﻿{"id":14040,"date":"2020-06-09T15:43:31","date_gmt":"2020-06-09T20:43:31","guid":{"rendered":"http:\/\/revistabicentenario.com.mx\/?p=14040"},"modified":"2025-09-10T21:17:20","modified_gmt":"2025-09-11T03:17:20","slug":"la-rebelion-delahuertista-en-chihuahua","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/archivos\/la-rebelion-delahuertista-en-chihuahua\/","title":{"rendered":"La rebeli\u00f3n delahuertista en Chihuahua"},"content":{"rendered":"\r\n<p>Edgar S\u00e1enz L\u00f3pez<br \/>UAM-I<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<h4 class=\"has-text-color has-vivid-red-color\"><span style=\"color: #800000;\"><strong>En revista <\/strong><em><strong>BiCentenario. El ayer y hoy de M\u00e9xico<\/strong><\/em><strong>, n\u00fam. 48.<\/strong><\/span><\/h4>\r\n<p><a href=\"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2025\/09\/BiC_48_04_Rebeli%C3%B3n_delahuertista.pdf\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\"><img decoding=\"async\" class=\"aligncenter size-full wp-image-16736\" src=\"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2022\/12\/BotonPDF2-e1670355523220.png\" alt=\"\" width=\"87\" height=\"44\" \/><\/a><\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<h3 class=\"wp-block-heading\" style=\"text-align: justify;\">El general Manuel Chao se movi\u00f3 en diciembre de 1923 hasta el norte del pa\u00eds para iniciar el alzamiento armado que propugnaba el ex presidente De la Huerta. En su poco m\u00e1s de seis meses de acciones, principalmente ataques a las v\u00edas de comunicaci\u00f3n, asaltos y secuestros, obtuvo escaso respaldo de la poblaci\u00f3n, y termin\u00f3 en un r\u00e1pido fracaso. Siete meses despu\u00e9s ser\u00eda atrapado y fusilado, y acabar\u00eda all\u00ed cualquier intento de insurrecci\u00f3n.<\/h3>\r\n\r\n\r\n\r\n<div class=\"wp-block-image wp-image-14041\">\r\n<figure class=\"aligncenter\"><img fetchpriority=\"high\" decoding=\"async\" width=\"800\" height=\"550\" class=\"wp-image-14041 aligncenter\" src=\"http:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2020\/06\/432411.jpg\" alt=\"43241\" srcset=\"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2020\/06\/432411.jpg 800w, https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2020\/06\/432411-300x206.jpg 300w, https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2020\/06\/432411-624x429.jpg 624w\" sizes=\"(max-width: 800px) 100vw, 800px\" \/>\r\n<figcaption>Adolfo de la Huerta y su escolta de ferrocarrileros, febrero de 1924, inv. 43241, SINAFO. Secretar\u00eda de Cultura-INAH-M\u00e9x. Reproducci\u00f3n autorizada por el INAH.<\/figcaption>\r\n<\/figure>\r\n<\/div>\r\n<p style=\"text-align: justify;\">En t\u00e9rminos pol\u00edticos, el a\u00f1o 1923 fue conflictivo para el pa\u00eds. El triunvirato sonorense \u2013De la Huerta, Obreg\u00f3n y Calles\u2013 se fractur\u00f3 con la sucesi\u00f3n presidencial de ese a\u00f1o. El general Plutarco El\u00edas Calles fue el candidato del presidente Obreg\u00f3n para relevarlo en el gobierno durante el cuatrienio 1924-1928, mientras que el expresidente Adolfo de la Huerta manten\u00eda la esperanza de regresar a la primera magistratura del pa\u00eds.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">La candidatura de Calles dividi\u00f3 profundamente a diferentes sectores del pa\u00eds. Un importante grupo de militares de la m\u00e1s alta graduaci\u00f3n se opuso a la designaci\u00f3n del entonces secretario de Gobernaci\u00f3n como candidato. Se manifest\u00f3 en contra porque consideraba que ten\u00eda el derecho de obtener beneficios de la revoluci\u00f3n. De igual forma ex villistas, ex carrancistas y una considerable cantidad de grupos expresaron su descontento y encontraron en la campa\u00f1a presidencial un medio para alcanzar sus ambiciones personales.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">Cuando en septiembre de 1923, Plutarco El\u00edas Calles renunci\u00f3 a su cartera en el gobierno y acept\u00f3 la candidatura a la presidencia de la rep\u00fablica, Adolfo de la Huerta estaba indeciso sobre si hac\u00eda p\u00fablicas sus intenciones pol\u00edticas, lo que finalmente sucedi\u00f3 el 23 de noviembre, cuando acept\u00f3 ser candidato respaldado por el Partido Nacional Cooperativista.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">Desde un principio, la rebeli\u00f3n delahuertista se caracteriz\u00f3 en todos sus frentes por el personalismo de sus dirigentes. Si bien eran opositores del gobierno de \u00c1lvaro Obreg\u00f3n y de la candidatura de Plutarco El\u00edas Calles, tambi\u00e9n ten\u00edan cada uno sus propios fines y ambiciones en caso de que triunfara el movimiento. La poca cooperaci\u00f3n entre ellos los llev\u00f3 a la derrota de la rebeli\u00f3n, ya que cada uno centr\u00f3 la atenci\u00f3n en su zona de influencia, sin cooperar demasiado con los otros frentes. Esto provoc\u00f3 que los generales fueran focalizados y combatidos eficientemente por el ej\u00e9rcito nacional.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">En el norte del pa\u00eds, la situaci\u00f3n fue distinta. Los hombres que se unieron a la rebeli\u00f3n, a diferencia de otros frentes, ya no se encontraban al servicio de las armas, su derrota militar los llev\u00f3 a encontrarse m\u00e1s aislados, y con ello su poder de convocatoria fue limitado. Sus tropas fueron exiguas y sin la completa convicci\u00f3n de unirse a una aventura que podr\u00eda causarles m\u00e1s perjuicios que beneficios. Muchos de los que integraron la divisi\u00f3n del norte llevaban ya una vida alejada de las armas, algunos hab\u00edan conseguido tierras con las pol\u00edticas de repartimiento agrario en los estados de Durango y Chihuahua, y otros estaban fastidiados por los a\u00f1os de combate que no se reflejaban en la mejora de sus condiciones de vida.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">No todos los hombres cercanos a los jefes villistas, avecindados en Canutillo, optaron por las armas. Quienes s\u00ed lo hicieron, se limitaron a acciones guerrilleras como ataques a las v\u00edas de comunicaci\u00f3n, asaltos y secuestros para la obtenci\u00f3n de recursos. Muy pocas veces presentaron batalla formal y, adem\u00e1s, fue poco el respaldo brindado por las diferentes poblaciones, de modo que nunca pudieron engrosar sus filas. Estas, incluso, ofrecieron sus servicios para combatirlos.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">En suma, el gobierno federal y las autoridades de Durango y Chihuahua se encargaron de mantener conformes y, hasta cierto punto tranquilos, a los habitantes de sus demarcaciones: los repartos agrarios y dem\u00e1s derechos otorgados hicieron que prefirieran combatir antes que ayudar a los nuevos alzados.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">En Chihuahua, el gobernador Ignacio C. Enr\u00edquez se encarg\u00f3 de organizar el reclutamiento de personas, para que, a manera de polic\u00eda rural combatieran los posibles brotes de rebeldes. Se formaron contingentes denominados Defensas sociales, que hab\u00edan sido creados desde 1916 y reforzados por contingentes de agraristas armados, cuya preparaci\u00f3n y abastecimiento fueron proporcionados por el gobierno federal.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">De este modo, a pesar de no ser n\u00facleos militares numerosos por parte del gobierno, el septentri\u00f3n no qued\u00f3 desprotegido. La ausencia de militares se debi\u00f3 a que, en zonas como Veracruz, Guerrero y otras entidades, la presencia de rebeldes era demasiado elevada y el ej\u00e9rcito no contaba con suficientes elementos para enviar al norte. Si bien representaba un foco importante de preocupaci\u00f3n, no era tan inmediato como en esas zonas.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">El norte no fue el escenario principal del movimiento, como s\u00ed sucedi\u00f3 en los a\u00f1os m\u00e1s vertiginosos de la revoluci\u00f3n, debido a que el presidente Obreg\u00f3n hab\u00eda mantenido estrecha vigilancia en la regi\u00f3n desde algunos a\u00f1os antes y muchos jefes ex revolucionarios eran leales al primer mandatario. El factor de mayor importancia fue sin duda el asesinato de Francisco Villa en julio de 1923, con este hecho se redujeron las posibilidades de que la regi\u00f3n apoyara a De la Huerta hacia principios de 1924.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<h3 class=\"wp-block-heading\" style=\"text-align: center;\"><strong>Rebeli\u00f3n norte\u00f1a <\/strong><\/h3>\r\n\r\n\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">A principios de 1924 el principal rebelde en aquella zona era el general Manuel Chao, comisionado por De la Huerta para organizar la rebeli\u00f3n en Chihuahua. El 3 de diciembre anterior, el jefe villista hab\u00eda salido de la ciudad de M\u00e9xico rumbo al norte de la rep\u00fablica, con el prop\u00f3sito de levantarse. Fue provisto de recursos por Rafael Zubar\u00e1n Capmany, uno de los hombres que junto con De la Huerta organizaron la rebeli\u00f3n del 6 de diciembre de 1923. Ante las noticias, el general Enr\u00edquez encomend\u00f3, el 5 de enero, la organizaci\u00f3n de tres regimientos que resguardasen Parral, Ciudad Ju\u00e1rez y la capital estatal. Esta movilizaci\u00f3n fue primordial, ya que Chao hab\u00eda asaltado un tren que corr\u00eda de Parral a Durango y los informes lo ubicaban merodeando las cercan\u00edas de Santa B\u00e1rbara, al sur de Parral, terrenos que conoc\u00eda bien, pues en ellos hab\u00eda operado durante su militancia con la divisi\u00f3n del norte.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">Para Chao, reclutar gente para la rebeli\u00f3n no fue tarea sencilla. La Comisi\u00f3n Nacional Agraria inform\u00f3 que fallaron los agentes encargados y, peor a\u00fan, consiguieron un fin contrario, puesto que algunas comunidades agrarias situadas a lo largo de la l\u00ednea fronteriza se organizaron para impedir el contrabando de material b\u00e9lico para los rebeldes. En el pueblo de Guadalupe, la poblaci\u00f3n bati\u00f3 al destacamento de El Porvenir, que se sublev\u00f3 y trat\u00f3 de apoderarse del pueblo con el prop\u00f3sito de facilitar la introducci\u00f3n de armas. El mismo rechazo acaeci\u00f3 en Coyam\u00e9, donde un grupo de 20 rebeldes invit\u00f3 a sublevarse a los labriegos, quienes se negaron a secundarlos.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">El d\u00eda 11 de diciembre fue localizado Chao, pero rehuy\u00f3 el combate, ya que tan s\u00f3lo llevaba 20 hombres, por ello se abstuvo de atacar el poblado de La Boquilla. Cerca del lugar, en Pilar de Conchos, Chao y su gente sostuvieron un enfrentamiento contra el capit\u00e1n Abelardo Legorreta, quien los combati\u00f3 con s\u00f3lo cuatro elementos. El villista tom\u00f3 prisionero a Legorreta \u2013quien despu\u00e9s se uni\u00f3 a la rebeli\u00f3n y termin\u00f3 fusilado por las fuerzas del gobierno\u2013, entr\u00f3 al pueblo y se apoder\u00f3 de los fondos de la tesorer\u00eda municipal. Otra de las actividades que realiz\u00f3 Chao \u2013seguramente para obtener recursos y continuar la lucha\u2013, fue la extorsi\u00f3n a empresarios o gente adinerada. A modo de pr\u00e9stamo forzoso, obtuvo alrededor de 10 mil pesos de un alto empleado de la American Smelting and Refining Company.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">Como las principales actividades de Chao y sus seguidores eran el asalto a trenes y la destrucci\u00f3n de v\u00edas de comunicaci\u00f3n, Enr\u00edquez mand\u00f3 construir carros blindados que sirvieran como escolta de los trenes de pasajeros. Al final de la primera quincena de enero, el gobernador determin\u00f3 que el \u00fanico n\u00facleo rebelde en la entidad era el encabezado por Chao. Los contingentes de agraristas ser\u00edan los encargados de dar cuenta de ellos, pues estaban muy bien organizados en las diferentes zonas de Chihuahua. El 26 de enero, los federales aumentaron los elementos para la persecuci\u00f3n, pero Chao se vio reforzado por los villistas que se rebelaron a finales de enero en Canutillo. \u00a0El balance ese mes mostr\u00f3 que los ataques del jefe rebelde no hab\u00edan desestabilizado al gobierno, ni representaron triunfos para la rebeli\u00f3n delahuertista, pero se evidenci\u00f3 su movilidad, ya que con muy pocos elementos pudo mantenerse fuera de las manos del gobierno.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">Sin embargo, para finalizar el mes las actividades de Chao llevaron a atentados importantes. El primero fue el asalto al tren de pasajeros que corr\u00eda de M\u00e9xico a Ciudad Ju\u00e1rez. En la estaci\u00f3n Corralitos, Chao e Hip\u00f3lito Villa dinamitaron las v\u00edas, se apoderaron de los fondos que transportaba el ferrocarril y cortaron las comunicaciones. Lo anterior marc\u00f3 formalmente la participaci\u00f3n de los villistas en la rebeli\u00f3n delahuertista. Por otra parte, el d\u00eda 30, los rebeldes hab\u00edan tomado Jim\u00e9nez; dinamitaron un tren, sin que se destruyera la v\u00eda ni se interrumpieran las comunicaciones, desarmaron a los soldados y se apropiaron de 22 000 pesos del fondo que llevaba consigo la escolta. Si bien el movimiento rebelde para este momento no estaba considerado como una fuerza may\u00fascula, contaba con un mayor n\u00famero de contingentes. Ya no s\u00f3lo estaba Chao, sino tambi\u00e9n Hip\u00f3lito Villa, Juan B. Garc\u00eda, Petronilo Hern\u00e1ndez y Nicol\u00e1s Fern\u00e1ndez. A ellos se agreg\u00f3 que en Ojinaga apareciera con actitud rebelde, el general Domingo Arrieta, quien se encontraba en El Paso, Texas. Atraves\u00f3 la frontera y se estableci\u00f3 en la colonia agr\u00edcola El Porvenir, distante 50 kil\u00f3metros de Ciudad Ju\u00e1rez, con intenciones de unirse al movimiento de Hip\u00f3lito Villa.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">Los rebeldes adquirieron mayor notoriedad cuando, en su af\u00e1n por obtener recursos, recurrieron a los secuestros, el m\u00e1s sonado de ellos fue el del ingeniero T. George MacKenzie (gerente de la <em>Northern Mexico Power and Developement Company<\/em>), pero el jefe de la rebeli\u00f3n, Adolfo de la Huerta, orden\u00f3 que lo liberaran, sin embargo, esto no se realiz\u00f3. Adem\u00e1s, se sospechaba que tambi\u00e9n hab\u00edan secuestrado a los norteamericanos C. C. Coomer, J. Simpson y al alem\u00e1n G. Schemmerting. Tambi\u00e9n les atribuyeron los secuestros de Melquiades Ur\u00edas, el hacendado Francisco Almaz\u00e1n y el se\u00f1or Doodly, empleado de la<em> Smelting and Refining Company.<\/em><\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">El general Enr\u00edquez que ten\u00eda la facultad de organizar la persecuci\u00f3n de los villistas, se vali\u00f3 de la ayuda Jes\u00fas Salas Barraza, personaje implicado directamente en el asesinato de Francisco Villa. Adem\u00e1s de los agraristas y fuerzas rurales que segu\u00edan en campa\u00f1a, se enviaron fuerzas yaquis llegadas de Sonora, que asistir\u00edan en la lucha contra los sublevados.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">Para el 10 de febrero, en la poblaci\u00f3n de Rosales, fueron derrotados los rebeldes encabezados por Hip\u00f3lito Villa y Chao, y se les recogieron caballos y armamento. Los villistas se dispersaron en fracciones de 30 o 40 individuos para despistar al gobierno y eludir el combate. El general Enr\u00edquez se dirigi\u00f3 a Satev\u00f3 para combatir al n\u00facleo m\u00e1s importante. El \u00e9xito parec\u00eda seguro, pues en n\u00famero no llegaban a m\u00e1s de 300 a 400 sublevados.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">La persecuci\u00f3n se increment\u00f3 con contingentes de campesinos que voluntariamente se integraron a las fuerzas regionales y a los que se les imparti\u00f3 instrucci\u00f3n militar. Tras las constantes derrotas de los villistas, el balance que realiz\u00f3 el general Enr\u00edquez fue bastante halag\u00fce\u00f1o, declar\u00f3 que hab\u00edan sido arrojados a Durango y que la zona minera de Chihuahua operaba sin ning\u00fan contratiempo. Asegur\u00f3 que el estado se encontraba en completo control, que solamente quedaba Chao con un muy reducido grupo de seguidores, y que muy pronto ser\u00edan exterminados.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<h3 class=\"wp-block-heading\" style=\"text-align: center;\"><strong>Ocaso<\/strong><\/h3>\r\n\r\n\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">Para abril de 1924, la rebeli\u00f3n estaba pr\u00e1cticamente muerta en Chihuahua. Las operaciones militares m\u00e1s importantes contra los villistas se desarrollaron para entonces en Durango. En Chihuahua, las noticias ya no ten\u00edan como actores principales a los rebeldes de Canutillo, \u00fanicamente. A manera de rumor se lleg\u00f3 a mencionar que Adolfo de la Huerta intentar\u00eda por \u00faltima vez, despu\u00e9s de estar en Estados Unidos desde marzo, introducirse por ah\u00ed a territorio nacional. Asimismo, uno de los sucesos de mayor relevancia fue el escape del se\u00f1or Mackenzie de manos de los villistas, realizado durante un encuentro que estos sostuvieron contra las fuerzas del general Marcelo Caraveo en Durango. Para finalizar abril, y como \u00faltima embestida a los rebeldes, se nombr\u00f3 jefe de las operaciones en el norte al general Jos\u00e9 Gonzalo Escobar, quien dar\u00eda la estocada final a los villistas.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">Entre tanto, el general Chao no se rindi\u00f3 e intent\u00f3 seguir adelante con el levantamiento. Para darle captura, las fuerzas de Caraveo y de Jos\u00e9 Gonzalo Escobar lo cercaron. Su derrota definitiva lleg\u00f3 a las tres de la tarde del d\u00eda 25 de junio de 1924, cuando fue capturado por tropas del general Francisco R. Durazo en Parral. Se le form\u00f3 un consejo de guerra y fue condenado a la pena capital. Fue fusilado el d\u00eda 26 a las 5:00 de la ma\u00f1ana. Durante el interrogatorio afirm\u00f3 que su motivo para tomar las armas fue el asesinato de Francisco Villa, de ah\u00ed que, a pesar de la rendici\u00f3n de sus compa\u00f1eros, \u00e9l decidiera mantenerse en pie de lucha hasta el final. Sus palabras ante el consejo sumario fueron: \u201cNo quiero solicitar clemencia porque comprendo que conforme a las leyes militares mi delito no tiene disculpa, y estoy, por tanto, dispuesto a soportar las consecuencias de mis actos.\u201d<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">Con la ejecuci\u00f3n de Chao pudo considerarse terminada la rebeli\u00f3n delahuertista en Chihuahua. El foco rebelde se extingui\u00f3 junto con la vida de uno de los generales m\u00e1s importantes de la antigua divisi\u00f3n del norte.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">Para culminar las rendiciones en aquella regi\u00f3n, Hip\u00f3lito Villa claudic\u00f3 definitivamente en los primeros d\u00edas del mes de octubre de 1924. Ya nada ganaba con seguir y, a pesar de que intent\u00f3 imponer condiciones para el cese de hostilidades, no se encontraba en posici\u00f3n de poder negociar. Lo \u00fanico que consigui\u00f3 fue salvar su vida, aunque sin ning\u00fan bien material, pues desde febrero el procurador general de justicia, Eduardo Delhumeau, hab\u00eda informado sobre la incautaci\u00f3n de bienes y propiedades de todos aquellos que participaron en la rebeli\u00f3n contra el gobierno de \u00c1lvaro Obreg\u00f3n.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">Si bien la raz\u00f3n que llev\u00f3 a Nicol\u00e1s Fern\u00e1ndez y dem\u00e1s villistas de Canutillo a combatir, fue, seg\u00fan sus propias declaraciones, vengar la muerte de Francisco Villa, muy probablemente decidieron secundar la rebeli\u00f3n \u2013a pesar de que Obreg\u00f3n les hab\u00eda prometido garant\u00edas si permanec\u00edan en paz\u2013 porque vieron posibilidades de \u00e9xito y de poder mantener su posici\u00f3n. Otra interpretaci\u00f3n puede ser que ante el inminente triunfo de Calles pensaran que con el nuevo presidente no obtendr\u00edan lo que hab\u00edan conseguido con Obreg\u00f3n. Finalmente, la derrota militar les signific\u00f3 perder la posici\u00f3n econ\u00f3mica que ten\u00edan, mientras que el general Chao encontr\u00f3 la muerte.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<h3 class=\"wp-block-heading\"><strong>PARA SABER M\u00c1S<\/strong><\/h3>\r\n\r\n<ul class=\"wp-block-list\">\r\n<li>Castro, Pedro, <em>Adolfo de la Huerta. La integridad como arma de la revoluci\u00f3n, <\/em>M\u00e9xico, Ediciones Siglo XXI-UAM-I, 1998.<\/li>\r\n<li>Jos\u00e9 Valenzuela, Georgette Emilia, <em>El relevo del caudillo. De c\u00f3mo y porqu\u00e9 Calles fue candidato presidencial, <\/em>M\u00e9xico, Ediciones El Caballito-Universidad Iberoamericana, 1982.<\/li>\r\n<li>Mart\u00ednez, Rafael, <em>S\u00e1lvese el que pueda (los d\u00edas de la rebeli\u00f3n delahuertista), <\/em>M\u00e9xico, El Gr\u00e1fico, 1931.<\/li>\r\n<li>Rocha Islas, Martha Eva, <em>Las Defensas sociales en Chihuahua, <\/em>M\u00e9xico, Instituto Nacional de Antropolog\u00eda e Historia (colecci\u00f3n divulgaci\u00f3n), 1988.<\/li>\r\n<\/ul>\r\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Edgar S\u00e1enz L\u00f3pezUAM-I En revista BiCentenario. El ayer y hoy de M\u00e9xico, n\u00fam. 48. El general Manuel Chao se movi\u00f3 en diciembre de 1923 hasta el norte del pa\u00eds para iniciar el alzamiento armado que propugnaba el ex presidente De la Huerta. En su poco m\u00e1s de seis meses de acciones, principalmente ataques a las v\u00edas de comunicaci\u00f3n, asaltos y secuestros, obtuvo escaso respaldo de la poblaci\u00f3n, y termin\u00f3 en un r\u00e1pido fracaso. Siete meses despu\u00e9s ser\u00eda atrapado y fusilado, y acabar\u00eda all\u00ed cualquier intento de insurrecci\u00f3n. La candidatura de Calles dividi\u00f3 profundamente a diferentes sectores del pa\u00eds. Un importante grupo de militares de la m\u00e1s alta graduaci\u00f3n se opuso a la designaci\u00f3n del entonces secretario de Gobernaci\u00f3n como candidato. Se manifest\u00f3 en contra porque consideraba que ten\u00eda el derecho de obtener beneficios de la revoluci\u00f3n. De igual forma ex villistas, ex carrancistas y una considerable cantidad de grupos expresaron<\/p>\n","protected":false},"author":8,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[21,2178],"tags":[61,2186,2185],"class_list":{"0":"post-14040","1":"post","2":"type-post","3":"status-publish","4":"format-standard","6":"category-articulos","7":"category-bicentenario-48","8":"tag-chihuahua","9":"tag-de-la-huerta","10":"tag-manuel-chao"},"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/14040","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/8"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=14040"}],"version-history":[{"count":7,"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/14040\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":22804,"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/14040\/revisions\/22804"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=14040"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=14040"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=14040"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}