﻿{"id":1475,"date":"2012-04-14T15:44:17","date_gmt":"2012-04-14T20:44:17","guid":{"rendered":"http:\/\/revistabicentenario.com.mx\/?p=1475"},"modified":"2020-08-24T10:44:56","modified_gmt":"2020-08-24T15:44:56","slug":"la-capirotada-en-mexico-en-los-siglos-xix-y-xx","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/archivos\/la-capirotada-en-mexico-en-los-siglos-xix-y-xx\/","title":{"rendered":"LA CAPIROTADA EN M&Eacute;XICO EN LOS SIGLOS XIX Y XX"},"content":{"rendered":"<p align=\"center\"><strong><br \/>\n<\/strong><\/p>\n<blockquote>\n<p align=\"center\"><strong><\/strong><em>Entre pucheros anda el Se\u00f1or<\/em><\/p>\n<p align=\"center\"><em>Santa Teresa de Jes\u00fas<\/em><\/p>\n<\/blockquote>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>D<\/strong>entro de la tradici\u00f3n religiosa mexicana se se\u00f1alan las \u00e9pocas en que ciertos platillos deben de elaborarse. Esta costumbre, severamente regida por la iglesia, ha marcado con claridad lo que se debe comer durante la Cuaresma: caldos de habas y lentejas y dada la prohibici\u00f3n de consumir carne: pescado y mariscos. Para los postres hab\u00eda tambi\u00e9n una especie de <em>legislaci\u00f3n<\/em>; por ser una \u00e9poca de contrici\u00f3n ten\u00edan que ser humildes, aunque no por eso menos ricos. La capirotada fue as\u00ed el postre por excelencia y a diferencia de hoy en d\u00eda, considerada como un guiso de <em>pobres<\/em>.<\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2012\/04\/Captura-de-pantalla-2013-10-21-a-las-10.15.53.png\"><img fetchpriority=\"high\" decoding=\"async\" class=\"alignleft size-full wp-image-3209\" alt=\"Captura de pantalla 2013-10-21 a las 10.15.53\" src=\"http:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2012\/04\/Captura-de-pantalla-2013-10-21-a-las-10.15.53.png\" width=\"311\" height=\"212\" \/><\/a><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Con el nombre de capirotada se distingu\u00edan en el siglo XIX diversas variantes de sopa, cuyo ingrediente com\u00fan era el pan tostado. Hab\u00eda, de acuerdo al <em>Nuevo Cocinero Mexicano<\/em>: capirotada de menudo; francesa (puerco, carnero y jam\u00f3n); de calabacitas; nabos; papas y de dulce, de la que proporcionamos la receta:<\/p>\n<blockquote><p>Se fr\u00eden en manteca unos ajos picados; y al dorarse se hacen a un lado; en la misma manteca se fr\u00ede cebolla picada: se echa despu\u00e9s jitomate molido y se fr\u00ede tambi\u00e9n revuelto con la cebolla y el ajo; en seguida se a\u00f1ade el agua suficiente con pimienta, clavo y cominos molidos, y un poco de az\u00facar, seg\u00fan el gusto de los convidados. En otra cazuela con manteca, se fr\u00ede el pan y se van acomodando capas de tostadas de pan, que se humedecen con el caldillo que se hizo aparte, revolvi\u00e9ndolo bien para echarlo, y cubri\u00e9ndose el pan con unas ramitas de perejil y apio, picadas muy menudas, pasas, almendras, nueces, pi\u00f1ones y queso rallado, siendo la \u00faltima cama de pan. Se deja hervir hasta que la sopa quede de una consistencia regular, y se aparta: cuando se aplaque el hervor, se cubre todo con queso rallado, que no deber\u00e1 hacer una capa gruesa, y se le pone encima un comal con lumbre para que se dore. La capirotada, un postre para la Cuaresma, se sigui\u00f3 preparando en el siglo XX y es hoy un complemento culinario muy sabroso. Tenemos aqu\u00ed una receta del siglo XX: Ingredientes: A? de kilo de pan blanco duro; A? de kilo de piloncillo; 100 gramos de queso a\u00f1ejo; manteca (la necesaria); 1 raja de canela; nueces, cacahuates y pasas al gusto. El pan se rebana y dora en manteca. En una taza de agua se pone el piloncillo y la canela y deja hervir para obtener un alm\u00edbar. En un recipiente refractario se ponen rebanadas de pan y cubren con el alm\u00edbar, el queso desmoronado, las pasas, los cacahuates y los trozos de nuez. Se pueden alternar varias capas. Se mete el recipiente en el horno a calor medio, para que se dore, de 15 a 20 minutos aproximadamente. Se sirve caliente o fr\u00eda, seg\u00fan se prefiera. <a href=\"http:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2012\/04\/Captura-de-pantalla-2013-10-21-a-las-10.16.40.png\"><img decoding=\"async\" class=\"alignleft size-full wp-image-3210\" alt=\"Captura de pantalla 2013-10-21 a las 10.16.40\" src=\"http:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2012\/04\/Captura-de-pantalla-2013-10-21-a-las-10.16.40.png\" width=\"213\" height=\"212\" \/><\/a><\/p><\/blockquote>\n<p>En la actualidad se sustituye la manteca por mantequilla o margarina. En el norte de M\u00e9xico hay capirotada hecha con patoles (frijol blanco o alubia) y otra con garbanzos. Ambos tipos cobran en aquella regi\u00f3n una peculiar personalidad. Ingredientes:<\/p>\n<blockquote><p>A? de patoles o garbanzos, 1 lata de leche condensada, ron, whiskey o co\u00f1ac, pi\u00f1ones, nueces o coco rallado. Los dem\u00e1s ingredientes son los mismos que en la receta anterior, suprimiendo el alm\u00edbar de piloncillo. Se cuecen los patoles o garbanzos, se enfr\u00edan y muelen con leche condensada hasta hacer una pasta no muy espesa. En un molde se coloca el pan blanco frito y roc\u00eda con el alcohol, luego se vierte la pasta de los patoles o garbanzos, se les a\u00f1ade un pu\u00f1o de pi\u00f1ones, nueces y coco rallado. Se coloca otra capa de pan y se realiza la misma operaci\u00f3n, se deja enfriar y mete al refrigerador. As\u00ed que para esta \u00e9poca de Cuaresma: \u00a1buen apetito!<\/p><\/blockquote>\n<address>Francisco Dur\u00e1n, Guadalupe Villa<\/address>\n<address>\u00a0<\/address>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Dentro de la tradiciA?n religiosa mexicana se seAi??alan las Ai??pocas en que ciertos platillos deben de elaborarse.<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[21,991],"tags":[985,233,2269,156],"class_list":{"0":"post-1475","1":"post","2":"type-post","3":"status-publish","4":"format-standard","6":"category-articulos","7":"category-bicentenario-16","8":"tag-cocina","9":"tag-recetas","10":"tag-siglo-xix","11":"tag-siglo-xx"},"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1475","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=1475"}],"version-history":[{"count":8,"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1475\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":15016,"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1475\/revisions\/15016"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=1475"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=1475"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=1475"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}