﻿{"id":16121,"date":"2021-07-16T15:45:08","date_gmt":"2021-07-16T20:45:08","guid":{"rendered":"http:\/\/revistabicentenario.com.mx\/?p=16121"},"modified":"2025-09-08T18:44:17","modified_gmt":"2025-09-09T00:44:17","slug":"el-veracruz-apacible-de-1921","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/archivos\/el-veracruz-apacible-de-1921\/","title":{"rendered":"El Veracruz apacible de 1921"},"content":{"rendered":"\r\n<p>Arturo E. Garc\u00eda Ni\u00f1o<br \/>Universidad Veracruzana<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<h4 class=\"has-text-color\" style=\"color: #a30003;\"><span style=\"color: #800000;\"><strong>Revista <\/strong><em><strong>BiCentenario. El ayer y hoy de M\u00e9xico<\/strong><\/em><strong>, n\u00fam. 52.<\/strong><\/span><\/h4>\r\n<p><a href=\"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2025\/09\/BiC_52_05_Veracruz_1921.pdf\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\"><img decoding=\"async\" class=\"aligncenter size-full wp-image-16736\" src=\"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2022\/12\/BotonPDF2-e1670355523220.png\" alt=\"\" width=\"87\" height=\"44\" \/><\/a><\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<h3 class=\"wp-block-heading\" style=\"text-align: justify;\">Los habitantes del puerto de Veracruz vivieron el primer a\u00f1o de la d\u00e9cada de 1920 entre el temor por la fiebre amarilla y la peste bub\u00f3nica; la primera huelga ferroviaria; elecciones municipales y una vida social transcurrida en tertulias; paseos y caf\u00e9s en los portales; traslados en tranv\u00edas; compras a los pregoneros de tamales y pescados en las calles; protestas por el impuesto a la venta de bebidas alcoh\u00f3licas, contra las cantinas donde afloraban \u201clos vicios\u201d, y la sorpresa por algunos sonados casos de criminalidad. Nada presagiaba los movidos y convulsivos a\u00f1os que le seguir\u00edan.<\/h3>\r\n\r\n\r\n\r\n<div class=\"wp-block-image\">\r\n<figure class=\"aligncenter is-resized\">\r\n<figcaption>\r\n<figure id=\"attachment_21568\" aria-describedby=\"caption-attachment-21568\" style=\"width: 1000px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><img fetchpriority=\"high\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-21568\" src=\"http:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2021\/07\/BiC_52_70-1.jpg\" alt=\"\" width=\"1000\" height=\"722\" srcset=\"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2021\/07\/BiC_52_70-1.jpg 1000w, https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2021\/07\/BiC_52_70-1-300x217.jpg 300w, https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2021\/07\/BiC_52_70-1-768x554.jpg 768w\" sizes=\"(max-width: 1000px) 100vw, 1000px\" \/><figcaption id=\"caption-attachment-21568\" class=\"wp-caption-text\">Hugo Brehme, Veracruz, La Plaza, ca. 1920. DeGolyer Library, Southern Methodist University, Flickr Commons.<\/figcaption><\/figure>\r\n<\/figcaption>\r\n<\/figure>\r\n<\/div>\r\n\r\n\r\n\r\n<p style=\"text-align: right;\"><em>Deja el cochero el pescante \/ llega el auto y el chofer<\/em><br \/><em>La moda se hace atrevida,<\/em><br \/><em>Ya se pinta la mujer<\/em><br \/><em>Y usa falda recogida.<\/em><\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p style=\"text-align: right;\"><strong>Francisco Rivera \u201cPaco P\u00edldora\u201d<\/strong><\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p style=\"text-align: right;\"><em>There\u2019s a battle outside \/ And it is raging \/ It\u2019ll soon shake your windows.<\/em><br \/><em>And rattle your walls \/ For the times they are a-changing.<\/em><\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p style=\"text-align: right;\"><strong>Bob Dylan<\/strong><\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">Desconocemos el clima del s\u00e1bado 1 de enero de 1921 en el puerto de Veracruz, aunque seguro la celebraci\u00f3n del a\u00f1o viejo prosigui\u00f3 en el nuevo, amenizada con danzones, rumbas, guajiras, zarzuelas, <em>fox trots<\/em>, <em>one steps<\/em> y los discos de la Orquesta Hawaiana, comprados en casa Wagner. S\u00ed sabemos que <em>El Arte Musical <\/em>anunci\u00f3 el domingo 2 que, al d\u00eda siguiente, en el Sal\u00f3n Variedades, se estrenar\u00eda la \u201cgran serie <em>Un mill\u00f3n de recompensa<\/em>\u201d, integrada por quince episodios en 30 partes.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">En el estado se viv\u00eda el arranque del primer periodo (1920-1923) del gobernador Adalberto Tejeda (el segundo ser\u00eda de 1928 a 1932), quien junto a su hom\u00f3logo, Heriberto Jara (1924-1927), signar\u00eda la d\u00e9cada en la cual el puerto ser\u00eda escenario de paros y huelgas, de acciones colectivas y movimientos sociales bajo la \u00e9gida anarcosindicalista, que inspirar\u00edan a Jos\u00e9 Mancisidor para nombrar a su novela, ah\u00ed ambientada y editada en 1932, <em>Ciudad Roja<\/em> (\u201cLa multitud se agitaba [&#8230;] La ciudad era toda una ciudad roja que ard\u00eda en un fuego de redenci\u00f3n\u201d). Una ciudad que no ver\u00eda afectada mayormente su cotidianidad por tales eventos, y cuyo a\u00f1o inicial, transcurrido entre resabios de fiebre amarilla y peste bub\u00f3nica (aparecidas en 1920), una huelga y elecciones municipales, lo sintetiza: su vida social, tensionada entre tradici\u00f3n y modernidad, no s\u00f3lo no se alter\u00f3, sino que asimil\u00f3 tales eventos a su cotidianidad, como se muestra en las siguientes l\u00edneas de este texto.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">El lunes 3 de enero la gente regres\u00f3 al ir y venir entre sus casas y el trabajo en los muelles, los ferrocarriles, el comercio [&#8230;] y se dej\u00f3 ir en pos de la tertulia a La Novedad, que atropellando la sintaxis anunciaba: \u201cEsta casa es la \u00fanica que expende m\u00e1s fr\u00eda la Cerveza de Barril y es por eso la preferida del P\u00fablico. Todos los d\u00edas <em>lunch<\/em> libre de 11:30 a. m. a 12 p. m.\u201d Asisti\u00f3 tambi\u00e9n, por supuesto, al caf\u00e9 La Sirena, a La Parroquia y al caf\u00e9 y cantina La Flor de Galicia, de Ram\u00f3n Castro, abierto hasta las dos de la ma\u00f1ana en los portales de Madero esquina Lerdo, frente al parque Ciriaco V\u00e1zquez. Especializada en mantecados, <em>lunch<\/em>, chocolates, caf\u00e9 fresco y leche fr\u00eda a toda hora, ofrec\u00eda tambi\u00e9n variedad de refrescos y licores extranjeros, as\u00ed como cervezas embotelladas XX, XXX y Superior, las cuales iban desplazando a la de barril. La botana continuaba llam\u00e1ndose<em> lunch<\/em>, y la pugna comercial era por demostrar qui\u00e9n ofrec\u00eda m\u00e1s fr\u00edos los elixires derivados del l\u00fapulo.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">La fiebre amarilla y la peste bub\u00f3nica, aparecidas el a\u00f1o anterior, continuaron intermitentes. La poblaci\u00f3n rebasaba los 54 000 habitantes (58% eran mujeres) y estaba familiarizada con las pestes iniciadas en el mercado Fabela, un laberinto de locales de madera instalados en el parque Zamora, donde la falta de higiene, la proliferaci\u00f3n de ratas, la escasez de agua y el derrame de aguas negras, fueron el id\u00f3neo caldo de cultivo para el crecimiento exponencial de los contagios. Ello llev\u00f3 a que el alcalde, Salvador Campa, solicitara ayuda de los gobiernos estatal y federal para contener la epidemia. Y al poeta Francisco Rivera, \u201cPaco P\u00edldora\u201d, a escribir sobre el parque: \u201cSe transform\u00f3 en zoco infecto \/ y fue de mugre una estela, \/ cuando el mercado Fabela \/ naci\u00f3 tras breve proyecto. \/ Sucio y obligado efecto \/ que dio la revoluci\u00f3n, \/ la sede del jacal\u00f3n \/ y de la peste bub\u00f3nica \/ que dio motivo a la cr\u00f3nica \/ de esc\u00e1ndalo en la naci\u00f3n.\u201d<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">Rafael Garc\u00eda Auli, estibador, integrante del grupo Antorcha Libertaria, y quien contendi\u00f3 por la alcald\u00eda a fines de ese a\u00f1o, recuerda que ante<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\">\r\n<p style=\"text-align: justify;\">tan tremendo esc\u00e1ndalo, enviaron [&#8230;] al doctor Fabela, una eminencia [&#8230;] [y] organiz\u00f3 su equipo de trabajo, se orden\u00f3 la inmediata vacunaci\u00f3n de toda la poblaci\u00f3n [&#8230;] exped\u00edan constancias [y] quien no la ten\u00eda era obligado a recibirla; se trataba de una aguja [que] med\u00eda no menos de 20 cent\u00edmetros [&#8230;] apretaban el pellejo y \u201cadentro que se ahorca Lucas.<\/p>\r\n<\/blockquote>\r\n\r\n\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">Asimiladas las pestes, el Zamora qued\u00f3 hecho una inmundicia, pero la vida cotidiana recobr\u00f3 su ritmo y la aduana de Veracruz regal\u00f3 las rejas de hierro de los almacenes tres y cuatro del muelle para armar locales que no fueron ocupados. Tocar\u00eda al siguiente alcalde iniciar, en 1922, la construcci\u00f3n de un nuevo mercado, el Hidalgo, que tardar\u00eda a\u00f1os en terminarse. Pero antes, \u201cen esos tiempos de la fiebre amarilla\u201d, dice don Joel Rodr\u00edguez Saborido, la gente se encerr\u00f3 en sus casas:<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\">\r\n<p style=\"text-align: justify;\">Todo el mundo andaba apurado porque no fuera a ser que alg\u00fan familiar fuera contagiado. Dejamos de ir a la escuela, de salir a jugar y nos la pas\u00e1bamos encerrados. Por el rumbo donde viv\u00edamos, cerca del Parque Ciriaco V\u00e1zquez, se acab\u00f3 el b\u00e9isbol callejero; pero luego todo volvi\u00f3 a ser igual: volvimos a la escuela, la gente sali\u00f3 a la calle, se llenaron de nuevo los caf\u00e9s y las cantinas, porque eso s\u00ed, aqu\u00ed a la gente le gusta la calle, as\u00ed somos.<\/p>\r\n<\/blockquote>\r\n\r\n\r\n\r\n<h3 class=\"wp-block-heading\" style=\"text-align: center;\">Conflictos, ocio, criminalidad<\/h3>\r\n<figure id=\"attachment_21567\" aria-describedby=\"caption-attachment-21567\" style=\"width: 1000px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><img decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-21567\" src=\"http:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2021\/07\/BiC_52_66.jpg\" alt=\"\" width=\"1000\" height=\"639\" srcset=\"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2021\/07\/BiC_52_66.jpg 1000w, https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2021\/07\/BiC_52_66-300x192.jpg 300w, https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2021\/07\/BiC_52_66-768x491.jpg 768w\" sizes=\"(max-width: 1000px) 100vw, 1000px\" \/><figcaption id=\"caption-attachment-21567\" class=\"wp-caption-text\">C. B. Waite, In resort on a hot day. Vera Cruz. Mex., ca. 1904. DeGolyer Library, Southern Methodist University, Flickr Commons.<\/figcaption><\/figure>\r\n\r\n\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">En 1921 prevaleci\u00f3 la carencia de agua, y el 1 de marzo los ferrocarrileros fueron a la primera huelga de las muchas que anualmente pintar\u00edan de rojinegro la d\u00e9cada, secundados por los gremios relacionados con la Compa\u00f1\u00eda Terminal de Veracruz. La mediaci\u00f3n del gobierno federal condujo a firmar acuerdos el d\u00eda 8, sin levantar la huelga; y <em>El Dictamen<\/em>, diario local, luego de anatemizar d\u00eda tras d\u00eda a los huelguistas, hizo gala de su esencia y estilo: dedic\u00f3 el editorial a las baratas de ropa en La Galatea y La Soriana, afirmando: \u201cestas baratas hacen m\u00e1s por la tranquilidad del mundo, que todas las leyes y las predicaciones\u201d.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">El mismo 1 de marzo, el aviador cubano Rub\u00e9n Delgado lleg\u00f3 para analizar la posibilidad de abrir el primer vuelo La Habana-Veracruz-La Habana, y un marinero holand\u00e9s fue apresado por consumir marihuana y hacer esc\u00e1ndalo en la v\u00eda p\u00fablica. El Ayuntamiento inform\u00f3 que dos empresas, aparte de la Compa\u00f1\u00eda de Luz, estaban propuestas para reanudar el abasto de agua, suspendido por el deterioro de las calderas de El Tejar. Este problema oblig\u00f3 a que, d\u00edas despu\u00e9s, la delegaci\u00f3n sanitaria abriera los ba\u00f1os p\u00fablicos a las personas que no ten\u00edan servicio. En tanto, el gobernador Tejeda expidi\u00f3 la Ley de Participaci\u00f3n de Utilidades y gener\u00f3 la protesta de Pasquel Hermanos y C\u00e1rdenas McGregor en el puerto, lo que no incidi\u00f3 en la cotidianidad de las mayor\u00edas porte\u00f1as, tan alejadas de los conflictos pol\u00edtico-empresariales, como de los cambios de directivas en el Casino Veracruzano, la Lonja Mercantil y la Beneficencia Espa\u00f1ola.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">Mucha gente iba a apoyar al Veracruz Sporting Club frente a la Asociaci\u00f3n Deportiva Orizabe\u00f1a; los socios de aquel Club pagaban un peso general, los no socios 1.50, y quienes quer\u00edan silla deb\u00edan alquilarla por 50 centavos. Otras personas asist\u00edan al Variedades para ver a la bailarina rusa Ana Petrowa, rival de la otra Ana rusa: La Pavlova. La mayor\u00eda de esa audiencia plural se mov\u00eda durante el d\u00eda y parte de la noche en los tranv\u00edas (ampliada su cobertura el 16 de enero con las rutas Laguna por Playas y Laguna por Pino Su\u00e1rez) y autobuses, aunque el servicio de estos presentaba deficiencias en las rutas \u201cde playa\u201d, se\u00f1aladas en<em> El Dictamen<\/em> por los usuarios. Los domingos, los autobuses llevaban y tra\u00edan gente cada 25 minutos por una peseta (25 centavos), de Plaza de Armas y viceversa al reci\u00e9n inaugurado balneario San Sebasti\u00e1n.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">Los cines Eslava, Variedades y el Teatro Principal eran frecuentados por los integrantes de la segunda generaci\u00f3n de mexicanos cin\u00e9filos y por los aficionados de siempre al teatro. La Soriana, ubicada en Independencia n\u00famero 34, promov\u00eda su gran barata \u201cpara los proletarios con precios iguales a los de 1912\u201d y cerraba a las 17:00 horas por exceso de clientes, no sin antes prometer una \u201cbarata especial para la clase media\u201d.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">El bullicio de la modernidad por el roce de los tranv\u00edas sobre los rieles y el ruido de autobuses y autom\u00f3viles Ford y Packard, vendidos por Drake Auto and Machinery Co. y reparados en el taller Veracruz Motor Company, no acallaba las persistentes voces pregoneras vendiendo tamales; pescado y marisco; tortillas de coyol, panqu\u00e9s y volovanes. Don Manuel Garc\u00eda Amador recuerda:<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\">\r\n<p style=\"text-align: justify;\">Mi suegro desde chamaco trabaj\u00f3 en la terminal como despachador de trenes y a\u00f1os despu\u00e9s como ayudante del Jefe de Estaci\u00f3n. Cuando sal\u00eda para ir a su casa, se iba comprando pescado o camarones o pulpos. Llegaba y pues a com\u00e9rselos con alguna botella de vino comprada en la terminal. Uno encontraba de todo; bueno, casi de todo, para comprar en la calle. Hab\u00eda mucha fayuca; contrabando, pues.<\/p>\r\n<\/blockquote>\r\n\r\n\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">Y s\u00ed, escribe \u201cPaco P\u00edldora\u201d, \u201c\u00a1qu\u00e9 alegre entonces se o\u00eda \/ cuando iba cayendo el sol \/ el cantar del pregonero! \/ las tortillas de coyol \/ y el tamal medellinero\u201d. Se encontraba casi de todo en la calle, aunque tambi\u00e9n en las tiendas de ultramarinos, que ofrec\u00edan vinos, licores, embutidos, quesos, telas y atuendos en general, adem\u00e1s de productos nacionales distribuidos por Vicente Roji e Hijos. Y pod\u00edan verse pel\u00edculas de diversos g\u00e9neros llegadas de Europa y Estados Unidos, entre ellas: <em>El moderno Montecristo<\/em>, que constaba de nueve partes; la comedia <em>Rivalidades de Max<\/em>, con Max Linder, y <em>Mar\u00eda Ang\u00e9lica<\/em>, con Mary Pickford.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">El nuevo proyecto de naci\u00f3n esgrim\u00eda la defensa de los oprimidos de siempre, quienes continuaban en las mismas condiciones, y el poder y la capacidad adquisitiva estaban a\u00fan en manos de unos cuantos. Los m\u00e1s de 50 000 veracruzanos que habitaban el puerto estaban divididos, lo que no imped\u00eda que acudieran a fines de marzo al estreno, en el Teatro Principal, de la obra <em>El mal que nos hacen<\/em>, de Jacinto de Benavente, puesta en escena por la Compa\u00f1\u00eda Virginia Barrag\u00e1n; o a la Plaza de Toros de Villa del Mar para ver lidiar a Juan Silvetti y Jes\u00fas Tener seis toros de la ganader\u00eda de Xochiapa; o a la inauguraci\u00f3n del Pabell\u00f3n n\u00famero 3 de la Beneficencia Espa\u00f1ola, dada a conocer con fotograf\u00eda incluida.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">Interesaban a toda la poblaci\u00f3n los nuevos horarios del ferrocarril Veracruz-M\u00e9xico-Veracruz y Veracruz-Alvarado-Medell\u00edn-Veracruz, porque la influencia del puerto como ciudad central en la regi\u00f3n exig\u00eda mejores y constantes v\u00edas y medios de comunicaci\u00f3n con las poblaciones mencionadas, ya que desde Alvarado llegaba diariamente por tren pescado y camar\u00f3n (tambi\u00e9n de Ant\u00f3n Lizardo) para distribuirse en el puerto y seguir su viaje hacia Xalapa, C\u00f3rdoba y el altiplano; de Medell\u00edn arribaban frutas, verduras, legumbres, etc., y de vuelta el fin de semana se hac\u00edan excursiones al r\u00edo por ferrocarril. Las panader\u00edas abr\u00edan a las cuatro o cinco de la ma\u00f1ana y empezaban a hacerse las michas, bombas, canillas, pambazos, empanadas de manjar y queso.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\">\r\n<p style=\"text-align: justify;\">Algunas cantinas, como una que estaba en Hidalgo, entre Emparan y Constituci\u00f3n, a unos 30 metros de donde luego estuvo \u201cLa Vi\u00f1a\u201d [dice don Joel], y otra que estaba en Esteban Morales casi llegando a Bravo, abr\u00edan poquito antes de las cuatro de la madrugada, porque los panaderos pasaban a echarse un fajo de ca\u00f1a, un lingotazo de habanero o de yerba maistra, pa\u2019 acabar de despertar si el caf\u00e9 no hab\u00eda sido suficiente. De ah\u00ed se iban a hacer el pan y uno pod\u00eda estarlo comprando calientito a las siete de la ma\u00f1ana. \u00a1N\u2019ombre, esa gente s\u00ed que era responsable, porque nom\u00e1s se echaban el trago necesario y ni uno m\u00e1s!<\/p>\r\n<\/blockquote>\r\n\r\n\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">El juicio m\u00e1s sonado e impactante de ese 1921 concluy\u00f3 el 12 de marzo con sentencia de quince a\u00f1os de prisi\u00f3n para Juan Aguirre, asesino de su amasia con cinco balazos durante una discusi\u00f3n conyugal. Y en este contexto de ejercicio de la justicia aplaudido por la poblaci\u00f3n, y para cerrar un mes movido, la Sociedad M\u00e9dica Veracruzana puso a disposici\u00f3n su <em>Revista M\u00e9dica Veracruzana<\/em>, mientras el s\u00e9ptimo caso de fiebre amarilla apareci\u00f3 en ese primer semestre del a\u00f1o, en el cual se report\u00f3 tambi\u00e9n un caso de encefalitis, a la par que la gripe y el sarampi\u00f3n llegaron a considerarse epid\u00e9micas. El doctor Juan Rojas dio a conocer la llegada de ratoneras para la campa\u00f1a de desratizaci\u00f3n, apareci\u00f3 otro caso de fiebre bub\u00f3nica procedente de Tampico, fueron atrapadas dos ratas infectadas, y se anunci\u00f3 el fin del plazo para que todas las personas encalaran las paredes de sus casas.<\/p>\r\n<figure id=\"attachment_21566\" aria-describedby=\"caption-attachment-21566\" style=\"width: 1000px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-21566\" src=\"http:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2021\/07\/BiC_52_64.jpg\" alt=\"\" width=\"1000\" height=\"633\" srcset=\"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2021\/07\/BiC_52_64.jpg 1000w, https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2021\/07\/BiC_52_64-300x190.jpg 300w, https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2021\/07\/BiC_52_64-768x486.jpg 768w\" sizes=\"(max-width: 1000px) 100vw, 1000px\" \/><figcaption id=\"caption-attachment-21566\" class=\"wp-caption-text\">J. Granat, Veracruz, M\u00e9xico, ca. 1915. DeGolyer Library, Southern Methodist University, Flickr Commons.<\/figcaption><\/figure>\r\n\r\n\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">En junio fue apresado Jos\u00e9 Mortello, tripulante del Vapor Alfonso XII, con nueve cajas de coca\u00edna, nada importante frente al fantasma de una nueva invasi\u00f3n estadunidense causada por la presencia de seis buques de guerra frente a la costa, hecho que desvel\u00f3 a la gente, la cual supo hasta el siguiente d\u00eda que hab\u00edan sido adquiridos por el gobierno federal.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">En el mes de julio, en Zamora n\u00famero 18, se inaugur\u00f3 Fotograf\u00eda Vald\u00e9s, que tendr\u00eda clientela no s\u00f3lo por las ganas de la gente a perpetuar su imagen, sino por las necesidades crecientes de identificaci\u00f3n en las escuelas y en la vida civil en general; el estudio se agreg\u00f3 a los ya reconocidos Estudios Fotogr\u00e1ficos Cepeda y Fotograf\u00eda Argumedo.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">En el mes de agosto, Rodolfo Gaona tore\u00f3 en Villa del Mar, y un hombre con iniciales B. R. y C., quien dijo tener 37 a\u00f1os, un capital de 15 000 pesos y ser profesionista, anunci\u00f3 en <em>El Arte Musical<\/em> que deseaba casarse con una se\u00f1orita menor de 20 a\u00f1os, bien educada, agraciada f\u00edsicamente y de escasos recursos econ\u00f3micos; las interesadas deb\u00edan entregar sus fotograf\u00edas en la calle 5 de Mayo n\u00famero 43. El anuncio fue respondido por Emma y motiv\u00f3 que una semana despu\u00e9s el casi an\u00f3nimo B. R. y C. respondiera as\u00ed: \u201cRecib\u00ed su retrato. Es usted encantadora. Le suplico me cumpla la cita que me ofrece el d\u00eda 23 del actual. Procedo de buena fe y le demostrar\u00e9 mi caballerosidad.\u201d<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">No volvi\u00f3 a saberse de los enamorados. El tiempo transcurri\u00f3 inexorable, las ideas iban y ven\u00edan con los buques y viajeros que entraban y sal\u00edan por la entonces principal puerta del pa\u00eds, y tra\u00edan las obras de Mark Twain, de Lenin (<em>Ideario bolshevista<\/em> y <em>El comunismo de izquierda)<\/em> y Trotski (<em>Terrorismo y comunismo)<\/em>, ofrecidas por la librer\u00eda La Revista y la de Rafael Garc\u00eda, tambi\u00e9n distribuidor de <em>Cine Mundial<\/em>, <em>Mercurio<\/em>, <em>Vogue en Espa\u00f1ol<\/em>, <em>El Hogar <\/em>y diarios locales, estatales y nacionales.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">Se anunciaban en <em>El Dictamen <\/em>una especie de arn\u00e9s (marca Trados) que respingaba la nariz, la nueva navaja Gillete (patentada en M\u00e9xico un a\u00f1o atr\u00e1s), y un medicamento curador de casi toda enfermedad llamado Quina-Laroche. Todos disponibles en farmacias y miscel\u00e1neas cuyos due\u00f1os no respetaban la jornada de ocho horas ni pagaban horas extra ni conced\u00edan descanso dominical, provocando supervisiones domiciliarias, multas de 300 pesos y arresto a quienes no cumpl\u00edan, como los contratistas responsables de construir el mercado de Pescader\u00eda, que hab\u00eda quedado inconcluso.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">La ciudadan\u00eda exigi\u00f3 cerrar la cantina El As y el alcalde respondi\u00f3, no se sabe si en un acto de cinismo o sinceridad, que era imposible hacerlo, porque esto llevar\u00eda a cerrarlas todas, ya que cuando se les conced\u00eda el permiso no pod\u00eda saberse si iban a hacer esc\u00e1ndalo. S\u00ed orden\u00f3 cerrar hoteles sospechosos de promover la prostituci\u00f3n y un grupo de mujeres solicit\u00f3 su destituci\u00f3n por autorizar la apertura de casas de citas en el centro.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">Los due\u00f1os de estanquillos frente al Variedades protestaron ante el impuesto por venta de bebidas alcoh\u00f3licas que el Cabildo aplic\u00f3, acus\u00e1ndolos de vender no s\u00f3lo licor y cerveza hasta las tres de la ma\u00f1ana, aprovechando el cierre de las cantinas, sino tambi\u00e9n marihuana, coca\u00edna, morfina y hero\u00edna. Asimismo, prohibi\u00f3 a los boleros trabajar en Los Portales y advirti\u00f3 a los voceadores que ser\u00edan sancionados por decir palabras soeces en la v\u00eda p\u00fablica.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">En el segundo tercio del a\u00f1o se construy\u00f3 la estaci\u00f3n del tranv\u00eda con el nombre del balneario Villa del Mar, lugar s\u00f3lo aparentemente plural en su acceso, porque ah\u00ed tambi\u00e9n se manifestaban las diferencias sociales: mientras que a las playas asist\u00eda quien lo deseara, muchos de los bailes celebrados en su gran sal\u00f3n estaban reservados a la peque\u00f1a burgues\u00eda emergente (a las prostitutas, o a las \u00a1sospechosas de serlo!, no se les permit\u00eda la entrada). Como sea, la mayor\u00eda iba a las playas y algunos a bailar en el lugar que un presunto poeta, de nombre Jes\u00fas Zavala, se atrev\u00eda a describir as\u00ed en las p\u00e1ginas de <em>El Arte Musical<\/em>: \u201cAl comp\u00e1s de la m\u00fasica, asidos de las manos, los j\u00f3venes gozan de las delicias de los modernos bailes. Y la grata caricia de las rosas el\u00e9ctricas destila aires sanos.\u201d<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">Esas \u201crosas el\u00e9ctricas\u201d en el techo eran elementos integrantes del paisaje urbano, ya que la energ\u00eda el\u00e9ctrica se integraba a la cotidianidad comercial y cultural porte\u00f1as en el centro y en los terrenos que, en tiempos no muy lejanos, eran todav\u00eda extramuros, y donde habitaba la plebe, la gleba que abrir\u00eda para s\u00ed Villa del Mar por fuerza de su peso num\u00e9rico y ser un nuevo sujeto social que obedec\u00eda al nombre de consumidor. Esta clase social y \u201clos de arriba\u201d coincid\u00edan en su apoyo al \u00c1guila de Veracruz en la inauguraci\u00f3n de la temporada a fines de octubre, cuando el equipo local derrot\u00f3 al Williams de la capital de la rep\u00fablica.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<h3 class=\"wp-block-heading\" style=\"text-align: center;\">Pugna por la alcald\u00eda<\/h3>\r\n<figure id=\"attachment_21569\" aria-describedby=\"caption-attachment-21569\" style=\"width: 1000px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-21569\" src=\"http:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2021\/07\/BiC_52_74.jpg\" alt=\"\" width=\"1000\" height=\"813\" srcset=\"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2021\/07\/BiC_52_74.jpg 1000w, https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2021\/07\/BiC_52_74-300x244.jpg 300w, https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2021\/07\/BiC_52_74-768x624.jpg 768w\" sizes=\"(max-width: 1000px) 100vw, 1000px\" \/><figcaption id=\"caption-attachment-21569\" class=\"wp-caption-text\">Abel Briquet, Vera Cruz. El Palacio, ca. 1900. Library of Congress, EUA.<\/figcaption><\/figure>\r\n\r\n\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">Las campa\u00f1as pol\u00edticas por la alcald\u00eda metieron al puerto en una din\u00e1mica de fin de a\u00f1o rijosa, porque dos candidatos representaban a sectores sociales enfrentados, y porque el gobernador Tejeda intent\u00f3 jugar su baza a favor de un tercero. Por un lado, estaba Rafael Garc\u00eda Auli (de cuya campa\u00f1a no se informar\u00eda en las p\u00e1ginas de <em>El Dictamen<\/em>), estibador impulsado por los gremios de trabajadores; por el otro, el comerciante Natalio Ulibarri, due\u00f1o de La Galatea y miembro prominente de los grupos de poder econ\u00f3mico en la ciudad (a quien el diario apoyar\u00eda sin condiciones); y el escritor Jos\u00e9 Mancisidor, un hombre de izquierda apoyado por Tejeda, lo que llevar\u00eda a que Garc\u00eda Auli acusara a este de traidor a la causa del pueblo por impulsar la divisi\u00f3n del voto popular e izquierdista. Resultar\u00eda triunfador Garc\u00eda Auli \u2013con 2 599 votos de un padr\u00f3n electoral de 10 450\u2013, quien tendr\u00eda como representantes ante la Junta Computadora a personajes como Luis N. Morones, Antonio D\u00edaz Soto y Gama, y Manlio Fabio Altamirano. Ulibarri conseguir\u00eda 1 748 y Mancisidor 979 votos.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">Ya electo, Garc\u00eda Auli apoy\u00f3 a los estudiantes de las secundarias locales ante la solicitud del gobernador a la Legislatura para cerrarlas junto a las de Orizaba y la Comercial de Tlacotalpan. Los estudiantes obtuvieron el apoyo de los gremios y de la sociedad porte\u00f1os, de los comerciantes y de los diputados. Por su parte, el Consejo Local de Educaci\u00f3n, entre cuyos integrantes estaban Manuel Guti\u00e9rrez Zamora y Julio S. Montero, acord\u00f3 la defensa del colegio y se\u00f1al\u00f3 que detr\u00e1s del cierre estaban los intereses de quienes quer\u00edan abrir la universidad veracruzana, un proyecto del que ya se hablaba en los c\u00edrculos educativos. La Legislatura rechaz\u00f3 por unanimidad el cierre, luego de varias marchas y m\u00edtines, en alguno de los cuales habl\u00f3 Her\u00f3n Proal, un activista de Antorcha Libertaria, quien ser\u00eda famoso internacionalmente el a\u00f1o siguiente.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">A mediados de diciembre el alcalde convoc\u00f3 a una marcha para celebrar la Terminal del Ferrocarril al patio La Onza de Oro, que termin\u00f3 con un baile en el Ciriaco V\u00e1zquez. Y el domingo 18, un par de d\u00edas posteriores a que el inicio de La Rama llenara de pregones la ciudad (<em>A las buenas noches ya estamos aqu\u00ed \/ aqu\u00ed est\u00e1 la rama que les promet\u00ed&#8230;<\/em>) y quince antes de tomar posesi\u00f3n, hizo otro en los patios de la aduana; cuatro d\u00edas antes de que Mariano Fuster fuera el primer pasajero por avi\u00f3n en el vuelo inaugural Veracruz-Tlacotalpan-Veracruz; once despu\u00e9s de que un norte entrara al puerto e hiciera bajar la temperatura hasta los 19 grados cent\u00edgrados; y trece antes de que grupos de gente recorrieran las calles cantando <em>Una limosna para este pobre viejo \/ que ha dejado hijos&#8230; para el a\u00f1o nuevo<\/em>.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">Terminaba as\u00ed el primer y m\u00e1s tranquilo a\u00f1o de los fabulosos 20 porte\u00f1os, donde la huelga ferrocarrilera, extensiva a todos los gremios vinculados a la Compa\u00f1\u00eda Terminal, no interrumpi\u00f3 la cotidianidad de la vida social, pero s\u00ed manifest\u00f3 lo que ser\u00eda la impronta de la d\u00e9cada en ese primer territorio libre de la l\u00f3gica que es el puerto de Veracruz, del cual no sabemos el clima del domingo 1 de enero de 1922, aunque seguro la celebraci\u00f3n del a\u00f1o viejo prosigui\u00f3 en el nuevo, amenizada con danzones, rumbas, guajiras, zarzuelas, <em>fox trots<\/em>, <em>one steps<\/em> y los discos de la Orquesta Hawaiana, comprados en casa Wagner. S\u00ed sabemos que esa es una historia ya contada en otro lugar; y quiz\u00e1 vuelta a contar en un futuro cercano.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<h3 class=\"wp-block-heading\">PARA SABER M\u00c1S<\/h3>\r\n\r\n\r\n\r\n<ul class=\"wp-block-list\">\r\n<li>Garc\u00eda Auli, Rafael, <em>La Uni\u00f3n de Estibadores y Jornaleros del Puerto de Veracruz ante el movimiento obrero nacional e internacional de 1900 a 1997,<\/em> Veracruz, Tipogr\u00e1fica Reforma, 1977.<\/li>\r\n<li>Garc\u00eda D\u00edaz, Bernardo, <em>Puerto de Veracruz<\/em>, Xalapa, Gobierno del Estado de Veracruz, 1992.<\/li>\r\n<li>Garc\u00eda Ni\u00f1o, Arturo E., \u201cUna d\u00e9cada rojinegra (vida cotidiana, cultura y luchas sociales en el puerto de Veracruz durante los a\u00f1os veinte del siglo XX)\u201d, tesis de doctorado, Xalapa, Universidad Veracruzana, 2009, en <a href=\"http:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/archivos\/entre-guerras-boas-y-naufragios\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\">https:\/\/cutt.ly\/xjHuZS3<\/a><\/li>\r\n<li>Reyna Mu\u00f1oz, Manuel (coord.), <em>Actores sociales en un proceso de transformaci\u00f3n: Veracruz en los a\u00f1os veinte<\/em>, Xalapa, Universidad Veracruzana, 1996.<\/li>\r\n<\/ul>\r\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Arturo E. Garc\u00eda Ni\u00f1oUniversidad Veracruzana Revista BiCentenario. El ayer y hoy de M\u00e9xico, n\u00fam. 52. Los habitantes del puerto de Veracruz vivieron el primer a\u00f1o de la d\u00e9cada de 1920 entre el temor por la fiebre amarilla y la peste bub\u00f3nica; la primera huelga ferroviaria; elecciones municipales y una vida social transcurrida en tertulias; paseos y caf\u00e9s en los portales; traslados en tranv\u00edas; compras a los pregoneros de tamales y pescados en las calles; protestas por el impuesto a la venta de bebidas alcoh\u00f3licas, contra las cantinas donde afloraban \u201clos vicios\u201d, y la sorpresa por algunos sonados casos de criminalidad. Nada presagiaba los movidos y convulsivos a\u00f1os que le seguir\u00edan. Deja el cochero el pescante \/ llega el auto y el choferLa moda se hace atrevida,Ya se pinta la mujerY usa falda recogida. Francisco Rivera \u201cPaco P\u00edldora\u201d There\u2019s a battle outside \/ And it is raging \/ It\u2019ll soon shake<\/p>\n","protected":false},"author":8,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[21,2358,20],"tags":[218,2364],"class_list":{"0":"post-16121","1":"post","2":"type-post","3":"status-publish","4":"format-standard","6":"category-articulos","7":"category-bicentenario-52","8":"category-revistanumero","9":"tag-anos-veinte","10":"tag-puerto-de-veracruz"},"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/16121","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/8"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=16121"}],"version-history":[{"count":12,"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/16121\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":22641,"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/16121\/revisions\/22641"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=16121"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=16121"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=16121"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}