﻿{"id":15243,"date":"2020-09-08T21:55:39","date_gmt":"2020-09-09T02:55:39","guid":{"rendered":"http:\/\/revistabicentenario.com.mx\/?p=15243"},"modified":"2025-09-10T20:44:52","modified_gmt":"2025-09-11T02:44:52","slug":"el-consumo-del-chocolate-en-nueva-espana-y-su-abastecimiento","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/archivos\/el-consumo-del-chocolate-en-nueva-espana-y-su-abastecimiento\/","title":{"rendered":"El consumo del chocolate en Nueva Espa\u00f1a y su abastecimiento"},"content":{"rendered":"\r\n<p>Guillermina del Valle Pav\u00f3n<br \/>Instituto Mora<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<h4 class=\"has-text-color has-vivid-red-color\"><strong><span style=\"color: #800000;\">En revista <em>BiCentenario. El ayer y hoy de M\u00e9xic<\/em>o, n\u00fam. 49.<\/span><\/strong><\/h4>\r\n<p><a href=\"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2025\/09\/BiC_49_01_Consumo_chocolate.pdf\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\"><img decoding=\"async\" class=\"aligncenter size-full wp-image-16736\" src=\"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2022\/12\/BotonPDF2-e1670355523220.png\" alt=\"\" width=\"87\" height=\"44\" \/><\/a><\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<h3 class=\"wp-block-heading\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">En Nueva Espa\u00f1a el cacao fue un alimento de consumo b\u00e1sico cuya gran demanda hizo que se importaran los granos de Guatemala, Venezuela y Guayaquil. El virreinato novohispano fue el principal comprador del grano a nivel internacional porque lo pagaba con plata, que fue el principal medio de cambio de la \u00e9poca. La contrataci\u00f3n del cacao fue monopolizada por los poderosos mercaderes de la ciudad de M\u00e9xico, quienes lo remit\u00edan a Europa.<\/span><\/h3>\r\n\r\n\r\n\r\n<div class=\"wp-block-image wp-image-15295\">\r\n<figure class=\"aligncenter\"><img fetchpriority=\"high\" decoding=\"async\" width=\"641\" height=\"554\" class=\"wp-image-15295 aligncenter\" src=\"http:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2020\/09\/BiC_49010.jpg\" alt=\"BiC_49010\" srcset=\"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2020\/09\/BiC_49010.jpg 641w, https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2020\/09\/BiC_49010-300x259.jpg 300w, https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2020\/09\/BiC_49010-624x539.jpg 624w\" sizes=\"(max-width: 641px) 100vw, 641px\" \/>\r\n<figcaption>Neptuno les otorga el chocolate a los nativos del nuevo mundo, grabado en Antonio Colmenero, Chocolata Inda, Alemania, Wolfgangi Enderi, 1644.<\/figcaption>\r\n<\/figure>\r\n<\/div>\r\n\r\n\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">En las comunidades mesoamericanas se consum\u00eda una bebida llamada <i>xocolatl <\/i>preparada a base de cacao y ma\u00edz molido, condimentada con chiles, vainilla y otras plantas arom\u00e1ticas. El grano tambi\u00e9n era utilizado para realizar intercambios y pagar tributos. Los primeros europeos en Indias se percataron del valor de cambio que ten\u00eda para los naturales. Hernando, hijo de Crist\u00f3bal Col\u00f3n, relat\u00f3: \u201cy muchas almendras que usan por moneda en Nueva Espa\u00f1a, las que pareci\u00f3 que estimaban mucho, porque cuando fueron puestas en la nave las cosas que tra\u00edan, not\u00e9 que, cay\u00e9ndose algunas de estas almendras, procuraban todos cogerlas como si se les hubiera ca\u00eddo un ojo\u201d.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">Aunque en un principio la bebida preparada con cacao no fue del agrado de los espa\u00f1oles, la transformaron al gusto de su paladar, al mezclarla con leche y az\u00facar y condimentarla con canela o an\u00eds. Por el sabor y la energ\u00eda que proporcionaba, desde mediados del siglo XVI el chocolate formaba parte sustancial de la dieta mexicana, se consum\u00eda a diario en grandes cantidades, como estimulante y digestivo, y era uno de los principales alimentos de los vecinos de la ciudad de M\u00e9xico y su entorno. Los pobres lo tomaban una o dos veces al d\u00eda, en el desayuno y despu\u00e9s de la comida; mientras que las familias y personas acaudaladas pod\u00edan darse el lujo de beber cuatro o cinco tazas: en misa, en el desayuno, el almuerzo, la comida y la cena. Tambi\u00e9n se inger\u00eda en los conventos, colegios, hospitales y c\u00e1rceles. Cuando los virreyes celebraban reuniones oficiales o sociales ofrec\u00edan chocolate. El grano y el chocolate en tableta se vend\u00eda en todos los almacenes, tiendas e incluso en las calles de la gran urbe. En los pueblos, el chocolate preparado con agua se consum\u00eda en los mercados y las celebraciones, y con \u00e9l se agasajaba a las autoridades reales.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">Privarse de saborear el chocolate era considerado un verdadero sacrificio. Cuando profesaba una novicia en una orden es porque tuviera una estricta regla, como las de las Carmelitas Descalzas, que sol\u00edan hacer voto de no beber chocolate ni ser causa de que otro lo bebiera. En las \u00faltimas d\u00e9cadas del siglo XVI y las primeras del XVII, su consumo antes de comulgar y durante la cuaresma para evitar los desmayos y desvanecimientos dio lugar a una controversia sobre si romp\u00eda el ayuno religioso. Como se beb\u00eda con leche y condimentos, algunos eclesi\u00e1sticos afirmaban que era un alimento nutritivo, por lo que quebrantaba el ayuno; mientras que otros sosten\u00edan que ninguna bebida pod\u00eda hacerlo. El papa Gregorio XIII declar\u00f3 en dos ocasiones que no quebrantaba el ayuno, pero el debate continu\u00f3. Incluso se escribieron tratados sobre el tema en Espa\u00f1a. Tomas Gage dio cuenta de c\u00f3mo en Chiapas las mujeres cambiaron la iglesia por los conventos para escuchar misa, luego de que se prohibiera su consumo. Para dirimir el problema, las autoridades papales declararon de manera oficial en 1662 que el chocolate era una bebida com\u00fan, por lo que pod\u00eda ingerirse antes de la comuni\u00f3n y en cuaresma sin cometer pecado.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">La gran demanda de cacao condujo a los espa\u00f1oles a cultivarlo en haciendas aleda\u00f1as a los pueblos ind\u00edgenas que lo cosechaban. Con la brusca ca\u00edda demogr\u00e1fica de la poblaci\u00f3n aut\u00f3ctona, la mayor parte de la producci\u00f3n qued\u00f3 en manos de los peninsulares que reclutaron esclavos africanos para su cultivo en tierras tropicales cercanas a las costas del Pac\u00edfico Sur, Tabasco y Campeche. Hacia fines del siglo XVI y principios del XVII, las cosechas novohispanas y guatemaltecas resultaron insuficientes, lo que motiv\u00f3 la introducci\u00f3n de la almendra de Guayaquil (Ecuador) y Caracas (Venezuela), a partir de las d\u00e9cadas de 1610 y 1620, respectivamente. Desde entonces, los comerciantes de esas regiones se esforzaron por intercambiar los granos de sus provincias por la plata de Nueva Espa\u00f1a. As\u00ed fue como este virreinato se convirti\u00f3 en su principal mercado a nivel internacional.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<h3 class=\"wp-block-heading\" style=\"text-align: center;\"><strong>Ombligo del tr\u00e1fico comercial<\/strong><\/h3>\r\n\r\n\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">La ciudad de M\u00e9xico era el mayor centro de consumo, almacenamiento y redistribuci\u00f3n de bienes para los mercados regionales tanto del virreinato como del exterior. Los grandes mercaderes de la capital novohispana monopolizaron la comercializaci\u00f3n del cacao. El grano de Guayaquil formaba parte del tr\u00e1fico que realizaban, entre los virreinatos de Nueva Espa\u00f1a y Per\u00fa, los <em>peruleros<\/em>. Estos, quienes navegaban a Acapulco y otros puertos del Pac\u00edfico para intercambiar cacao, plata, azogue, vino y otros bienes agr\u00edcolas por textiles asi\u00e1ticos y europeos, brea, a\u00f1il y grana. La corona prohibi\u00f3 este comercio en 1588 porque ocasionaba la fuga de la plata al Oriente, dado que los textiles <em>chinos<\/em> compet\u00edan con los espa\u00f1oles. Sin embargo, a pesar de las prohibiciones, el tr\u00e1fico se mantuvo porque los mercaderes contaban con la complicidad de los altos funcionarios y los mismos virreyes.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">Para acabar con el contrabando de g\u00e9neros asi\u00e1ticos y europeos, la corona opt\u00f3 por una soluci\u00f3n radical: clausur\u00f3 la navegaci\u00f3n entre los virreinatos americanos en la d\u00e9cada de 1630. Sin embargo, no pudo imponerse sobre el af\u00e1n de lucro de los mercaderes, menos aun cuando en Nueva Espa\u00f1a hab\u00eda una gran demanda del cacao ecuatoriano. En adelante, los comerciantes lime\u00f1os y guayaquile\u00f1os recurrieron al tr\u00e1fico furtivo, mediante el env\u00edo de embarcaciones a Acapulco desde Panam\u00e1 y Guatemala. Parte del fruto se remit\u00eda a Sevilla y C\u00e1diz, de donde se redistribu\u00eda a los principales puertos de Europa.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">La introducci\u00f3n clandestina de grandes cantidades del cacao guayaquile\u00f1o ocasion\u00f3 la ca\u00edda del precio del cacao venezolano en el puerto de Veracruz. La econom\u00eda de la provincia de Caracas depend\u00eda de la plata que generaba la venta del grano, al igual que la seguridad de la regi\u00f3n, ya que el Ayuntamiento financiaba con ella las milicias y la guarnici\u00f3n de la regi\u00f3n. Como el caribe era amenazado por las potencias de la \u00e9poca \u2013Inglaterra, Holanda y Francia\u2013, el monarca espa\u00f1ol orden\u00f3 a los virreyes de Nueva Espa\u00f1a y Per\u00fa que por ninguna circunstancia permitieran el tr\u00e1fico del cacao de Guayaquil. En caso de que este se descubriera, la carga deb\u00eda ser decomisada y quemada, adem\u00e1s de imponerse castigos ejemplares a los capitanes y oficiales reales involucrados, con el prop\u00f3sito de disuadir a otros posibles transgresores. Sin embargo, dichos mandamientos no se acataron a pesar de que fueron reiterados en numerosas ocasiones.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<h3 class=\"wp-block-heading\" style=\"text-align: center;\"><strong>El predominio de Guayaquil<\/strong><\/h3>\r\n\r\n\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">En las primeras d\u00e9cadas del siglo XVIII, el cacao de Caracas, Maracaibo, Guayaquil y Tabasco se comercializaban en Veracruz, \u00fanico puerto de Nueva Espa\u00f1a autorizado para el tr\u00e1fico con otras posesiones de Hispanoam\u00e9rica. Sin embargo, el contrabando segu\u00eda siendo un problema para las autoridades. Barcos procedentes de Guayaquil y Limase se dirig\u00edan a Acapulco y otros puertos novohispanos a los que arribaban con pretextos nimios. Los capitanes de los nav\u00edos argumentaban que hab\u00edan sido arrastrados por una tormenta o padecido una aver\u00eda. Mientras se repon\u00edan del temporal o arreglaban el supuesto desperfecto, descargaban el grano para introducirlo en el virreinato con la connivencia de los oficiales reales y el castellano que estaba a cargo del resguardo del puerto de Acapulco. En muchas ocasiones, los comerciantes obten\u00edan autorizaci\u00f3n de los virreyes para conducir sus cargas a la ciudad de M\u00e9xico mediante el pago de una multa y el pago de los derechos de introducci\u00f3n duplicados. Tambi\u00e9n hubo casos en los que se incautaban los cargamentos de los nav\u00edos que arribaban sin licencia. El cacao que ingresaba de contrabando por los puertos de Guatemala se conduc\u00eda a las ciudades de Puebla y M\u00e9xico, as\u00ed como a Veracruz, por el camino que iba de Guatemala a la villa de Antequera.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">Las diversas clases de cacao ten\u00edan sabores y precios diferentes, por lo que eran adquiridas de acuerdo con las necesidades, el gusto y la capacidad de pago de los compradores. No obstante, cuando escaseaba alg\u00fan tipo de grano, pod\u00eda ser sustituido por otro, incluso cuando eran de sabor y calidad diferentes.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">El cacao de Guayaquil ten\u00eda mayor demanda por su bajo precio y porque su sabor amargo permit\u00eda mezclarlo con az\u00facar, producto de menor precio. Este era consumido por los indios, el resto de la gente pobre y \u201cde mediana esfera\u201d, que era la mayor\u00eda en el virreinato. Tambi\u00e9n se ocupaba para \u201clabrar\u201d el chocolate de menor precio. Con los granos de Caracas, Maracaibo y Tabasco, de gusto dulce y consistencia mantecosa, se elaboraba un chocolate puro que \u201cdistingu\u00eda el mejor gusto de la \u00e9poca\u201d. El consumo de estos granos se restring\u00eda a quienes ten\u00edan mayor poder adquisitivo.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">Hacia la d\u00e9cada de 1750, Nueva Espa\u00f1a continuaba siendo el principal comprador de cacao a nivel mundial y su demanda se hab\u00eda incrementado principalmente debido al crecimiento de su poblaci\u00f3n. El comercio por el Pac\u00edfico era controlado por unos cuantos mercaderes de la ciudad de M\u00e9xico, quienes dispon\u00edan de grandes capitales y se apoyaban en complejas redes de negocios basadas en v\u00ednculos de parentesco, paisanaje y amistad. Algunos de ellos otorgaban a los navegantes procedentes de Per\u00fa y Guayaquil pr\u00e9stamos con intereses muy elevados y s\u00f3lidas garant\u00edas, debido a los altos riesgos que conllevaban las expediciones por el Pac\u00edfico. Estos acaudalados mercaderes revend\u00edan el grano al por mayor a otros comerciantes, de manera directa y a trav\u00e9s de corredores. Tambi\u00e9n lo expend\u00edan al p\u00fablico en sus tiendas y almacenes de la ciudad de M\u00e9xico y lo remit\u00edan al interior del reino y a C\u00e1diz, de donde se destinaba a Italia, Francia, Gran Breta\u00f1a y otros puertos europeos.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">Tras la ocupaci\u00f3n de La Habana y Manila por parte de las fuerzas navales brit\u00e1nicas entre 1762 y 1764, Carlos III implant\u00f3 una serie de reformas con el prop\u00f3sito de estimular los intercambios y legalizar los que se realizaban de manera il\u00edcita. En 1774 se autoriz\u00f3 a los reinos del Per\u00fa, Nueva Espa\u00f1a, Guatemala y Nueva Granada a intercambiar por los puertos del Pac\u00edfico productos de la tierra, entre los que se destac\u00f3 el cacao de Guayaquil. Adem\u00e1s, se rebajaron los derechos portuarios a poco menos de la mitad. Esta disminuci\u00f3n estimul\u00f3 la introducci\u00f3n de enormes cantidades de cacao de Guayaquil a Nueva Espa\u00f1a, lo que evidencia la dimensi\u00f3n del contrabando que se realizaba. La reducci\u00f3n de su precio elev\u00f3 la demanda y, en consecuencia, bajaron notablemente las compras de la almendra de Caracas. Los mercaderes de M\u00e9xico estaban mucho m\u00e1s interesados en la contrataci\u00f3n del grano de Guayaquil porque fomentaba el consumo de az\u00facar, cuyo comercio tambi\u00e9n controlaban.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">En 1789 se introdujo en Nueva Espa\u00f1a el<em> Reglamento para el comercio libre de Espa\u00f1a a Indias<\/em>, y poco despu\u00e9s se autoriz\u00f3 el tr\u00e1fico del cacao de Guayaquil, que inund\u00f3 los mercados de M\u00e9xico, en detrimento del caraque\u00f1o. Por otra parte, aumentaron las compras de los cacaos de Maracaibo y Tabasco.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">Hacia 1794, el segundo conde de Revillagigedo pugn\u00f3 porque se redujeran los grav\u00e1menes que se impon\u00edan en Acapulco al tr\u00e1fico de los bienes de Castilla que se destinaban al Per\u00fa, con el prop\u00f3sito de favorecer el intercambio de manufacturas mexicanas por frutos del virreinato andino. El virrey expuso que la mayor parte del comercio con Per\u00fa estaba reducido al cacao de Guayaquil, del que se introduc\u00edan de 25 000 a 30 000 cargas anuales, cuyo valor aproximado calculaba en 300 000 pesos, los cuales se saldaban casi totalmente con moneda de plata. Revillagigedo pretend\u00eda que el libre cambio continuara favoreciendo el tr\u00e1fico por el Pac\u00edfico.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">Varios mercaderes de M\u00e9xico se esforzaron por incrementar el tr\u00e1fico de az\u00facar en los puertos del Pac\u00edfico. Al dedicarse a la producci\u00f3n del dulce y su comercializaci\u00f3n, junto con el cacao guayaquile\u00f1o, dichos mercaderes dominaron de manera m\u00e1s efectiva el abasto de ambas mercanc\u00edas. En la d\u00e9cada de 1790, un mercader de la ciudad de M\u00e9xico era el apoderado de los productores y comerciantes del grano de la provincia de Guayaquil; algunos m\u00e1s colocaron a familiares y paisanos en dicha poblaci\u00f3n y en Lima, para facilitar el tr\u00e1fico del codiciado grano; otros realizaron contratos para recibirlo de manera peri\u00f3dica y adquirieron nav\u00edos para comerciar en el Pac\u00edfico por su propia cuenta. Una parte importante de dichos cacaos segu\u00eda remiti\u00e9ndose a la metr\u00f3poli. La extraordinaria rapidez con que se incrementaron las importaciones del cacao guayaquile\u00f1o en las \u00faltimas d\u00e9cadas del siglo XVIII y las primeras del XIX, lo llevaron a ocupar m\u00e1s de la mitad del mercado en el virreinato, mientras que el resto de los granos proven\u00edan de Tabasco, Guatemala, Maracaibo y Caracas.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">Durante la \u00e9poca colonial el chocolate fue la bebida de mayor consumo en Nueva Espa\u00f1a. A trav\u00e9s del estudio del tr\u00e1fico del cacao en Nueva Espa\u00f1a observamos c\u00f3mo las medidas proteccionistas de la corona espa\u00f1ola no constituyeron un todo homog\u00e9neo y coherente. Por el contrario, la pol\u00edtica comercial del imperio se caracteriz\u00f3 por un pragmatismo orientado a allegarse recursos fiscales para solventar sus gastos b\u00e9licos a fin de garantizar su propia sobrevivencia frente a los desaf\u00edos que le impusieron sus rivales ingleses, franceses y holandeses. A ello contribuyeron los poderosos mercaderes de la ciudad de M\u00e9xico con sus extensas redes de negocios extendidas por los principales n\u00facleos comerciales de Centro y Sudam\u00e9rica.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<h3 class=\"wp-block-heading\"><b>PARA SABER M\u00c1S:<\/b><\/h3>\r\n\r\n\r\n\r\n<ul class=\"wp-block-list\">\r\n<li>Arcila Far\u00edas, Eduardo, <i>Comercio entre M\u00e9xico y Venezuela en los siglos XVII y XVIII<\/i>, M\u00e9xico, Instituto Mexicano de Comercio Exterior, 1975.<\/li>\r\n<li>Mi\u00f1o Grijalva, Manuel, <i>El cacao de Guayaquil en Nueva Espa\u00f1a, 1774-1812 (pol\u00edtica imperial, mercado y consumo)<\/i>,<i> <\/i>M\u00e9xico, El Colegio de M\u00e9xico, 2013.<\/li>\r\n<li>Quiroz, Enriqueta, \u201cCirculaci\u00f3n y consumo de cacao en la ciudad de M\u00e9xico en el siglo XVIII\u201d, <i>Secuencia<\/i>, 2014, en &lt;<a href=\"https:\/\/cutt.ly\/OtksNH4\">https:\/\/cutt.ly\/OtksNH4<\/a>&gt;<\/li>\r\n<li>Valle Pav\u00f3n, Guillermina del, \u201cRedes empresariales de Francisco Ignacio de Yraeta e Isidro Antonio de Icaza durante el periodo de expansi\u00f3n del tr\u00e1fico de cacao de guayaquil, 1774-1783\u201d, <i>Revista del Instituto Riva-Ag\u00fcero<\/i>, 2019, en &lt;<a href=\"https:\/\/cutt.ly\/ttkdtzo\">https:\/\/cutt.ly\/ttkdtzo<\/a>&gt;<\/li>\r\n<\/ul>\r\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Guillermina del Valle Pav\u00f3nInstituto Mora En revista BiCentenario. 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