﻿{"id":16112,"date":"2021-07-16T14:46:00","date_gmt":"2021-07-16T19:46:00","guid":{"rendered":"http:\/\/revistabicentenario.com.mx\/?p=16112"},"modified":"2025-09-08T18:42:52","modified_gmt":"2025-09-09T00:42:52","slug":"progreso-y-neurastenia-en-los-albores-del-siglo-xx","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/archivos\/progreso-y-neurastenia-en-los-albores-del-siglo-xx\/","title":{"rendered":"Progreso y neurastenia en los albores del siglo XX"},"content":{"rendered":"\r\n<p>Mar\u00eda Teresa Remart\u00ednez Mart\u00edn<br \/>Instituto Mora<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<h4 class=\"has-text-color\" style=\"color: #a30003;\"><span style=\"color: #800000;\"><strong>Revista <\/strong><em><strong>BiCentenario. El ayer y hoy de M\u00e9xico<\/strong><\/em><strong>, n\u00fam. 52.<\/strong><\/span><\/h4>\r\n<p><a href=\"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2025\/09\/BiC_52_04_Neurastenia.pdf\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\"><img decoding=\"async\" class=\"aligncenter size-full wp-image-16736\" src=\"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2022\/12\/BotonPDF2-e1670355523220.png\" alt=\"\" width=\"87\" height=\"44\" \/><\/a><\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<h3 class=\"wp-block-heading\" style=\"text-align: justify;\">La adaptaci\u00f3n a los cambios tecnol\u00f3gicos, que comenzaron a darse a finales del siglo XIX en las grandes ciudades, trajo como consecuencia distintas enfermedades nerviosas que, en M\u00e9xico, se diagnosticaron gracias a los estudios cient\u00edficos de m\u00e9dicos nacionales y extranjeros, y que recibieron paliativos para su curaci\u00f3n como hidroterapias y electroterapias, relajantes, masajes o t\u00f3nicos.<\/h3>\r\n<figure id=\"attachment_21564\" aria-describedby=\"caption-attachment-21564\" style=\"width: 1000px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><img fetchpriority=\"high\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-21564\" src=\"http:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2021\/07\/BiC_52_58-1.jpg\" alt=\"\" width=\"1000\" height=\"786\" srcset=\"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2021\/07\/BiC_52_58-1.jpg 1000w, https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2021\/07\/BiC_52_58-1-300x236.jpg 300w, https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2021\/07\/BiC_52_58-1-768x604.jpg 768w\" sizes=\"(max-width: 1000px) 100vw, 1000px\" \/><figcaption id=\"caption-attachment-21564\" class=\"wp-caption-text\">The causes of localized headache, according to the exact site of the pain, grabado en William A. Evans, How to keep well. A health book for the home, Nueva York, Sears, Roebuck, 1917, p. 382. Library of Congress, USA.<\/figcaption><\/figure>\r\n\r\n\r\n\r\n\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">Es de todos conocido que el lema del r\u00e9gimen de Porfirio D\u00edaz fue \u201corden y progreso\u201d; sin embargo, esta idea fue introducida mucho antes, durante el gobierno de Benito Ju\u00e1rez, por Gabino Barreda. En 1867, en las fiestas conmemorativas de la independencia de M\u00e9xico, este m\u00e9dico, fil\u00f3sofo y pol\u00edtico profiri\u00f3 un c\u00e9lebre discurso titulado \u201cOraci\u00f3n c\u00edvica\u201d, en el que propuso lo siguiente: \u201cEn lo adelante sea nuestra divisa Libertad, Orden y Progreso.\u201d<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">El r\u00e9gimen de Porfirio D\u00edaz retom\u00f3 esta divisa e instaur\u00f3 el \u201corden\u201d y el \u201cprogreso\u201d como <em>leitmotiv<\/em> de su gesti\u00f3n. A grandes rasgos, impuls\u00f3 el avance econ\u00f3mico y tecnol\u00f3gico, as\u00ed como sanitario, con medidas destinadas al desarrollo agr\u00edcola, minero e industrial y al comercio exterior. Expandi\u00f3 los medios de transporte y comunicaci\u00f3n como el ferrocarril, el tel\u00e9grafo y el tel\u00e9fono. Llev\u00f3 a cabo programas educativos, higi\u00e9nicos y sanitarios, destinados a paliar el analfabetismo y las enfermedades epid\u00e9micas.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">El gobierno de D\u00edaz tambi\u00e9n facilit\u00f3 la apertura a las influencias extranjeras, en especial las provenientes de Francia, lo que alent\u00f3 la recepci\u00f3n y el intercambio de conocimientos cient\u00edficos y la importaci\u00f3n de tecnolog\u00eda. As\u00ed, el pa\u00eds del orden y el progreso finaliz\u00f3 el siglo xix con el arribo de importantes novedades. En 1895, el alumbrado p\u00fablico pas\u00f3 de gas a luz el\u00e9ctrica y los capitalinos vieron con asombro el primer autom\u00f3vil. Un a\u00f1o despu\u00e9s, en 1896, lleg\u00f3 el cinemat\u00f3grafo, invento de los hermanos Lumi\u00e8re, que tard\u00f3 muy poco en convertirse en la diversi\u00f3n de moda. Tiempos de maravillas y prodigios a los que M\u00e9xico no quer\u00eda permanecer ajeno.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">Los vientos de modernidad provocaron la mejora en la escolarizaci\u00f3n de ciertos sectores de la poblaci\u00f3n, la transformaci\u00f3n de pr\u00e1cticas cotidianas y el surgimiento de nuevas profesiones que, en opini\u00f3n de los m\u00e9dicos del momento, resultaban muy demandantes. Asimismo, los grandes avances en las comunicaciones y trasportes, las largas jornadas laborales consecuencia de los nuevos procesos productivos y las costumbres importadas de pa\u00edses europeos generaron en algunos individuos una serie de enfermedades. Entre los padecimientos m\u00e1s habituales estaban los que ten\u00edan como causa el agotamiento f\u00edsico o psicol\u00f3gico<a>.<\/a><\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">A prop\u00f3sito de la extenuaci\u00f3n f\u00edsica, el doctor chileno Luis Vergara Flores, referente en estudios que vinculaban el alcoholismo con las teor\u00edas de la degeneraci\u00f3n, afirm\u00f3 en 1899 que el ejercicio exagerado y las prisas de las nuevas actividades demandaban que los empleados y los empresarios fueran \u201ca todo vapor\u201d. Como resultado de estas exigencias, las personas laboriosas y activas desfogaban sus agobios con la bebida, lo cual ocasionaba a largo plazo severos problemas de alcoholismo. Este doctor tambi\u00e9n consideraba que las ya tradicionales enfermedades mentales como la histeria, la hipocondr\u00eda y la man\u00eda eran provocadas por las pasiones amorosas desmedidas y las ambiciones insatisfechas. A estas hab\u00eda que a\u00f1adir otras dolencias asociadas a pr\u00e1cticas intelectuales que produc\u00edan neuropat\u00edas derivadas del cansancio nervioso. Una fatiga mental que, seg\u00fan el m\u00e9dico chileno, proced\u00eda de la horrible <em>struggle for life <\/em>o \u201clucha por la existencia\u201d.<\/p>\r\n<figure id=\"attachment_21562\" aria-describedby=\"caption-attachment-21562\" style=\"width: 783px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><img decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-21562\" src=\"http:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2021\/07\/BiC_52_52.jpg\" alt=\"\" width=\"783\" height=\"1000\" srcset=\"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2021\/07\/BiC_52_52.jpg 783w, https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2021\/07\/BiC_52_52-235x300.jpg 235w, https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2021\/07\/BiC_52_52-768x981.jpg 768w\" sizes=\"(max-width: 783px) 100vw, 783px\" \/><figcaption id=\"caption-attachment-21562\" class=\"wp-caption-text\">Trabajadores realizan mejoras en la ciudad de M\u00e9xico, ca. 1909, 502230, Fototeca Nacional. Secretar\u00eda de Cultura-INAH-MEX. Reproducci\u00f3n autorizada por el INAH.<\/figcaption><\/figure>\r\n\r\n\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">Adem\u00e1s del trabajo de Vergara Flores, una d\u00e9cada antes, en 1889, el diario <em>Municipio Libre <\/em>dedic\u00f3 su editorial \u201ca los peligros de la ense\u00f1anza escolar\u201d. En \u00e9l alertaba a la poblaci\u00f3n de los riesgos de la educaci\u00f3n y de las consecuencias de la permanencia en la escuela. Es m\u00e1s, presentaba a Don Quijote como s\u00edmbolo atemporal de volverse loco por leer muchos libros. Entre los problemas psicol\u00f3gicos m\u00e1s notables se encontraban la angustia y la par\u00e1lisis frente a los ex\u00e1menes. Esta publicaci\u00f3n, para legitimar sus argumentos, citaba estudios prestigiosos de eruditos franceses y prusianos. En particular, los aportes del doctor Lagueau, quien afirmaba que la escuela produc\u00eda padecimientos como la miop\u00eda, deformidades en la pelvis y problemas tor\u00e1cicos, as\u00ed como perturbaciones digestivas debidas a la posici\u00f3n encorvada y a la inmovilidad durante horas. Incluso, explicaba el periodista, pod\u00eda apreciarse en la boca la tensi\u00f3n intelectual.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">De igual forma, el editorial advert\u00eda que los liceos en los que los alumnos permanec\u00edan internados ten\u00edan el peligro a\u00f1adido de contagiarse de alguna enfermedad epid\u00e9mica; resultaban especialmente vulnerables por la aglomeraci\u00f3n y la predisposici\u00f3n a contraer trastornos vinculados al trabajo acad\u00e9mico. Se dec\u00eda que adem\u00e1s de los escolares, otras personas estaban expuestas a la morbidez de las pr\u00e1cticas intelectuales: los universitarios, los hombres de negocios y los pol\u00edticos.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">Nuevas costumbres afectaron a la par a algunos miembros de los estratos m\u00e1s acomodados. Por ejemplo, una pr\u00e1ctica importada de Europa que se fue extendiendo entre los grupos econ\u00f3micamente privilegiados fueron los viajes de novios, actividad que llam\u00f3 la atenci\u00f3n de los responsables de la revista <em>La Escuela de Medicina<\/em>, quienes, en 1886, tradujeron y publicaron un informe sobre los estudios del doctor Coriveaud sobre las repercusiones para la salud de la \u201cluna de miel\u201d. En opini\u00f3n del galeno franc\u00e9s, el viaje era nocivo para el cuerpo y la mente de los reci\u00e9n casados. Las traves\u00edas, con sus largas caminatas y las incomodidades de los medios de transporte, perturbaban el \u00e1nimo de la mujer y no la permit\u00edan adaptarse a su nuevo estado.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">Adem\u00e1s de las molestias f\u00edsicas y emocionales, el art\u00edculo se\u00f1alaba: \u201cPor otra parte, est\u00e1 demostrado que estos viajes, ni entretienen, ni divierten al nuevo matrimonio, que no piensa en otra cosa que su amor, import\u00e1ndole un ardite los planos, monumentos y los panoramas.\u201d Los desplazamientos, por tanto, obstaculizaban el objetivo principal del matrimonio que no era otro que tener hijos. La publicaci\u00f3n se aventur\u00f3 incluso a se\u00f1alar que esta pr\u00e1ctica era la culpable de la disminuci\u00f3n de la natalidad en Francia.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">Tanto la prensa general como la especializada exageraban a la hora de manifestar su admiraci\u00f3n o recelo frente a los efectos de los tiempos modernos. Por otra parte, cabe se\u00f1alar que en Francia no todos los ciudadanos reci\u00e9n casados emprend\u00edan la \u201cluna de miel\u201d. En M\u00e9xico, algunos grupos sociales adoptaron costumbres extranjeras; se vieron inmersos en los cambios productivos devenidos del desarrollo industrial; tuvieron acceso a una ocupaci\u00f3n o una educaci\u00f3n de exigencia, y usaron los avances tecnol\u00f3gicos que arribaron al pa\u00eds en el periodo de entre siglos. Por supuesto, no todos sufrieron trastornos f\u00edsicos o mentales.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<h3 class=\"wp-block-heading\" style=\"text-align: center;\">Neurastenia<\/h3>\r\n<figure id=\"attachment_21565\" aria-describedby=\"caption-attachment-21565\" style=\"width: 610px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-21565\" src=\"http:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2021\/07\/BiC_52_61.jpg\" alt=\"\" width=\"610\" height=\"1000\" srcset=\"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2021\/07\/BiC_52_61.jpg 610w, https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2021\/07\/BiC_52_61-183x300.jpg 183w\" sizes=\"(max-width: 610px) 100vw, 610px\" \/><figcaption id=\"caption-attachment-21565\" class=\"wp-caption-text\">The location of referred pains an their cause, grabado en M. Allen Starr, Organic and functional nervous diseases a text-book of neurology, Nueva York, Lea &amp; Febiger, 1913, p. 752. Columbia University Libraries.<\/figcaption><\/figure>\r\n\r\n\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">La neurastenia fue el padecimiento m\u00e1s importante asociado al \u201cfren\u00e9tico\u201d ritmo de vida de inicios del siglo XX. Su origen era situado, aunque con un nombre diferente, en la Grecia cl\u00e1sica. En concreto, aparece en el libro de las enfermedades de Hip\u00f3crates y en la descripci\u00f3n sobre la hipocondr\u00eda y la <em>atrabilis<\/em> de Galeno. Siglos m\u00e1s tarde, en 1869, un neur\u00f3logo y experto en terapias el\u00e9ctricas de Nueva York, llamado George Miller Beard, acu\u00f1\u00f3 el t\u00e9rmino \u201cneurastenia\u201d. En 1880 public\u00f3 un libro sobre este tipo de agotamiento nervioso y explic\u00f3 que se originaba por la falta de fuerza nerviosa y provocaba ansiedad generalizada, debilidad irritable y \u201cmiedos m\u00f3rbidos\u201d como la \u201ctopofobia\u201d (pavor a ciertos lugares), la \u201cantropofobia\u201d (temor a las personas), la \u201cmonofobia\u201d (miedo a la soledad) y \u201cpantofobia\u201d (miedo a todo).<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">En M\u00e9xico, los estudiantes de la Escuela Nacional de Medicina conocieron las aportaciones de Beard y de dos eminencias decimon\u00f3nicas, Jean-Martin Charcot y Emil Kraepelin, gracias a la c\u00e1tedra de enfermedades mentales iniciada en 1887. Esta disciplina acad\u00e9mica impuls\u00f3 la medicina alienista y preludi\u00f3 la psiquiatr\u00eda. En los albores del siglo XX, la neurastenia fue retomada en los trabajos de los doctores mexicanos Adelfo S. Aguirre (1900), Jos\u00e9 Salas de Vaca (1903) y Enrique Abogado (1906), y del espa\u00f1ol Joaqu\u00edn Cos\u00edo (1904), quienes describieron una enfermedad con etiolog\u00eda diversa, que ten\u00eda en com\u00fan la presencia de un \u201csobretrabajo\u201d (<em>surmenage<\/em>, en franc\u00e9s) de tipo intelectual, sensorial, moral o f\u00edsico.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">Se manifestaba de formas distintas en hombres, mujeres y ni\u00f1os, aunque los m\u00e1s propensos a padecer neurastenia eran adultos, del sexo masculino, de ciertas razas y que se desempe\u00f1aban como industriales, matem\u00e1ticos, financieros, tenedores de libros, periodistas, pol\u00edticos y universitarios. Se exteriorizaba en infantes con una predisposici\u00f3n hereditaria a la enfermedad y en las mujeres que sufr\u00edan reveses morales como la p\u00e9rdida de un ser querido. De igual manera, la detonaban los amores desdichados, el miedo o los sustos. Los s\u00edntomas eran muy variados y se manifestaban de distintas formas: a los ni\u00f1os los hac\u00eda ser exc\u00e9ntricos, impulsivos y excitables; a los adultos varones, por el contrario, depresivos, desobligados, masturbadores y extravagantes. La neurastenia femenina se mostraba principalmente con el agotamiento nervioso y, seg\u00fan los expertos, convert\u00eda a la mujer en una \u201cholgazana\u201d que dejaba de lado los quehaceres dom\u00e9sticos y el cuidado de su familia.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">Ante una sintom\u00e1tica tan variada, el doctor Joaqu\u00edn Cos\u00edo propuso, en 1904, un tratamiento igualmente heterog\u00e9neo. Pod\u00eda atajarse con reg\u00edmenes alimenticios para paliar las molestias g\u00e1stricas; con hidroterapia, relajante o estimulante para combatir el nerviosismo o el abatimiento, seg\u00fan fuera el caso; con electroterapia usada como sedante para los nervios; con t\u00f3nicos para la apat\u00eda y con masajes. Sin ir m\u00e1s lejos, el ilustre poeta nicarag\u00fcense Rub\u00e9n Dar\u00edo (1867-1916) viv\u00eda en Par\u00eds cuando, en 1903, se le diagnostic\u00f3 neurastenia y padeci\u00f3 severos problemas f\u00edsicos y sicol\u00f3gicos. Para evitar los rigores del invierno en esa ciudad, distraerse y recuperar la salud, plane\u00f3 instalarse en M\u00e1laga. En su itinerario espa\u00f1ol, visit\u00f3 adem\u00e1s Barcelona, Madrid, Granada, Sevilla y C\u00e1diz. Continu\u00f3 su recorrido por B\u00e9lgica, Alemania, Austria-Hungr\u00eda y despu\u00e9s march\u00f3 a Italia, donde visit\u00f3 Florencia y Venecia.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">Durante este periplo, Dar\u00edo realiz\u00f3 una cr\u00f3nica period\u00edstica que un a\u00f1o m\u00e1s tarde se transform\u00f3 en un libro de viajes titulado <em>Tierras solares<\/em>, y que contiene un breve apartado denominado \u201cItaloterapia\u201d, en el cual describe el mejor tratamiento de su enfermedad: \u201cEl mejor sistema de curaci\u00f3n para la fatiga de los inmensos capitales, para el hast\u00edo de tumulto, para la pereza cerebral, para la desolante neurastenia que os hace ver tan s\u00f3lo el lado d\u00e9bil y oscuro de vuestra vida: este sol, estas gentes, estos recuerdos, esta poes\u00eda, estas piedras viejas.\u201d<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">No todos los neurast\u00e9nicos pod\u00edan permitirse un cambio de aires para sanar su padecimiento y mucho menos abandonar el estilo de vida moderno que, poco a poco, se estaba instaurando en M\u00e9xico. Una alternativa m\u00e1s asequible fueron los medicamentos recetados por los facultativos, entre ellos las preparaciones sedantes de opio y cloral, as\u00ed como los remedios t\u00f3nicos que se publicitaban en los peri\u00f3dicos para curar los s\u00edntomas de la neurastenia, tales como la preparaci\u00f3n de \u201cWampole\u201d \u2013de cerezo silvestre\u2013 que se anunci\u00f3 en el diario <em>La Voz de M\u00e9xico <\/em>y fue recomendado en 1908 por el doctor Adri\u00e1n Garay, m\u00e9dico cirujano del Hospital Ju\u00e1rez, y que promet\u00eda volver \u201ca los placeres y tareas del mundo a muchos que hab\u00edan perdido ya toda esperanza\u201d. La fascinaci\u00f3n y tambi\u00e9n el miedo a \u201clos tiempos modernos\u201d muestran las dos caras de la moneda del progreso tecnol\u00f3gico, y aunque no todos los habitantes del pa\u00eds adoptaron las nuevas pr\u00e1cticas, ni vieron transformada su vida con las maravillas de la t\u00e9cnica, algunos tuvieron que adaptarse a las nuevas demandas vitales. El proceso fue origen de padecimientos diversos, tratados por los alienistas mexicanos de inicios del siglo XX.<\/p>\r\n<figure id=\"attachment_21563\" aria-describedby=\"caption-attachment-21563\" style=\"width: 800px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-21563\" src=\"http:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2021\/07\/BiC_52_54.jpg\" alt=\"\" width=\"800\" height=\"575\" srcset=\"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2021\/07\/BiC_52_54.jpg 800w, https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2021\/07\/BiC_52_54-300x216.jpg 300w, https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2021\/07\/BiC_52_54-768x552.jpg 768w\" sizes=\"(max-width: 800px) 100vw, 800px\" \/><figcaption id=\"caption-attachment-21563\" class=\"wp-caption-text\">Ferrocarrileros reparando el chasis que sustenta a una locomotora, ca. 1922, inv. 33255, Fototeca Nacional. Secretar\u00eda de Cultura-INAH-MEX. Reproducci\u00f3n autorizada por el INAH.<\/figcaption><\/figure>\r\n\r\n\r\n\r\n<h3 class=\"wp-block-heading\">PARA SABER M\u00c1S<\/h3>\r\n\r\n\r\n\r\n<ul class=\"wp-block-list\">\r\n<li>Bernabeu-Mestre, Josep et al., \u201cCategor\u00edas diagn\u00f3sticas y g\u00e9nero: los ejemplos de la clorosis y la neurastenia en la medicina espa\u00f1ola contempor\u00e1nea (1877-1936)\u201d, <em>Asclepio. Revista de Historia de la Medicina y de la Ciencia<\/em>, 2008, pp. 83-102, en <a href=\"https:\/\/cutt.ly\/1hMW9aE\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\">https:\/\/cutt.ly\/1hMW9aE<\/a><\/li>\r\n<li>Dar\u00edo, Rub\u00e9n, <em>Tierras solares<\/em>, Sevilla, Renacimiento, 2016.<\/li>\r\n<li>Ferrari, Fernando Jos\u00e9, \u201cHistoria cultural de la psiquiatr\u00eda en C\u00f3rdoba, Argentina: recepci\u00f3n y decadencia de la neurastenia, 1894-1936\u201d, <em>Trashumante. Revista Americana de Historia Socia<\/em>l, 2015, pp. 289-309, en <a href=\"https:\/\/cutt.ly\/vhMWMsK\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\">https:\/\/cutt.ly\/vhMWMsK<\/a><\/li>\r\n<li>Gijswijt-Hofstra, Marijke y Roy Poter (ed.), <em>Cultures of neurasthenia from beard to the first wold war<\/em>, \u00c1msterdam\/Nueva York, Rodopi, 2001.<\/li>\r\n<\/ul>\r\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Mar\u00eda Teresa Remart\u00ednez Mart\u00ednInstituto Mora Revista BiCentenario. El ayer y hoy de M\u00e9xico, n\u00fam. 52. La adaptaci\u00f3n a los cambios tecnol\u00f3gicos, que comenzaron a darse a finales del siglo XIX en las grandes ciudades, trajo como consecuencia distintas enfermedades nerviosas que, en M\u00e9xico, se diagnosticaron gracias a los estudios cient\u00edficos de m\u00e9dicos nacionales y extranjeros, y que recibieron paliativos para su curaci\u00f3n como hidroterapias y electroterapias, relajantes, masajes o t\u00f3nicos. Es de todos conocido que el lema del r\u00e9gimen de Porfirio D\u00edaz fue \u201corden y progreso\u201d; sin embargo, esta idea fue introducida mucho antes, durante el gobierno de Benito Ju\u00e1rez, por Gabino Barreda. En 1867, en las fiestas conmemorativas de la independencia de M\u00e9xico, este m\u00e9dico, fil\u00f3sofo y pol\u00edtico profiri\u00f3 un c\u00e9lebre discurso titulado \u201cOraci\u00f3n c\u00edvica\u201d, en el que propuso lo siguiente: \u201cEn lo adelante sea nuestra divisa Libertad, Orden y Progreso.\u201d El r\u00e9gimen de Porfirio D\u00edaz retom\u00f3 esta divisa<\/p>\n","protected":false},"author":8,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[21,2358,20],"tags":[2362,2363],"class_list":{"0":"post-16112","1":"post","2":"type-post","3":"status-publish","4":"format-standard","6":"category-articulos","7":"category-bicentenario-52","8":"category-revistanumero","9":"tag-george-miller-beard","10":"tag-neurastenia"},"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/16112","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/8"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=16112"}],"version-history":[{"count":15,"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/16112\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":22640,"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/16112\/revisions\/22640"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=16112"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=16112"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=16112"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}