﻿{"id":15377,"date":"2020-10-21T11:44:07","date_gmt":"2020-10-21T16:44:07","guid":{"rendered":"http:\/\/revistabicentenario.com.mx\/?p=15377"},"modified":"2025-09-09T12:16:15","modified_gmt":"2025-09-09T18:16:15","slug":"la-atencion-de-ninos-y-jovenes-al-paso-de-la-revolucion","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/archivos\/la-atencion-de-ninos-y-jovenes-al-paso-de-la-revolucion\/","title":{"rendered":"La atenci\u00f3n de ni\u00f1os y j\u00f3venes al paso de la revoluci\u00f3n"},"content":{"rendered":"\r\n<p>Ingrid Noem\u00ed L\u00f3pez Padilla<br \/>Instituto Mora<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<h4 class=\"has-text-color has-vivid-red-color\"><span style=\"color: #800000;\"><strong>En revista<\/strong><em><strong> BiCentenario. El ayer y hoy de M\u00e9xico,<\/strong><\/em><strong> n\u00fam. 50.<\/strong><\/span><\/h4>\r\n<p><a href=\"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2025\/09\/BiC_50_05_Atenci%C3%B3n_j%C3%B3venes.pdf\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\"><img decoding=\"async\" class=\"aligncenter size-full wp-image-16736\" src=\"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2022\/12\/BotonPDF2-e1670355523220.png\" alt=\"\" width=\"87\" height=\"44\" \/><\/a><\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<h3 class=\"wp-block-heading\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #008080;\">Despu\u00e9s de la revoluci\u00f3n mexicana, el pa\u00eds qued\u00f3 en un estado deplorable. Las clases populares, campesinos y obreros, principalmente, fueron quienes m\u00e1s lo padecieron ante la falta de recursos econ\u00f3micos. La preocupaci\u00f3n de las \u00e9lites pol\u00edtica y social se acrecent\u00f3 al percatarse de las condiciones en las cuales se encontraba la mayor parte de la poblaci\u00f3n de la ciudad de M\u00e9xico.<\/span><\/h3>\r\n\r\n\r\n\r\n<div class=\"wp-block-image wp-image-15378\">\r\n<figure class=\"aligncenter\"><img fetchpriority=\"high\" decoding=\"async\" width=\"1000\" height=\"710\" class=\"wp-image-15378\" src=\"http:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2020\/10\/BAJA_40_Interno-observa-a-trav\u00e9s-de-la-rendija-de-una-puerta-en-el-manicomio-La-Casta\u00f1eda.jpg\" alt=\"Interno de la Casta\u00f1eda observa a trav\u00e9s de la rendija de una puerta, ca. 1945. inv. 296522 SECRETAR\u00cdA DE CULTURA. - INAH. - FOTOTECA NACIONAL. - M\u00c9X. Reproducci\u00f3n autorizada por el INAH.\" srcset=\"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2020\/10\/BAJA_40_Interno-observa-a-trav\u00e9s-de-la-rendija-de-una-puerta-en-el-manicomio-La-Casta\u00f1eda.jpg 1000w, https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2020\/10\/BAJA_40_Interno-observa-a-trav\u00e9s-de-la-rendija-de-una-puerta-en-el-manicomio-La-Casta\u00f1eda-300x213.jpg 300w, https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2020\/10\/BAJA_40_Interno-observa-a-trav\u00e9s-de-la-rendija-de-una-puerta-en-el-manicomio-La-Casta\u00f1eda-624x443.jpg 624w\" sizes=\"(max-width: 1000px) 100vw, 1000px\" \/>\r\n<figcaption>Interno de la Casta\u00f1eda observa a trav\u00e9s de la rendija de una puerta, ca. 1945. inv. 296522 SECRETAR\u00cdA DE CULTURA. &#8211; INAH. &#8211; FOTOTECA NACIONAL. &#8211; M\u00c9X. Reproducci\u00f3n autorizada por el INAH.<\/figcaption>\r\n<\/figure>\r\n<\/div>\r\n\r\n\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>D<\/strong>e ah\u00ed que, desde principios de la d\u00e9cada de 1920, se abordaran muchos de los problemas sociales sin resolver antes de la revoluci\u00f3n. Instituciones heredadas del r\u00e9gimen porfirista como la Casa de Correcci\u00f3n, el Hospital General y el Hospicio de Pobres no bastaban para menguar esas dificultades. Los m\u00e9dicos sostuvieron que la salud y la educaci\u00f3n de los ni\u00f1os deb\u00edan ser atendidos y las autoridades tendr\u00edan que encontrar los elementos necesarios para el mejoramiento de las condiciones f\u00edsicas, morales e intelectuales de los menores de edad.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">En 1921, durante el gobierno de \u00c1lvaro Obreg\u00f3n, se llevaron a cabo los festejos por el centenario de la consumaci\u00f3n de la independencia con la intenci\u00f3n de que participaran todos los sectores de la poblaci\u00f3n. El departamento de Salubridad P\u00fablica organiz\u00f3, del 8 al 17 de septiembre, un evento que gir\u00f3 en torno a la figura del ni\u00f1o, desde la higiene hasta el bienestar. Tambi\u00e9n se realiz\u00f3 el Primer Congreso Mexicano del Ni\u00f1o, patrocinado por el ingeniero F\u00e9lix Palavicini, director del peri\u00f3dico El Universal, el cual volver\u00eda a celebrarse dos a\u00f1os despu\u00e9s. En ambos congresos asistieron destacados especialistas m\u00e9dicos, intelectuales, pedagogos y representantes de asociaciones filantr\u00f3picas interesados en redactar un plan de desarrollo y bienestar para la infancia y la adolescencia. Se discutieron, entre otros temas, el abandono y la criminalidad infantil como consecuencia del movimiento revolucionario.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<h3 class=\"wp-block-heading\" style=\"text-align: center;\"><span style=\"color: #008080;\">Tribunal para Menores Infractores<\/span><\/h3>\r\n\r\n\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">Como resultado de estos esfuerzos a favor de la ni\u00f1ez, en 1926 se public\u00f3 el proyecto de <em>Ley Org\u00e1nica de Tribunales del Fuero del Distrito Federal<\/em>, que establec\u00eda la creaci\u00f3n de un tribunal protector del hogar y de la infancia. Y a final del a\u00f1o, en una residencia de la calle Vallarta n\u00famero 17, se fund\u00f3 el Tribunal para Menores Infractores del Distrito Federal y Territorios, que se distingui\u00f3 por su car\u00e1cter paternal al ser un modelo de protecci\u00f3n tutelar y educativo. Su finalidad fue separar a los delincuentes menores de los adultos, para imponer sanciones de acuerdo con la edad y el tipo de delito cometido; pero, sobre todo, \u201capreciar cada caso en sus detalles y circunstancias peculiares; remontarse a los antecedentes, a fin de conocer la causa generadora del delito\u201d. Con ello, se esperaba evitar la reincidencia y que se reprodujeran las mismas circunstancias en otros ni\u00f1os.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<div class=\"wp-block-image size-medium wp-image-15379\">\r\n<figure class=\"alignright\"><img decoding=\"async\" width=\"231\" height=\"300\" class=\"wp-image-15379\" src=\"http:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2020\/10\/BAJA_42_Adolescente-ante-el-director-del-Tribunal-de-menores-231x300.jpg\" alt=\"Adolescente ante el director del tribunal de menores, 1938, inv. 654815. SECRETAR\u00cdA DE CULTURA. - INAH. FOTOTECA NACIONAL.-M\u00c9X. 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Al a\u00f1o siguiente se expidi\u00f3 otro reglamento para la Calificaci\u00f3n de los Infractores Menores de Edad en el Distrito Federal, que aument\u00f3 la edad de intervenci\u00f3n a menores de 18 a\u00f1os e incluy\u00f3 a los que denomin\u00f3 vagos, abandonados e indisciplinados. De esta forma, el tribunal tuvo la capacidad de tratar a todo ni\u00f1o que, de acuerdo con su entorno (econ\u00f3mico, social y biol\u00f3gico), pudiera convertirse en un delincuente, es decir, evitarle una futura vida criminal. As\u00ed, aquellos ni\u00f1os en abandono moral, incorregibles, delincuentes o que potencialmente lo fuesen, eran atendidos con el fin de readaptarlos, ense\u00f1arles a vivir una \u201cbuena vida\u201d y cumplir con el modelo de ciudadano que el Estado requer\u00eda para el desarrollo del pa\u00eds.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">Una vez que el menor ingresaba al tribunal era sometido a cuatro estudios de valoraci\u00f3n: m\u00e9dica, social, psicol\u00f3gica y pedag\u00f3gica, con los cuales se pretend\u00eda determinar las posibles causas de su comportamiento antisocial y la mejor forma de corregirlo. Con los ex\u00e1menes se constru\u00eda un perfil f\u00edsico y psicol\u00f3gico del ni\u00f1o, para despu\u00e9s aislarlo en la Casa de Observaci\u00f3n anexa al tribunal con el fin de conocer su comportamiento. Ah\u00ed se procuraba un ambiente de libertad donde los infantes pudieron manifestarse de manera espont\u00e1nea y obtener todo tipo de datos que arrojaran informaci\u00f3n sobre su car\u00e1cter y conducta. Se observaba y estudiaba su estado f\u00edsico, fisonom\u00eda, expresiones, comportamientos, entre otros aspectos.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">Mientras el menor permanec\u00eda en la Casa de Observaci\u00f3n se iniciaban las audiencias en el tribunal, las cuales no eran p\u00fablicas; s\u00f3lo concurr\u00edan personas citadas: familiares, vecinos o patrones. El menor no contaba con un representante legal o defensor de oficio por lo que \u00e9l mismo deb\u00eda defenderse. Tres jueces especializados en distintas \u00e1reas \u2013m\u00e9dico, maestro o abogado\u2013 se reun\u00edan para examinar el caso y darle una resoluci\u00f3n. Los tres determinaban la forma de correcci\u00f3n a partir de los resultados de los ex\u00e1menes. La sentencia pod\u00eda ordenar el internamiento del menor en las escuelas correccionales, en alg\u00fan establecimiento de la beneficencia p\u00fablica o la devoluci\u00f3n a sus familiares.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<h3 class=\"wp-block-heading\" style=\"text-align: center;\"><span style=\"color: #008080;\">Manicomio General de La Casta\u00f1eda<\/span><\/h3>\r\n\r\n\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">Durante el periodo posrevolucionario, el discurso sobre la reconstrucci\u00f3n social y la creaci\u00f3n de ciudadanos productivos tambi\u00e9n predomin\u00f3 en el hospital psiqui\u00e1trico La Casta\u00f1eda, que se enfoc\u00f3 principalmente en la atenci\u00f3n a ni\u00f1os con alg\u00fan padecimiento mental, por lo que elabor\u00f3 un proyecto de edificaci\u00f3n de un pabell\u00f3n especializado.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">En 1927, como parte de los trabajos de remodelaci\u00f3n del manicomio, la Junta Directiva de la Beneficencia P\u00fablica orden\u00f3 que se destinara uno de los dos nuevos pabellones a los menores, que ser\u00edan divididos por sexo. Con la llegada del doctor Samuel Ram\u00edrez Moreno como director en 1930, la instituci\u00f3n qued\u00f3 dividida en tres grandes secciones: los pabellones de observaci\u00f3n y hospitalizaci\u00f3n para dar atenci\u00f3n m\u00e9dica; los de trabajadores para ampliar la terapia ocupacional, y el de los infantes. Ese mismo a\u00f1o, el director envi\u00f3 a la Junta Directiva de la Beneficencia P\u00fablica un anteproyecto para ampliar el \u00e1rea dedicada a los ni\u00f1os, pero no tuvo el apoyo necesario. Los m\u00e9dicos Luis Vargas y Jos\u00e9 G\u00f3mez Robleda presentaron a su vez un plan para la creaci\u00f3n de una escuela para menores, quienes ser\u00edan atendidos por maestros especializados y a los que se les aplicar\u00eda una serie de pruebas para diagnosticarlos y as\u00ed poder recomendar los ejercicios que debieran hacer.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">Esta propuesta s\u00ed tuvo \u00e9xito y la Escuela Especial para Ni\u00f1os comenz\u00f3 sus labores en 1932, en un edificio provisional. Tres a\u00f1os despu\u00e9s recibi\u00f3 un espacio independiente en uno de los jardines exteriores. Ten\u00eda como principal prop\u00f3sito \u201ceducar a los ni\u00f1os \u00edntegramente en su ser f\u00edsico y mental\u201d. Se alojaban ah\u00ed a aquellos menores que, adem\u00e1s de padecer un estado patol\u00f3gico org\u00e1nico, tuvieran un trastorno o una deficiencia mental. Se los consideraba \u201cimb\u00e9ciles\u201d e \u201cidiotas\u201d, mientras que, a otros, \u201cprofundamente degenerados incurables y afectados de diversas perturbaciones\u201d, que no pod\u00edan ser tratados en familia o carec\u00edan de allegados y que all\u00ed podr\u00edan recibir un tratamiento m\u00e9dico-pedag\u00f3gico espec\u00edfico para sus anomal\u00edas.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">La escuela estaba organizada en tres grados escolares debido al escaso personal de maestras especializadas en el \u00e1rea infantil. Cada grupo lo compon\u00edan ni\u00f1os que se asemejaban en edad mental, lo que permit\u00eda determinar sus actividades. En el primer grado estaban los d\u00e9biles mentales, superficiales y medios, aquellos que pod\u00edan seguir aprendiendo y adquirir un conocimiento pr\u00e1ctico, como un oficio o actividad que los capacitara para bastarse a s\u00ed mismos. Se adscrib\u00eda al segundo grado a los \u201cd\u00e9biles mentales profundos e imb\u00e9ciles\u201d que mostraban condiciones propicias para aprender a leer, escribir y contar, as\u00ed como para mejorar su coordinaci\u00f3n motriz. En estos dos grados escolares se realizaban las siguientes actividades: pr\u00e1cticas agr\u00edcolas y jardiner\u00eda, dibujo y trabajos manuales, labores femeniles, cuidado de animales, educaci\u00f3n de senso-percepciones, ortopedia mental, c\u00e1lculo, lectura, escritura y otras. A diferencia del primer y segundo grados, el tercero se caracterizaba por atender a los ni\u00f1os con mayor debilidad metal, \u201cimb\u00e9ciles profundos e idiotas\u201d con muy pocas posibilidades de desarrollar un aprendizaje escolar, por lo que los especialistas se enfocaban en lo f\u00edsico y lo mental, con la ense\u00f1anza de h\u00e1bitos de conducta y actividades como jardiner\u00eda, dibujo, cantos, ritmos, gimnasia correctiva y juegos.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">M\u00e1s tarde se determin\u00f3 que la secci\u00f3n infantil segu\u00eda sin contar con las condiciones adecuadas y en 1938 logr\u00f3 aprobarse un nuevo pabell\u00f3n que a partir de 1940 albergar\u00eda a m\u00e1s ni\u00f1os. En suma, las modificaciones llevadas a cabo se debieron a la necesidad que ten\u00edan m\u00e9dicos, psiquiatras y gobierno en turno por atender a los ni\u00f1os con alg\u00fan padecimiento mental, proporcionarles una mejor\u00eda integral y capacitarlos en actividades \u00fatiles y productivas, como el trabajo en hortalizas y con animales de granja.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<h3 class=\"wp-block-heading\" style=\"text-align: center;\"><span style=\"color: #008080;\">El caso Ces\u00e1reo Romero<\/span><\/h3>\r\n\r\n\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">Esta es la historia de un menor procedente de una zona rural que fue acusado de haber cometido un grave delito. Por encontrarse fuera de la ley para ser procesado, las autoridades judiciales lo entregaron al tribunal para recibir una sentencia, de acuerdo con sus caracter\u00edsticas f\u00edsicas y psicol\u00f3gicas que se estudiaron durante su estancia. Posteriormente el tribunal lo consider\u00f3 como un sujeto peligroso y fue enviado al manicomio pese a la recomendaci\u00f3n de no hacerlo.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">Ces\u00e1reo viv\u00eda en el barrio de Santa Martha de la delegaci\u00f3n Milpa Alta, una zona donde predominaba un r\u00e9gimen comunal de tenencia de la tierra que se caracterizaba por una fuerte presencia de actividades agr\u00edcolas, como el cultivo del nopal y los magueyes. Su familia estaba formada por la madre, de nombre Catalina Arenas, de 33 a\u00f1os, quien se dedicaba a las tareas del hogar, el padre, Jos\u00e9 Concepci\u00f3n Romero, de 55 a\u00f1os, que trabajaba en el campo, y sus tres hermanos. Por problemas en el matrimonio, los padres se hab\u00edan separado y los menores viv\u00edan con su madre y su nueva pareja, Rosalino F\u00e9lix Robles, tambi\u00e9n dedicado al campo.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">El 23 de abril de 1938, a la edad de 16 o 17 a\u00f1os, Ces\u00e1reo fue aprehendido. De acuerdo con el acta y las investigaciones del Ministerio P\u00fablico del Distrito Federal en Milpa Alta, se encontr\u00f3 que hab\u00eda cometido el delito de parricidio utilizando como arma un cuchillo. Esta muerte no fue advertida sino hasta que la denunciaron Ruperto Cruz y Celestino Olvera, un primo y un amigo del occiso. Manifestaron que encontraron el cuerpo de Romero en un lugar llamado Puchiquiahuac. Las declaraciones pusieron en la mira a la madre y padrastro de Ces\u00e1reo, quienes hab\u00edan tenido varios conflictos con Jos\u00e9 Concepci\u00f3n Romero. Se llam\u00f3 entonces a declarar a Catalina Arenas, a dos de sus hijos, Ignacio y Ces\u00e1reo, y a su pareja, Rosalino.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">Tanto la madre como el padrastro argumentaron no saber nada de los hechos investigados; sin embargo, la declaraci\u00f3n de Ces\u00e1reo arroj\u00f3 pistas importantes pues manifest\u00f3 reconocer el cuchillo del crimen como propiedad de Rosalino F\u00e9lix Robles. La investigaci\u00f3n condujo a que, en un nuevo interrogatorio, el menor contara que al llegar a su casa como a las cinco de la tarde, Rosalino y su madre lo hab\u00edan invitado a ir al campo. Los tres salieron y tomaron el rumbo del Teucli. Despu\u00e9s de unos tres o cuatro kil\u00f3metros llegaron a un terreno donde hab\u00eda algunos magueyes, detr\u00e1s de los cuales se escondieron. Luego, el padrastro se acerc\u00f3 a su padre por la espalda, le dio un golpe que lo hizo caer al suelo y lo apu\u00f1al\u00f3 en diferentes partes del cuerpo. Al final, le dio el cuchillo a Ces\u00e1reo y le dijo: \u201cac\u00e1balo de chingar\u201d. Y as\u00ed lo hizo.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">A continuaci\u00f3n, se determin\u00f3 como presuntos responsables del delito de homicidio a Rosalino F\u00e9lix Robles y Catalina Arenas. Considerando que el menor fue obligado a participar por la mala influencia de su madre y su padrastro; se le puso a disposici\u00f3n del Tribunal para Menores Infractores el 18 de octubre de 1938. All\u00ed se le realizaron a Ces\u00e1reo los cuatro ex\u00e1menes mencionados. El estudio m\u00e9dico y el psicol\u00f3gico describ\u00edan su fisonom\u00eda de la siguiente forma: \u201cde cr\u00e1neo de mayor proporci\u00f3n que la ordinaria, repulsiva por sus anomal\u00edas f\u00edsicas, por su labio leporino completo, por lo tosco de sus facciones, por sus orejas peque\u00f1as y plegadas, as\u00ed como por la escasa movilidad y poca expresi\u00f3n\u201d. El resto de los resultados giraba en torno a los antecedentes hereditarios y personales, de los cuales s\u00f3lo se encontr\u00f3 la bronquitis. El pron\u00f3stico dec\u00eda que su estado era grave y recetaba la uranoplastia para tratar la fisura del labio leporino.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">Conforme a los resultados del test Binet-Sim\u00f3n, una prueba para medir la inteligencia utilizada en el estudio pedag\u00f3gico, Ces\u00e1reo ten\u00eda una edad mental de cinco a\u00f1os y ocho meses. Se determin\u00f3 que su conducta desfavorable se deb\u00eda a factores internos: la detecci\u00f3n precoz de su evoluci\u00f3n ps\u00edquica, el complejo de inferioridad y de Edipo, la ausencia de \u00e9tica y la alta docilidad con la madre. En cuanto a los factores externos, destacaba como decisivo el medio hogare\u00f1o, en particular el desacuerdo entre sus padres, lo cual result\u00f3 tambi\u00e9n del examen social.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">El diagn\u00f3stico psicol\u00f3gico llamaba al menor notoriamente anormal y agregaba que sus deficiencias acentuadas hac\u00edan de \u00e9l un d\u00e9bil mental sugestionable e impulsivo, esto es, \u201cun imb\u00e9cil\u201d. Cabe se\u00f1alar que se consideraba entonces imb\u00e9cil a aquellos que, como resultado en la prueba de Binet-Sim\u00f3n, obten\u00edan una edad mental de entre tres y siete a\u00f1os de edad, mostraban emoci\u00f3n e instinto de conservaci\u00f3n y aprend\u00edan lo concreto, pero no lo abstracto. Se lo defin\u00eda como \u201cimb\u00e9cil\u201d por su personalidad anti\u00e9tica, ego\u00edsmo, complejos de inferioridad y Edipo, sugestionabilidad y falta de remordimiento por el crimen cometido. Se preve\u00eda, por ello, que era ineducable, as\u00ed como muy peligroso, y deb\u00eda d\u00e1rsele un tratamiento higi\u00e9nico para habituarlo a las pr\u00e1cticas de aseo, uno pedag\u00f3gico para ense\u00f1arle labores manuales y otro ortop\u00e9dico mental para estimular sus funciones, en espec\u00edfico, educar su afectividad y promover sus impulsos s\u00edquicos.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">Con estos tratamientos se pretend\u00eda alejarlo de la mala influencia de la madre y el padrastro, hacerle comprender lo horrible de su crimen y que desarrollara sentimientos nobles a trav\u00e9s de la reclusi\u00f3n en la Escuela para Anormales del Manicomio General. Aqu\u00ed recibir\u00eda tratamiento m\u00e9dico, se instruir\u00eda en un oficio y obtendr\u00eda un medio honrado de vida para valerse por s\u00ed mismo.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">Ces\u00e1reo lleg\u00f3 al manicomio el 18 de octubre de 1938. Tres d\u00edas despu\u00e9s fue internado en el pabell\u00f3n de agitados y reos por padecer de \u201camnesia-perversa\u201d, lo que lo convert\u00eda en un sujeto peligroso. Ahora bien, a pesar de que se encontraba en una de las instituciones creadas para ofrecer atenci\u00f3n especializada a menores y j\u00f3venes, el historial cl\u00ednico estableci\u00f3, en junio del a\u00f1o siguiente, que no hab\u00eda presentado mejora alguna y su estado mental era el de un oligofr\u00e9nico profundo en grado de imbecilidad, pues sus funciones intelectuales se encontraban en d\u00e9ficit, al igual que las afectivas, que s\u00f3lo presentaban reacciones emocionales primarias de placer. Adem\u00e1s, se comportaba con frecuencia de manera impulsiva y agresiva, sin poder desempe\u00f1ar bien una actividad \u00fatil. Tres a\u00f1os m\u00e1s tarde, en diciembre de 1942, Ces\u00e1reo se fug\u00f3. Su b\u00fasqueda se hizo hasta enero del a\u00f1o siguiente, pero no fue localizado; ten\u00eda 20 a\u00f1os.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">La historia de Ces\u00e1reo es una muestra de las medidas que tom\u00f3 el Estado para este tipo de infantes, medidas que iban integradas al proyecto de reconstrucci\u00f3n social de las d\u00e9cadas de 1920 y 1930 del gobierno mexicano. As\u00ed, la pol\u00edtica posrevolucionaria busc\u00f3 la mejor\u00eda de los ciudadanos a partir de su regeneraci\u00f3n f\u00edsica y moral, y para ello cre\u00f3 un conjunto de mecanismos de control \u2013tanto discursivos como materiales\u2013 que le permitieran redefinir las conductas transgresoras y subversivas, as\u00ed como las estrategias terap\u00e9uticas para reajustar la relaci\u00f3n entre los menores y la sociedad. Su inter\u00e9s resid\u00eda en construir ciudadanos civilizados al nivel de la modernidad a la que el pa\u00eds pretend\u00eda llegar. Las medidas terap\u00e9uticas obedec\u00edan a la necesidad de recluir a los ni\u00f1os y adolescentes que se hallaban fuera del marco de lo normal, tomando en cuenta el tipo de anormalidad existente, a partir del cual habr\u00eda un espacio espec\u00edfico que ofrec\u00eda rehabilitaci\u00f3n y correcci\u00f3n.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">Sin embargo, tanto el Tribunal como el Manicomio General fallaron en sus prop\u00f3sitos de atenci\u00f3n en el caso de Ces\u00e1reo. El trabajo de los especialistas y su empe\u00f1o por estudiar a los menores delincuentes para crear un perfil criminal \u00fanico encaminado a ofrecer el mejor tratamiento de acuerdo con su personalidad y diagn\u00f3stico, as\u00ed como comprender la etiolog\u00eda de la delincuencia, descuid\u00f3 tanto el tratamiento del menor, al no darle seguimiento, como la capacidad institucional: espacios adecuados, condiciones de los inmuebles y medidas de higiene.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<h3 class=\"wp-block-heading\" style=\"text-align: justify;\">PARA SABER M\u00c1S<\/h3>\r\n\r\n\r\n\r\n<ul class=\"wp-block-list\">\r\n<li style=\"text-align: justify;\">L\u00f3pez Carrillo, Ximena, <em>\u201cRetraso mental\u201d<\/em> en <em>Los pacientes del manicomio. La Casta\u00f1eda y sus diagn\u00f3sticos. Una historia de la cl\u00ednica psiqui\u00e1trica en M\u00e9xico, 1910-1968<\/em>, M\u00e9xico, UNAM\/Instituto Mora, 2017.<\/li>\r\n<li style=\"text-align: justify;\">Sacrist\u00e1n G\u00f3mez, Mmar\u00eda Cristina, \u201cLa contribuci\u00f3n de La Casta\u00f1eda a la profesionalizaci\u00f3n de la psiquiatr\u00eda mexicana, 1910-1968\u201d, Salud Mental, vol. 33, n\u00fam. 6, noviembre-diciembre de 2010, en <a href=\"https:\/\/cutt.ly\/diNduPM\">https:\/\/cutt.ly\/diNduPM<\/a><\/li>\r\n<li style=\"text-align: justify;\">S\u00e1nchez, Mar\u00eda Eugenia, <em>Ni\u00f1os y adolescentes en abandono moral, ciudad de M\u00e9xico (1864-1926)<\/em>, M\u00e9xico, INAH, 2014.<\/li>\r\n<li style=\"text-align: justify;\">Santiago Antonio, Zoila, <em>\u201cLos ni\u00f1os y j\u00f3venes infractores de la ciudad de M\u00e9xico, 1920-1937\u201d<\/em>, Secuencia. Revista de Historia y Ciencias Sociales, 2014, en <a href=\"https:\/\/cutt.ly\/niNdn2V\">https:\/\/cutt.ly\/niNdn2V<\/a><\/li>\r\n<li style=\"text-align: justify;\">V\u00e9ase<em> Los olvidados<\/em>, pel\u00edcula, dir. Luis Bu\u00f1uel, 1950.<\/li>\r\n<\/ul>\r\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Ingrid Noem\u00ed L\u00f3pez PadillaInstituto Mora En revista BiCentenario. El ayer y hoy de M\u00e9xico, n\u00fam. 50. Despu\u00e9s de la revoluci\u00f3n mexicana, el pa\u00eds qued\u00f3 en un estado deplorable. Las clases populares, campesinos y obreros, principalmente, fueron quienes m\u00e1s lo padecieron ante la falta de recursos econ\u00f3micos. La preocupaci\u00f3n de las \u00e9lites pol\u00edtica y social se acrecent\u00f3 al percatarse de las condiciones en las cuales se encontraba la mayor parte de la poblaci\u00f3n de la ciudad de M\u00e9xico. De ah\u00ed que, desde principios de la d\u00e9cada de 1920, se abordaran muchos de los problemas sociales sin resolver antes de la revoluci\u00f3n. Instituciones heredadas del r\u00e9gimen porfirista como la Casa de Correcci\u00f3n, el Hospital General y el Hospicio de Pobres no bastaban para menguar esas dificultades. Los m\u00e9dicos sostuvieron que la salud y la educaci\u00f3n de los ni\u00f1os deb\u00edan ser atendidos y las autoridades tendr\u00edan que encontrar los elementos necesarios para el<\/p>\n","protected":false},"author":8,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[21,2484],"tags":[183,518,1933,38,381,78],"class_list":{"0":"post-15377","1":"post","2":"type-post","3":"status-publish","4":"format-standard","6":"category-articulos","7":"category-bicentenario-50-revistanumero","8":"tag-ciudad-de-mexico","9":"tag-la-castaneda","10":"tag-manicomio-de-la-castaneda","11":"tag-ninos","12":"tag-ninos-pobres","13":"tag-revolucion-mexicana"},"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/15377","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/8"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=15377"}],"version-history":[{"count":20,"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/15377\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":22674,"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/15377\/revisions\/22674"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=15377"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=15377"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=15377"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}