﻿{"id":15260,"date":"2020-09-09T00:41:06","date_gmt":"2020-09-09T05:41:06","guid":{"rendered":"http:\/\/revistabicentenario.com.mx\/?p=15260"},"modified":"2025-09-10T20:48:08","modified_gmt":"2025-09-11T02:48:08","slug":"carlos-noriega-hope-le-cambia-la-cara-a-el-universal-ilustrado","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/archivos\/carlos-noriega-hope-le-cambia-la-cara-a-el-universal-ilustrado\/","title":{"rendered":"Carlos Noriega Hope le cambia la cara a El Universal Ilustrado"},"content":{"rendered":"\r\n<p>Mar\u00eda Estela Garc\u00eda Concile\u00f3n<br \/>Instituto Mora<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<h4><span style=\"color: #800000;\"><strong>En revista <\/strong><em><strong>BiCentenario. El ayer y hoy de M\u00e9xic<\/strong><\/em><strong>o, n\u00fam. 49.<\/strong><\/span><\/h4>\r\n<p><a href=\"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2025\/09\/BiC_49_06_Universal_ilustrado.pdf\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\"><img decoding=\"async\" class=\"aligncenter size-full wp-image-16736\" src=\"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2022\/12\/BotonPDF2-e1670355523220.png\" alt=\"\" width=\"87\" height=\"44\" \/><\/a><\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<h3 class=\"wp-block-heading\" style=\"text-align: justify;\">El centenario de la revista cultural tuvo un brillante proceso de crecimiento a partir de que el periodista especializado en cine se hizo cargo de su direcci\u00f3n, tres a\u00f1os despu\u00e9s de fundarse. Incorpor\u00f3 una variante de herramientas impactantes para su difusi\u00f3n y, sobre todo, anim\u00f3 el debate acerca de la cultura en sus p\u00e1ginas.<\/h3>\r\n\r\n\r\n\r\n<div class=\"wp-block-image size-full wp-image-15316\">\r\n<figure class=\"aligncenter\"><img fetchpriority=\"high\" decoding=\"async\" width=\"800\" height=\"449\" class=\"wp-image-15316 aligncenter\" src=\"http:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2020\/09\/BiC_49066.jpg\" alt=\"Carlos Noriega Hope (derecha), ca. 1928, inv. 23253, SINAFO. Secretar\u00eda de Cultura-INAH-M\u00c9X. Reproducci\u00f3n autorizada por el INAH.\" srcset=\"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2020\/09\/BiC_49066.jpg 800w, https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2020\/09\/BiC_49066-300x168.jpg 300w, https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2020\/09\/BiC_49066-624x350.jpg 624w\" sizes=\"(max-width: 800px) 100vw, 800px\" \/>\r\n<figcaption>Carlos Noriega Hope (derecha), ca. 1928, inv. 23253, SINAFO. Secretar\u00eda de Cultura-INAH-M\u00c9X. Reproducci\u00f3n autorizada por el INAH.<\/figcaption>\r\n<\/figure>\r\n<\/div>\r\n\r\n\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">El peri\u00f3dico <i>El Universal<\/i> surge en M\u00e9xico en octubre de 1916, despu\u00e9s de la lucha armada revolucionaria. Siete meses m\u00e1s tarde, cuando el pa\u00eds inicia un periodo de pacificaci\u00f3n a partir de la validaci\u00f3n del constitucionalismo, se incorpora los jueves, junto a la edici\u00f3n del peri\u00f3dico, la revista <i>El Universal Ilustrado<\/i> como suplemento de divulgaci\u00f3n. En sus inicios, la publicaci\u00f3n semanal naveg\u00f3 a la deriva bajo la direcci\u00f3n sucesiva de los periodistas Carlos Gonz\u00e1lez Pe\u00f1a, Xavier Sorondo y Mar\u00eda Luisa Ross (tambi\u00e9n colaboradora de <i>El Universal<\/i>). En el caso de Ross, desde que asumi\u00f3 la direcci\u00f3n en 1917, quiso hacer un semanario hogare\u00f1o. Insert\u00f3 en sus p\u00e1ginas retratos de damas y ni\u00f1os, estableci\u00f3 secciones de recetas \u00fatiles, de consejos para las mam\u00e1s y lecciones de bordado. Public\u00f3 art\u00edculos sobre la hora del t\u00e9, entre otros. La intenci\u00f3n fue buena, pero sus textos eran en su mayor\u00eda aburridos.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">El vuelco del semanario comenzar\u00eda el 4 de marzo de 1920, cuando la casa editorial design\u00f3 como director a Carlos Noriega Hope, un joven que abandon\u00f3 sus estudios de abogado para dedicarse al periodismo y quien se hab\u00eda especializado en cine y acababa de regresar de Los \u00c1ngeles enviado para cubrir informaci\u00f3n sobre la boyante industria cinematogr\u00e1fica. El nombramiento se justificaba por sus art\u00edculos y cr\u00f3nicas de cine, sus reportajes y un premio obtenido como narrador en un certamen. Su juventud se reflej\u00f3 en la edici\u00f3n que se transform\u00f3 de manera incesante desde que se hizo cargo a partir del n\u00famero 148. Cada dos o tres n\u00fameros suprim\u00eda secciones, inauguraba otras, cambiaba la presentaci\u00f3n, introduc\u00eda modificaciones que la renovaban.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">Noriega Hope fue uno de los promotores del periodismo cultural. Se dedic\u00f3 a \u00e9l desde los 23 hasta los 38 a\u00f1os, en que falleci\u00f3. Se consagr\u00f3 en cuerpo y alma de manera particular a <i>El Universal Ilustrado<\/i> y durante cerca de tres lustros fue su animador. En el n\u00famero del 10 de mayo de 1923 narr\u00f3 lo que representaba su victoriosa batalla de cada semana:<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\">\r\n<p style=\"text-align: justify;\">Si en alguna actividad humana se requiere intuici\u00f3n, esa actividad es el periodismo. Por m\u00e1s que la pr\u00e1ctica logre dar los postulados exactos, hay un margen inmenso, nunca previsto, siempre aguardado con paciencia, que no vacilo en llamar intuitivo. Y es que, a la manera de un observador dram\u00e1tico, el periodista s\u00f3lo ve al tiempo con largas miradas interminables, al tiempo, que est\u00e1 siempre pre\u00f1ado de noticias.<\/p>\r\n<\/blockquote>\r\n\r\n\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">Noriega Hope define esa intuici\u00f3n como \u201cel sexto sentido que nos indica <i>lo que es period\u00edstico<\/i>\u201d, y explica: \u201c<i>El Universal Ilustrado<\/i> se hace solo. Es decir, va sediment\u00e1ndose cada ocho d\u00edas gracias al proceso de la intuici\u00f3n, hasta plasmar cada n\u00famero. Como todas las obras del periodismo moderno, es una obra com\u00fan.\u201d M\u00e1s lejos dice:<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\">\r\n<p style=\"text-align: justify;\">\u201cLos peri\u00f3dicos tienen que renovarse y mientras ese af\u00e1n de renovaci\u00f3n sea m\u00e1s perfectible, el peri\u00f3dico ser\u00e1 mejor [\u2026] La tarea es bastante pesada. Lo m\u00e1s f\u00e1cil, realmente, en un peri\u00f3dico ilustrado es guardar una proporci\u00f3n juiciosa, una ponderada arquitectura, en cada n\u00famero\u201d.<\/p>\r\n<\/blockquote>\r\n\r\n\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">En unos comentarios publicados en el n\u00famero del 29 de septiembre de 1921, Noriega Hope hace lo que podr\u00eda llamarse su profesi\u00f3n de fe: \u201cEl ideal de esta revista es un ideal fr\u00edvolo y moderno, donde las cosas trascendentales se ocultan bajo una agradable superficialidad. Porque es indudable que todos los peri\u00f3dicos tienen su fisonom\u00eda y su esp\u00edritu, exactamente como los hombres.\u201d Indica all\u00ed algunas de esas modalidades y agrega: \u201cLos hay fr\u00edvolos y aparentemente vac\u00edos, pero que guardan, en el fondo, ideas originales y una humana percepci\u00f3n de la vida. Quiz\u00e1 este semanario, dentro de su esp\u00edritu fr\u00edvolo, guarda el perfume de una idea.\u201d<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">Casi en paralelo a sus inicios como director de <i>El Universal Ilustrado<\/i>, otro periodista mexicano, Pedro Malabehar, fundaba en abril de 1920 el semanario <i>Zig-Zag<\/i>, y durante dos a\u00f1os de vida se convertir\u00eda en un rival digno que estimul\u00f3 a Noriega Hope a superarse en cada n\u00famero de su revista. Cuando <i>Zig-Zag<\/i> sucumbi\u00f3, en junio de 1922, el joven director brind\u00f3 generosamente las p\u00e1ginas del <i>Ilustrado<\/i> \u2013como algunos sol\u00edan llamarlo\u2013 a quienes all\u00ed colaboraban y llev\u00f3 al magazine al primer puesto en el periodismo cultural de la \u00e9poca. El esp\u00edritu abierto del director a todas las tendencias nacionales e internacionales \u2013tanto art\u00edsticas como pol\u00edticas\u2014, aunado a un grupo activo de redactores y corresponsales, permiti\u00f3 que sirviese para la propagaci\u00f3n del nuevo ambiente intelectual.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<h3 class=\"wp-block-heading\" style=\"text-align: center;\"><strong>Los contenidos<\/strong><\/h3>\r\n\r\n\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">Uno de los rasgos caracter\u00edsticos del <em>Ilustrado<\/em> fue su atenci\u00f3n al cine. Los art\u00edculos de Noriega Hope sobre Hollywood ayudaron a incrementar la circulaci\u00f3n del semanario. Se apoy\u00f3 en una bater\u00eda de cambios que contribuyeron al \u00e9xito de la publicaci\u00f3n como la reproducci\u00f3n de fotos de actrices de Hollywood en la portada y en p\u00e1ginas interiores, la contrataci\u00f3n de ilustradores y dibujantes \u2013especialmente Cas, Duhart y Audiffred\u2013, para encargarse de la publicidad, y estimul\u00f3 a \u201ccineastas\u201d, actores y directores de pel\u00edculas, como cr\u00edtico y comentarista de \u201cese peque\u00f1o arte que tanto amamos\u201d, seg\u00fan palabras del cronista Marco Aurelio Galindo, al cual Noriega Hope citaba humor\u00edsticamente.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">Aparte del grupo de j\u00f3venes cronistas de cine que tuvieron cabida en sus p\u00e1ginas como el mencionado Galindo y Juan Bustillo Oro, dio espacio a <em>los estridentistas<\/em>, un grupo que naci\u00f3 e irrumpi\u00f3 en los \u00faltimos d\u00edas del mes de diciembre de 1921 con la aparici\u00f3n de la hoja volante <em>Actual N\u00b0 1<\/em>, redactada y firmada por Manuel Maples Arce. De ese grupo destacar\u00eda Arqueles Vela, el prosista por excelencia del estridentismo, quien se integrar\u00eda a la redacci\u00f3n desde comienzos de 1922. All\u00ed public\u00f3 art\u00edculos y cr\u00f3nicas con un tono moderno manifestado por la ruptura con el l\u00e9xico period\u00edstico tradicional, una sensibilidad particular\u00edsima en el enfoque del objeto tratado y una amplia informaci\u00f3n de la literatura nacional y europea, en especial de la francesa. El escritor y poeta argentino Luis Mario Schneider afirma que el estridentismo no habr\u00eda logrado la difusi\u00f3n que tuvo si Noriega Hope no hubiese estado al frente del semanario.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">Una de las caracter\u00edsticas que daban agilidad a <em>El Universal Ilustrado<\/em> eran las encuestas breves con escritores y los temas pol\u00e9micos y de actualidad. As\u00ed, el 30 de noviembre de 1922 el semanario consult\u00f3 a un grupo de escritores acerca del estado de la poes\u00eda en M\u00e9xico, entre otros a Maples Arce, el Doctor Atl, Gregorio L\u00f3pez y Fuentes y Enrique Fern\u00e1ndez Ledesma. Otra encuesta, hecha siete d\u00edas despu\u00e9s por Febronio Ortega, el m\u00e1s h\u00e1bil de sus reporteros, reuni\u00f3 la opini\u00f3n de escritores de distintas generaciones bajo el tema: \u201c\u00bfCu\u00e1l es el escritor m\u00e1s malo de M\u00e9xico?\u201d<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">El 20 de noviembre de 1924 apareci\u00f3 publicada una nota firmada por Jos\u00e9 Corral Rigan -seud\u00f3nimo de Carlos Noriega Hope, Arqueles Vela y Febronio Ortega-, titulada \u201cLa influencia de la revoluci\u00f3n en nuestra literatura\u201d. El art\u00edculo, seg\u00fan Schneider, escond\u00eda cierta violencia al afirmar que \u201clos escritores de la revoluci\u00f3n no son los que estuvieron en la revoluci\u00f3n\u201d. El art\u00edculo afirmaba, a grandes rasgos, que de all\u00ed hab\u00edan surgido un gran pintor, Diego Rivera; un gran poeta, Maples Arce; y un futuro gran novelista, Mariano Azuela. El art\u00edculo, dec\u00eda, no ten\u00eda otro objetivo que el de esclarecer el pensamiento de quienes pensaban que la renovaci\u00f3n literaria puede ser propia sin copiar otros movimientos surgidos en Europa.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">Justo un mes m\u00e1s tarde, Julio Jim\u00e9nez Rueda inicia una interesante pol\u00e9mica en <em>El Universal Ilustrado<\/em> con su art\u00edculo \u201cEl afeminamiento de la literatura mexicana\u201d. Luego de apuntar \u201cque nuestra vida intelectual ha sido siempre artificial y vana\u201d, se pregunta \u201cpor qu\u00e9 este M\u00e9xico nuevo carece de una expresi\u00f3n que lo testimonie\u201d. M\u00e1s adelante dice que se extra\u00f1a que en catorce a\u00f1os de lucha transformadora \u201cno haya aparecido la obra po\u00e9tica, narrativa o tr\u00e1gica que sea compendio y cifra de las agitaciones del pueblo en todo este periodo de cruenta guerra civil, apasionada pugna de intereses\u2026 el pueblo ha arrastrado su miseria ante nosotros sin merecer tan siquiera un breve instante de contemplaci\u00f3n.\u201d<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">Francisco Monterde, interesado en apuntar la importancia de Mariano Azuela, entonces un novelista poco conocido, le respondi\u00f3 en el mismo peri\u00f3dico que \u201cexiste en la actualidad una literatura mexicana viril que s\u00f3lo necesita, para ser conocida por todos, de una difusi\u00f3n afectiva\u201d. Sin embargo, est\u00e1 de acuerdo con Jim\u00e9nez Rueda en que \u201cfaltan verdaderos cr\u00edticos mexicanos, cr\u00edticos en ejercicio constante, que se encarguen de orientar al p\u00fablico sobre los nuevos valores [\u2026 y] por falta de cr\u00edticos, el p\u00fablico de M\u00e9xico no lee las obras mexicanas; prefiere comprar las extranjeras que vienen precedidas del prestigio de que las rodean los cr\u00edticos de otros pa\u00edses.\u201d<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">El periodismo no desaprovech\u00f3 la oportunidad de opinar respecto a estos debates que pod\u00edan rendir \u00f3ptimos frutos. El semanario anunci\u00f3 en sus p\u00e1ginas la publicaci\u00f3n por entregas de <em>Los de Abajo <\/em>el 29 de enero de 1924, en el suplemento <em>La Novela Semanal<\/em> de <em>El Universal Ilustrado<\/em>, el cual desde 1922 publicaba los jueves cuentos y novelas cortas para estimular a los escritores, en el cual aparecieron colaboraciones de Arqueles Vela, Jos\u00e9 Juan Tablada, Gilberto Owen, por mencionar s\u00f3lo algunos. Esto incidi\u00f3 en la importancia de la novela de la revoluci\u00f3n.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">Carlos Noriega Hope fue el nuevo editor de <em>Los de Abajo<\/em>, aunque ser\u00edan los estridentistas los primeros en publicarla de forma verdaderamente seria cuando Maples Arce colaboraba en el gobierno del general Heriberto Jara, en Xalapa.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">De este modo, Noriega Hope contribuy\u00f3 en la b\u00fasqueda de una narrativa moderna que buscaba deshacerse de viejos textos cargados de romanticismo, y se ocup\u00f3 de la problem\u00e1tica existencial de hombres y mujeres que enfrentaban los cambios culturales y se adaptaban a una nueva forma de vida m\u00e1s cosmopolita.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<h3 class=\"wp-block-heading\" style=\"text-align: center;\"><strong>Un impulsor del cine<\/strong><\/h3>\r\n\r\n\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">Carlos Noriega Hope se incorpor\u00f3 en 1919 al grupo de redacci\u00f3n de <em>El Universal<\/em> desde el cual comenz\u00f3 a escribir sus primeras cr\u00f3nicas cinematogr\u00e1ficas. Sus constantes viajes por la rep\u00fablica y sus estancias y recorridos por Estados Unidos lo relacionaron con gente y costumbres, hasta conocer a fondo ambos pa\u00edses.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">Se desempe\u00f1\u00f3 como ayudante t\u00e9cnico de antropolog\u00eda al lado de Manuel Gamio, indigenista que se encontraba al frente de la direcci\u00f3n de Antropolog\u00eda de la Secretar\u00eda de Agricultura y Fomento en 1918, a\u00f1o en que dicha direcci\u00f3n estaba dedicada al estudio exhaustivo del valle de Teotihuac\u00e1n. Noriega colabor\u00f3 con el cap\u00edtulo \u201cApuntes etnogr\u00e1ficos\u201d de la obra <em>La poblaci\u00f3n del valle de Teotihuac\u00e1n<\/em>, publicada en 1921.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">Sin embargo, ten\u00eda otras preocupaciones y proyectos relacionados con el periodismo y el cine. Desde febrero de 1919 public\u00f3 colaboraciones sobre el s\u00e9ptimo arte tanto para <em>El Universal<\/em> como para <em>El Universal Ilustrado<\/em>, entonces dirigido por Xavier Sorondo. Y a mediados de 1919 se hizo cargo de la columna de cine \u201cPor las pantallas\u201d de <em>El Universal<\/em>, en la que se comentaban los estrenos en la capital, y que hasta entonces estuvo a cargo de Hip\u00f3lito Seijas (seud\u00f3nimo de Rafael P\u00e9rez Taylor).<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">El entusiasmo que mostr\u00f3 Noriega Hope por las cintas estadunidenses durante 1919 tuvo su recompensa: el 28 de diciembre de ese a\u00f1o sal\u00eda por tren rumbo a Los \u00c1ngeles comisionado por el peri\u00f3dico para que conociera por dentro \u201cla capital del cine\u201d. La nota de despedida que se le dirigi\u00f3 confiaba en que las ense\u00f1anzas del viaje le sirvieran en el futuro \u201cpara tornarse en un maestro de la cr\u00edtica cinematogr\u00e1fica\u201d. Esto muestra que <em>El Universal<\/em> buscaba en esos tiempos impulsar la profesionalizaci\u00f3n del nuevo oficio.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">Noriega Hope fue introducido en el ambiente cinematogr\u00e1fico por Manuel R. Ojeda, un mexicano que llevaba alg\u00fan tiempo trabajando como extra y actor secundario en el cine de Hollywood. Visit\u00f3 los estudios de Hollywood a su lado, convers\u00f3 con las estrellas y los astros de la pantalla y escribi\u00f3 una docena de art\u00edculos a los que llam\u00f3 \u201cla capital del cine\u201d, con el subt\u00edtulo de \u201cApuntes de viaje de un rep\u00f3rter curioso\u201d, los cuales fueron reunidos despu\u00e9s, junto a otros trabajos, en <em>El mundo de las sombras. El cine por dentro y por fuera<\/em>, editado por Botas en 1920.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">La parte m\u00e1s sustanciosa de <em>El mundo de las sombras<\/em> la forman los cap\u00edtulos en los que su autor describe Hollywood. Su prop\u00f3sito principal era \u201cvisitar todos los estudios de Los \u00c1ngeles y adquirir los secretos de la t\u00e9cnica y entrevistar a las estrellas cinematogr\u00e1ficas\u201d. En efecto, Noriega Hope entrevist\u00f3 a personajes famosos del cine mudo como Mabel Normand, Douglas Fairbanks, Max Linder y Mary Pickford, y accedi\u00f3 a los sets para verlos desempe\u00f1arse ante las c\u00e1maras.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">Hacia 1919, los artistas que estaban en el gusto de la gente eran Mary Pickford, Margarita Clark, Mae Murray, Douglas Fairbanks, Francesca Bertini y Max Linder. En el caso de las actrices, algunas revistas, incluyendo <em>El Universal Ilustrado<\/em>, lanzaban concursos para acertar qui\u00e9n ser\u00eda elegida como la \u201creina del cine\u201d en M\u00e9xico. Para 1920 los resultados mostraban que Francesca Bertini, Mabel Normand, Pearl White, Pina Menichelli y Mary Pickford eran las preferidas.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">Sin embargo, buena parte de la celebridad de estos hombres y mujeres se deb\u00eda -como escribi\u00f3 Noriega Hope- a las argucias publicitarias de los \u201cemborrona-cuartillas adscritas a cada estudio\u201d, que narraban \u201ccon elocuencia la vida, aventuras y disgustos conyugales de las estrellas\u201d, y los periodistas mexicanos formaban parte tambi\u00e9n de ese juego.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">Simult\u00e1neamente, durante su viaje pudo \u201cadquirir los secretos de la t\u00e9cnica\u201d en cuanto a fotograf\u00eda y maquillaje, lo que le sirvi\u00f3 para conocer los nuevos t\u00e9rminos con que se designaban ciertas actividades propias del cine. As\u00ed, <em>El mundo de las sombras<\/em> es el primer libro mexicano en cuyas p\u00e1ginas aparecen los t\u00e9rminos angloparlantes como <em>studio<\/em>, <em>sets<\/em>, <em>mak-up<\/em>, <em>casting<\/em>, <em>camera-man<\/em>, extras \u2013\u00ad\u2013que por cinco d\u00f3lares diarios hac\u00edan \u201catm\u00f3sferas en cualquier pel\u00edcula\u201d\u2013 y <em>close-up<\/em>, es decir, \u201cbusto o fotograf\u00eda del rostro y el t\u00f3rax \u00fanicamente\u201d.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">De regreso a M\u00e9xico en la primavera de 1920, y antes de que le encargaran la direcci\u00f3n del <em>El Universal Ilustrado<\/em>. Noriega Hope sigui\u00f3 escribiendo cr\u00f3nicas \u2013lo hac\u00eda con el seud\u00f3nimo<em> Silvestre Bonard\u2013<\/em> sobre el cine mundial y la actividad cinematogr\u00e1fica naciente en M\u00e9xico. Su manera de narrar las impresiones que hab\u00eda recibido en Estados Unidos y la novedad de enfoque en la visi\u00f3n de aquel ambiente ex\u00f3tico puesto de moda por las pel\u00edculas mudas, le dieron el r\u00e1pido \u00e9xito que esperaba. Su inter\u00e9s por la cinematograf\u00eda mexicana lo llev\u00f3 a estimular a actores y directores. Fue un animador entusiasta de la primera versi\u00f3n en cine de la novela <em>Santa<\/em>, de Federico Gamboa.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<h3 class=\"wp-block-heading\"><b>PARA SABER M\u00c1S:<\/b><\/h3>\r\n\r\n\r\n\r\n<ul class=\"wp-block-list\">\r\n<li>Miquel Rend\u00f3n, \u00c1ngel, <i>Por las pantallas de la ciudad de M\u00e9xico. Periodistas del cine mudo<\/i>, Guadalajara, Universidad de Guadalajara, 1995.<\/li>\r\n<li>Schneider, Luis Mario, \u201cEl vanguardismo\u201d, en <i>Ruptura y continuidad. La literatura mexicana en pol\u00e9mica<\/i>, M\u00e9xico, FCE, 1975.<\/li>\r\n<li><i>El Universal Ilustrado<\/i>, en <a href=\"https:\/\/cutt.ly\/9txbiev\">https:\/\/cutt.ly\/9txbiev<\/a><\/li>\r\n<li><i>Un siglo de El Universal Ilustrado<\/i>, en <a href=\"https:\/\/cutt.ly\/ItxbtXG\">https:\/\/cutt.ly\/ItxbtXG<\/a><\/li>\r\n<\/ul>\r\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Mar\u00eda Estela Garc\u00eda Concile\u00f3nInstituto Mora En revista BiCentenario. El ayer y hoy de M\u00e9xico, n\u00fam. 49. El centenario de la revista cultural tuvo un brillante proceso de crecimiento a partir de que el periodista especializado en cine se hizo cargo de su direcci\u00f3n, tres a\u00f1os despu\u00e9s de fundarse. Incorpor\u00f3 una variante de herramientas impactantes para su difusi\u00f3n y, sobre todo, anim\u00f3 el debate acerca de la cultura en sus p\u00e1ginas. El peri\u00f3dico El Universal surge en M\u00e9xico en octubre de 1916, despu\u00e9s de la lucha armada revolucionaria. Siete meses m\u00e1s tarde, cuando el pa\u00eds inicia un periodo de pacificaci\u00f3n a partir de la validaci\u00f3n del constitucionalismo, se incorpora los jueves, junto a la edici\u00f3n del peri\u00f3dico, la revista El Universal Ilustrado como suplemento de divulgaci\u00f3n. En sus inicios, la publicaci\u00f3n semanal naveg\u00f3 a la deriva bajo la direcci\u00f3n sucesiva de los periodistas Carlos Gonz\u00e1lez Pe\u00f1a, Xavier Sorondo y Mar\u00eda Luisa<\/p>\n","protected":false},"author":14,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[21,2205],"tags":[2217,352,2216,2218,2620],"class_list":{"0":"post-15260","1":"post","2":"type-post","3":"status-publish","4":"format-standard","6":"category-articulos","7":"category-bicentenario-49","8":"tag-carlos-noriega-hope","9":"tag-cine-mexicano","10":"tag-el-periodico-el-universal","11":"tag-el-universal-ilustrado","12":"tag-estridentismo"},"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/15260","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/14"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=15260"}],"version-history":[{"count":9,"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/15260\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":22787,"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/15260\/revisions\/22787"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=15260"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=15260"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=15260"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}