﻿{"id":15561,"date":"2021-04-13T21:05:20","date_gmt":"2021-04-14T02:05:20","guid":{"rendered":"http:\/\/revistabicentenario.com.mx\/?p=15561"},"modified":"2025-09-08T19:14:58","modified_gmt":"2025-09-09T01:14:58","slug":"la-guerra-contra-el-narcotrafico-2006-2012","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/archivos\/la-guerra-contra-el-narcotrafico-2006-2012\/","title":{"rendered":"La guerra contra el narcotr\u00e1fico (2006-2012)"},"content":{"rendered":"\r\n<p style=\"text-align: left;\">Jacques Coste Cacho<br \/>Instituto Mora<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<h4 class=\"has-text-color has-vivid-red-color\"><span style=\"color: #800000;\"><strong>En revista <\/strong><em><strong>BiCentenario. El ayer y hoy de M\u00e9xico<\/strong><\/em><strong>, n\u00fam. 51.<\/strong><\/span><\/h4>\r\n<p><a href=\"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2025\/09\/BiC_51_Desde_Hoy_Guerra.pdf\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\"><img decoding=\"async\" class=\"aligncenter size-full wp-image-16736\" src=\"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2022\/12\/BotonPDF2-e1670355523220.png\" alt=\"\" width=\"87\" height=\"44\" \/><\/a><\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<h3 class=\"wp-block-heading\" style=\"text-align: justify;\">Un an\u00e1lisis de la estrategia contra el crimen organizado en el gobierno de Felipe Calder\u00f3n a partir de la violencia generalizada, el apoyo de Estados Unidos, su impacto medi\u00e1tico, el papel de las fuerzas armadas, la detenci\u00f3n de criminales de alto rango y la dispersi\u00f3n de los grandes c\u00e1rteles.<\/h3>\r\n<figure id=\"attachment_21469\" aria-describedby=\"caption-attachment-21469\" style=\"width: 800px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><img fetchpriority=\"high\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-21469\" src=\"http:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2021\/03\/BiC_51_007.jpg\" alt=\"\" width=\"800\" height=\"521\" srcset=\"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2021\/03\/BiC_51_007.jpg 800w, https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2021\/03\/BiC_51_007-300x195.jpg 300w, https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2021\/03\/BiC_51_007-768x500.jpg 768w\" sizes=\"(max-width: 800px) 100vw, 800px\" \/><figcaption id=\"caption-attachment-21469\" class=\"wp-caption-text\">El presidente Felipe Calder\u00f3n Hinojosa durante el D\u00eda de La Fuerza A\u00e9rea Mexicana que se llev\u00f3 acabo en el Campo Militar No. 37 Santa Lucia, Municipio de Tecamac, Estado de M\u00e9xico, 10 de febrero del 2010. Fotograf\u00eda de Alfredo Guerrero, Gobierno Federal, 2010. Flickr Commons.<\/figcaption><\/figure>\r\n<p style=\"text-align: justify;\">Los mexicanos nos hemos acostumbrado a hablar sobre la \u201cguerra contra el narcotr\u00e1fico\u201d con tal naturalidad que rara vez nos preguntamos sobre la exactitud o la pertinencia de los t\u00e9rminos. Esto se debe a que la abrumadora presencia del crimen organizado, en buena parte de la geograf\u00eda nacional por un tiempo tan largo, ha ocasionado que ya no encontremos novedad alguna en las cifras descomunales de homicidios diarios o en las desgarradoras im\u00e1genes de matanzas, balaceras y toda clase de hechos violentos que ocupan las primeras planas de los peri\u00f3dicos y los noticiarios estelares de televisi\u00f3n.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">Propongo hacer un alto en el camino para reflexionar sobre la guerra contra el narcotr\u00e1fico m\u00e1s all\u00e1 de las connotaciones pol\u00edticas que ha adquirido el t\u00e9rmino en el actual ambiente de polarizaci\u00f3n. El objetivo de este escrito es presentar una radiograf\u00eda de dicha guerra para explicar por qu\u00e9 es adecuado el t\u00e9rmino para referirse a esta estrategia de seguridad y establecer sus caracter\u00edsticas fundamentales.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">Antes de comenzar, vale la pena aclarar que la mayor\u00eda de los expertos en la materia considera que la guerra contra el narcotr\u00e1fico no ha terminado, ya que la administraci\u00f3n de Enrique Pe\u00f1a Nieto sigui\u00f3 vali\u00e9ndose de las fuerzas armadas para combatir al crimen organizado, al igual que lo contin\u00faa haciendo el actual gobierno, encabezado por Andr\u00e9s Manuel L\u00f3pez Obrador. Como bot\u00f3n de muestra, basta con mencionar que la Guardia Nacional, creada a principios de este sexenio, es pr\u00e1cticamente un ap\u00e9ndice de la Secretar\u00eda de la Defensa Nacional (SEDENA) en materia presupuestaria y de personal. Un segundo ejemplo que valida este argumento es el reciente decreto presidencial, publicado en el <em>Diario<\/em> <em>Oficial de la Federaci\u00f3n<\/em> (DOF) el 11 de mayo de 2020, que admite la participaci\u00f3n del ej\u00e9rcito y la Marina en labores de seguridad p\u00fablica durante el tiempo restante de la administraci\u00f3n del presidente L\u00f3pez Obrador.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">A pesar de la continuidad de la estrategia de combate frontal y armado contra el narcotr\u00e1fico (aunque con algunos cambios en las materias presupuestaria, operativa y comunicativa), me limitar\u00e9 a examinar la guerra contra el narcotr\u00e1fico en el sexenio de Felipe Calder\u00f3n (2006-2012), en aras de propiciar un an\u00e1lisis m\u00e1s focalizado y profundo.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">Lo primero que hay que decir cuando hablamos de la guerra contra el narcotr\u00e1fico es que este t\u00e9rmino no es una simple construcci\u00f3n de los medios de comunicaci\u00f3n o de alg\u00fan actor pol\u00edtico de oposici\u00f3n. Se trata de un concepto adecuado para nombrar la estrategia de seguridad del gobierno calderonista. De acuerdo con el Diccionario de la Real Academia de la Lengua Espa\u00f1ola, \u201cguerra\u201d se define como \u201clucha armada entre dos o m\u00e1s naciones o entre bandos de una misma naci\u00f3n\u201d. Ateni\u00e9ndose a esta simple definici\u00f3n, lo que Calder\u00f3n inici\u00f3 con el crimen organizado fue una guerra, ya que ambos bandos (las autoridades federales y los c\u00e1rteles) se enfrentaron por la v\u00eda de las armas.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">M\u00e1s all\u00e1 de la definici\u00f3n del concepto, las caracter\u00edsticas de la estrategia calderonista de combate al crimen organizado corresponden a una guerra. En el terreno simb\u00f3lico, Calder\u00f3n se visti\u00f3 de militar en m\u00e1s de una ocasi\u00f3n. En la arena ret\u00f3rica, los discursos del presidente exaltaban las virtudes del ej\u00e9rcito, al tiempo que pintaban un panorama de la vida nacional ennegrecido por un enemigo mortal, los c\u00e1rteles de la droga, a los cuales juraba combatir con una voluntad inquebrantable. En cuanto a las labores de gobierno, el mandatario gast\u00f3 buena parte de su capital pol\u00edtico, de sus esfuerzos legislativos y de sus acciones diplom\u00e1ticas en legitimar y reforzar su lucha.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">Es m\u00e1s, el mismo Calder\u00f3n se refer\u00eda a su estrategia de seguridad como una guerra. El discurso que el presidente pronunci\u00f3 el 22 de enero de 2007 en la XXI Sesi\u00f3n del Consejo Nacional de Seguridad P\u00fablica es un ejemplo perfecto de estas cuestiones:<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\">\r\n<p style=\"text-align: justify;\">Para ganar la guerra contra la delincuencia es indispensable trabajar unidos, m\u00e1s all\u00e1 de nuestras diferencias, m\u00e1s all\u00e1 de cualquier bandera partidista y de todo inter\u00e9s particular. La sociedad espera mucho de nosotros, espera resultados tangibles. Los mexicanos exigen que sus parques, sus calles, sus escuelas, sus colonias sean espacios seguros para sus familias donde los hijos puedan vivir y desarrollarse en paz, con tranquilidad y seguridad. Por eso nuestra entrega debe ser total y sin descanso. No cederemos ni claudicaremos ante el reto de brindar seguridad porque en ello est\u00e1 en juego el progreso de la naci\u00f3n. Lo haremos por el bien de los mexicanos que vienen, lo haremos por el bien de nuestras familias y de nuevas generaciones de mexicanos que tienen derecho a un pa\u00eds m\u00e1s seguro y mejor, lo haremos por el bien de M\u00e9xico.<\/p>\r\n<\/blockquote>\r\n\r\n\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">Ahora bien, es cierto, entonces, que la estrategia de seguridad de Calder\u00f3n se puede catalogar como una guerra, pero no todas las guerras son iguales. Por eso, es importante definir claramente cu\u00e1les eran sus caracter\u00edsticas fundamentales en espec\u00edfico. Con base en la bibliograf\u00eda sobre el tema, y en un an\u00e1lisis propio, propongo seis caracter\u00edsticas fundamentales: 1) la violencia generalizada; 2) el apoyo de Estados Unidos; 3) el alto impacto medi\u00e1tico; 4) la importancia de las fuerzas armadas; 5) la detenci\u00f3n de altos mandos criminales como <em>modus operandi<\/em>, y 6) la dispersi\u00f3n de los grandes c\u00e1rteles en unidades m\u00e1s peque\u00f1as y el consiguiente surgimiento de nuevos actores. Estas caracter\u00edsticas no se deben visualizar de manera aislada, sino que deben entenderse como elementos correlacionados, que se potencian los unos a los otros.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<h3 class=\"wp-block-heading\" style=\"text-align: center;\">La violencia<\/h3>\r\n<figure id=\"attachment_21466\" aria-describedby=\"caption-attachment-21466\" style=\"width: 800px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><img decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-21466\" src=\"http:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2021\/03\/BiC_51_003.jpg\" alt=\"\" width=\"800\" height=\"534\" srcset=\"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2021\/03\/BiC_51_003.jpg 800w, https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2021\/03\/BiC_51_003-300x200.jpg 300w, https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2021\/03\/BiC_51_003-768x513.jpg 768w\" sizes=\"(max-width: 800px) 100vw, 800px\" \/><figcaption id=\"caption-attachment-21466\" class=\"wp-caption-text\">En una visita que realiz\u00f3 a las tropas que participan en los Operativos Conjuntos, el Titular del Ejecutivo Federal hizo un reconocimiento a los miembros del Ej\u00e9rcito, Chihuahua, Chihuahua, 14 de mayo del 2009. Fotograf\u00eda de Gobierno Federal, 2019. Flickr Commons.<\/figcaption><\/figure>\r\n\r\n\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">La caracter\u00edstica m\u00e1s importante de la guerra contra el narcotr\u00e1fico es la violencia. Esto no s\u00f3lo se debe a la gran cantidad de personas que murieron tras el despliegue de esta estrategia, sino tambi\u00e9n a c\u00f3mo la violencia se empez\u00f3 a ejercer como medio para obtener fines cada vez m\u00e1s diversos. Por un lado, para los grupos criminales, la violencia pas\u00f3 de tener una funci\u00f3n disuasiva y de utilizarse en casos particulares a usarse indiscriminadamente para ganar plazas, controlar rutas, agrandar su parte del mercado y gestionar todo tipo de negocios il\u00edcitos (desde el tr\u00e1fico de drogas, la trata de personas y los secuestros, hasta la pirater\u00eda, la extorsi\u00f3n y la venta de art\u00edculos robados). La violencia incluso adquiri\u00f3 funciones comunicativas: los c\u00e1rteles la concibieron como un canal para transmitir mensajes de miedo, advertencia y dominaci\u00f3n.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">Por otro lado, para el gobierno calderonista, la violencia fue un mecanismo para ejercer su poder soberano, restablecer el orden e imponer la ley. Si bien el uso de la fuerza es una facultad leg\u00edtima de cualquier gobierno, el de Calder\u00f3n abus\u00f3 de esta potestad, ya que la concibi\u00f3 como la fuente principal de su legitimidad, lo cual merm\u00f3 su credibilidad democr\u00e1tica. Adem\u00e1s, el que los militares desempe\u00f1aran tareas de seguridad p\u00fablica, que en principio les corresponder\u00edan a las autoridades civiles, ocasion\u00f3 que la fuerza se usara excesivamente en varias ocasiones.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">En palabras de Guillermo Pereyra, este uso generalizado de la violencia por parte de ambos bandos deriv\u00f3 en una \u201cmimesis violenta\u201d, ya que las v\u00edctimas padec\u00edan y tem\u00edan por igual los ajustes de cuentas entre grupos criminales y los operativos de los cuerpos de seguridad. Sin embargo, los c\u00e1rteles fueron quienes m\u00e1s ganaron con esta situaci\u00f3n, debido a la \u201cdesventaja pol\u00edtica y administrativa del gobierno frente a los grupos criminales: mientras en los \u00faltimos la violencia y las capacidades econ\u00f3micas y administrativas se articulan complementariamente o en t\u00e9rminos de un mutuo reforzamiento, el gobierno afirma la soberan\u00eda profundizando los vac\u00edos de legitimidad popular y la debilidad administrativo-gubernamental para limitar las escaladas de violencia\u201d. Un elemento que complejiz\u00f3 m\u00e1s el problema y aceler\u00f3 las espirales de violencia es que el conflicto no s\u00f3lo se gest\u00f3 entre dos actores: el gobierno y el crimen organizado. M\u00e1s bien, fue una conflagraci\u00f3n de dos niveles: por un lado, entre las autoridades y los c\u00e1rteles; por el otro, entre los distintos grupos criminales que se disputaban las plazas y el mercado.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<h3 class=\"wp-block-heading\" style=\"text-align: center;\">Estados Unidos<\/h3>\r\n\r\n\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">Otra caracter\u00edstica que vale la pena apuntar es que Calder\u00f3n no pele\u00f3 la guerra contra el narcotr\u00e1fico solo. Adem\u00e1s del invaluable apoyo de los militares, tuvo otro aliado fundamental en esta labor: Estados Unidos, pa\u00eds que contribuy\u00f3 a la estrategia y la legitim\u00f3, principalmente, por medio de la Iniciativa M\u00e9rida, un mecanismo de cooperaci\u00f3n bilateral en materia de seguridad.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">Los gobiernos de Felipe Calder\u00f3n y George W. Bush acordaron la Iniciativa M\u00e9rida en 2007. El plan contemplaba el apoyo estadunidense en tres \u00e1reas: 1) lucha contra el narcotr\u00e1fico y seguridad fronteriza; 2) seguridad p\u00fablica y procuraci\u00f3n de justicia, y 3) fortalecimiento institucional y del Estado de derecho. Sin embargo, en la pr\u00e1ctica, la ayuda se centr\u00f3 en el primer rubro, en menor medida en el segundo y se puso muy poca atenci\u00f3n al tercero. Esto deriv\u00f3 en un enfoque poco integral del problema de seguridad: se ponderaron las soluciones a corto plazo sobre acciones de largo aliento, como la cooperaci\u00f3n para el desarrollo y la colaboraci\u00f3n para el mejoramiento de las capacidades institucionales del gobierno mexicano.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">A esas limitaciones debe a\u00f1adirse que los intereses estadunidenses predominaron en la puesta en marcha de la Iniciativa. En primer lugar, porque se puso \u00e9nfasis en el combate al tr\u00e1fico de drogas (lo cual era una prioridad para Washington), pero se dej\u00f3 en segundo plano el combate al tr\u00e1fico de armas (tema prioritario para M\u00e9xico). En segundo lugar, la divisi\u00f3n de las tareas fue injusta, pues Estados Unidos provey\u00f3 los activos financieros y f\u00edsicos, mientras que los polic\u00edas y los soldados mexicanos hicieron \u201cel trabajo sucio\u201d. En tercer lugar, parte de la ayuda monetaria estuvo condicionada a que el armamento, la tecnolog\u00eda y el equipo se compraran a empresas de ese pa\u00eds, por lo que muchas veces el financiamiento acab\u00f3 regresando a Washington.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<h3 class=\"wp-block-heading\" style=\"text-align: center;\">Impacto medi\u00e1tico<\/h3>\r\n<figure id=\"attachment_21470\" aria-describedby=\"caption-attachment-21470\" style=\"width: 800px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-21470\" src=\"http:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2021\/03\/BiC_51_008.jpg\" alt=\"\" width=\"800\" height=\"534\" srcset=\"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2021\/03\/BiC_51_008.jpg 800w, https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2021\/03\/BiC_51_008-300x200.jpg 300w, https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2021\/03\/BiC_51_008-768x513.jpg 768w\" sizes=\"(max-width: 800px) 100vw, 800px\" \/><figcaption id=\"caption-attachment-21470\" class=\"wp-caption-text\">Temamatla, Estado de M\u00e9xico, 19 de febrero del 2012.- El Presidente Felipe Calder\u00f3n Hinojosa, durante el 99 Aniversario del D\u00eda del Ej\u00e9rcito Mexicanos y 97 Aniversario de la Fuerza A\u00e9rea Mexicana, que tuvo lugar en la zona militar n\u00famero 37. Fotograf\u00eda de Alfredo Guerrero, Gobierno Federal, 2012. Flickr Commons.<\/figcaption><\/figure>\r\n\r\n\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">Otra caracter\u00edstica fundamental de la guerra contra el narcotr\u00e1fico es el alto impacto medi\u00e1tico que ocasion\u00f3. Uno de los motivos por los que Calder\u00f3n le declar\u00f3 la guerra al crimen organizado fue el d\u00e9ficit de legitimidad con el que lleg\u00f3 al poder debido a la crisis poselectoral de 2006. En ese sentido, para que el combate al narcotr\u00e1fico fuera una fuente de legitimidad, el presidente requer\u00eda que el p\u00fablico apoyara esta labor. Asimismo, para que la estrategia funcionara como mecanismo de disuasi\u00f3n a la oposici\u00f3n, el mandatario necesitaba que el poder de las fuerzas armadas \u2013y de \u00e9l como su comandante en jefe\u2013 quedara claro para todos los sectores pol\u00edtico-sociales. Por estos motivos, desde un principio, se impuls\u00f3 un esfuerzo medi\u00e1tico y propagand\u00edstico para difundir esta guerra como una prioridad gubernamental.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">Por ejemplo, desde que comenz\u00f3 esta estrategia, \u201cla presentaci\u00f3n\u201d fue una pr\u00e1ctica muy com\u00fan. Despu\u00e9s de arrestar a alg\u00fan capo o de realizar alg\u00fan decomiso importante, el presunto criminal o la mercanc\u00eda eran mostrados ante las c\u00e1maras de televisi\u00f3n. El ej\u00e9rcito y la polic\u00eda sol\u00edan aprovechar la ocasi\u00f3n para exhibir su poder\u00edo al aparecer en los medios con ropa tipo militar, pasamonta\u00f1as, chalecos antibalas y armas largas. Esto se complementaba con <em>spots<\/em> propagand\u00edsticos en los que el gobierno informaba que hab\u00eda atrapado a tal o cual cabecilla, que hab\u00eda decomisado tantas toneladas de coca\u00edna o que hab\u00eda quemado una gran cantidad de metros cuadrados de plant\u00edos de marihuana.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">Las organizaciones criminales tambi\u00e9n se valieron de los medios de comunicaci\u00f3n para impulsar sus intereses, confrontar a las autoridades y aterrorizar a la poblaci\u00f3n. No es casualidad que los \u201cnarcomensajes\u201d se colocaran en lugares concurridos. Los destinatarios de estos mensajes no solamente eran las personas que pasaran por all\u00ed, sino que se buscaba que llegaran a una audiencia m\u00e1s amplia por medio de su difusi\u00f3n en prensa, televisi\u00f3n e internet. Los c\u00e1rteles incluso colgaban videos en la <em>web<\/em> para disuadir al gobierno de seguir interviniendo en sus asuntos o para amenazar a los civiles que colaboraran con las autoridades.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<h3 class=\"wp-block-heading\" style=\"text-align: center;\">Fuerzas armadas<\/h3>\r\n\r\n\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">Otro elemento imprescindible para comprender la guerra contra el narcotr\u00e1fico es la participaci\u00f3n de las fuerzas armadas en las labores de seguridad p\u00fablica. Ante la infiltraci\u00f3n del crimen organizado en las autoridades locales y frente a la incapacidad de los cuerpos de seguridad estatales y municipales, el gobierno calderonista sac\u00f3 a los militares de sus cuarteles y los envi\u00f3 a las calles, las carreteras, las ciudades y el campo para combatir a los c\u00e1rteles.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">Algunas estad\u00edsticas son \u00fatiles para ilustrar la importancia que el presidente Calder\u00f3n le dio al Ej\u00e9rcito y la Marina. Seg\u00fan los datos oficiales de la SEDENA, el personal militar se increment\u00f3 notablemente, pues pas\u00f3 de 197 725 a 210 674 elementos entre 2006 y 2011, al tiempo que el personal civil se mantuvo estable en 958 trabajadores. Esta estad\u00edstica adquiere mayor relevancia si se agrega que, de acuerdo con Catalina P\u00e9rez Correa, mientras que en 2005 hubo un promedio anual de 37 253 militares desplegados en el pa\u00eds, el promedio anual en 2011 fue de 49 650.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">Es decir, el personal militar de la SEDENA se increment\u00f3 en poco menos de 13 000 empleados y el n\u00famero de elementos castrenses desplegados en distintos operativos creci\u00f3 m\u00e1s de 12 000 elementos. As\u00ed, la cantidad de nuevos soldados fue pr\u00e1cticamente id\u00e9ntica al incremento de soldados desplegados. Esto indica que el engrosamiento de las filas del ej\u00e9rcito no respondi\u00f3 a motivos preventivos, ni tampoco al aumento natural de la planta laboral de la Secretar\u00eda. M\u00e1s bien, el personal creci\u00f3 con el objetivo expl\u00edcito de participar en operativos para combatir al crimen organizado.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">Sin duda, este hecho es un factor clave para comprender el aumento en los niveles de violencia, pues la l\u00f3gica con la que operan los militares es muy distinta de las din\u00e1micas que rigen a los cuerpos civiles de seguridad. Los primeros est\u00e1n entrenados para las vicisitudes de una conflagraci\u00f3n b\u00e9lica y para eliminar a sus enemigos, mientras que los segundos deben prevenir el delito, perseguir a quienes violen la ley y detener a los criminales para su posterior enjuiciamiento. Adem\u00e1s, las corporaciones civiles est\u00e1n sujetas al mando y al fuero civiles, lo que hace que su rendici\u00f3n de cuentas sea m\u00e1s transparente y que, en caso de que sus empleados no respeten protocolos o violen la ley, puedan ser juzgados en un tribunal civil, como cualquier otro ciudadano. Por su parte, bajo el paraguas legitimador de la seguridad nacional, los elementos castrenses pueden actuar con mucha mayor opacidad y, en caso de cometer irregularidades o delitos, son juzgados en el sistema de justicia militar, que suele ser obsequioso y aquiescente.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<h3 class=\"wp-block-heading\" style=\"text-align: center;\">Detenciones y reorganizaci\u00f3n criminal<\/h3>\r\n\r\n\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">La quinta y sexta caracter\u00edsticas fundamentales para comprender la guerra contra el narcotr\u00e1fico (la detenci\u00f3n de los altos mandos criminales y el desmembramiento de las organizaciones delictivas) est\u00e1n intr\u00ednsecamente ligadas. Por eso, las examinar\u00e9 de manera conjunta.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">A lo largo del sexenio se desplegaron m\u00faltiples operaciones destinadas a detener o abatir a los grandes capos que dirig\u00edan a los principales c\u00e1rteles del pa\u00eds. Con estos operativos, el gobierno pensaba que \u201cdecapitar\u00eda\u201d a los grupos criminales y, con ello, quebrar\u00eda sus cadenas de mando y mermar\u00eda sus capacidades de organizaci\u00f3n y log\u00edstica. Eso estuvo lejos de ocurrir. Las capacidades organizativas de los c\u00e1rteles eran sofisticadas, por lo que no depend\u00edan solamente de una persona. De esta manera, si se atrapaba a un jefe importante, otro capo o el mismo aparato organizacional pod\u00edan ocupar su lugar. Adem\u00e1s, a la sombra de la corrupci\u00f3n y de las carencias del sistema penitenciario mexicano, muchos criminales pod\u00edan seguir incidiendo en las operaciones de su grupo desde dentro de las c\u00e1rceles. En otros casos, la detenci\u00f3n o la eliminaci\u00f3n de ciertos l\u00edderes gener\u00f3 vac\u00edos de poder en el interior de los c\u00e1rteles, lo cual tuvo diversas consecuencias.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">En primer lugar, algunos grupos criminales se desmembraron en dos o m\u00e1s organizaciones. Ante la desaparici\u00f3n del jefe de una banda, otros miembros del grupo se disputaban ese puesto, lo que daba lugar a que cada uno de los contendientes formara su propia organizaci\u00f3n, aprovechando sus cotos de poder dentro del c\u00e1rtel original. La segunda consecuencia fue el recrudecimiento de la violencia. Por un lado, las pugnas entre los l\u00edderes de segunda l\u00ednea por hacerse de la jefatura de un c\u00e1rtel a menudo no se resolv\u00edan solamente por medio de la negociaci\u00f3n, sino que tambi\u00e9n derivaban en enfrentamientos violentos entre los distintos cotos de poder dentro de la banda. Por el otro, cuando un grupo criminal estaba debilitado por la p\u00e9rdida de su principal l\u00edder, los otros c\u00e1rteles aprovechaban la coyuntura para hacerse de nuevas plazas, lo cual tambi\u00e9n se manifestaba por medio de confrontaciones violentas.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">Para colmo, cuando surg\u00edan c\u00e1rteles a partir del desmembramiento de una organizaci\u00f3n de mayor tama\u00f1o, los nuevos jugadores del mercado criminal eran m\u00e1s propensos a utilizar la violencia como medio preponderante para alcanzar sus fines y para imponerse a las otras bandas, pues ten\u00edan una cadena de mando menos clara, as\u00ed como menores capacidades de organizaci\u00f3n, blanqueo de dinero y log\u00edstica. En otras palabras, la violencia se exacerb\u00f3 por la desintegraci\u00f3n de los c\u00e1rteles en c\u00e9lulas m\u00e1s peque\u00f1as, ocasionada por la detenci\u00f3n o la eliminaci\u00f3n de l\u00edderes de organizaciones criminales importantes. Esta desintegraci\u00f3n provoc\u00f3 que los nuevos grupos compitieran ferozmente con los grandes c\u00e1rteles y entre s\u00ed.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">Hasta aqu\u00ed la radiograf\u00eda de la guerra contra el narcotr\u00e1fico. Quiz\u00e1 este marco conceptual nos sea \u00fatil para comprender la realidad violenta en que vivimos desde hace m\u00e1s de una d\u00e9cada.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<h3 class=\"wp-block-heading\">PARA SABER M\u00c1S<\/h3>\r\n\r\n\r\n\r\n<ul class=\"wp-block-list\">\r\n<li>Est\u00e9vez, Ariadna, \u201cLa violencia en M\u00e9xico como crisis de derechos humanos: las din\u00e1micas violatorias de un conflicto in\u00e9dito\u201d, <em>Contempor\u00e1nea<\/em>, 2012, en &lt;<a href=\"https:\/\/cutt.ly\/3f034Im\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\">https:\/\/cutt.ly\/3f034Im<\/a>&gt;<\/li>\r\n<li>Pereyra, Guillermo, \u201cM\u00e9xico: Violencia criminal y \u2018guerra contra el narcotr\u00e1fico\u2019\u201d, <em>Revista Mexicana de Sociolog\u00eda<\/em>, 2012, en &lt;<a href=\"https:\/\/cutt.ly\/Vf036JA\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\">https:\/\/cutt.ly\/Vf036JA<\/a>&gt;<\/li>\r\n<li>P\u00e9rez Correa, Catalina, \u201cM\u00e9xico 2006-2012: Una revisi\u00f3n de la violencia y el sistema de justicia penal\u201d, <em>Derecho en Acci\u00f3n<\/em>, 2015, en &lt;<a href=\"https:\/\/cutt.ly\/7f08eud\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\">https:\/\/cutt.ly\/7f08eud<\/a>&gt;<\/li>\r\n<li>Wolf, Sonja, \u201cLa guerra de M\u00e9xico contra el narcotr\u00e1fico y la Iniciativa M\u00e9rida: piedras angulares en la b\u00fasqueda de legitimidad\u201d, <em>Foro Internacional<\/em>, 2011, en &lt;<a href=\"https:\/\/cutt.ly\/Mf08yDe\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\">https:\/\/cutt.ly\/Mf08yDe<\/a>&gt;<\/li>\r\n<\/ul>\r\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Jacques Coste CachoInstituto Mora En revista BiCentenario. El ayer y hoy de M\u00e9xico, n\u00fam. 51. Un an\u00e1lisis de la estrategia contra el crimen organizado en el gobierno de Felipe Calder\u00f3n a partir de la violencia generalizada, el apoyo de Estados Unidos, su impacto medi\u00e1tico, el papel de las fuerzas armadas, la detenci\u00f3n de criminales de alto rango y la dispersi\u00f3n de los grandes c\u00e1rteles. Los mexicanos nos hemos acostumbrado a hablar sobre la \u201cguerra contra el narcotr\u00e1fico\u201d con tal naturalidad que rara vez nos preguntamos sobre la exactitud o la pertinencia de los t\u00e9rminos. Esto se debe a que la abrumadora presencia del crimen organizado, en buena parte de la geograf\u00eda nacional por un tiempo tan largo, ha ocasionado que ya no encontremos novedad alguna en las cifras descomunales de homicidios diarios o en las desgarradoras im\u00e1genes de matanzas, balaceras y toda clase de hechos violentos que ocupan las primeras<\/p>\n","protected":false},"author":14,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[2354,1156],"tags":[2356,2355,2357],"class_list":{"0":"post-15561","1":"post","2":"type-post","3":"status-publish","4":"format-standard","6":"category-bicentenario-51","7":"category-desde-hoy-2","8":"tag-crimen-organizado","9":"tag-felipe-calderon","10":"tag-guerra-contra-el-narcotrafico"},"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/15561","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/14"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=15561"}],"version-history":[{"count":13,"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/15561\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":22659,"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/15561\/revisions\/22659"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=15561"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=15561"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=15561"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}