﻿{"id":15426,"date":"2020-10-24T14:15:17","date_gmt":"2020-10-24T19:15:17","guid":{"rendered":"http:\/\/revistabicentenario.com.mx\/?p=15426"},"modified":"2025-09-09T12:21:31","modified_gmt":"2025-09-09T18:21:31","slug":"a-la-sombra-de-beethoven-en-la-alameda","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/archivos\/a-la-sombra-de-beethoven-en-la-alameda\/","title":{"rendered":"A la sombra de Beethoven en la Alameda"},"content":{"rendered":"\r\n<p>Ver\u00f3nica Z\u00e1rate Toscano<br \/>Instituto Mora<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<h4 class=\"has-text-color has-vivid-red-color\"><span style=\"color: #800000;\"><strong>En revista <\/strong><em><strong>BiCentenario. El ayer y hoy de M\u00e9xico, <\/strong><\/em><strong>n\u00fam. 50.<\/strong><\/span><\/h4>\r\n<p><a href=\"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2025\/09\/BiC_50_Arte_Beethoven.pdf\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\"><img decoding=\"async\" class=\"aligncenter size-full wp-image-16736\" src=\"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2022\/12\/BotonPDF2-e1670355523220.png\" alt=\"\" width=\"87\" height=\"44\" \/><\/a><\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<h3 class=\"wp-block-heading\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #008080;\">En 1927 fue inaugurada, en el centro de la ciudad de M\u00e9xico, la estatua de bronce que recuerda al compositor, pianista y director de orquesta, dise\u00f1ada por Theodor von Gosen. Construida cuatro a\u00f1os antes en Alemania y financiada por un inmigrante ferretero germano, la obra simboliza la rendici\u00f3n y el sufrimiento del alma, e incluye sobre su pedestal una m\u00e1scara con el rostro del m\u00fasico.<\/span><\/h3>\r\n\r\n\r\n\r\n<div class=\"wp-block-image wp-image-15427\">\r\n<figure class=\"aligncenter\"><img fetchpriority=\"high\" decoding=\"async\" width=\"750\" height=\"1000\" class=\"wp-image-15427 aligncenter\" src=\"http:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2020\/10\/BAJA_87_IMG_0397.jpg\" alt=\"Vista frontal del monumento a Beethoven en la Alameda Central, Ciudad de M\u00e9xico. Fotograf\u00eda de Ver\u00f3nica Zarate Toscano, 2020.\" srcset=\"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2020\/10\/BAJA_87_IMG_0397.jpg 750w, https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2020\/10\/BAJA_87_IMG_0397-225x300.jpg 225w, https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2020\/10\/BAJA_87_IMG_0397-624x832.jpg 624w\" sizes=\"(max-width: 750px) 100vw, 750px\" \/>\r\n<figcaption>Vista frontal del monumento a Beethoven en la Alameda Central, Ciudad de M\u00e9xico. Fotograf\u00eda de Ver\u00f3nica Zarate Toscano, 2020.<\/figcaption>\r\n<\/figure>\r\n<\/div>\r\n\r\n\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>H<\/strong>ace ya casi un siglo, la ciudad de M\u00e9xico fue, una vez m\u00e1s, el escenario de una fiesta c\u00edvico-cultural con la develaci\u00f3n del monumento a Ludwig van Beethoven, en el lado poniente de la Alameda, a un costado del Palacio de Bellas Artes, sobre la calle que lleva hoy el nombre de \u00c1ngela Peralta. El hecho de exaltar a un personaje hist\u00f3rico concentraba en \u00e9l no s\u00f3lo el reconocimiento a su contribuci\u00f3n a la cultura a trav\u00e9s de su m\u00fasica, sino tambi\u00e9n la actitud filial entre dos naciones emergentes de conflictos b\u00e9licos. M\u00e9xico se hab\u00eda sumergido en una revoluci\u00f3n durante casi una d\u00e9cada y Alemania hab\u00eda sufrido las consecuencias de la primera guerra mundial. Los dos pa\u00edses buscaban los medios para recuperarse y apoyarse mutuamente de manera simb\u00f3lica, y tambi\u00e9n exist\u00edan motivos para apuntalarse en el pasado para enfrentar el futuro. Las conmemoraciones eran un mecanismo vital para dichos fines y en este caso cumpl\u00eda el doble cometido de conjuntar acontecimientos de ambos pa\u00edses: por un lado, la evocaci\u00f3n cultural del m\u00fasico y, por el otro, la consumaci\u00f3n de la independencia.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<div class=\"wp-block-image size-medium wp-image-15428\">\r\n<figure class=\"alignright\"><img decoding=\"async\" width=\"300\" height=\"244\" class=\"wp-image-15428\" src=\"http:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2020\/10\/BAJA_95_inauguracion-Beethoven-El-Informador-7-abril-1928-p-12-300x244.jpg\" alt=\"Inauguraci\u00f3n del monumento erigido a Ludwing van Beethoven, en uno de los costados de la Alameda central de M\u00e9xico, litograf\u00eda en El Informador  27 de marzo de 1927, p. 1.\" srcset=\"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2020\/10\/BAJA_95_inauguracion-Beethoven-El-Informador-7-abril-1928-p-12-300x244.jpg 300w, https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2020\/10\/BAJA_95_inauguracion-Beethoven-El-Informador-7-abril-1928-p-12-624x509.jpg 624w, https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2020\/10\/BAJA_95_inauguracion-Beethoven-El-Informador-7-abril-1928-p-12.jpg 1000w\" sizes=\"(max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/>\r\n<figcaption>Inauguraci\u00f3n del monumento erigido a Ludwing van Beethoven, en uno de los costados de la Alameda central de M\u00e9xico, litograf\u00eda en El Informador 27 de marzo de 1927, p. 1.<\/figcaption>\r\n<\/figure>\r\n<\/div>\r\n\r\n\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">El a\u00f1o de 1920 marcaba el 150 aniversario del natalicio de Beethoven, por lo que se le rindi\u00f3 homenaje en diversas partes del mundo a trav\u00e9s de la realizaci\u00f3n de eventos que contribuyeron a honrar su memoria y difundir los sonidos que plasm\u00f3 en tantas partituras. La ciudad de M\u00e9xico no fue la excepci\u00f3n. Desde el mes de octubre de ese a\u00f1o, en el Teatro Col\u00f3n, ubicado en la esquina de las actuales calles de Bol\u00edvar y 16 de Septiembre, se interpretaron, por iniciativa de Juli\u00e1n Carrillo, las nueve sinfon\u00edas completas de Beethoven, culminando el 1 de diciembre con la ejecuci\u00f3n de la novena, en la que particip\u00f3 un coro de 300 personas, la mayor\u00eda de ellas provenientes de la Sociedad de Canto Alemana. Aunque algunas de las obras del compositor ya eran conocidas y gozaban de la preferencia del p\u00fablico, este se rindi\u00f3 una vez m\u00e1s a sus encantos.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">El a\u00f1o siguiente se presentaba como el momento id\u00f3neo para otra gran conmemoraci\u00f3n de la historia de M\u00e9xico: el centenario de la consumaci\u00f3n de la independencia. Sin embargo, estas celebraciones no tuvieron el alcance lustroso de las realizadas en 1910 para recordar el inicio de la gesta independiente. Aquellas fueron tan fastuosas que llegaron a opacar todas las posteriores. Los festejos de 1921 siguieron un esquema similar al de 1910, en cuanto a la elaboraci\u00f3n de algunas obras p\u00fablicas y el reconocimiento a los h\u00e9roes. La poca historiograf\u00eda que se ha ocupado del tema considera que una de las grandes diferencias entre ambas conmemoraciones fue que, en el caso de las del inicio de la independencia, tuvieron un car\u00e1cter m\u00e1s elitista; mientras que, las del fin de la gesta, resultaron m\u00e1s populares. Las primeras fueron preparadas con mucha anticipaci\u00f3n y contaron con un elevado presupuesto; las segundas se organizaron a la carrera y en el contexto de una econom\u00eda muy precaria.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<div class=\"wp-block-image size-medium wp-image-15429\">\r\n<figure class=\"alignleft\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"300\" height=\"225\" class=\"wp-image-15429\" src=\"http:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2020\/10\/BAJA_92_IMG_0579-300x225.jpg\" alt=\"M\u00e1scara mortuoria de Beethoven en su monumento en la Alameda Central, Ciudad de M\u00e9xico. Fotograf\u00eda de Ver\u00f3nica Zarate Toscano, 2020.\" srcset=\"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2020\/10\/BAJA_92_IMG_0579-300x225.jpg 300w, https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2020\/10\/BAJA_92_IMG_0579-624x468.jpg 624w, https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2020\/10\/BAJA_92_IMG_0579.jpg 1000w\" sizes=\"(max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/>\r\n<figcaption>M\u00e1scara mortuoria de Beethoven en su monumento en la Alameda Central, Ciudad de M\u00e9xico. Fotograf\u00eda de Ver\u00f3nica Zarate Toscano, 2020.<\/figcaption>\r\n<\/figure>\r\n<\/div>\r\n\r\n\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">La diferencia tambi\u00e9n se nota en la participaci\u00f3n de otros pa\u00edses y de las colonias extranjeras residentes en M\u00e9xico. Por ejemplo, en 1910 las colonias turca y libanesa regalaron el Reloj Otomano, mientras que el gobierno chino entreg\u00f3 el Reloj Chino (este fue casi destruido durante la revoluci\u00f3n, pero se reconstruy\u00f3 para reinaugurarse en 1921). Adem\u00e1s, se recibieron monumentos ya elaborados, como el marm\u00f3reo de Alejandro de Humboldt, que se coloc\u00f3 el 13 de septiembre de 1910, regalo del k\u00e1iser de Alemania. Tambi\u00e9n se hicieron manifiestas las intenciones de otros colectivos y se colocaron las primeras piedras de varios hitos de la memoria. La colonia estadunidense leg\u00f3 un monumento en bronce a Washington, que fue inaugurado en 1912. La colonia francesa ofrend\u00f3 el monumento, tambi\u00e9n de bronce, a Louis Pasteur, terminado en 1911. Finalmente, Italia obsequi\u00f3 un monumento de m\u00e1rmol a Giuseppe Garibaldi, que se inaugur\u00f3 hasta 1921. Y uno m\u00e1s qued\u00f3 s\u00f3lo en intenci\u00f3n: el de Isabel la Cat\u00f3lica, proyecto que fue recuperado para los festejos de la consumaci\u00f3n, pero nunca se hizo realidad. As\u00ed pues, algunos de los vistosos regalos para las fiestas del centenario del inicio de la independencia se materializaron hasta las fiestas de 1921. Y en esta conmemoraci\u00f3n, tambi\u00e9n hubo regalos que tardaron en convertirse en realidad. Algunos perviven en nuestros d\u00edas en vistosos espacios, pero otros han sido engullidos por el crecimiento urbano, est\u00e1n descuidados o fueron desplazados a espacios menos visibles y c\u00e9ntricos.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">Adem\u00e1s, no olvidemos que diez a\u00f1os de lucha armada y conflictos pol\u00edticos separaban ambos festejos, tal como hab\u00eda sucedido con la propia guerra iniciada por Miguel Hidalgo y terminada por Agust\u00edn de Iturbide 100 a\u00f1os antes. A lo largo del siglo XIX, algunos reg\u00edmenes hab\u00edan preferido recordar el momento en que hab\u00eda comenzado la lucha, y otros, los menos, prefer\u00edan el de su finalizaci\u00f3n. Despu\u00e9s de la revoluci\u00f3n mexicana y con una sensibilidad muy particular, el presidente \u00c1lvaro Obreg\u00f3n aprovech\u00f3 la ocasi\u00f3n para distraer al pueblo y a la opini\u00f3n p\u00fablica con una serie de festejos que alejaron la atenci\u00f3n de la complicada situaci\u00f3n que viv\u00eda el pa\u00eds. Estos fueron muy criticados como innecesarios frente a los grandes problemas de la naci\u00f3n y como un gasto muy gravoso. Sin embargo, M\u00e9xico se visti\u00f3 de luces durante un mes y trat\u00f3 de olvidar moment\u00e1neamente las dificultades recientes.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">Como parte de estos festejos, el 17 de septiembre de 1921, el Consejo de la Liga de Ciudadanos Alemanes en M\u00e9xico organiz\u00f3 el \u201cD\u00eda Alem\u00e1n\u201d. Se realizaron diversos actos que, por supuesto, inclu\u00edan la interpretaci\u00f3n de algunas piezas de Beethoven a cargo de la Orquesta Sinf\u00f3nica Nacional, bajo la batuta de Juli\u00e1n Carrillo, en el Teatro Arbeu, ubicado en la actual calle de Rep\u00fablica de El Salvador, entre Isabel la Cat\u00f3lica y Bol\u00edvar. Cobijado por la m\u00fasica, el doctor Gustav Pagenstecher, psicometrista que llevaba muchos a\u00f1os residiendo en la ciudad y era miembro de la Academia Nacional de Medicina, hizo entrega, a nombre de la colonia alemana, del t\u00edtulo de donaci\u00f3n al pueblo de M\u00e9xico de un monumento \u201cal genial compositor Beethoven\u201d. El documento fue recibido por el ingeniero Alberto Pani, secretario de Relaciones Exteriores y principal organizador de los festejos de la consumaci\u00f3n. Un mes despu\u00e9s, el presidente Obreg\u00f3n escribi\u00f3 una carta de agradecimiento al Consejo, enfatizando que tal hecho hab\u00eda:<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\">\r\n<p style=\"text-align: justify;\">encontrado en este pa\u00eds un eco de gratitud y de entusiasmo. De gratitud, porque todo coraz\u00f3n mexicano se muestra sensible a tan delicada y noble prueba de simpat\u00eda; de entusiasmo, porque Beethoven, convertido ahora en s\u00edmbolo de la amistad de dos pueblos, representa para M\u00e9xico, as\u00ed como para el resto del mundo, el tipo egregio de las almas heroicas, sintetizadoras de las alegr\u00edas, los sufrimientos y las aspiraciones de la especie humana y verdaderas antorchas en el camino por donde los hombres van hacia el bien y la belleza.<\/p>\r\n<\/blockquote>\r\n\r\n\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">El regalo era una \u201cmanifestaci\u00f3n grandiosa\u201d de los lazos de amistad entre M\u00e9xico y Alemania, que consagraba \u201cen la plaza p\u00fablica un recuerdo imperecedero a la memoria de Ludwig van Beethoven\u201d. Adem\u00e1s, se pensaba que el hecho de homenajear a una figura de la talla del compositor oriundo de Bonn podr\u00eda quedar por encima de connotaciones pol\u00edticas. Con este homenaje, M\u00e9xico buscaba robustecer su lugar en el concierto de las naciones civilizadas y, a la vez, reforzaba las relaciones entre dos regiones del mundo que se remontaban a la \u00e9poca colonial.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">El acto fue simb\u00f3lico porque s\u00f3lo se entreg\u00f3 un compromiso por escrito, ya que la obra apenas comenzaba a elaborarse. Seg\u00fan refiri\u00f3 El Informador al d\u00eda siguiente del acto, su ejecuci\u00f3n hab\u00eda sido confiada a \u201cun artista de los de mayor y justo renombre en Europa\u201d y se esperaba que fuese \u201cuna merit\u00edsima obra escult\u00f3rica\u201d. A fines de octubre de 1921, se dio a conocer la noticia de que la revista Der Kunstwart, encargada de elegir al artista ejecutor de la obra, hab\u00eda seleccionado al profesor y escultor Theodor von Gosen, catedr\u00e1tico de la Academia de Artes de Breslau. Detr\u00e1s de toda la gesti\u00f3n se encontraba Franz Boker, integrante de la familia de ferreteros que se hab\u00eda instalado en M\u00e9xico durante el segundo imperio y quien contribuy\u00f3 al financiamiento de la obra.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">Se ha afirmado con insistencia que el monumento se inaugur\u00f3 el 17 de septiembre de 1921, pero nada est\u00e1 m\u00e1s alejado de la verdad. A esta percepci\u00f3n contribuye el hecho de que en el propio pedestal se lee \u201cAl pueblo mexicano, la colonia alemana, 17 de septiembre de 1921\u201d, pero no dice que en esa fecha se haya inaugurado. Revisando la prensa de los a\u00f1os siguientes s\u00f3lo hay noticias sobre las composiciones de Beethoven que se incluyeron en diversos conciertos. Entre ellos, destaca la ejecuci\u00f3n, una vez m\u00e1s, de la c\u00e9lebre novena sinfon\u00eda, en octubre de 1923, en el patio de la Escuela Normal del edificio de la Secretar\u00eda de Educaci\u00f3n P\u00fablica, con una nutrida asistencia de 4 500 personas y \u201cun coro que hasta hoy no hab\u00eda sido reunido en M\u00e9xico\u201d. A mayor n\u00famero de integrantes del coro, aumenta el esplendor de la obra y va penetrando cada vez m\u00e1s en el gusto musical.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">Theodor von Gosen termin\u00f3 el modelo de la escultura en 1923, listo para su fundici\u00f3n, y fue expuesto al p\u00fablico en Alemania. Finalmente, en febrero de 1926, unas cuantas l\u00edneas en el peri\u00f3dico El Informador dieron cuenta de la llegada a M\u00e9xico de la \u201chermos\u00edsima estatua de Beethoven, de tres metros de altura, toda de bronce\u201d. En realidad, lo de \u201ctoda de bronce\u201d no quiere decir que fuera una pieza s\u00f3lida, como lo son las esculturas de m\u00e1rmol, sino que su interior estaba hueco, pero, aun as\u00ed, implica una cantidad de metal que se traduce en un peso considerable. Revisando detenidamente la escultura de bronce negro, puede leerse en la base de la misma \u201cAkt-Ges. Gladenbeck \/ Berlin Friedrichshagen\u201d, es decir Gladenbeck, Sociedad An\u00f3nima, ubicada en el barrio Friedrichshagen del este de Berl\u00edn. Esa era la marca y sello de la casa fundidora que estuvo activa entre 1850 y 1926, fecha en que entr\u00f3 en crisis y se vio obligada a cerrar sus puertas. Adem\u00e1s del error de datar la inauguraci\u00f3n del monumento en 1921 y no en 1927, se comete otra imprecisi\u00f3n al decir que su autor es Gladenbeck, a quien se debe solamente la fundici\u00f3n de la pieza y no su concepci\u00f3n y realizaci\u00f3n.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">El a\u00f1o de 1926 no reviste ning\u00fan significado particular en las efem\u00e9rides de Beethoven, as\u00ed que la escultura fue a resguardarse a las bodegas de la casa ferretera Boker. Adem\u00e1s, era necesario preparar el basamento de cantera para su colocaci\u00f3n en un mejor momento y escoger la ubicaci\u00f3n que la destacara. Desde 1904 se hab\u00eda comenzado a construir el recinto que sustituir\u00eda al demolido Teatro Nacional de M\u00e9xico, pero la obra se suspendi\u00f3 por problemas t\u00e9cnicos y a causa de la revoluci\u00f3n mexicana. Sin embargo, los responsables del proyecto tuvieron la visi\u00f3n de colocarlo al oriente de la Alameda, a un costado del espacio proyectado para el teatro.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">El momento que se eligi\u00f3 para inaugurarlo fue la conmemoraci\u00f3n del centenario de la muerte de Beethoven, el 26 de marzo de 1927. D\u00edas despu\u00e9s, El Informador public\u00f3 una fotograf\u00eda en la que se aprecia al p\u00fablico rodeando la obra. El fil\u00f3sofo Antonio Caso fue uno de los varios oradores del evento, pero no se han encontrado m\u00e1s piezas oratorias que hayan participado ese d\u00eda. Adem\u00e1s de la imagen de la inauguraci\u00f3n, s\u00f3lo se cuenta con una fotograf\u00eda de la familia Casasola, fechada el 15 de agosto de ese a\u00f1o, en la que se ven coronas florales al pie del pedestal, seguramente colocadas en alg\u00fan acto c\u00edvico.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">Este monumento a Beethoven reviste caracter\u00edsticas muy peculiares, ya que no se trata de un busto o una estatua del m\u00fasico, como se ha representado en otros trabajos art\u00edsticos. La obra escult\u00f3rica se divide en dos partes. En el pedestal de cinco metros de alto, se coloc\u00f3 en su frente la r\u00e9plica de una m\u00e1scara realizada en vida en 1812 por el escultor vien\u00e9s Franz Klein, bajo la cual se lee, simplemente, Beethoven. Se le hab\u00eda hecho una segunda m\u00e1scara al morir en 1817, donde se le ve demacrado por las enfermedades. En la elegida \u2013actualmente se preserva en el museo de su ciudad natal, Bonn\u2013 se lo ve saludable y diferente a la iconograf\u00eda acostumbrada con su abundante y alocada cabellera.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">En la parte superior del pedestal se ubica la obra de Theodor von Vosen: dos figuras de m\u00e1s de tres metros de altura. La nota period\u00edstica que da cuenta de la inauguraci\u00f3n del monumento en 1927 ofrece pistas para comprender la intenci\u00f3n de su autor. Dice que el escultor alem\u00e1n, al comprender que \u201cel retrato del inmortal compositor no llegar\u00eda a expresar su vida espiritual con la fuerza que deseaba, prefiri\u00f3 colocar la idea sobre la figura perecedera y fr\u00e1gil, lo simb\u00f3lico y general por sobre lo individual\u201d. As\u00ed pues, utiliz\u00f3 las figuras que representan la lucha de Jacobo con el \u00c1ngel. La interpretaci\u00f3n que se da es que el genio alado significa la \u201crendici\u00f3n\u201d y la otra figura, arrodillada, simboliza el sufrimiento del alma humana, que pugna por salir del abismo y se aferra al \u00e1ngel que lo llevar\u00e1 a las alturas. Las figuras, lejos del estatismo que pudiera atribu\u00edrsele, denotan un intenso movimiento que bien podr\u00eda haberse inspirado en la m\u00fasica de Beethoven. Incluso se le vincula con la quinta sinfon\u00eda cuyo leitmotiv es la lucha por la victoria. Lo que no tenemos la certeza es si quienes posan su vista sobre la obra perciban su significado y que es en honor a Beethoven, a menos que vean el escueto letrero bajo la m\u00e1scara.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">El monumento qued\u00f3 enmarcado en alg\u00fan momento por la p\u00e9rgola que Adamo Boari proyect\u00f3 para integrar el Palacio de Bellas Artes con la Alameda, que se extend\u00eda ondulante a ambos lados de la estatua por un espacio de 100 metros y lleg\u00f3 a albergar la famosa Librer\u00eda de Cristal, pero fue v\u00edctima de la picota de la modernidad en 1973.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">Actualmente, el esp\u00edritu de Beethoven est\u00e1 rodeado de unas bancas de cantera y unos jarrones de bronce Art Nouveau, como los que se intercalan entre las estatuas del Paseo de la Reforma. Siempre hay personas a su alrededor, no s\u00f3lo los paseantes y enamorados, sino los merolicos y payasos que act\u00faan a sus pies sin hacer la menor alusi\u00f3n al monumento. De vez en cuando, alguien saca una fotograf\u00eda o, sobre todo, una selfie para perpetuarse junto al inmortal m\u00fasico, cuyo rostro mira impasible el paso del tiempo.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<h3 class=\"wp-block-heading\"><strong>PARA SABER M\u00c1S<\/strong><\/h3>\r\n\r\n\r\n\r\n<ul class=\"wp-block-list\">\r\n<li style=\"text-align: justify;\">Buchenau, J\u00fcrgen, <em>Tools of progress. A german merchant family in Mexico city, 1865-present<\/em>, Albuquerque, University of New Mexico Press, 2004.<\/li>\r\n<li style=\"text-align: justify;\">D\u00edaz y De Ovando, Clementina, <em>\u201cLas fiestas del \u2018A\u00f1o del Centenario\u2019: 1921\u201d<\/em> en <em>M\u00e9xico: independencia y soberan\u00eda<\/em>, M\u00e9xico, Secretar\u00eda de Gobernaci\u00f3n\/Archivo General de la Naci\u00f3n, 1999, pp. 103-174.<\/li>\r\n<li style=\"text-align: justify;\">Programa oficial de las fiestas del centenario de la consumaci\u00f3n de la independencia de M\u00e9xico, septiembre de 1921, s. p. i.<\/li>\r\n<li style=\"text-align: left;\">Z\u00e1rate Toscano, Ver\u00f3nica, <em>\u201cLos hitos de la memoria o los monumentos en el centenario de la independencia de M\u00e9xico. \u00d3pera imaginaria en una obertura y tres actos\u201d<\/em>, H<em>istoria mexicana<\/em>, 2010, en <a href=\"https:\/\/cutt.ly\/Da2q46k.\">https:\/\/cutt.ly\/Da2q46k.<\/a><\/li>\r\n<\/ul>\r\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Ver\u00f3nica Z\u00e1rate ToscanoInstituto Mora En revista BiCentenario. El ayer y hoy de M\u00e9xico, n\u00fam. 50. En 1927 fue inaugurada, en el centro de la ciudad de M\u00e9xico, la estatua de bronce que recuerda al compositor, pianista y director de orquesta, dise\u00f1ada por Theodor von Gosen. Construida cuatro a\u00f1os antes en Alemania y financiada por un inmigrante ferretero germano, la obra simboliza la rendici\u00f3n y el sufrimiento del alma, e incluye sobre su pedestal una m\u00e1scara con el rostro del m\u00fasico. Hace ya casi un siglo, la ciudad de M\u00e9xico fue, una vez m\u00e1s, el escenario de una fiesta c\u00edvico-cultural con la develaci\u00f3n del monumento a Ludwig van Beethoven, en el lado poniente de la Alameda, a un costado del Palacio de Bellas Artes, sobre la calle que lleva hoy el nombre de \u00c1ngela Peralta. 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