﻿{"id":15366,"date":"2020-10-19T11:33:10","date_gmt":"2020-10-19T16:33:10","guid":{"rendered":"http:\/\/revistabicentenario.com.mx\/?p=15366"},"modified":"2025-09-09T12:12:35","modified_gmt":"2025-09-09T18:12:35","slug":"un-beethoven-desconocido-en-el-mexico-del-siglo-xix","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/archivos\/un-beethoven-desconocido-en-el-mexico-del-siglo-xix\/","title":{"rendered":"Un Beethoven desconocido en el M\u00e9xico del siglo XIX"},"content":{"rendered":"\r\n<p>\u00c1urea Maya Alc\u00e1ntara<br \/>CENIDIM-INBA<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<h4 class=\"has-text-color has-vivid-red-color\"><span style=\"color: #800000;\"><strong>En revista <\/strong><em><strong>BiCentenario. El ayer y hoy de M\u00e9xico,<\/strong><\/em><strong> n\u00fam. 50.<\/strong><\/span><\/h4>\r\n<p><a href=\"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2025\/09\/BiC_50_02_Beethoven_desconocido.pdf\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\"><img decoding=\"async\" loading=\"lazy\" class=\"aligncenter size-full wp-image-16736\" src=\"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2022\/12\/BotonPDF2-e1670355523220.png\" alt=\"\" width=\"87\" height=\"44\" \/><\/a><\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<h3 class=\"wp-block-heading\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #008080;\">Una investigaci\u00f3n sobre la m\u00fasica que se escuchaba en teatros y casas de la alta sociedad de la ciudad de M\u00e9xico permite comprobar que hacia 1870 el m\u00fasico vien\u00e9s era escasamente interpretado, aun y cuando ya se le ubicaba entre los genios de la \u00e9poca. Su obra musical lleg\u00f3 con mucha posterioridad a su fallecimiento en 1827.<\/span><\/h3>\r\n\r\n\r\n\r\n<div class=\"wp-block-image\">\r\n<figure class=\"aligncenter\"><img decoding=\"async\" loading=\"lazy\" width=\"1000\" height=\"307\" class=\"wp-image-15367\" src=\"http:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2020\/10\/BAJA_17_Grandes-m\u00fasicos.jpg\" alt=\"BAJA_17_Grandes m\u00fasicos\" srcset=\"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2020\/10\/BAJA_17_Grandes-m\u00fasicos.jpg 1000w, https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2020\/10\/BAJA_17_Grandes-m\u00fasicos-300x92.jpg 300w, https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2020\/10\/BAJA_17_Grandes-m\u00fasicos-624x191.jpg 624w\" sizes=\"(max-width: 1000px) 100vw, 1000px\" \/><\/figure>\r\n<\/div>\r\n\r\n\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>L<\/strong>udwig van Beethoven naci\u00f3 hace 250 a\u00f1os. Tanto en Bonn como en Viena, ciudades de nacimiento y muerte, se han realizado este a\u00f1o celebraciones y circuitos especiales para recordarlo. La mayor\u00eda de las orquestas del mundo, incluidas las mexicanas, organizaron temporadas con muchas de sus obras. La ocasi\u00f3n lo ameritaba. El compositor no s\u00f3lo concluy\u00f3 el periodo del clasicismo en la m\u00fasica, sino que abri\u00f3 las puertas al romanticismo creando un legado que incluso hoy es motivo de nuevas interpretaciones. Pero \u00bfcu\u00e1ndo fue la primera vez que se nombr\u00f3 al compositor en M\u00e9xico?, \u00bfqu\u00e9 tanto se interpret\u00f3 en la capital durante el siglo XIX? Conozcamos la recepci\u00f3n de su m\u00fasica hasta la d\u00e9cada de 1870, a\u00f1os en que se interpretaron dos de sus obras m\u00e1s importantes.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">La fecha m\u00e1s antigua en que la prensa mexicana public\u00f3 el nombre de Beethoven fue 1826, un a\u00f1o antes de su fallecimiento. La librer\u00eda de Bossange anunci\u00f3, en el mes de septiembre, como parte de un suplemento del peri\u00f3dico El Sol, el cambio de domicilio de su establecimiento y la venta de varios art\u00edculos. Entre tinteros, papel y libros \u201cen espa\u00f1ol, franc\u00e9s, italiano, ingl\u00e9s y lat\u00edn\u201d aparece un amplio surtido de partituras. Anunciadas bajo distintos rubros desde \u201ca toda orquesta\u201d y \u201cm\u00fasica militar\u201d hasta \u201cpianoforte\u201d, \u201cviol\u00edn\u201d, \u201cflauta\u201d y \u201ccanto\u201d, la tienda ofreci\u00f3 \u201cconciertos de piano con acompa\u00f1amiento de toda orquesta de los mejores compositores como Beethoven\u201d, adem\u00e1s de \u201cuna numerosa y excelente colecci\u00f3n de oberturas, sinfon\u00edas, entreactos y otras varias piezas de los autores m\u00e1s afamados como Rossini, Beethoven, Querubini [sic], Mozart, Haydn, y much\u00edsimos otros\u201d.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">Tres a\u00f1os antes, el compositor michoacano Jos\u00e9 Mariano El\u00edzaga hac\u00eda un reclamo en la introducci\u00f3n de sus Elementos de m\u00fasica ordenados, editados por la \u201cImprenta del Supremo Gobierno, en Palacio\u201d. Por qu\u00e9 las obras de los compositores nacionales no se equiparaban al nivel de los \u201cMozares [sic] y Bethovenes [sic]\u201d, dec\u00eda. Con el inicio del M\u00e9xico independiente hubo proyectos (varios contrapuestos) que se encaminaron a fortalecer el sentir \u2013o los intereses\u2013 de la naci\u00f3n. En el arte y la cultura, el modelo siempre fue Europa. La \u00f3pera se convirti\u00f3 en un veh\u00edculo. Fue la manifestaci\u00f3n art\u00edstica m\u00e1s factible de establecer, pues bast\u00f3 con contratar a un grupo de cantantes, uno o dos m\u00fasicos, un director y un escen\u00f3grafo para comenzar las temporadas. Hab\u00eda teatros y m\u00fasica, de ah\u00ed que los compositores nacionales quisieran equipararse a los europeos. Sin embargo, las obras destacadas tendr\u00edan que esperar un poco, aunque encontramos algunas de gran factura art\u00edstica, entre ellas del propio El\u00edzaga. Ricardo Miranda apunta que \u201cno cabe duda de que El\u00edzaga encontr\u00f3 en Beethoven una fuente importante de recursos pian\u00edsticos\u201d que est\u00e1n presentes en sus \u00daltimas variaciones.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">Y aqu\u00ed es donde Beethoven cobra importancia, junto con Mozart y Haydn. Los tres, figuras principales de la escuela cl\u00e1sica vienesa. De todos modos, no se encuentran datos sobre programaci\u00f3n de su m\u00fasica en conciertos p\u00fablicos. Es probable que se interpretaran en el \u00e1mbito dom\u00e9stico. Fueron el canon, junto con Rossini y Verdi en la \u00f3pera.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">El nombre del m\u00fasico de Bonn reapareci\u00f3 en la prensa hasta catorce a\u00f1os despu\u00e9s. Ni siquiera mereci\u00f3 una nota necrol\u00f3gica, en marzo de 1827, con motivo de su fallecimiento.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<h3 class=\"wp-block-heading\" style=\"text-align: center;\"><span style=\"color: #008080;\">Una referencia<\/span><\/h3>\r\n\r\n\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">En 1840, El Semanario de las Se\u00f1oritas incluy\u00f3 un texto sobre historia de la m\u00fasica en la que exaltaba las creaciones beethovenianas como las \u201cque han producido en la orquesta los efectos m\u00e1s nuevos y maravillosos\u201d. Curioso resulta que mencionara de forma particular a la orquesta cuando todav\u00eda no se establec\u00eda la costumbre de efectuar temporadas de conciertos en los teatros. La \u00f3pera era la m\u00e1xima estrella y Fidelio \u2013la \u00fanica de Beethoven no tr\u00e1gica sino op\u00e9ra-comique\u2013 habr\u00eda de esperar varias d\u00e9cadas para escenificarse. Los mexicanos prefer\u00edan el melodrama.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<div class=\"wp-block-image size-medium wp-image-15368\">\r\n<figure class=\"alignleft\"><img decoding=\"async\" loading=\"lazy\" width=\"217\" height=\"300\" class=\"wp-image-15368\" src=\"http:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2020\/10\/BAJA_26_sonataforpianofo00beet_0001-217x300.jpg\" alt=\"L. Van Beethoven, Sonata for the piano forte. Op: 26, Londres, [s. ed.] 1815. Boston Public Library\" srcset=\"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2020\/10\/BAJA_26_sonataforpianofo00beet_0001-217x300.jpg 217w, https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2020\/10\/BAJA_26_sonataforpianofo00beet_0001-624x860.jpg 624w, https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2020\/10\/BAJA_26_sonataforpianofo00beet_0001.jpg 725w\" sizes=\"(max-width: 217px) 100vw, 217px\" \/>\r\n<figcaption>L. Van Beethoven, Sonata for the piano forte. Op: 26, Londres, [s. ed.] 1815. Boston Public Library<\/figcaption>\r\n<\/figure>\r\n<\/div>\r\n\r\n\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">En 1849, cuando lleg\u00f3 al pa\u00eds el renombrado pianista Henri Herz, el repertorio beethoveniano no se program\u00f3 en ninguno de sus conciertos p\u00fablicos, ni aparentemente en alguna casa. Siempre interpret\u00f3 par\u00e1frasis o variaciones sobre temas de \u00f3peras, con piano solo o acompa\u00f1ado por la orquesta. Eso s\u00ed, en las biograf\u00edas que se publicaron en diarios como El Monitor Republicano se dec\u00eda que Beethoven le hab\u00eda dado algunos consejos (aspecto que no aparece en las biograf\u00edas oficiales del m\u00fasico austriaco). En el imaginario, la figura de Beethoven ten\u00eda mucho peso y Herz de alguna manera lo percibi\u00f3 e hizo que lo mencionaran en las notas que lo presentaban.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">As\u00ed, Beethoven sigui\u00f3 en el ambiente. Su nombre se convirti\u00f3 en un referente y punto de partida para se\u00f1alarlo como autor de piezas de excelencia, pero no se lo interpretaba (al menos en conciertos p\u00fablicos). En 1852 se public\u00f3 por entregas (tambi\u00e9n en El Monitor Republicano), la novela \u00c1gueda y Cecilia, de Alfonso Karr. La pieza literaria contribuye a mostrar la verdadera recepci\u00f3n del compositor hasta ese momento:<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<blockquote class=\"wp-block-quote\">\r\n<p style=\"text-align: justify;\">En poco tiempo se ha hecho mucho de moda la m\u00fasica de Beethoven [\u2026]. Desde ese tiempo, basta hacer resonar en el piano cualquier cosa bajo el nombre de Beethoven, para hacer pasmar y gritar a los dilettanti, y que nos dicen a nosotros: \u00bfConoce usted a Beethoven? \u00bfLe gusta a usted la m\u00fasica de Beethoven? \u00bfComprende usted a Beethoven?<\/p>\r\n<\/blockquote>\r\n\r\n\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00bfQu\u00e9 tanto \u201cse comprend\u00eda\u201d a Beethoven al iniciar la segunda mitad del siglo XIX mexicano?, \u00bfqu\u00e9 tanto hoy, en pleno 2020, lo apreciamos?, \u00bflo estimamos por sus contribuciones a la m\u00fasica de concierto o porque sigue siendo, en el museo de la m\u00fasica, uno de los \u201cinfaltables\u201d? Cuando escogemos un disco compacto o abrimos Spotify o YouTube, \u00bfqu\u00e9 preferimos?, \u00bfBeethoven?, pero \u00bfcu\u00e1l Beethoven?, \u00bfel cl\u00e1sico, el rom\u00e1ntico?, \u00bfel de las sonatas, las sinfon\u00edas o la \u00f3pera?, \u00bfconocemos la novena sinfon\u00eda completa?, \u00bfidentificamos sus cuatro movimientos o s\u00f3lo preferimos la parte del llamado \u201cHimno a la alegr\u00eda\u201d? Tal vez no estemos tan alejados del siglo XIX mexicano. Tal vez en aquella \u00e9poca lo conocieron m\u00e1s que nosotros. Todo indica que lo interpretaban en las salas de casas particulares.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">En varios acervos musicales encontramos arreglos a cuatro manos de sus sonatas y sinfon\u00edas. Fernanda Nava se\u00f1ala, en su tesis sobre Tom\u00e1s Le\u00f3n, que estas partituras resultaban m\u00e1s f\u00e1ciles de interpretar para las se\u00f1oritas y, sin duda, eso fomentaba la convivencia.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">Pudiera pensarse que con la llegada de Maximiliano y Carlota se incluyeran obras del artista alem\u00e1n en los conciertos organizados en palacio, pero no. S\u00f3lo se incluy\u00f3 la obertura de Fidelio en dos eventos organizados en abril y julio de 1865, pero en un arreglo \u201cpara m\u00fasica militar\u201d, pr\u00e1ctica tambi\u00e9n muy com\u00fan de la \u00e9poca. Tampoco se tocaron en las serenatas en las plazas p\u00fablicas. La \u00f3pera sigui\u00f3 con el dominio absoluto de la escena. No s\u00f3lo se conserv\u00f3 en el teatro, sino que tambi\u00e9n se extendi\u00f3 a la residencia oficial de los emperadores.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<h3 class=\"wp-block-heading\" style=\"text-align: center;\"><span style=\"color: #008080;\">Consolidaci\u00f3n\u00a0<\/span><\/h3>\r\n\r\n\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">El cambio vino con la fundaci\u00f3n de la Sociedad Filarm\u00f3nica Mexicana en enero de 1866. Encabezada por los compositores Tom\u00e1s Le\u00f3n y Aniceto Ortega (prestigioso obstetra), la agrupaci\u00f3n fue responsable del impulso de la obra de Beethoven desde varios frentes. El origen se remonta, de acuerdo con las cr\u00f3nicas, a las tertulias musicales organizadas en casa de Le\u00f3n. Algunos textos se\u00f1alan que el pianista mexicano convocaba a reuniones desde la d\u00e9cada de 1850. Antonio Garc\u00eda Cubas menciona en El libro de mis recuerdos (1904) que \u201ccuantos artistas llegaban a la capital eran acogidos con benepl\u00e1cito en la casa del h\u00e1bil pianista, quien les proporcionaba id\u00f3neos oyentes\u201d.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">Confiados en la memoria de Garc\u00eda Cubas, pudimos comprobar que Tom\u00e1s Le\u00f3n se present\u00f3 en sendos conciertos en el Teatro Nacional, en febrero de 1854 y marzo de 1856, acompa\u00f1ando, con una pieza a cuatro manos, a los m\u00fasicos europeos Ernst L\u00fcbeck y \u00d3scar Pfeiffer. En ambas ocasiones interpret\u00f3 par\u00e1frasis sobre temas de \u00f3pera. Ello nos lleva a inferir que Le\u00f3n invitaba a tocar a su casa a todo aquel m\u00fasico llegado al pa\u00eds. \u00bfQu\u00e9 repertorio se escuchaba? Se desconoce con detalle lo que suced\u00eda en esas veladas, por lo cual no podemos afirmar que Beethoven estuviera presente. Incluso Enrique de Olavarr\u00eda y Ferrari, en su obra Rese\u00f1a hist\u00f3rica del teatro en M\u00e9xico, tampoco menciona la interpretaci\u00f3n de sus piezas.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">Nava refiere un dato revelador: Tom\u00e1s Le\u00f3n pose\u00eda \u201ctodas las sonatas para piano, las nueve sinfon\u00edas a cuatro manos y algunas otras piezas sueltas\u201d. Lo sabemos gracias al archivo personal del compositor que fue conservado por su bisnieta Guadalupe Lozada. Al escudri\u00f1ar en las portadas de estas, se observa que las sonatas eran tambi\u00e9n arreglos para cuatro manos, casi todos realizados por Carl Czerny, uno de los disc\u00edpulos m\u00e1s avanzados del propio Beethoven. Esta pr\u00e1ctica era com\u00fan en Europa ante la imposibilidad de contar con una orquesta. Para conocer dichas obras se hizo costumbre que se escucharan a trav\u00e9s de adaptaciones para cuatro manos, dos pianos o peque\u00f1os conjuntos instrumentales. Sin duda, resultaba m\u00e1s asequible tocar una sonata entre dos se\u00f1oritas que una sola persona (lo mismo suced\u00eda con las sinfon\u00edas).<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">En el caso mexicano tambi\u00e9n se adapt\u00f3 esa costumbre. Fomentaba la sociabilidad y por supuesto el estatus. Tocar un fragmento de Beethoven a la par que las piezas dedicadas por sus maestros a las aprendices de pianistas, nos muestra Nava, brindaba un lugar especial en la sociedad. Le\u00f3n, con su vocaci\u00f3n por la educaci\u00f3n y la difusi\u00f3n de la m\u00fasica, las incorpor\u00f3 como parte esencial del repertorio de sus estudiantes y, por supuesto, como uno de los platos fuertes de las tertulias de las que hablaba el ge\u00f3grafo mexicano. La \u201ccasa\u201d se convirti\u00f3 en el espacio destinado a Beethoven. No sabemos qu\u00e9 tan presente estuvo en ese momento, pero el mismo Garc\u00eda Cubas contribuye en la pesquisa:<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<blockquote class=\"wp-block-quote\">\r\n<p style=\"text-align: justify;\">Ejecut\u00e1base a cuatro manos la bella Pastoral de Beethoven, esa excelsa sinfon\u00eda \u2013la sexta\u2013, en la que las graciosas escenas campestres se desarrollan en la florida vega de un arroyo murmurante y son interrumpidas por las primeras r\u00e1fagas del hurac\u00e1n, precursoras de una tempestad deshecha. [\u2026] Ejecutaban Le\u00f3n y Ortega esa sublime parte de la sinfon\u00eda, con el vigor que ella requiere, en los momentos en que la naturaleza se manifestaba terrible y majestuosa; el agua ca\u00eda a torrentes, azotando con estr\u00e9pito las vidrieras de las ventanas.\u00a0<\/p>\r\n<\/blockquote>\r\n\r\n\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">La din\u00e1mica de las tertulias se incorpor\u00f3 como parte de las actividades de la Sociedad Filarm\u00f3nica Mexicana. Les llamaron \u201cconciertos privados\u201d y fueron realizados en el Sal\u00f3n de actos del Colegio de San Juan de Letr\u00e1n. S\u00f3lo para socios y familiares, en retribuci\u00f3n de las cuotas que otorgaban a la agrupaci\u00f3n. El primero que se efectu\u00f3 fue el 31 de marzo de 1866, de acuerdo con una nota de junio de ese a\u00f1o en el peri\u00f3dico La Sociedad, aunque no se conserv\u00f3 el programa. Tambi\u00e9n hubo conciertos p\u00fablicos, pero fueron m\u00e1s espor\u00e1dicos.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">Para noviembre de ese a\u00f1o, La Armon\u00eda, peri\u00f3dico editado por ellos mismos, incluy\u00f3 el programa del \u201ctercer concierto privado\u201d. La \u00f3pera sigui\u00f3 reinando: n\u00fameros de coros y transcripciones para piano de las arias m\u00e1s conocidas del repertorio.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00bfEn qu\u00e9 momento se incorporaron las obras de Beethoven en sus conciertos? Hubo de pasar un a\u00f1o para que la \u201ccomisi\u00f3n de conciertos\u201d, encabezada por el mismo Le\u00f3n y algunos compa\u00f1eros de tertulia, las incluyera. Su majestad, la \u00f3pera, ced\u00eda un poco de terreno, muy poco. Alfredo Bablot lo resumi\u00f3 en su cr\u00f3nica publicada con motivo de estas funciones, en La Armon\u00eda y luego replicada por El Diario del Imperio, en marzo de 1867:<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<blockquote class=\"wp-block-quote\">\r\n<p style=\"text-align: justify;\">La m\u00fasica cl\u00e1sica est\u00e1 poco cultivada en M\u00e9xico; es de deplorarse; [\u2026]. La comisi\u00f3n de conciertos con el laudable objeto de ir familiarizando a sus consocios con esa clase de m\u00fasica, ha acordado que cada s\u00e1bado se ejecute, cuando menos, una pieza de los inmortales maestro Haendel, Bach, Haydn, Clementi, Mozart, Dussek, Beethoven o Mendelsohn.<\/p>\r\n<\/blockquote>\r\n\r\n\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">Si tomamos al pie de la letra lo dicho por el tambi\u00e9n compositor franc\u00e9s \u2013un conocedor en todos los sentidos\u2013, podr\u00edamos afirmar que Beethoven, hasta la d\u00e9cada de 1860, solamente fue una menci\u00f3n en el imaginario del ambiente musical del siglo XIX mexicano. Y no tomar\u00eda en cuenta las tertulias en casa de Le\u00f3n, aunque tambi\u00e9n es una confirmaci\u00f3n de que Beethoven no era interpretado en conciertos.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">As\u00ed, la Sociedad Filarm\u00f3nica Mexicana abri\u00f3 sus ensayos al p\u00fablico. Cuatro programas se han conservado en la prensa que nos permiten asomarnos a la manera como Beethoven lleg\u00f3 a tocarse en la ciudad de M\u00e9xico, en un momento de grave coyuntura pol\u00edtica. Dos de ellos se hicieron durante el imperio mexicano (marzo de 1867) y los otros dos, a los pocos meses de restaurada la rep\u00fablica (julio y agosto del mismo a\u00f1o). Es posible que se organizaran m\u00e1s eventos musicales, pero fueron los \u00fanicos cuyos programas se conservaron. El cambio de r\u00e9gimen no pareci\u00f3 importar para la selecci\u00f3n musical.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">Los programas incluyeron cuatro sinfon\u00edas de Beethoven en arreglos para piano a cuatro manos, interpretados por Tom\u00e1s Le\u00f3n alternando con Aniceto Ortega, Julio Ituarte y Agust\u00edn Balderas (una por cada concierto). Sin embargo, su audici\u00f3n no fue completa, ni siquiera por movimientos sino en fragmentos, lo que revela que las pr\u00e1cticas musicales eran distintas en el siglo XIX mexicano a diferencia de Europa, en donde sol\u00edan interpretarse completas. Ya lo anunciaba Bablot: \u201cla m\u00fasica cl\u00e1sica\u201d, en contraposici\u00f3n con la \u00f3pera, no sol\u00eda programarse.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">Un cambio importante vendr\u00eda de la mano de Melesio Morales, como cabeza de un festival organizado en el Teatro Nacional, con motivo del centenario del natalicio del m\u00fasico alem\u00e1n. El maestro dirigi\u00f3 la orquesta que interpret\u00f3, completas, la segunda y la quinta sinfon\u00edas. La propuesta, inicialmente planteada por Bablot al propio Morales, fue acogida por la Sociedad Filarm\u00f3nica Mexicana en mayo de 1870. Los ensayos comenzaron en el Teatro del Conservatorio, localizado en el recinto que hab\u00eda pertenecido a la universidad. \u201cTodo el edificio resuena cada noche con las poderosas armon\u00edas de Beethoven\u201d, public\u00f3 El Siglo Diez y Nueve.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">El concierto fue programado para el 17 diciembre de 1870, aunque se pospuso para enero del siguiente a\u00f1o. En su diario, Morales deja entrever los problemas que se suscitaron: \u201cHab\u00eda las orquestas divididas que se lograron unir, hab\u00eda la falta de m\u00fasica que se hizo traer de Europa [\u2026]. Pero la constancia \u00a1super\u00f3 todo! El festival tuvo lugar con la concurrencia de cuatrocientos ejecutantes y un auditorio respetable, habiendo tenido en esta vez un triunfo al arte mexicano.\u201d<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">Morales \u2013como todo lo que promov\u00eda\u2013 impuls\u00f3 un cambio en la percepci\u00f3n de la m\u00fasica hasta ese momento. El compositor mexicano se\u00f1al\u00f3 que a partir de ese concierto se formaron \u201cdos partidos\u201d: los \u201ccl\u00e1sicos\u201d, seguidores de la m\u00fasica instrumental (m\u00fasica absoluta como suele hoy llamarse); y los \u201crom\u00e1nticos\u201d, que segu\u00edan privilegiando la \u00f3pera. La impronta de este festival est\u00e1 por estudiarse. Lo que s\u00ed queda claro es que la presencia de Ludwig van Beethoven fue paulatina en M\u00e9xico, pero a partir de la d\u00e9cada de 1870 se acomodar\u00eda entre el p\u00fablico mexicano para no irse nunca m\u00e1s.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<h3 class=\"wp-block-heading\"><strong>PARA SABER M\u00c1S<\/strong><\/h3>\r\n\r\n\r\n\r\n<ul>\r\n<li style=\"text-align: justify;\">Beethoven, Ludwing Van, Sinfon\u00eda n\u00famero 3, en mi bemol mayor, Op. 55 <em>\u201cEroica\u201d<\/em>. Allegro con brio \u2013 Marcia funebre. Adagio assai \u2013 Scherzo. Allegro vivace \u2013 Finale. Allegro molto. Daniel Barenboim, dir. West-Easter Divan Orchestra. Royal Albert Hall de Londres, Inglaterra. BBV Proms 2012, en <a href=\"https:\/\/cutt.ly\/0iQ0c2B\">https:\/\/cutt.ly\/0iQ0c2B<\/a><\/li>\r\n<li style=\"text-align: justify;\">Beethoven, Ludwing Van, Marcia funebre. Adagio assai del segundo movimiento de la Sinfon\u00eda n\u00famero 3, en mi bemol mayor, Op. 55 \u201cEroica\u201d, arreglo para piano de F. L. Schubert. Carles &amp; Sof\u00eda, piano d\u00fao, Madrid, Fundaci\u00f3n March, 2013, en <a href=\"https:\/\/cutt.ly\/riQ0Jc3\">https:\/\/cutt.ly\/riQ0Jc3<\/a><\/li>\r\n<li style=\"text-align: justify;\">(El segundo movimiento de esta sinfon\u00eda fue una de las partes interpretadas al piano por Tom\u00e1s Le\u00f3n y Aniceto Ortega en 1867, min. 16:25 de la versi\u00f3n orquestal e inicio de la versi\u00f3n para piano).<\/li>\r\n<li style=\"text-align: justify;\">Miranda, Ricardo, <em>\u201cA tocar se\u00f1oritas\u201d<\/em> en Ecos, alientos y sonidos: Ensayos sobre m\u00fasica mexicana, M\u00e9xico, FCE, 2001, pp. 91-136.<\/li>\r\n<li style=\"text-align: justify;\">Sadie, Stanley, <em>\u201cLa \u00e9poca cl\u00e1sica. Beethoven\u201d<\/em> en Gu\u00eda Akal de la M\u00fasica, Madrid, Akal, 2009, pp. 262-281.<\/li>\r\n<\/ul>\r\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00c1urea Maya Alc\u00e1ntaraCENIDIM-INBA En revista BiCentenario. El ayer y hoy de M\u00e9xico, n\u00fam. 50. Una investigaci\u00f3n sobre la m\u00fasica que se escuchaba en teatros y casas de la alta sociedad de la ciudad de M\u00e9xico permite comprobar que hacia 1870 el m\u00fasico vien\u00e9s era escasamente interpretado, aun y cuando ya se le ubicaba entre los genios de la \u00e9poca. Su obra musical lleg\u00f3 con mucha posterioridad a su fallecimiento en 1827. Ludwig van Beethoven naci\u00f3 hace 250 a\u00f1os. Tanto en Bonn como en Viena, ciudades de nacimiento y muerte, se han realizado este a\u00f1o celebraciones y circuitos especiales para recordarlo. La mayor\u00eda de las orquestas del mundo, incluidas las mexicanas, organizaron temporadas con muchas de sus obras. La ocasi\u00f3n lo ameritaba. El compositor no s\u00f3lo concluy\u00f3 el periodo del clasicismo en la m\u00fasica, sino que abri\u00f3 las puertas al romanticismo creando un legado que incluso hoy es motivo de nuevas<\/p>\n","protected":false},"author":8,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[21,2484],"tags":[2235,2234,2259,163],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/15366"}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/8"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=15366"}],"version-history":[{"count":18,"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/15366\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":22672,"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/15366\/revisions\/22672"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=15366"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=15366"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=15366"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}