﻿{"id":16138,"date":"2021-07-16T20:30:36","date_gmt":"2021-07-17T01:30:36","guid":{"rendered":"http:\/\/revistabicentenario.com.mx\/?p=16138"},"modified":"2025-09-08T18:51:05","modified_gmt":"2025-09-09T00:51:05","slug":"una-dentista-pionera-en-el-medio-militar","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/archivos\/una-dentista-pionera-en-el-medio-militar\/","title":{"rendered":"Una dentista pionera en el medio militar"},"content":{"rendered":"\r\n<p>Mar\u00eda Eugenia Arias G\u00f3mez<br \/>Instituto Mora<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<h4 class=\"has-text-color\" style=\"color: #a30003;\"><span style=\"color: #800000;\"><strong>Revista\u00a0<\/strong><em><strong>BiCentenario. El ayer y hoy de M\u00e9xico<\/strong><\/em><strong>, n\u00fam. 52.<\/strong><\/span><\/h4>\r\n<p><a href=\"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2025\/09\/BiC_52_Entrevista_Dentista_pionera.pdf\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\"><img decoding=\"async\" class=\"aligncenter size-full wp-image-16736\" src=\"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2022\/12\/BotonPDF2-e1670355523220.png\" alt=\"\" width=\"87\" height=\"44\" \/><\/a><\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<h3 class=\"wp-block-heading\" style=\"text-align: justify;\">Estela Gracia Garc\u00eda y Mart\u00ednez fue la primera mujer ascendida a teniente coronel en el ej\u00e9rcito mexicano, y una adelantada de su \u00e9poca en la protecci\u00f3n bucal. Odont\u00f3loga, obten\u00eda su lugar con base en estudios, conocimiento y trabajo por encima de sus pares hombres, y aun as\u00ed padec\u00eda discriminaci\u00f3n y amenazas por ser mujer. El ej\u00e9rcito mexicano est\u00e1 compuesto por hombres virtuosos, pero con grandes defectos, dice en esta entrevista de 2015.<\/h3>\r\n\r\n\r\n\r\n<div class=\"wp-block-image\">\r\n<figure class=\"aligncenter is-resized\">\r\n<figcaption>\r\n<figure id=\"attachment_21589\" aria-describedby=\"caption-attachment-21589\" style=\"width: 1000px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><img fetchpriority=\"high\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-21589\" src=\"http:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2021\/07\/BiC_52_155-1.jpg\" alt=\"\" width=\"1000\" height=\"761\" srcset=\"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2021\/07\/BiC_52_155-1.jpg 1000w, https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2021\/07\/BiC_52_155-1-300x228.jpg 300w, https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2021\/07\/BiC_52_155-1-768x584.jpg 768w\" sizes=\"(max-width: 1000px) 100vw, 1000px\" \/><figcaption id=\"caption-attachment-21589\" class=\"wp-caption-text\">Teniente coronel cirujano dentista Estela Gracia-Garc\u00eda y Mart\u00ednez. Archivo fotogr\u00e1fico de la Comisi\u00f3n de Estudios Hist\u00f3ricos de la Escuela M\u00e9dico Militar.<\/figcaption><\/figure>\r\nTeniente coronel cirujano dentista Estela Gracia-Garc\u00eda y Mart\u00ednez. Archivo fotogr\u00e1fico de la Comisi\u00f3n de Estudios Hist\u00f3ricos de la Escuela M\u00e9dico Militar.<\/figcaption>\r\n<\/figure>\r\n<\/div>\r\n\r\n\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">Ser hija de uno de los dos fundadores y primer director de la Escuela M\u00e9dico Militar, adem\u00e1s de hermana y sobrina de egresados de esa instituci\u00f3n, motivaron a Estela Gracia Garc\u00eda y Mart\u00ednez a causar alta en el ej\u00e9rcito en 1947, despu\u00e9s de graduarse con menci\u00f3n honor\u00edfica en la Escuela Nacional de Odontolog\u00eda de la UNAM, una vez entregado el informe de su servicio social en Chalco. Sus padres, quienes curiosamente eran tocayos, fueron la farmac\u00e9utica Guadalupe Mart\u00ednez Barrag\u00e1n y el general m\u00e9dico cirujano Guadalupe Gracia Garc\u00eda Cumplido.<\/p>\r\n<figure id=\"attachment_21588\" aria-describedby=\"caption-attachment-21588\" style=\"width: 585px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><img decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-21588\" src=\"http:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2021\/07\/BiC_52_152.jpg\" alt=\"\" width=\"585\" height=\"1000\" srcset=\"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2021\/07\/BiC_52_152.jpg 585w, https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2021\/07\/BiC_52_152-176x300.jpg 176w\" sizes=\"(max-width: 585px) 100vw, 585px\" \/><figcaption id=\"caption-attachment-21588\" class=\"wp-caption-text\">Coronel m\u00e9dico cirujano Guadalupe Gracia-Garc\u00eda Cumplido. Archivo Fotogr\u00e1fico de la Comisi\u00f3n de Estudios Hist\u00f3ricos de la Escuela M\u00e9dico Militar.<\/figcaption><\/figure>\r\n\r\n\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">Nacida el 22 de abril de 1924 en el centro hist\u00f3rico de la ciudad de M\u00e9xico, donde estudi\u00f3 en escuelas oficiales y en la Nacional Preparatoria, Estelita, como la conoc\u00edan todos, siempre se destac\u00f3 en sus estudios. Hablaba franc\u00e9s, ingl\u00e9s y esperanto. En la ni\u00f1ez le encantaba nadar, patinar en ruedas, pasear en bici y comprar juguetes para su casa de mu\u00f1ecas. Conforme iba creciendo, le ayudaba a Plinio, su \u00fanico hermano, en las reparaciones en la casa, as\u00ed aprendi\u00f3 nociones, \u201cpeque\u00f1os detalles\u201d, de plomer\u00eda, carpinter\u00eda y electricidad. Con \u00e9l disfrutaba ir a los bailes de la Escuela M\u00e9dico Militar. Se hizo coleccionista de timbres postales y monedas de M\u00e9xico y de otros pa\u00edses, y adquiri\u00f3 un esp\u00edritu de viajera que la llev\u00f3 por las capitales de los estados y pueblos mexicanos, y otros lugares de Am\u00e9rica, Europa y Asia.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">En el medio castrense no recibi\u00f3 instrucci\u00f3n; compr\u00f3 los reglamentos militares y se prepar\u00f3 por su cuenta. Fue asignada a la sala de Exodoncia y Cirug\u00eda Bucal del Hospital Central Militar. Tras tomar el curso de Odontolog\u00eda Infantil en la Escuela de Graduados de la UNAM, se le comision\u00f3 para atender a ni\u00f1os y ni\u00f1as derechohabientes dentro del nosocomio militar. Luego, en distintos momentos, prest\u00f3 servicios en la Fuerza A\u00e9rea Mexicana. Adem\u00e1s de ser estudiante pionera en el \u00e1rea de especializaci\u00f3n en la Cl\u00ednica Dental Infantil, aport\u00f3 la aplicaci\u00f3n de fluoruro de sodio como preventivo contra la caries dental, la cual se adopt\u00f3 en los centros de salud del pa\u00eds. En 1979 se retir\u00f3 del ej\u00e9rcito con el grado de teniente coronel cirujano dentista, siendo la primera mujer mexicana que alcanz\u00f3 este nivel. Buena parte de su carrera profesional la desempe\u00f1\u00f3 en el Hospital Central Militar, donde muri\u00f3 de un mal cardiaco el 6 de septiembre de 2015.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">Poco a poco la conoc\u00ed, cuando asistimos a las reuniones de la Comisi\u00f3n de Estudios Hist\u00f3ricos de la Escuela M\u00e9dico Militar, en la cual, entre otros, ella y su hermano fueron pioneros. Estela nunca se cas\u00f3. Era bajita de estatura, muy valiente, generosa y simp\u00e1tica; de tendencia ideol\u00f3gica izquierdista; r\u00edgida de car\u00e1cter, sobre todo al hacer las cuentas del dinero y al escribir. Perteneci\u00f3, adem\u00e1s de la comisi\u00f3n, a varias asociaciones m\u00e9dicas y culturales. Destac\u00f3 como autora de art\u00edculos sobre odontolog\u00eda, as\u00ed como textos hist\u00f3ricos; de libros en torno a la historia de la Escuela M\u00e9dico Militar, algo que parece l\u00f3gico por la influencia de su padre, quien fue historiador emp\u00edrico, adem\u00e1s de m\u00e9dico y militar.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">El 7 de marzo de 2015 la entrevist\u00e9, ten\u00eda 91 a\u00f1os, y pocos meses despu\u00e9s fallecer\u00eda. En fragmentos que aqu\u00ed comparto, Estelita recuerda aprendizajes y experiencias en el medio militar, algunos bastante desagradables por el simple hecho de ser mujer. Menciona sus actividades, aportaciones, ascensos militares y reconocimientos. Sent\u00eda un cari\u00f1o muy especial hacia la Escuela M\u00e9dico Militar y consideraba que como odont\u00f3loga militar mexicana fue \u201cmuy bien preparada\u201d.<\/p>\r\n\r\n\r\n<hr class=\"wp-block-separator\" \/>\r\n\r\n\r\n<h3 class=\"wp-block-heading\" style=\"text-align: center;\">\u201cMe festejaron con un arresto en el a\u00f1o de las mujeres\u201d<\/h3>\r\n\r\n\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">Desde que yo estaba en la Escuela de Odontolog\u00eda, una de mis clases predilectas era la odontolog\u00eda infantil, sobre la cual tuve la oportunidad de hacer un curso de posgrado en la Escuela de Graduados de la UNAM. Cuando regres\u00e9 al Hospital Militar, despu\u00e9s de aquel curso, me comisionaron naturalmente para que atendiera a los ni\u00f1os. Atend\u00eda a los de consulta externa, consulta interna y a los de la guarder\u00eda en un local improvisado. En la sala de exodoncia hab\u00eda tres sillones, entonces me dejaron uno.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">Estuve en la Escuela de Adiestramiento Sanitario, que estaba por all\u00e1 por la Normal, y atendiendo ah\u00ed \u00fanicamente a ni\u00f1os, y ac\u00e1 en el Hospital, pues tuve oportunidad de poner en pr\u00e1ctica la aplicaci\u00f3n t\u00f3pica de cloruro de sodio, que es para evitar hasta cierto punto la frecuencia de la caries. Hice un trabajo relacionado al mismo y lo present\u00e9 en un congreso de odontolog\u00eda militar; tambi\u00e9n otro en el que propon\u00eda que, a todos los ni\u00f1os, al entrar a la primaria, as\u00ed como se les exige el certificado de vacunaciones, se les exigiera un certificado de aplicaci\u00f3n t\u00f3pica de cloruro de sodio; eso fue en 1950. Pero apenas se aplic\u00f3 20 a\u00f1os despu\u00e9s de que lo propuse. Me felicit\u00f3 el jefe dental en Salubridad y el director del Colegio de Dentistas. En el Hospital Militar tom\u00e9 un curso sobre t\u00e9cnica abrasiva, pero nunca prosper\u00f3; nos dieron un curso de prostodoncia, es decir hacer pr\u00f3tesis dentales; tom\u00e9 un curso de hipnosis m\u00e9dica, con el hijo del doctor, del general [Luis] Ben\u00edtez Soto.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">Estuve en varias ocasiones arrestada. Resulta que yo ten\u00eda mi turno de nueve a once con el jefe de mi sala [en el Hospital Militar], que era mi sala de exodoncia; entonces terminaba el trabajo y el jefe dice: \u00a1v\u00e1monos! Nos salimos \u00e9l y los de esa sala, y al otro d\u00eda me encontr\u00e9 con que estaba arrestada porque me hab\u00eda salido diez minutos antes de la hora; pero me sal\u00ed porque el jefe de la sala me dijo que nos sali\u00e9ramos. As\u00ed que ese fue el motivo por el que me arrestaron. En aquel tiempo alguien me inform\u00f3, yo todav\u00eda no estaba muy lista en materias militares, que la primera vez que le llaman a uno la atenci\u00f3n no es con un arresto, se llama amonestaci\u00f3n; si uno vuelve a cometer la misma falta, entonces ya es un arresto, y si reincide uno, entonces ya viene cambio de corporaci\u00f3n [de ubicaci\u00f3n].<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">En el a\u00f1o 1975, en el a\u00f1o internacional de las mujeres, fue cuando a m\u00ed me festejaron con un arresto en el campo militar n\u00famero uno. La causa fue que yo hab\u00eda participado en la promoci\u00f3n para ascensos militares; como mayor me ped\u00edan para ascender 195 puntos, saqu\u00e9 250, y participaba sola porque mis otros dos compa\u00f1eros a los que citaron para la promoci\u00f3n me dijeron la palabra que se usaba entonces: \u201cno, t\u00fa eres muy \u02bdmachetera\u02bc y te lo vas a sacar, mejor renunciamos\u201d. Y particip\u00e9 sola; sin embargo, no me ascendieron. Yo insist\u00eda en que hab\u00eda ganado el ascenso, que estaba esperando mi ascenso; la superioridad no me contestaba nada, teniendo obligaci\u00f3n de contestarme en tres meses. Nunca me contest\u00f3, sino hasta el a\u00f1o, y la contestaci\u00f3n que me dio fue que: \u201cporque no hab\u00eda vacante\u201d, lo cual es una cosa incongruente, porque si no hab\u00eda vacante para qu\u00e9 nos citaron a tres. Ese fue el motivo por el que me arrestaron, exigiendo mis derechos.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">Estuve pocos d\u00edas, jueves y viernes santo, s\u00e1bado de gloria, domingo y ya el lunes sal\u00ed. Era un peque\u00f1o alojamiento; estuve con otras dos mujeres, una profesora que era educadora y que iba a dar clases al campo militar n\u00famero uno, ven\u00eda en su cochecito y un alambre que estaba en el piso, al enrollarse en las ruedas tir\u00f3 una escalera y en esa escalera estaba un subteniente, arreglando la luz; se priv\u00f3 del golpe y la maestra qued\u00f3 en observaci\u00f3n de c\u00f3mo evolucionaba el herido. Tambi\u00e9n estuvo una enfermera de marina que, como yo, se sab\u00eda los reglamentos y exig\u00eda sus derechos, y a ella la mandaron ah\u00ed castigada, as\u00ed que est\u00e1bamos las tres. Ellas dos muy j\u00f3venes, yo ya de m\u00e1s edad; ellas con el radio a todo volumen que me molestaba much\u00edsimo, pero ni modo de tener dificultades con las compa\u00f1eras; entonces cuando se dorm\u00edan la siesta o en la noche, yo iba y apagaba el radio, en cuanto despertaban lo encend\u00edan a todo volumen.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">Esa fue la aventura. Como \u00e9ramos las \u00fanicas mujeres ten\u00edamos atenciones de los compa\u00f1eros: nos mandaban revistas, libros, nos prestaban un radio, el radio famoso nos lo prestaron ellos. El jefe de la prisi\u00f3n militar nos iba a ver [por] si se nos ofrec\u00eda algo. [Fue] curioso cuando toc\u00f3 la puerta; la enfermera, que era muy simp\u00e1tica, le dice: <em>Avaaantiii!<\/em> Y entra el general, el director de la prisi\u00f3n militar, \u201cy entonces, pues: vengo a ver \u00bfc\u00f3mo pasaron la noche?, \u00bfqu\u00e9 se les ofrece?, \u00bfest\u00e1n bien atendidas?\u201d S\u00ed como no, que esto que el otro, pero no nos dan fruta y entonces el general le dijo al teniente, c\u00f3mpreles fruta y le dio dinero. \u201c\u00bfQu\u00e9 otra cosa se les ofrece?\u201d Ah, pues cigarros, una de ellas fumaba, ya le dio una cajetilla de cigarros. \u201c\u00bfAlgo m\u00e1s?\u201d S\u00ed, en la noche pelea \u201cMantequilla N\u00e1poles\u201d y no vamos a poder ver la pelea. \u201cAh, pues cons\u00edganles un televisor.\u201d Pero como el due\u00f1o del televisor era otro preso, \u201cque vea con ellas, aqu\u00ed, su televisi\u00f3n porque no se la vamos a quitar y para esto, que vengan unos veladores para estar presentes, por aquello de las dudas\u201d. Cuando sal\u00ed mi hermano me dijo: \u201cno te preocupes, todos los grandes hombres han estado presos, eso fue para consolarme\u201d.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">Mis experiencias<em>non gratas<\/em> fueron, por ejemplo, la muerte de mi hermano. Fui a Hacienda a que me pagaran los gastos de su funeral; llevaba toda mi documentaci\u00f3n completa, pero al llegar me dijeron que ten\u00eda que llevar dos testigos. Como era en la ma\u00f1ana, pues estaba dif\u00edcil conseguir testigos, porque unos trabajan, las se\u00f1oras tienen que atender su casa y se me ocurri\u00f3 ir a la primera zona militar que est\u00e1 ah\u00ed mismo en Palacio, ah\u00ed estaba Hacienda. Entonces, fui a la secci\u00f3n sanitaria para que el m\u00e9dico, la enfermera, el oficial de Sanidad me hicieran el favor de ir como testigos, pero encontr\u00e9 que todav\u00eda no llegaban; nada m\u00e1s estaba un soldado haciendo el aseo, entonces pens\u00e9 en ir con el comandante de la zona. Llegu\u00e9, solicit\u00e9 verlo; le extend\u00ed mi credencial, ya para entonces yo era mayor, y pas\u00e9 inmediatamente porque el general estaba, no ten\u00eda ocupaci\u00f3n. \u201cY \u00bfqu\u00e9 se le ofrece?\u201d, le expliqu\u00e9 que necesitaba yo dos testigos y me dice el general: \u201c\u00bfC\u00f3mo quiere, si no la conocemos, que vayamos de testigos?\u201d Y entonces me atrev\u00ed a decirle: \u00bfqu\u00e9 esta credencial que me extendi\u00f3 la Secretar\u00eda de la Defensa Nacional no me sirve para identificarme ni siquiera entre los militares? Afortunadamente, el general reflexion\u00f3 y entonces ya orden\u00f3 a dos militares que me acompa\u00f1aran. Otra cosa molesta: estaba yo comisionada en el dep\u00f3sito general a\u00e9reo y haciendo antesala para hablar con el comandante, platicando mientras con su secretaria, llega el comandante saca la pistola y me amenaza, \u00bfraz\u00f3n? No s\u00e9 cu\u00e1l ser\u00eda su objeto; tal vez ver mi reacci\u00f3n, permanec\u00ed impasible y pues ya, guard\u00f3 la pistola.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">Y fue muy desagradable, cuando present\u00e9 mi examen, ya mencionado, para acceder a teniente coronel y no me ascendieron. El comandante de la base a\u00e9rea militar n\u00famero uno, en donde estaba, me dijo: \u201canda usted fuera de \u00f3rbita, si por mi fuera, ni siquiera mayor ser\u00eda\u201d.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">En cuanto a los ascensos y experiencia en el ej\u00e9rcito, en 1947 ingres\u00e9 como subteniente auxiliar enfermera; despu\u00e9s me clasificaron como subteniente auxiliar, ayudante de dentista, siendo ya dentista titulada. As\u00ed estuve dos a\u00f1os. Luego, a todos los dentistas titulados nos ascendieron a capitanes segundos auxiliares, en 1959 fui capit\u00e1n primero, cirujano dentista y en 1963 mayor cirujano dentista, hasta 1979 que obtuve mi retiro como teniente coronel cirujano dentista, siendo la primera mujer mexicana que obtuvo ese grado, abriendo con ella la posibilidad de ascenso en el escal\u00f3n castrense a las mujeres. Condici\u00f3n que estaba vedada hasta esa fecha.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">Impart\u00ed la materia de Higiene en la Escuela M\u00e9dico Militar, en la Escuela de Enfermeras, en la Escuela de Oficiales de Sanidad Militar, en la Escuela de Tropa; aparte de eso, impart\u00eda conferencias de higiene bucal a personal paramilitar; conferencias en el Hospital Militar y en la base a\u00e9rea militar n\u00famero uno. Ten\u00eda pel\u00edculas que me proporcionaban la embajada de Estados Unidos, el Estado Mayor, la Secretar\u00eda de Educaci\u00f3n P\u00fablica, y aparte ten\u00eda modelos de dentaduras o de dientes, pero tambi\u00e9n cartulinas con diversos dibujos. Y di consulta privada como dentista general, en la calle de Guerra y Marina 30, donde tengo mi domicilio.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">Escrib\u00ed an\u00e9cdotas de la historia de mi colonia; algo sobre la Cruz Blanca; la Sociedad Mexicana de amistad con China; sobre el esperanto. He publicado algunos art\u00edculos, perteneciendo a la Comisi\u00f3n de Estudios Hist\u00f3ricos de la Escuela M\u00e9dico Militar, pues he presentado \u201cLa Fundaci\u00f3n de la Escuela M\u00e9dico Militar\u201d; la \u201cBiograf\u00eda del doctor Guadalupe Gracia Garc\u00eda\u201d; \u201cLa Generaci\u00f3n 1939-1944\u201d, a la cual perteneci\u00f3 mi hermano.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">Pertenezco a la Asociaci\u00f3n Mexicana de Odontolog\u00eda; a la Asociaci\u00f3n Mexicana Militar de Dentistas y otras asociaciones; a la Federaci\u00f3n Mexicana de Esperanto; a la Asociaci\u00f3n Mexicana de Amistad con China; a la de Los Colonos de la colonia Federal, que recuerde yo. Tuve las distinciones por mi antig\u00fcedad en el ej\u00e9rcito de 15, 20, 25 a\u00f1os, la de 30 no me la quisieron dar porque se interrumpi\u00f3, por el tiempo que estuve en el campo militar n\u00famero uno en calidad de presa.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">Me retir\u00e9 del ej\u00e9rcito en 1979, en parte porque el secretario de la Defensa, el general [F\u00e9lix Galv\u00e1n] nos hac\u00eda ir hasta los domingos, y entonces pues el domingo era un d\u00eda muy impropio para una mujer que le hicieran ir a trabajar, puesto que los domingos nos dedicamos a las labores propias de nuestro sexo, entonces perder el domingo en ir a las oficinas a no hacer nada, pues era muy, demasiado molesto, aparte la Navidad, el A\u00f1o Nuevo, no ten\u00edamos ning\u00fan d\u00eda festivo.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">El ej\u00e9rcito mexicano es una gran instituci\u00f3n, en la que todo est\u00e1 previsto; pero desgraciadamente, est\u00e1 integrado l\u00f3gico por seres humanos que tienen virtudes y grandes defectos. La Escuela M\u00e9dico Militar fue fundada a iniciativa de mi padre, y naturalmente pues le tengo un gran cari\u00f1o por ser una de \u201cmis hermanitas\u201d: la Escuela M\u00e9dico Militar, la Cruz Blanca Neutral, la Colonia Federal, les llamo \u201cmis hermanitas\u201d, porque se fundaron por iniciativa de mi padre.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">Considero que aport\u00e9 m\u00e1s como odont\u00f3loga infantil; aunque tambi\u00e9n era yo radi\u00f3loga y exodoncista. Ilusa, pens\u00e9 que iba a acabar con la caries dental en mis corporaciones; citaba al personal por orden de lista para atenderlos a todos, pero desgraciadamente siempre hab\u00eda remisos, entre ellos los jefes.<\/p>\r\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Mar\u00eda Eugenia Arias G\u00f3mezInstituto Mora Revista\u00a0BiCentenario. El ayer y hoy de M\u00e9xico, n\u00fam. 52. Estela Gracia Garc\u00eda y Mart\u00ednez fue la primera mujer ascendida a teniente coronel en el ej\u00e9rcito mexicano, y una adelantada de su \u00e9poca en la protecci\u00f3n bucal. Odont\u00f3loga, obten\u00eda su lugar con base en estudios, conocimiento y trabajo por encima de sus pares hombres, y aun as\u00ed padec\u00eda discriminaci\u00f3n y amenazas por ser mujer. El ej\u00e9rcito mexicano est\u00e1 compuesto por hombres virtuosos, pero con grandes defectos, dice en esta entrevista de 2015. Ser hija de uno de los dos fundadores y primer director de la Escuela M\u00e9dico Militar, adem\u00e1s de hermana y sobrina de egresados de esa instituci\u00f3n, motivaron a Estela Gracia Garc\u00eda y Mart\u00ednez a causar alta en el ej\u00e9rcito en 1947, despu\u00e9s de graduarse con menci\u00f3n honor\u00edfica en la Escuela Nacional de Odontolog\u00eda de la UNAM, una vez entregado el informe de su servicio<\/p>\n","protected":false},"author":8,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[2358,181,20],"tags":[2374,2372,2373],"class_list":{"0":"post-16138","1":"post","2":"type-post","3":"status-publish","4":"format-standard","6":"category-bicentenario-52","7":"category-entrevistas","8":"category-revistanumero","9":"tag-ejercito-mexicano","10":"tag-escuela-medico-militar","11":"tag-odontologia-militar"},"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/16138","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/8"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=16138"}],"version-history":[{"count":13,"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/16138\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":22647,"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/16138\/revisions\/22647"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=16138"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=16138"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=16138"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}