><strong>Iguala y el Ej\u00e9rcito Trigarante<\/strong><\/h3>\r\n\r\n\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">En noviembre de 1820, el virrey Juan Ruiz de Apodaca, conde del Venadito, comision\u00f3 la pacificaci\u00f3n de la comandancia del sur y rumbo de Acapulco (hoy parte del estado de Guerrero) al coronel Agust\u00edn de Iturbide. En aquella zona continuaban operando las fuerzas insurgentes de Vicente Guerrero, Pedro Ascencio y otros jefes rebeldes. Desde entonces hasta febrero de 1821, el nuevo comandante combati\u00f3 contra ellos con resultados negativos en al menos cuatro ocasiones.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">Durante el mismo periodo, Iturbide redact\u00f3 lo que m\u00e1s tarde ser\u00eda conocido como el Plan de Iguala e intent\u00f3 establecer una red de c\u00f3mplices militares que dieran su apoyo al proyecto. G\u00f3mez Pedraza, en el <em>Manifiesto que dedica a sus compatriotas<\/em>, expres\u00f3 que Iturbide sali\u00f3 de la capital con una idea s\u00f3lida del plan de independencia, que \u00e9l mismo ayud\u00f3 a formar. El plan consist\u00eda en comprometer a las provincias de la \u201ccircunferencia al centro. Y que la ocupaci\u00f3n de la capital ser\u00eda el \u00faltimo paso.\u201d A la par, \u00e9l y otros diputados que deb\u00edan embarcarse a Madrid se pronunciar\u00edan a favor del movimiento creando un Congreso Nacional en Veracruz, lo cual no pudo realizarse por haberse descubierto la conjura.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">Iturbide intent\u00f3 atraer a los comandantes de las provincias circundantes a la ciudad de M\u00e9xico \u2013Nueva Galicia, Valladolid, Guanajuato, Quer\u00e9taro y Puebla\u2013, con la intenci\u00f3n de que llegado el momento todas las regiones se levantaran en armas al mismo tiempo, siguiendo as\u00ed los pasos de Rafael de Riego. En una carta del 25 de noviembre de 1820, invit\u00f3 a Pedro Celestino Negrete, subcomandante de las fuerzas de Guadalajara \u2013con quien ten\u00eda una relaci\u00f3n de amistad, forjada en los tiempos de la contrainsurgencia\u2013, a sumarse a un \u201cplan de pacificaci\u00f3n\u201d, pues se necesitaban jefes y oficiales favorablemente dispuestos para la tarea. Argument\u00f3 que su intenci\u00f3n era \u201cevitar el derramamiento de sangre de soldados y tambi\u00e9n la sangre de infortunadas personas\u201d. Negrete respondi\u00f3 a las invitaciones de Iturbide, que se alargaron hasta febrero de 1821, dese\u00e1ndole suerte y fortuna en los combates, sin rechazar, pero sin sumarse al movimiento.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">Iturbide tambi\u00e9n intent\u00f3, sin \u00e9xito, atraer al comandante de Nueva Galicia, Jos\u00e9 de la Cruz, uno de los militares con m\u00e1s prestigio en la \u00e9poca por haber combatido eficazmente a la insurgencia. Para ello, recurri\u00f3 a un interesante modelo discursivo, ya que, por un lado, se mostr\u00f3 amable, generoso y razonable, al afirmar que \u201csoy amigo de usted, amante verdadero de mi patria, hombre sin preocupaciones: no olvido que le he sido subordinado ni sus distinciones; soy agradecido\u201d y, por otro, no ocult\u00f3 la capacidad b\u00e9lica del nuevo ej\u00e9rcito que estaba organizando: \u201ccuento con dinero, con armas, con jefes; cuento con tropa reglada, con opini\u00f3n; cuento, finalmente, con cuanto se necesita en la guerra para la victoria\u201d.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">El 12 de febrero del mismo a\u00f1o, Iturbide escribi\u00f3 al comandante de Valladolid, Luis Quintanar, explicando que el virrey ya estaba enterado del plan y s\u00f3lo esperaba su aprobaci\u00f3n para comenzar las operaciones. Adem\u00e1s, expres\u00f3 que ya se contaba con \u201ctropas, armas y dinero, partido muy poderoso entre europeos y americanos, y muchos jefes excelentes\u201d. Quintanar, al igual que los anteriores comandantes, rechaz\u00f3 unirse al plan. No obstante, se sumar\u00eda a la trigarancia cuando el panorama militar fue m\u00e1s prometedor para los rebeldes. Por otro lado, Iturbide busc\u00f3 comprometer al coronel Anastasio Bustamante, quien se hallaba en la provincia de Guanajuato. Este militar se excus\u00f3 de participar alegando una mala salud y \u201ccorta vista\u201d, disculp\u00e1ndose por no poder seguirlo en sus \u201cgloriosas marchas y fatigas\u201d.<\/p>\r\n<figure id=\"attachment_20802\" aria-describedby=\"caption-attachment-20802\" style=\"width: 1000px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-20802\" src=\"http:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2024\/08\/BiC_53_004.jpg\" alt=\"\" width=\"1000\" height=\"684\" srcset=\"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2024\/08\/BiC_53_004.jpg 1000w, https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2024\/08\/BiC_53_004-300x205.jpg 300w, https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2024\/08\/BiC_53_004-768x525.jpg 768w\" sizes=\"(max-width: 1000px) 100vw, 1000px\" \/><figcaption id=\"caption-attachment-20802\" class=\"wp-caption-text\">An\u00f3nimo, Jura solemne de la Independencia en la Plaza Mayor de la Ciudad de M\u00e9xico, \u00f3leo sobre tela, ca. 1821, Museo Nacional de Historia. Secretar\u00eda de Cultura-INAH-MEX.<\/figcaption><\/figure>\r\n\r\n\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">A mediados de febrero se le remiti\u00f3 una carta a Domingo Estanislao Luaces, comandante militar de Quer\u00e9taro, para conseguir de \u00e9l armas, dinero y soldados, ya que sin su ayuda no podr\u00eda realizarse el plan. Para ganarse su apoyo, se le ofreci\u00f3 el mando de una divisi\u00f3n del nuevo ej\u00e9rcito, pero el comandante de Quer\u00e9taro rechaz\u00f3 unirse al proyecto. Otro contacto importante, tambi\u00e9n infructuoso, fue el teniente coronel Antonio Flon, de la provincia de Puebla. Iturbide expres\u00f3, en carta del 17 de febrero, que estaba pr\u00f3ximo a crearse un nuevo \u201cej\u00e9rcito de las tres garant\u00edas\u201d y que para elegir al primer jefe del mismo habr\u00edan de realizarse elecciones en las que Flon podr\u00eda resultar seleccionado, pues \u201caunque yo sea quien lo he formado, no aspiro a otra cosa que a la felicidad de nuestra Patria y servir gustoso a las \u00f3rdenes de cualquier individuo que merezca la mayor confianza de nuestros compa\u00f1eros de armas\u201d. Por \u00faltimo, el 23 de febrero, desde Cocula, envi\u00f3 una carta al Ayuntamiento de Acapulco donde asegur\u00f3 que todas las medidas para realizar el plan ya hab\u00edan sido tomadas y los intereses de mexicanos y europeos integrados y reconciliados: \u201ceste plan est\u00e1 terminado. Dios, la raz\u00f3n y la moral, tanto como la fuerza f\u00edsica est\u00e1n de nuestra parte. Para ustedes s\u00f3lo queda la tarea de rectificar la opini\u00f3n p\u00fablica\u201d.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">El Plan de Iguala fue promulgado un d\u00eda despu\u00e9s, en medio de condiciones poco favorables, pues ning\u00fan comandante de provincia hab\u00eda aceptado apoyarlo. Ante el pronunciamiento, el conde del Venadito respondi\u00f3 que deb\u00eda mantenerse la lealtad al rey y la Constituci\u00f3n y que cualquier otra medida ser\u00eda considerada como traici\u00f3n. Por su parte, Iturbide propuso dialogar sobre el proyecto: \u201csi yo le convenzo, Vuestra Excelencia lo ejecutar\u00e1 y yo me retirar\u00e9 gustos\u00edsimo al seno de mi familia, y si me convencen de equivocaci\u00f3n en mi juicio, desistir\u00e9 gustosamente de mi empresa\u201d. El virrey, por supuesto, rechaz\u00f3 la propuesta y moviliz\u00f3 a su ej\u00e9rcito para eliminar a los rebeldes.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">Por otra parte, Vicente Guerrero fue el \u00fanico militar de alto prestigio que se adhiri\u00f3, en un inicio, al plan de independencia. Desde enero de 1821, Iturbide busc\u00f3 contar con su apoyo, pues este jefe contaba con un considerable n\u00famero de tropas, unos 3 500 hombres. El 10 de enero Iturbide le expres\u00f3: \u201cUsted est\u00e1 en el caso de contribuir a ella [la felicidad del pa\u00eds] de un modo particular, y es cesando las hostilidades y sujet\u00e1ndose con las tropas de su cargo a las \u00f3rdenes del gobierno; en el concepto de que yo dejar\u00e9 a usted el mando de su fuerza y aun le proporcionar\u00e9 algunos auxilios para la subsistencia de ella.\u201d<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">Las negociaciones con Guerrero continuaron hasta el 9 de marzo, cuando el l\u00edder insurgente sugiri\u00f3 a Iturbide concretar una entrevista. El lugar de la reuni\u00f3n constituye otro de los mitos sobre la consumaci\u00f3n de la independencia, pues la documentaci\u00f3n no apoya la versi\u00f3n del abrazo de Acatempan, sino m\u00e1s bien de un encuentro en Teloloapan, donde Guerrero jur\u00f3 apoyar y sostener a las tres garant\u00edas: independencia, religi\u00f3n y uni\u00f3n.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<h3 class=\"wp-block-heading\" style=\"text-align: center;\"><strong>Proyecto pol\u00edtico <\/strong><\/h3>\r\n\r\n\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">El Plan de Iguala anunci\u00f3 la creaci\u00f3n de un imperio mexicano libre e independiente. La nueva naci\u00f3n habr\u00eda de ser gobernada por el monarca Fernando VII, a quien Iturbide le remiti\u00f3 el plan de independencia, esperando que aceptara gobernar \u201cen el centro de este imperio\u201d. No hay duda de que el proyecto iturbidista busc\u00f3 rescatar al rey espa\u00f1ol de la \u201ctiran\u00eda\u201d de las Cortes, pues al ej\u00e9rcito de las tres garant\u00edas se le conoci\u00f3 tambi\u00e9n como \u201cej\u00e9rcito restaurador\u201d. Las proclamas de la \u00e9poca no admiten error de interpretaci\u00f3n:<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\">\r\n<p style=\"text-align: justify;\">hasta ahora hab\u00e9is combatido denodada y ventajosamente por vuestro idolatrado e infortunado rey [\u2026] Fernando VII que est\u00e1 invitado y llamado al goce y posesi\u00f3n de este Imperio [\u2026] de este modo, soldados, tendr\u00e9is la [\u2026] gloria de haber<\/p>\r\n<p style=\"text-align: justify;\">la sagrada figura del Rey, que se hallaba despojada aun de algunas prerrogativas esenciales.<\/p>\r\n<cite><br \/><\/cite><\/blockquote>\r\n\r\n\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">El caso es an\u00e1logo al de Brasil, donde se refugi\u00f3 la familia real portuguesa en 1808, trasladando el centro de poder del imperio luso-brasile\u00f1o de Lisboa a R\u00edo de Janeiro.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">La interpretaci\u00f3n m\u00e1s conocida sobre el movimiento trigarante sugiere que este fue antiliberal y reaccionario, lo cual no es del todo correcto, ya que el propio Iturbide y sus generales se consideraban a s\u00ed mismos como poseedores de un \u201cesp\u00edritu liberal\u201d. En todo caso, el adjetivo m\u00e1s preciso para etiquetarlo ser\u00eda el de <em>antigaditano<\/em> \u2013t\u00e9rmino que engloba al gobierno de las Cortes, inicialmente instaladas en C\u00e1diz, en el periodo 1812-1814, y en Madrid de 1820 a 1823\u2013, pues Iturbide se pronunci\u00f3 en contra de la acci\u00f3n pol\u00edtica y legislativa de aquel r\u00e9gimen, ganando as\u00ed el apoyo de un sector privilegiado europeo. Un ejemplo de todo esto es que durante las primeras semanas de la rebeli\u00f3n predomin\u00f3, dentro de la trigarancia, una opini\u00f3n desfavorable sobre las Cortes y su Constituci\u00f3n, pues se dec\u00eda que \u201cofrece muchas ventajas sin otorgar ninguna\u201d. Este sentimiento llegaba incluso al descontento popular, como cuando tras la toma de Quer\u00e9taro en julio de 1821 el vecindario destruy\u00f3 una l\u00e1pida dedicada a la Constituci\u00f3n. No obstante, las expresiones contrarias a este c\u00f3digo legal se suavizaron conforme la rebeli\u00f3n avanz\u00f3 en sus logros \u2013a partir de julio de 1821 los trigarantes se mostraron a s\u00ed mismos como defensores del \u201corden constitucional\u201d\u2013, de manera que se transit\u00f3 de un rechazo tajante a una aceptaci\u00f3n de aquellos postulados que conven\u00edan a los \u201cintereses del pa\u00eds\u201d. Este tipo de contradicciones pueden explicarse como acciones encaminadas a sumar todas las posturas pol\u00edticas dentro del plan de independencia; as\u00ed, eran bienvenidos los detractores y tambi\u00e9n los partidarios de aquel estatuto.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">Ya durante la campa\u00f1a militar, en marzo de 1821, Iturbide public\u00f3 unas \u201cInstrucciones generales para los Comandantes de Divisi\u00f3n\u201d, cuyos tres primeros art\u00edculos muestran en qu\u00e9 consist\u00eda el proyecto pol\u00edtico trigarante. Deb\u00eda explicarse a los pueblos que el objetivo del movimiento era \u201cconservar la religi\u00f3n santa que profesamos, defender a nuestro rey constitucional, establecer y conservar la uni\u00f3n m\u00e1s estrecha entre americanos y europeos haciendo la independencia de este imperio\u201d. A los Ayuntamientos se les mencion\u00f3 \u201cque quedan en el mismo arreglo de la Constituci\u00f3n en todas sus partes hasta que las Cortes que se han de formar en este Imperio no determinen otra cosa\u201d. Adem\u00e1s, el ej\u00e9rcito deb\u00eda respetar las propiedades y tratar a los ciudadanos con moderaci\u00f3n y urbanidad.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">As\u00ed pues, las tres garant\u00edas que defend\u00eda el ej\u00e9rcito quedaron perfectamente delimitadas dentro del proyecto pol\u00edtico de Iturbide. El naciente imperio mexicano habr\u00eda de seguir unido a la pen\u00ednsula a trav\u00e9s de la figura del rey, que gobernar\u00eda ambos reinos, representando los intereses de los europeos residentes en Am\u00e9rica. La independencia estar\u00eda avalada por una nueva Constituci\u00f3n acorde con las necesidades del pa\u00eds, manifestando de este modo el sentir de americanos e insurgentes. El nuevo c\u00f3digo legal garantizar\u00eda, a su vez, mantener \u201cpura\u201d a la religi\u00f3n cat\u00f3lica, s\u00edmbolo de identidad a lo largo y ancho del mundo hisp\u00e1nico, con lo cual tambi\u00e9n se hizo valer, de nueva cuenta, la garant\u00eda de la uni\u00f3n.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">Finalmente, Iturbide busc\u00f3 una independencia o transici\u00f3n pol\u00edtica ordenada a trav\u00e9s de la aceptaci\u00f3n y aprobaci\u00f3n del plan por parte del conde del Venadito, con lo que pretend\u00eda desatar el nudo \u2013sin romperlo\u2212 que un\u00eda a las dos Espa\u00f1as. Sin embargo, la respuesta desaprobatoria de Ruiz de Apodaca provoc\u00f3 que el Ej\u00e9rcito Trigarante entrara en acci\u00f3n para sostener y defender la independencia de la Am\u00e9rica Septentrional, iniciando as\u00ed una nueva campa\u00f1a militar que habr\u00eda de extenderse a lo largo del reino durante los siguientes siete meses<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">A pesar de la violencia desencadenada a partir de marzo de 1821, las proclamas de los trigarantes expresaron siempre que la suya no era la \u201crevoluci\u00f3n tumultuosa\u201d de 1810, pues en esta ocasi\u00f3n se habr\u00edan de respetar las propiedades y las garant\u00edas individuales, aun de aquellos desafectos a la independencia. Esta moderaci\u00f3n les permiti\u00f3 ganarse el apoyo, sin muchas dificultades, de todos los sectores de la poblaci\u00f3n.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">Podemos, por tanto, concluir que Agust\u00edn de Iturbide encontr\u00f3 la f\u00f3rmula para consumar la independencia. A 200 a\u00f1os del suceso, conviene reinterpretarlo a la luz de la cr\u00edtica hist\u00f3rica, alejados de prejuicios y lugares comunes propios de la historia patria. Debe reconocerse que los a\u00f1os de 1820 y 1821 fueron fundamentales y fundacionales en la vida pol\u00edtica de M\u00e9xico, tanto o m\u00e1s como el inicio del movimiento independiente en 1810.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<h3 class=\"wp-block-heading\"><strong>PARA SABER M\u00c1S<\/strong><\/h3>\r\n\r\n\r\n\r\n<ul class=\"wp-block-list\">\r\n<li>Arenal Fenochio, Jaime del, <em>Un modo de ser libres. Independencia y Constituci\u00f3n en M\u00e9xico (1816-1822)<\/em>, M\u00e9xico, El Colegio de Michoac\u00e1n\/INEHRM, 2010.<\/li>\r\n<li>Baquer, Miguel Alonso, <em>El modelo espa\u00f1ol de pronunciamiento<\/em>, Madrid, Rialp, 1983.<\/li>\r\n<li>G\u00f3mez Pedraza, Manuel, <em>Manifiesto que Manuel G\u00f3mez Pedraza, ciudadano de la rep\u00fablica de M\u00e9jico, dedica a sus compatriotas; o sea una rese\u00f1a de su vida p\u00fablica<\/em>, Nueva Orleans, Benjam\u00edn Levy, 1831.<\/li>\r\n<li>Moreno Guti\u00e9rrez, Rodrigo, <em>La trigarancia. Fuerzas armadas en la consumaci\u00f3n de la independencia. Nueva Espa\u00f1a, 1820-1821<\/em>, M\u00e9xico, UNAM\/Fideicomiso Felipe Teixidor y Monserrat Alfau de Teixidor, 2016.<\/li>\r\n<\/ul>\r\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Eduardo A. Orozco Pi\u00f1\u00f3n Facultad de Filosof\u00eda y Letras &#8211; UNAM En revista BiCentenario. El ayer y hoy de M\u00e9xico, n\u00fam. 53. La promulgaci\u00f3n del acuerdo independentista del 24 de febrero de 1821 tiene detr\u00e1s una estrategia encabezada por Agust\u00edn de Iturbide, quien tres meses antes fuera enviado por el virrey a Acapulco a pacificar la zona. Iturbide busc\u00f3 apoyos militares en las provincias del centro del pa\u00eds para luego ocupar la capital, y aunque s\u00f3lo obtuvo la adhesi\u00f3n de Vicente Guerrero, ech\u00f3 a andar su proyecto pol\u00edtico de un imperio mexicano libre e independiente. El periodo de consumaci\u00f3n de la independencia es uno de los m\u00e1s incomprendidos de la historia nacional. Los actores de este proceso, as\u00ed como sus motivaciones y objetivos, se nos presentan turbios, comparados con los personajes que iniciaron la gesta libertadora. Incluso, los or\u00edgenes de esta rebeli\u00f3n son pr\u00e1cticamente desconocidos por haber sido tergiversados al<\/p>\n","protected":false},"author":8,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[21,2375],"tags":[2379,2377,2542,158,2269],"class_list":{"0":"post-16159","1":"post","2":"type-post","3":"status-publish","4":"format-standard","6":"category-articulos","7":"category-bicentenario-53","8":"tag-2379","9":"tag-consumacion-de-la-independencia","10":"tag-ejercito-trigarante","11":"tag-iturbide","12":"tag-siglo-xix"},"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/16159","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/8"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=16159"}],"version-history":[{"count":17,"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/16159\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":22617,"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/16159\/revisions\/22617"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=16159"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=16159"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=16159"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}