﻿{"id":1429,"date":"2012-02-15T21:18:41","date_gmt":"2012-02-16T03:18:41","guid":{"rendered":"http:\/\/revistabicentenario.com.mx\/?p=1429"},"modified":"2021-05-04T14:48:04","modified_gmt":"2021-05-04T19:48:04","slug":"gozo-contra-hastio-diversiones-en-durango","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/archivos\/gozo-contra-hastio-diversiones-en-durango\/","title":{"rendered":"Gozo contra hast&iacute;o. Diversiones en Durango"},"content":{"rendered":"<p><strong>Guadalupe Villa G. &#8211; Instituto Mora<\/strong><\/p>\n<p><span style=\"color: #993366;\"><span style=\"color: #333333;\">En revista\u00a0<em>BiCentenario. El ayer y hoy de M\u00e9xico<\/em>, n\u00fam. 15.<\/span><\/span><\/p>\n<address>\n<figure id=\"attachment_3110\" aria-describedby=\"caption-attachment-3110\" style=\"width: 547px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><a href=\"http:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2012\/02\/Captura-de-pantalla-2013-09-27-a-las-20.12.37.png\"><img fetchpriority=\"high\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-3110\" src=\"http:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2012\/02\/Captura-de-pantalla-2013-09-27-a-las-20.12.37.png\" alt=\"Trapecistas (1890)\" width=\"547\" height=\"372\" \/><\/a><figcaption id=\"caption-attachment-3110\" class=\"wp-caption-text\">Trapecistas (1890)<\/figcaption><\/figure>\n<\/address>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>E<\/strong>n todas las sociedades la utilizaci\u00f3n del tiempo libre ha servido para canalizar el gusto y el placer que dan las horas de asueto. Actividades recreativas como jugar, pasear, conversar o el disfrute de ciertos espect\u00e1culos evidencian a trav\u00e9s del tiempo, c\u00f3mo muchas de las formas de convivencia social, p\u00fablica y privada,se han mantenido con pocas variantes.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">A fines del siglo XIX y principios del XX la capital del estado de Durango goz\u00f3 de una variedad de espect\u00e1culos que de cuando en cuando llegaron a interrumpir el letargo urbano. El arribo del Ferrocarril Central a la ciudad de Torre\u00f3n, Coahuila, acort\u00f3 las comunicaciones y facilit\u00f3 nuevas formas de diversi\u00f3n que, aunque espor\u00e1dicas, imprimieron un nuevo sello en la vida y costumbres de los duranguenses. As\u00ed comenzaron a llegar empresas de teatro, \u00f3pera y el g\u00e9nero chico espa\u00f1ol, tanto extranjeras como nacionales. As\u00ed, la compa\u00f1\u00eda dram\u00e1tica Luisa Mart\u00ednez y la de zarzuela Vigil y Robles, de Espa\u00f1a y la compa\u00f1\u00eda nacional de zarzuela de Cleofas Moreno, esposo de la conocida primera tiple c\u00f3mica Romualda Moriones, quien a partir de 1886 inici\u00f3 exitosas giras a lo largo del pa\u00eds que lo colocaron entre los empresarios favoritos del p\u00fablico.<\/p>\n<figure id=\"attachment_3106\" aria-describedby=\"caption-attachment-3106\" style=\"width: 494px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><a href=\"http:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2012\/02\/Captura-de-pantalla-2013-09-27-a-las-20.09.03.png\"><img decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-3106\" src=\"http:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2012\/02\/Captura-de-pantalla-2013-09-27-a-las-20.09.03.png\" alt=\"Teatro principal Ricardo Castro\" width=\"494\" height=\"302\" \/><\/a><figcaption id=\"caption-attachment-3106\" class=\"wp-caption-text\">Teatro principal Ricardo Castro<\/figcaption><\/figure>\n<p style=\"text-align: justify;\">Otra compa\u00f1\u00eda que lleg\u00f3 a Durango fue la encabezada por la tiple espa\u00f1ola Prudencia Griffel, quien hab\u00eda debutado en el teatro Principal de la ciudad de M\u00e9xico a mediados de 1904. Al poco tiempo ingres\u00f3 a la compa\u00f1\u00eda de las hermanas Romualda y Genara Moriones, convertidas ya en empresarias tras enviudar la primera. La carrera art\u00edstica de la Griffel fue en ascenso, convirti\u00e9ndose en una gloria de la escena, aunque pronto la abandonar\u00eda para consagrarse como actriz. Por su parte, las Moriones supieron aprovechar la fiebre de la zarzuela que acometi\u00f3 al pa\u00eds entero en la \u00faltima d\u00e9cada del siglo XIX y principios del siguiente, ejerciendo el control absoluto del g\u00e9nero en M\u00e9xico.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El lugar que tuvieron las zarzuelas de corte c\u00f3mico en la preferencia del p\u00fablico y su representaci\u00f3n por tandas llevaron al cr\u00edtico Figueroa Dom\u00e9nech a escribir que, a fines del siglo, el teatro en M\u00e9xico, Par\u00eds y Londres hab\u00eda perdido su esencia original, y que la perversi\u00f3n y el mal gusto hab\u00edan sentado sus reales, sin que se supiera que lamentar m\u00e1s, si la falta de arte o el exceso de realismo.<br \/>\nDesde 1895 las reiteradas disposiciones del ayuntamiento para hacer del viejo teatro fundado en 1800, llamado Coliseo (hoy Victoria), un lugar decoroso, nos dan idea de la situaci\u00f3n reinante en cuanto a las malas condiciones de higiene y deplorable comportamiento de cierto sector del p\u00fablico. Una d\u00e9cada despu\u00e9s no se hab\u00edan podido resolver los problemas de desaseo y falta de civilidad: fumar, comer y beber durante las funciones implicaba arrojar al piso toda clase de desperdicios y esa basura, combinada con la fetidez proveniente de los urinarios y el hedor corp\u00f3reo de algunos de los asistentes, hac\u00edan ingratas las funciones que de suyo se esperaban placenteras.<\/p>\n<figure id=\"attachment_3108\" aria-describedby=\"caption-attachment-3108\" style=\"width: 415px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><a href=\"http:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2012\/02\/Captura-de-pantalla-2013-09-27-a-las-20.10.59.png\"><img decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-3108\" src=\"http:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2012\/02\/Captura-de-pantalla-2013-09-27-a-las-20.10.59.png\" alt=\"Juegos hAi??picos\" width=\"415\" height=\"310\" \/><\/a><figcaption id=\"caption-attachment-3108\" class=\"wp-caption-text\">Juegos h\u00edpicos<\/figcaption><\/figure>\n<p style=\"text-align: justify;\">Era parad\u00f3jico que, cuando se supon\u00eda que los adelantos de la ciencia, la educaci\u00f3n y las costumbres hab\u00edan arraigado en la sociedad, algunos mostraran su lado negativo luciendo sus mejores atav\u00edos que desmerec\u00edan con su nocivo comportamiento.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los preceptos generales en el ramo de diversiones muestran los intentos del ayuntamiento por hacer de los espect\u00e1culos esparcimientos seguros y ordenados, tanto para los actores como para el p\u00fablico asistente. La reglamentaci\u00f3n da idea de las fallas con que hab\u00edan venido operando las empresas dedicadas al entretenimiento, entre ellos variaciones en los espect\u00e1culos e impuntualidad respecto a la hora anunciada; suspensi\u00f3n de funciones a causa de ri\u00f1as entre actores o p\u00fablico asistente. Las manifestaciones de descontento en contra de los comediantes iban desde la injuria hasta la agresi\u00f3n mediante el lanzamiento de diversos objetos y las demostraciones de aprobaci\u00f3n eran ruidosas y de mal gusto. Para evitar des\u00f3rdenes o corrupci\u00f3n, se prohibi\u00f3 dedicar funciones a empleados p\u00fablicos, funcionarios y corporaciones, fueran civiles o militares.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Las medidas de presi\u00f3n por parte de las autoridades comenzaron por un rubro sensible para todos los empresarios: multas econ\u00f3micas que iban de uno a veinticinco pesos; mayor injerencia de las autoridades, entre ellas un juez y la comisi\u00f3n de diversiones del municipio. Por primera vez se mencionaba que los locales o edificios de espect\u00e1culos deb\u00edan contar con puertas suficientemente amplias, f\u00e1ciles de abrir para allanar la salida de la concurrencia, sobre todo en caso de accidentes, no obstante que la energ\u00eda el\u00e9ctrica redujo el riesgo de incendios que la iluminaci\u00f3n con velas hizo tan propicia.<\/p>\n<figure id=\"attachment_3109\" aria-describedby=\"caption-attachment-3109\" style=\"width: 570px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><a href=\"http:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2012\/02\/Captura-de-pantalla-2013-09-27-a-las-20.12.02.png\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-3109\" src=\"http:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2012\/02\/Captura-de-pantalla-2013-09-27-a-las-20.12.02.png\" alt=\"En el centro de Durango\" width=\"570\" height=\"463\" \/><\/a><figcaption id=\"caption-attachment-3109\" class=\"wp-caption-text\">En el centro de Durango<\/figcaption><\/figure>\n<p style=\"text-align: justify;\">Algunas de las cr\u00f3nicas aparecidas en los peri\u00f3dicos introducen al lector no s\u00f3lo al mundo de las diversiones, sino al de las modas, resultando muy ilustrativas:<\/p>\n<blockquote>\n<p style=\"text-align: justify;\">Nuestro feo e inc\u00f3modo gallinero [se refiere al teatro Coliseo] se vio esa noche bien repleto de gente y todos, muy a su pesar, sudaron el kilo. Algunas de nuestras ni\u00f1as cursis, que por desgracia empiezan a abusar de ciertos afeites, sintieron resbalar por sus sonrosadas mejillas corrientes de polvo de haba y carm\u00edn, que hac\u00edan aparecer sus traviesas caritas como paredes chorreadas.<\/p>\n<\/blockquote>\n<p style=\"text-align: justify;\">Xavier G\u00f3mez en su obra <em>Bojedades<\/em>, destaca que los art\u00edculos de belleza no eran tan variados, sin embargo las mujeres hac\u00edan gala de su ingenio para hermosearse. En las tiendas pod\u00edan encontrarse variedad de perfumes, polvos de arroz o de haba y cremas o &#8220;pomadas&#8221; para el rostro. Los &#8220;coloretes&#8221; (cosm\u00e9ticos de tonos rojizos para las mejillas), estaban reservados para gente de teatro y ninguna &#8220;dama decente&#8221; los compraba, \u00e9stas se maquillaban los ojos con corcho quemado o humo de cerillo y el tono rosa de mejillas y labios lo obten\u00edan del papel de china rojo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Durante la temporada teatral las representaciones variaban de noche a noche, pues de ese modo la gente se entusiasmaba para asistir a las seis o siete funciones ofrecidas, sin embargo, el teatro no era en s\u00ed una diversi\u00f3n popular pues resultaba relativamente costoso para los trabajadores, ya que el abono para la temporada costaba 4 pesetas, lo que era considerado &#8220;una liberalidad exorbitante&#8221;. Las cr\u00f3nicas reportaban que las galer\u00edas ten\u00edan llenos s\u00f3lo una vez a la semana y no m\u00e1s.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La A?pera, fue otro de los g\u00e9neros musicales que lleg\u00f3 a Durango. La cantante Luisa Tetrazzini fue una de las divas triunfadoras en M\u00e9xico que, en 1905, cosech\u00f3 triunfos en Chihuahua y Durango. En 1906 se estren\u00f3 la \u00f3pera <em>La leyenda de Rudel<\/em> con m\u00fasica del compositor duranguense Ricardo Castro y letra del estadunidense Henry Brody.<\/p>\n<h3 style=\"text-align: center;\">[&#8230;]<\/h3>\n<h3 style=\"text-align: center;\"><strong>Para leer el art\u00edculo completo,\u00a0<a title=\"\u00a1Anda suscr\u00edbete!\" href=\"http:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/suscripciones\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\">suscr\u00edbase a la Revista BiCentenario.<\/a><\/strong><\/h3>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>En todas las sociedades la utilizaciA?n del tiempo libre ha servido para canalizar el gusto y el placer que dan las horas de asueto. <\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[21,53,969,20],"tags":[],"class_list":{"0":"post-1429","1":"post","2":"type-post","3":"status-publish","4":"format-standard","6":"category-articulos","7":"category-arte","8":"category-bicentenario-15","9":"category-revistanumero"},"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1429","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=1429"}],"version-history":[{"count":10,"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1429\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":16014,"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1429\/revisions\/16014"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=1429"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=1429"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=1429"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}