﻿{"id":16124,"date":"2021-07-16T15:51:37","date_gmt":"2021-07-16T20:51:37","guid":{"rendered":"http:\/\/revistabicentenario.com.mx\/?p=16124"},"modified":"2025-09-08T18:44:38","modified_gmt":"2025-09-09T00:44:38","slug":"sabores-colores-y-olores-de-la-cocina-campechana","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/archivos\/sabores-colores-y-olores-de-la-cocina-campechana\/","title":{"rendered":"Sabores, colores y olores de la cocina campechana"},"content":{"rendered":"\r\n<p>Jos\u00e9 Manuel Alcocer Bern\u00e9s <br \/>Director del Archivo General del Estado de Campeche<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<h4 class=\"has-text-color\" style=\"color: #a30003;\"><span style=\"color: #800000;\"><strong>Revista\u00a0<\/strong><em><strong>BiCentenario. El ayer y hoy de M\u00e9xico<\/strong><\/em><strong>, n\u00fam. 52.<\/strong><\/span><\/h4>\r\n<p><a href=\"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2025\/09\/BiC_52_06_Cocina_campechana.pdf\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\"><img decoding=\"async\" class=\"aligncenter size-full wp-image-16736\" src=\"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2022\/12\/BotonPDF2-e1670355523220.png\" alt=\"\" width=\"87\" height=\"44\" \/><\/a><\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<h3 class=\"wp-block-heading\" style=\"text-align: justify;\">Los tiempos han cambiado y las posibilidades de dedicarle tiempo y esfuerzo al arte de cocinar son menores en los hogares; sin embargo, las tradiciones no se pierden. La comida de Campeche tiene una exquisitez imprescindible de conocer, la cual, al momento de enumerarla, parece infinita.<\/h3>\r\n\r\n\r\n\r\n<div class=\"wp-block-image\">\r\n<figure class=\"aligncenter is-resized\">\r\n<figure id=\"attachment_21570\" aria-describedby=\"caption-attachment-21570\" style=\"width: 984px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><img fetchpriority=\"high\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-21570\" src=\"http:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2021\/07\/BiC_52_86.jpg\" alt=\"\" width=\"984\" height=\"1000\" srcset=\"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2021\/07\/BiC_52_86.jpg 984w, https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2021\/07\/BiC_52_86-50x50.jpg 50w, https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2021\/07\/BiC_52_86-295x300.jpg 295w, https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2021\/07\/BiC_52_86-768x780.jpg 768w\" sizes=\"(max-width: 984px) 100vw, 984px\" \/><figcaption id=\"caption-attachment-21570\" class=\"wp-caption-text\">Pan de caz\u00f3n. Fotograf\u00eda de Jos\u00e9 Manuel Alcocer Bern\u00e9s, 2019.<\/figcaption><\/figure>\r\n<\/figure>\r\n<\/div>\r\n\r\n\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">La gastronom\u00eda campechana ha sido celebrada como una de las m\u00e1s sabrosas y variadas de M\u00e9xico. Muchos han elogiado sus sabores, olores y colores, as\u00ed como la presentaci\u00f3n de los platillos. Uno de ellos fue Jos\u00e9 Vasconcelos, quien en el libro <em>Ulises criollo<\/em> la describe de la siguiente manera:<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\">\r\n<p style=\"text-align: justify;\">La cocina campechana goza fama justa de ser la mejor del pa\u00eds. A los arroces azafranados, las aves y los lechones, a\u00f1ade peces sin rival en el mundo, como el caz\u00f3n y el r\u00f3balo. Adem\u00e1s de una variedad de ostras, cangrejos, langostas que se traen de la playa rocallosa. La preparaci\u00f3n de guisos de pescado se realiza seg\u00fan las recetas locales, resulta estupenda, gracias a cierto empleo del comino. Los escabeches campechanos a base de ajos son tambi\u00e9n inconmensurables. Y en cuanto a dulces nada iguala al mara\u00f1\u00f3n o las pastas de coco y de guan\u00e1bana, aut\u00e9nticas maravillas del tr\u00f3pico.<\/p>\r\n<\/blockquote>\r\n\r\n\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">La escritora Silvia Molina nos cuenta acerca de la importancia de las comidas en las familias campechanas, las cuales son un punto de reuni\u00f3n, una fiesta donde lo que importa es la preparaci\u00f3n de los ricos manjares por las manos expertas de las cocineras locales. La autora marca la diferencia con la comida defe\u00f1a, fr\u00eda, similar en sabores y sin gusto.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\">\r\n<p style=\"text-align: justify;\">En mi casa se serv\u00eda regularmente una suerte de comida neutral, mexicana de ninguna parte o quiz\u00e1 muy defe\u00f1a: sopa de pasta, arroz y guisado, si era comida sonorense, caldo de queso, gallina pinta o la leche planchada. En cambio, cuando \u00edbamos de visita a casa de la otra hermana de mi pap\u00e1, la t\u00eda Lilia en la colonia Narvarte, pod\u00eda apreciar lo diferente, lo campechano. Cuando llegaba por fin la hora de la comida, nos sent\u00e1bamos a la mesa a esperar el milagro de los tamales colados, de los panuchos, de los tacos rellenos de camar\u00f3n, del papadzul, del queso relleno, del pulpo entomatado, de los cangrejos, de las jaibas en chilpachole, del caz\u00f3n frito, del p\u00e1mpano empapelado, del pargo en makum, de la cochinita pibil, del kol de pavo de monte, del tzanchac, del chocolomo. En la mesa siempre y antes que nada la salsa de chile habanero y las verduras en escabeche, el agua de horchata o de guan\u00e1bana. Pod\u00edamos empezar por donde quisi\u00e9ramos, en el banquete no hab\u00eda protocolo, mi t\u00eda era feliz vi\u00e9ndonos devorar sus platillos y al final nos daba de premio: dulce de ciricote, de nance, de mara\u00f1\u00f3n, pasta de chicozapote o helado de mamey.<\/p>\r\n<\/blockquote>\r\n\r\n\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">De la cocina de mi t\u00eda Nuca, recuerdo los olores emanados de las ollas donde se cocinaban diversos guisos, como tortuga en estofado, puchero, carne en kabik, frijol con puerco, mientras ella cortaba el pollo o la gallina, limpiaba los pescados o la tortuga, o lavaba la carne de venado, cerdo, res, me iba platicando sobre la preparaci\u00f3n de los platos que cocinaba a la par de los recuerdos de las vivencias a su paso por un internado en Estados Unidos, las experiencias de los viajes a Europa o de los libros que le\u00eda. Con manos \u00e1giles, mov\u00eda los caldos, checaba el fuego y la cocina envuelta en los olores de las cazuelas.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">Igualmente, viene a mi memoria la celebraci\u00f3n de muertos, cuando mi abuela, mi mam\u00e1 y mis t\u00edas preparaban los pibipollos. Desde la madrugada se o\u00eda el trajinar de las mujeres de la casa, el ruido de las ollas, as\u00ed como las \u00f3rdenes de mi abuela: \u201cmueve esto\u201d, \u201ccorta esto\u201d, \u201cprueba esto\u201d. Alrededor revolote\u00e1bamos como moscas mis hermanos, primos y yo. Era un ir y venir constante a la espera del premio: sentarnos a comer los pedazos de pibipollo o de xpel\u00f3n \u2013no s\u00e9 cu\u00e1ndo se le empez\u00f3 a llamar merienda\u2013, acompa\u00f1ados de vasos de Coca-Cola, para degustar m\u00e1s tarde dulces tradicionales, como los de papaya, calabaza, pan, bu\u00f1uelos y yuca. Sin olvidar decir que, antes de todo esto, ya se hab\u00eda puesto el altar y hab\u00edamos rezado.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">S\u00ed, la gastronom\u00eda campechana, rica en sabores, colores y olores, es tambi\u00e9n una fiesta que nos une y llena de gozo a las mujeres que la elaboran, pues resulta satisfactorio ver el gran deleite con que la comida desaparece de las mesas. Adem\u00e1s, han sido expertas en reciclar los sobrantes. Si quedaba caz\u00f3n, se convert\u00eda en unas ricas empanadas, si sobraba pollo o gallina se deshebraba y empleaba para los panuchos o sincronizadas. Los sobrantes de carne de res se revolv\u00edan con huevo y se serv\u00edan con frijol. De este modo, no se desperdiciaba nada. Como dec\u00eda mi abuelo, \u201cen casa de un pobre, mejor que la comida te haga mal a que se tire\u201d.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<h3 class=\"wp-block-heading\" style=\"text-align: center;\">Recetarios<\/h3>\r\n<figure id=\"attachment_21573\" aria-describedby=\"caption-attachment-21573\" style=\"width: 649px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><img decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-21573\" src=\"http:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2021\/07\/BiC_52_111.jpg\" alt=\"\" width=\"649\" height=\"1000\" srcset=\"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2021\/07\/BiC_52_111.jpg 649w, https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2021\/07\/BiC_52_111-195x300.jpg 195w\" sizes=\"(max-width: 649px) 100vw, 649px\" \/><figcaption id=\"caption-attachment-21573\" class=\"wp-caption-text\">Faustina Lavalle de Hern\u00e1ndez, La exquisita comida de Campeche. 400 recetas escogidas y experimentadas, M\u00e9xico, \u201cLondres\u201d, 1939. Colecci\u00f3n de Jos\u00e9 Manuel Alcocer Bern\u00e9s.<\/figcaption><\/figure>\r\n\r\n\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">Esta riqueza culinaria ha sido recogida en recetarios que circulan de mano en mano. La referencia m\u00e1s antigua sobre un texto de cocina en la pen\u00ednsula es uno que lleva por nombre <em>Prontuario de cocina para un diario regular de do\u00f1a Mar\u00eda Ignacia Aguirre, bien conocida por lo primorosa en el arte<\/em>, publicado en M\u00e9rida en 1832. Otro es <em>La cocina regional<\/em>, de Manuela Navarrete, impreso en Valladolid, Yucat\u00e1n, en 1910. En \u00e9l, la autora se\u00f1ala: \u201cEl libro que tengo hoy el gusto de presentar al p\u00fablico, es fruto de varios a\u00f1os de paciente y minuciosa labor de recopilaci\u00f3n, investigaci\u00f3n y estudio en lo que al arte culinario y a los consejos \u00fatiles de econom\u00eda y medicina dom\u00e9sticas se refiere.\u201d M\u00e1s adelante anota: \u201cLa mujer yucateca que es un modelo de laboriosidad, que es en verdad <em>la mujer de su casa<\/em>, encontrar\u00e1 seguramente en este libro, no un tesoro, que est\u00e1 muy lejos de serlo, pero s\u00ed, cuando menos, un aliciente m\u00e1s para ejercitar sus virtudes dom\u00e9sticas que son muchas.\u201d<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">Respecto a Campeche, entre los recetarios m\u00e1s antiguos que se conocen est\u00e1 el de Adela Mena de Castro, <em>Cocina campechana<\/em>, que vio la luz en Campeche en 1932, un libro muy exitoso quiz\u00e1 por ser el primero de su g\u00e9nero en el estado y que para 1935 contaba con dos ediciones. En el prefacio, la autora anotaba:<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\">\r\n<p style=\"text-align: justify;\">Esta segunda edici\u00f3n, corregida y aumentada en unas 165 recetas, la he retardado un poco, debido a que he querido experimentar varias veces las recetas incluidas para que cada una de ellas sea un \u00e9xito, corrigi\u00e9ndolas hasta alcanzar la perfecci\u00f3n [\u2026] este libro m\u00edo, no es solamente para las personas que ya saben cocinar y s\u00f3lo desean tener repertorio, es tambi\u00e9n para aquellas que nunca han hecho nada de cocina, porque las recetas est\u00e1n hechas en una forma que hasta las personas menos expertas, basta con que sepan leer, puedan hacerlas.<\/p>\r\n<\/blockquote>\r\n\r\n\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">El texto incluye una secci\u00f3n titulada \u201cApuntes \u00fatiles\u201d, la cual contiene consejos para cocinar; sobre c\u00f3mo limpiar las carnes, pollos, pavos, gallinas, pescados, mariscos, tripas para hacer embutidos; c\u00f3mo lavar los trastes, las ollas; c\u00f3mo hervir caldos o la leche. El uso del mandil, la limpieza de la cocina y el pulido de los trastes, tambi\u00e9n est\u00e1n visualizados. Se incluye desde hacer un buen arroz, guisar pescado, huevos, vegetales, carnes y aves y hasta preparar pasteles y confiter\u00eda. Al final, la autora anota su direcci\u00f3n \u201cpara compra de su libro o quien desee hacer una consulta sobre el particular\u201d.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">En 1939 se publica un nuevo recetario de cocina campechana: el de la se\u00f1ora Faustina Lavalle de Hern\u00e1ndez quien, por motivos familiares, emigr\u00f3 a la ciudad de M\u00e9xico y ah\u00ed empez\u00f3 a recopilar recetas \u201cescogidas y experimentadas\u201d. El resultado fue la edici\u00f3n de un libro que llam\u00f3 <em>Exquisita cocina de Campeche<\/em>.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">En palabras de la autora, lo escribi\u00f3 para sus amigas \u201cdefe\u00f1as\u201d casadas con campechanos, a fin de que \u201caprendan a guisar al estilo de nuestro Campeche y no tengan a sus esposos suspirando por la provincia azul, donde azul es el cielo, donde azul es el mar\u201d. En el libro anota que se trata de \u201cuna recopilaci\u00f3n de recetas familiares, que han sido experimentadas muchas veces, son las que se hacen en mi casa todos los d\u00edas y han sido probadas por mis numerosas amigas de la Capital y de los Estados\u201d. Y aclara: \u201cno soy profesora de cocina, ni he sido disc\u00edpula de nadie, lo que hago es \u00fanicamente por afici\u00f3n\u201d.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">Tambi\u00e9n enumera los \u201c\u00fatiles necesarios en toda cocina ordenada\u201d, los cuales van desde cazuelas, ollas y coladores, hasta tenazas y pinzas, y se\u00f1ala para qu\u00e9 se emplean. Dicta una serie de instrucciones \u201cpara las amas de casa\u201d, como tener un batidor para chocolate, pero de madera y fabricado en Campeche. Hace hincapi\u00e9 en que los ingredientes deben ser naturales del estado e indica en qu\u00e9 lugar de la ciudad de M\u00e9xico pod\u00edan obtenerse. As\u00ed, el achiote, fundamental en los adobos, se vend\u00eda en una tienda llamada El Incendio, en la calle de Monterrey n\u00famero 252; las hojas de pl\u00e1tano, necesarias para los tamales y el pibipollo, en Guatemala n\u00famero 20; los chiles habaneros ten\u00edan que venir de Campeche, pero si no se consegu\u00edan pod\u00edan emplearse verdes o cuaresme\u00f1os asados. La semilla de calabaza para el papadzul se encontraba en el mercado Melchor Ocampo o, si no, pod\u00eda sustituirse por una similar que se vend\u00eda en Cuernavaca. Para reconocer si el pescado o el caz\u00f3n estaba fresco deb\u00eda tener los ojos transparentes, la sangre roja y oler a playa. La naranja agria pod\u00eda envasarse, refrigerarse y utilizarla cuando se la necesitara. Y conclu\u00eda: \u201cS\u00ed alguna persona desea explicaciones m\u00e1s extensas acerca de las recetas de este libro, puede venir a verme. Vivo en la calle de Tepic no. 59. Col. Roma Sur, M\u00e9xico D. F.\u201d<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">Estas damas campechanas, siempre generosas, supieron desprenderse de peque\u00f1os secretos para cocinar y los compartieron, con tal de lograr los verdaderos sabores de Campeche. Cada receta es un pedacito de su coraz\u00f3n y de su experiencia frente a las ollas y los fogones.<\/p>\r\n<figure id=\"attachment_21572\" aria-describedby=\"caption-attachment-21572\" style=\"width: 1000px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-21572\" src=\"http:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2021\/07\/BiC_52_97.jpg\" alt=\"\" width=\"1000\" height=\"667\" srcset=\"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2021\/07\/BiC_52_97.jpg 1000w, https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2021\/07\/BiC_52_97-300x200.jpg 300w, https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2021\/07\/BiC_52_97-768x512.jpg 768w\" sizes=\"(max-width: 1000px) 100vw, 1000px\" \/><figcaption id=\"caption-attachment-21572\" class=\"wp-caption-text\">Cocina t\u00edpica de Campeche. Fotograf\u00eda de Jos\u00e9 Manuel Alcocer Bern\u00e9s, 2019.<\/figcaption><\/figure>\r\n\r\n\r\n\r\n<h3 class=\"wp-block-heading\" style=\"text-align: center;\">El caz\u00f3n<\/h3>\r\n\r\n\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">De la gran variedad de platillos en que se basa la gastronom\u00eda campechana, con sus pescados (pargos, sierras, corvina, boquinetes, chachis, chernas, esmedregal, p\u00e1mpanos) y mariscos (camarones, cangrejos, pulpos, cochinitas), sobresale el rey de todos, el caz\u00f3n, de la familia de los tiburones. En Campeche son jaquet\u00f3n, canguay, tzutzun y la pech o pecha \u2013el menos sabroso\u2013, y que se diferencian por el color de la piel, los ojos y el sabor.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">En el siglo XIX muchos viajeros visitaron la ciudad, y lo que m\u00e1s les llamaba la atenci\u00f3n era el consumo y el aspecto del caz\u00f3n. Uno de ellos fue D\u00e9sir\u00e9 Charnay, quien dej\u00f3 su constancia en 1886:<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\">\r\n<p style=\"text-align: justify;\">Llegamos a la entrada del muelle, que presenta en las ma\u00f1anas uno de los espect\u00e1culos m\u00e1s animados. All\u00ed es donde se re\u00fanen los pescadores a vender su pesca, entre la cual se ven peces de todas formas y colores, rayas rayadas, blancas y negras, ojos grandes y saltones, que son deliciosos seg\u00fan las amas; anguilas, sierras, cangrejos y el caz\u00f3n, nombre bajo el cual se oculta la joven descendencia del tibur\u00f3n vulgar; la mayor parte de las familias pobres vive de caz\u00f3n, es decir, de tiburones y no se contentan con s\u00f3lo los peque\u00f1os, pues he visto vender algunos que ten\u00edan m\u00e1s de dos metros de largo y que perfectamente hubieran devorado a su due\u00f1o.<\/p>\r\n<\/blockquote>\r\n\r\n\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">Cuatro a\u00f1os despu\u00e9s, otro viajero franc\u00e9s, Ludovic Chambon, prob\u00f3 un guisado de caz\u00f3n y coment\u00f3: \u201cEs aqu\u00ed donde degusto por primera vez el caz\u00f3n. Esta carne no tiene sabor y es tan filamentosa, que uno se imagina tener un paquete de hilo en la boca.\u201d<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">La especialista en gastronom\u00eda mexicana, Diana Kennedy, quien ha recorrido todo el pa\u00eds en busca de cocineras tradicionales y recetas, platica en un art\u00edculo titulado \u201cEl caz\u00f3n de Campeche\u201d:<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\">\r\n<p style=\"text-align: justify;\">La variedad de pescados y mariscos en Campeche es enorme. La cocina campechana parece m\u00e1s rica de lo que es gracias a sus diferentes m\u00e9todos de preparar las carnes de pescados y a la variedad de combinaciones de especies y verduras. Sin duda uno de los ingredientes m\u00e1s importantes de Campeche es el caz\u00f3n del que existen cuando menos cuatro especies. Las pasiones se dividen entre el caz\u00f3n fresco y el asado, el cual se coloca en una parrilla para que la carne y la piel queden ligeramente chamuscadas.<\/p>\r\n<\/blockquote>\r\n\r\n\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">El caz\u00f3n se come de diversas maneras: entomatado, frito, en panuchos, codzitos, taquitos, tortitas en caldo o filete, pero lo m\u00e1s representativo, que gusta a propios y extra\u00f1os, es el pan de caz\u00f3n, una combinaci\u00f3n de tortillas, torteadas a mano, a las que se le coloca una capa de frijol colado y de caz\u00f3n, luego otra capa de lo mismo (estas pueden ser de tres a cuatro). Luego se le ba\u00f1a con una salsa de tomate y se le corona con un chile habanero asado, y a un costado, como guarnici\u00f3n, se coloca un pedazo de aguacate. La combinaci\u00f3n resulta muy sabrosa. Es el platillo m\u00e1s representativo de Campeche.<\/p>\r\n<figure id=\"attachment_21571\" aria-describedby=\"caption-attachment-21571\" style=\"width: 1000px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-21571\" src=\"http:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2021\/07\/BiC_52_89.jpg\" alt=\"\" width=\"1000\" height=\"674\" srcset=\"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2021\/07\/BiC_52_89.jpg 1000w, https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2021\/07\/BiC_52_89-300x202.jpg 300w, https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2021\/07\/BiC_52_89-768x518.jpg 768w\" sizes=\"(max-width: 1000px) 100vw, 1000px\" \/><figcaption id=\"caption-attachment-21571\" class=\"wp-caption-text\">Empanada de caz\u00f3n. Fotograf\u00eda de Jos\u00e9 Manuel Alcocer Bern\u00e9s, 2019.<\/figcaption><\/figure>\r\n\r\n\r\n\r\n<h3 class=\"wp-block-heading\" style=\"text-align: center;\">Queso relleno<\/h3>\r\n\r\n\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">Otra de las aportaciones de la gastronom\u00eda campechana es el llamado queso relleno. Este platillo tiene su historia, una leyenda urbana. Como sabemos, en el siglo XIX, Campeche era un puerto de importancia, a \u00e9l llegaban barcos de diversas partes de Europa, Estados Unidos y el Caribe, adem\u00e1s de los provenientes de otros puertos mexicanos. Exist\u00eda un comercio muy activo, siendo el principal producto de exportaci\u00f3n el palo de tinte o de Campeche. Era muy apreciado y exportado a Europa. Como lastre, los barcos tra\u00edan tejas de Marsella, m\u00e1rmol de Carrara, muebles, libros, vinos, jamones, chorizos, aceitunas y quesos holandeses.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">Estos \u00faltimos iban directamente a las mesas de la gente pudiente de Campeche. Se dice que los ricos s\u00f3lo com\u00edan el interior y los residuos que quedaban en la cera se la daban a los sirvientes para tirarlos. Pero ellos lo aprovecharon. Le quitaron la cera roja que cubr\u00eda el queso y lo rellenaron con un guisado de carne de puerco con almendras, pasas, cebolla y tomate picado, luego lo cubrieron con un kol \u2013salsa\u2013 de harina y chile frito \u2013chile dulce y tomate\u2013. Todo iba cocido a ba\u00f1o Mar\u00eda. As\u00ed naci\u00f3 el famoso queso relleno, el cual es otra delicia de la cocina regional campechana.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">Lamentablemente, quedan pocas cocineras tradicionales, ya no se percibe en las cocinas esos olores que desped\u00edan las ollas y que en muchas ocasiones pod\u00edamos identificar. La vida moderna ha cambiado los h\u00e1bitos alimenticios, y muchas mujeres que en \u00e9pocas pasadas se ocupaban de cocinar, hoy trabajan. Se les dificulta pasar horas en la cocina preparando los diferentes guisos tradicionales, y les resulta m\u00e1s f\u00e1cil comprar en una cocina econ\u00f3mica o pedir a domicilio pizza, hamburguesas o tacos al pastor.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">A pesar de esta invasi\u00f3n culinaria diferente a la nuestra, a\u00fan quedan las abuelas quienes siguen cocinando sus recetas tradicionales, y algunas cocinas econ\u00f3micas han desarrollado men\u00fas con recetas que fueron habituales en las mesas de los campechanos. Los platillos se acompa\u00f1an con ricas aguas de ciruela, nance, mandarina, guan\u00e1bana y zapote. Para terminar, se paladean los dulces tradicionales. Las reuniones familiares son de tal manera, una verdadera fiesta gastron\u00f3mica.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<h3 class=\"wp-block-heading\">PARA SABER M\u00c1S<\/h3>\r\n\r\n\r\n\r\n<ul class=\"wp-block-list\">\r\n<li>Botella, Ofelia, <em>Recetario popular de Campeche<\/em>, M\u00e9xico, CONACULTA, 2000.<\/li>\r\n<li>_____________, <em>Comida campechana, gu\u00eda gastron\u00f3mica<\/em>. M\u00e9xico Desconocido, M\u00e9xico, Jilguero, 1995.<\/li>\r\n<li>Lavalle de Hern\u00e1ndez, Faustina, <em>Exquisita cocina de Campeche<\/em>, M\u00e9xico, 1986.<\/li>\r\n<li>Mena de Castro, Adela, <em>Cocina campechana<\/em>, Campeche, 1932.<\/li>\r\n<li>Molina, Silvia,<em> Campeche, imagen de eternidad<\/em>, M\u00e9xico, CONACULTA, 1986.<\/li>\r\n<\/ul>\r\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Jos\u00e9 Manuel Alcocer Bern\u00e9s Director del Archivo General del Estado de Campeche Revista\u00a0BiCentenario. El ayer y hoy de M\u00e9xico, n\u00fam. 52. Los tiempos han cambiado y las posibilidades de dedicarle tiempo y esfuerzo al arte de cocinar son menores en los hogares; sin embargo, las tradiciones no se pierden. La comida de Campeche tiene una exquisitez imprescindible de conocer, la cual, al momento de enumerarla, parece infinita. La gastronom\u00eda campechana ha sido celebrada como una de las m\u00e1s sabrosas y variadas de M\u00e9xico. Muchos han elogiado sus sabores, olores y colores, as\u00ed como la presentaci\u00f3n de los platillos. Uno de ellos fue Jos\u00e9 Vasconcelos, quien en el libro Ulises criollo la describe de la siguiente manera: La cocina campechana goza fama justa de ser la mejor del pa\u00eds. A los arroces azafranados, las aves y los lechones, a\u00f1ade peces sin rival en el mundo, como el caz\u00f3n y el r\u00f3balo.<\/p>\n","protected":false},"author":8,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[21,2358,20],"tags":[191,985,1216,674],"class_list":{"0":"post-16124","1":"post","2":"type-post","3":"status-publish","4":"format-standard","6":"category-articulos","7":"category-bicentenario-52","8":"category-revistanumero","9":"tag-campeche","10":"tag-cocina","11":"tag-gastronomia","12":"tag-recetarios"},"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/16124","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/8"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=16124"}],"version-history":[{"count":13,"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/16124\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":22642,"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/16124\/revisions\/22642"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=16124"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=16124"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=16124"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}