﻿{"id":15402,"date":"2020-10-22T13:08:33","date_gmt":"2020-10-22T18:08:33","guid":{"rendered":"http:\/\/revistabicentenario.com.mx\/?p=15402"},"modified":"2025-09-09T12:19:56","modified_gmt":"2025-09-09T18:19:56","slug":"el-valor-de-la-desigualdad-en-la-pandemia-de-covid-19","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/archivos\/el-valor-de-la-desigualdad-en-la-pandemia-de-covid-19\/","title":{"rendered":"El valor de la desigualdad en la pandemia de COVID-19"},"content":{"rendered":"\r\n<p>Bernardo Moreno Peniche<br \/>Departamento de Antropolog\u00eda de la Universidad de California, Berkeley<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<h4 class=\"has-text-color has-vivid-red-color\"><span style=\"color: #800000;\"><strong>En revista <\/strong><em><strong>BiCentenario. El ayer y hoy de M\u00e9xico,<\/strong><\/em><strong> n\u00fam. 50.<\/strong><\/span><\/h4>\r\n<p><a href=\"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2025\/09\/BiC_50_Desde_Hoy_Desigualdad.pdf\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\"><img decoding=\"async\" loading=\"lazy\" class=\"aligncenter size-full wp-image-16736\" src=\"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2022\/12\/BotonPDF2-e1670355523220.png\" alt=\"\" width=\"87\" height=\"44\" \/><\/a><\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<h3 class=\"wp-block-heading\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #008080;\">El desamparo que trae aparejado un fen\u00f3meno extraordinario como el del virus que se propag\u00f3 en M\u00e9xico a partir de marzo pasado y que ha paralizado a todo el mundo, profundiza la acuciante desigualdad en la que ya nos encontr\u00e1bamos. Miedo, xenofobia, ampliaci\u00f3n de brechas econ\u00f3micas, trazan sus consecuencias.<\/span><\/h3>\r\n\r\n\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">Mientras estaba en la sala de abordaje del aeropuerto de Oakland, California, a punto de subir a un avi\u00f3n para viajar hasta la Ciudad de M\u00e9xico, fui cautivado por las noticias que pasaban en una de las m\u00faltiples pantallas que colgaban del techo. Las caras de circunstancia que pon\u00edan los presentadores de televisi\u00f3n, junto con los letreros y leyendas en rojo y las im\u00e1genes desalentadoras que mostraban escenas de ciudades y hospitales chinos y coreanos, contribuyeron a la creciente angustia con la que permanec\u00eda sentado. No obstante, este sentimiento se combin\u00f3 tambi\u00e9n con un alivio anticipado de saber que pronto estar\u00eda en un lugar donde el p\u00e1nico no hab\u00eda afectado la vida p\u00fablica, a\u00fan. Me di cuenta de que el p\u00e1nico era uno de los elementos de los que estaba escapando al tomar la decisi\u00f3n de abandonar Estados Unidos y regresar a mi pa\u00eds. Como ni mi decisi\u00f3n ni el p\u00e1nico me parec\u00edan racionales, comenc\u00e9 a pensar y preguntarme sobre la naturaleza de este miedo profundo que parec\u00eda ir m\u00e1s all\u00e1 del temor a la muerte, la enfermedad o lo desconocido.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<div class=\"wp-block-image size-medium wp-image-15403\">\r\n<figure class=\"alignleft\"><img decoding=\"async\" loading=\"lazy\" width=\"300\" height=\"168\" class=\"wp-image-15403\" src=\"http:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2020\/10\/BAJA_66_01.-Coronavirus-COVID-19-CG-Illustration-300x168.jpg\" alt=\"Ilustraci\u00f3n del coronavirus (COVID-19). Fotograf\u00eda de Yuri Samoilov, 2020. Flickr Commons.\" srcset=\"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2020\/10\/BAJA_66_01.-Coronavirus-COVID-19-CG-Illustration-300x168.jpg 300w, https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2020\/10\/BAJA_66_01.-Coronavirus-COVID-19-CG-Illustration-624x351.jpg 624w, https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2020\/10\/BAJA_66_01.-Coronavirus-COVID-19-CG-Illustration.jpg 1000w\" sizes=\"(max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/>\r\n<figcaption>Ilustraci\u00f3n del coronavirus (COVID-19). Fotograf\u00eda de Yuri Samoilov, 2020. Flickr Commons.<\/figcaption>\r\n<\/figure>\r\n<\/div>\r\n\r\n\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">En esos d\u00edas, los primeros de marzo, me top\u00e9 con art\u00edculos period\u00edsticos, en redes sociales y en algunas conversaciones, donde se intentaba explicar por qu\u00e9 el virus SARS-COV-2 hab\u00eda aparecido en China. Los argumentos predominantes eran los que enfatizaban la singularidad de la sociedad china. COVID-19 surgi\u00f3 de China \u201cporque es un pa\u00eds sobrepoblado\u201d, \u201cporque no tienen h\u00e1bitos higi\u00e9nicos\u201d, \u201cporque en sus mercados venden animales salvajes sin medidas sanitarias\u201d, \u201cporque comen hasta murci\u00e9lagos\u201d, etc. Sin embargo, dado que en otras sociedades realizan actividades similares a las que se le criticaban a China, en un primer momento pens\u00e9 que estos argumentos estaban cargados de xenofobia, o sea, de miedo y rechazo al extranjero. En M\u00e9xico, por ejemplo, comemos una gran variedad de insectos y, en Francia, las cuisses de grenouille (ancas de rana) son una exquisitez. En Estados Unidos hay entusiastas de la carne de cocodrilo y en Reino Unido, de las ardillas. Casi toda ciudad o pueblo mexicano tiene al menos un mercado donde la higiene a ultranza no es la regla, pero lleva d\u00e9cadas y a veces siglos de sostener la seguridad alimentaria de grandes sectores de la poblaci\u00f3n.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">Aunque China tiene la mayor poblaci\u00f3n del mundo, M\u00e9xico, Estados Unidos y Brasil, por ejemplo, cuentan con una de las ciudades m\u00e1s densamente pobladas del planeta, como Ciudad de M\u00e9xico, Nueva York y S\u00e3o Paulo. Dif\u00edcilmente podr\u00edamos decir que escupir en la v\u00eda p\u00fablica sea una costumbre extinta en nuestro pa\u00eds. Buscar este tipo de puntos en com\u00fan entre una sociedad diferente y la propia nos ayuda a entender aquellos aspectos que nos pueden parecer extra\u00f1os o indescifrables. Nos puede ayudar a hacer una cr\u00edtica m\u00e1s responsable al incluir en el an\u00e1lisis la posici\u00f3n en donde estamos parados. No obstante, como pude confirmarlo en redes sociales y en algunas columnas de opini\u00f3n, este tipo de explicaciones sociales no suelen ser bien recibidas. Se prefiere someter a una sociedad de m\u00e1s de 1 000 millones de habitantes bajo la categor\u00eda monol\u00edtica de el chino, para continuar con una discusi\u00f3n gobernada por el rechazo a la diferencia.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">Sin embargo, la insistencia y la fijaci\u00f3n de este discurso en aquellos elementos que bien podr\u00edan ser similares entre la cultura extra\u00f1a en cuesti\u00f3n y la propia, me hace sospechar que el temor, o la fuente de la supuesta xenofobia, no es la diferencia. De hecho, inspirado en las ideas expuestas por el antrop\u00f3logo australiano-liban\u00e9s Ghassan Hage en su art\u00edculo de 2003 \u201c\u02bdComes a time we are all enthusiasm\u02bc: Understanding Palestinian suicide bombers in times of exighophobia\u201d, puedo identificar un primer nivel de rechazo o de fobia enfocado en las explicaciones que intentan demostrar que aquel otro es en realidad parecido a uno mismo. Este temor a la explicaci\u00f3n, lo que Hage llama exighofobia, por su origen etimol\u00f3gico en el griego antiguo, se sustenta en un miedo m\u00e1s profundo. Denostar al otro mientras se ignoran aquellos elementos que nos unen a \u00e9l a partir de la semejanza, es un cl\u00e1sico mecanismo de deshumanizaci\u00f3n. Mientras que nosotros nos reconocemos a nosotros mismos como humanos, negamos al otro su humanidad a trav\u00e9s de un discurso centrado en hacerlo parecer radicalmente diferente, o sea, no humano.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">El miedo, por lo tanto, no es a lo que hace al otro diferente, sino precisamente a la posibilidad de que el otro sea id\u00e9ntico a nosotros. Esta fobia a lo que es igual (homoiofobia) es entonces lo que anima la resistencia entre ciertos grupos a generar o escuchar explicaciones sociales que muestran que el otro, a fin de cuentas, es tan humano como nosotros. En otras palabras, la xenofobia forma parte de las estrategias que un grupo social pone en marcha cuando aquello que lo distingue de otros comienza a desvanecerse y el miedo a la igualdad se instala.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<div class=\"wp-block-image size-medium wp-image-15404\">\r\n<figure class=\"alignright\"><img decoding=\"async\" loading=\"lazy\" width=\"300\" height=\"200\" class=\"wp-image-15404\" src=\"http:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2020\/10\/BAJA_73_Propagaci\u00f3n-de-la-peste-300x200.jpg\" alt=\"Manifestaci\u00f3n en Hong Kong para evitar la propagaci\u00f3n del coronavirus durante sus inicios. Fotograf\u00eda de Studio Incendo, 2020. Flickr Commons.\" srcset=\"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2020\/10\/BAJA_73_Propagaci\u00f3n-de-la-peste-300x200.jpg 300w, https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2020\/10\/BAJA_73_Propagaci\u00f3n-de-la-peste-624x416.jpg 624w, https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2020\/10\/BAJA_73_Propagaci\u00f3n-de-la-peste.jpg 1000w\" sizes=\"(max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/>\r\n<figcaption>Manifestaci\u00f3n en Hong Kong para evitar la propagaci\u00f3n del coronavirus durante sus inicios. Fotograf\u00eda de Studio Incendo, 2020. Flickr Commons.<\/figcaption>\r\n<\/figure>\r\n<\/div>\r\n\r\n\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">En este sentido, al pensar en este tipo de respuestas xen\u00f3fobas que provoca el nuevo coronavirus alrededor del mundo, me pregunto si el p\u00e1nico no se basa en el temor al otro como fuente de enfermedad, sino, m\u00e1s bien (o m\u00e1s importante), en que enfermarse del mismo padecimiento que el otro conlleva que uno sea como el otro o se parezca a \u00e9l. Esto es m\u00e1s que una fobia a China y cualquier cosa vinculada a ella. Lo aterrador es darse cuenta de que uno puede compartir con el otro o de hecho ser como el chino a trav\u00e9s de la experiencia de la enfermedad. Es as\u00ed como la enfermedad (o el virus, m\u00e1s exactamente) media entre estas problem\u00e1ticas relaciones que ponen en evidencia similitudes no deseadas. Quisiera entretenerme con la idea de que, si bien las epidemias incrementan las desigualdades, esto se da porque la igualdad (o su imperiosa necesidad) ha sido expuesta.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">Las instituciones sociales son s\u00f3lidos sistemas sostenidos por convenciones sociales que perduran en el tiempo m\u00e1s all\u00e1 del gobierno en turno y de las divisiones geopol\u00edticas. El sacrificio ha tenido la funci\u00f3n de restablecer el equilibrio entre lo sagrado y lo profano, entre lo trascendente y lo trivial, en m\u00faltiples sociedades a lo largo de los siglos. Por esto se le reconoce como una importante instituci\u00f3n social. A trav\u00e9s de un proceso ritual en donde se destruye a la v\u00edctima, ambas dimensiones de la vida humana, lo sagrado y lo profano, logran comunicarse sin confundirse una con la otra. El sacrificio nos permite participar en lo sagrado sin perder nuestra posici\u00f3n en el mundo del d\u00eda a d\u00eda. Preservar esta separaci\u00f3n entre las dos esferas importa porque es precisamente lo trascendente lo que da significado a una existencia que de otra forma ser\u00eda trivial. Asimismo, no habr\u00eda ning\u00fan valor ni experiencia trascendente si todo fuese sagrado. Necesitamos lo mundano. Si no conserv\u00e1ramos la diferencia entre ambas categor\u00edas, si no pudi\u00e9ramos distinguir entre lo profano y lo sagrado, entre lo trivial y lo trascendente, la vida en s\u00ed misma carecer\u00eda de sentido. En pocas palabras, la existencia ser\u00eda m\u00e1s bien una ausencia absoluta de significado. Debemos, sin embargo, transitar entre estas dos dimensiones de la vida sin que se pierda el significado de cada una, y esto es lo que precisamente permite la instituci\u00f3n del sacrificio. El sacrificio se convierte, as\u00ed, en una t\u00e9cnica de creaci\u00f3n de significado que opera a trav\u00e9s de la destrucci\u00f3n de una v\u00edctima que conlleva la ambivalencia de ser tanto igual como diferente de lo sagrado y lo profano. A trav\u00e9s de la destrucci\u00f3n de esta figura ambivalente, la confusi\u00f3n puede ser expulsada. Lo profano y lo sagrado adquieren su pleno significado y proporcionan un valor trascendente al mundo.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<h3 class=\"wp-block-heading\" style=\"text-align: center;\"><span style=\"color: #008080;\">Diferencias y desigualdades<\/span><\/h3>\r\n\r\n\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">Las epidemias suelen ser escenarios ambivalentes. A la vez que se cuestionan valores y se trastorna el orden de la vida diaria, se afianza la urgencia por lo trascendente y los aspectos m\u00e1s mundanos de la vida cobran vital importancia. Es en este contexto de ambivalencia que el nuevo coronavirus no s\u00f3lo evidencia que los humanos somos una misma especie, sino que tambi\u00e9n restaura las diferencias entre nosotros y, por lo tanto, rehabilita el significado de vivir en una sociedad desigual.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">El virus, como ha sido presentado por los principales medios de comunicaci\u00f3n, puede producir una enfermedad grave y la muerte en los seres humanos. Esta advertencia fue inicialmente informada por evidencia de la experiencia cl\u00ednica en China, Corea del Sur, Tailandia y Jap\u00f3n. Sin embargo, cuando el virus lleg\u00f3 a Estados Unidos y Europa, no s\u00f3lo fue recibido con sorpresa. Expresiones nacionalistas y racistas dirigidas en contra de personas de origen asi\u00e1tico formaron tambi\u00e9n parte de la bienvenida. Los medios occidentales se apresuraron a nombrar al nuevo coronavirus \u201cel virus de Wuhan\u201d o \u201cel virus chino\u201d y procedieron a contar historias que exotizaron y barbarizaron las culturas culinarias de China y del resto de Asia oriental. Estas pr\u00e1cticas, destinadas a reproducir y enfatizar las diferencias, fueron particularmente exitosas durante las primeras etapas de la epidemia, cuando los casos reportados se limitaban al este de Asia. Si el temor a la diferencia fuera una preocupaci\u00f3n, estas pr\u00e1cticas habr\u00edan producido un franco terror (\u00bfy quiz\u00e1 una respuesta oportuna?) en el \u201cOeste\u201d. Pero no fue as\u00ed. Estas pr\u00e1cticas contribuyeron a que el virus permaneciera \u201cchino\u201d por el momento. En cierto modo, se trataba de pr\u00e1cticas discursivas de contenci\u00f3n.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<div class=\"wp-block-image size-medium wp-image-15406\">\r\n<figure class=\"alignleft\"><img decoding=\"async\" loading=\"lazy\" width=\"300\" height=\"200\" class=\"wp-image-15406\" src=\"http:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2020\/10\/BAJA_71_El-gran-confinamiento-The-great-lockdown-300x200.jpg\" alt=\"El gran confinamiento, Tlatelolco, Ciudad de M\u00e9xico. Fotograf\u00eda de Eneas De Troya, 2020. Flickr Commons.\" srcset=\"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2020\/10\/BAJA_71_El-gran-confinamiento-The-great-lockdown-300x200.jpg 300w, https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2020\/10\/BAJA_71_El-gran-confinamiento-The-great-lockdown-624x416.jpg 624w, https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2020\/10\/BAJA_71_El-gran-confinamiento-The-great-lockdown.jpg 1000w\" sizes=\"(max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/>\r\n<figcaption>El gran confinamiento, Tlatelolco, Ciudad de M\u00e9xico. Fotograf\u00eda de Eneas De Troya, 2020. Flickr Commons.<\/figcaption>\r\n<\/figure>\r\n<\/div>\r\n\r\n\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">La exacerbaci\u00f3n de estas pr\u00e1cticas diferenciadoras se produjo cuando se reportaron los primeros casos de nuevas infecciones y muertes por coronavirus en Europa y Estados Unidos. Las pr\u00e1cticas de contenci\u00f3n no fueron suficientes para restaurar el equilibrio en el que Occidente sol\u00eda permanecer inmune a las epidemias de enfermedades infecciosas que frecuentemente azotan al resto del mundo. Hubo entonces que tomar medidas adicionales para restablecer la diferencia. Sin embargo, en un sistema pol\u00edtico y econ\u00f3mico que se basa en el incremento de desigualdades para producir y acumular valor, no todas las diferencias han desempe\u00f1ado el mismo papel en la consolidaci\u00f3n de una respuesta ante el amenazante potencial igualitario de los contagios. As\u00ed, a medida que el virus se abre paso en todo el mundo, parece que la preservaci\u00f3n de ciertas diferencias es fundamental para salvaguardar el sistema econ\u00f3mico y pol\u00edtico actual.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<div class=\"wp-block-image size-medium wp-image-15405\">\r\n<figure class=\"alignleft\"><img decoding=\"async\" loading=\"lazy\" width=\"300\" height=\"200\" class=\"wp-image-15405\" src=\"http:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2020\/10\/BAJA_72_Mercados-frente-al-Covid-300x200.jpg\" alt=\"Mercados frente al COVID, mercado Mart\u00ednez de la Torre, ciudad de M\u00e9xico. Fotograf\u00eda de Eneas De Troya, 2020. 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Flickr Commons.<\/figcaption>\r\n<\/figure>\r\n<\/div>\r\n\r\n\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">Acoso y violencia manifiesta contra personas asi\u00e1ticas, invitaciones a extranjeros para que regresen a sus pa\u00edses de origen, cierres de fronteras nacionales e internacionales, asfixia econ\u00f3mica de las personas ya de por s\u00ed empobrecidas, pruebas y tratamientos reservados preferencialmente para los ricos y poderosos, priorizaci\u00f3n de la atenci\u00f3n m\u00e9dica para las personas j\u00f3venes y saludables y abandono de las personas adultas mayores, estrategias como la sana distancia y el refugio en casa que excluyen a las personas sin hogar o discapacitadas, la calificaci\u00f3n como irresponsables, ignorantes, tercas o taradas a las personas que salen de casa para trabajar y sobrevivir, etc., ponen en relieve el valor esencial que la naci\u00f3n, la clase, la raza, la edad y la capacidad tienen para organizar y sostener y dar sentido a los sistemas sociales actuales.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<h3 class=\"wp-block-heading\" style=\"text-align: center;\"><span style=\"color: #008080;\">\u00bfH\u00e9roes?<\/span><\/h3>\r\n\r\n\r\n\r\n<div class=\"wp-block-image size-medium wp-image-15407\">\r\n<figure class=\"alignleft\"><img decoding=\"async\" loading=\"lazy\" width=\"300\" height=\"168\" class=\"wp-image-15407\" src=\"http:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2020\/10\/BAJA_70_Coronavirus-Ghostbusters-II-Quer\u00e9taro-16-April-2020-300x168.jpg\" alt=\"Sanitizaci\u00f3n durante la pandemia de coronavirus en el centro hist\u00f3rico de Quer\u00e9taro, M\u00e9xico. Fotograf\u00eda de Carl Campbell, 2020. Flickr Commons.\" srcset=\"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2020\/10\/BAJA_70_Coronavirus-Ghostbusters-II-Quer\u00e9taro-16-April-2020-300x168.jpg 300w, https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2020\/10\/BAJA_70_Coronavirus-Ghostbusters-II-Quer\u00e9taro-16-April-2020-624x351.jpg 624w, https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2020\/10\/BAJA_70_Coronavirus-Ghostbusters-II-Quer\u00e9taro-16-April-2020.jpg 1000w\" sizes=\"(max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/>\r\n<figcaption>Sanitizaci\u00f3n durante la pandemia de coronavirus en el centro hist\u00f3rico de Quer\u00e9taro, M\u00e9xico. Fotograf\u00eda de Carl Campbell, 2020. Flickr Commons.<\/figcaption>\r\n<\/figure>\r\n<\/div>\r\n\r\n\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">Ante una pandemia que pone en disputa las diferencias con las que se ha construido nuestro mundo, es dif\u00edcil creer que la restauraci\u00f3n del orden conllevar\u00e1 cierto grado de igualdad. Si toda la destrucci\u00f3n que se ha desatado llega en alg\u00fan momento a ser considerada valiosa o significativa, ser\u00e1 porque el sacrificio de ciertas v\u00edctimas ha permitido preservar las desigualdades. Esto es evidente en el discurso de \u201ctrabajadores esenciales\u201d. El personal de salud, trabajadores de tiendas de autoservicio y supermercados, repartidores, conductores de transporte p\u00fablico, jornaleros agr\u00edcolas, etc., representan muy bien la ambivalencia que caracteriza a las v\u00edctimas de sacrificio. Por un lado, son esenciales para la continuidad de la vida diaria y, por otro, se les separa y coloca discursivamente en un estrato superior al del resto de la sociedad al nombrarlos \u201ch\u00e9roes sin capa\u201d y dem\u00e1s t\u00e9rminos parecidos. No obstante, no s\u00f3lo est\u00e1n en mayor riesgo de enfermar y morir por COVID-19, como se ha visto en los registros de morbimortalidad, sino que, de forma casi general, el resto de la poblaci\u00f3n acepta su muerte como necesaria para la trascendencia de la sociedad. Calificarles como h\u00e9roes, como superhumanos, es un mecanismo de deshumanizaci\u00f3n que los torna diferentes y, por lo tanto, sacrificables. Explicaciones que enfatizan que tambi\u00e9n son humanos, que no son h\u00e9roes, sino personas como cualquier otra realizando su trabajo, son frecuentemente recibidas con animadversi\u00f3n. \u00bfC\u00f3mo es posible que profanemos el papel sagrado que desempe\u00f1an los trabajadores esenciales en la pandemia? Demostrar que no son necesariamente especiales, que son iguales a los dem\u00e1s, restar\u00eda significado a su sacrificio y, por lo tanto, a la capacidad de este para restaurar el orden.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">A pocos d\u00edas de emprender mi regreso a Estados Unidos, ahora que la destrucci\u00f3n de cuerpos y modos de vida por la pandemia se ha instalado en M\u00e9xico tambi\u00e9n, s\u00ed observo con preocupaci\u00f3n los discursos y pol\u00edticas que promueven e incrementan la desigualdad. Aqu\u00ed tambi\u00e9n se observan las actitudes de rechazo hacia China y las personas de origen asi\u00e1tico que buscan atribuirles responsabilidad por la pandemia a trav\u00e9s de comentarios y memes en redes sociales. Si bien la salud p\u00fablica ha sido sistem\u00e1ticamente subfinanciada por d\u00e9cadas \u2013d\u00e1ndole as\u00ed un cariz biol\u00f3gico a la desigualdad a trav\u00e9s del deterioro a la salud que esto provoca\u2013, las posturas gubernamentales ante la actual pandemia no dejan de ser problem\u00e1ticas. Gobiernos locales han contribuido a la revictimizaci\u00f3n de las personas m\u00e1s empobrecidas de las sociedades al castigarlas por no quedarse en casa. El gobierno federal, en contra de su discurso igualitario, no ha desarrollado un plan econ\u00f3mico efectivo para que se queden en casa quienes de otra forma deben salir para conseguir su sustento vital, ni para reparar a quienes han perdido su ingreso por desempleo o falta de ventas. Se ha encumbrado a los trabajadores esenciales en el discurso p\u00fablico sin garantizar condiciones dignas de trabajo ni seguridad para ellos. As\u00ed, en M\u00e9xico y, en gran medida, en el resto del mundo, la pandemia pasar\u00e1 a la historia como otro pasaje en que, una vez m\u00e1s, se intenta impedir que, a partir de experiencias comunes, lo igualitario tome prioridad en la organizaci\u00f3n de la vida social.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<h3 class=\"wp-block-heading\">PARA SABER M\u00c1S<\/h3>\r\n\r\n\r\n\r\n<ul>\r\n<li>Hubert, Henri y Marcel Mauss, El sacrificio: magia, mito y raz\u00f3n, Buenos Aires, Las Cuarenta, 2010.<\/li>\r\n<li>Morris, Robert, <em>\u201cLa criminalizaci\u00f3n del otro: La pobreza y el discurso neocolonial en M\u00e9xico\u201d<\/em>, Nexos, 2019, en <a href=\"https:\/\/cutt.ly\/soOOwXi\">https:\/\/cutt.ly\/soOOwXi<\/a><\/li>\r\n<li>Salas, Javier, <em>\u201cLos sesgos que enga\u00f1an al cerebro durante la pandemia\u201d<\/em>, El Pa\u00eds, 2020, en <a href=\"https:\/\/cutt.ly\/doOAZul\">https:\/\/cutt.ly\/doOAZul<\/a><\/li>\r\n<li>Villanueva, Marcia, <em>\u201c\u2018Somos m\u00e9dicos, no dioses\u2019: la identidad m\u00e9dica frente a la pandemia de COVID-19\u201d<\/em>, SUAFEM-UNAM, mayo de 2020, en <a href=\"https:\/\/cutt.ly\/koOSqhs\">https:\/\/cutt.ly\/koOSqhs<\/a><\/li>\r\n<\/ul>\r\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Bernardo Moreno PenicheDepartamento de Antropolog\u00eda de la Universidad de California, Berkeley En revista BiCentenario. El ayer y hoy de M\u00e9xico, n\u00fam. 50. El desamparo que trae aparejado un fen\u00f3meno extraordinario como el del virus que se propag\u00f3 en M\u00e9xico a partir de marzo pasado y que ha paralizado a todo el mundo, profundiza la acuciante desigualdad en la que ya nos encontr\u00e1bamos. Miedo, xenofobia, ampliaci\u00f3n de brechas econ\u00f3micas, trazan sus consecuencias. Mientras estaba en la sala de abordaje del aeropuerto de Oakland, California, a punto de subir a un avi\u00f3n para viajar hasta la Ciudad de M\u00e9xico, fui cautivado por las noticias que pasaban en una de las m\u00faltiples pantallas que colgaban del techo. Las caras de circunstancia que pon\u00edan los presentadores de televisi\u00f3n, junto con los letreros y leyendas en rojo y las im\u00e1genes desalentadoras que mostraban escenas de ciudades y hospitales chinos y coreanos, contribuyeron a la creciente<\/p>\n","protected":false},"author":8,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[21,2484],"tags":[2243,2241,2246,2259,1997,2244,2242],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/15402"}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/8"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=15402"}],"version-history":[{"count":14,"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/15402\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":22677,"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/15402\/revisions\/22677"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=15402"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=15402"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=15402"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}