﻿{"id":15255,"date":"2020-09-09T00:03:47","date_gmt":"2020-09-09T05:03:47","guid":{"rendered":"http:\/\/revistabicentenario.com.mx\/?p=15255"},"modified":"2025-09-10T20:46:10","modified_gmt":"2025-09-11T02:46:10","slug":"el-fracaso-de-los-exiliados-en-estados-unidos","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/archivos\/el-fracaso-de-los-exiliados-en-estados-unidos\/","title":{"rendered":"El fracaso de los exiliados en Estados Unidos"},"content":{"rendered":"\r\n<p>Mar\u00eda Luisa Calero Mart\u00ednez de Irujo<br \/>Universidad Iberoamericana<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<h4><span style=\"color: #800000;\"><strong>En revista <\/strong><em><strong>BiCentenario. El ayer y hoy de M\u00e9xic<\/strong><\/em><strong>o, n\u00fam. 49.<\/strong><\/span><\/h4>\r\n<p><a href=\"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2025\/09\/BiC_49_04_Exiliados.pdf\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\"><img decoding=\"async\" class=\"aligncenter size-full wp-image-16736\" src=\"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2022\/12\/BotonPDF2-e1670355523220.png\" alt=\"\" width=\"87\" height=\"44\" \/><\/a><\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<h3 class=\"wp-block-heading\" style=\"text-align: justify;\">Los intentos de derribar al gobierno de Venustiano Carranza por diferentes grupos desterrados de personalidades mexicanas en el exilio sucumbieron ante sus propias divisiones motivadas en razones ideol\u00f3gicas y de proyectos pol\u00edticos. Pero tambi\u00e9n porque el gobierno de Woodrow Wilson rechaz\u00f3 apoyarlos.<\/h3>\r\n\r\n\r\n\r\n<div class=\"wp-block-image size-full wp-image-15308\">\r\n<figure class=\"aligncenter\"><img fetchpriority=\"high\" decoding=\"async\" width=\"632\" height=\"449\" class=\"wp-image-15308 aligncenter\" src=\"http:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2020\/09\/BiC_490461.jpg\" alt=\"Manuel Garza Aldape con Victoriano Huerta y otras personalidades, ca. 1913, inv. 38744, SINAFO. Secretar\u00eda de Cultura-INAH-M\u00c9X. Reproducci\u00f3n autorizada por el INAH.\" srcset=\"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2020\/09\/BiC_490461.jpg 632w, https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2020\/09\/BiC_490461-300x213.jpg 300w, https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2020\/09\/BiC_490461-624x443.jpg 624w\" sizes=\"(max-width: 632px) 100vw, 632px\" \/>\r\n<figcaption>Manuel Garza Aldape con Victoriano Huerta y otras personalidades, ca. 1913, inv. 38744, SINAFO. Secretar\u00eda de Cultura-INAH-M\u00c9X. Reproducci\u00f3n autorizada por el INAH.<\/figcaption>\r\n<\/figure>\r\n<\/div>\r\n\r\n\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>A<\/strong> lo largo de la segunda d\u00e9cada del siglo XX se produjeron distintas oleadas de exiliados con motivo de la revoluci\u00f3n mexicana. Las circunstancias pol\u00edticas variaban, pero aquellos que salieron de M\u00e9xico eran hombres que participaron en la lucha por el poder y se vieron obligados a desterrarse al resultar derrotados por otras fuerzas pol\u00edticas. Las figuras que componen este exilio fueron personas con distinto bagaje cultural, ideas y capacidades. Ente ellos hab\u00eda miembros de la administraci\u00f3n p\u00fablica y de la iglesia, integrantes del extinto ej\u00e9rcito federal o del que naci\u00f3 de la revoluci\u00f3n, hacendados y empresarios importantes, as\u00ed como profesionistas destacados (periodistas, abogados, escritores, ingenieros, m\u00e9dicos) y artistas.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">En t\u00e9rminos generales, puede decirse que con la ca\u00edda de la dictadura salieron del pa\u00eds los porfiristas m\u00e1s influyentes acompa\u00f1ados de sus familias. Cuando el general Victoriano Huerta se apoder\u00f3 de la presidencia, en febrero de 1913, los maderistas se vieron forzados a huir, y en junio del a\u00f1o siguiente, vencido Huerta por el ej\u00e9rcito constitucionalista, se gener\u00f3 la mayor oleada de exiliados porque quienes participaron de una manera u otra en ese r\u00e9gimen, o dieron su apoyo, fueron perseguidos. Incluso, los miembros del disuelto ej\u00e9rcito federal. Poco despu\u00e9s continu\u00f3 el destierro de los felicistas, partidarios de F\u00e9lix D\u00edaz, un grupo que aspiraba a regresar a los tiempos porfiristas. Por \u00faltimo, tuvo lugar el exilio de los convencionalistas y, entre agosto de 1915 y febrero de 1916, los villistas y zapatistas escaparon de la persecuci\u00f3n al rechazar las imposiciones carrancistas.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">El destierro signific\u00f3 para todos ellos el aislamiento fuera del pa\u00eds. La respuesta ante la frustraci\u00f3n de no poder participar directamente en el devenir de M\u00e9xico fue diferente seg\u00fan los casos. Si bien muchos se alejaron de la pol\u00edtica, otros buscaron en el extranjero, principalmente Estados Unidos, alg\u00fan tipo de participaci\u00f3n opositora como la fundaci\u00f3n de peri\u00f3dicos o escribiendo en ellos, la creaci\u00f3n de organizaciones pol\u00edticas y hasta orquestaron expediciones armadas, como la de F\u00e9lix D\u00edaz. Estos personajes heterog\u00e9neos pretendieron estructurar un pa\u00eds distinto al que se estaba conformando, desde diversas facciones pol\u00edticas y maneras diferentes de pensar.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">Hermanados por el descontento, de 1915 a 1920 existieron en Estados Unidos varias asociaciones pol\u00edticas mexicanas que intentaron revertir la situaci\u00f3n que se viv\u00eda en M\u00e9xico. Las circunstancias cambiantes de la revoluci\u00f3n fueron marcando sus caracter\u00edsticas y objetivos: en un inicio se trataba de evitar que Estados Unidos reconociera a alguna de las facciones revolucionarias y luego se busc\u00f3 revertir el reconocimiento del gobierno <i>de facto<\/i>. As\u00ed, en 1915 los huertistas fundaron la Asamblea Pacificadora en San Antonio y al a\u00f1o siguiente los villistas establecieron en Texas el Partido Legalista, a su vez, l conservadores -aquellos considerados como porfiristas-, constituyeron en 1916 en Nueva York la Liga Nacionalista Mexicana. A partir de 1917 los exiliados se centraron en derrumbar a Carranza y derogar la nueva Constituci\u00f3n. La Carta Magna de 1857 representaba para ellos el triunfo contra el conservadurismo y s\u00edmbolo de la rep\u00fablica como tal, por lo que su derogaci\u00f3n la consideraban inaceptable, aunque cre\u00edan en la necesidad de modificarla.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">As\u00ed como surgieron asociaciones contrarrevolucionarias entre exiliados de diferentes facciones, tambi\u00e9n se presentaron fricciones entre sus miembros. Estas se exteriorizaron por razones pol\u00edticas e ideol\u00f3gicas, posturas encontradas con exiliados de otros grupos y sus propios cambios de ideas a lo largo del exilio. Esta falta de unificaci\u00f3n rest\u00f3 credibilidad a los movimientos al momento de buscar apoyo moral y financiero a Washington.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">Ahora bien, la Constituci\u00f3n de 1917 hab\u00eda producido controversias con los intereses econ\u00f3micos extranjeros, sobre todo por el art\u00edculo 27 que establec\u00eda la propiedad del Estado en las tierras y aguas, as\u00ed como el subsuelo. Sin embargo, la decisi\u00f3n del presidente estadunidense Woodrow Wilson de intervenir en la primera guerra mundial implic\u00f3 que la prioridad fuese mantener en paz a M\u00e9xico, por lo cual, mientras dur\u00f3 el conflicto b\u00e9lico, se antepuso el inter\u00e9s nacional por encima de los intereses de los inversionistas. Pero la relaci\u00f3n con M\u00e9xico cambi\u00f3 radicalmente cuando Estados Unidos emergi\u00f3 como una potencia mundial fortalecida al t\u00e9rmino de la guerra en Europa.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">Los cabilderos presionaron entonces para que Washington adoptara posturas contrarias a la nueva Constituci\u00f3n mexicana o se eliminaran los art\u00edculos que afectaban a los hombres de negocios. La Casa Blanca contempl\u00f3 diferentes planes de acci\u00f3n, entre los que se encontraba imponer la paz a trav\u00e9s de una intervenci\u00f3n armada si Carranza no aseguraba que los derechos de los inversionistas extranjeros fueran respetados. Los exiliados percibieron la intervenci\u00f3n como una medida muy probable, adem\u00e1s de que consideraron la posibilidad de que Wilson reclamara a Carranza por su supuesta germanofilia.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<h3 class=\"wp-block-heading\" style=\"text-align: center;\"><strong>Frente anticarrancista<\/strong><\/h3>\r\n\r\n\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">La uni\u00f3n entre los exiliados parec\u00eda imposible debido a los enfrentamientos y diferencias entre los puntos de vista de las facciones. Pero los clubes pol\u00edticos y las reuniones sociales, as\u00ed como el sentimiento de destierro de los exiliados, servir\u00edan para que los \u00e1nimos m\u00e1s extremistas se calmaran ante las propuestas de la revoluci\u00f3n, y para que incluso los m\u00e1s conservadores rectificaran sus prejuicios contra ella. Ya para 1919 muchos de los mexicanos desterrados defend\u00edan los mismos postulados, los cuales hab\u00edan dejado de ser programas de partido para convertirse en aspiraciones nacionales<ins>.<\/ins><\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">Tras el cambio de la situaci\u00f3n internacional, los exiliados se propusieron en 1919 constituir un frente com\u00fan con el objetivo de destituir a Carranza y evitar una intervenci\u00f3n estadunidense. La situaci\u00f3n era propicia para la unificaci\u00f3n; los expatriados prominentes ten\u00edan nexos con los grupos levantados en armas, y los habitantes de las zonas controladas por los carrancistas reconoc\u00edan la necesidad de buscar alianzas para lograr la paz tan anhelada.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">A principios de 1919 exist\u00edan ya dos asociaciones constituidas en Estados Unidos por exiliados: los Comit\u00e9s de Uni\u00f3n Nacional y la Asociaci\u00f3n Unionista Mexicana<em>. <\/em>La primera era una organizaci\u00f3n de diferentes facciones. Como presidente estaba Manuel Garza Aldape (huertista), como secretario Pedro Villar (felicista), y entre los directores Tomas Mc Manus (quien fue senador con D\u00edaz y Madero), entre otros. La segunda, fundada por Manuel Bonilla, se hallaba compuesta por seguidores de Francisco V\u00e1zquez G\u00f3mez y tambi\u00e9n por felicistas, huertistas y adeptos al \u201cantiguo r\u00e9gimen\u201d. Su objetivo era que cuando la paz fuese alcanzada se convirtiera en un partido independiente, sin afiliaci\u00f3n pol\u00edtica.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">Sin embargo, estas organizaciones no aglutinaban los intereses de todos los exiliados, por lo que se formaron tres coaliciones m\u00e1s: la Alianza Liberal Mexicana, ideada a finales de 1918 por el general Felipe \u00c1ngeles; el Consejo Nacional, promovido por Nemesio Garc\u00eda Naranjo; y la Alianza Nacionalista, organizada por Jorge Vera Esta\u00f1ol.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">La Alianza Liberal Mexicana<em>, <\/em>como \u201corganizaci\u00f3n patri\u00f3tica\u201d, invit\u00f3 a participar a todos los mexicanos de distintas creencias pol\u00edticas para evitar la intervenci\u00f3n de un poder extranjero, intentando reunir a enemigos de Carranza -radicales y conservadores-, antiguos villistas y carrancistas disidentes como Antonio Villarreal. Su propuesta implicaba unificar a las distintas facciones existentes en Estados Unidos y Cuba, as\u00ed como afiliar a las que ya luchaban en M\u00e9xico contra Carranza, para crear un movimiento contrarrevolucionario y derrocar al gobierno \u201cconstitucional\u201d.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">Entre sus primeros participantes estuvieron personajes moderados del \u201cantiguo r\u00e9gimen\u201d como Jes\u00fas Flores Mag\u00f3n, Emilio Rabasa, Pedro Lascur\u00e1in, Ram\u00f3n Prida, Manuel Calero y Oscar Braniff, entre otros. Con su entrada se intentaba dar a la asociaci\u00f3n un giro m\u00e1s tolerante, pero su participaci\u00f3n no fue aprobada por los villistas, quienes buscaban tener el control por considerarse los representantes de la fuerza militar y la acci\u00f3n, y por pensar que los conservadores solo causar\u00edan el fracaso de la alianza.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">La Asociaci\u00f3n Unionista Mexicana abog\u00f3 por fusionarse con la Alianza Liberal, pero la negativa de esta fue rotunda, debido a que aquella ten\u00eda como miembros a felicistas, huertistas y porfiristas. Advirtieron que no s\u00f3lo rechazaban unirse a ella, sino que luchar\u00edan en su contra.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">Miguel D\u00edaz Lombardo, cabeza de los villistas, estaba convencido que la Alianza Liberal funcionar\u00eda, siempre y cuando no se incluyera en ella a los que hab\u00edan sido enemigos de la revoluci\u00f3n. Se neg\u00f3 as\u00ed la entrada a los que \u00e9l llamaba cient\u00edficos y advirti\u00f3 que si los grupos <em>reaccionarios<\/em> eran aceptados, \u00e9l se retirar\u00eda de la organizaci\u00f3n y convencer\u00eda a las dem\u00e1s facciones de hacer lo mismo. Su opini\u00f3n triunf\u00f3 y los moderados quedaron fuera. As\u00ed, la Alianza Liberal terminar\u00eda en manos de los radicales; perdi\u00f3 su oportunidad de convertirse en el n\u00facleo del partido contrarrevolucionario y qued\u00f3 condenada a desaparecer por la p\u00e9rdida del apoyo.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">Ante la creencia de que unirse era el deber de los expatriados, aunque fuera moralmente, para defender el honor patrio, tambi\u00e9n a principios de 1919 Nemesio Garc\u00eda Naranjo promovi\u00f3 el Consejo Nacional con el objetivo de reorganizar a las juntas contrarrevolucionarias en territorio estadunidense y que todos tuvieran el derecho a ser representados. Logr\u00f3 que el Consejo Nacional se uniera con los Comit\u00e9s de Uni\u00f3n Nacional -estos desaparecieron- y que se trabajara por estrechar las relaciones entre M\u00e9xico y las dem\u00e1s naciones, especialmente con Estados Unidos. Al final, sus esfuerzos resultaron in\u00fatiles, en especial porque entre sus propuestas estaba la idea de acercarse al gobierno de Carranza con el fin de negociar y lograr la paz.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">La propuesta de Garc\u00eda Naranjo no fue secundada por Jorge Vera Esta\u00f1ol quien, convencido de que los mexicanos deb\u00edan prepararse para operar en una coalici\u00f3n, el 30 de enero de 1919 fund\u00f3 la Alianza Nacionalista Mexicana. Esta, como las anteriores, buscaba encabezar el restablecimiento de la paz, la ley y el orden en M\u00e9xico<strong>.<\/strong> M\u00e1s tarde se le incorporar\u00eda la Asociaci\u00f3n Unionista, fundada por Manuel Bonilla.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">Ahora bien, numerosos exiliados se abstuvieron de ingresar a los Comit\u00e9s de Uni\u00f3n Nacional, la Alianza Unionista o la Alianza Liberal, aunque estaban ansiosos de tomar parte activa en el movimiento de unificaci\u00f3n contra Carranza. De esta manera, la constituci\u00f3n de la Alianza Nacionalista Mexicana, de Vera Esta\u00f1ol, respondi\u00f3 a las necesidades de quienes quedaron fuera de esas asociaciones. Esta no ten\u00eda filiaci\u00f3n de origen revolucionario ni antirrevolucionario. Aplazaba la formaci\u00f3n de partidos para cuando estos pudieran constituirse en M\u00e9xico. As\u00ed abr\u00eda sus puertas a todos aquellos que aspiraran a la rehabilitaci\u00f3n de M\u00e9xico, anhelando que junto con las dem\u00e1s alianzas hiciera propaganda de la idea unificadora, y todas las agrupaciones inspiradas en este ideal se asociaran en una sola asamblea.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">A medida que se iba conociendo el trabajo de Vera Esta\u00f1ol, sus seguidores se incrementaron. Por lo dem\u00e1s, pertenecer a la Alianza Nacionalista Mexicana no imped\u00eda ser parte de otros grupos de exiliados, lo cual ayud\u00f3 a sumar adeptos. En septiembre de 1919 su raz\u00f3n social cambi\u00f3 y pas\u00f3 a denominarse Alianza, sin embargo esto para 1920 desaparecer\u00eda.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">Estos esfuerzos de unificaci\u00f3n tambi\u00e9n fueron considerados por los principales jefes revolucionarios opositores a Carranza. En <em>El Azteca<\/em>, peri\u00f3dico de la Alianza Constitucionalista, se inform\u00f3 que el d\u00eda 3 de ese mes, las facciones de Manuel Pel\u00e1ez, F\u00e9lix D\u00edaz (Ej\u00e9rcito Reorganizador), Gildardo Maga\u00f1a Cerda, sucesor de Emiliano Zapata (Ej\u00e9rcito Libertador del Sur), y las fuerzas de la Convenci\u00f3n, enviaron al presidente Woodrow Wilson un comunicado conjunto en el que promov\u00edan el reconocimiento de sus beligerancias con la esperanza de que, de alguna manera, Estados Unidos intercediera en su favor, y depusiese a Carranza. Ped\u00edan su apoyo moral y del pueblo estadunidense, as\u00ed como su respaldo en el proceso de reconstrucci\u00f3n. Su compromiso era unirse en un solo gobierno provisional, con elementos liberales que buscaran una verdadera democracia y no un poder personal.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">Esta coalici\u00f3n no tuvo el apoyo de Washington y por lo tanto desapareci\u00f3. Para finales de 1919 surgi\u00f3 otra nueva organizaci\u00f3n: la Comisi\u00f3n Mexicana de la Paz<em>.<\/em> Esta presentaba dos planteamientos. En el primero propon\u00eda enviar emisarios a los l\u00edderes revolucionarios y a los dirigentes carrancistas para hacerles ver la necesidad de la unificaci\u00f3n, esperando que los \u00faltimos enviaran delegados para pactar un armisticio. El segundo consist\u00eda en acordar con Carranza su renuncia y buscar el respaldo de todos los grupos para que un presidente provisional, nombrado por el Congreso, dirigiera al pa\u00eds hasta las elecciones de 1920. Tambi\u00e9n se sugiri\u00f3 que antes de renunciar, Carranza deb\u00eda declarar una tregua que le garantizara a los exiliados sus vidas y propiedades. En s\u00ed, no se lleg\u00f3 a ning\u00fan acuerdo definitivo, la Comisi\u00f3n Mexicana de la Paz termin\u00f3 por disolverse y sus planteamientos no pasaron de ser meras propuestas.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">Como se ha visto, todas las proposiciones persegu\u00edan la unificaci\u00f3n de los mexicanos, pero la situaci\u00f3n no resultaba tan f\u00e1cil y las ideolog\u00edas y objetivos no hallaron un punto de acuerdo: unos buscaban la conciliaci\u00f3n revolucionaria inmediata, otros ten\u00edan miras m\u00e1s nacionalistas y contemplaban propuestas integrales para que el pa\u00eds continuara con nuevos planteamientos.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">Finalmente, ninguno de los grupos pudo convencer a Washington de que rompiera con Carranza y los apoyara. Wilson rechaz\u00f3 a unos por huertistas o felicistas, a otros por compartir cierta ingenuidad maderista o por el populismo de los convencionistas, y a los villistas por su posici\u00f3n contraria a Estados Unidos. Adem\u00e1s, el concepto original de unir las facciones no funcion\u00f3 y muchos exiliados no supieron diferenciar entre las alianzas formadas en el extranjero (tan solo cuatro en 1919). Los diferentes grupos que se encontraban alzados en armas contra Carranza y los propios carrancistas, a quienes se trataba de atraer, terminaron confundi\u00e9ndose.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<h3 class=\"wp-block-heading\"><b>PARA SABER M\u00c1S:<\/b><\/h3>\r\n\r\n\r\n\r\n<ul class=\"wp-block-list\">\r\n<li>Garciadiego, Javier, \u201cLos exiliados por la Revoluci\u00f3n Mexicana\u201d, en Javier Garciadiego y Emilio Kour\u00ed, comp., <i>Revoluci\u00f3n y exilio en la historia de M\u00e9xico. Del amor del historiador a su patria adoptiva: Homenaje a Friedrich Katz<\/i>, M\u00e9xico, El Colegio de M\u00e9xico, Centro Katz, The University of Chicago, Era, 2010, pp. 539-565.<\/li>\r\n<li>Gonz\u00e1lez G\u00f3mez, Claudia, <i>Intelectuales, exilio y periodismo en Cuba durante la Revoluci\u00f3n Mexicana, <\/i>M\u00e9xico, Universidad Michoacana de San Nicol\u00e1s de Hidalgo, 2011.<\/li>\r\n<li>Lerner, Victoria, \u201cLos exiliados de la revoluci\u00f3n mexicana en Estados Unidos, 1919-1940\u201d, en <i>La comunidad mexicana en Estados Unidos<\/i>, Fernando Sa\u00fal Alan\u00eds, coord., M\u00e9xico, El Colegio de San Luis, CONACULTA, 2014, pp.71-126.<\/li>\r\n<li>Raat, Dirk W., <i>Rebeldes Mexicanos en los Estados Unidos 1903 -1923<\/i>, M\u00e9xico, Fondo de Cultura Econ\u00f3mica, 1988<ins cite=\"mailto:anasuareza1213@hotmail.com\" datetime=\"2020-03-28T16:42\">.<\/ins><\/li>\r\n<\/ul>\r\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Mar\u00eda Luisa Calero Mart\u00ednez de IrujoUniversidad Iberoamericana En revista BiCentenario. El ayer y hoy de M\u00e9xico, n\u00fam. 49. Los intentos de derribar al gobierno de Venustiano Carranza por diferentes grupos desterrados de personalidades mexicanas en el exilio sucumbieron ante sus propias divisiones motivadas en razones ideol\u00f3gicas y de proyectos pol\u00edticos. Pero tambi\u00e9n porque el gobierno de Woodrow Wilson rechaz\u00f3 apoyarlos. A lo largo de la segunda d\u00e9cada del siglo XX se produjeron distintas oleadas de exiliados con motivo de la revoluci\u00f3n mexicana. Las circunstancias pol\u00edticas variaban, pero aquellos que salieron de M\u00e9xico eran hombres que participaron en la lucha por el poder y se vieron obligados a desterrarse al resultar derrotados por otras fuerzas pol\u00edticas. Las figuras que componen este exilio fueron personas con distinto bagaje cultural, ideas y capacidades. 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